Capitulo 37
En el capítulo anterior, Ash derrotó a su amiga y Capitana Lana, obteniendo el Hidrostal Z de ella; así como también logró reunir el valor suficiente para finalmente disculparse con Serena por su actitud anterior, haciéndole saber a la chica por qué había ocurrido eso; Yazir finalmente descubrió de que se trataba el asunto; en la Colina Saltaagua, Ash iba a decirle algo a Serena, pero la chica se durmió antes de que pudiera hacerlo; ¿Será capaz de decirlo ahora?
Al día siguiente…
Ash se levantó temprano esa mañana, por increíble que pareciera. Se encontraba de excelente humor, como hacía días no se levantaba, con otra visión de la vida, bastante optimista y alegre; a pesar de los días pasados que fueron terribles, ayer en la noche vivió una experiencia mágica, que lo hizo sentir feliz y orgulloso de sí mismo, había hecho que todo se arreglara con Serena y no solo eso, sino que ella estaba nuevamente de buen ánimo y feliz, eso lo hacía ponerse más contento aún, a pesar que no pudo terminar de decirle aquello en ese momento, lo que le causaba cierta molestia, pero aun así, era más grande la tranquilidad que sentía nuevamente.
Sin embargo, sabía que Yazir todavía se encontraba por allí y que aún tenían ciertos problemas, y aunque se sintiera un poco más seguro, aún no le agradaba la idea de la cercanía de ambos, pensó brevemente en ello, pero luego sacudió la cabeza de un lado a otro, buscando borrar ese recuerdo, lo que menos quería era que se repitiera una situación del género, así que siguió los consejos que le había dado Gary para controlarse un poco; "A todo esto, ¿dónde está Gary?", pensó el chico; miró a su alrededor y vio que su amigo no estaba en la habitación, se levantó de su cama, fue directamente hacia donde estaban sus cosas y se cambió, luego de pasar por el baño; Pikachu, se despertó luego de eso y le sonrió a su entrenador para luego ponerse sobre su hombro izquierdo.
Bajó las escaleras de la habitación en el Centro Pokémon, y se percató de otra cosa que le llamó mucho la atención.
-"Vaya, ni Serena ni Lillie han despertado aún, creo que exagere un poco." –pensó Ash viendo la cafetería con una gota de sudor. Se le vio una expresión de sorpresa y exaltación a Ash, que no podía creer aquello.
Su Pikachu, al ver su expresión pudo saber que le pasaba por la cabeza, se llevó una pata a la frente y movió la cabeza de un lado al otro en señal de negación, dando un suspiro; le dio una mirada de incredulidad y de cierto fastidio.
-Vamos Pikachu, que estoy feliz por lo que paso anoche. – replicó el chico ante la acción de su Pokémon
-Pikaa pikaa. – (rayos, este en verdad se enfermó). – de nuevo suspiró viendo a su amigo, Ash le iba a responder con expresión algo enojada, pero una onda sísmica hizo que se tambaleara un poco.
-¡¿Qué demonios fue eso?! – exclamó Ash preocupado ante este movimiento de tierra, en eso notó algo fuera del Centro Pokémon, era lo que parecía ser… pero era imposible, no podía creerlo. – eso es… ¿una tormenta de arena? ¡Vamos Pikachu!
Ambos salieron del Centro Pokémon…
Mientras, con Serena y Lillie…
Ambas chicas, dormían plácidamente, en especial una peli miel que tenía una expresión bastante tranquila, aún dormida, con una tímida sonrisa formada en sus labios, claramente en señal de alegría al igual que Ash; aun vestía la chaqueta que él le había dado la noche anterior, debido a que la había llevado en brazos hasta su habitación. Había pasado una noche como pocas veces, pero en un instante y sin previo aviso, el mismo movimiento sísmico las despertó de golpe, movió su cama y cayó al suelo dándose un buen golpe, el sonido del ruido hizo que Lillie también se despertara.
-¡Pero qué! Serena, ¿estas bien? – preguntó Lillie con incredulidad al ver a la chica en el suelo, con la cara pegada al mismo.
-¿¡Pero qué rayos fue eso?! Joder, en serio, ¿no se puede estar en paz un día? – preguntó Serena levantándose enojada, en verdad se había hecho daño, Luz por su parte no cayó al suelo, pero si se despertó también molesta, Serena ignoró lo que llevaba puesto en ese momento; supo de inmediato de que se trataba al ver por la ventana la tormenta de arena que había visto Ash. Se levantó de golpe y salió de la habitación seguida de Luz.
-"¿Qué le pasó a Serena? ¿Por qué habrá reaccionado así?" – se preguntó la chica aun confundida por lo que había pasado, se levantó y comenzó a cambiarse para salir también. Mientras tanto afuera, Ash ya había salido con Pikachu en su hombro, llegando al lugar.
-¿Qué está pasando aquí? ¿Quién hizo esto? – preguntó el chico enojado, viendo la tormenta de arena que había en el campo de batalla.
-Ash ¿ahora que hiciste? – preguntó Gary viendo a su amigo con desdén, Ash lo volteó a ver entre enojado y confundido.
-¿Gary? ¿Qué haces por aquí tan temprano? – preguntó extrañado el azabache.
-¡Mira quién habla de estar en "algún lugar" temprano! – replicó Gary con cara sorprendida y llevándose una mano a la frente, negando de un lado al otro sin poder creerlo. – Eres el menos indicado para cuestionarme sobre ello, sobre todo porque tú siempre te levantas tarde, ¡perezoso! Solo fui a dar una vuelta, hasta que sentí el estruendo y vine aquí; ¿fuiste tú?
-Yo no fui Gary, encontré esto así cuando salí del Centro Pokémon… ¡No soy perezoso! – añadió el chico al final algo molesto; en eso al voltear a ver la arena se quedó mudo.
-Que… ¿¡Qué es eso?! – exclamó Gary viendo hacia la arena, de entre esa tormenta se veía dos ojos brillantes, mirando hacia ambos entrenadores.
-¡Ash, Gary! ¿están bien? – preguntó la peli miel que ya había llegado a la escena junto a Lillie y Luz sobre su hombro derecho, parándose al lado de ambos, cuando vio la arena se quedó igual de sorprendida hasta que reaccionó, su expresión cambió a una que reflejaba cierto enojo. – ¡Oye Yazir! ¿de verdad no puedes parar?
-¿Ehhhhhhh? – ambos chicos dirigieron una mirada de desconcierto a Serena, en eso se escuchó dos rugidos de la arena para luego desaparecer ambos pares de ojos. – ¿Qué diablos fue eso?
De un momento a otro la tormenta de arena se disipó, el causante de todo ello era Yazir. El chico tenía una cara seria y molesta dirigida a Serena, ella también estaba molesta con él, puesto que la había despertado así durante su viaje en Hoenn con anterioridad; Yazir ante esto suspiró y se acercó a ellos.
-¿Tenías que regañarme en pleno entrenamiento? Sabes que no me concentro cuando me gritan. – replicó Yazir reprochándole sus acciones a la chica.
-¡¿Cómo no quieres que te regañe cuando me despiertan tus tonterías?! – preguntó Serena molesta, Luz también lo veía de la misma forma, ante esto Yazir soltó un suspiro.
-Lo siento Serena, es solo que… bueno, perdón si los desperté – se disculpó el chico rindiéndose, al final ella tenía razón.
-¡Oye! ¡¿Qué diablos te pasa?! ¡pudiste dañar a alguien! – exclamó Ash alzando la voz, también molesto.
-Ya pedí perdón, no me tienes que gritar señor sarcasmo – respondió Yazir molesto por los gritos. – porque me entreno es que soy más fuerte que tú.
-¡¿Qué dijiste?! – replicó el azabache alzando la voz claramente enfadado.
-Lo que oíste… – dijo Yazir, pero Serena le dirigió una mirada cortante a Yazir que hizo que se callara.
-Bueno, bueno, tranquilos, mejor volvamos al Centro Pokémon. – añadió Lillie.
-Eso, lo que dijo Lillie, así nos organizamos para seguir el viaje. – destacó la chica queriendo cortar la situación, Ash sonrió ante esto.
-Está bien, vamos entonces. – dijo Ash volteando a verla, cosa que hizo que se le dibujara una sonrisa a Serena, olvidando ese movido despertar para estar nuevamente contenta.
Los dos comenzaron a andar haciendo camino hacia el Centro Pokémon seguidos de los demás, Yazir miraba a los dos recordando lo que había pasado.
-"Hmpf, vaya, Serena se ve de mejor humor hoy, al menos esa plática le ayudo." – pensó Yazir siguiendo al grupo un poco alejado, miraba a Serena y luego a Ash.
-"Rayos, vaya despertar más duro y entre estos dos aún siguen un poco molestos, – pensó Serena mientras veía a sus dos amigos, en ese momento, se percató que llevaba algo puesto que no era suyo, vio que era la chaqueta que Ash le había prestado la noche anterior, esto hizo que se sonrojara un poco. – ¿eh?¡Tengo puesta aun la chaqueta de Ash!". Oye… Ash.
-¿Si? ¿Qué sucede Serena? – le preguntó el chico, en ese momento callo en la cuenta que su amiga aun traía puesta su chaqueta.
-Tu chaqueta… eh… gracias. – dijo Serena quitándosela y entregándola a su dueño, el chico se sonrojó levemente tomándola.
-De nada Serena… no te preocupes. – dijo el chico igual de nervioso, recordando lo que había pasado el día anterior con su amiga.
-Vaya, no conocía ese lado… tan caballeroso tuyo Ash, ya está creciendo mí amigo – añadió Gary viendo a su amigo con una mirada burlona.
-¡O-Oye solo lo hice porque anoche estaba haciendo fresco! – se excusó Ash molesto.
-¿Ah sí? ¿entonces estabas ayer en la noche con Serena? Quien te viera querido amigo, ¡por fin lo hiciste! – exclamó Gary con una sonrisa más grande mientras Serena estaba igual de roja que Ash.
-¡Ayer estaba en la Colina Saltaagua como te dije y Ash me acompaño un rato, nada más! – se defendió Serena nerviosa, este rio un poco.
-Bueno al menos parece que se arreglaron las cosas – añadió Gary sonriendo ampliamente, rodeando a Serena del hombro derecho y a Ash del hombro izquierdo, Pikachu y Luz observaron la escena y sonrieron un poco viendo a sus amigos. – Me alegro por eso, ahora los dos se ven mucho mejor ju…
-¡Oye, ¿pero de qué demonios hablas?! – replicaron Ash y Serena molestos y rojos. Sus Pokémon trataron de contener la risa en vano. – ¿¡Qué es tan gracioso!? – los regañaron, estos se exaltaron un poco volteándose tratando de calmarse.
-¿Qué opinas tú de esto, Lillie? – le preguntó Gary volteándose a ver a la chica.
-Este pues… yo… emm – comenzó a decir Lillie, con cierto nerviosismo, recordó lo que había pensado ayer y se puso ligeramente roja. Serena se percató de ello.
-Oye Lillie, ¿estás bien? – le preguntó su amiga tratando de ocultar su malicia. – Estas colorada de nuevo.
-¡S-… sí, estoy bien! – le respondió con alarma. – Es que… el sol hace efecto rápido en mi piel sensible.
-¿Sensible? Pero si todos estos días has estado en el sol y no te ha pasado nada de eso. – añadió Ash observándola con cuidado y curiosidad.
-¿Segura que no ocultas algo? – insistió Serena aprovechando que la atención se había desviado.
-¡Que no oculto nada, deja de pensar que estoy mintiendo Serena! – replicó Lillie aún nerviosa.
Esa pequeña discusión siguió por un rato mientras se dirigían al Centro Pokémon, con Lillie defendiéndose de las acusaciones tachándolas de imaginativas y falsas; Gary, que seguía divirtiéndose a costa de Serena y Ash sobre su reconciliación y sus caras chistosas producto de sus comentarios asertivos.
-"Pero… ¿qué están haciendo estos tontos?" – pensó Yazir dando un suspiro y llevándose una mano a la cabeza; le dirigió una dura y cortante mirada a Gary que había comenzado todo aquel drama.
-Bueno bueno, ¿qué vamos a hacer hoy entonces? – preguntó el chico al ver la mirada de Yazir, entrando al Centro Pokémon.
-¿Por qué no vamos a celebrar esto? Deberíamos, que se arreglaron las cosas y que Ash ganara el desafío. – opinó Lillie dando su idea con una sonrisa. Los chicos voltearon a verla sorprendidos. – ¿Qué? Digo es una manera de relajarnos.
-Mmm, me parece buena idea, pero… ¿A dónde podemos ir? – preguntó Ash.
-Yo tengo una idea, si les parece. – dijo alguien acercándose a ellos.
-Ah, hola Lana, ¿cómo amaneces? – le preguntó Ash, los demás también la saludaron.
-Hola chicos, de maravilla. Tienen mejor semblante ustedes dos hoy. – añadió Lana viendo a Ash y a Serena, ambos le sonrieron con un muy sutil rubor. – ¿Qué les parece si vamos a la playa? Me sorprende que aún no hayan ido, Alola es una región donde son abundantes como pueden ver.
-Esa idea me gusta, hace tiempo no voy a una. – la secundó Yazir, la idea le agradaba bastante; Pikachu y Luz también sonrieron e hicieron un gesto en ademan de aprobación de la idea de Lana.
Ash se quedó pensativo durante un momento, era verdad, no había tenido ocasión de ir a la playa en esta región, en eso recordó lo que le dijo Serena en Mele Mele de que sería divertido ir a una, le pareció una buena idea para dejar ir las tensiones anteriores.
-También me gusta la idea de Lana. – añadió Ash, a lo que Serena sonrió.
-Me apego a ese plan. – secundó Gary, se le vio un ligero brillo en los ojos mientras ponía una mano sobre su mentón, pensando.
-Oye Gary… ¿estás bien? – le preguntó Ash con preocupación, pero no por él, sino por sí mismo.
-Iba a sugerir eso mismo, me caería bien algo de sol. – secundó Lillie.
-Pero… pensé que el sol le hacía daño a tu piel Lillie. – dijo Serena con sorpresa e incredulidad.
-Esta ocasión, no lo hará. – dijo la chica sonriendo sin importarle si debía mentir o no en esta ocasión, olvidó por completo aquello.
-Excelente, hay una cerca de aquí, podemos desayunar y luego ir. – añadió Lana proponiendo el plan, todos asintieron y se dirigieron a sus habitaciones para preparar todo.
Se prepararon y bajaron a desayunar en la cafetería del Centro Pokémon, todos llevaban sus bolsos con los implementos necesarios para tener un día de relajación, así como una cava donde llevaban las bebidas, Serena vestía una blusa blanca junto a un short color azul, Lillie vestía una blusa color verde agua muy claro con un short blanco, ambas llevaban sandalias para la ocasión. Ash se puso una franela color crema, con un short de playa color negro como traje de baño, con detalles en rojo y sandalias negras; Gary vestía una camisa purpura y shorts de baño como los de Ash, pero de color verde claro, sin detalles; finalmente, Yazir vestía una franela de color gris claro, shorts de playa de color blanco con detalles en rojo y negro, y unas sandalias de color marrón, Lana no había cambiado mucho su vestimenta para la ocasión; sin embargo, en ese momento, un pensamiento llegó a la cabeza de Serena. La playa… un lugar donde la gente va a tomar sol y a relajarse con amigos o familiares, disfrutando de la brisa y el sonido de las olas, y zambullirse en el agua de mar… en ese momento, la invadió un sentimiento de inseguridad increíble, aceptó la idea sin pensar sobre ello detalladamente.
Ella siempre se sintió bien consigo misma, durante el viaje en Kalos la ocasión no se prestó porque no había nada parecido, la ansiedad por conocer lo que iba a pasar ese día con todos la estaba carcomiendo. Aunque, sinceramente, la única opinión que le preocupaba era la de Ash; ¿cuál sería su reacción? ¿qué iba a decir? Aunque con su cambio de look, el chico expresó que le había gustado, no sabía qué le iba a decir en ese momento, acaso, ¿le iba a gustar lo que iba a ver? Los chicos seguían comiendo y hablando armoniosamente, mientras ella tenía ese debate interno, su rostro pasó de reflejar alegría, a inseguridad e incomodidad, su respiración se tornó pesada. Lillie y Lana que se encontraban sentadas cada una a un lado de la chica, la miraron y se percataron de su malestar, aprovecharon que Ash, Gary y Yazir estaban ocupados y concentrados en la conversación que mantenían (protagonizada por Gary; Ash y Yazir solo le respondían a él, y únicamente entre sí solamente cuando era absolutamente necesario.), para hablar con Serena.
-Amiga, ¿qué te ocurre? – le preguntó Lillie captando la atención de Serena, su hilo pensativo se había roto.
-Ah… ¿qué? No es nada Lillie tranquila. – la chica siguió comiendo pretendiendo que no pasaba nada.
-¿Estas dudando que a Ash le gustara lo que verá hoy en la playa? – le preguntó la rubia con una sonrisa, eso hizo que Serena se precipitara y se ahogara con el zumo de fresa que estaba tomando, dándose algunos golpecitos en el pecho para recuperar el aliento.
-¿No crees que te preocupas demasiado por algo sin mucha importancia Serena? – le preguntó Lana, dándole algunas palmadas para ayudarla un poco. – Ash no parece ser de esos chicos superficiales, y lo ha demostrado siempre, además, con lo despistado que es de seguro no se fijará en esas cosas.
-¡Pe-pe-… pero de que están hablando ustedes dos! – dijo la chica tartamudeando entre susurros, sonrojándose, sintió vergüenza y un poco de rabia a sus amigas. – ¡No tiene nada que ver con eso!
-Serena…, somos mujeres como tú y somos tus amigas, no trates de vernos como bobas, porque no lo somos. – replicó Lillie con algo de fastidio, no podía creer que le costara trabajo ser sincera. – Puedes confiar en nosotras; igual, estoy de acuerdo con Lana, no tienes que preocuparte por eso.
-A-aunque me digan eso, ¡no puedo evitarlo ¿sí?! Me causa intriga saberlo…, además – continuó diciendo la chica con nerviosismo y un poco cabizbaja. – A mí sí me importa y mucho.
-Te entendemos, pero no vivas de esas cosas Serena, quédate tranquila; siempre te has tenido confianza, sigue manteniéndola. – le aconsejaron sus dos amigas.
Así, luego de terminar de desayunar, siguieron a Lana hacia la playa. Iban bastante emocionados durante el trayecto. Lillie, iba con su bolso donde guardaba el huevo que le había entregado el Profesor Kukui y, secretamente, a Nebulilla; durante esos días que habían pasado, el Pokémon había estado bastante tranquilo, había tomado precauciones y lo dejaba salir más a menudo en las mañanas mientras todos dormían; la preocupación de la chica por el curioso Pokémon siempre estaba allí; si bien Gary ya sabía de su existencia, no debía dejar que otros se enteraran de eso, no quería ponerlo en riesgo, a pesar de que confiaba en sus amigos, sentía que lo mejor era mantenerlo en secreto.
-Oye Lillie, ¿cómo ha estado Nebulilla? – le preguntó Gary en un susurro que hizo que la chica se sobresaltara.
-Pues, ahorita está dormido, así que no debería causar problemas, mejor así. – le respondió la chica en un susurro viendo su bolso. – Esperemos no nos cause problemas.
-Me dijiste que había un lugar al que querías ir aquí…
-Sí, es una de las ruinas antiguas de esta región, el hogar de los Pokémon Guardianes de Alola. – explico la chica.
-Mmm, así como ese Pokémon llamado Tapu Koko, del que me habló Ash. – manifestó Gary en voz baja recordando una conversación con Ash.
-Exactamente, ya fui a ese lugar y no pude descubrir mucho, espero tener mayor suerte aquí. – dijo la rubia lamentándose un poco.
-Ya veo…, bueno, como te dije te voy a ayudar con eso, deberíamos ir mañana, si es cerca de aquí. – le propuso el chico, debía ayudarla a ver que podían descubrir los dos juntos.
-Sí hay una forma de llegar, si tenemos tu Rotom-Dex, será mucho más fácil. Debemos buscar un espacio para no levantar muchas sospechas. – destacó la chica, ambos estaban muy cerca del otro hablando sobre ese tema, hasta que…
-Oigan ustedes dos, ¿qué están haciendo? – les preguntó Ash en voz alta, cosa que hizo que se sorprendieran un poco. – Vaya vaya Gary, parece que te has vuelto muy cercano a Lillie, ¿no?
-Ah esto. – respondió Gary tratando de no darle mucha importancia, Lillie sin embargo puso expresión de nervios. – Lo que pasa es que estamos hablando de algo que posiblemente no entiendas; así que, para no ofenderte, hablábamos en susurros, ¿verdad Lillie?
-Ehhh, ¡Sí!, sí era eso, lo siento Ash, él insistió. – lo secundó la chica, cosa que hizo que Ash se enojara.
-¡Oigan no sean engreídos! – les reclamó Ash muy molesto. – Lillie no te dejes influenciar por este tonto, tú no eras así conmigo.
-Pensé que te podías molestar Ash, lo siento. – se disculpó la chica acercándose a él con una mirada tierna. – ¿Puedes perdonarme? – Ash la vio por un momento, hasta que se resignó.
-Está bien, te perdono. – le respondió el chico con una sonrisa. Serena observó aquello y sonrió.
-Bien hecho Ash, controlaste tu ira, eres un buen chico. – le dijo la peli miel, dándole ligeros golpecitos en la cabeza.
-Gracias Sere… ¡Oye, no soy un perro! – le dijo Ash un poco enojado.
-Buen chico. – le siguió diciendo Serena ignorando lo que le dijo Ash.
-¡Oye! – se quejó de nuevo Ash.
(Hablando idioma Pokémon)
-(Oye Luz, veo que ya dejaste de vigilar a tú novio, me alegro). – dijo Froslass con rostro divertido aproximándose a la Pokémon.
-(Otra vez con eso… ya te dije… ¡que no lo es!). – protestó la Pikachu enojada y soltando chispas.
-(Vaya, parece que alguien se enojó, ¡vamos a ver qué tan fuerte eres!) – Froslass se puso en posición ofensiva luego de sus palabras.
-(¡Te lo enseñare no te preocupes!) – le respondió Luz también en posición, puso su cara frente a la de Froslass sin retroceder ni un centímetro.
-(Vamos chicas no peleen; hoy es un día de relajación, vamos a llevarnos bien todos). – añadió Pikachu, se puso frente a las dos chicas tratando de calmarlas, pero ellas le dirigieron una mirada asesina que hizo que se pusiera pálido.
Lana se reía de aquello, mientras Yazir se llevaba una mano a la cabeza dando un suspiro. Finalmente llegaron a su destino luego de caminar un rato. Era una playa cerrada, se podían ver varias sombrillas y sillas de playa, los turistas disfrutaban del sol y del agua del mar, se podía ver como sonreían y hablaban armoniosamente entre ellos, los niños con sus Pokémon jugaban entre ellos, corrían por el lugar y jugaban con la arena; hacia una ligera brisa, lo suficiente para que el calor del sol no se sintiera tan fuertemente, un hombre vestido de blanco se les acercó.
-¡Alola! – los saludó uno de los encargados del lugar. – Capitana Lana, un placer tenerla por aquí.
-¡Hola! Gracias. – le dijo la chica cordialmente.
-Así que son 6 por lo que veo. Perfecto, ya les busco un lugar, ya regreso. – les dijo.
Luego de unos minutos de esperar, el hombre apareció de nuevo y los guío hasta su lugar, con una especie de taladro, abrió los huecos en la arena para colocar las dos sombrillas, luego colocó dos pequeñas mesas, le agradecieron al hombre y se acomodaron en el lugar.
-Genial, esto es justo lo que necesitaba. – exclamó Yazir sacándose la camisa y guardándola en su bolso; sacó su toalla, y la puso en la arena al sol y acostándose sobre ella, colocándose las gafas de sol.
-Me parece bien que te relajes, pero…, si te bronceas con eso puesto, ¡vas a parecer un Zigzagoon! – le dijo Serena riéndose ante la imagen de ver al chico con la cara bronceada menos las marcas de las gafas de sol.
-¡No dejare que eso pase! – le reclamó su amigo con una molestia notable.
-Eso sería gracioso, deberías hacerlo. – dijo Gary sacándose su camisa también riéndose divertidamente.
-No tientes a tu suerte, cerebrito. – gruñó Yazir dirigiéndole una mirada de enojo.
-Sí sí, como digas. – añadió el chico sin darle mucha importancia, sacó el protector solar para aplicárselo. Se lo puso en el cuerpo, pero cuando llegó a la espalda no pudo aplicárselo completamente. – Joder, no puedo hacerlo. Oye Lillie discúlpame, pero… ¿me podrías ayudar? – le preguntó Gary.
Lillie que ya se había sacado la camisa y los shorts que llevaba mientras iban camino a la playa, revelando su vestido de baño, un bikini de color azul, solo que en la parte baja llevaba puesto un pareo corto triangular de color blanco, usándolo como si fuera una falda. Al escuchar la petición de Gary se sobresaltó y se puso roja como un tomate, y no se debía al sol. Se puso nerviosa y una gota de sudor se le vio en su rostro.
-¡E-Este pues… yo…! – el chico la vio con cara de extrañeza, lo que no ayudo mucho a Lillie, que la hizo ponerse más nerviosa; "si no lo hago, se vería sospechoso, pero si lo hago me pondré de los nervios, dios, ¿qué hago? Vamos Lillie, ¡decídete rápido!", pensó la chica. – ¡Es- Está bien!
-Gracias Lillie. – le dijo el chico, le entregó el protector, y ella comenzó a aplicárselo en toda su espalda, con expresión de preocupación y muy roja.
-Te ves bien Gary, ¿no lo crees? – le preguntó Ash en tono burlón, "te voy a dar una probada de tú propia medicina, vas a ver.", pensó el chico.
-¿Acaso estas celoso, torpe? – le preguntó Gary sonriendo con malicia. – Si quieres te puedo ayudar yo si no tienes a nadie más que lo haga por ti.
-¡¿Qué!? ¡Primero muerto antes que eso, prefiero insolarme! – le reclamó Ash enojado ante la insinuación de Gary, este solamente se rio.
-¡Li-listo acabe Gary! – dijo Lillie tartamudeando un poco, aún roja.
-Muchas gracias Lillie; ahora, permíteme ayudarte. – añadió el chico tomando el envase y se puso un poco en su mano derecha.
-¿¡Ehhhh!? ¡Nnn-no-no hace falta Gary, no te preocupes, yo…! – exclamó, aún roja negando con las manos y con la cabeza al mismo tiempo, por lo que su cabellera dorada se movía de un lado al otro junto con la brisa.
-¿Cómo que no hace falta? Eres muy blanca y si te da mucho el sol sin protegerte, te va a sentar mal luego, insisto déjame ayudarte. – dijo Gary sonriéndole a la chica, cosa que hizo que esta se avergonzara aún más, sobre todo porque tenía razón y debía hacerlo.
-¡E-Es-Esta bien! ¡Gra-gracias Gary! – respondió tratando de sonreírle, pero los nervios no la dejaban; "rayos, ¿por qué me tiene que pasar esto?", pensó la chica aún bastante avergonzada.
Lillie, como pudo, apartó su larga cabellera para que él pudiera ponerle el protector, al hacer contacto con la piel, el protector estaba bastante frío, debido al sol del lugar se sintió aún más, lo que hizo que se moviera un poco; Gary lo puso rápidamente en toda la espalda y en la parte de atrás del cuello de la chica. En ese breve período de tiempo, se sintió extraña, sentía que estaba saliendo humo de su cabeza y su cara se puso completamente roja, mientras sentía como la mano de Gary paseaba por toda su espalda; había una guerra interna dentro de la chica entre sus impulsos, una parte decía que debía salir corriendo de allí, pero la otra la convencía de que si lo hacía sería aún peor, así que se quedó allí, Lana y Serena trataban de contener la risa, pero requería de todo su autocontrol. Finalmente, Gary acabó.
-Listo, ahora no te vas a insolar la espalda. – le dijo Gary contento por aquello, le entregó el recipiente a Lillie, sin percatarse de que ella estaba completamente roja.
-¡Gra-gracias Gary! – añadió Lillie.
-No te preocupes, fue un placer. – le respondió el chico, para luego sentarse en una de las sillas, se colocó sus gafas de sol y tomó una bebida de la cava; Lillie siguió aplicándose el protector, por todo su cuerpo.
-Oye Yazir, deberías ponerte protector primero antes de tomar sol, si no lo haces, no solo te vas a broncear, sino que te vas a poner como un camarón y después no podrás dormir. – señaló Serena al chico que estaba en la arena.
-Yo estoy bien, ¡el protector es para los débiles de mente! – comenzó a defenderse el chico sacando pecho de su resistencia, sin embargo, Ash sintió alivio al escuchar eso. – ¡débiles de espíritu y de…!
-¡Cállate ¿quieres?! ¡Levántate que yo te ayudaré a ponértelo en tú espalda! El resto lo haces tú. – Finalmente Yazir se rindió y se levantó del suelo sentándose, colocándose a espaldas de Serena, le entregó su protector y comenzó a ponérselo.
Se escuchó un ruido seco en la mente de Ash, como si un vaso o un vidrio se quebraran haciendo eco; el alivio pasó a ser pesadez, le produjo malestar la escena que tenía en frente; aquel monstruo que se encontraba en sus entrañas emitió un quejido bastante sonoro mientras lanzaba zarpazos a diestra y siniestra, lo único que quería era hacer puré a Yazir allí mismo con ayuda de su Pikachu y sus Pokémon, de repente la idea de cambiar su protector por aceite de cocina le sonó bastante buena, para que tuviera un excelente bronceado. Cerró los ojos y contuvo todos esos pensamientos, con el mayor esfuerzo posible.
-"Vamos Ash, tranquilo, no vuelvas a hacer una tontería. Inhala… y exhala – el chico respiraba mientras pensaba aquello. – así perfecto, estoy bien, estoy bien…"
-"Sabes que no estás bien, – dijo una vocecilla en su cabeza. – solo mira eso, Serena está muy cerca de él y lo está ayudando a…
-"¡Cállate, no me dejas concentrar! Si me enojo de nuevo la voy a volver a poner." – replicó enojado Ash.
-"¡Tienes que detener eso ahora mismo! ¡Ve y se firme!" – lo regañó aquella voz.
-"¡Que te calles te dije! ¡No te voy a escuchar esta vez! – exclamó en su mente.
-Oye Ash, ¿estás bien? – le preguntó la rubia que se había acercado a él.
-¿Te duele algo? – le preguntó Lana.
-¡Estoy de maravilla, no se preocupen! – les respondió, mascullando entre dientes.
-Relájate, ella se ofreció, quédate tranquilo, respira hondo y no lo vuelvas a hacer. – Lillie trató de calmar a Ash como podía, Lana también se puso al lado de Ash ayudando a Lillie.
-Exacto, tranquilo. – dijo.
-Listo Yazir, ya acabé. – finalmente la voz de Serena hizo que Ash volteara a verla.
-Gracias, ¿quieres que te ayude? – le preguntó su amigo; el azabache al escuchar eso, solo hizo que las cosas empeoraran, cerró los ojos para no ver aquello, les dio la espalda.
-No gracias, tranquilo. – le respondió la chica, al voltearse vio a Ash de espaldas a ella, y supo lo que estaba pasando por su mente, dio un suspiro y se levantó.
Finalmente había llegado el momento de la verdad para ella, Serena se quitó su camisa y reveló su bikini de color rosado claro, sin quitarse el short que llevaba puesto aún, los nervios corrieron alrededor de su cuerpo; respiro hondo.
-Oye Ash. – lo llamó para captar su atención. – ¿Qué-Qué tal? ¿Cómo me veo? – le preguntó la chica con un poco de temor.
Ash respiró hondo para que terminara de pasar esa sensación, y volteó a ver a Serena. Sin embargo, al verla, varias cosas sucedieron en esos breves instantes.
Esta historia continuará…
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De inmediato…
Lo primero fue que le dio una gran impresión, y sintió como su cuerpo estaba luchando con la fuerza de gravedad para elevarse unos centímetros del suelo; su mente se quedó totalmente en blanco, ningún pensamiento pasaba por ella, escuchó como si un rayo cayera del cielo y le dio directamente a él, podía incluso sentir la energía fluyendo por todo su cuerpo, produciéndole una sensación extraña; su estómago comenzó a sentirse raro y su corazón dio un vuelco.
No sabía por qué razón, pero Serena parecía realmente radiante, era lo más lindo que había visto en su vida, la vio de pies a cabeza muchas veces en menos de un minuto; ¿por qué se sentía así? Él ya había visto a sus otras amigas con un traje parecido, pero con Serena todo era distinto, inclusive en aquello tan simple, que antes pasaba desapercibido para él. Serena lo miraba con escepticismo, esperando la respuesta del chico, mirándolo fijamente con sus ojos azules; Ash se perdió en la mirada de Serena, y aquel monstruo que estaba dentro de él, se convirtió en una especie de gatito, se encontraba exageradamente dócil, moviendo su cola de un lado al otro.
-"Vaya vaya, es linda, ¿verdad?" – dijo aquella voz en la mente de Ash.
-Yy… ¿cómo me veo? – repitió su pregunta Serena. Gary, que se encontraba detrás de Ash sentado en su silla, al verlo atorado y con expresión atónita, lo movió un poco para que despertara.
-Bu-bu-bueno, pues… creo que… – tartamudeó el chico notando como su cuerpo se calentaba.
-"Hay no, ¡vamos hombre dile algo!" – dijo aquella voz.
-"¡Silencio! Estoy tratando de pensar… pe-pero Serena, ¡no me mires así que me pongo más nervioso! – pensó el chico, finalmente pudo reunir el valor. – Te ves muy linda Serena, e-ese color te-te queda bien. – tartamudeó.
-¿En serio? ¡Gracias Ash! – pudo ver que el chico era sincero, en verdad le había gustado bastante, por como la miraba podía saberlo, eso la hizo feliz y toda su inseguridad se la llevó la brisa que hacía, aunque no era lo mismo en el caso de Ash. – Ahora dime, ¿te enojaste con lo de hace un momento?
-¡Cla-claro que no Serena! ¿¡Por qué me tendría que enojar!? – negó el chico susurrándole, pero aún tenía esa extraña sensación en su cuerpo, con expresión incrédula aún.
La chica suspiró un poco ante la respuesta de Ash, sabía que le estaba mintiendo. Tomó el bloqueador que tenía Ash en sus manos tan rápido que no se dio cuenta de ello, aún estaba con la cabeza perdida. Se puso un poco en un dedo y lo puso en la punta de la nariz de Ash.
-¡Holaaa, despierta! – le dijo, eso hizo que Ash reaccionara.
-Pe-perdón, lo siento Serena.
-Hay que ver. – dijo la chica dando un suspiro.
Se puso otro poco en la mano y se lo puso en la cara a Ash, exactamente en los pómulos; el chico sintió esos puntos de su rostro muy calientes de un momento a otro, no sabía si era por el calor que hacía, o si se debía a que lo había hecho Serena; Gary que observaba la escena sentado detrás de Ash, trataba de contener la risa, Lillie y Lana observaban aquello con apremio, mientras Yazir que se había vuelto a poner sobre su toalla, bajo un poco sus gafas de sol para ver la cara de Ash, tuvo que admitir que era muy gracioso ver aquello.
-¿Qué tal si te dejo el rostro así? Así te bronceas en algunos lugares y otros no. – le dijo la chica untándolo por toda esa zona, y por donde se encontraban aquellas singulares marcas distintivas en el rostro de "su chico", sonriendo divertida.
-¡No por favor, no hagas eso! – exclamó Ash que era incapaz de moverse, sus impulsos le decían que debía decirle a Serena que se detuviera y que él podía hacerlo solo, pero su mente y cuerpo protestaron ante aquello, esa acumulación de sensaciones extrañas y no saber qué hacer no lo ayudaban a decidirse.
-"Vamos sabes que lo estás disfrutando chico, solo déjale hacerlo." – le sugirió aquella voz.
-"¡Si-silencio idiota, deja de decirme que hacer joder! ¡No ves que esto es humillante desde cierto punto de vista!" – le reclamó Ash.
-"Pero te gusta, nunca antes una chica te había hecho esto ¿no? Solo quédate quieto y disfruta" – le aconsejó la voz, el dócil gato se puso aún más feliz de lo que estaba, mientras Serena le seguía aplicando bloqueador, ahora en su torso completo.
-Bien, ahora déjame ayudarte con la espalda. – Serena sonrió, Ash solo se puso rojo y se dio media vuelta para que pudiera seguir ayudándolo; sintió como la mano de Serena pasaba por toda su espalda; por algún motivo, la felicidad de Ash solo aumentaba, pero aun así estaba muy nervioso y sentía como subía la temperatura de su cuerpo. – Listo, ya terminé.
-¡Mu-muchas gracias, Serena! – exclamó el chico aún nervioso y con su rostro muy caliente, pero pudo dedicarle una sonrisa a su amiga, realmente estaba feliz por aquello. Serena también se la devolvió.
-No hay de que Ash; ahora, ¿te importaría ayudarme tú a mí ahora? – le dijo la chica entregándole su bloqueador Ash y extendiéndole el suyo propio al chico.
Ash en ese momento sintió un vacío muy grande en su pecho, de calentura pasó al frío de golpe, cosa que lo dejó aún más extrañado, pero… ¡no había tiempo para pensar sobre si el termostato de su cuerpo estaba bien o mal! Su rostro se puso un poco pálido, aunque seguía estando ligeramente rojo; la proposición de Serena lo tomó por sorpresa. Ella misma le pidió el favor y rechazó la ayuda de Yazir, eso hizo que se pusiera contento, pero nuevamente, el miedo que le transmitía poner sus manos sobre ella, era demasiado grande, aunque se tratará de algo supremamente estúpido en sí mismo, aunque a su vez fuera en cierto modo emocionante.
La chica se dio media vuelta para que Ash pudiera ayudarla con el protector en su espalda. Tragó saliva, y puso un poco en su mano derecha, y lentamente comenzó a aplicarlo, torpemente en un inicio; de nuevo tuvo la sensación de que su mente se desconectaba del plano en el que se encontraba, mientras su mano parecía moverse por inercia a través del espacio; Gary que estaba en primera fila observando todo, mantenía su expresión neutra, pero ello exigía todo su auto control para no reírse, no podía hacerlo porque solo lo pondría incómodo y no quería arruinar ese cuadro; las chicas lo observaban con impresión, mientras hacían un gesto de aprobación y Yazir, volvió a colocarse sus gafas de sol mientras seguía bronceándose, también divertido en parte. Mientras las manos de Ash más bajaban por la espalda de la chica, más nervioso se sentía, aunque su mente le enviaba impulsos de ansiedad, miedo y vergüenza, su cuerpo entero, y aquel dócil gatito en que se había transformado el monstruo de sus entrañas, estaban sumamente felices.
-"Así que tu mente dice no más, pero tú cuerpo parece disfrutarlo, ¿qué vas a hacer? – le preguntó la vocecilla a Ash.
-"No te vas a cansar de molestarme, ¿verdad?" – dijo Ash bastante molesto.
-"Acertaste" – le respondió.
Finalmente, el chico había terminado de cubrir completamente la espalda y la parte de atrás del cuello de Serena, la piel blanca de la chica, aunque un poco más oscura que la de Lillie ahora estaba protegida. La chica se dio media vuelta viéndolo de frente, eso hizo que una especie de brillo alrededor de ella apareciera para los ojos de Ash.
-¡Gracias Ash! – le dijo la chica, manifiestamente feliz; Ash le extendió el protector.
-De-… de nada, Serena; cuando quieras. – le respondió el chico. Ash seguía observando como Serena terminaba de ponerse protector, sonrojándose un poco y apartando la vista luego de unos instantes. Lana finalmente mostro también un traje de baño de color azul y se puso protector, le pidió ayuda a Yazir, cosa que el chico aceptó, un poco a regañadientes, pero lo hizo.
-Genial chicas, estamos listas. ¿Qué les parece si vamos al agua? – propuso Lana a sus amigas, al terminar de ponerse bloqueador.
-¡Claro! Pero antes de eso. – comenzó a decir Serena…
Ahora sí, continuará…
Notas de los autores:
Bueno amigos, esperamos hayan disfrutado este capítulo de la historia, luego de mucho tiempo sin subir nada XD. ¿Valió la pena la espera 7w7? Pues para mí sí, espero la opinión de ustedes en los reviews jijiji. Nuestro Ash ahora tiene otra… "visión" o "percepción" de las cosas, un golpe de asombro o realidad que tenía que pasar algún día XD.
Aunque… no todo es emoción u_u, la semana que viene no va a haber capítulo, así que les toca esperar por el siguiente hasta dentro de dos semanas, en realidad este cap hiba a subirse el 01 de Junio como lo había dicho, pero… me invadió un poco el sentimiento de culpa luego de un tiempo de reflexión, así que bueno, aquí lo tienen.
Dejen sus reviews y no se olviden de recomendarnos si les gusta la historia :3, hasta la próxima, se despide Killroy :3.
