Custodios del Amor

Capítulo 36

p.d. incluye lemon

Durante todo el camino hacia la oficina no había podido dejar de pensar en Kakyu y en esa conversación que habían tenido, ahora estaba confundida, no era una mala mujer, y Seiya debía saberlo, pero ¿y si eso significaba perderlos?, que Seiya se diera cuenta del error en que habían vivido, que viera con distintos ojos a Kakyu, que al final pudiera pensar que lo mejor que les pudiera pasar seria aceptarla de nuevo en sus vidas, mas después de haber escuchado que él la hubiera recibido, ¿y si con ella a pesar del amor que se tenían también sentía una especie de obligación?, antes al menos sabía que él odiaba a Kakyu por haberlos abandonado pero ahora, ahora sería distinto, al llegar a la oficina y llamar a su hermana para que bajara y así poder irse a comer se quedó pensando en todo lo que había sucedido desde que conociera a Seiya y lo distinto que ambas lo recordaban, Kakyu lo había marcado para siempre.

Al recibir la notificación que su hermana la esperaba, no dudo en bajar observándola en el auto— Vaya parece que tienes prisa por ir a comer

—Si un poco... —murmuró abriéndole la puerta para que subiera— la verdad es que necesito platicar contigo

— ¿Ocurre algo?, te noto rara —subiendo al auto.

—Estuve pensando en lo que platicamos, estaba, bueno estoy tan confundida, más ahora que se la verdad de Kakyu

— ¿De qué verdad hablas Serena?

Puso el auto en marcha— Kakyu no los abandono por ambición si no porque se estaba muriendo

— ¿Qué? —Se quedó completamente perpleja— ¿cómo es eso?

—Tenía una enfermedad que Rubeus se encargó de pagar por el tratamiento, Seiya piensa que se fue solo por ambición, pero no fue así, ¿qué debo hacer ahora?

— ¿Con que fin pagaría el tratamiento? —Se quedó pensativa— ¿la habrá amado tanto como ser capaz de eso?

—Ese hombre no la amaba, solo espero a que estuviera sana para cobrarle el favor, por eso es que nunca se casó con ella, Haru... ¿te das cuenta que todo este tiempo Seiya pensó que lo había abandonado por dinero?

—Cuando en realidad no fue así —bajo la mirada— ¿y Seiya ya lo sabe?

—No... —Fijo la mirada en el camino— sé que debo decírselo, pero... tengo miedo, quizá en el fondo aun siente algo por ella, que la amo

—Quizás no seas la indicada para decírselo, ¿por qué ella no se lo ha dicho si tiene un arma tan poderosa?

—Seiya no la ha dejado hablar, aún conserva una foto de Seiya y de la niña, Haru, siento que le estoy robando

—Tu no estas robando nada Serena, por lo que haya sido los abandono lo mas lógico es que Seiya buscara rehacer su vida porque si no hubieras sido tu quizás habría sido Amy o cualquier otra chica que valorara al hombre que es, ella lo dejo en libertad y el hizo lo que era más lógico

—Sí, pero... se fue porque pensaba que moriría, aunque no le tuvo la confianza a Seiya de decirle lo que ocurría

—Pero se fue Serena y no creo que Seiya la vuelva aceptar, te ama

—Lo sé —murmuró sin despegar la mirada del camino— esta mañana yo... estuve a punto a dejarlo

— ¿Por qué? —volvió la mirada hacia ella confundida.

—Porque pensé que eso era lo más correcto, porque... le ofrecí dinero para que los dejara en paz

— ¿Qué hiciste qué?, ¿por qué Serena?

—Porque se suponía que eso es lo único que ella quería

—Aun así no debiste hacerlo

—Ya sé que estuvo mal, pero a ver dime ¿qué hubieras hecho tu si a Darien lo buscará una mujer para pedirle dinero?, ah y aparte besarlo cada que tuviera oportunidad

—Obviamente no rebajarme al nivel de la mujerzuela, confiar en Darien, porque quizás no lo buscan para pedirle dinero pero si para coquetearle

Hizo una mueca— ¿Así que ahora me rebaje?, me abofeteo esa mujer

—No te habría abofeteado si no la hubieras ofendido de esa forma Serena, hay cosas que puedes y otras que no debes hacer sea por lo que sea

Suspiro— Entonces ¿qué puedo hacer?, me dio coraje verla ahí a unos cuantos pasos de mi casa, abrazada del hombre que amo, ¿cómo querías que reaccionara?

— ¿Dime que hizo Seiya?

—Obviamente se enojó conmigo, dijo que Kakyu era su problema

— ¿Antes que llegara?

— ¿Cuándo Kakyu lo abrazo?, pues, se la quitó, pero es que... —se estaciono a la orilla de una calle— Haru, me encela verla junto a él

—Ese es el punto Serena —suspiro— no estas confiando en él, en su capacidad para solucionar este problema, que seguramente debe ser muy difícil para él

— ¿Y para mí no lo es?, no entiendo entonces cual es el concepto de vivir en pareja si no tomamos decisiones ambos

—Tomar decisiones es diferente a no confiar en él, dime Serena ¿en verdad confías en él?

Se quedó callada observando su mano con el anillo de compromiso— Si, confió en él, por eso le diré la verdad de Kakyu

—Bien, no importa que suceda debes confiar en él Serena, la confianza es una parte fundamental para todo tipo de relación

Suspiro recargando la frente en el volante— Que difícil es ser novia y madre

—Si es difícil ser todo a la vez... —la observo detenidamente— pero al final vale la pena el esfuerzo, nada es fácil Serena

—Lo sé, y eso que aún no tengo hijos propios, eso terminaría por completar mi difícil situación

—Eso o te haría sentir aún más dichosa, porque no mayor felicidad que la de sentir vida en tus entrañas, sé que ahorita no lo entiendes pero es diferente a lo que sentía cuando cuidaba de ti y será diferente a lo que sientes cuando estas con Hotaru

—Como quien dice ahora solo estoy jugando a ser mamá

—Suena cruel pero así es, aunque eso no quita el hecho que estés cuidando a una niña, porque la quieres tanto como a su padre

—Pero solo soy su madrastra ¿verdad?

—Solo soy tu hermana ¿recuerdas? —guiño un ojo.

—Sí, solo mi hermana, creo que aún tengo mucho que pensar

—Sé que tomaras las mejores decisiones —tomo su mano— siempre voy a quererte y no me arrepiento de lo hice, Hotaru te quiere no porque en ti ve esa figura materna que le hace falta, pero creo que no solo ve eso en ti

— ¿A qué te refieres?

—Te ve como su compañera de juegos Serena como una amiga, hermana, alguien en quien confiar y en quien refugiarse...

—Al final si soy una chiquilla —sonrió con tristeza— ¿y que pasara cuando se dé cuenta de la verdad?

—Vas a consolarla y tratar de hacer que entienda a su padre, Serena para ti nunca fui una madre aun cuando me empeñé en querer serlo

—Pero es diferente, nuestra madre no nos abandonó por el motivo que fuera, y ella si

—Si es diferente pero al final de cuentas jamás me viste como tu mamá, siempre fui tu hermana eso es lo que quiero que entiendas, el cariño que le tienes a la niña en realidad no es el de una madre dime ¿por qué te enamoraste de la niña?, no te acercaste para ser su madre, ni para enamorar a su padre

—No, pero... quiero serlo, no solo que vea en mí una chiquilla, ¿que pasara cuando tenga mis propios hijos?, ella ya no me vera como una igual

—Solo dime ¿por qué te identificaste con ella?

—Yo... la vi tan sola y no quería que se sintiera así, tenía a Seiya pero sé que eso no bastaba para ella

—Porque tú te sentías igual, por eso, yo no bastaba para hacerte feliz y para que no te sintieras sola...

Se quedó callada, pensando en todo lo que le decía— ¿Solo fue afinidad?

—Lo que te atrajo a esa niña si, algo en común además de Seiya, piénsalo bien, porque te encariñaste con ella aun si sabias que su padre te rechazaba él no tuvo nada que ver en eso ¿o sí?

—No, nada, yo ya la quería

—Y la quieres sin ser su madre —acaricio su mano— ella no te quiere por ser su madre, te quiere por ser Serena, y el aceptarte como madre es una forma de mostrarte su cariño

—Me acepta pero no me acepta como su mamá

— ¿Y eso no te agrada?

—Es confuso, es como si dijera que si me quiere con su papá pero que no me quiere a su lado

—Lo es, pero lo que es una realidad es que te quiere y que está contenta contigo...

—Todo esto es muy confuso, ¿y si Seiya está en la misma situación?, o sea que cuide de Hotaru pero que no tenga atribuciones como mandarle o pedirle que haga tal o cual cosa

—Es una situación difícil Serena, como pareja puedes sugerirle y opinar pero la última palabra respecto a la pequeña siempre la tendrá ella

Suspiró profundamente— Pero yo quiero educarla... quiero apoyarla

—Y lo harás Serena, como alguien que la quiere y que la adora, porque seguramente tú serás su ejemplo a seguir, que no seas su madre que te vea como una igual no impide que puedas ayudar en su educación

—Supongo que eso se complicara más cuando tenga los propios —suspiró cerrando los ojos.

—Seguramente pero confió en que saldrás adelante

Suspiró— Eso espero, aunque a los míos si podre malcriarlos

—Seguro cuando los tengas desearas que sean los niños mejor portados aunque puede que salgan iguales a ti de berrinchudos y eso que quede claro es parte de tu naturaleza y no de tu educación

Rio divertida volteando a verla— Claro que no tú me consentiste siempre, no podías verme llorando porque me comprabas muchas cosas

—Mmm si tienes razón es culpa mía que seas así de caprichosa te consentía en todo

Sonrió sutil— Aun así gracias, me educaste bien después de todo...

—Estoy orgullosa de ti

—Y yo de ti, después de comer me acompañas a ver la escuela de gastronomía, pasan los días y lo estoy dejando

—Claro será un placer hermanita ya es hora de que te dediques un poco de tiempo para tus sueños

—Sí, el más fácil de cumplir creo yo... —suspiró volviendo a poner el auto en marcha— oye... quiero darle un regalo a Seiya... pero conociéndolo sé que dirá que no, pero es que creo que lo necesita

— ¿Qué quieres darle?

—Un auto... —murmuró viéndola de reojo.

—Eso sí sería demasiado ¿por qué crees que lo necesita?

—Quiero dárselo de regalo por el éxito del concierto, además nunca le he dado nada, digamos que es la acumulación de todos los regalos que no le he dado, cumpleaños, navidades, mmm y aniversario... además ahora que es toda una celebridad necesita un auto que vaya más con su nuevo estilo

—Quizás, pero entonces te sugiero que lo lleves a que lo escoja

Sonrió emocionada— ¿Entonces si puedo?

—Puedes hacerlo siempre y cuando él este de acuerdo, no sería mala idea después de todo

—Está bien, lo iré sondeando poco a poco... —sonrió más tranquila— ¿qué quieres comer?

—Mmm quiero pasta si eso quiero

— ¿Pasta?, mmm bueno... ¿ahí tendrán helado de limón?

—Puede ser que si

—Bueno entonces vamos a comer pasta

X-X

Se sentía un tanto nerviosa cuando entro al salón de clases observando a los niños en especial a esa pequeña, como no se había dado cuenta antes era el vivo retrato de su padre, sonriendo al pensar en ello— Buenos días niños

—Buenos días señorita Kakyu... —dijeron todos los niños al mismo tiempo.

—Bueno esta es nuestra primera clase, ¿qué les parece si salimos todos al jardín y buscan una planta o un objeto que le guste y lo dibujan?

— ¡Sí! —gritaron todos los niños que comenzaron a salir.

—Miss... —Hotaru se acercó a ella jalando su falda.

— ¿Que ocurre pequeña? —se agachó para quedar a su altura sonriéndole.

—Yo quiero dibujar mi casa, no tengo que salir al jardín ¿me puedo quedar y comenzar mi dibujo?

— ¿Por qué quieres dibujar tu casa?

—Porque... mi familia está en ella...

—Y como es tu familia cuéntame de ella —acariciando su mejilla.

—Mi papá trabaja mucho, siempre canta y baila, mi abuelita siempre me cuida y huele muy rico y mi mami es muy bonita y hace postres muy ricos, bueno ella y mi abuelita siempre hacen la comida

— ¿Así que cocinan rico?, ¿a ti te gusta?

—Si mucho, cuando mi abuelita hace la cena mi mami hace el postre, aunque no me da mucho porque dice que luego no me duermo y a mi papi también le gusta

—Bueno es que de noche es demasiado dulce para una pequeña como tu

—Si es lo que dice mi mami... —sonrió haciendo un puchero— pero luego me guarda y me lo da en la comida, mi papi es cantante, va a tener un concierto pronto

— ¿Quieres mucho a tu papá verdad?, háblame de él ¿cómo es?

—Es muy guapo, antes no lo veía pero ahora sí, todos los días gracias a mi mami

— ¿Y por qué no lo veías? —murmuró preocupada.

—Porque mi papi trabajaba mucho, cuidaba a las personas, cuido de mi mami y se enamoraron, pero ahora ya puedo ver a mi papá todos los días y siempre me lleva a la cama cuando me quedo dormida

—Ya entiendo —acaricio su mejilla— ¿y tú mami como es contigo?

—Me quiere mucho y siempre me cuida, este listón me lo puso ella... —dijo señalando el coqueto listón de corazones sobre su cabeza haciendo un moñito.

—Es muy lindo —acariciando su cabello— pero tú eres mucho más bonita

—Gracias... —dijo sonrojándose— cuando crezca quiero ser como ella

— ¿Cómo es ella?, además de que te cuida

—Es bonita, y quiere mucho a mi papá y a mí también, hace ricos postres y tiene una oficina muy grande, siempre que me llevan me dan dulces

— ¿Eres muy feliz con ella y con tu papá?

—Sí, mucho, ahora me llevan al cine, a comer, mi mami me lleva de compras... —sonrió divertida— tenemos vestidos iguales y muchas cosas iguales

— ¿Puedo abrazarte?

La miró un poco confundida para luego sonreír y asentir— Si miss...

—Gracias —murmuró abrazándola con fuerza derramando un par de lágrimas.

— ¿Por qué llora Miss? —Preguntó abrazándola.

La abrazo aún más hacia ella— Porque me alegra que seas feliz pequeña

No dijo nada, tan solo la abrazo para luego sacar del bolsillo de su bata un pequeño pañuelo y secar con suavidad sus ojos— No llore Miss... usted también es bonita

—Gracias pequeña, por favor quiero que seas muy feliz ¿sí?

—Si Miss... ¿ahora puedo hacer mi dibujo?

—Claro que si pequeña pero también quiero que dibujes una planta ¿sí?

—Ah está bien... —hizo un puchero para luego sonreír, se acercó dándole un beso en la mejilla y salir corriendo enseguida hacia el patio.

Sonrió llevando la mano a su mejilla, no quería romper su corazón, era una muy dulce, linda y llena de alegría.

X-X

Había pedido la ayuda de Neherenia para que cuidara de la pequeña, ese día pensaba tener un improvisada cita con su prometido, y quizá en un momento de tranquilidad hablar sobre ese tema importante que no había podido contarle la noche anterior, así se arregló linda pero casual, algo que se notara no tan planificado, tomo su auto y partió hacia el estudio, esperaría pacientemente a que él saliera y prácticamente lo secuestraria, al menos algunas horas claro estaba, al llegar estaciono el auto cerca del de Seiya y se dispuso a esperar a que saliera.

Al terminar por ese día salió al auto, cada día se acercaba más el día del concierto los nervios crecían, así como los eventos previos a la presentación del disco daban inicio entrevista presentaciones especiales entre otros pequeños eventos que ya estaban en agenda iría a comer a casa para después regresar al estudio para continuar los ensayos, al salir se sorprendió al ver el auto de su prometida estacionado junto al suyo.

Bajo la ventanilla del auto sonriéndole— Hola guapo... ¿cree que pueda invitarlo a dar un paseo?, sin compromiso alguno claro

—Hola preciosa —sonrió al verla— mmm solo iba a comer tengo que volver más tarde

Hizo un gesto de tristeza— Esta bien, iremos a comer... —dijo sugestivamente— solo que mi prometido no se entere ¿de acuerdo?

—Si usted no le dice nada a mi prometida

—Lo prometo... —dijo alzando la mano en señal de promesa— solo será un momento

—Está bien quizás un par de horas —sonrió subiendo a su auto del lado del copiloto.

Sonrió accionando el seguro de la puerta para acercarse a él— Un par de horas será suficiente... —murmuró besándolo—.

Correspondió a sus labios con amor, y feliz de verla— Que hermosa sorpresa me has dado princesa

—Se supone que si te secuestro no soy tu princesa, seré una sexy secuestradora... —dijo divertida poniendo el auto en marcha.

—Entonces mi sexi secuestradora... ¿a dónde me llevaras?

—Mmm a un lugar que quiero que veas y luego a comer... ¿o tienes mucha hambre?

—La verdad es que si tengo bastante hambre pero está bien aguantare por ti

—Mmm entonces quizá sería mejor ir a comer de una vez, porque el lugar al que quiero que vayamos puede ser un tanto más entretenido y complicado

— ¿Y qué clase de lugar es ese amor?

—Mmm es una sorpresa... —dijo sonriendo— y no quiero negativas ¿de acuerdo?

— ¿Mmm que estarás tramando? —Sonrió colocando su cinturón— anda vamos a comer entonces

—Nada... —sonrió manejando hacia un lindo y tranquilo restaurante, para brindarle un buen momento de descanso y relajamiento— tengo ganas de un filete de ternera... jugoso...

— ¿Tú con antojo de carne?

—Si... uh y con salsa de vino tinto... —sonrió divertida— ahora yo como carne por ti

—Está bien vamos por un filete de ternera

— ¿Y cómo van los ensayos?, ¿ya está listo SK para su primer gran concierto?

—Si mañana terminaran los ensayos e iniciaran las entrevistas y presentaciones

— ¿Estas nervioso?, yo lo estaría

—Bastante nervioso amor, no es lo mismo que cuando hice la mini gira con Yaten acompañándolo

Sonrió tomando su mano teniendo cuidado al manejar— Lo harás muy bien mi amor... además todos estaremos ahí para apoyarte

—Eso es lo que mas me motiva tenerlas a mi lado —beso su mano, observándola— sabes hoy luces muy sexi

— ¿De verdad? —Sonrió sonrojada— ¿no creo que tenga nada que ver esta falda con abertura verdad?

—Mmm puede ser esa blusa tan escotada, dígame ¿a quién piensa seducir esta noche?

—A mi prometido por supuesto... —dijo sonriendo— ¿de verdad te parece demasiado sexy?, pensé que era casual...

—Bueno es que tú te ves sexi con lo que sea que te pongas amor

Rio divertida con un sonrojo en sus mejillas— Espero que pienses así cuando tenga unos cuarenta o cincuenta años y me sigas viendo sexy

—Siempre serás sexi y la más hermosa de todas las mujeres que haya conocido

—Coqueto tu sí que sabes cómo seducirme

—No puedo evitarlo, te tengo metida hasta lo más profundo de mí ser que ahora es difícil no pensar en ti a cada instante

—Te amo tanto Seiya... me gusta cuando me dices esas cosas... —sonrió— pero si sigues así me temo que tendrás que comerme ahora

— ¿En un lugar público?

—No, tal vez en un lugar más privado

—Bueno vayamos a comer y después a un lugar privado solo para ti y para mí

Sonrió ante su sugerencia— Me parece perfecto mi amor...

Lo había llevado como era su idea original, a un lugar agradable donde a ella le gustaba ir de más joven, y como él era su invitado ese día no aceptaba objeciones, pidieron ambos un buen corte de carne lo cual sorprendió a Seiya pero que ella disfruto como nunca, conversaron de todo, conociéndose un poco más, no es que no se conocieran pero habían pequeñas cosas que ambos les faltaba saber del otro, se habían coqueteado mutuamente como si de un par de adolescentes se tratara. Terminaron la comida con un delicioso pastel de queso y fresas el cual compartieron, Serena decidió que era el momento de llevarlo al siguiente punto, el cual le advirtió no aceptaba quejas ni negativas que ya sabría en que consistía su sorpresa.

—Ya dime de que se trata —murmuró impaciente al verla cada vez más misteriosa.

—No, es una sorpresa, y no quiero que me digas que no, porque lo hago con todo el corazón... —dijo entrando al estacionamiento de la agencia que le había recomendado su hermana.

Observo el lugar extrañado— ¿Y que hacemos aquí amor?

Estaciono el auto y se quitó el cinturón de seguridad para luego tomar sus manos— Quiero que escojas tu regalo de cumpleaños...

— ¿Mi cumpleaños? —Se quedó pensativo unos instantes.

—Si... —sonrió acariciando su mejilla— ya no sabes en que día vives, hoy es tu cumpleaños

—Lo había olvidado y es que en realidad nunca lo celebro

—Bueno pues eso se acabó, ahora me tienes a mí para celebrarte y por eso es que te traje aquí, sé que quizá no es algo que aceptaras tan de buen modo, pero es algo que en verdad quiero darte, por los cumpleaños que no he pasado contigo, por nuestro aniversario y porque te amo con toda mi alma

— ¿Nuestro aniversario?, pero apenas llevamos un mes juntos, aunque pareciera más tiempo y eso me gusta... dime ¿cómo supiste que hoy era mi cumpleaños?

—Tu mamá me lo dijo, platicábamos sobre cómo hacerle una fiesta de cumpleaños a Hotaru y saliste tú en la plática, ¿por qué no me habías dicho nada?

—Pues porque en realidad hasta ahora nunca me ha gustado celebrarlo —murmuró un tanto apenado.

Se acercó a él sugestivamente— Te aseguro que después de hoy querrás que todos los días sean tu cumpleaños

Acaricio su mejilla— ¿Que tienes planeado princesa mía?

Sonrió acariciando sus labios— Ya lo veras... ahora vamos a que elijas tu regalo

— ¿Qué clase de regalo vas a darme amor? —cerro los ojos disfrutando de esa caricia en sus labios.

Se acercó hasta casi rozar sus labios— Estamos en una agencia... ¿qué te imaginas?

— ¿Mmm una edecán? —bromeo.

Se separó haciendo un puchero— ¿Así que eso quieres?

—Claro te quiero ver vestida como una linda edecán

Oculto una sonrisa— Bueno hoy es tu cumpleaños, quizá tus fantasías puedan hacerse realidad, anda vamos a que elijas el auto que quieras

— ¿Así que un auto vas a regalarme?

—El que tú quieras... —dijo al bajar del auto— si quieres un deportivo, un deportivo será, quieres una camioneta entonces tendrás una camioneta, tu solo elije

— ¿Amor no se te hace algo demasiado costoso? —Bajando del auto observando la agencia— ¿qué tiene de malo el auto que traigo?

—De malo nada, pero ahora mi prometido será toda una estrella y debe lucir como tal... —se acercó a él a tomarlo de la mano— anda ¿sí?, no me digas que no mi amor porque lo hago con mucho gusto... —lo miró fijamente con ojos de súplica.

Tomo su mano observándola— Está bien pero no se te vaya hacer costumbre darme obsequios tan costosos podría acostumbrarme —se acercó besando su mejilla.

Sonrió asintiendo— No mi amor, entonces vamos para que elijas, tiene que ser rojo... ¿qué tal un Porsche?

—Suena interesante, entonces vamos a verlos ¿sí? —Sonrió entusiasmado por la idea.

Sonrió emocionada de poder compartir ese momento con él y poder darle un obsequio así, tan solo dijo su nombre y de inmediato la condujeron a donde se encontraban los autos más hermosos que tenían.

Sonrió al ver las influencias que tenía, había olvidado ese poder que tenía su ahora prometida, la siguió observando los autos pero uno en especial llamo su atención al cual no pudo quitarle la mirada de encima, era el auto de sus sueños el que había deseado tener cuando era un adolescente.

Ella por su parte observaba los deportivos, algunos con las puertas que abrían hacia arriba, le había estado hablando y cuando volteo a buscarlo sonrió al ver esa expresión tan interesante en su rostro— Disculpe... creo que me interesa ese, ¿podría manejarlo mi prometido? —preguntó al gerente que había salido a atenderla personalmente.

—Claro que si señorita, ese auto es todo un clásico, y el único que tenemos por el momento

Sonrió aún más— Perfecto... lo llevaremos a probar y espero que mi prometido diga que sí, pero... creo que sería bueno que vaya haciendo todo el papeleo... —se acercó a Seiya abrazándolo por la espalda— ¿quieres manejarlo?

— ¿Eh? —Salió de su ensueño al sentir los brazos de su amada— ¿de qué hablas amor?

— ¿Que si quieras manejarlo? —Sonrió divertida— puedes manejar cualquiera, ya sabes para saber con cual te sientes bien, comencemos por este ¿te parece?

—Está bien, después veremos los demás autos deportivos

—Si mi amor... —sonrió viendo que el gerente venía con las llaves del auto al cual le hizo una seña de que no dijera nada— vamos entonces mi amor... —le entrego las llaves y espero a que le abriera la puerta.

—Si está bien —se acercó, un tanto emocionado, observando detenidamente el auto, antes de abrir la puerta era rojo completamente alucinante.

Sonrió al verlo tan emocionado y feliz por poder manejar ese auto que pensó que definitivamente había encontrado el regalo perfecto para el hombre de su vida.

Encendió el auto, sujetando el volante— Es perfecto

— ¿Que lo hace perfecto? —preguntó curiosa de saber más de ese auto y que él terminara de enamorarse de él.

—El motor, la forma en que revoluciona, y sin duda debe correr como ningún otro

—No sabía que supieras de autos... —dijo sonriendo mientras se colocaba el cinturón.

—Digamos que cuando era un estudiante mi segunda fascinación además de la música eran los autos, recuerdo que estaba ahorrando para comprar uno de estos

— ¿Te gusta? —preguntó disfrutando del hecho de saber que era algo que podría hacer por él.

—Si me gusta mucho... —observando el equipo de sonido y todo su interior.

—Entonces es tuyo... —dijo sonriendo feliz.

Volvió la mirada hacia ella— Serena...

—Feliz cumpleaños mi amor —le sonrió feliz.

—Gracias amor... dime hermosa ¿te gustaría dar una vuelta en mi nuevo auto?

Sonrió subiéndose un poco más la falda— Estoy en horario de trabajo... ¿no cree que me regañen?

—Podría decirle a su jefe que me estaba mostrando más a fondo este hermoso auto —colocando la mano en su pierna.

Fijo la mirada en él ocultando una sonrisa— De acuerdo pero solo un momento

Volvió a encender el auto colocándose el cinturón de seguridad, para salir con él a probarlo.

— ¿Y siempre invita a las edecanes a dar un paseo? —Preguntó abriendo la ventanilla dejando que el aire jugara con su cabello.

—Solo a las que son tan hermosas como usted

Sonrió acomodándose la blusa haciendo que luciera más el escote— ¿Hay muchas igual de hermosas que yo?

—Mmm no hasta ahora solo usted me ha cautivado por completo

—Es usted muy galante —dijo llevando la mano a su pierna— gracias por invitarme a dar un paseo en tan bello auto

La acaricio mientras conducía alrededor de la agencia— Creo que ya sé de qué forma voy a estrenar este auto

— ¿En serio? —Fingió sorpresa— ¿cómo?

—Ya lo vera, volvamos a la agencia ¿le parece hermosa señorita?

—Mmm está bien... —dijo haciendo un puchero mientras se acomodaba la falda— tengo que volver al trabajo

—No volverá al trabajo, pediré permiso a su jefe para que la deje pasar el resto de la tarde a mi lado

— ¿Compra mi tiempo? —Preguntó acomodándose la blusa.

—Mmm yo no lo vería así

—Bueno igual ya no quería trabajar hoy —dijo sonriendo, al llegar de nuevo a la agencia el gerente ya los esperaba— solo iré a firmar y nos vamos

— ¿Cómo?, ¿ya están listos los papeles? —murmuró sorprendido.

Volteo a verlo sonriendo— Claro era tuyo desde que subimos, solo iré a finalizar los tramites y nos podremos ir

—Cada día me sorprendes más

—Recuerda siempre lo hare... —sonrió— creo que tendré que dejar mi auto aquí, no creo que quieras venir después ¿verdad?

—Volveremos más tarde por el

— ¿No querías estrenarlo de una vez?

—Me refería a tu auto amor

—Ah... —sonrió sonrojada— sí, vendremos más tarde, bien vamos a que tú también firmes

—Si vamos —bajo del auto para seguirla junto con el gerente.

—Mi prometido se llevara el auto de una vez, dejare mi auto y vendremos más tarde por él, ¿habría algún problema? —Preguntó tomando de la mano a su novio mientras el gerente los guiaba a su oficina.

—No señorita no haba ningún problema —sonrió feliz al ver a la pareja.

—Perfecto, supongo que mi hermana le habrá dicho que envié la factura a la empresa ah y el auto quedara a nombre de mi prometido... —oprimió su mano con suavidad.

— ¿Desde cuándo lo tenías planeado amor? —Aun no lograba salir de su asombro.

—Mmm poco, pero ya sabes como soy, solo necesito una pequeña idea para que todo fluya, lo que no sabía es que encontraría el auto de tus sueños, y espero que no subas a ninguna otra chica en ese auto que no sea yo

—Solo hay tres mujeres que subiré a mi auto con todo gusto

—Ah eso me parece justo... solo tres... —dijo como advertencia acercándose a besar suavemente sus labios.

—Si solo tres —correspondiendo a sus labios— gracias amor

—Disculpen... aquí están los documentos, solo faltaría la firma del caballero —dijo el gerente dejando la carpeta sobre el escritorio— y seria todo

—Anda amor... —dijo Serena sonriéndole a su prometido.

Tomo la pluma dedicándole una sonrisa a su prometida, para enseguida firmar.

Sonrió feliz al ver que por fin había dado un excelente obsequio a su prometido.

—El auto es todo suyo caballero —dijo el gerente— felicidades, es una gran adquisición...

—Muchas gracias —extendió la mano al gerente para estrecharla.

—Estamos para servirles... —dijo estrechando su mano.

— ¿Nos vamos mi amor?, el auto es todo tuyo... —sonrió abrazándose a su brazo.

—Vamos amor

—Gracias por todo, más tarde vendré por mi auto... —dijo en despedida— ¿y a donde vamos ahora amor?

—Iremos a dar una vuelta por toda la ciudad

—Mmm quizá... podamos ir a aquel mirador al que me llevaste una vez ¿recuerdas?

—Esa es una gran idea

— ¿Estas feliz mi amor? —preguntó sin soltarlo.

—Muy feliz princesa...

—Me alegra, pero más me hace feliz que no hayas rechazado mi regalo... —sonrió deteniéndose junto al auto.

—No descansarías hasta que lo aceptara y la verdad tampoco quería rechazarlo

Sonrió feliz— Lo sabía, ahora vamos a dar ese paso y a estrenar el auto

Abrió la puerta del copiloto para ayudarla a subir.

Subió colocándose el cinturón de seguridad aprovechando para volver a subir su falda, ahora arrancaría la segunda parte de su regalo de cumpleaños.

Sonrió al ver su pierna descubierta para después subir el— ¿Estas lista?

—Más que lista mi amor —dijo fingiendo una sonrisa inocente— tengo que mostrarte muy bien este auto

—Estoy listo para conocer a la perfección este auto

—Vamos entonces, llévame al mirador

No necesitaba mayores palabras arranco el auto al tiempo que encendía el estéreo— Esto es fabuloso

—Pareces niño chiquito con juguete nuevo —sonrió divertida— me gusta verte así, feliz

—Tú me haces feliz

Oprimió su mano suavemente— Mmm tu... ¿recuerdas la fecha cuando lo nuestro inicio?, creo que no tenemos fecha de aniversario

—Mmm no la verdad no pero podríamos tomar como aniversario año nuevo

Sonrió asintiendo— Si, eso me gusta, año nuevo la primera vez que estuve entre tus brazos

—Sí que nos disfrutamos mutuamente, que hicimos el amor sin darnos cuenta

Sonrió ligeramente— Recuerdo tu cara de sorpresa cuando te diste cuenta que eras el primero y tú que querías parar

—Si... la primera vez debe ser siempre especial

—Y lo fue mi amor —sonrió observando las calles por las que iban— la noche más especial de mi vida y gracias a ti

—Para mí también lo fue, aunque no entendía por qué motivo

—Porque ya me amabas, no es difícil resistirse a un encanto como yo... —Dijo sonriendo.

—Vanidosa —aumento la velocidad sonriendo aún más.

—Lo aprendí de ti... —dijo sonriendo.

— ¿En serio?, creo yo que ya eras así y solo empeoraste a mi lado

Rio divertida— Te amo Seiya, te amo, te amo... ¡te amo Seiya Kou! —Grito emocionada, sintiéndose feliz y tranquila de estar a su lado.

—Vuelve a gritarlo amor eso es música para mis oídos

Bajo por completo la ventanilla del auto para que todos la escucharan— ¡Te amo Seiya Kou! —Grito con todas sus fuerzas.

Se sentía inmensamente feliz, ella lo amaba con locura, hacia latir su corazón y vivir con intensidad.

Después de gritar se acercó a él tan solo lo que el cinturón le permitía y lo rodeo con su mano— Te amo Seiya... te amo y confió en ti mi amor

—Mi princesa te adoro, gracias a ti he vuelto a vivir

Sonrió sintiéndose tan afortunada de poder estar a su lado, de tener el amor de un hombre como él— Seiya, quiero ser tuya... ahora

— ¿Ahora?, pero —observo el camino— alguien podría vernos princesa

— ¿No te parecería excitante? —sonrió divertida, podía sentir la adrenalina del momento recorriéndola.

—Mmm si bastante, además esa es la forma en que quiero estrenar este auto, haciéndote mía —estaciono el auto en el mirador lo más alejado que pudo de donde había otros autos— es una suerte que los vidrios sean polarizados

—Sí, una suerte... —murmuró subiendo su ventanilla.

Subió la de él, para enseguida quitarse el cinturón— Además parece un poco espacioso...

Sonrió divertida— Tendremos que acomodarnos a espacios pequeños —dijo quitándose su cinturón— nunca he hecho esto y creo que se pondrá divertido

—Yo tampoco… —acariciando su pierna desnuda— es excitante

Se estremeció recargándose en el respaldo del auto— Mucho...

—Quizás no pueda quitarte toda la ropa salvo una sola prenda —subiendo más su mano hasta su prenda íntima.

Mordió suavemente su labio al sentir las caricias de su prometido— Pero no te la puedes quedar... —dijo sujetándose del asiento.

— ¿Por qué no? —Acariciando su intimidad sobre la prenda.

—Porque... —sonrió cerrando los ojos recargando la cabeza en el respaldo— tengo que... volver por mi auto...

—Volveremos por tu auto eso es verdad

—Alguien podría verme... y notar que... —suspiró sutil— no llevo nada

—No si tienes cuidado, quizás si te pones encima mi saco

— ¿Me quieres tener así? —Preguntó sonriéndole—

—Si —sonrió divertido.

—Travieso... —murmuró bajando una mano hacia su pantalón— yo también te quiero tener sin

Se inclinó hacia ella retirando su prenda— Te amo

Sonrió ayudándole a quitarse esa prenda que tanto le gustaba a él conservar— Te amo Seiya... te amo por el resto de mi vida... por toda la eternidad

—Te amo Serena... Serena Tsukino eres la persona que no imagine en mis sueños, pero que sin embargo me hace sumamente dichoso te amo

—No soy la mujer de tus sueños, pero me convertiré en ella, no desearas a nadie más que a mí... —dijo buscando subirse en sus piernas— ¿no se puede hacer tu asiento hacia atrás?, no quepo...

—Espera deja ver —busco alguna palanca que le ayudara hacer hacia atrás su asiento— listo ¿mucho mejor?

—Mucho mejor... —sonrió rodeando su cuello— no sé por qué pero te deseo, te deseo tanto que apenas si pude resistirme a estar aquí

Sonrió acariciando sus piernas— Es un deseo incontrolable mi amor el que nace de los dos

—Es la química que tenemos, lo supe la primera vez que te toque... —murmuró inclinándose a besar su cuello— una especie de electricidad que hizo que mi piel se erizara...

—Sí, recuerdo que me sentí demasiado consternado

Sonrió abriendo un poco la camisa para poder besarlo mejor— ¿Consternado? —Lamio lentamente el costado de su cuello— ¿aun estás consternado?

—Más que eso amor, estoy sediento de ti

—Buena respuesta mi amor —dijo subiendo ahora hacia sus labios— te quiero besar

—No necesitas pedirlo amor, bésame con todo tu ser

Sonrió tomando suavemente su rostro acercándose a sus labios de los cuales se apropió en el acto, besándolo lenta y profundamente como sabía que a él le gustaba.

Bajo las manos hacia sus caderas acariciándolas y pegándola hacia él para que lo sintiera, mientras besaba con lentitud sus labios.

Al tener ya sus labios entre los suyos bajo ambas manos por su cuerpo acariciándolo hasta que llego a la orilla del pantalón con el cual comenzó a jugar.

Dejo escapar un suspiro placentero— Te necesito amor...

Sonrió al ver el efecto que tenía ese simple acto, se levantó un poco tan solo para poder desabrochar el pantalón— Y yo a ti mi amor... te necesito... —murmuró a su oído— ayúdame con esto... —dijo al sentir que batallaba para bajarle el pantalón y su ropa interior.

Sonrió levantándose un poco tan solo bajando su ropa lo suficiente para poder quedar listo solo para ella, sujeto sus caderas buscando fundirse en su amada— Te amo Serena

—Tanto como yo a ti... —se acercó a besar nuevamente sus labios mientras se pegaba más a él buscando sentirlo por fin.

Beso sus labios ahogando los gemidos que ese instante le producía.

Al sentirlo dentro se quedó quieta, disfrutando ese instante, volviendo ese beso aún más profundo, le gustaba sentirlo así, de ella y solo de ella.

Sonrió al sentirla de esa forma, ese sin duda era un buen regalo de cumpleaños.

—Te amo mi amor... —murmuró comenzando así a moverse lentamente haciéndola cerrar los ojos.

—Te amo… —moviéndose lo más que podía en ese espacio disfrutándola por completo sintiéndose aún más que excitado— jamás me cansare de decírtelo, y de desearte

—Eso es mi amor, quiero que me desees siempre... —murmuró sujetándose de los hombros para comenzar a moverse sobre su cuerpo, haciendo un vaivén excitándolo aún más.

La sujetó con firmeza de la cadera presionándola aún más hacia él— Serena...

Gimió apretando sus hombros, sonriendo sutil— Amo cuando me tratas así...

— ¿Por qué? —Buscando su cuello besándolo.

—Porque... me gusta sentirte fuerte, decidido... porque sé que quieres tomar todo de mi —murmuró echando la cabeza hacia atrás dejando que la besara.

—Si... absolutamente todo —mordiendo su cuello.

—Seiya... —gimió su nombre al sentir esa mordida que la impulso a seguir moviéndose con él en su interior, buscando darle placer.

Sentía cada vez más placer jadeaba disfrutando como nunca ese momento que era único como cada que estaba con ella, y eso era algo que jamás dejaría de sentir con todo su ser, siguió aquellos movimientos hasta sentir ese punto máximo de explosión.

Arqueo su espalda al sentir por fin como se llenaba de la esencia de Seiya, suspiró sutil mientras se aferraba a sus hombros— Eso me gusta...

Respiraba agitado, apoyando la cabeza en el respaldo— Que buena manera de estrenar el auto

Sonrió volviendo poco a poco hacia él aprovechando para besar su mejilla— Feliz cumpleaños mi amor... —susurró a su oído mordisqueándolo suavemente.

—Gracias mi amor —abrió sus ojos acariciando su mejilla— eres hermosa

Sonrió cerrando los ojos disfrutando de su caricia— Solo quiero ser hermosa para ti... quiero ser siempre única y exclusivamente tu mujer

—Ya lo eres te has empeñado en que así sea que no podría ver a ninguna otra como te veo a ti

Se volvió a abrazar a él— Te amo Seiya... te amo... ya no sé cómo podría vivir sin ti, nunca me dejaras ¿verdad?

— ¿Acaso lo estas dudando amor?

Negó recargándose en su hombro, ocultando el rostro entre su cuello— Solo quiero confirmarlo

—Amor no tengas miedo, te he dicho que no voy a dejarte y así va ser

—No quiero que no me dejes solo por una promesa, quiero que no me dejes porque así lo quieres tú

—Amor lo que prometo es lo que deseo y te guste o no estarás siempre a mi lado porque así lo deseo

Sonrió besando su cuello— ¿Me guste o no siempre estaré a tu lado?, ¿piensas retenerme siempre a tu lado?

—Claro, no quiero a nadie más a mi lado más que a ti

Sonrió acariciando su mejilla— Te amo Seiya... amo el hombre que eres...

—Y yo a ti Serena, jamás lo dudes por favor

Se separó tan solo para mirar su rostro acariciando su mejilla— Seiya, confió en ti, confió en quien eres, en lo que eres capaz de hacer, te amo y te admiro mi amor, eres todo lo que esperaba de la vida

Sonrió acariciando su mejilla— Te amo

Sonrió besando suavemente sus labios— Creo que debo volver a mi asiento

—Me parece que sí, más tarde volveré a hacerte el amor... una vez que estemos en la soledad de nuestra recamara

Sonrió moviéndose para poder sentarse de nueva cuenta en su lugar— ¿Llegaras temprano entonces?

—Amor, esta tarde ya no volveré al estudio, ya avise aunque mañana tendré que trabajar lo doble

— ¿De verdad? —Sonrió mientras se acomodaba la falda— pensé que tendrías que volver

—Si tenía que volver... hace una hora —sonrió un tanto divertido.

—Ups... —sonrió sonrojada— lo siento, pero es que tenía ganas de ser tuya y además tu querías estrenar este auto

—Lo se amor —murmuró acomodándose el pantalón— por eso es que gustoso trabajare lo doble

—Debemos trabajar a marchas forzadas si queremos que nuestro bebé llegue pronto... —extendió la mano hacia él— devuélveme lo que me quitaste

Hizo un puchero escondiéndolos— Son míos

—En casa hay un cajón lleno puedes elegir el que quieras

—Quiero esta

Sonrió mirándolo— Entonces todo el día andaré sin... quizá eso te impulse a quedarnos rápidamente solos

—Puede ser —sonrió aún más divertido.

Sonrió negando— Eres un pervertido... ¿eso lo aprendiste o es natural en ti? —Preguntó acomodándose la ropa así como su cabello ligeramente despeinado.

—Mmm te lo dejo a tu criterio ¿tú qué piensas que es?

—Que es natural en ti... —dijo sonriendo— no más bien... —volteo a verlo— quiero que lo hayas aprendido solo conmigo, que solo yo te provoque esos pensamientos pervertidos

—Mi princesa es muy celosa hasta en eso —respiro profundamente— quizás puedo decir que contigo empeore

—Soy celosa, lo sabes y mmm me gusta escuchar que conmigo hayas empeorado... —sonrió ligeramente— soy la mujer que saca tus mejores y peores fantasías... ¿de acuerdo?

—Eso no tienes ni por que preguntarlo amor lo eres

—Mucho mejor... —se acomodó en el asiento tomando su bolso— Seiya ya te dije que confió en ti, que te amo y que moriría sin ti, pero... creo que hay algo que debes saber

— ¿Mmm que cosa amor? —Acomodo su asiento observando el panorama.

—Es sobre Kakyu... —respiró profundamente— es mentira que los abandono por dinero

—No quiero hablar de ella, al menos no hoy, aunque me siento nervioso, vamos por Hotaru a la escuela seguro está por salir, aunque creo que ya debe estar en casa

—Seiya... —murmuró girándose en su asiento para tomar sus manos.

Sonrió observándola— Vamos por un pastel de fresa

Se quedó observándolo fijamente, debatiéndose en si debía decirle aunque él no quisiera escuchar, oprimió sus manos, quizá podría esperar un día más— Con chocolate...

—Lo llevaremos a casa y lo comeremos en familia —se acercó dándole un beso en los labios.

—Si... —murmuró sonriéndole sutil— te amo Seiya... te amo

—Y yo a ti mi amor te amo

Suspiró volviendo a su asiento para colocarse el cinturón de seguridad— Vamos a casa entonces... pasaremos la tarde en familia y por la noche te volveré a dar tu regalo

—Eso me agrada mucho vamos amor, pero antes tenemos que ir por tu auto a la agencia

—Si... el auto... —sonrió sutil, tomo su bolso para sacar un cepillo y peinarse, por ese día sería mejor no decirle nada, volteo observándolo un instante mientras ponía el auto en marcha.

Sonrió saliendo del mirador, había un poco más de autos que cuando llegaron, había sido un día especial y algo que sin duda no esperaba, pero con su prometida todo podía ser posible.

X-X

Habían llegado mucho antes al centro comercial y es que la pequeña quería ver en las tiendas si encontraban ropa que fuera similar, como la que usaban en ese instante, ambas de mallones y blusón con simetría similar, la pequeña con una pequeñas botas y las de Serena de un tacón considerable, podía sentir la mirada de las personas y es que ambas lucían adorables según palabras de la madre de Seiya.

— ¿Y ahora qué quieres comprar princesa? —preguntó llevándola de la mano por los pasillos del centro comercial.

Observaba los aparadores— Un bonito prendedor mami

—Un prendedor... mmm ¿qué te parece si buscamos uno de estrellas y lunas? —Le sonrió oprimiendo su manita.

—Siiii a papi le gustan

Sonrió feliz— De acuerdo... mmm ya se lo compraremos y lo usaras en el concierto ¿qué te parece?

—Si mami, papi estará muy contento

— ¿Y tú también estas contenta? —Preguntó deteniéndose para agacharse y acomodarle el blusón.

—Si mami, estoy muy feliz, sabes hoy la profesora Kakyu me enseñó a pintar con las acuarelas

— ¿En serio? —Sonrió mirándola— ¿y te cae bien tu maestra?

—Sí, siempre nos enseña mucho sobre los colores y lo importantes que son cada uno, el otro día me dejo dibujar la casa donde vivimos pero también una flor del jardín

—Me alegro princesa —acaricio su cabello— tienes mucho talento mi amor —se acercó besando su frente.

—Sí lo mismo dice la profesora, a todos mis compañeros les gusto la rosa que hice, la maestra escogió los mejores dibujos para el periódico mural de la escuela

—Seguro te quedo hermosa... —suspiró poniéndose de pie— vamos a buscar tu prendedor

—Si mami —tomo su mano caminando muy feliz.

— ¿Serena?

Volteo al escuchar su nombre topándose con aquel chico que alguna vez pensó que se casaría— Andrew...

—Si eres tu pensé que me había equivocado —sonrió al verla aún más hermosa de lo que recordaba.

Sonrió— ¿Quién pensabas que era?, tanto tiempo sin verte... —dijo no dudando en abrazarlo en señal de saludo después de mucho que no lo veía.

—Si bastante tiempo —correspondiendo a su abrazo— ¿y dime quien es esta bella dama que te acompaña?

Sonrió al mirar a su pequeña que lo veía un tanto seria— Es mi hija bueno... de Seiya

—Así que esta es la pequeña princesita —se agachó para quedar a su altura— ya me habían hablado mucho de ti

— ¿Quién es usted? —Preguntó agarrando el brazo de Serena.

—Soy un amigo de Serena —sonrió ligeramente.

Serena sonrió al ver la actitud de la pequeña— Él es Andrew... un amigo...

—Hola... —murmuró sonriendo sonrojada.

—Hola pequeña Hotaru en verdad eres idéntica a tu padre

—Si... —Sonrió aún más sonrojada.

—Más de lo que te imaginas... —dijo Serena sonriendo— por suerte creo que tiene el carácter como su abuela

—Se ve que es una niña muy adorable —acaricio su mejilla— me alegra verte feliz Serena

—Es más que adorable... —dijo acariciando el cabello de la niña— gracias Andrew me alegra verte, ¿dónde has estado?

—Viajando haciéndome cargo de los negocios de mi padre, ¿y tú?, supe que te habías ido lejos a estudiar

—Si estuve en Francia un año pero ese no era mi lugar... —dijo sonriendo sutil— dentro de poco iniciare en la escuela de gastronomía

—Me alegra mucho, espero volver a comer algo hecho por ti amor

Sonrió sutil— Creo que nunca cambiaras

— ¿Amor?, el único que le dice así es mi papá... —dijo Hotaru mirando fijamente a aquel hombre.

Sonrió ligeramente— Es que ella es todo un amor —sonrió a la pequeña guiñando un ojo— definitivamente te pareces a tu papá

—Tranquila princesa... —dijo Serena sonriéndole— lo siento creo que es un poco celosa...

—Como su padre, si ya había visto esa mirada antes, en verdad me alegra que seas feliz

Sonrió divertida— Si, lo soy, no puedo negarlo, ¿y tú como has estado?

—No puedo quejarme —murmuró con una amplia sonrisa.

— ¿Ya te casaste?

—No —desvió su mirada hacia los aparadores.

—Ah ya veo —murmuró un tanto incomoda— pero... te ves muy bien, creo que este tiempo te han sentado muy bien...

—Gracias —sonrió ligeramente— espero pronto encontrar a la mujer indicada

—Estoy segura que la encontraras, eres un buen hombre Andrew, además muy guapo —dijo sonriéndole.

Seiya entraba al centro comercial acercándose hacia su prometida y su hija quienes parecían muy divertidas con el que había sido alguna vez su novio— Buenas tardes... —murmuró quitándose los lentes.

—Buenas tardes —dijo Andrew notando de nuevo lo que alguna vez había llamado su atención.

—Seiya mi amor —Serena sonrió al verlo y la niña de inmediato fue al encuentro de su padre.

Abrazo a la pequeña cargándola— Hola princesita, hola amor —se acercó a ella besando su mejilla— espero no interrumpir

—No para nada... ¿recuerdas a Andrew?, nos encontramos por casualidad —dijo Serena tomando el brazo de Seiya.

— ¿Cómo estas Seiya? —Preguntó Andrew notando ese semblante por el cual lo había descubierto antes— vi un espectacular en el que apareces, ¿así que ahora eres cantante?

—Pues espero tener éxito —sonrió ligeramente— creo que debo agradecerte que me consideraras para ese concierto

— ¿El de Yaten? —Sonrió negando— sabes que fue por Serena

—Ya lo sé pero bien pudiste dejarme afuera esperando y esta señorita pudo haber cedido con tal de ver a su cantante favorito

—Pero no lo hizo, además estoy seguro que no la hubieras dejado entrar sola

—Claro que no, aun si hubiese tenido que pagar mi boleto

Sonrió asintiendo— Si, lo sospeche, por eso es que también estuviste incluido, me alegra ver que sirvió de algo

—Bastante gracias —extendió su mano hacia él.

—No tienes nada que agradecer... —dijo estrechando su mano— ahora que si quieres hacerlo, entonces... quizá me puedas permitir un día de estos tomar un café con Serena

Frunció el ceño— Querrás decir que tomemos un café contigo

—Seiya... —murmuró Serena oprimiendo su brazo.

— ¿Acaso estas celoso? —Preguntó Andrew ocultando una sonrisa.

—Prefiero ser precavido

— ¿Miedo acaso?

— ¿Tendría que tenerlo? —Enarcando una ceja.

—Mmm dado nuestro pasado... —dijo encogiéndose de hombros.

—Andrew basta —dijo Serena sonriendo sutil— Seiya solo sería un café...

—Muy bien entonces vamos por un café ya que es mucha la insistencia en invitarnos

—En realidad me gustaría mucho platicar con Serena pero si insistes en acompañarnos no hay problema

—No sería la primera vez ¿o sí?

—No solo no hagas las muecas de celos si me acerco a ella

—Entonces no te acerques y asunto arreglado

—Y es así como me di cuenta de lo que sucedía entre ustedes... —dijo suspirando.

—Andrew yo lo siento... —dijo algo apenada— gracias por lo que hiciste por mí

—La diferencia es que antes no podía recriminar nada y tenía que aguantarme

—Pero ahora no tienes nada que recriminar... ¿o sí? —Dijo acercándose a Serena.

Tosió un poco— No, pero es mejor que mantengas tu distancia con mi prometida

Sonrió divertido— No pensé que fueras tan celoso

—Ya te aguante mucho como para tener que aguantar tus bromitas

—Seiya... —lo tomo de la mano.

—No te preocupes, aun así sabes que yo jamás le hubiera hecho daño

—Lo sé —suspiro relajándose un poco— la amabas y nada podía hacer, en ese momento salvo dejarla libre

—La amaba y quizá aun... —murmuró observándola un segundo— pero bueno ustedes tendrán un día en familia y yo ya no quiero quitarles su tiempo, Seiya cuídala, en mejores manos no podría estar

—La cuidare siempre lo prometo, cuídate Andrew

—Cuídate Andrew, me dio gusto saludarte y saber que estas bien —dijo Serena sonriéndole— y gracias por lo que hiciste por mi

—No tienes nada que agradecer, volvería a hacerlo sin pensar

Volteo a ver a Seiya soltándose de él para abrazar a Andrew— Espero que encuentres a esa chica especial, mereces ser muy feliz... cuídate Andrew...

—Gracias Serena, se feliz ¿sí?, con eso yo también lo seré —abrazándola con fuerza— siempre serás alguien muy importante en mi vida —se acercó a su oído— si algún día te aburres de él yo estaré esperándote

Sonrió sutil besando su mejilla— Lo tendré en cuenta —se separó de él sonriendo— adiós Andrew... —volvió a acercarse a su prometido tomando su mano.

—Nos vemos... —abrazo a Serena por la cintura.

—Hasta luego... —dijo observándolos un instante para luego darse la vuelta y alejarse.

Serena se quedó viendo por un instante a Andrew sonriendo sutil, definitivamente él nunca cambiaria y esperaba que en un futuro también encontrara una mujer que lo amara del mismo modo— ¿Nos vamos?

—Si vamos —suspiro al verlo alejarse— ¿ya saben que película quieren ver?

—Una infantil por supuesto... —dijo Serena sonriendo a su pequeña.

—Siii frozen vamos a verla —daba pequeños brinquitos.

— ¿Sigues celoso? —preguntó Serena en voz baja para que la pequeña no escuchara.

— ¿Querías ir a tomar café sola con él?

—No hubiera tenido nada de malo, solo es un café... pero a ti no te hubiera gustado ¿verdad?

—No mucho... —suspiro— pero si quieres después puedes hacerlo

Sonrió sutil abrazándose a él— Eres un celoso mi amor y me encantas

Sonrió abrazándola— También te amo mi amor

—Aunque sí creo que después iré a tomar un café con él, la última vez que lo vi no fue algo muy agradable... —dijo abrazándolo.

—Está bien, ahora vamos a divertirnos ¿sí?

—Si... —sonrió al notarlo aun celoso— por cierto amor, ¿qué te parece nuestro atuendo?

—Muy hermosas mis princesas

—Mami me va a comprar un prendedor para usarlo en tu concierto papi

—Sin duda te verás muy bonita mi amor —se agachó abrazándola.

—Papi... ¿verdad que mami ya no se ira? —Se acercó a murmurarle en el oído— ese señor dijo que era un "amor" y no me gusto...

—No princesa mami no se ira y lo que él dijo es verdad tu mami es un amor —acariciando su mejilla— dime ¿defendiste a mami?

Asintió contenta— Le dije que solo tú puedes decirle así

—Perfecto hiciste bien mi niña —abrazándola hacia él— te has ganado un premio

— ¡Sí! —Grito emocionada— un premio...

— ¿Un premio?, ¿por qué mi amor? —Se interesó Serena después de no haber escuchado su conversación.

Beso la frente de su hija— Por ser una niña maravillosa

Sonrió negando— Son igual de celosos

—Lo heredo de mí no lo puedo negar esta niña es mi vivo retrato, imagínate cuando crezca

—Pobre de su futuro novio, aunque seguro encontrara la manera de contentarla tal como yo lo hago contigo... —dijo Serena sonriéndoles a ambos— aunque mi princesa tarde o temprano tendrá que compartirme

— ¿Compartirte? —hizo una mueca no entendiendo.

—Si mi amor... —Se agacho hacia ella sonriéndole— ¿no te gustaría tener un hermanito o hermanita?

— ¿Un hermanito? —dirigió la mirada hacia su padre un tanto confundida.

Se hinco tomando sus manitas— Si mi amor... ¿no te gustaría?, un hermanito o hermanita para que juegues con ellos

Se quedó pensativa observándola— ¿Para jugar?, ¿podré hacerlo?

—Si mi amor, de chiquito no pero más grande si, ¿qué dices?, ¿quieres un hermanito?, será tan guapo como tu papá o si es una niña, será tan bonita como tu

—Si papi y tú quieren está bien

Sonrió abrazándola besando en seguida su cabello— Gracias mi amor

Sonrió acariciando su mejilla, cuando vio a una pelirroja a lo lejos— Mira mami es la Miss Kakyu —sonrió feliz haciéndole señas saludándola.

Volteo hacia donde le señalaba la pequeña notando que aquella mujer los observaba atenta, volteo a ver a Seiya— Si mi amor... anda vamos por los boletos para el cine

— ¿Puedo ir a saludarla? —Murmuró haciendo un puchero.

Volteo a ver a Seiya, al final él era quien decidía.

Respiro profundamente— Vamos a saludar a tu maestra

—Yo me adelantare a comprar los boletos —dijo al ponerse de pie— no tarden

—Está bien mami, anda papi vamos —tomo la mano de su padre jalándolo.

Solo miró un momento a Seiya antes de darse la vuelta y alejarse.

Kakyu por su parte ya no tuvo más remedio que esperar a que la pequeña llegara con su padre— Hola Hotaru...

—Hola Miss—sonrió feliz al verla.

—Buenas tardes —murmuró un tanto serio y temeroso.

—Buenas tardes señor Kou... —dijo mirándolo tan solo por un segundo— ¿cómo estas Hotaru?

—Bien profesora —no dudando en abrazarla— ¿y usted que anda haciendo?

—Vine a hacer unas compras para una amiga —sonrió al abrazarla— ¿y tú pequeña?

—Vine a comprar ropa con mi mama y entraremos al cine

—Ya veo... —la soltó lentamente— diviértete mucho pequeña.

—Gracias Miss, usted cambien diviértase mucho haciendo compras

—Gracias pequeña —murmuró observándola— me da mucho gusto saludarlo señor Kou, su hija es hermosa

—Es una niña maravillosa, la luz de mis ojos

—Sí, lo he notado, es un gran hombre señor Kou, hizo un excelente trabajo al criar a esta hermosa niña...

—Es un gran tesoro que siempre voy a proteger

—Lo sé... y lo imagino, si tuviera una hija como ella yo también haría lo mismo

Guardo silencio observándola detenidamente.

—Yo también la protegería... —dijo sin dejar de verlo.

—Espero haga lo que sea necesario por su bienestar

—Sabe Miss mi mami y mi papi pronto me van a dar un hermanito con el que voy a poder jugar —jugando con sus manitas.

Volvió la mirada hacia la pequeña y en seguida hacia Seiya— ¿De verdad?

—Si mi mami me lo acaba de decir ¿verdad papi?

—Si mi princesita, anda vamos tu mamá debe estar muy impaciente

—Entiendo veo que su familia crecerá muy pronto —dijo observando a Seiya.

—Eso espero, permiso señorita tenemos que irnos

—Sí, claro... —volvió la mirada a la pequeña— adiós Hotaru, pórtate bien y espero con ansias poder verte en clases

—Si Miss, pintar con acuarelas es muy bonito, ¿me enseñara más formas de hacer dibujos?

—Por supuesto pequeña —dijo acariciando su cabello— Hotaru ¿puedo... darte un beso?

—Si Miss —sonrió feliz, y emocionada de poder aprender.

—Tu mamá también era pintora, seguro serás tan grandiosa como ella Hotaru

Tras darle un beso en la frente volvió la mirada hacia Seiya, claro su madre muerta— Hotaru es muy talentosa, quizá debería pensar en inscribirla a una escuela de arte

—Ya lo había pensado, lo lleva en la sangre... —mirándola fijamente a los ojos— aunque quizás no habrá nadie mejor que usted para instruirla en el arte

—Lo hare mientras usted y... su esposa me lo permitan

Asintió ligeramente— Seguro su madre así lo desearía... lo siento —murmuró refiriéndose al hecho de haberla fingido muerta ante su hija— vamos Hotaru se hace tarde

—Hasta pronto Hotaru, diviértete y... se muy feliz pequeña

—Gracias miss —se despidió con la manita— la quiero mucho nos vemos en la escuela

—Si pequeña... —murmuró observándola ansiando por ser ella quien la tomara de la mano en compañía de su padre— hasta luego señor Kou

—Hasta luego señorita —sujeto la mano de su hija para enseguida alejarse hacia el cine.

Para Serena había sido suficiente haberlos visto juntos un instante, no importaba como fuera ahora después de saber la verdad sentía que estaba robando la vida y felicidad de alguien, no es que estuviera celosa más bien se sentía triste consigo misma de no haber podido decirle la verdad a Seiya aun así entonces muchas cosas cambiarían, al verlos acercarse sonrió a la pequeña— Está por comenzar la película

—Si vamos compremos palomitas y unos helados...

—Sí, claro... —murmuró observándolo, siempre que la veía se ponía así, y se preguntaba ¿cómo se pondría tras saber la verdad?— vamos...

Camino sin soltar la mano de su hija, verla tan cariñosa con Hotaru era más de lo que habría imaginado cuando nació la pequeña, aunque en su rostro siempre había habido un semblante melancólico y ahora más que antes se le notaba, ella lo había destruido ¿y ahora él hacía lo mismo con ella que clase de hombre era?

Durante toda la película Seiya había estado ausente, la única divertida era la pequeña ya que ni ella podía disfrutar de la tarde, podía ver en su prometido la inquietud y preocupación, ahora si se sentía celosa de que Kakyu ocupara los pensamientos de su novio, pensar en todo le daban nauseas tanto que ni siquiera había comido palomitas, el helado se lo había terminado comiendo la pequeña, al terminar la película ambos iban demasiado distraídos y la niña hablando sobre todo lo que le gusto la película y que quería volver a verla pronto.

—Luego venimos de nuevo princesa... —dijo Serena sonriéndole— Seiya... ¿tienes que volver al estudio?

—Sí, las llevare a casa y después regresare al estudio

Lo miró por un instante— No te preocupes, puedes irte, traigo mi auto y además aun no le compro el prendedor a Hotaru...

—Está bien —sonrió ligeramente— las veré en la noche —se acercó rozando sus labios, para enseguida despedirse de la pequeña— pórtate bien princesa

—Si papi, no llegues tarde... —dijo abrazándolo y dándole un beso en la mejilla.

—No mi amor —abrazándola con fuerza— te amo mi niña hermosa, pórtate bien hasta más tarde

—Si papi, yo siempre me porto bien... —dijo sonriendo tomando la mano de Serena.

Beso su frente para enseguida ponerse de pie, sonriéndole a su prometida— Hasta la noche

—Sí, que termines pronto... —sonrió sutil— vamos princesa, tenemos que buscar tu prendedor

—Si mami vamos —despidió su padre, para ir con Serena a seguir las compras del día.

Si tan solo las cosas fueran más fáciles, pero no, tenía que haberse enamorado de un hombre que ya estaba casado, con un compromiso, no es que no amara a Hotaru, claro que lo hacía, pero ahora sentía que todo lo que había hecho, engañar a Andrew y a Amy lo estaba pagando con la reaparición de Kakyu, con saber su secreto, se lo diría esa noche, no importando como, pero se lo diría, ya había guardado silencio por muchos días, y si lo pensaba bien, Kakyu no le había hecho nada y es lo menos que podía hacer por ella.

Al verlas alejarse se alejó de ellas hacia su auto, manejar un rato lo relajaría, sabía que ya no había nada que hacer, salvo aprender a vivir con las consecuencias de las decisiones que ambos en su momento habían tomado.

X-X

Notas de Autoras:

Buenas noches a nuestras queridas lectoras y lectores (Creo que si tenemos), bueno ahora si a lo que veníamos, ¿Qué les pareció el capítulo?, ¿Qué les pareció la plática de las hermanas?, ¿o que tal el regalo que le dio Serena a su futuro esposo?

Ahora solo queda esperar a que Serena le cuente toda la verdad a Seiya, eso acrecentara su confianza, aunque aún hay inseguridad en Serena y eso es muy obvio, pero bueno nadie dijo que tener una pareja era fácil y que inmediatamente tendría su "vivieron felices por siempre", pero bueno esperamos que les haya gustado este capítulo, por suerte ya fui avanzando en la edición de los demás, nos leemos en el próximo capítulo, y ya saben, quejas y sugerencias son bienvenidas, y estamos a un review de distancia, hasta el próximo domingo.