Es martes, dos meces antes de que Twilight desapareciera, la lluvia cae fuera del castillo de la princesa de la amistad, cubriendo a Ponyville con una cortina cristalina que bajaba desde el cielo.

Leyendo sobre la cama y jugueteando con los cascos, una cálida manta cubre los hombros de Twilight, Spike se la colocó mientras ella analizaba las páginas de aquel pesado libro, inmediatamente serró aquel libro de un golpe, asustada, se suponía que Spike estaba en otra parte.

Evidentemente, Twilight no iba a escucharlo llegar, pues las acciones de Spike no solo eran silenciosas, si no, que estaban en un plano distinto al del razonamiento de Twilight (consejo: nunca le des un libro, pues la perderás un tiempo)

En la entrada del castillo había algunas gotas de agua, las mismas que Spike sacudió del paraguas al entrar.

- ¡por todos los ponys Spike! ¡toca antes de entrar!

El pequeño dragón se rasca la nuca avergonzado, injusticia que su amabilidad hubiere traído una arremetida en lugar de gratitud - em…- con el pulgar de su otra mano señala la puerta detrás de él - estaba abierta- dijo excusándose.

Twilight se voltea para encararlo, arrodillada sobre el colchón con el libro en su espalda, el dragón le mira curioso - ¿Qué estabas leyendo?

Twilight tiene una mirada sebera, lo que la delataba de estar haciendo algo que no debía eran sus pupilas encogidas y boca con temblorosa- este… chismes.

-pero a ti no te gustan esas cosas… ¿o sí?

El parpado inferior derecho de Twilight sube y baja rápidamente en un tic nervioso "debí decir que era un libro de terror…"- sal de mi cuarto.

Spike tuerce la boca y entrecerrando los ojos, pregunta- ¿no será ese libro de apareamiento otra vez?

La princesa se sonroja y en poco tiempo explotó en un ataque de ira - ¡ES INVESTIGACIÒN!

Un aura morada rodeó al dragón, sacándolo de la habitación de una manera algo violenta, su cuerpecito chocó contra la pared del pasillo y la puerta se serró tan fuerte que el sonido del golpe viajó por todo el castillo.

Twilight se cubrió la cara, tenía el pulso acelerado, no cerrar la puerta fue un grave error de su parte "ese Spike, tan curioso, casi tengo que darle una explicación tortuosa"

Suspiró, una parte de ella le comía por dentro, trató mal a Spike y el solo quería darle comodidad. Arrepentida, abrió la puerta y hablando dulcemente le pidió que pasara.

Como se esperaba, Spike entró tímido y algo asustado, con las manos encogidas en su pecho y teniendo cuidado de donde pisaba.

-ven- pidió Twilight refiriéndose a su cama con la palma de su mano.

Spike lo piensa dos veces antes de acercarse y treparse en la cama, escalándola porque su tamaño era inferior a la misma, quedó de pie en el colchón, frente a la Twi arrodillada, y aun así tenía que mirar para arriba al verla.

Twi le abrazó y le pidió disculpas por tratarlo tan mal, pero…- enserio me asustaste.

-perdón- contestó el dragón sintiéndose por poco asfixiado.

-no te disculpes, fui yo quien no tuvo la precaución de esconderme mejor… bueno… esto suena realmente mal, pero no es lo que piensas Spike, algunas veces ocultamos cosas para proteger a los demás, porque lo pueden malinterpretar y…

-lo entiendo twi, jeje, no me importa que quieras saber un poco más de sexualidad.

-si… sexualidad- respondió Twilight con una sonrisa incomoda, discretamente, escondió más bajo la sabana aquel libro cuyo título decía "desarrollo en seres vivos y la magia detrás del mismo"


MLP LODM PACIENTE 0

Capítulo 37 la nueva era, parte 3


Despertar adolorida, en una obscuridad absoluta es simplemente una sensación horrible, Twilight sentía las muñecas atrapadas en un objeto sólido y metálico, es como si hubieran soldado esposas a una mesa, sentada sobre una silla, alguien la había llevado a ese lugar.

Inmediatamente pensó en darse luz con su cuerno, pero algo lo oprimía, le recordaba bastante a aquella ocasión en la que un minotauro la secuestró, de hecho, no había razones para pensar en otra cosa.

No tiene la mente clara, parecía una pesadilla, entre la agitación por la sorpresa y lo que constaba respirar en un espacio que parecía subterráneo, la princesa se esforzó por obtener su recuerdo más reciente, llegó, era de ella, aplastando a su asistente con una inmensa bola de energía…

Trató de levantarse, pero un cinturón apretaba sus piernas al asiento, forzó su vista para que captara algo, mas solo sintió el vacío del lugar, el frio desesperanzador.

Cuanto tiempo estaría en ese lugar y como llegó allí era las dudas que la hacían asustarse más, finalmente escuchó unos pasos, una vela se prendió frente a ella, Esferoth tomó asiento.

Entre lazando sus garras y colocando una pierna arriba de la otra para su comodidad, saludó a Twilight de un modo algo infantil- boo.

-… ¿tu…?

- ¿Cuántas veces has estado en esta situación?


Subtítulo: el nuevo Rey


Sentada en una esquina, totalmente confundida sumamente perturbada, Applejack, tubo uno de los días más horribles de su vida, pues vio muerta y tiempo después viva a su hermana menor, la felicidad de su resucitación le duró poco, pues ha recibido una noticia terrible.

Y la cerecita sobre el pastel, Twilight, Rarity, Sweetie Belle y Babs habían desaparecido.

Su primo, fue masacrado por los Appleloosianos sobrevivientes de la catástrofe, visto como un traidor, pues él fue el principal responsable de dejar a "esa bestia" quedarse en el pueblo.

Se fueron de aquel pueblo en medio del desierto, antes de que encontraran a Spike y quisieran volverlo un trofeo, aún con todo esto, con toda la muerte causada por el dragón, ¿había quien lo defendiera? Y más importante ¿por qué Applejack no ha intentado darle caza una vez más?

La gran mayoría de los ponys presentes estaban heridos, esperando en una sala de un bunker secreto, construido por nada más y nada menos que Zecora.

Button se levantó, algo adolorido del hombro y cautelosamente se arrimó a la Tiara quien solo desvió la mirada.

-oye… ¿Cómo sigues?

La chica le mira, la venda que cubre la mitad de su cara está llena de sangre y el único ojo visible es suficiente para dar a entender su odio al chico- date la vuelta y no me vuelvas a hablar.

Button gira los ojos y se retira- ¿por qué no me sorprende?

El muchacho va con su amigo de cuernos en las cienes, sentándose en el mismo sofá verdoso y sucio- ¿alguna novedad?

-Fire, Music y Red están muertos, le dimos la espalda al que pronto será el ser más poderoso en Equestria para ayudar a un grupo de ponys que acabaron con muchos de nosotros ¿mencioné que aun así ninguno de ellos nos ve bien?

-suenas enojado.

-enojado no, pero si me siento muy estúpido.

-al menos recuperaste tu arco.

-y en poco tiempo la cebra que está detrás de esa puerta saldrá para darme un sermón de cómo me desvié del camino, ¿Qué más falta? ¿un montón de ponys que nos harán pedazos si nos encuentran?

-gracias por ser la voz de la razón en los peores momentos.

Rainbow Dash estaba en una silla, con un vaso de agua que temblaba ligeramente entre sus manos, suspirando, sintiéndose horrible por cómo ha actuado en los últimos días, fue hasta que sirvió un poco de un remedio que le dio Zecora que recobró conciencia de todo y según lo que dijo la cebra, puede ser algo temporal.

Así es, este lugar era un sitio de enfermos, y por desgracia, Zecora no podía tratar a todos por falta de material.

Tras una puerta, la cebra preparaba pócimas y ungüentos con los pocos materiales que le quedaban.

-un poco de raíz de Rankar para la piel raspada de Tiara, algo de maíz para los golpes de Fluttershy, parece que en poco podrán volver a llenarse de tierra.

Apple Bloom hacia caso omiso a lo que rezaba la cebra, su concentración estaba sobre aquél dragón, dormido, agotado.

-parece que Zecora se ha perdido de muchas cosas - decía la cebra – lamento sus infortunios, pero no tengo rosas, la pequeña Apple Bloom creció cual árbol de manzana, pero de todos modos casi no ha dicho nada.

-lo siento Zecora…- contestó la chica sin dejar de ver al dragón

-también me da gusto verte, no hace falta que lo digas, se nota inmediatamente.

-¿Qué más notas?- preguntó agachando un poco la cabeza.

-que duros han sido los años y meces, y un potente cariño, inusual entre especies.

-entonces entiende por qué no quiero descansar.

-pero debes hacerlo, te fuiste de este plano por varios minutos- mete su mano en una bolsa en su cadera- si no hubiera tenido la poción correcta- saca un trozo de pan y lo come- de tu hermana recibiría insultos- dijo con la boca llena.

- Estoy dispuesta a correr los riesgos que sean.

- No sé si admirarte o temerte, pero en este mundo, no eres la única demente.

- Tengo una duda Zecora ¿Por qué nos ayudas? ¿por qué ahora?

- Este lugar es donde resido, alejado de los muertos y de los vivos, si están aquí es gracias a mi oído.

Apple Bloom para oreja.

- Me dirigía a aquí cuando desde Appleloosa me llegaron sonidos, gritos de ayuda y de ponys conocidos.

- ¿y la poción que me salvó?

- Para eso tengo una explicación coherente, creo que eres una pony con suerte.

En ese momento, Spike comenzó a retorcerse, parecía que iba a despertar y no de la mejor forma.

- Em… ¿Zecora? - le llamó Apple Bloom con preocupación en sus palabras.

Spike comenzó a sufrir espasmos, un cruel alarido salió de su hocico, alarido que se transformó en un potente rugido.

Afuera los ponys se alteraban por aquel llamado a la destrucción, algunos tomaban sus armas, otros miraban la puerta con atención.

Por dentro, Zecora dio una orden mientras corría al otro lado de la habitación- QUE NO SE MUEVA.

Sin pensarlo mucho, Apple Bloom saltó sobre Spike, poniendo las manos sobre su pecho y sus piernas rodeando su abdomen- por favor no…

Spike empeoraba, agitaba la cabeza de un lado a otro, sufriendo, llorando, cambiando constantemente entre la bestia y el chico.

Zecora apareció, con una planta recién arrancada de su maseta, para meterle toda la flor en la boca al dragón.

La planta pasó con dificultad, la cebra tubo que sujetar con ambas manos el agitado hocico para poder hacerlo tragar, y cuando lo hizo, Spike abrió los ojos y se levantó aventando a las dos mujeres, calló boca abajo, sosteniéndose con sus nudillos y tras varios retorcijones más comenzó a regurgitar.

Apple Bloom miraba espantada el contenido que emergía- ¿esa es… carne…?

- mejor sal de aquí-dijo Zecora.

- pe..pero…

- AHORA.

La chica asustada tubo que obedecer, salió del cuarto y serró la puerta tras de sí.

Siempre con la cabeza baja, sin embargo, la mirada de todos los ponys en la sala la hicieron mirar, como todos y cada uno de ellos le miraba su rostro enrojecido y con los ojos húmedos- ¿qué?

- ¿Está todo bien? - preguntó Centinela.

- Es obvio que no – contestó antes de caminar entre todos.


La vela frente a Twilight se derretía lentamente, como si fuera el contador de tiempo que le queda con vida, pues en cualquier momento, aquel lobo daría la orden y su cabeza volaría en pedazos.

- No has respondido.

- Como… tres veces…

- ¿Solo tres? - preguntó incrédulo.

- Yo… no… no lo sé.

- Que raro, imaginaba que había más tipos como yo, parece que ser narcisista en este caso, sería lo correcto.

¿Cómo llegué aquí?

- Magia, ¿no es así cómo funciona? Toda su civilización era magia… hasta que llegó la ciencia y… se armó la guerra entre las ciencias y la magia.

- Lo sé, también lo leí en los libros de historia.

- Yo adoro esa historia, la de los ponys, es más compleja de lo que aparentan e… imperfecta.

- ¿Tú fuiste el responsable de lo que le ocurrió a Spike?

- Solo le ayudé a salir de su cascarón.

- ¿Por qué?

- Para que vieran, para que recordaran que existe la naturaleza, la misma que tú y tus amigas rompieron al aceptar a un depredador como un igual.

Twilight tuerce la boca.

- Le tengo una mala noticia su alteza, por algo los depredadores estamos encima de la cadena alimenticia.

- ¿Lo volviste un monstruo para mostrar un punto?

- El punto del que habla, se muestra solo, la infección, el mal llamado "Apocalipsis" no es mas que el intento de la naturaleza por restaurar el orden.

- No somos la única especie que intenta ser algo mejor.

- No… pero mire como terminó.

El silencio apareció en la habitación como un cuchillo que dividía el pastel.

- Como sea, insisto en que me apoye en esto.

Esferoth colocó el lobo que trajo a Twilight a esta época sobre la mesa.

-…Pero… ¿de dónde lo sacó?

- Nunca se ha separado de mí, lo que usted tomó, no es más que una absurda copia, sabía que le temía demasiado a su contenido, por lo que nunca notaria la diferencia.

- No puedo leerlo… cosas malas pasarán.

- Su cuerno no puede hacer nada ahora, ¿por qué no aprovecha y le da un vistazo?

Abre el libro en una página en específico y lo pone frente a la princesa quien, con algo de desconfianza, le miró, analizó y leyó en vos baja.

- Esto es una locura…

Esferoth hace un gesto sincero de aprobación- sí, es una locura, pero, más que buena.

- ¿Para quien? ¿para el sujeto que tendrá el control sobre esta arma? No voy a ayudarlo

- Ay por favor, aquí dice, que el hechizo permitirá a un cuerno muerto de alicornio crear su propia magia, solo es un hechizo y entonces le dejaré en paz.

- De todas formas, usted no cuenta con un cuerno de alicornio y si usara el mío, nadie podría hacer el hechizo, lo siento señor, pero su plan falló desde antes que yo lo supiera.

- En algo tienes razón, no tengo un cuerno- coloca sus pulseras en la mesa- son dos.

Twilight parpadea por la sorpresa- un minuto… eso quiere decir que…

- La princesa de la noche- toma el brazalete izquierdo- muchos mataron por conseguir algo de ese cadáver- mira a Twilight con una sonrisa maliciosa- parece que me llevé la mejor parte.

Toma el otro brazalete- la única princesa sobreviviente, nunca le pregunté su nombre, quizás la conocías, color rosa, alta y… muuuy anticuada con sus ideas del amor y bla bla bla.

- Tu… mataste a Candace.

- Es un mundo cruel.

- ¿ENTONCES PARA QUE HACERLO MAS CRUEL? - Twilight explotó, el recuerdo de su cuñada se vió destrozado tras esas declaraciones.

-… Valla… si la conocías. Me dijo algo parecido el día que… bueno, ya sabes.

-…Eres un monstruo…

- Siempre soy visto como un monstruo, no me afecta que lo digas.

- Dices que estamos en contra de la naturaleza, pero tú no la apoyas, la quieres dominar, no eres un activista, solo otro psicópata y no voy a apoyarte en nada.

Esferoth usa su pulgar e índice para tallarse los ojos- temía que dijeras eso, por eso… tengo un plan B- el lobo truena los dedos.

A la derecha, una luz del techo se enciende, mostrando a Sweetie Belle, amarrada a una silla y con el mismo anillo en el cuerno.

Twilight abre los ojos espantada, Sweetie tenía una cinta en la boca, cinta que le retiraron bruscamente unas patas entre la obscuridad.

- ¿y la bailarina? - dice Esferoth, otra luz se encendió a la derecha, esta vez era Rarity, en la misma situación que Sweetie Belle pero ya sin la cinta en la boca.

El miedo en las ponys era tanto, que ninguna de ellas dijo una sola palabra.

- ¿alguien entre ustedes quiere decir algo? - Esferoth mira a todas las chicas segundo a segundo- tal vez aceptar algunos términos antes de que, alguien más salga herido.

El silencio hizo suspirar al lobo- la pequeña- ordenó cortante.

Un perro emergió de la oscuridad, con un martillo en la mano y unas pinzas en la otra, el lobo afirmó con la cabeza y el perro metió por la fuerza las pinzas en la boca de Sweetie Belle quien solo gemía aterrada por lo que estaban por hacer.

Las pinzas atoradas en los dientes, con el mango de las mismas sobresaliendo de la boca, el lobo levantó el martillo y calculó el impacto, cuando lo levantó una voz gritó desesperada.

- ¡ESPEREN!

Todo el mundo, miró a Rarity.

-… A mi primero…

Esferoth levantó los hombros- si eso quieres.

El perro retiró las pinzas de la boca de Sweetie Belle, otro perro emergió del lado de Rarity, con una navaja.

Sweetie Belle sintió un nudo en la garganta, a pesar de su intento de homicidio, era su hermana.

Lenta y tortuosamente, el perro comenzó a clavar el cuchillo en una de las grietas del cuerno de la dama, quien serró los ojos y arrugó la cara.

Pronto, la punta afilada del chichillo daría con la parte blanda del cuerno, el interior, donde está lleno de nervios y se resguarda aquel órgano que canaliza la magia, Rarity tenía como plan contener cualquier muestra de dolor, pero ese tipo de dolor, no lo soportaría ni el más fuerte.

Gritó llena de dolor, de agonía, desesperada pero no arrepentida, y empeoraba conforme la navaja se clavaba mas.

- ¡BASTA! ¡LA ESTÁN MATANDO! - gritaba Sweetie Belle entre lágrimas.

Sweetie Belle enfurecía al ver a Twilight con la cabeza baja e intentando ignorar el dolor de Rarity.

- ¡DAÑENME A MI! - suplicaba Sweetie Belle.

- Lo haría- dijo Esferoth- pero no tendría el mismo efecto.

- ¡MALDITA SEA TWILIGHT! ¡HAZ ALGO!

La princesa comenzaba a soltar lágrimas, a apretar los dientes y apretar los puños esforzándose por no hacer caso ni a Rarity, ni a Sweetie Belle.

- ¡BASTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

- ¡HARÉ EL HECHIZO! - gritó Twilight.

Esferoth tronó los dedos, la navaja salió del cuerno haciendo que se formaba una pequeña cascada roja en el mismo.

Rarity temblaba del sufrimiento, Sweetie Belle tenía el rostro rojo de tanto gritar y Esferoth miraba a la princesa muy seriamente.

- Llévenselas- ordenó el lobo a lo cual más perros salieron para tomar las sillas.

- ¡NO ESPEREN! - Suplicaba Sweetie Belle al ver como se llevaban a su moribunda hermana - ¡RARITYYYYYYY!

Las dos unicornios desaparecieron en la obscuridad, las luces se apagaron, dejando solo a Twilight, a Esferoth y a la vela.

Esferoth rompió el silencio - ¿Qué eres?

-…la…la princesa.

- Error- se levanta de su silla y camina hasta posarse detrás de Twilight - eres una presa - la mano derecha de Esferoth llega para apretar las mejillas de la princesa - mi presa.

-yo… prometo no intentar nada más…

- toda vía no lo sabes - dijo el lobo caminando a la mesa, donde se colocaría un brazalete- pero ya los he hecho pedazos - del brazalete emergió una cuchilla causando el particular sonido del metal cortando el aire.

Afuera de aquella obscura habitación, solo se escucharon los terribles alaridos de Twilight, cuando el metal cortaba su carne.


El día llega en un banquero subterráneo, la puerta en el suelo se levantó llevándose un poco de arena consigo.

Aquella puerta no era más que la tapadera de una alcantarilla adaptada para que sea fácil de levantar (claro, sigue siendo igual de pesada)

Zecora, emergió cual topo, llevando una bolsa de curiosidades en la espalda.

- La paciencia es la mayor de las virtudes, pero tenemos prisa, asique en caminar no dudes.

- Ya voy- contestó Scootaloo desde el interior, al salir, su cabello se llenó de arena, por lo que, en un momento se sacudió cual perro mojado.

- Nuestro destino está a tres horas caminando. ¿segura que quieres venir?

- Seré más útil fuera del bunker.

- mmm, excusas sospechosas para una pegaso de alas mochas.

- ¿Alas mochas?

- Una de ellas está lastimada, si la sigues usando de volar no habrá nada.

- ¿Eso qué significa?

-no vueles en un tiempo.

Con su bastón, la cebra mantenía el equilibrio en el espeso desierto, Scootaloo por su lado, batallaba bastante, pues la arena cubría sus zapatos.

- Consigue una rama, tu lentitud interrumpe esta trama.

- Yo puedo sola- dijo esforzándose por sacar el casco de la arena.

La cebra es bastante más alta que Scootaloo, por lo que son mucha dificultad la tomó y colgó en su espalda.

- Suerte que eres de baja estatura.

- Soy grande para una pegaso- afirmó agarrándose de Zecora como una mochila.

- Bueno, el llevarte así será mejor ahora, pero dime, ¿hay algo que quieras contarle a Zecora?

- No hay nada que no esté dicho ya, detesto cuando este tipo de cosas ocurren.

- Al menos no has perdido la cordura, a muchos les ocurre en una situación dura.

- ¿Qué buscamos exactamente?

- Mis ungüentos, pero sigue hablando, hace pensar que no queda lejos.

- ¿Por qué rimas todo el tiempo?

- Quiero que mis palabras sean dulces para un oído, y en un todo, es divertido.

-… Eso es un poco decepcionante.

- De decepciones no se habla en el desierto, agradece las carencias y que te queda aliento. Bien, he respondido dos dudas juntas, es mi turno de hacer las preguntas.

- Creo que no soy la más indicada para hablar de lo que hacemos y por qué Twilight sigue con vida, me confunde demasiado.

- Nono, especulas demasiado, de esa historia ya me he enterado, los rumores de la princesa viva son veloces y por desgracia con resultados atroces.

- ¿Qué tipo de resultados atroces?

- Los ponys temen, y no saben en que creer, o se aferran a sus antiguas lideres y les han de temer, un pueblo dividido es un pueblo acabado, en esta situación ya me he encontrado.

- Habla más claro, me cuesta comprenderte.

- Subestimas tu inteligencia, típica acción a tu edad, dije que era mi turno de las preguntas ¿no es verdad?

-see…

- En tu grupo se sienten muchas cosas, traición, desunión, desesperación…

- ¿Algo que no termine en "ión"?

- Desconfianza.

- Oh valla…

- En un principio imaginé que esto era por el dragón envenenado, pero según tengo entendido, esto lleva demasiado.

- Esta bien, tenemos problemas, pero toda familia los tiene.

- Mmm, los miras como tu familia y sabes que tienen conflictos, datos muy buenos, algo cliché, pero lo echaba de menos.

- ¿A qué quieres llegar?

- ¿Quieres una familia unida o fragmentada?

- Unida.

-Entonces ¿por qué te separas tanto de la pelirroja?

- ¿Cómo sabes eso?

- Noto que no es la única al que alguien morado se le antoja.

Scootaloo se sonroja sintiendo que en lugar de hablar con la sabia Zecora, hablaba con una rebelde que habla en rima.

- Zecora tomará tu silencio como una señal, hablar del tema te pone roja y mal.

- ¿Qué crees que deba hacer Zecora?

- La intuición de cebra no tiene todas las respuestas, pero creo que sería un buen inicio, si respetas.

- ¿Respetar qué?

- Respetar a tus amigos y sus decisiones… ¿soy la única que escucha los motores?

Scootaloo paró oreja y miró a la distancia que una caravana de autos se acercaba.

-… Puedo… puedo llevarnos volando.

En ese momento, los coches cambien su curso, en dirección al bunker.

- Estos ponys no entienden nada de lo que les he enseñado, no gastes tus alas, por nosotras no han llegado.


En la ciudad conocida como Flower community, existe una iglesia conocida por tener las campanas más sonoras de toda la ciudad, bueno, eso era antes de que la más grande de ellas callera desde el interior de la torre donde había sido colocada.

Aquella torre es donde nos ubicamos, una estructura al más puro estilo gótico, era un cuadro cuyo suelo se transformaba en una escalera, no había paredes, solo cuatro pilares en las esquinas y un enorme hueco por donde había caído la gran campana anteriormente.

Los perros, subieron la estructura donde el sacerdote se montaba para predicar, quedando como unos escalones que llegan hasta una mesa donde se posa un libro abierto en cierta página.

En la planta baja de la iglesia, docenas de unicornio estaban atados, algunos más muertos que vivos, pero todos con el mismo anillo que les impedía usar su magia.

Y hasta arriba, a los lados de las escaleras que llevan hasta el libro, dos hermanas apenas y se habían percatado de que estaban en el mismo lugar, ya que, dicha estructura, interrumpía su visión.

Fue hasta que Sweetie Belle estornudó, que supo quién estaba del otro lado, pues respondió un débil- salud…

- Espera… ¿Rarity?

- ¿Sweetie… eres tú?

- Si… soy yo. ¿Estás bien?

- La verdad no…

- ¿Qué tienes…?

- Me duele el cuerno…

- Ay no… yo… yo te sacaré de aquí hermana, solo dame tiempo para pensar.

- Eres muy dulce hermanita… pero ya no puedo más.

- ¿Qué dices?

- No valgo la pena.

- No digas tonterías.

- Enfrentémoslo querida, mi cuerno probablemente ya no sirva, no puedo diferenciar entre un changeling… y mi propia familia. Si encuentras un escape… tómalo… no regreses por mi.

- SOLO DICES ESTUPIDECES.

- ¡ES UNA ORDEN SEÑORITA!

- ¡¿Y DESDE CUANDO SIGO TUS ORDENES?! … no… no quiero hacerte caso…

- No te comprendo, me odias, pero me vas a salvar, valla lógica la tuya.

- No te odio… es más… no sé cómo he podido vivir sin ti.

- Perdona que no te lo crea.

- Todos hacemos estupideces, yo confié en un caníbal, quité el ultimo hilo para que la tela de la amistad entre mis amigas se echara a perder y… me alejé de ti cuando mas te necesitaba…

-… Yo te tiré a un pozo.

- Y lo hiciste tan mal que salí viva, jejeje… eras una idiota.

Los pasos que venían desde las escaleras, el lobo emergió con una bata de un rojo muy intenso y algodón en las orillas, algo absurdo, pero le quedaba bastante bien, sus brazaletes sobre las muñecas y una forma de caminar que, si bien era elegante, indignaba a las chicas, pues pareciera que se estaba burlando de ellas.

Finalmente, el lobo llegó a poner a 3 metros delante del lugar donde estaba el libro, como esperando a que algo sucediera.

Pronto llegaría a paso lento y tembloroso, una pony con los cascos desnudos.

Débil, en un estado tal, que incluso el perro que la acompañaba para que no tropezase, sentía el estómago revuelto.

Twilight no decía ni una palabra, no miraba a nadie, solo seguía el plan con la poca esperanza de darles a sus amigas, un día más de vida.

Sweetie Belle sintió como sus órganos se revolvían y creaban un mar de sangre, pus y carne en su interior, la escena la había dejado muda.

Twilight, apenas podía mantenerse de pie y cada triste paso, ere todo un trabajo, la tierra entera se movía para ella, por fin llegó, colocando sus manos sobre el libro con un pulso tan patético, que un anciano de 90 años, se sentiría feliz con el suyo.

Twilight, estaba a punto de desmayarse, pero sabía que, si llegaba a hacerlo, Rarity, Sweetie Belle y todos los unicornios bajo suyo, la pagarían de tal modo, que la muerte sería un placer.

La princesa sintió como le retiraban el anillo del cuerno, si intentaba algo, al más mínimo brillo fuera de lugar, Esferoth cortaría extremidades y lenguas.

-cuando quiera, su alteza- decía Esferoth burlándose de aquella moribunda pony.

-estoy… lista- musitó.

-perdone, no alcanzo a escucharla.

-cuando quiera, señor.

Esferoth sonrió como un niño- excelente, a Esferoth se le entregó un baúl bastante largo, caminó hasta la orilla del campanil y lo levantó delante de todos sus seguidores (perros diamante)

- ¡LO HEMOS CONSEGUIDO!

A Rarity se le salían las lágrimas al ver a Twilight- ¿Qué te hicieron…?

- ESTA PONY CREIA SER DIGNA DE LLAMARSE PRINCESA, TUVO EL ATREVIMIENTO DE PONERSE SOBRE TODOS NOSOTROS, AHORA LE MOSTRAREMOS ¡QUIEN MANDA!

Los gritos de bullicio no se hicieron esperar.

- HE TRAIDO ANTE USTEDES, AQUELLO QUE LA POSABA COMO UN SER SUPERIOR- Esferoth abre el baúl y saca un par de alas violetas, ensangrentadas – QUE ESTO, SEA SIMBOLO DE SU CAIDA- las mostró a sus súbditos, quienes enloquecieron.

Twilight comenzó a llorar en silencio, mientras su espalda comenzaba a sangrar un poco, por un movimiento brusco que hizo.

- TWILIGHT SPARKLE, APARTIR DE HOY NO SERÁS MAS QUE UN SUBDITO MAS, APARTIR DE HOY, YO SOY TU REY Y COMO TAL, TE HORDENO QUE ME CONFIERAS DEL PODER QUE NO MERECES.

Twilight titubeó, tardado bastante en pronunciar las palabras que se le ordenó- si… amo…

Twilight abrió los ojos y los dejó apuntando a las páginas del libro.


- Están afuera…- dijo Tiara escuchando a los vehículos llegar.

- Nos harán puré- dijo Rainbow- a menos que les mandemos a un amigo- miró a Fluttershy con una sonrisa traviesa.

- NO- sentenció Applejack levantándose y caminando hasta las chicas- fue él quien nos metió en esta situación.

- y por eso será el quien nos saque de la misma- dijo Rainbow sonriente.

- Fluttershy, dile que es una idiota.

- No es la solución Rai- dijo Fluttershy.

- Quieren a Spike- interrumpió Apple Bloom- por favor, no lo abandonemos ahora que está tan débil.

Todo el mundo mira a Applejack, siendo la mayor, era vista como la líder (otra vez)

- Creo… que puedo hablar con ellos.

- Pero es peligroso- se adelantó Shy bastante preocupada.

- Bueno, si nos quedamos aquí encontrarán el modo de entrar y no nos dará tiempo de explicarles- suspira- yo saldré.

Las chicas se vieron entre sí muy asustadas.


En el momento en el que la escotilla se abrió, Applejack asomó una bandera que no era si no, un mantel blanco con cuadros rojos sujeto a una vara.

Los ponys rodeaban la bandera con rifles en mano, AJ asomó la cabeza comiéndose su propia boca y con los ojos bien abiertos.

- ¿Hola?

Una pony quien llevaba un hurón en el cuello habló- ¿Dónde está?

Applejack miró abajo pensante- aaa… ¿quien?

- El dragón- contestó de mala gana.

-… pues… no está aquí- Applejack volvió a morder su boca.

Adentro, Apple Bloom rogaba en silencio que esos tipos se largaran y los dejaran tranquilos.

- Conque no está…

- Nop… y, nosotros no lo buscaríamos si fuéramos ustedes, ese sujeto está, looooooco- afirmó rodando los ojos sin orden quedando como una deschavetada mientras decía la palabra "loco".

- Ya veo- la pony miró a uno de los tipos más grandes, quien se agachó para tomar a Applejack de las greñas y sacarla de un jalón.

La pony terminó siendo arrojada a la arena.

- Dejemos las cosas claras, o nos dices donde está- se agacha para ver a Applejack cara a cara- o destruimos todo lo que amas.

- Alguien más se les adelantó- afirmó la yegua de modo retador.

- Eso ya lo veremos cariño.

La yegua se levantó y miró a sus compañeros- adentro- ordenó y tan solo al sonar la palabra, un trozo de arena se levantó de un golpe, al parecer había una compuerta más grande.

Era una puerta doble mirando al cielo de modo inclinado y de ella, salió el temible dragón.

Enseguida los ponys levantaron sus armas contra él, pero Spike solo bajó la cabeza y caminó hasta ellos.

Spike respiró profundo viendo al horizonte - ¿ven a esos ponys de atrás? Ellos no tienen nada que ver.

Los ponys intercambian miradas confusas.

- Este es el trato- dice Spike- yo no pongo resistencia y ustedes dejan a mis amigos en paz.

Applejack abre los ojos como platos mientras sus pupilas se empequeñecen.

- ¿De verdad crees que soy estúpida? - pregunta la tipa con el hurón en los hombros.

- Podrías intentar acabar con todos, pero si lo haces me enfadaré y ustedes sufrirán las consecuencias.

Le pony del hurón entrecierra los ojos- no me esperaba esto, pero bueno, mejor así. Chicos, las cadenas.


Pesadas cadenas sujetas a los carros fueron amarradas a los brazos de Spike, una por vehículo, una por brazo, a unos metros, Apple Bloom rogaba entre desgarradores gritos que no se lo llevaran, mientras Applejack la sujetaba dándole la espalda a Spike, pues no tenía el valor para verlo partir.

Rainbow Dash estaba furiosa, pero no la dejaban mover ni un musculo ni sus intentos de explicar que no fue culpa del dragón sirvieron de algo cuando los carros comenzaron a avanzar, forzándolo a seguirlos.

Scootaloo y Zecora miraban en la distancia, con impotencia y el deseo de poder hacer algo más allá de entorpecer la situación si se acercaban.

La tipa con el hurón miró a Spike con algo de pena mientras pasaba junto a ella - ¿De verdad te importan tanto esos ponys?

- Son mi familia…- alcanzó a contestar mientras lo seguían arrastrando.

- Entiendo- la mujer hace una seña con la mano, entonces los conductores tuercen el volante, separando caminos y arrancando.

Spike apenas se dio cuenta de lo que ocurrió cuando ya estaba siendo estirado de lado a lado.

Cualquier intento por moverse, era respondido por uno de los conductores al avanzar más, dejando su cuerpo más tenso.

La chica se acerca y con una malicia y odio terrible, le dice – ahora, míralos sufrir.

Dos coches más llegan para prensar a Spike, dejándolo aún más quieto, el metal presiona el cuerpo del dragón, haciéndole el respirar, una tarea casi imposible.

Apple Bloom soltó un terrible alarido, pues ante ella, estaban matando a su amado dragón, a Applejack se le salió una lagrima al escuchar a su hermana tan desesperada, pero nunca la soltó, la sujetaba con fuerza sabiendo que, si se acercaba, la matarían.

Fluttershy se giró, cuando salió un corcel con una motosierra, querían la cabeza de Spike colgada, pero antes, debían cortarla.

- Es lo que quiere- musitó Fluttershy - cree que lo mejor es dejar de existir.

Applejack la escuchó - Es… es un cobarde.

Apple Bloom levantó la mirada, viendo a Applejack con furia- Cobarde…?

- Perdóname por decir la verdad hermanita, pero puedes mirarme así, o puedes agacharte ahora mismo.

Cuando AJ soltó a su hermana, llevó una mano hasta su cinturón y de él sacó un revólver, el que era del comisario, en un abrir y cerrar de ojos se giró, apuntando al pony con la motosierra, disparó y la bala atravesó el pecho del corcel.

Confusos los ponys, comenzaron a disparar.


Cuando la princesa sintió que su cuerno hacia cosas de forma independiente, no hizo más que dejarse llevar.

Por alguna razón, los anillos en los cuernos de todos los unicornios comenzaron a mostrar una luz roja, de pronto, algo en ellos empezó a absorber la magia del usuario, haciendo retorcer a los unicornios de dolor.

Quien más sufría, era Rarity, al sentir como si una criatura succionara su sangre a traves de las heridas de su cuerno.

Aquellos rayos de magia emergieron desde la punta de los cuernos, algunos rompieron los vitrales de la iglesia para salir cual tentáculos de una bestia marina y llegar hasta el cuerno de la princesa quien, sin saberlo, juntaba toda la energía en una encapsulada pero potente estrella.

Cuando la magia dejó de fluir, la estrella se partió por la mitad y cada uno de esos fragmentos fue y se disolvió en su despectivo brazalete.

El lobo admiró sus armas, sacando aquella cuchilla que ahora tenía un resplandor blanco muy inusual y hermoso.

El lobo hizo una prueba, levantando la daga derecha y apuntando a un quiosco a una cuadra de su posición, de pronto, una bola de energía emergió disparada en dirección al quiosco y cuando entró, las ventanas del mismo se rompieron y sus fragmentos fueron dispersos en un rango de 9 metros, sin duda, Esferoth se había sacado la lotería con esto.

- Debo agradecerle princesa, ahora que tengo mi propia fuente de magia podré llevar mi mensaje a toda Equestria.

La princesa calló de donde estaba parada, debilitada por el hechizo.

- Por desgracia tendré que dejarla aquí, tengo mucho que hacer- toma el libro y lo sierra- una raza que exterminar, un reino por gobernar.

El lobo se marchó, dando órdenes a sus súbditos mientras la princesa terminaba de perder la conciencia.

- Twilight… despierta- sollozó Sweetie Belle.

Mientras los ponys se lamentaba, el lobo bajaba hasta el punto medio de la iglesia, donde un gigantesco candelabro se posaba debajo de una cúpula.

- ¿Dónde está en diente?- preguntó el lobo, a lo que los perros, trajeron en una carrito de los que se usan en las construcciones para llevar materias, en él, estaba un gigantesco diente en forma de estaca, Esferoth abrió el libro en una página que ya tenía seleccionada y comenzó a leer en vos baja.

Enseguida, sus dagas se encendieron, y el diente comenzó a brillar.

En la parte más alta, Sweetie Belle comenzó a tallar sus ataduras en las muñecas contra un trozo de pilar que estaba roto formando una primitiva cuchilla.

Se liberó y fue a ayudar a su hermana a desatarse.

-ve con Twilight primero- pidió Rarity muy debilitada.

-pero necesito que me ayudes a cargarla.

El alma de Sweetie Belle se quedó helada, al escuchar un espantoso y sobrenatural rugido, solo había escuchado uno de esas características una vez, cuando era muy pequeña.

Desde la cúpula, un montón de huesos de una criatura gigante emergieron mientras rugía una vez más, el cráneo comenzó a enredarse en hilos de carne a los que después se le unieron una capa de pelaje brillante y al que, al verlo, daba la sensación de ser un portal al mismo espacio.

Con ayuda del libro, Esferoth, había traído a la vida, a una osa menor.

La mitad del cuerpo de la osa menor sobresalía de la iglesia, colocó sus patas delanteras a los extremos de la estructura, para liberarse.

El templo, comenzó a partirse por la mitad, el lobo se posaba por encima de la bestia, calvándola como todo un campeón, nuevamente sus dagas brillaron y la criatura adquirió un color obscuro y profundo en los ojos, estaba siendo controlada.

La torre donde estaban las tres chicas comenzó a desmoronarse.

Cuando se inclinó lentamente, Sweetie Belle se arrojó a hasta Twilight, quien había comenzado a rodar hasta una brutal caída, la unicornio la tomó de un casco y mientras se deslizaba buscó desesperadamente alguna grieta u borde de donde sujetarse.

Rarity alcanzó a tomarse de la orilla por donde había caído la campana años atrás, mientras miraba como la torre se venía abajo en un vertiginoso movimiento.

Sweetie Belle alcanzó con la mano libre el borde de un pilar y sintió como si dos animales tiraran de sus brazos a lados opuestos cuando la torre chocó contra otra más pequeña, frenando su caída.

- ¡SWEETIE BELLE! ¡NO TE SUELTES!

- ¡GRACIAS POR EL DATO! - contestó desesperada y sarcástica.

La osa mayor se abrió paso entre la ciudad, Esferoth no perdería el tiempo, era momento de llevar a cabo su plan.

- ¡BAJA AQUÍ!

- ¡No.. no.. no lo conseguiremos!

- ¡PUTA MADRE RARITY!

- ¿Y QUE QUIERES QUE HAGA? SOY INUTIL

- QUITA ESTE ANILLO DE MI CUERNO.

Rarity se mareó un poco al ver el trayecto de donde ella estaba, y el pilar de donde Sweetie Belle se sostenía.

Se soltó y resbaló entrando en pánico -¡NONONONONO!

- ¡RARITYYYY!

La unicornio pasó a un lado de Sweetie Belle, pero alcanzó a tomar las manos de Twilight, dejando tanto a ella, como a la inconsciente princesa al borde de la muerte.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! - gritó chillante la unicornio.

Sweetie Belle ya no podía hablar de lo mucho que le costaba sostenerlas a las dos, no pudo seguir, y se soltó.

Mientras se precipitaban al suelo, Rarity tuvo un momento de adrenalina, de la grieta de su cuerno salió un hilo agudo de magia que se convirtió en una potente honda que rompió el anillo que tenía, junto con el de su hermana.

Sweetie Belle de forma instintiva tele transportó a las dos chicas y a ella antes de que chocaran, salvándolas una cuadra atrás.

La unicornio de cabello chino calló arrodillada, fatigada, mientras la princesa se quedó completamente desmayada detrás suya.

Lo conseguimos…- suspiró y arqueo su espalda para ver al cielo- ¡no me tendrás hoy malnacido! - terminó de levantarse y se giró para ver a su hermana- ¿ves que fácil fue? - dijo casi sin aliento.

Rarity estaba de pie, viendo con cierta tristeza a su hermana, algo inclinada, como si el estómago le doliera.

- ¿Rarity?

La unicornio esbozó una sonrisa – estoy orgullosa… - musitó mientras sus cuencas se llenaban de sangre y caía de espaldas.

- ¡RARITYYY! - Sweetie Belle corrió hasta ella, done entre espasmos de agonía la magia de su cuerno se liberaba como agujas punzantes en todas sus células, destruyéndolas, pulverizando sus órganos mientras sangraba por todos sus orificios.

- NO… ¡NOOOO!- Sweetie Belle se tomaba los cabellos mientras soltaba un alarido desesperado, es por esto, que no debía de usar magia con el cuerno roto.

Entre agónicos alaridos, Sweetie Belle fue envuelta en unas alas marrones de una grifo, quien también tomaba a Twilight entre sus garras y se llevaba a las dos chicas volando.

La unicornio, gritó por ultimas vez el nombre de su hermana, mientras se alejaba de su ahora cadáver.


Otra chica agonizando, era la misma que llevaba el hurón en los hombros, quien veía al cielo, con un agujero en el estómago y con la garganta llenándose de su propia sangre.

Todo sus compañeros fueron masacrados por los ponys que defendieron al dragón, cuando Applejack llegó hasta ella, cargando su arma, la yegua suplicó una respuesta.

- ¿Por qué… nosotros…? Solo… solo protegíamos a nuestras familias.

Applejack le miró comprensiva un segundo- oh cariño… yo hacía lo mismo- disparó.