A Gales le despiertan de golpe los gritos buscando a Inglaterra. Le cuesta unos segundos recordar que... está en la cama de Germania y Roma. En casa de Galia.

Aprieta los ojos y se sienta. A favor de Germania ha de decir que... le ha dejado una aspirina y un vaso con agua en la mesita de noche, y a pesar del beso que le ha dado... el horror... se ha portado bastante bien con él. Ni siquiera le ha golpeado... que recuerde.

Así que, bueno, se toma su aspirina, va al baño, se lava un poco la boca y consigue unos minutos más tarde, después de robar una poca de gomina para el cabello, volver a parecer más o menos el caballero que habitualmente aparenta ser. Se da unos pocos de ánimos frente al espejo y decide que ya es bastante de esta niñada de huir del problema, debe ir a buscar a Galia y simplemente... hablar.

Baja las escaleras dirigiéndose a la sala a ver si está por ahí, seguro con su madre, que son como chicles ellas dos. Y ahí están en la sala, a donde han salido a esperar a que se hornee la pizza, Galia sentada hablando con Britania en susurritos, y el par de latinos hablando en la puerta de la cocina... también a susurritos.

Gales suspira y se acerca a su madre y a Galia sonrojándose en automático, con las manos sudadas.

—Ehm... Hello.

—¡Ah! —Galia se sorprende de que esté ahí porque de nuevo se le había olvidado por completo, lo abraza. El británico aprieta un poquito los ojos con tanta cercanía tan inmediata, se sonroja un poco más y la abraza de vuelta—. Allô! ¿Estás bien?

—Vine a verte hace mucho rato y... bueno, ehm... No. Aunque estoy mejor ahora que hace un rato. Creo que tenemos que hablar. ¿Están ocupadas? —pregunta mirando de reojo a su madre en el abrazo y haciéndole un movimiento de cejas como saludo.

Non —responde ella sin mirar a Britania siquiera o preguntarle—. Vamos, vamos al cuarto. Préstame tu cuarto esta noche, Britania, mi hijo está en el mío.

Britania se sonroja un poquito con esa pregunta de prestarle el cuarto, dos noches seguidas con Roma... yay!

—No te preocupes... —en realidad, también le agobia un poco quedarse a solas con España y Romano, pero... dado el día horrible que está teniendo todo el mundo...

Gales agradece en silencio a su madre apretando un poco a Galia contra sí. Hubiera pensado que quizás podían hablar en otro lado, ahora nervioso con las cámaras, no es por nada. Ha visto donde están...

Merci, je t'aime —responde ella por los dos y toma a Gales de la mano para que vaya con ella.

—Hay cámaras aquí, ¿sabes? En el cuarto de mother... y en el tuyo. Quizás con lo que vamos a hablar... deberíamos al menos intentar quitarlas.

—¿Hay qué?

Gales saca su teléfono y lo gira para mostrarle la cámara.

—Sabes, esto que usamos a veces para tomar fotos o video. Bueno hay algo así todo el tiempo, mirándoles.

—¿Por qué?

—Por lo visto cuando tienen sexo o cuando duermen con alguien esto lo graban y Prussia lo vende a alguien más. Así es como escuché tu conversación con Germania.

La chica parpadea un par de veces.

—Ah, oui, ya sé que están, pero no pasa nada.

—De hecho así es como supe que habías dormido con él... —levanta las cejas—. ¿Sabes que están?

Oui, oui, son un juguete, no pasa nada.

—Lo que pasa es que... hoy no estoy seguro de que quiera yo que escuchen nuestra conversación —igualmente la sigue apretando un poco la mano y haciéndole un cariñito en ella.

—Pero son de Liechtenstein, no de Prusse, ella me cuida...

Gales no está muy seguro de eso, pero no es este el tema a discutir hoy. Se lleva la mano de la gala a los labios y la besa.

—Está bien... hablaremos de ese asunto otro día.

—Pero quítalas si quieres, sólo no le digas a Suisse.

—Es que... no me encanta que todos vean que... ugh. Vale, en serio, vamos a olvidarnos de eso ahora —abre la puerta del cuarto de su madre y deja que Galia entre primero.

Ella entra y se sienta en la cama, esperándole. Él se acerca a la cama y se sienta a su lado, tomándola de la mano y apretándole un poco. Galia le acaricia con las yemas de los dedos y le pone la otra mano sobre ambas.

I love you. No hay otra forma de iniciar esta conversación más que así... —le sonríe un poquito aunque con sonrisita medio rara.

—Lo sé, je t'aime también a ti —responde ella sinceramente.

—Yo también lo sé. De verdad —le acaricia la mano —. Y aun cuando sabemos eso... está el tema reciente, el de la boda, que se empieza a convertir en un tema tabú para los dos.

Non! —le mira desconsolada.

Yes, lo es un poco. Al menos para mí, yo no hablo del tema porque no quiero presionarte, pero... —suspira —. Es un tema que nos tensa.

Non, non, pero... pero estoy en ello, ¡de verdad! —tan nerviosa que parece, hasta da un pequeño saltito y se sienta más cerca de él.

I know... I know, but... Acuéstate, aquí sobre mí... —se echa atrás en la cama de su madre y hace para que ella haga lo mismo —. Quiero que me escuches, y que no te asustes con lo que te voy a decir, sólo es una posibilidad...

—No me digas que ya no quieres, si'l vous plait —lo hace, súper ansiosa.

—Por supuesto que te quiero, te quiero muchísimo. Sólo creo que he sido egoísta últimamente.

Non, non, no me digas que ya no quieres casarte —se agobia. El galés se sonroja un poco y se muerde el labio porque sí que quiere.

—Shh.. Sí quiero casarme contigo. Pero... —hace una pausa y Galia le mira tan desconsolada porque hay un pero —. Creo que... creo que este es MI capricho. Casarnos.

—Pero yo también quiero…

—Lo que creo que quieres, es hacerme feliz. Y es... muy bonito, y lo agradezco.

—P-Pero...

—Sólo estamos hablando, my love. No está pasando nada aún —le sonríe un poco sintiéndose más tranquilo de lo que creía que se iba a sentir con esta conversación.

—Es que no quiero que pase nada —a ella es a quien se le humedecen los ojos.

—Galiaaa... —susurra atrayéndola contra sí y apretando suavemente —, no llores. Si quieres casarte también, vamos a casarnos igual, sólo quiero hablar muy abiertamente del tema, ver cuáles son nuestras opciones, qué pensamos de esto...

—¿Q-Qué piensas?

—Que quiero que te cases conmigo por las razones correctas... porque quieres, porque me amas y no porque no quieres tú también romperme el corazón. No quiero haberte metido esa idea en la cabeza...

—¡Pero sí quiero hacerlo por eso!

—Es que... entiendo de verdad que no quieras dejar tu estilo de vida, y no tienes por qué hacerlo. Si te cuesta trabajo, es que... es algo difícil.

—Pero... pero... te prefiero a ti a mi estilo de vida.

—No tiene que ser una cosa en vez de la otra —apunta el británico acariciándole la cara —. Sólo valora la opción. Nos quedamos así, como estamos hasta ahora. Tú no cambias la manera en la que haces las cosas, ni tu relación con Germania ni tu relación con Rome.

—Y tú sigues emborrachándote cada noche con el corazón en un hilo por una tontería.

—Y yo aprendo a... vivir con ello, sin necesidad de emborracharme cada noche con el corazón en un hilo —intento de sonrisa, un poco afectado con la visión de Galia de él. Ella le mira y aprieta los ojos.

Non.

—Galia, es que el que yo no haga eso, o lo haga, no debería de ser lo que haga que nos casemos. Dime, si yo no quisiera casarme, ¿tú querrías? Si yo fuera como Alba, ¿tú estarías intentando casarte como Belgium?

Non... pero es diferente.

—¿Veees? —protesta un poco —. Esto no tiene que... esto no tiene que ser así, Galia. Venga, somos mejores que esto.

Non, non, es diferente y sí puedo ser una buena esposa para ti, sí puedo cuidarte y protegerte, si'l vous plait...

—No lo pongas así, es que sé que puedes, pero no quiero que sientas que es un sacrificio, y que tienes que dejar de hacer cosas, y dejar tus relaciones con otras personas...

—¡Pero tengo que hacerlo!

—¿Por qué? Es una pregunta sincera, Galia... ¿por qué no quedarnos así un tiempo más? ¿Por qué seguirte presionando?

—Porque quiero hacer esto contigo.

Gales sonríe un poco.

—Vale, esa... esa es una bonita respuesta —admite mirándola a los ojos.

—Sólo ten paciencia, te prometo que valdrá la pena.

—Compré una casa.

La gala le mira con eso.

—Hace tiempo. Es... bueno, es bonita, creo, para los dos. No tiene muebles para que los elijas tú, pero... —aprieta los ojos —. No te lo había dicho porque no quería presionarte.

—¿Dónde?

—E-En Cardiff. Aun podríamos re-venderla.

—¿Y tú casa?

—Ah... mi casa sigue ahí. Puede quedarse ahí eternamente con todas las cosas que no quieras que meta en la otra.

—Seguro será muy bonita...

—Podemos ir a verla si quieres, la próxima vez que vengas —se humedece los labios —. Si quieres. Debí preguntarte antes dónde querías vivir, por ejemplo... quizás no quieras vivir en Cardiff.

Ella apoya la cabeza sobre su pecho.

—Es por eso que te digo que... esto es un tema tabú. Pasan cosas y no te las digo porque no quiero parecer el demente que compra una casa sin preguntar esas cosas. ME da miedo hablar contigo de este tema, me da miedo que no quieras al final casarte, y... bueno, eso.

—Sí que quiero y sí que quiero cambiar mi relación con Germania y Rome por ti...

Gales sonríe otra vez, más tranquilo.

—De hecho... necesito hacerlo y te necesito a ti egoístamente para que funcione.

—¿A qué te refieres? —pregunta mirándola —. ¿Qué tiene eso de egoísta? Si necesitas hacerlo por mí, para casarte conmigo.

—Estoy... estoy estancada en la relación que Rome quiere conmigo y la que quiere Germania no funcionaría, así que... necesito cambiar esas relaciones y tú eres mi excusa perfecta... y acabas siendo el villano.

—No me importa ser el villano aunque he de confesar... otra cosa que pasó hoy —aprieta los ojos.

—¿Entonces?

—Cuando llegué aquí estaba bastante borracho... lo siento...—abre un ojo y la mira —. Y fui a beber aún más y... bueno, eso es igual, al final volví y Germania abrió la puerta.

—Oh, ¿ajá? ¿Te golpeó?

—Ehm... va a contártelo él probablemente así que mejor te lo cuento yo... —se humedece los labios —. Le... le di un beso.

—¿Por qué? —levanta las cejas.

—Estaba hablando con England de acosta... —se detiene porque eso... eso es nuevo en su cabeza. Hace cara de desagrado — Ugh.

—¿Eh?

—Cielos... estaba MUY borracho. Ehm.. no sé, Galia, supongo que... quería que me rompiera la cara. Pero...

—Qué torpe eres —se ríe un poquito.

—No has oído todo... Acto seguido, vomité.

—¿En su boca?

—Ugh, Galia... no —aprieta otra vez los ojos —. Me separé y vomité no sé qué maceta de la entrada.

—Menos mal —suspira.

—Lo raro es que, después de eso, no sólo no me aplastó la cabeza —impresionado. La chica le mira —. Creo que... me ayudó a levantarme, me llevó a su cuarto y me dejó dormir ahí... incluso había una aspirina en la mesa de noche.

Galia sonríe tiernamente.

—Lo cual hace que piense ahora que ser el villano con él es un poco malvado —suspira —. Aun con todo, me preocupa mucho más Rome.

—Germania puede ser muy dulce.

—Germania pega extremadamente fuerte... mi pómulo izquierdo tiene recuerdos claros de ello —sonríe sin humor. Galia le acaricia un poco el pómulo nombrado —. ¿Quieres que... hable con ellos?

—¿Con quiénes?

—Con Rome y Germania...

Non, no te preocupes yo lo haré... mañana vamos con mi hijo a Schönbrunn.

—¿A... dónde? —pregunta.

—A Schönbrunn, ¿has estado alguna vez? Es en Wien.

Schönbrunn, Schönbrunn... Ah, no es él —atención a la descripción —. ¿Versalles de los Habsburgo?

Oui, más o menos así.

Yes, yes... ¡he estado ahí varias veces! Me encantaban los bailes que hacían... ¿para qué vamos a Schönbrunn?

—Vamos a verlo. France vivió ahí una temporada.

—Con Napoleón —si no creas que no se sabe las cosas de ese hijo tuyo.

—Ah, no sé cuándo.

Yes. Seguro nos lo explicarán... ¿voy yo también? Va a gustarte, es uno de esos lugares que te hubiera encantado visitar cuando estaban en funciones —asegura sonriendo.

Oui, tú también vienes.

—¿Va Austria? Quizás si va él nos dejen bailar una pieza en su salón de los espejos —le acaricia un poco el pelo sintiéndose muchísimo mejor.

Oui, vamos con él y Suisse.

—El nuevo novio de England... ¿ya se le pasó el efecto de la poción?

—Estoy súper cansada por culpa de eso, pero sí.

Gales se ríe un poco malévolamente porque para él no hubo realmente tanto drama.

—Además de cansada... ¿estás bien?

Oui, ahora sí —sonríe. Él suspira y le mira.

—Yo también me siento mucho mejor... fuera de que no podré volver a ver a Germania jamás a los ojos.

—Sí que podrás... me gustan sus besos de todos modos —Galiaaaa. El británico aprieta los ojos.

—A mí no me pareció que besara en lo absoluto bien. Es como besar a una estatua... y sabe a cigarro —la verdad... es que no se acuerda, pero hay que protestar. Ella se ríe un poquito —. Lo siento... siento ser tan celoso y siento beber tanto como para avergonzarte con ellos, y... que te sientas presionada.

—Relájate —se abre el sujetador y se lo quita para acurrucarse con él—. Estoy pensando en la posibilidad de que hagamos la boda en Schönbrunn.

Gales le mira hacer todo el movimiento, y se emboba un poco porque sigue sin entender cómo consigue hacer eso sin quitarse la blusa.

—E-En Schönbrunn... —repite como loro cuando se mueve para ponerse encima suyo es que parpadea —. Wait... what did you say?

Oui —se mueve para quitarse los pantalones.

—La-La boda... ¿la nuestra? —levanta las cejas y sonríe completamente idiota con ese asunto.

Oui, ¿qué te parece? ¡No digas nada hasta mañana que lo veamos!

—Me... —se ríe un poco —, me parece que es un excelente lugar. ¡Y estás pensando en la boda! Es enorme... pero digno de una princesa como tú. ¿Cómo se te ocurrió?

Österreich me habló de ello.

—¿Has ido tú alguna vez? ¿O es la primera vez que vas? —pregunta abriéndose el los pantalones dispuesto a ponerse también cómodo.

—Sí he ido, pero quiero volverlo a ver con detalle.

—E imaginarte ahí vestida de novia... —ojitos de corazón —. Tiene jardines hermosos según recuerdo, ¿e-en qué mes...?

—No lo sé, ¿en verano?

—Vale... flores y calor. Uno de esos vestidos tuyos vaporosos... pero de novia. Aunque a mí no vas a vestirme de blanco...

—Puedes vestirte como quieres.

—Mmmm... —levanta una ceja y la mira —. ¿Puedo vestirme de... Gandalf?

Oui —se acurruca en la cama.

—¡No voy a vestirme de Gandalf! —se ríe mientras se termina de quitar todo menos la camiseta y los calzoncillos y se acuesta a su lado.

—Ya lo sé.

—El mejor traje que haya hecho alguien... ¿Azul? ¿Negro? Vas a tener que ayudarme. Y... Necesitaré un padrino, lo cual será un problema enorme.

—Seguro tus padrinos te ayudarán.

—No creo que confíes en el gusto de mis padrinos... —problema resuelto, sonríe —. Las novias tienen madrinas, ¿o qué?

Oui, damas de honor.

—¿Y sabes quienes van a ser? —pregunta sonriendo un poco más —. ¿Quién va a casarnos?

Non... —bosteza porque de verdad ha sido un día agotador, pero sonríe porque le gusta que esté emocionado.

—Pienso que... No voy a poder elegir a alguno de los idiotas de mis hermanos.

—¿Por qué no?

—¿Porque a quien voy a decidir? ¿A Alba? Hombre, como si los otros dos no existieran... Seguramente el idiota de la larva va a sentirse, y Eire no merece escaquearse de todo el trabajo...

—Yo tenía muy claro que iban a ser los tres.

—Si decido a Eire será como no tener padrino. Y si decido que sea la Larva voy a tener que aguantar a los otros dos —levanta las cejas y la mira de reojo, porque él lo tiene bastante claro pero no acababa por decidirse —. My God... Really? ¿Tú también crees que los tres?

Oui.

—Les... les diré cuando tengamos fecha y hayas hablado con Rome —sonríe más aún.

Galia le da un beso para que se calle y dormir.

Bien jugado, la besa y va a seguir ahí hasta que Galia se duerma... porque él se ha tirado dormido media tarde. Pero no importa, va a quedarse las próximas seis horas pensando lo bonita que te verás en vestido de novia.

La rubia se duerme EN EL ACTO, pensando que tendría que llevarse mañana a Iberia a ver Schönbrunn porque va a ser su dama de honor.

oxOXOxo

Britania está en completo shock, ¡¿Iberia?!

Sí, porque la británica no puede serlo. Ella debe ser la madre del novio y ayudarle y llevarle al altar y bailar con él.

O sea se va a llevar a Iberia a ver Schönbrunn y no a ella… (Gales secretamente baila la jota.)

No puede ser su dama de honor y ayudarla a ella.

Pero, pero... Es su boda, y... y... Britania está desconsolada.

Sí y la de su hijo.

Pero su hijo no le va a pedir la más mínima ayuda ni consejo…

¿Y cuando eso la ha detenido de dárselo? Nunca, pero... Igualmente se lo puede dar... Le va a sentar bastante mal que no al elijas a ella, hubiera apostado toda su magia a que sería ella.

Siempre puede ser agente doble espía en los asuntos del novio. No lo va a hacer sólo porque es la madre del novio. Tampoco va a elegir a Helvetia, porque va a querer que Helvetia la lleve al altar, pero aun así, de hecho, si va a llevarse a Britania a todo lo que haga siempre que no tenga que irse con los chicos.

¡Nunca va a tener que irse con los chicos, si sólo la llevan a donde TIENE que ir!

En realidad está pensando en si Helvetia la lleve al altar o lo hagan Francia y Austria. De hecho, puede que la inestimable y hercúlea tarea de Britania sea... controlar a Roma mientras Germania se ocupa de Helvetia.

Helvetia puede hacer de la madre de Galia y entrar con... Roma.

Britania Mira a Galia con la bocota abierta porque Eso puede implicar que incluso no vaya a la boda.

No, a la boda sí va, ella no se casa si no está Britania ahí.

Britania dice que hmmmm... haciendo dramita. No es la peor idea del mundo que Britania distraiga a Roma, hemos de confesarlo.

Galia puede hacer que tenga que bailar con España si quiere... es la novia. Puede hacer lo que quiera. Poder absoluto.

Galia está ganando méritos... Bien. Britania dice que como es la novia quizás pueda desterrar a Iberia y a Cartago de la casa. ¿No puede ser Helena la dama de honor? Le cae menos mal. Es que Iberia va a ir a hacerle a Britania "¡HA! ¡Me quiere más a mí!"

Pero Iberia es su amiga también... Tal vez Egipto y Helena puedan ser también. De hecho, ya veremos.

¡¿Eeeegipto?! No, no. No. ¡Britania va a sacudir a Galia! ¡NO PUEDE EGIPTO SER SU DAMA DE HONOR Y ELLA NO! ¡Estás cayendo a límites insospechados de nueras malas, Galia! ¡Casi tan abajo como Bélgica!

Pero es que es la madre del noviooo…

¡Y su mejor amiga del mundo mundial! O sea, ¡¿antes va a consultar a Egipto sobre qué flores poner que a ella?! Es que... In-dig-na-ción. ¡Odia esta boda, la odia! ¡Tanto como odiaría la de Escocia!

Galia se echa hacia atrás, desconsolada con eso.

—Galiaaaa! Pero es queee —la abraza y la rubia lo hace de vuelta también —. ¿Es porque tengo mal gusto, verdad?

—¡No!

—Temes que elija flores feas como cardos.

—¡Nooooo!

—Y que me vista como una bruja y te diga que nada me gusta… —Ejem... Eso sí.

—Pondría cardos en mi ramo de flores si tú dijeras que te gustan y me vestiría yo como una bruja si tú pensaras que así debo ir.

—No puedes poner cardos, no te haría poner algo así, y hasta de bruja te verías bonita —la aprieta más contra sí. Galia también la aprieta —. Pero es que... ¿Egipto, Helena e Iberia? Luego te vas a ir y vas a dejarme con ellas tres...

La gala niega con la cabeza.

—Sí, y las tres dirán que las preferiste a ellas... ugh... no quiero que te cases.

—¿No quieres?

—No... pero sí... es que voy a extrañarte mucho.

—¡Pero sí podrás venir siempre!

—Ya... pero, luego habrá que entrar a trabajar a la escuela y no podré ir todos los días, y tú... no vas a estar para ir al cine o a esos planes de chicas que odio —"odio".

—No me digas eso que bastante tengo con Rome y contigo no puedo luchar…

—Si quieres casarte, ¿verdad? —pregunta Britania mirándole a los ojos.

—Si tú no quieres...

—Tú quieres... Te conozco —le sonríe un poco.

—Sí, pero tú no puedes decirme... —aparta la mirada. Britania toma aire profundamente y lo suelta.

—Sabes que soy una exagerada, y que de todo me quejo.

—No lo eres, te quiero mucho...

—Yo también... No te preocupes por mí, seguramente hablaremos mucho por teléfono cuando no estés y voy a irte a visitar todo el tiempo... Como si necesitara yo pretextos para ir a casa —se ríe. La rubia sonríe con eso.

—Yo también vendré.

—¿Ves? Antes no vivíamos en la misma casa y era más difícil vernos pero ahora todo es muy fácil. Te contaré todas las cosas que pasen cuando no estés.

Galia asiente y se limpia un poco los ojos. La pelirroja traga saliva porque igualmente sabe que va a extrañarla HORRORES, pero sigue sonriendo.

Merci.

—Quizás pueda hacerme amiga de alguna otra de las chicas de aquí... O pueda llevar a Germania a que le pinten las uñas —le hace un cariñito en la mejilla y hace tripas corazón, riéndose un poco de su propio chiste.

Britania debe ir con cuidado con el poder que ejerce. De hecho, lo notó y cambió el discurso un poco. Fue como no, espera, vale... Es decir, no quiere que se case y se vaya, no. Pero no lo bastante para impedirlo, tampoco es así de egoísta, sí que quiere que esté contenta... Y también quiere que Gales lo esté.

Empieza a notar que va a tener que hacerle más caso a Gales del que le ha hecho hasta ahora. Y no, no es que no quiera pero hasta ahora... Britania IGNORA a Gales como novio de Galia. Cosa que a ambos les viene bien, o sea, lo trata como si fuera un novio externo cualquiera... No, lo ignora más.

Escocia tiene alguna opinión sobre esto. Que ya va siendo hora que se dejen de ignorar ambos, el uno al otro.

Es que... Es más cómodo para todos no pronunciarse demasiado. Gales no suele contarle nada. Así que Britania no tiene que pensar en Galia en términos de "la novia de Gales".

Se van a gustar, tienen muchas cosas en común. Escocia dice que sí quieren, un día van todos a Cardiff y los presenta.

Gales hace los ojos en blanco.

Es que además... Sí que funcionan así. Si están los dos, se saludan y el resto del tiempo se ignoran bastante, Galia debe notarlo. Pero Britania empieza a notar que va a tener que dejar de ignorarle del todo.

Galia será su... Nuera, cielos.

Es que Britania sólo se hace cargo de su niño Inglaterra. Escocia se hace cargo de Gales e Irlanda.

Eh, sí, un poco. En parte porque es más fácil que ellos le hablen a Escocia. Pero... No sólo es por eso. Es casi imposible que Gales hable con su madre de Galia. O sea, ve el poder que tiene Britania sobre Galia, eso puede ayudarle y... Puede ir terroríficamente en su contra.

Así que la estrategia de Gales con su madre es... Ser bueno con Galia en términos generales. Además, la verdad es que Britania es más suegra de Gales que de Galia. Sí, eso iba a decir. Britania es más "hermana" de Galia que madre de Gales.

Sí, de hecho le hace bastante a Gales de suegra como España a Francia.

Britania lo notó cuando el beso a Romano; por un momento de atrapó a sí misma pensando como madre de Gales. Un pequeño momento. Si Galia de verdad no la elige de dama de honor va a romperle el corazón a Britania. Pero... Va a tener que hacerle de mamá de Gales.

Es que esos... "va a tener qué" como si no le quedara más remedio. Escocia quiere golpearle la cabeza.

Es que... Es culpa de Gales.

Bueno, ya la reñirá.

Es totalmente culpa de Gales… Si él tuviera OTRA novia que no fuera Galia, recibiría trato de hijo. ¡Pero fue a conseguirse de novia a Galia!


¡No olvides agradecer a Josita su beteo y edición!