Notas al final!

Nos leepmos~


Cuando Tsunayoshi era pequeño las personas de Namimori solían decir que se parecía a su madre. Con su oscuro cabello y cafés ojos, era prácticamente la versión masculina de Nana.

A los diecisiete años, Tsunayoshi estaba peleando por su vida y la de su familia. "Igual a tu padre". Había murmurado uno de sus enemigos, mirándolo directo a los ojos, antes de caer en la inconsciencia.

Cuando volvió a su hogar, Tsunayoshi se paró frente a el espejo, inspeccionando su rostro. Su cabello y ojos aún eran cafés, su cara, aunque más definida por la pubertad, seguía teniendo cierto toque definido. Pero... algo era diferente.

No descubrió que era.

-¿Soy igual a mi padre?- Había susurrado en el frío de la noche pocas semanas después, un vaso de tequila en su mano, su mentor sentado frente a él. La oscuridad ocultando ambas siluetas. (El único momento y con la única persona con la que Tsunayoshi admitiría debilidad.)

Aún así, los ojos del castaño se habían acostumbrado a la falta de luz, por lo que pudo ver el ligero movimiento de cabeza de Reborn, silenciosamente pidiéndole que especificara.

Tsunayoshi alzó el vaso a su labios, tomando un sorbo de su bebida. El silencio se estrechó entre ellos hasta que el menor finalmente habló.

-No lo se.- Confesó. Y quizás, eso era lo que más lo inquietaba.

Reborn, nuevamente mostrando sus poderes omnipotentes, pareció saber lo que a Tsunayoshi se le escapaba.

-Tus ojos.- Respondió, observando al joven frente a él. Como esperaba, Tsunayoshi inmediatamente dirigió sus manos a su cara, sus dedos a unos centímetros de sus párpados.

El castaño tenía el ceño fruncido, no entendiendo lo que su maestro quería decir. Reborn suspiro, tan suave e imperceptible que sin problema de perdió entre el susurro de la noche.

-La inocencia no sobrevive mucho en la mafia Tsuna.- Explicó el mayor, su tono gentil, el cual solo usaba con el décimo Vongola.

Tsuna apartó la mirada de su tutor, el agarre en su vaso apretándose un poco, sus nudillos poniéndose blancos por la fuerza.

-¿Tengo los ojos de un asesino?- Cuestionó, tomando un largo sorbo de la bebida en su mano.

Tsuna sabía que su padre era un asesino. Un asesino que mataba a sangre fría. Después de todo...¿que tipo de hombre puede intentar matar a su propio hijo sin remordimiento?. El castaño no lo culpaba, claro que no. Vivían en la mafia, joder. Todos tenían las manos manchadas de sangre, eso no se podía negar. Eso no significaba que quisiera ser clasificado en la misma categoría que su padre.

Fue arrebatado de sus pensamientos cuando una mano agarro su barbilla, forzándolo a mirar los oscuros ojos de su tutor.

-¿Tengo ojos de asesino?- Reborn repitió su pregunta, observándolo con seriedad, su mirada clavada

en la del castaño.

Tsunayoshi inmediatamente negó la cabeza. Si, Reborn era un Hitman, el mejor de todos de hecho. Pero Reborn jamás intentaría acabar con la vida de nadie a quien quería, un grupo bastante pequeño, pero que era ferozmente protegido por el Arcobaleno del sol.

No. Reborn no tenía ojos de asesino, tenía ojos de protector. Alguien que amaba con ferocidad y cuidaba con toda su voluntad.

El mayor sonrío un poco antes de que su mirada se tornara nuevamente sería.

-Hay personas que no conocen la diferencia.- Un asesino mataba. Un protector mataba. Pero lo hacían por razones muy diferentes.

Tsuna asintió con una sonrisa, tanto para mostrar su entendimiento como su agradecimiento. Reborn le revolcó el cabello antes de levantarse, pues había estado arrodillado frente a la silla para estar a su misma altura.

-No es digno de un jefe creer mentiras de enemigos. Necesitas más entrenamiento.- Tsuna no pudo evitar el temblor que bajo por su espalda, pues sabía que al día siguiente su cuerpo rogaría por la inconsciencia.

Sin dudarlo mucho, se levantó de su asiento, dejando el vaso en la mesa del lado. Con una sonrisa se dirigió a la puerta, dispuesto a descansar bastante para la tortura de mañana.

-Buenas noches, papá.- Dijo antes de salir. Internamente se tragó la risa que luchaba por salir al sentir el diminuto desequilibrio que Reborn tuvo, pues aquel nombre era todavía nuevo para ambos, al menos en voz alta.

Aún así, y sabiendo que acababa de empeorar su entrenamiento, se acostó con una sonrisa en la cara, pues no le molestaba en lo absoluto tener los ojos de su padre, de su verdadero padre. No podía imaginarse a alguien mejor para parecerse.


...No es mi capítulo favorito para ser honesta...Pero no me lo podía sacar de la cabeza así que... ahí lo tienen!

Buenas noticias: Estoy inspirada. El fin de semana vuelvo a subir capítulo (un especial del día del padre) y luego dentro de dos semana subiré otro capítulo (Pistaaaaa: La personaje principal será Chrome. ¿Adivinan de que se trata? ) lo subiría la próxima seman... pero tengo exámenes ;~;

Bueno! Espero que lo hayan disfrutado!

Nos leemos!

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¿REVIEW? (Comentario)

Pd: Para todos los fanaticos de Harry Potter entre mis lectores: El fandom me atrapó nuevamente hace poco así que probablemente suba algunas historias de Potter por si les interesa!

Ahora si...

Ciao Ciao