—Jeff… Jeff… despierta...

Tim sacude su cuerpo ensangrentado pero él es peso muerto. Me cubro la boca mientras Minho me ayuda a incorporarme. Un poco más adelante veo a Newt recorrer los cuerpos con expresión rígida. Walt se tambalea a mi lado, está sucio y los brazos le sangran. Me pongo de pie, temblando, los que pueden sostenerse ayudan a los que están demasiado afectados.

—Jeff… Despierta…

Dando unos pocos tumbos, llego a su lado. El cuerpo de Jeff parece un muñeco roto en el suelo.

—Déjalo, Tim.

Lo tomo por los hombros, Jeff tiene los ojos, abiertos y vacíos, clavados en el cielo gris, espero que ahora esté viendo el cielo como realmente es.

—No… no… quizá…

—Está muerto.

—No… no…

—Tim, escúchame —desde atrás, Newt nos llama, tenemos que irnos— Tim… —él rompe a llorar y se aferra al cuerpo de Jeff. Algo se sacude dentro de mi… ese es Jeff, mi amigo, el chico que cuidó de mí cientos de veces, el que decía tonterías conmigo, el que me interrogaba por chismes inexistentes. Y yo ahora le estoy pidiendo a su pareja que abandone su cuerpo a su suerte…

—¡Marlene, Tim, vámonos ya!

Tim llora más fuerte, entonces me pongo en cuclillas junto a él y, sujetándolo por los brazos, lo obligo a mirarme.

—¿Lo amabas? —le pregunto con fuerza, mirándolo directo a los ojos mientras yo me echo a llorar también. Pero mi voz sale clara y alta, con una firmeza que demanda una respuesta. Tim me mira entre desencajado y sorprendido.

—¿Qué…

—¿Lo amabas, Tim? ¿Realmente lo querías?

—C-claro qu-que si…

—Entonces sal de aquí —mis manos tiemblan, no quiero seguir mirando cuerpos, no quiero seguir oliendo a sangre—. Él se fue pero tu sigues aquí, si realmente quieres que su intento por huir valga algo: sal de aquí, vive, ten la vida que él no pudo tener. Si realmente lo amas no puedes desperdiciar eso aferrándote a su cuerpo. Tenemos que irnos, tenemos que vivir… por él, por Alby... —mi voz salta un momento— Ellos nos dieron esta oportunidad, no voy a dejarte desperdiciarla. Ustedes tenía algo hermoso. Entonces sal afuera, cuéntaselo a todos…

Él mira a Jeff una vez más, y, cerrando los ojos, se pone de pie, dudo que pueda hacer esto si vuelve a verlo. Se gira sin decirme nada y se lanza a correr, no lo detengo, no creo que exista una forma no dolorosa para dejar ir a los que alguna vez amamos. Antes de irme acomodo el cuerpo y le cierro los ojos, ya no podrá ver nada más, es tiempo de que descanse en paz.

Soy la última en bajar por la fosa de los Penitentes y, cuando me ayudan a incorporarme, Thomas me mira como si esperase que alguien más apareciese detrás de mí.

—¿Y el resto? —pregunta. Me acerco a Newt, quiero tenerlo lo más cerca posible.

—La mitad de nosotros —contesta de forma quedada—. Muertos.

Minho dice unas palabras para intentar animarnos e, incluso cuando yo acabo de intentar algo parecido con Tim, de pronto nada tiene real sentido. Otra vez siento ese mismo revoltijo que cuando Nick murió, y las palabras de Newt resuenan en mi cabeza "es lo grandiosamente sangriento de este mundo: no lo cambiamos en absoluto"... más de veinte chicos acaban de perder la vida… ¿Realmente eso no significa nada?

Minho comienza a caminar en la dirección que Thomas señaló, al parecer hay una puerta. Una sensación extraña me hormiguea en las manos, extraña y familiar… casi nostálgica. Quiero que desaparezca, uno no siente nostalgia por las cosas malas en su vida y no quiero tener nada que ver con el lugar a donde vamos.

Espero a que todos pasen y voy justo detrás de Newt, sujetándole la mano. Los gritos de los chicos nos alertan del tobogán al final del túnel, casi parecía una broma: un juego de niños después de una carnicería.

Todavía temblando me lanzo a la oscuridad, algo parecido a aceite quemado cubre toda la superficie y siento náuseas de sólo pensar que podría ser algo más. Aterrizo sobre Newt, por un centímetro no le vuelo la cabeza de una patada al caer. Todos estamos sucios, asqueados y agotados… claramente a nadie le gustó el tobogán. El lugar es enorme y siento un vacio dentro de mí… yo he estado aquí antes. Pero la sensación es fría y calculadora, como si viniese de una máquina, como si no tuviese emociones reales.

Todo está lleno de cables y máquinas, a un lado se extiende un grupo de cápsulas blancas… "Esa es la transición final, luego de aquí vas directo al ascensor" murmura Nick en mi cabeza. Puedo verme a mí misma frente a ellos, hace años… el día anterior a que todo esto inicie. Veo a mis amigos en cada una de esas cápsulas, a mi lado están Walt y un chico que no logro identificar, tenemos miedo. Miedo de lo que está a punto de pasarles. Por primera vez agradezco estar sucia y cubierta de porquerías que nadie podría identificar, al menos así nadie sabrá si estoy llorando, o porqué realmente lo estoy haciendo.

Alguien habla y giro la cabeza. El susto que me llevo es tan grande que suelto a Newt e instintivamente me voy hacia atrás. Mi cabeza se abre en dos como si todo hubiese estado planeado desde un principio. Esa pared que bloqueaba mi memoria de pronto deja de existir, como si nunca hubiese estado allí. De no ser por la adrenalina en mi cuerpo, me habría desmayado. De golpe toda la información está allí, pero de forma caótica y desordenada, batallando por tener un lugar en mi conciencia otra vez. Me sorprendo a mi misma repitiendo los nombres de cada una de las persona que está detrás de los cristales. Los conozco. Son Los Creadores.

Los chicos hablan, Minho está furioso y quiere matar a todos a golpes, pero no tengo tiempo para eso. De pronto todo está allí. Cada recuerdo, anécdota, palabra e imagen que componían mis quince años de vida perdidos. De pronto sé que soy, de pronto sé qué es lo que hago aquí. Sé que alteraron mi memoria al punto de que no pudiese reconocer mi edad, sé que en realidad no tengo dieciséis, sino diecisiete, casi dieciocho. Sé cuál es mi apellido, quiénes son mis padres… sé por qué hicieron todo esto.

Una mujer entra seguida de un chico que no reconozco. Esto es nuevo para mí, no había nada sobre una recibida semejante en las notas que robamos con Nick. Sin embargo sí reconozco a la mujer… es Claire, Claire Johnson… la discípula número uno de mi mamá.

Siento náuseas, ¿qué hace esa idiota aquí? vistiendo una bata de CRUEL como si fuese alguien importante, apenas tiene veintiséis años. La detesto, siempre lo hice, básicamente porque siempre fue lo que CRUEL quiso que fuese. Se apuñalaría a sí misma por el "bien" de CRUEL. Voy a abrir la boca cuando su mirada pasa un instante sobre mi, no necesita decirme más, casi puedo sentir la bala atravesando mi garganta antes de pronunciar la primera sílaba. Estoy bajo amenaza de muerte; si hago algo fuera de lo que ellos planearon, no haré nada más.

Ella sigue hablando, dando explicaciones vacías que nadie lograría entender. Lentamente me acerco a Walt, él no parece confundido, supongo que sus recuerdos no volverán tan rápidamente como los mío… pero claro, él no tiene memoria fotográfica. ¿Qué va a suceder cuando comprenda lo que sucede? ¿Qué va a pasar cuando descubra que su hermano murió?

Estoy tan perdida en mi misma (y tan pendiente de no hacer nada "alarmante") que lo siguiente que veo es una gran conmoción. Alzo la mirada para encontrarme con Gally, un cuchillo y el cuerpo de Chuck en el suelo. La imagen es demasiado fuerte para procesarla de una sola vez, y solamente atino a tomar a Walt y esconderlo detrás de mí. Me quedo horrorizada mirando el cuerpo de Chuckie… la sangre brotando de su pecho y Thomas perdiendo el control mientras se lanza sobre Gally. Quiero girarme hacia Claire y preguntarle qué mierda estaba pasando. Qué garlopa idea tenían los estúpidos de los investigadores para algo semejante. Quiero destrozarla, a ella y a todos los infelices detrás de los cristales… ¿Qué pueden obtener de todo este simple morbo que montaron como espectáculo?

Thomas se lanza sobre Gally y antes de que Minho y Newt puedan apartarlo, parece que lo mató a golpes. Mi cabeza va a estallar, es demasiado para una sola persona, es demasiado para cualquiera. El pánico de moverme y que alguien más acabe muerto me supera.

Desde algún lugar bombas de estruendo estallan. Claire se gira mirando el pasillo horrorizada, una idea se asoma entre mis recuerdos desorganizados y recién recuperados… ¿El Brazo Derecho? Los hombres y mujeres que entran están mugrientos y harapientos. Sus armas parecen del siglo pasado… no tengo idea de quienes son.

Un segundo. Disparos. Claire está muerta. Dos segundos. Disparos. Los vidrios estallan en rojo sangre y gritos. Los investigadores están muertos. Quiero gritar, pedir que se detengan… quisiera estar en el Bloodhouse viendo a Winston degollar cerditos. Nos ordenan correr e, incluso en contra de mis instinto, les obedezco, ahora lo último que quiero es separarme de los demás. No presto atención a dónde vamos, o por dónde pasamos exactamente, mientras intento ordenarle a mi cuerpo correr todo lo que quiero es detenerme.

Salimos. No sé a dónde, no sé cómo, sólo sé que de pronto un aguacero negro nos cae encima. Un autobús estaba estacionado a unos pocos metros, aparentemente esperando por nosotros. Subimos de forma atropellada, después de mi solamente quedan Teresa y Thomas. Algo atrapa a Thomas… alguien… una lunática se cuelga sobre él y al verla doy un salto hacia atrás.

¡Crank! —grito. Un grito ahogado por la lluvia y el descontrol. Nadie me escucha y es mejor que sea así, ni siquiera yo puedo comprender del todo lo que acabo de decir. Me voy hacia adentro, asustada y aturdida… necesito dejar de pensar. Thomas logra subir y de pronto el autobús arranca. Algo en mi dice que todo terminó y de golpe mi cuerpo se rinde. Caigo sentada en el suelo, jadeando y temblando. Terminó. Sea lo que sea… todo terminó.

Muy lentamente me pongo de pie, creo que solamente trato de asegurarme que mis piernas funcionan. Ya no quedan lugares y hay varios como yo sentados en el suelo, supongo que tendré que quedarme abajo. Veo a Thomas y Teresa compartir un asiento justo detrás de una de las mujeres que nos sacó de CRUEL. Solamente entonces reparo en que estoy junto a Minho, él enseguida me toma por la cintura y sin preguntarme me sienta en sus piernas, Newt está a su lado, apoyando la cabeza contra la ventana. Los dos tienen la misma expresión enajenada en el rostro, solo que la de Newt parece ser mucho más profunda. Busco su mano y, en cuanto la rozo, su mirada cae en mi, estoy esperando a que la aparte pero en lugar de eso cierra el puño sobre mis dedos y se acomoda para tomarme mejor.

El autobús da un brinco y Minho acomoda el brazo alrededor de mi cintura, como si así pudiese tenerme más cerca. Me recargo en él, aunque en ningún momento separo mi vista de Newt. Las voces se mezclan con el sonido del motor, llego a reconocer a Thomas intentando hablar con aquella mujer, pero no presto atención; la verdad no me interesa lo que puede llegar a decir, no en ese momento. Trato de aferrarme a lo poco que todavía tengo en pie… Minho, Newt, Walt, Frypan, Clint… algo se sacude en mi pecho y sin sentir exáctamente nada comienzo a llorar… ¿Qué es lo que se debe sentir después de algo así? ¿Qué es lo que sigue al dolor, al miedo y al caos? Cierro los ojos e intento dejar la mente en blanco, no me cuesta demasiado, estoy totalmente sobrecargada. Lo único que hago es repetir el nombre de los chicos, una y otra vez. Necesito algo real, necesito algo para no perder la cordura, para mantenerme humana… los necesito.

Ahora más que nunca, necesito de cada uno de ellos.


FIN DEL LIBRO I


¡Feliz Halloween!

Oficialmente, si. Este es el final, peeeroo... como soy buena y quizá un poco malvada todavía queda el epilogo (que ya está terminado, palabra de bruja). Sin embargo, este es el último capítulo narrado por Lin.

Con respecto a la segunda parte (claramente no iba a dejarlos con la historia así nomás), dudo que sepan algo de ella hasta el verano, ¿Por qué? Noviembre y Diciembre son épocas de finales y monstruos académicos y como tengo que volver a repasar Prueba de Fuego y La Cura Mortal para poder escribir... necesito tiempo. (Si alguno quiere, puede dejarme un comentario y cuando esté lista les aviso, así no tienen que estar buscándola todos los días.

Quiero agradecerle a todos aquellos que han leido esta historia y me han acompañado desde el principio. Esperaré sus comentarios con mucho entusiasmo, este fue un proyecto de casi dos años y la verdad es que estoy muy orgullosa de él. Disfruté escribirlo y sus comentarios fueron el mejor combustible que pude pedir. Cada voto, cada favorito, cada pequeña cosa que hicieron por esta historia solamente me agregaba un motivo más para terminarla.

Esperaré sus comentarios, opiniones, criticas o lo que quieran decir. Me gustaría que, antes de subir el epilogo, puedan contarme un poco sobre lo que les pareció esta historia ahora que está completa.

Muchas, muchas gracias y si pudiese les dedicaría este final a todos los que leen.

¡Un saludo a todos ustedes, Shanks!