D. Gray-man, Allen Walker y sus demás personajes son creación de Hoshino Katsura.

Mis creaciones son Stella Jaques, Allana Walker y los demás que salen en este fic y que no salen en la serie, (pero que deberían salir, jejeje…)

Ya lo dije. Ahora si, para ustedes viene el último capítulo de esta temporada.

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NOCHE FINAL – Ser Celestial

La columna de luz celeste que se eleva hacia el cielo comienza a hacer que las nubes se arremolinen a su alrededor, al mismo tiempo que comienzan a escucharse choques de relámpago por todos lados, y la proyección Boreal que salía de la entrada comienza a debilitarse. En medio de la luz, el ángel de ojos rojos y cabello blanco está con las manos en el piso mientras su cabello suelto flota a su alrededor, mezclándose con las seis alas blancas enormes que ahora salen de su espalda. A lo largo de su cuerpo hay una enredadera dorada que hace las veces de una especie de armadura, con pequeñas alas saliendo también de sus muñecas y sus talones. La albina da una bocanada de aire y luego abre los ojos con lentitud, dejando ver un brillo que sale de su pupila y se esparce por toda su retina, como si sus ojos estuviesen en llamas.

-Por fin… -Musita para sí. Allen, los exorcistas y los ángeles han detenido sus respectivas batallas al sentir el súbito aumento masivo de energía que proviene de Magdalena, algunos mucho más sorprendidos que otros. El ojo mejorado de Allen se amplifica para verla, detectando a su alrededor la monstruosa cantidad de inocencia que ahora emana del interior de su cuerpo, fluyendo desde y hacia la línea Celeste, que ahora parece moverse junto con ella.

-No puede ser… -Profiere Walker. –Ella… ella ha…

-Se ha sincronizado. –Explica Hannah, retomando la palabra. Allen y Lenalee dirigen sus lastimados rostros a mirarla, mientras ella está observando a Magdalena con los ojos llenos de admiración, deslumbrada, como si estuviese ante una presencia divina. –Por fin Magdalena-sama se ha sincronizado con la línea Celeste… -Junta las manos como si rezara y comienza a llorar, cayendo de rodillas de pura emoción.

-¿¡Sincronizado!? –Pregunta Lenalee. -¿Quieres decir que…?

-El origen de la inocencia tiene las mismas facultades que el cubo y sus fragmentos, no es de sorprenderse que alguien sea capaz de sincronizarse con eso. –Agrega Ian. Allen se pone en guardia en el mismo instante, aprieta su espada de exorcismo fuertemente con su mano y se prepara para ir a luchar, no sin antes darle una mirada a Lenalee, que tiene a Allana entre los brazos, y que aún está enfrentándose contra los dos ángeles.

-Huye de aquí, Lenalee. –Su tono serio, con el tinte autoritario que tan pocas veces usa con su esposa, pero que demuestra lo absoluto de sus palabras. –Tú y Allana deben irse lo más rápido que puedan. Con tu velocidad Celestial de seguro eres capaz de irte de aquí sin que estos sujetos puedan alcanzarte.

-¡No digas tonterías, Allen, yo voy a…!

-¡No harás nada, Lenalee! –La detiene él, con tono definitivo. –Lo único que debes hacer es cuidar de nuestra Allana, por favor… -Deja de mirarla y ve hacia el lugar donde Magdalena acaba de surgir. –Con solo ver el poder de su sincronización deberías darte cuenta… esta pelea está a un nivel completamente diferente… -Explica reflexivo, su voz tratando de sonar seria.

-Lo se, y es por esa misma razón que no te dejaré solo. –Su mente evoca el recuerdo de cuando se vio forzada a dejarlo para salvar a aquella niña en china, dejándolo solo contra el caído. –Desde aquella vez prometí que nunca te dejaría solo de nuevo… ¡¡y pienso cumplir mi promesa!! –Le dice determinada. En ese instante Hannah aprovecha su distracción y se lanza contra Lenalee mientras Ian le corta el paso a Walker, a quien atrapa desprevenido, siendo obligado a retroceder.

-¡¡Rayos!! –Profiere el peliblanco mientras se cubre con su capa para evadir los cuchillos que le lanza su oponente. Al mismo tiempo, la pelirrosada vuelve a multiplicarse, apareciendo de debajo de la nieve y sujetando los pies de Lenalee, mientras dos Hannahs más salen por los lados, sujetándola por los brazos, permitiéndole a ella quitarle a Allana.

-¡¡¡¡¡NOOOO!!!!!!! –Grita Lena mientras ve a su hija ser arrebatada de su regazo. Allana se asusta y llorando extiende su manito hacia ella, pero cuatro clones más aparecen de la nieve y la derriban. -¡¡¡¡ALLANA!!!!! ¡¡¡¡¡ALLANA!!!!!!! –La llama su madre.

-¡¡¡¡¡MAMA!!!!!! ¡¡¡¡PAPA!!!!!! –Grita la niña. Allen se da cuenta del peligro e intenta volar, pero Ian se vuelve a meter en su camino, cortándole el paso.

-¡¡No dejaré que interfieras, Allen Walker!!

-¡¡¡Maldito!!!! ¡¡¡Deja a mi hija en paz!!!!! ¡¡¡¡Celestial Clown!!!!! –Invoca lanzando un corte con su espada, pero que es evitado sin dificultad por el enemigo, quien retrocede y con un grácil giro invoca tres espadas más, las cuales lanza contra Walker, quien evita dos de ellas con la suya, pero no puede evitar que la tercera pase haciéndole una cortada en la mejilla, para luego ir a estrellarse contra un árbol, partiéndolo por la mitad. -¡¡Maldición!! –Profiere envolviéndose en su capa, volando de nuevo a tratar de darle alcance a Hannah, pero el ángel usuario de armas vuela de nuevo frente a él, esta vez con una lanza de punta de bayoneta en las manos. Allen detecta su ataque y se ve obligado a impulsarse hacia atrás de nuevo, seguido de lo cual debe volver a protegerse con su arma de los ataques de la de él, con la que intenta partirlo, sin embargo, su mirada vuelve a captar a su hija gritando asustada en los brazos de la enemiga y su determinación vuelve.

-¡¡¡Muere, Allen Walker!!! –Sentencia el oponente. Allen da un suspiro y su rostro se torna culpable.

-Perdóname… -Musita antes de expulsar poder de inocencia a su alrededor, usando la energía para hacer un círculo con su cuerpo sobre sí mismo y luego lanzar un ataque de inocencia mezclada con materia oscura en contra del oponente que venía a atacarlo de frente, partiéndolo por la mitad.

-¡¡¡¡MAGDALENA-SAMA!!!!!! –Grita mientras muere abrazado por el fuego negro y blanco que lo consume. En el mismo instante, Lenalee logra liberarse de los clones de Hannah que la están sujetando al liberar una onda de inocencia desde sus piernas, creando una pequeña burbuja de energía que las empuja hacia atrás, aprovechando el instante para lanzar un patada de 360º a su alrededor, destruyéndolas en un momento. En cuanto las copias explotan, la mujer vuelve a ver a su esposo y vuela hacia él, quien en cuanto la alcanza, se abraza de ella y ambos salen volando a la velocidad del sonido en persecución del ángel que acaba de robarse a su hija.

-¡¡¡Vamos por ti, Allana!!!! –Gritan los dos.

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-Esa perra maldita finalmente lo hizo. –Dice Lilith cerrando los ojos y bajando la mirada. –Parece que ahora las cosas están completamente dispuestas para que mi plan se lleve a cabo. –Baja las manos como diciendo que ya no quiere luchar. Lavi por su parte, aprieta su arma entre las manos y se dispone a seguirla atacando, sin relejarse ni un momento.

-¿A qué te refieres? –Interroga sin quitarle el ojo de encima. Ella vuelve a mirarlo como si de repente ya no representara interés para ella.

--Me refiero a que ahora Magdalena tratará de cumplir su anhelo, y de paso, esos estúpidos ángeles van a cumplir el mío sin siquiera saberlo. –Explica con una sonrisa casi de complicidad. Lavi trata de analizar la respuesta que le ha dado, y rápidamente llega a una conclusión, sorprendiéndose.

-¡No me digas que…!

-Exacto. Lo que Magdalena pretende es…

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-…Abrir la entrada a la dimensión que está entre el cielo y la tierra. –Explica Kain. –Lo que ustedes conocen como "purgatorio", pero que en realidad no es más que un estado de realidad transitorio entre la vida y la muerte. Si logramos destruir ese proceso, entonces el equilibrio del mundo se colapsará y la realidad se reunirá en torno a su nueva diosa. –Su tono es casi de incredulidad mientras mira a la figura alada que ahora se eleva por el cielo frente a ellos, hacia arriba. Kanda y Stella le dedican una mirada glacial mientras escuchan las palabras del rubio. –La diosa que merece reclamar el lugar de un Dios obsoleto y pasivo. –Reflexiona mientras mira el arma que sostiene entre sus manos.

-¿Un dios que colabora con el demonio? No me hagas reír. –Responde Kanda, cuyas espadas Nigento brillan intensamente entre sus manos. Stella se sostiene un brazo lastimado mientras el viento sopla fuertemente contra ellos. Kain le dedica una última mirada de amor no correspondido antes de volverse de nuevo hacia ellos, confiado.

-¿Qué son Dios y el diablo, sino dos caras de la misma moneda? Lo que hará Magdalena es volver esa dualidad un todo absoluto que recaerá en ella. La línea Celeste es nuestra, y lo único que queda hacer es tomar el lugar del destructor del tiempo para abrir la puerta prohibida. –Dice mientras su poder comienza a arremolinarse a su alrededor de nuevo. Kanda y Stella se preparan para pelear.

-La verdadera identidad de Magdalena es… -Le dice la pelinegra a su compañero, pero este se limita asentir.

-Eso ya lo sabía. Por eso siempre fue tan parecida a él. Vaya gustos los que tiene. –Se burla sin volver a mirarla. Stella mira su rostro serio y no puede evitar hacer una sonrisa, gesto registrado completamente por los ojos de Kain.

-Stella, si aún así te rehúsas a ser de nuevo mi pareja para el nuevo mundo que está a punto de venir, solo me queda matarte junto con el humano al que elegiste. –Su voz decepcionada. –En verdad, yo quería…

-Kain, yo…

-Basta de decir nada. –La detiene amenazándola con su alabarda. Ella detiene su avance y fija sus ojos en la punta afilada del arma.

-No hay tiempo para más, Stella. –Le recuerda Kanda. –Yo me encargaré de este sujeto, así que tu ve a alcanzar al brote de habas para luchar contra esa tonta. –Le ordena sin despegar la vista de Kain. Stella intenta decirle algo, pero se da cuenta de que no es el momento. Se pone seria y asiente a su orden.

-Como tu digas… Yuu. Solo… no mueras. –Sus ojos desesperados se fijan en los de él, que finalmente desvía la mirada para verla. Guarda silencio unos segundos y luego asiente.

-Por supuesto que no moriré, no contra un perdedor como éste. –Le dice con su pupila fija en su rostro. Luego vuelve a ver al rubio y se prepara para pelear. –Ahora, ¿en qué nos habíamos quedado, perdedor? –Lo reta aumentando su poder. Stella los mira, le da una última mirada dolorosa a Kain, se lleva las manos al pecho y se decide a luchar. Extiende sus cuatro alas, se envuelve en inocencia y sale volando hacia el lugar donde Magdalena acaba de sincronizarse. Kanda se asegura de que Stella se ha alejado completamente y luego su rostro parece tensarse un poco menos.

-¿No perderé? ¿Espérame? Son palabras muy románticas para alguien como tú. –Se burla Kain.

-Puede ser, pero al menos soy mejor que un arrastrado que insiste en seguir a una mujer que no lo quiere.

-Te mataré, Yuu Kanda.

-Inténtalo. –Responde retador. Al instante siguiente, ambos desaparecen del campo de visión y chocan sus armas en una sucesión de golpes, dejando ir chispas de poder que fulminan el bosque que los rodea mientras a cada golpe se crean cráteres por la presión de los impactos. Al cabo de veinte golpes, ambos se hacen hacia atrás y comienzan a expulsar sus respectivos poderes, aumentando su nivel de activación.

-¡¡¡SANSHIKI!!!

-¡¡¡CHAOS VORTEX!!! –Gritan ambos mientras vuelven a envolverse en meteoros de luz y chocan creando una onda expansiva que de nuevo barre la nieve como si fuesen olas a su alrededor. Sin embargo, Kain no es afectado por el rebote y aprovecha para lanzar un corte de la alabarda contra sus piernas, pero Kanda salta y evita el impacto al mismo tiempo que con sus dos espadas trata de interceptar el cuello de éste, quien retrocede, extiende sus alas y vuela hacia arriba para alejarse de él. Kanda lo sigue con la mirada y usando el poder de la Sanshiki se impulsa hacia arriba para seguirlo en el aire, ante la sorpresa del ángel.

-¡¡¡Mugen…. Espadas infinitas!!! –invoca el peliazul al mismo tiempo que varias espadas se materializan a su alrededor, todas volando directamente hacia él, quien recibe el ataque directamente, cortándolo superficialmente en la piel. Sorprendido vuela hacia atrás y contempla su propio cuerpo, herido con tanta intensidad por primera vez en su vida.

-Yuu… Kanda… -Sus ojos reflejan la sorpresa que siente al verse herido. –Solo es un humano y aún así es capaz de usar la inocencia de nivel celestial… ¿qué significa esto? ¿Acaso esto quiere decir que ellos son mas dignos que nosotros, los ángeles? No… no es posible, nosotros somos los entes más cercanos a Dios, somos perfectos…

Kanda ha caído de nuevo a la tierra y se prepara para un nuevo ataque aéreo mientras Kain está suspendido, congelado por su propia reflexión.

-¡Che! –Profiere mientras comienza a aumentar de nuevo su energía. En ese momento, Kain vuelve a abrir los ojos de par en par al ver el tamaño de su inocencia. Si Magdalena se ha sincronizado con la línea Celeste, entonces ellos no deberían ser capaces de usar la inocencia, a menos que…

La figura de la niña de cabello blanco aparece sobre un fondo negro en sus pensamientos.

-Allana… Walker… -Profiere incrédulo, súbitamente resignado, dejando escapar una lágrima de su ojo. -¿Así que ésta es tu respuesta, Dios? –Pregunta elevando sus ojos al cielo. Luego los cierra y guarda silencio. –Stella… después de todo tú…

En ese instante es atravesado de nuevo por el ataque volador de las espadas infinitas de Kanda, que lo atraviesan por todo el pecho, dejando la última estocada para ser clavada directo empuñada del brazo del espadachín en el corazón de su enemigo, quien finalmente abre los ojos para verlo.

-Magdalena… lo siento… -Su mirada se desvía de Kanda hacia la zona de luz donde se ha despertado su líder. –Nunca vi más allá, y ahora… Allana Walker es… -Vomita sangre de la boca, sin que Kanda haga la mas mínima gesticulación. El rubio entonces mueve las manos y sujeta con ellas la hoja de la Mugen, halándola más hacia él y hundiéndosela más en el pecho, ante la sorpresa del exorcista.

-¿Qué rayos…?

-Yuu Kanda. –Le dice con esfuerzo. –La única persona que puede parar a Magdalena ahora, es Allana Walker… ella… es el verdadero Ser Celestial… -Vuelve a toser un poco más de sangre. –Sin embargo, existe alguien más capaz de hacer el trabajo, alguien que de no estar sucia de oscuridad y humanidad, sería incluso más poderosa que ella…

-Stella. –Infiere rápidamente él.

-Si, Stella… -Sus ojos de repente divagan como viendo una ilusión. –Solo te diré una cosa… ¿serías capaz de arrebatarle su Ser Celestial, solo para que viviese unos cuantos y miserables años humanos contigo? Ella tiene la eternidad ante sus ojos… una eternidad a la que por fin fue capaz de despertar… y que, sin embargo, está a punto de perder a causa de un sentimiento tan ínfimo como el amor por un humano…

-Escucha, basura, yo protegeré a Stella aún a costa de mi propia vida, siempre. –Le dice determinado. Kain sonríe y sus manos dejan de hacer presión sobre la hoja de la espada.

-Ya veo… -Es lo último que dice antes de morir. Al expirar, de inmediato comienza a hacerse partículas luminosas que se elevan al cielo hasta desaparecer frente a Kanda, que se queda silencioso al ver extinguirse la luz.

-…¡Che! –Profiere dándose la vuelta y corriendo hacia el lugar donde la batalla final está a punto de desatarse.

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Lavi y Lilith siguen intercambiando golpes. Ella logra empujarlo hacia atrás y rápidamente llena de sus manos de energía roja, con la que le da un ataque que lo hace retroceder varios metros hasta que logra partirlo por la mitad con su martillo.

-¡¡¡AAHH!! –Grita el pelirrojo al dar el golpe. Sin embargo, al deshacerse del impacto, se da cuenta de que Lilith se aleja de él y está volando hacia donde está Magdalena. El Bookman hace cara de furia y se monta en su martillo para perseguirla.

-Lavi… -Escucha la voz de Maus de nuevo en su cabeza. Mientras tanto, Lilith luce con el rostro esforzado, pero anhelante, casi relamiéndose ante lo que encontrará en el arcoíris de luces que su aliada ha liberado frente a ellos.

-Por fin… ahora será mi sueño el que se haga realidad, y no el tuyo, estúpido ángel…

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Por otro lado, los demás exorcistas liberados gracias al plan de Sarubi se están enfrentado con el resto de akumas dejados por los Noés y el Conde antes de desaparecer. Krory los muerde, Mary los corta con sus hilos, Chaoji les da golpes con sus puños y los generales reparten sus ataques en todas direcciones, pero la cantidad de Akumas es demasiado grande, y la mayoría está empezando a debilitarse.

-Son demasiados-de aru… -Profiere el vampiro.

-¡¡No debemos rendiros-su!! ¡¡Allen-san y los demás se están esforzando en una batalla aún más desesperada!! –Dice Chaoji.

-¡¡Sangen, mariposas del otro mundo!! –Invoca la hermana de Kanda lanzando un ataque contra unos Akumas, destruyéndolos, pero dos más la atacan por la espalda sin que ella logre reaccionar a tiempo. Sin embargo, antes de que la golpeen, son destruidos por un rayo de fuego lanzado desde las manos de Sarubi, quien le cubrió la espalda y la mira guiñándole un ojo. Ella le devuelve una sonrisa.

-No pensé que encontraría una amiga… -Piensa la joven Kanda, un poco contenta.

-¡¡De cualquier forma no hay tiempo para ponerse a hablar!!! ¡¡¡¡MADNESS!!! –Grita el General Sokaro, liberado y con ganas de partir a diestra y siniestra, lanzando su arma giratoria para hacer precisamente esto. Maker of Eden y Lajimin lo siguen para luchar. Komui los está observando desde el ahora derribado dirigible, donde los miembros del equipo científico se esfuerzan en monitorear la situación.

-¡¡Supervisor!! ¡¡Ahora los cinco exorcistas se dirigen hacia el punto donde la concentración masiva de energía se está dando!! –Informa Reever.

-¡¡Estén a la expectativa y prepárense para usar los talismanes de defensa!!

-¡¡Si!!

-Allen, Lenalee, muchachos… -Piensa el hermano de Lena mientras ve los puntos que se ven en la pantalla acercarse a la gran luz que ahora es tan amenazante para el mundo. –Confío en ustedes…

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(Intermedio D. Gray-man)

(Fin del intermedio)

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El cielo se ha abierto en un óvalo gigante, a través del cual se puede ver la entrada a la dimensión del mundo destruido. La luna calavérica se refleja sobre el agua del estanque muerto rodeado por las ruinas de los edificios, con árboles muertos que se extienden hasta donde alcanza la vista. El chorro de energía que emana desde la línea Celeste hasta Magdalena, se tuerce en una espiral y rodea el cuerpo de la mujer, que con actitud altanera de divinidad extiende abiertas sus alas, volando majestuosamente hacia el interior de la dimensión. Sin embargo, en ese momento es alcanzada por Hannah, que trae a Allana Walker entre los brazos.

-¡¡Magdalena-sama!! –Le hace una reverencia, mientras sostiene fuertemente a la niña entre sus brazos, quien en vano se esfuerza por morderla para zafarse, sin siquiera inmutarla. La peliblanca hace un gesto de sorpresa al ver a la pequeña niña tan de cerca, pero en este momento, incluso ella le parece poca cosa.

-Traéla contigo, Hannah. El mundo prohibido está justo frente a nosotras. –La invita con la mano. –Te enseñaré el mundo que nosotros, los ángeles, vamos a dominar. –Hace un gesto solemne y se dispone a ir, cuando son alcanzadas por Lilith, al llegar hace un giro extendiendo sus alas para detener su aceleración. Ha dejado a Lavi muy atrás y aún falta para que lo alcance.

-Lilith… -Profiere Hannah.

-He cumplido mi parte del trato. Déjame entrar a ese mundo a mi también, Arcángel. –Le dice haciendo referencia a su nuevo nivel de poder. –Los exorcistas vienen detrás de nosotras, y no quiero tener que pelear contra ellos en este momento. –Agrega mostrándose ligeramente agotada, respirando con dificultad. Hannah y Allana se dan cuenta de eso, la pequeña registra cada detalle con sus ojos abiertos.

-Será como tú dices. –Le dice aún con su tono supremo. Luego mira hacia arriba y pone cara determinada. -¡¡¡Iré por ti, payaso del infierno!!!! –Le grita con rencor en la voz. Al decir esto, el ojo de Allen de repente comienza a sangrar, mientras en el mundo muerto, el payaso se ha asomado entre las ruinas, mirando hacia la gran abertura que de pronto se cierne sobre su mundo.

-Ya veo…

-¡¡Aagghh!! –Profiere Allen tapándose la mano con el ojo. Lenalee se detiene al verlo, pero él rápidamente hace un gesto para tranquilizarla. –Estoy bien, Lenalee, ahora lo importante es ir a rescatar a Allana… ough… -Su ojo sangra un poco más.

-¡Allen! Esto no está bien. –Lena se apresura a quitarle la mano del ojo y examinarlo. Los círculos azules se contraen y parece como si palpitaran. Cuando Allen hace la cara hacia arriba, hasta ese momento se da cuenta del portal que se ha abierto sobre sus cabezas.

-¡Lenalee! –Le dice indicándole sorprendido. Lenalee voltea a mirar hacia el cielo y sus pupilas se contraen de sorpresa al ver el paisaje que se ve del otro lado.

-Ese lugar… Allen, ese lugar es…

-Si, lo es.

-Pero… ¿Por qué? ¿¡Como es que ese lugar…!?

-Eso es porque ella es una copia mía, Lenalee. De alguna forma, no solo copiaron mi capacidad de sincronización, sino algo más… pero esto es… ¿quién pudo ser capaz de crear una cosa así?

-Es horrible…

-De cualquier forma no hay tiempo que perder. Debemos ir ya, Lenalee. –Aprieta su mano una última vez con fuerza. Lenalee asiente y ambos salen volando hacia el lugar.

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Magdalena, seguida por Hannah y por Lilith, han entrado al mundo muerto y ahora, como una estrella luminosa, iluminan los alrededores, volando sobre la destrucción, buscando la entrada que tantas veces el alma solitaria que habita ese lugar le negó la entrada.

-Ahora es diferente… -Piensa confiada mientras planea. De repente se detiene al encontrarse a una persona diferente de la que esperaba. Hannah también luce sorprendida, mientras Lilith se limita a sonreír, interesada.

-Esto de verdad que no me lo esperaba… -Profiere el demonio. Frente a ellas está de pie Tykki Mikk, acompañado de las madres de Allen y de Stella, las dos con sus poderes activados, listas para entrar en batalla. Sin embargo, Tykki solo está tranquilo, mirando a los ojos a Magdalena, que a pesar de su nueva apariencia, aún conserva el mismo rostro aniñado de siempre. Ella también clava su mirada en él, notándolo igual que la primera vez, sorprendida y confundida de verlo en ese lugar, por un momento sin saber cómo reaccionar ante su presencia.

-Tykki… -Profiere finalmente.

-Hola, muñeca blanca. –La saluda quitándose el sombrero y dejándolo a un lado. –Veo que no has cambiado ni un poco. –Continúa mientras deja caer el cigarrillo que tenía entre las manos. Magdalena se sorprende al oírlo. –Sigues viéndote como la misma lolita frágil de siempre.

-¿¡Lolita!? ¿¡Quién rayos es una lolita?! –Responde enojada. Tykki sonríe un poco y luego se dispone a detenerla.

-Eso lo podemos discutir luego en tu habitación. –Su comentario hace que ella se sonroje. –Sin embargo, Magda-chan, no puedo permitir que avances más. Este territorio es algo que el Conde está guardando para después, y no es conveniente que tú nos arruines la fiesta antes de tiempo. –Dice mientras un par de teases brotan de sus manos.

-Tykki… -Su expresión es de decepción mezclada con la desesperación de querer seguir adelante. Su voz vuelve a ser seria y se pone en actitud de ataque, dispuesta a luchar de nuevo. –Si es así, entonces tendré que pasar sobre ustedes, Tykki Mikk.

-Y eso nos incluye también a nosotras. –Interrumpe Helena. –Lilith-sama… -Sus ojos se encuentran con los de la demonio, quien también la mira fijamente, sonriendo y asintiendo. Helena entrecierra la mirada y también hace un gesto afirmativo.

-Será como tú digas, Helena-chan. –Se burla ella. Helena le dedica una última mirada fría a las tres, cuando se da cuenta de que la hija de Allen está en los brazos de Hannah, y que luce cada vez más debilitada.- Esa niña… se parece a…

-Si, es precisamente eso. –Retoma Lilith. –Esa niña es la hija de tu hijo, Helena-chan; y es ella quien será el cordero de sacrificio para cumplir la voluntad que marcan nuestros deseos. –Le dice ansiosa. En ese instante es interrumpida por la espada de Sayoko, que intenta partirla de un tajo, pero ella lo evade fácilmente. Tykki entonces da un salto hacia Magdalena e intenta darle con una onda de teases, pero ella solo expande una burbuja de inocencia a su alrededor y desvía a todos los insectos. Al mismo tiempo, Helena se queda congelada frente a Hannah, sin saber cómo atacarla mientras tenga a su nieta entre los brazos.

-La hija… de tu hijo… -Repite Allana en su mente. Eso quiere decir… -A pesar de la tensión que vive, el cerebro de la niña no deja de procesar la información que recibe, recordando una vez que, viajando con sus padres, ella preguntó sobre un anciano que estaba con un niño sentados en un parque. Ella preguntó por qué su papa era tan viejo, y Allen le explicó que no era su papá, sino su abuelo.

-El papá de su papá… -Las palabras hacen eco en los oídos de la niña, que no dice nada por estar en una situación tan difícil en ese momento. Helena cruza su mirada con la de ella y capta la misma familiaridad que con los de su padre.

-Papa… -Repite ella. De repente, Helena es golpeada de frente por una bola de luz lanzada desde las manos de Hannah, que la manda volando a sepultarla en los escombros que están detrás, permitiéndole avanzar. Sayoko intercambia algunos golpes de espada con el brazo rojo de Lilith, pero no representa ninguna dificultad para ella, de la misma forma derrotándola de un golpe y lanzándola por los aires, cayendo en el estanque de agua negra.

-Su tiempo pasó hace ya mucho tiempo, perdedoras. –Le dice en tono despectivo. Mientras tanto, Magdalena y Tykki intercambian ataques, pero Tykki no logra seguir el ritmo de la batalla, tal vez por miedo a lastimarla, o porque su poder es mucho más grande que el de él, pero no logra seguir y recibe un golpe directo en el pecho que lo estrella contra el piso. Sin embargo, del humo de la explosión salen dos bolas de luz negra que en el aire se transforman en una parvada de teases que rodean de nuevo a Magdalena, pero ésta solo hace un movimiento con su espada y las parte a todas. Luego lo mira enfurecida y se lanza hacia él, dispuesta a partirlo por la mitad con su espada, pero es detenida por la espada de Allen, que se interpone para salvar a Lord Mikk, empujando al arcángel hacia atrás, pero sin hacerle ningún daño.

-Allen… -Dice Magdalena.

-… Walker… -Profiere Tykki.

-Veo que llegué un poco tarde, pero tenía que venir, no me parece que ustedes sean buenas niñeras para mi hija. –Dice sarcástico. A Tykki le sale una gota en la cabeza al oírlo.

-Muchacho… tienes que aprender a decir mejores chistes…

-¿Are? Eso no era un chiste… -Le dice con ojos de raya y punto. Tykki lo mira de la misma forma, sacando un cigarro y poniéndoselo en la boca.

En ese momento también los alcanzan Stella y Lenalee, cada una con las botas celestiales en su máxima activación. Allen las reconoce y las mira serio, mientras las dos se ubican cerca de él, ubicando a un oponente respectivamente. Lenalee se mira de nuevo con Hannah, y Stella se prepara para luchar contra Lilith, pero Tykki los interrumpe poniéndole la mano en el hombro a Allen.

-Muchacho…

-Tykki Mikk. –Le dice él.

-Mientras Magdalena esté sincronizada con la línea Celeste, ni tú ni nadie serán capaces de hacerle frente, su energía es ilimitada. –Le explica mirándola con dolor, notando que sus ojos cada vez parecen más viciosos, mientras espera para poder seguirlos atacando.

-No tenemos otra opción. –Responde él, serio.

-De hecho sí la hay. –Refuta él. –Debemos romper la sincronización entre ella y la línea.

-Pero… ¿cómo?

-¡¡No hables más de la cuenta, Tykki Mikk!! –Grita Magdalena, furiosa, lanzándose desesperada a atacarlo. Lenalee se da cuenta y se interpone entre ellos, golpeándola con toda su fuerza en el brazo, pero sin lograr empujarla mucho. Magdalena sonríe y le da una superpatada propia, con tanta fuerza que el sonido del golpe empuja a todos un poco hacia atrás, mientras Lena solo escupe sangre de la boca, con la pierna de ella apoyada sobre su estómago.

-¡¡Lenalee!!! –La llama Allen, intentado ayudarla.

-La única forma. –Insiste Tykki, evitando que vaya.- Es que alguien logre un mayor nivel de sincronización con la línea Celeste que ella. Y los dos sabemos que en este lugar existe alguien capaz de lograr eso.

-¡¡¡AAAAhhh!!!! –Grita Lenalee, reponiéndose del ataque previo y lanzándole una patada de martillo a Magdalena, quien igual, solo la detiene con una mano y luego golpea en el muslo a la Walker, haciéndola gritar de nuevo. -¡¡¡AAAAAHHH!!!

-¡¡¿Acaso eres estúpida?!!! ¡¡¡Voy a matarte!!! ¡¡¡Voy a matarte!!!!!! –Le grita comenzando a golpearla. Lenalee intenta moverse a su supervelocidad para evitarla, pero es interceptada por ella al primer movimiento y lanzada por los aires, hacia donde ella la sigue para seguir lastimándola.

-¡¡¡Mama!!!!! ¡¡¡¡¡Mama!!!!!! –Grita Allana, llorando al ver que le pegan a su mamá.

-Allana… -Profiere Allen. Stella de inmediato desvía la mirada hacia él al escucharlo. –Si Allana se sincroniza con la línea Celeste, de seguro hará que el flujo se revierta y despoje a Magdalena de toda su energía, cerrando incluso el portal que nos permitió entrar a esta dimensión.

-Tú… ¿Cómo sabes esto? –Pregunta Allen, todavía desconfiado.

-Me lo dijo tu madre. –Le informa serio. Los ojos de Allen se desorbitan al oírlo, pero su expresión se pone furiosa en el mismo momento.

-Eres un maldito. –Le dice con voz llena de desprecio. –Pero lo que dices puede funcionar… -Sin embargo… -Mira de frente a Magdalena, que sigue peleando contra Lenalee, que ahora está sangrando por la boca y por uno de sus ojos, llena de moretes por todo el cuerpo. –No puedo exponer a Allana a algo así… ¿Qué le podría pasar?

-Yo probablemente muera. –Lo interrumpe la voz de Allena, que aparece junto a Allen.

-Allena…

-Yo soy una inocencia que nació del interior de Allana gracias al amor que ustedes, dos elegidos por la inocencia del cubo milenario, le tenían. Sincronizarnos con la línea Celeste haría que volviese a ella, y probablemente mi conciencia se diluya… -Su voz parece resignada. –Pero no permitiré que nada le pase a Allana… te lo prometo.

-¡No puedo pedirte que hagas eso, debe haber otra forma!

-¡No la hay! –Insiste Allena, pensando en cómo están golpeando ahora a Lenalee. Magdalena la golpea en una de las rodillas y se escucha el sonido del hueso rompiéndose, haciéndola gritar.

-¡¡¡AAAAAHHH!!!! –Se queja mientras vuela hacia el piso en picada, pero logra reincorporarse y caer de pie, sintiendo de nuevo el dolor de la fractura de su pierna, sin poder reponerse al tener a su enemiga volando sobre ella de nuevo.

-¡¡¡¡MAMA!!!!!! –Grita Allana.

-Yo iré con Allana. Si algo sale mal, la traeré de vuelta conmigo. –Le dice Stella.

-… Tengan cuidado. –Dice finalmente. -¡¡¡¡CELESTIAL CLOWN!!!! –Grita liberando el poder de su inocencia. -¡¡¡¡CROSS GRAVE!!!!! –Libera un ataque de inocencia múltiple que distrae a las tres enemigas, cegando por un segundo a Hannah, momento en el cual, Stella aprovecha para volar de frente a ella, golpeándola en el rostro, manchando de su sangre la mejilla de Allana, a quien obliga a soltar, atrapándola ella con sus brazos, moviéndose lejos de ella en el mismo instante y volando a máxima velocidad combinando el Sanshiki de Kanda con el otokaze de Lenalee.

-¡¡¡¡VAMOS!!!!!! –Grita Stella, bajando a la tierra como un meteoro, pasando de nuevo por el portal que conecta las dos dimensiones. Lenalee cae derrotada a la tierra en el mismo instante que las tres enemigas se disponen a perseguir a Stella, pero Allen vuelve a expulsar más inocencia y con su Celestial Clown crea un campo de energía que les corta el paso.

-¡¡¡¡ALLEN WALKER!!!!! –Se vuelve Magdalena hacia él, mirándolo furiosa y expulsando su poder, destruyendo el campo creado por Allen en el mismo instante. El rostro de Walker se ve sorprendido de que lo haya logrado con tanta facilidad.

-Vaya…

-Allen… -Profiere Lenalee, intentando ponerse de pie, pero su rodilla destrozada le impide reincorporarse, haciéndola llorar de dolor mientras observa como su hija va hacia la tierra en los brazos de Stella. –Allana…

-Estoy muy decepcionada si por un momento creíste que el nivel Celestial es la máxima evolución dela inocencia, Allen Walker… -Le dice la peliblanca mientras su poder sale a borbotones de sus alas, mientras las otras dos se han quedado más atrás, sin perseguir todavía a Allana, esperando a ver la reacción del arcángel. Allen está con su espada entre las manos, esperando lo mismo. –Pues te diré… mas allá del nivel Celestial… ¡¡está el nivel divino!! ¡¡¡Seré yo quien cumpla la profecía dejada por Dios, no tú!! –Se lanza con su espada dorada entre las manos, moviéndose a la velocidad de la luz a chocar contra Allen, que interpone su espada para evitar ser cortado en dos, pero la fuerza de su enemiga es aplastante, obligándolo a volar hacia atrás, mientras ella le lanza disparos de inocencia con su mano izquierda, intentando darle a través del campo de árboles muertos, dejando un rastro de destrucción a cada impacto fallido. Allen decide aprovechar la abertura de los disparos y vuela hacia ella intentando golpearla, pero Magdalena se mueve hacia la derecha para evitar el ataque, cortando ella un pedazo de la capa de Allen, quien se ve obligado a alejarse de nuevo para evitar ser partido. Sin embargo, cuando se aleja, es interceptado por un rayo de energía roja lanzado por Lilith, que le da en una pierna, lastimándosela y dejándolo lleno de heridas.

¡¡¡AAAAAHHH!!! –Profiere mientras por detrás sale Hannah, que con dos cuchillos proyectados en su mano, le lanza otro ataque, dejándole dos cicatrices de heridas en la mejilla. -¡¡Ugghh!!

-¡No dejaremos que lastimes a Magdalena-sama! –Pronuncia Hannah. Lilith solo levanta los hombros.

-Yo solo te quiero matar.

-¡¡Rayos!! –Profiere Allen cuando Magdalena le lanza otro ataque de inocencia y él debe interponer su arma para desviarlo. De repente se ve rodeado por las tres enemigas sin tener escapatoria, con las tres dispuestas a atacarlo.

-¡¡¡MOYASHI!!!! –Se escucha el grito de Kanda, que envuelto en su Sanshiki, viene colgado del martillo de Lavi, que lo ha extendido hasta llegar a la dimensión. En cuanto llegan ahí, Kanda se suelta y se arroja sobre Hannah, cortándole un brazo al moverse a velocidad Celestial desde donde entró hasta ella.

-¡¡¡AAAAAHHHH!!! –Profiere la pelirrosada.

-¡¡¡Kanda!!!! ¡¡¡Lavi!!!!! –Grita Allen al ver a sus amigos. Magdalena hace cara enojada y se lanza sobre Allen, chocando espadas de nuevo con él, ambos moviéndose a velocidad divina, desapareciendo. Hannah vuelve a ver enojada a Kanda, quien salta de nuevo hacia ella y, trepándosele encima, la arroja junto con él hasta cerca del lago negro.

-¡¡Este tipo!!!

-¡¡¡Seas un ángel o lo que seas!!! ¡¡¡No tienes oportunidad contra nosotros!!! –Le grita el peliazul. Al mismo tiempo, Lilith evita el ataque de la serpiente de fuego haciéndose hacia un lado, pero recibe el ataque de la serpiente de hielo y la serpiente de trueno al mismo tiempo, evitándolas también, sorprendida.

-¡Rayos!

-¡Mientras no nos rindamos…!! ¡¡¡¡Siempre podemos ganar!!!! –Dice Lavi mirándola a los ojos. Lilith se enfurece y se lanza contra él, pero las serpientes vienen de todas direcciones mientras Lavi se desplaza con su martillo a velocidad Celestial a su alrededor.

-¡¡¡te voy a matar!!! ¡¡¡Bookman!!!! –Le grita lanzándose contra él, pero es golpeada de nuevo por la serpiente de madera, cuyas enredaderas la envuelven, pero ella extiende sus alas afiladas y se libera. Mientras tanto, Allen y Magdalena siguen luchando, con Allen presionando cada vez más a su copia, sin que esta se quede atrás, teniéndolo ya todo lleno de cortadas por todo el cuerpo.

-¡¡¡AAAHHH!!! –Gritan los dos.

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Stella, con Allana en los brazos, viene volando en picada desde el portal hacia la entrada a la línea Celeste, desde donde toda la energía está fluyendo para alimentar a Magdalena, entrando por ella y hundiéndose en el pozo hasta entrar a la zona más profunda, donde se encuentran frente a frente con el río de sustancia brillante que, como si fuese sangre a través de una vena, irriga de divinidad el lugar por el que pasa. El brillo de la sustancia ilumina los rostros de ambas, que contemplan por un segundo maravilladas el fenómeno. Sin embargo, Stella se pone seria y mira a los ojos a Allana, que también la mira.

-Sabes por qué estamos aquí, ¿verdad?

La niña asiente seria.

-Allena ya me lo dijo. Yo quería venir junto con ella a este lugar desde un principio. –Le dice como si ya supiera de qué se trata todo. Stella se sorprende, pero luego le dedica una sonrisa tranquila.

-Es lo menos que esperaría de la hija de Allen. –Le dice serena. Allena aparece a su lado y le dedica una última sonrisa.

-Tía Stella. Tú tienes una parte Noé en tu interior. Si te quedas en este lugar, es probable que tú…

-Le prometí a Allen y a Lenalee que te cuidaría, y voy a cumplirlo. –Les dice para tranquilizarlas. –Yo te vi nacer, Allana. También eres como si fueras mi hija… y te amo. –le da un abrazo fuerte, pegándola contra ella. Allana le corresponde el abrazo mientras Allena observa con dolor.

-Ahora, Allana. –Le dice Allena. –Recuerda… yo siempre estaré contigo.

-Lo se. Nunca te separarás de mi, Allena… -Le dice con fuerza en su voz. Stella abraza fuerte a Allana y se arroja con ella en los brazos hacia el flujo de energía, al entrar al cual, la exorcista mayor siente como si todo su cuerpo ardiera.

-GGGg…. –Profiere Stella, mientras su fuerza Noé resiente el contacto con la inocencia pura que las rodea. Allana, por su parte, se siente cálida, sintiendo como las resonancias de las inocencias de todos a los que ama se encuentran mezcladas en ese lugar tan pacífico.

-Puedo sentirlo… a papa… a mama… a la tía Stella… al tío Bada… al tío conejo… a todos… -Dice la pequeña mientras la marca de su frente comienza a brillar, igual que la de Allena. –No quiero que nadie más sufra…- De repente siente la energía de todos los que están luchando, una sensación igual a la que tuvo en la Orden Oscura tres años antes, donde gracias a su poder la pelea se detuvo y todos se separaron. –Yo solo quiero… -Ve a su papá besándola en la frente. –Quiero… -Ahora ve a Lenalee cargándola. –A todos… -Recuerda al tío Bada molesto mientras ella se ríe. –A todos… -Ve a Lavi, a Ben, a Komui y a los demás. ¡¡Mi deseo es…!! –De repente el flujo se remueve y la inocencia se arremolina en torno a Allana, con una fuerza tal que obliga a Stella a soltarla, lanzándola brutalmente contra una de las paredes mientras su yo Noé se quema por la inmersión de inocencia. -¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!!!!!! –Grita Allana mientras la inocencia hace explosión a su alrededor, lanzando una onda expansiva que revienta la cueva y sale al exterior, borrando de golpe a todos los Akumas que quedaban en el exterior, y que estaban a punto de acabar con los exorcistas, y moviéndose hasta la entrada a la dimensión, donde cubre a Lavi, a Kanda, y a Allen, que seguían luchando contra sus oponentes. De repente Magdalena siente el corte del flujo del poder, y en su mente puede ver que Allana está gritando rodeada de inocencia, su frente brillante y su presencia inundando el flujo de inocencia.

-Esa niña… ¡¡esa niña se ha…!!

-Se ha sincronizado con la línea Celeste a un nivel mayor al tuyo. –Explica Allena, que de repente aparece junto a Allen. –Allana es el verdadero Ser Celestial, así como Allen es el verdadero Destructor del Tiempo. –Tú no eres más que una copia, Magdalena. –Le dice con voz absoluta. Allen se queda perplejo al verla. Al mismo tiempo, otra Allena aparece para ayudar a Lenalee a incorporarse, y otra más junto a Kanda, que está luchando contra Hannah, a quien acaba de golpear de frente.

-¡¡La línea Celeste ha…!! –Profiere con horror. Kanda se da la vuelta y con su máxima activación se estrella contra ella, empujándola con su espada.

-¡¡Ustedes… ustedes no son nada frente a nosotros!!! –Repite al mismo tiempo que activa su cuarta ilusión y le clava doce espadas en el cuerpo a Hannah, que no alcanza a hacer su proyección para defenderse.

-Magdalena…-sama… -Profiere explotando en mil pedazos. Magdalena ni siquiera vuelve a mirarla. Se lanza contra Allen a cortarlo, volviendo a chocar espadas entre ambos. Mientras tanto, Lilith tiene lleno de heridas a Lavi, y acaba de romperle el brazo izquierdo y la pierna derecha. Ambos chocan el uno contra el otro de nuevo y esta vez la garra de la enemiga pasa rompiendo la venda y el parche del Bookman, dejando al descubierto su ojo cerrado, así como lastimando también su otro ojo, dejándolo sin visión.

-… Tendré que renunciar a ti después de todo… -Dice la demonio, resignada. Se arroja sobre él, dispuesto a partirlo ahora que está ciego, sin embargo, Lavi recuerda una última vez la cara de Maus y justo en el instante en que Lilith va a cortarlo, él abre el ojo que siempre estuvo bajo el parche, dejándole ver a ella una pupila rubia, aprovechando el movimiento frontal para hacerse a un lado y lanzarle un golpe directo a la espalda con el martillo, estrellándolo justo en medio de sus alas. -¡¡¡NOOOO!!!! –Profiere Lilith, sorprendida.

-Martillo de fuego… ¡¡¡¡¡QUEMA!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡QUEMA!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡QUEMA!!!!!!!!! –Grita el Bookman lanzando su ataque de fuego a distancia inevitable, haciendo pedazos a Lilith mientras él cae derrotado hacia la tierra. –Maus… -Piensa antes de quedar inconsciente. Lilith queda borrada del lugar, mientras Magdalena y Allen continúan golpeándose mutuamente, al mismo tiempo que Kanda ha traído ya a Lenalee y ahora atrapa a Lavi.

-Brote de habas… -Dice mientras lo ve luchar. Magdalena está desesperada y continúa arrojándole todo su poder, pero ahora que la línea Celeste ya no la acompaña, no alcanza a detener a Allen, que con lágrimas en los ojos se arroja hacia ella, quien no es capaz de resistir su embestida, recordando por un último instante sus días de niña solitaria e inválida en los laboratorios de la Orden. Por un momento le parece ver a Mana, que observa impasible desde las ruinas.

-Perdóname… -Le dice Walker justo en el momento en que la atraviesa con su espada, enterrándosela en el corazón.

-Parece que después de todo… sí eres el destructor… Allen… -Sonríe y cierra los ojos, desvaneciéndose en fuego de inocencia mientras Allen se da cuenta de que ella también le atravesó el costado al mismo tiempo, desmayándose y cayendo inconsciente en medio de su sangre hacia la tierra. Unas manos cálidas lo sujetan antes de caer, y le ayudan a pasar desmayado de vuelta al otro lado del portal antes de que se cierre. La persona que le ayudó pasa mirando a Mana antes de salir, de la misma forma en que Mana la mira a ella. Es Helena.

-Mi hijo… -Profiere abrazándolo mientras le salva la vida. Allen cree escuchar un sonido, pero es algo que se pierde en la oscuridad.

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-¿Qué es? –Pregunta la inquieta niña.

-No te puedo decir, por eso es sorpresa. –Le responde su tía.

-¡¡Quiero saber!! ¡¡Quiero saber!! –Reclama la niña de cabello blanco.

-¿Por qué eres tan igual a tu papá? Siempre pensando en comida.

-Es que la comida es muy rica...

Stella está con Allana en uno de los pasillos afuera de la cafetería. Luego del incidente, Allena desapareció, dejando a Allana viva y sincronizada con su inocencia, pero nunca más volvió a aparecer. Stella sobrevivió, pero desde entonces no ha podido utilizar el modo Balance, como si su Noé hubiera desaparecido.

-¿Estás lista? –Se asoma Lenalee por la puerta.

-¡¡Si!! –Dice la niña, emocionada, sonriendo. Lenalee abre la puerta y sale corriendo hasta encontrarse con la fiesta preparada para ella, con un letrero que dice "feliz quinto cumpleaños, Allana". Sonríe de oreja a oreja y salta emocionada. Ahí están Allen, el grupo de Komui, Miranda, Kanda, que está mirando con fingido desinterés, Kaori, Sarubi, que está del brazo de Link, que está tan serio como un soldado británico, y el resto de los exorcistas.

-Feliz cumpleaños, Allana. –La saluda su papá con una sonrisa de "bienvenida". La niña sale a su encuentro, donde él la recibe con los brazos abiertos. Stella contempla a la familia reunirse de nuevo, llevándose las manos al pecho y observándolos con amor y orgullo. A su lado llega a pararse Kanda, fingiendo indiferencia.

-Son muy bonitos los niños, ¿no lo crees, Yuu? –Le dice tomándolo del brazo y abrazándose a él. Kanda levanta la ceja y la mira con cara de que no comprende lo que le quiere decir, pero ella se limita a sonreír y abrazarlo más fuerte. –Te amo, mi amargado. –Le dice un poco ruborizada. Kanda también se sonroja en cuanto la oye decir eso, tratando de soltarse de ella, pero Stella se prende como un gancho y no lo suelta, cómica.

-Ha pasado un año desde la pelea. Magdalena y sus ángeles desaparecieron, y Lilith también, aunque Allen dice que probablemente no esté muerta aún, ya que pasó lo mismo la última vez… me parece que después de todo, Magdalena si le había dado la espalda al cielo, y fue por eso que nos atacó. Yuu me dijo que un ángel no es aquel que tiene alas, sino aquel que lucha por el bien de los demás. Ahora que lo dice, creo que tiene razón… después de todo, ahora ya no tengo esos poderes… fue como si mi Ser Celestial también se hubiera ido junto con el torrente de Inocencia que regresó a su curso gracias al sacrificio de Allena.

Stella mira a Allen, que ahora tiene a Allana sobre sus piernas, dándole de comer un pedazo de pastel y riendo. Lenalee viene por detrás y le pone un gorro de cumpleaños, sonriendo.

La familia Walker es simplemente tan… no lo se, pero me dan ganas de tener una familia igual cada vez que los veo. –Ve a los tres reírse. –Quiero que sean siempre felices, aunque por alguna razón, no lo se… olvídenlo, creo que es solo mi imaginación. –Su mirada se detiene en Allana. –Tengo un presentimiento extraño…

Benji está mirando la fiesta desde el segundo piso, apoyado en el barandal. Su mirada dura sigue fija en Allana y su familia, que no nota ser observada por el chico.

Lavi-san decidió irse dejando a Benji en la Orden a cargo de Bookman. Imagino que el pobre señor debe sentir como si volviera a comenzar su entrenamiento con Lavi de niño… pobre Benji, perdió a su madre, y su padre no puede perdonarse a sí mismo, ni a Allen, porque según él, él fue quien la mató…

Luego mira a Komui que está con Miranda y su hijo, los dos desesperados por que el niño no se trague una uva con todo y semilla que se acaba de llevar a la boca, los dos llorando desesperados.

La Orden está cambiando. Benji, Allana, Len… cada vez hay más niños. Es como si la nueva generación poco a poco hiciera acto de presencia, mientras los mayores… -Piensa en el General Cross caminando hacia las puertas de la Orden, de espaldas. –Poco a poco desaparecen. –Ve también a Sayoko y a Helena, que desaparecieron justo después del combate y nunca se les volvió a ver. A Maus, cuya sombra de su recuerdo aún sigue en los corazones de todos.

Lilith y Magdalena perdieron porque tenían los ideales equivocados. Puede que no, pero solo pienso así porque ahora estoy de esta parte de la historia. Por el tiempo que estuve con ellas, me di cuenta de su gran dolor… -Recuerda a Magdalena llorando.- Y fue pelear con ese odio en el corazón lo que las llevó a perder…

Pero de una cosa estoy segura…

Voltea a ver y se da cuenta de que la están esperando para tomarse una fotografía conmemorativa, con Allana en el centro, rodeada de sus papás.

-¡Date prisa, brote de frijol!

-¡Ya voy! –Saluda con la mano.

Es que, como dice Allen, debemos seguir avanzando siempre, sin detenernos, siempre adelante, hasta el final.

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Allen, Allana y Lenalee están los tres cubiertos con una manta, observando el cielo desde el balcón de su habitación. Allen tiene a Lena en los brazos mientras ésta tiene a su hija en una cadena de abrazos, muy calientitos. Lenalee suspira y apoya su cabeza en la de él.

-¿Te divertiste mucho en tu cumpleaños, Allana?

-Sip. Estuvo muy divertido, mama.

-Me alegra que te gustara. –Agrega Allen. –Tendrás que asegurarte de jugar con todo lo que te regalaron, excepto con el Komurin del tío Komui, ¿Está bien?

-Si, papa, pero ¿por qué? ¿Qué tiene el Komurin-san?

-No es nada, es solo que son juguetes muy peligrosos, ¿no es así, mamá? –Le dice a Lenalee.

-Si, papá. –Responde ella, ruborizada.

-Papa, mama, ya se que papa se llama Allen y mama se llama Lenalee , ya pueden dejar eso del papa y mama. –Los regaña su hija. Los dos se sienten avergonzados y bajan la cabeza.

-Como tú digas, hija.

-¿Creen que alguna vez regrese Allena? –Les pregunta con expectación, mirando al cielo.

-Si tienes fe, Allana, nada es imposible. –Le dice Lenalee. Allen también asiente.

-Claro que si.

-¿Saben una cosa? –Les pregunta un poco ruborizada.

-¿Qué?

-¡Los quiero mucho! –Se da la vuelta y se arroja sobre ellos, empujando la silla sobre la que estaban hacia atrás, haciendo que Allen se golpee en la cabeza mientras su hija se lanza divertida sobre ellos. Los dos no pueden hacer otra cosa que reír ante eso.

-Yo también te amo, Allana.

-Y yo. Los dos son mi mundo.

-¿Seremos felices siempre, verdad? –Insiste la niña.

-Estaremos contigo siempre, Allana. La vida no siempre es felicidad. A veces también implica tristeza, pero si estamos juntos, siempre podremos salir adelante, ¿Entiendes eso?

-Si. –Asiente la niña, enfocada en sus palabras.

-Bien. Entonces todo estará bien.

-Jejeje. –Se abraza nuevamente a ellos, y ellos a ella. Los dos se quedan tirados en el piso, formando un pequeño emparedado de abrazo, dispuestos a estar juntos como familia y enfrentar lo que venga con todo el valor que tienen.

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Arca Negra

-Han traído una cosa muy interesante, Tykki Mikk, Road. Celebra el Conde mientras ve lo que Road, quien ha vuelto a ser la misma niña de siempre, tiene entre los brazos. Los ojos perversos del Conde recorren el cuerpo de la niña que ella sostiene, como si estuviese viendo el más grande tesoro de todos. Entre sus brazos está una niña de piel clara y cabello blanco corto que aparenta unos cinco años de edad, cubierta con una manta gris que deja descubiertos sus hombros.

-De alguna forma apareció en el lugar de la explosión, pero no es la hija de Allen Walker, eso es seguro. Ella está con ellos.

-Pero huele como ella. –Agrega Road.

De repente la niña abre los ojos, encontrando sus ojos morado metálicos con el grupo de extraños personajes.

-Do… ¿Dónde estoy?

-¿Cómo te llamas, niña? –le pregunta Tykki, acercándose. La niña lo mira con familiaridad y le sonríe.

-¿Eres un músico? –Le dice mirando su vestimenta.

-No… no lo soy. –Le sale una gota en la cabeza. -… ¿no nos tienes miedo?

-No… es que tú eres muy gracioso. –Dice la niña.

-¿Cómo te llamas? –Pregunta Road, curiosa.

-Allena. –Responde la niña. Los ojos del Conde brillan con expectación al oírla.

-¿Allena? ¿Y de donde vienes, Allena?

-Yo… -Sus ojos se quedan en blanco y se asusta. Se le viene una leve imagen de una familia sonriente que la rodea, pero ahora no hay nadie. –No lo se… -Le vienen ganas de llorar. –No me acuerdo de nada más…

-Tú familia te abandonó. –Le dice el Conde. –Ahora nosotros seremos tu familia. –Le dice serio. La niña asiente débilmente mientras todos los Noés comienzan a sonreír.

MISIÓN INCOMPLETA

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Tarán!

Jojojo! No puse op ni end al final…

Es en final… de este episodio de la saga. Muchas gracias a todas las amigas y amigos que he hecho a lo largo de este fic, y que gracias a sus visitas y reviews me han apoyado para seguir adelante con este proyecto. Gracias a Emotion9, a Majo-chan, a Suigin-san, a Dircray-chan, a Lenalee de Walker, a RAYMAR, a Uzumaki Girl, a Angel of Darkness (Vicky-san), a Sakura Sannin, a Kawaii Sophie, a Minamidani, a Anko Mitarashi, a Darky-OWO, a Miranda Kilese-san, Diana-san, Rosba-san, Daniela-san, Selene moonlight, nekomakino, Kaze tsubaki, y todos aquellos que han seguido la historia y que han llegado hasta este momento conmigo desde que empezó ojos de inocencia. Ahora nos espera una nueva saga, así que vamos juntos y hagamos de ella una gran temporada. Las y los estimo mucho. No olvides dejar tu comentario, que es muy importante, hasta pronto.

¡Nos veremos en Inocencia Eterna!