El reinado de la desolación.

Capítulo 36. Veneno.

Celestia se encontraba en el suelo desangrándose y agonizando, mientras a su alrededor Kira estaba liberando al resto de sus compañeros que solo momentos antes Celestia aprisiono en los muros del castillo, aun con las pocas energías que esta aun tenia, sabía que no podía hacer nada más que esperar su inminente muerte.

-¡muchas gracias!- exclama la grifo naranja mientras abrazaba a Kira- hiciste un muy buen trabajo, ahora puedes descansar-

-francamente esto me da asco ¿Cómo el más fuerte de nosotros puede ser tratado así? ¡Es patético y estúpido!- exclama Claws Killer con repulsión.

-¿quieres que te recuerde como eran las cosas antes de que ella llegara? Ese chico casi te acecina a ti y a Carnage en más de una ocasión- murmura una grifo azul claro- ella es la única que puede domar y manipular a la bestia que es Kira-

-aj…. lo se…. Solo por eso no le toco un pelo a ella- exclama Claws Killer.

-bien hecho, bien hecho, ahora puedes descansar, cierra los ojos cariño- murmura la grifo naranja con un tono muy suave y enternecedor- cierra los ojos, duerme mi cielo-

-aj, si bien echo niño- murmura Claws Killer con desinterés mientras pasaba a un lado de ellos- estás loca si crees que lo cargare en el camino de regreso.

-sabes lo arriesgado que es para ustedes llevarlo despierto y sin cadenas- murmura la grifo naranja con cólera mientras acariciaba las orejitas de Kira- tranquilo, descansa- murmura ella y Kira emite un gemido de tristeza y sumisión, mientras se encogía de hombros.

-sí, pero mientras estés tu cerca, asumo que no habrá mucho problema- exclama Claws Killer.

-si lo que digas-

-ahora… ¿Cómo nos llevaremos la gema? Su recipiente se rompió y si la tocamos esa cosa nos succionara la vida- exclama la grifo azul claro con bastante fastidio.

-eso si es un problema- exclama Claws Killer- ¿Cómo llevarnos algo que no podemos tocar?-

De repente Kira se acerca a la gema flotante, mirándola con bastante seriedad.

-¡Kira aléjate de esa cosa cariño!- exclama la grifo naranja, pero de repente Kira levanta su garra y toma la gema, -¡KIRA NO LO HAGAS!- grita la grifo con gran exaltación y miedo mientras el grifo apretaba la gema con sus garras, la cual casi al instante despide un poderoso brillo rojizo, y una onda expansiva que los golpea a todos, pero Kira seguía de pie, aun apretando la gema entre sus garras.

-¡KIRAAAAAA!-

-¡No puede ser!- exclaman los grifos.

-¡no puede ser! ¡Cualquiera habría muerto al instante!- exclama la grifo azul con asombro.

De repente el brillo de la gema cesa y esta se apaga, Kira abre sus garras mostrando la gema en un estado inactivo, el intenso y aterrador poder que esta poseía había sido desactivado. Kira toma un trozo de metal y con este envuelve a la gema, doblando el pedazo de metal y creando un recipiente improvisado pero efectivo que contendría la abrumadora habilidad de acecinar a todo aquel que lo toque. Kira le arroja el recipiente a Claws Killer y luego camina fuera de la bóveda, mostrándose bastante inexpresivo y desinteresado ante esto.

-no puede ser….no puedo creerlo….- exclama Claws Killer bastante impactado.

-¡Kira no vuelvas a asustarme así!- exclama la grifo naranja.

-lo siento pero tenemos que irnos pronto- murmura Kira con un tono inocente.

-¿Cómo es que sabias que eso pasaría cuando la tocaras? – pregunta bastante sorprendida.

-en realidad… no lo sé… solo sentí que algo pasaría si la tocaba- murmura Kira.

-¡no vuelvas a hacer algo estúpido como eso cariño!- exclama con cólera.

-lo siento- murmura Kira muy apenado.

-tranquilo… descansa… cierra los ojos- murmura ella mientras abrazaba a Kira y al poco tiempo este se quedaba dormido en sus brazos.

-bueno el niño ya se durmió ¡es hora de irnos! ¡Ya tenemos la gema!- exclama la grifo azul con imponencia, cosa que dejo a Claws Killer un tanto fastidiado.

-¿y esta quien se cree?- murmura el grifo con repulsión.

Todos los grifos estaban por salir, cuando en eso se encuentran ante un pequeño batallón de Guardias reales que no hace mucho habían llegado.

-no puede ser- murmura la grifo naranja entre dientes, mientras abrazaba con más fuerza a Kira el cual seguía dormido.

-jeje parece que esto aún no termina ¿o no Kira?- exclama Claws Killer con una sonrisa.

-¡¿Qué insinúas?!- exclama la grifo naranja con rabia mientras ocultaba el rostro de Kira entre su pecho, cual madre protegiendo a su hijo.

-sabes lo que insinuó- murmura Claws Killer con una sonrisa.

-¡No!- exclama ella.

-¡DISPAREN!- se escucha y de repente una ráfaga de flechas es disparada contra todos los grifos, los cuales rápidamente entran a la bóveda.

-¡podemos salir de esta!- exclama la grifo naranja.

-jeje, no lo creo, si Kira sale otra vez estoy seguro que podremos escapar sin problemas, todos los ponis estarán muy ocupados con él, y la misión terminara pronto- murmura Claws Killer.

-¡ustedes saben lo que pasa cuando se le sube la sangre al cerebro por tanto pelear!- exclama ella.

-¿y eso que?-

-es mucho más difícil para mí… poder….- murmura ella mientras seguía abrasando a Kira con fuerza.

-eres patética- murmura Claws Killer.

De repente un poderoso rayo hecho con la combinación de los poderes de todos los unicornios es disparado contra la bóveda haciéndola estallar, haciendo que se derrumbe sobre todos los grifos.

-bien hecho, terminamos con todos ellos- exclaman los guardias con satisfacción.

-¡princesa Celestia!- exclaman algunos de los guardias y corren a auxiliarla.

-estaré bien….- dice Celestia con algo de dificultad mientras vomitaba sangre.

-¡pronto llévenla a un médico!- un par de guardias estaban a punto de llevarse a Celestia, cuando de repente se escucha un movimiento entre las rocas, es entonces que de entre los escombros surge Kira, sosteniendo entre sus garras a una muy lastimada grifo naranja, pero aun consiente.

-estoy bien… te… tenemos que irnos- exclama ella, pero es entonces que docenas de guardias reales empiezan a rodearlos, y poco después de entre los escombros surgen el resto de los grifos, bastante lastimados, pero aun en condiciones estables.

-Kira, tenemos que salir de aquí, pero no podremos con esos estorbos- murmura Claws Killer -si quieres que ella salga completamente a salvo tienes que ayudarnos a deshacernos de esos ponis-

-¡no lo escuches!-

-¡Disparen! ¡MÁTENLOS A TODOS!- gritan los ponis y una ráfaga de flechas y rayos son disparados contra los grifos, estos se tiran al suelo ocultándose tras los escombros de la bóveda, Kira por otro lado se impone ante la grifo naranja, recibiendo gran parte de los rayos y flechas los cuales apenas lograban marcar algunos rasguños en su armadura.

-¿estas lastimada?- pregunta Kira con un tono sumiso y preocupado mientras mira una herida que esta tenía en un brazo y un moretón en el rostro.

-¿esto? No es nada- exclama la grifo naranja, es entonces que Kira mira tras de él y ve el gran número de ponis listos para disparar otro rayo combinando todos sus poderes-¿Kira?-

-terminare con esto- murmura el grifo de armadura mientras se daba la media vuelta, en dirección a los guardias reales, es entonces que este abre sus alas y solo con agitarlas una vez crea una ventisca que hace retroceder a todos los guardias reales, Kira da un largo brinco y arremete contra ellos, atravesando a un primer poni con sus garras mientras decía- 28- luego este da una patada en la cabeza a otro y exclama ya mostrándose algo agitado- ¡29!-

-¡Kira!-

-es hora de irnos- dice la grifo azul mientras tomaba a la naranja contra su voluntad y salían de escena.

Mientras tanto Kira se queda masacrando a todos los guardias que se encontraban, algunos incluso al ver la brutalidad y fuerza con la que este acecinaba a sus compañeros decidieron huir de la escena.

-¡33! ¡34! ¡35! ¡36!- exclamaba el mientras atravesaba a los ponis con sus garras y toda su sangre era derramada en la alfombra del castillo.

Kira era brutal y letal, con solo un golpe de su parte era suficiente para herir de muerte a los ponis que poco podían hacer para defenderse de él. Sus zarpazos con sus garras eran fuertes que incluso algunos de los ponis eran partidos en dos con la sola fuerza con la que este desempeñaba el golpe contra ellos, y de echo con forme el tiempo avanzaba y el acecinaba a más y más ponis, sus golpes se volvían cada vez más letales y brutales, al punto de que ya a los últimos guardias que quedaron de pie ante este monstruo, fueron pulverizados con un solo golpe en el estómago o la cabeza, esparciendo todas sus entrañas a lo largo de las paredes.

Al pasar solo un par de minutos todos los guardias reales habían sido destazados por sus garras, Kira se queda parado en medio de todos los cadáveres, mirándolos con indiferencia- 72- murmura el mientras caminaba entre los cadáveres con poco interés, mientras al mismo tiempo este respiraba hondo repetidamente.

-¿estas contento con esto?- se escucha, Kira se voltea y ve a Celestia intentando pararse con bastante dificultad y con uno de sus cascos contra su herida aun sangrante, le era muy difícil poder mantenerse en pie por lo que esta se apoya contra un la pared y grita- ¡LOS MATASTE A TODOS!-

-me asegure que sus muertes fueran rápidas- murmura Kira con desinterés mientras caminaba contra Celestia lentamente.

-¿estas contento con esto? ¡LOS ACECINASTE! ¡SIN PIEDAD ALGUNA!-

Kira no hace más que mirar a Celestia con bastante inexpresividad.

-¡no entiendo nada! ¡Pude escucharlo todo! Se ve que esa grifo es algo especial para ti pero…. Como ¡¿Cómo alguien así de sumiso puede ser un verdadero monstruo?!-

De repente Kira toma a Celestia por el cuello, elevándola y estrellándola contra la pared.

-entiendo tu punto, pero lamento decirte que solo sirvo para una cosa- exclama Kira con un tono sádico mientras apuntaba sus garras contra Celestia- ¡tú serás el número 73 de esta noche!- exclama el grifo de armadura mientras estaba a punto de cercenarle un golpe directo en su cara, pero de repente sin aparente razón alguna, este se detiene en seco, cosa que confundió y exalto a Celestia quien creía que este ya sería su fin, es entonces que Kira la suelta y la deja caer al suelo, Celestia toce y respira agitadamente ante la conmoción y es entonces que esta nota algo que la dejaría helada.

-¡no! ¿porque estás aquí?-exclama Celestia. Justamente al final del pasillo pasando por la pila de cadáveres se encontraba el pequeño Luck mirándolos con una expresión sin emoción alguna.

-¡Luck ¿Qué haces aquí?!- exclama Celestia mientras colocaba su casco contra su herida, Luck nota esto y ve toda la sangre que su madre estaba perdiendo.

-lastimaste…. – murmura el potrillo con inexpresividad- te atreviste….- ese entonces que todo comienza a temblar y un aura amarilla empieza a envolver al pequeño potrillo- ¡TE ATREVISTE A LASTIMAR A MI MAMÁAAAAAAAAAAAAAA!- grita el potrillo mientras todo se estremecía y de repente igual que un proyectil se lanza contra Kira, el cual no logra esquivar al niño y recibe un poderoso cabezazo el cual fue capaz de provocar una larga grieta en su armadura y también mandar a Kira a estrellarse con fuerza contra la pared, atravesando por completo varios muros.

-¡Luck!- exclama Celestia muy alterada y a la vez sorprendida ante lo que acabo de ver, intenta levantarse, pero su herida no se lo permitía.

-mami….- murmura el potrillo con tristeza y siente un gran nudo en la garganta al ver la gravedad de la herida de su madre.

-¡Luck! ¡¿Por qué estás aquí?! ¿Dónde está tu hermana?- exclama Celestia mientras se mordía con fuerza los labios.

-¡perdona, perdona, él no me hizo caso!- exclama Tara apareciendo de repente frente a ellos- ¡no puede ser!- exclama ella exaltada al ver el tamaño de la herida de su madre.

-¡no tienen que estar aquí! ¡Prometieron que se quedarían en la cabaña!- grita Celestia con cólera, es entonces que esta da un fuerte gemido de dolor.

-¡madre! Por favor… no te esfuerces, descansa- dice Tara muy preocupada mientras con su magia hacia aparecer un vendaje sobre la herida de Celestia, haciendo en segundos un procedimiento que tomaría horas- no puedo curarla del todo… pero al menos tu herida ya no sangrara siempre y cuando no te muevas mucho- murmura Tara algo cansada, pues necesito de mucha concentración para atender la herida de su madre.

-¡no tienen que estar aquí! ¡Es muy peligroso!- exclama Celestia mientras se mordía con fuerza los labios- ¡váyanse ahora!-

-pe… pero… si no hubiéramos venido ahora mismo estarías…..- murmura el pequeño Luck con algo de tristeza- ¡por qué te enojas con migo, yo solo quería ayudarte!- llora el potrillo.

-¡hijo! Por favor…. No… no llores….-

-¡no quiero que mueras!- exclama el potrillo con cólera.

-no… gracias… pero…. Este no es momento de...- dice Celestia mientras intenta hacer que sus hijos se vallan junto con ella.

-¡madre se supone que no puedes caminar! ¡te abrirás las puntadas que te hice y sangraras de nuevo!- exclama Tara.

-¡estaré bien, pero vámonos ya!- exclama Celestia.

De repente se escucha como los escombros empiezan a moverse, como si algo intentara surgir de estos.

-¡hay no! ¡Corran!- exclama Celestia mientras colocaba a Luck en su lomo y ella corría junto a Tara, pero de repente frente a ellos algo surge del suelo y golpea a Tara haciendo que esta se estrelle con fuerza contra la pared, y toma a Celestia por el cuello ahorcándola con sus garras.

-como decía- dice Kira con un tono sádico mientras apretaba con fuerza el cuello de Celestia, esta no podía respirar y al poco tiempo esta serró los ojos y quedo inconsciente. De repente una bola de fuego lo golpea con fuerza obligándolo a soltar a Celestia, era Tara quien al ver que Kira se apartó de su madre a una distancia considerable, esta hace brillar su cuerno y dispara una poderosa ráfaga de fuego, la cual envuelve a Kira, este último intenta escapar, pero se encuentra con la sorpresa de que sus pies estaban enterrados en el suelo.

-¡mataste a muchos! ¡Eh intentaste matar a nuestra madre! ¡AHORA YO TE ELIMINARE!- grita la potrilla mientras sus rayos de fuego era cada vez más potentes, Kira empieza a chillar de dolor, mientras su armadura comenzaba a fundirse con el dentro. Parecía que él no pudiera salir de esta, pero de repente este golpea con fuerza el suelo y provoca una ruptura del suelo, la cual hace que Tara pierda el equilibrio, de repente Kira toma una roca de gran tamaño y la arroja contra la joven yegua, la cual apenas logra crear un escudo para protegerse, pero no lo suficientemente rápido, pues recibe el golpe de lleno, aunque logra evitar que este sea mortal para ella, al lograr al menos disminuir la velocidad del proyectil, pero aun así, esta callo inconsciente y quedo enterrada entre los escombros.

-¡hermana! ¡NOOOOO!- grita Luck mientras sus ojos brillaban nuevamente, todo se estremece, y es entonces que Kira es elevado del suelo, incapaz de moverse.

-¡yo mismo te matare!- exclama el potrillo mientras con sus poderes hacia que la armadura de Kira se comprimiera, aplastando a Kira igual que una lata- ¡MORIRAS!- grita el potrillo mientras comprimía el traje, y es entonces que por primera vez, se ve a Kira sangrar, una gota de sangre empieza a rodar por su armadura y cae al suelo de súbito, al impactar contra el suelo, derrite una pequeña parte del suelo, creando un pequeño agujero. Kira empieza a gritar del dolor, no lo resistía más, lentamente era aplastado por la armadura que hasta hace poco lo protegía.

-¡eso es, grita! ¡Esto es lo menos que te mereces por lo que te atreviste hacer a mi familia!- exclama el potrillo con cólera, de echo por unos instantes pareció disfrutar de esto, ver sufrir al que se atrevió a lastimar a sus seres queridos. Kira sigue gritando del dolor, hasta que de repente este se detiene, por unos instantes Luck cree que lo había matado, pero en eso nota como este empezaba a respirar hondo.

-¡ni creas que te soltare!- exclama Luck- ¡te aplastare igual que el insecto que eres!-

Kira sigue respirando hondo, manteniéndose bastante tranquilo ante la tortura del potrillo, es entonces que este implemente más fuerza, pero de Kira apenas salen algunos gemidos leves, es entonces que Kira toma mucho aire y lo contiene por unos instantes, cosa que extraño un poco a Luck, pero de repente este exhala, y para sorpresa del potrillo una especie de humo rojo empieza a salir de la máscara de Kira el cual hace que este caiga de súbito al suelo.

-¡¿pero qué demonios?!- exclama el potrillo exaltado pues él no lo había soltado, es entonces que nota como Kira se levanta lentamente en sus dos patas traseras y camina lentamente hacia el potrillo- ¡no tan rápido!- exclama este mientras fruncía el ceño e intentaba algo- ¡¿pero qué?! ¡No! ¡No puede ser! ¡¿Por qué mis poderes no te hacen nada?!- exclama el potrillo ya mostrándose bastante asustado.

-¡CREO QUE YA ES MI TURNO!- grita Kira mientras arremetía contra el potrillo tan rápido que este no logro hacer nada para esquivarlo. Kira toma al niño del cuello y luego lo estrella contra la pared, pero no fue suficiente para este, ya que estaba furioso por la tortura que este niño le hizo pasar, así que lo toma por uno de sus cascos y lo azota repetidamente contra el suelo. El pequeño Luck se encontraba bastante mal herido, con varios huesos rotos en su interior pero aun consiente.

-¡eres un maldito! ¡Te atreviste a lastimarme enserio!- exclama Kira con cólera mientras elevaba al potrillo y con su otra pata empezaba a apuntarla contra su corazón para darle el golpe final.

-lastimaste a mi mami…. También a mi hermana… mataste a muchos ponis….- murmura el potrillo con dificultad-solo... solo quería proteger a los que amo...-

-proteger a... ¿tu madre?- murmura Kira mientras mira atrás y nota no muy a lo lejos a Celestia, la cual estaba aparentemente inconsciente por su último ataque.

-lastimaste a las personas que más amo…- murmura el potrillo mientras cerraba los ojos, ya aceptando su muerte a manos de Kira.

Kira sigue sosteniendo al niño en lo alto mirándolo con seriedad, es entonces que este nota como el potrillo ya no soporto más el castigo y quedo inconsciente ante los huesos rotos y hemorragias internas que tenía dentro de sí. Kira lo baja lentamente, y estaba a punto de dejarlo en el suelo, cuando de repente un potente rayo lo golpea con fuerza, este rápidamente se repone y nota a un poni encapuchado frente a él.

-¡¿Qué haces aquí?!- exclama Kira con rabia.

-he venido a eliminarte- exclama el encapuchado, este no era ningún otro más que Galben Nevinovat.

-jeje ¿enserio? ¡¿Crees que tu solo podrás con migo?!- exclama Kira.

-¿Quién dijo que vine solo?- dice Galben y de repente tras de Kira apresen dos ponis más, los cuales eran el hermano de Garben, Roz y también un pegaso color naranja claro de crin azul alborotada, este último mira a Kira con bastante repulsión y desagrado a diferencia de los otros dos que no mostraban más que una porte firme y seria ante Kira, cada uno de ellos portaban trajes negros que le cubrían casi todo el cuerpo, rápidamente los tres Wampira arremeten contra Kira empezando un pequeño combate casco a casco.

Ahora los movimientos de Kira eran demasiado lentos, pues su anterior combate con el hijo de Discord había provocado que su armadura se atascase, haciendo que le fuera muy difícil ahora moverse, sin embargo, aun con esta limitante en su cuerpo a los tres unicornios les era muy difícil lograr someterlo, si bien Kira ya no era tan veloz, seguía siendo muy fuerte y resistente.

-¡DEMONIOS POR QUE NO TE MUERES!- grita el pegaso naranja con rabia mientras creaba un poderoso rayo de energía el cual hizo que Kira se estrellara con fuerza contra una serie de muros, pero en eso Roz aparece tras de Kira y lo patea con todas sus fuerzas haciendo que este regrese, pero llega Galben y dispara un poderoso rayo contra el grifo, este apenas logra evadirlo con bastante dificultad.

-¡Flash ve por detrás de él!- exclama Galben con seriedad. El pegaso naranja corre y rápidamente alcanza a Kira y le da una fuerte patada por la espalda derribándolo. Kira se encontraba en el suelo, pero no tarda en volver a levantarse con algo de dificultad. Los tres ponis se imponen ante Kira, acorralándolo por completo.

-¿te rindes?- exclama Galben.

-¿rendirme? ¿Hablas enserio? ¡Si apenas se están poniendo las cosas interesantes!- exclama Kira mientras se ponía en pose de defensa ante los ponis.

-este cabron está loco, solo quiere que lo torturemos- murmura el pegaso con seriedad- es un masoquista-

-jeje, ¿en verdad creen poder derrotarme? Ni siquiera saben a lo que se están enfrentando- murmura Kira con un tono siniestro- ¡oh sí! ¡Puedo sentir como mi sangre empieza a hervir! Pronto será mi turno de sodomizarlos-

-¡CÁLLATE!- grita con fuerza mientras disparaba una onda expansiva la cual empuja a Kira y hace que caía por una ventana, pero pese a que este tenía alas en la espalda, el que su armadura estuviera atascada causo que este no pudiera volar y callera varios metros contra el suelo, impactándose fuertemente en medio de la plaza donde se encontraban la mayor parte de los heridos y supervivientes de anterior ataque de los dragones. El impacto de Kira fue tan fuerte que pareció un proyectil estrellándose, al tocar el suelo este creo un cráter y termino enterrado entre los escombros de las rocas.

-¿lo mate?- pregunta Flash.

Mientras tanto todos los ponis que se encontraban abajo se acercan al cráter un tanto curiosos.

-¿Qué es lo que pasó?-

-no lo sé… creí ver a alguien caer….-

-seguramente tiene que ver con las explosiones que hace poco escuchamos….-

Todos los ponis miran arriba, y los tres unicornios se esconden para no ser vistos por los civiles.

-si ya está muerto no podemos permanecer aquí- murmura Roz.

-si… estoy de acuerdo- dice Flash.

-está bien- murmura Galben con seriedad.

De repente de entre los escombros surge una garra de grifo la cual toma a uno de los civiles curiosos por su pata delantera, este último da un grito de pánico mientras veía surgir de entre los escombros a un grifo de metal. El poni intento soltarse pero el grifo era muy fuerte y empezaba a lastimar su casco, pues Kira estaba usando a este como apoyo para poder salir más fácil de los escombros

-aj ¡ya cállate!- exclama Kira irritado mientras le daba una bofetada al poni, haciendo que este sea estrellado contra otro grupo de ponis cercanos, los cuales se mostraban muy asustados ante este grifo de metal.

-aj ¡ya cállense!- exclama Kira con cólera, pues no soportaba los gritos de todas las yeguas y uno que otro semental que no paraban de gritar.

-demonios, sigue vivo- exclama Galben.

-je buen trabajo niño- murmura Roz con un tono severo.

-¡tenemos que alejarlo de los civiles!- exclama Galben mientras saltaba de la cornisa cayendo directo frente al grifo de metal, quedando ambos frente a frente.

-no hemos terminado con tigo- exclama Galben con seriedad.

-¡No! Yo tampoco- exclama Kira con una sonrisa bajo su armadura.

De repente aparecen tras del grifo Roz y Flash los cuales toman por la espalda al grifo.

-¡Galben ahora!- grita Roz y en eso el unicornio encapuchado corre ante ellos y rápidamente arremete contra Kira, es entonces que Roz hace brillar su cuerno y crea un portal por debajo de ellos, en el cual los tres ponis y el grifo caen siendo transportados a otro sitio.

Mientras tanto en la sima del castillo, levantándose bastante herida y agotada Celestia, la cual no moverse mucho por sus heridas, pero aun así esta intento hacer el esfuerzo, pues ella sabía que sus hijos podrían estar lastimados, y si iba a morir desangrada, al menos estaría con ellos, pues dado al último ataque de Kira, su herida ahora estaba más abierta que nunca, las puntadas se le abrieron, y nuevamente se estaba desangrando, ella decide continuar dejando tras de sí un largo rastro de sangre.

-¡niños!- exclama Celestia mientras se tambaleaba entre los escombros, es entonces que esta encuentra al final del pasillo una poni medio enterrada entre una serie de rocas, Celestia usando todas sus fuerzas intenta correr hasta la poni, pero tropieza con fuerza, pero aun continuo arrastrándose , hasta llegar con su hija Tara la cual estaba aparentemente inconsciente, Celestia rápidamente intenta retirar los escombros que estaban sobre su hija, pero aún se encontraba muy débil como para levantarlos con sus cascos o usar magia siquiera. Luego de un esfuerzo por parte de Celestia apenas logra retirar los escombros y coloca a su hija entre sus cascos, abrasándola.

-¡Tara! ¡No! ¡Tara! Por favor…. por favor cariño- exclama Celestia con cólera, en esto esta nota como su hija empieza a respirar, cosa que la calma un poco, pero aún estaba muy preocupada por el estado de su niña.

No muy lejos de ellos, una yegua con malas intenciones se encontraba merodeando, y al encontrarse con la familia esta no hace más que dar una sonrisa macabra.

-no encontré a Luna por ninguna parte pero jeje, pero que tierna escena- piensa Death Smiles, la cual aún no había sido vista por Celestia, quien aún creía que se encontraban solos. Death Smiles se queda parada no muy lejos de ellos, entre las sombras para no ser vista, observando como poco a poco la niña empezaba a recobrar el conocimiento – que lindo jeje pero…. ¿Dónde está el otro niño?- piensa la yegua mientras se adentraba entre los escombros, y caminaba lentamente por los alrededores, hasta finalmente no muy lejos encontrar al otro potrillo completamente inconsciente.

-¡oh miren el niñito está durmiendo!- exclama Death Smiles con un tono divertido, es entonces que esta saca de entre su capucha una pequeña bolsita con polvos blancos.

-¿me disculpas? ¡Necesito una dosis!- exclama la yegua mientras aspiraba un poco de los polvos frente al potrillo inconsciente- ¡oh sí! ¡aj! ¡si, si, jejeje!-

De regreso con Celestia. Esta se encontraba con su hija inconsciente, poco a poco la potrilla empieza a reaccionar y entrar en sí.

-¡si, esa es mi niña! ¡Tara por favor! ¡Despierta mi vida!- exclama Celestia alterada pero al mismo tiempo con algo de felicidad al ver a su hija por fin reaccionar.

-ma… mami….- murmura Tara entrecerrando los ojos.

-¡Si esa es mi niña! ¡Esa es mi niña!- exclama Celestia mientras abrazaba con fuerza a su hija y no aguantaba las ganas de caer en llanto.

-mami…. Es…. Estas sangrando otra vez…..- murmura Tara con algo de preocupación y exaltación al encontrarse con el charco de sangre de Celestia.

-¿Dónde está tu hermano?- pregunta Celestia muy preocupada.

-mami… estas ¡estas sangrando!- exclama Tara.

-¡¿Dónde está tu hermano?!- exclama Celestia.

-creo… creo… creo que esta por halla- murmura Tara.

-¡iré por tu hermano! ¿Puedes caminar?- pregunta Celestia muy seria.

-creo… creo que… ¡ahhhhh!- exclama la potrilla quien al principio no sentía nada de dolor, pero cuando intento levantarse un intenso ardor empezó a recorrerle por toda su pierna izquierda, la cual estaba fracturada, y de no ser por la combinación de reacciones químicas de su cerebro hubiese sentido el dolor mucho antes.

-¡hay no! ¡Tu… tu patita creo que esta…!- exclama Celestia con un fuerte nudo en la garganta al ver a su hija herida.

-mami… es… estoy bien… pero tengo que cerrarte esa herida otra vez…- exclama Tara mientras se mordía con fuerza los labios. Celestia coloca su casco contra la frente de su hija y siente algo de temperatura.

-¿bromeas verdad? Estas muy agotada y quieres usar tus poderes en curarme- murmura Celestia con seriedad- vi lo mucho que te costó la primera vez, y ahora en tu estado no estoy muy segura de lo que pueda hacerte a ti, si intentas esforzarte de nuevo- exclama Celestia.

-¡madre estás perdiendo mucha sangre!- exclama Tara.

-yo estoy bien, tengo que ir a buscar a tu hermano, quédate aquí y descansa, regresare pronto- dice Celestia con seriedad.

De regreso con Death Smiles, la yegua se encontraba sentada junto al potrillo inconsciente, aun experimentando el placer que le proporcionaba su droga.

-ajajaja es genial, creo que cada vez tolero dosis mayores y más puras- exclama la yegua con placer, esta rápidamente se levanta y mira al potrillo- no te vez nada bien niño jeje ¿quizás deberías tomar un poco?, hará que ya no sientas mas el dolor, y te hará reaccionar- exclama la yegua mientras sacaba un poco de su polvo blanco y lo soplaba sobre la cara del potrillo, el cual inconsciente de lo que estaba a punto de pasarle, succiona la droga mientras respiraba agitadamente. Casi de inmediato Luck despierta y comienza a convulsionarse fuertemente, Death Smiles abandona al potrillo mientras dejaba tras de sí una sonrisa bien marcada que poco a poco desaparecía en la oscuridad. Entre la convulsión de Luck este inconscientemente disparaba barios rayos y hacia estremecer el suelo, cosa que rápidamente le indico a Celestia donde se encontraba, la cual rápidamente, dejando aun tras de sí un charco de sangre corre apresuradamente. No le toma mucho tiempo en llegar hasta donde se encontraba su hija, al cual encuentra sacudiéndose violentamente en el suelo mientras seguía estremeciendo la tierra con fuerza, hasta que de repente, todo cesa, el potrillo deja de convulsionarse, así como la tierra deja de estremecerse.

-¡Luck!- exclama Celestia mientras corría hasta su hijo, olvidándose por completo de su herida, corre hasta él y lo abrasa- ¡no puede ser!- exclama Celestia con gran alteración y preocupación mientras colocaba su oído contra el pecho de su hijo- ¡NO! ¡NO RESPIRA! ¡SU CORAZÓN SE DETUVO!-exclama con gran cólera- ¡Luck!-

Celestia rápidamente le da de respiración de boca a boca al potrillo e intentaba hacer que su corazón latiera de nuevo. Celestia hace de todo, desesperada por que su hijo continúe con vida, pero parecía que no importara lo que esta hiciera, su hijo ya no despertaría.

Mientras tanto en lo más lejano del bosque Everfree, sobre una montaña de gran tamaño un portal rosa se abre y por este surgen Kira y los tres unicornios que lo atacaron.

-¡aquí podremos eliminarte sin poner vidas en peligro!- exclama Galben con seriedad.

-ya veo, proteger a los civiles, jeje, para ser monstruos son muy compasivos- exclama Kira con un tono divertido.

-¡nosotros nos encargaremos de eliminarte!- exclama Flash.

-jeje, ya veo, pero creo que así no es justo, tres contra uno y además ahora que la armadura está rota no podre pelear como se debe, esta cosa me estorba- murmura Kira.

-¡no estás en posición de pedir favores!- exclama Roz.

-jeje, pero esto no me tomara ni un minuto, gracias a ese niño, ahora la armadura está muy floja y debilitada, no me será muy difícil quitármela- exclama Kira y es entonces que un brillo escarlata brota de la armadura de Kira, esta comienza a calentarse y luego Kira abre las alas y nuevamente las agita una vez, esta vez, no solo provoco una ventisca que haría retroceder a los unicornios, sino que también la armadura que contenía a Kira es destrozada aún más, facilitándole a este quitársela por completo.

Todos los ponis quedan asombrados al ver a Kira sin la armadura, pues en primer lugar era un grifo bastante pequeño, casi del tamaño de un poni, cosa que no concordaba con el tamaño que anteriormente tenia, lo que daba a entender que la armadura era mucho más gruesa de lo que aparentaba.

Kira era un grifo blanco con algunas plumas rojas y ojos dorados. Sin embargo su inusual tamaño no era lo que exalto a los ponis si no que a lo largo de su cuerpo tenia docenas de tatuajes que aparentaban ser serpientes y también tenía puesta una armadura ligera, echa con un metal rojo oxido que consistía de brazaletes a lo largo de sus piernas y cascos, un collar y una diadema en la cabeza, cada uno de estos artefactos poseía un diamante rojo el cual despedía un brillo muy intenso que contrastaba con sus tatuajes. Sin duda lo más insólito y sorprendente, que incluso llegaron a intimidar a los tres ponis era que los tatuajes tenia a lo largo de su puesto, pues esto despedía una especie de escarlata tan intenso y siniestro que incluso creaba la ilusión de que estos se movían por si solos, como si tuvieran vida propia. Fueron sus tatuajes lo que no solo les confirmo a los presentes de que es un ser sobrenatural, si no que uno de los tres unicornios reconoció los tatuajes, sabiendo casi de inmediato lo que era Kira.

-¡no puede ser! ¡Esos tatuajes! ¡Este no es un grifo ordinario! ¡Y tampoco una simple criatura sobrenatural!- piensa Roz ahora con un frio recorriéndole la espalda, estaba completamente aterrado al saber ahora lo que era Kira- ¡no puede ser! ¡No puede ser posible!- exclama el con terror mientras retrocedía un par de pasos, cosa que extraño mucho a Galben pues nunca antes lo había visto así.

-¿sabes lo que es?- pregunta Galben bastante intrigado.

-¡no puede ser posible! ¡Esos tatuajes solo pueden significar una cosa!- balbucea Roz- es un... Asimilador.

Mientras tanto de vuelta en Canterlot.

-¡LUCK!- exclama Celestia y da un fuerte grito colérico que se escuchó en todo el reino mientras colocaba su hijo contra su pecho y caía en llanto fuertemente, aparentemente se había rendido, pero en eso un pequeño recuerdo le vienen a la mente, el recuerdo de su nacimiento, recordar cómo era el día en que ella lo tuvo en sus cascos por primera vez, recordar a toda su familia reunida admirando a su nuevo bebé y como este reía y les sonreía a todos despertaron un sentimiento de rabia en Celestia- ¡No! ¡No puedo rendirme ahora!- exclama ella, y vuelve a intentar hacer que su hijo despierte dándole nuevamente respiración de boca a boca, Celestia estaba desesperada, el corazón del niño se había detenido, pero ella se negaba a aceptar la muerte de su hijo menor, por lo que haría lo que fuerce por reanimara su niño.

-¡Luck por favor no me dejes!-suplica Celestia desesperada- ¡despierta! ¡Abre tus ojitos hijo mío!- ya habían pasado 10 minutos desde que el niño dejó de respirar, Celestia sabía que mientras más tiempo pasara, menos probable era que este despertara, sin importar lo que hiciera, Celestia empieza a caer en llanto, aun intentando hacer que su niño despertara.

-Luck- murmura ella entre lágrimas.

Finalmente, luego de tantos esfuerzos que parecerían ya no tener sentido, Celestia tras un último intento de respiración boca a boca contra su hijo, el niño de repente toce fuertemente, volviendo a respirar, así como su corazón volviendo a latir.

-¡Luck! ¡Luck!- exclama Celestia entre lágrimas de felicidad mientras abrazaba fuertemente a su hijo- ¡Luck! Mi niño…. ¡qué bueno que no me dejaste!-

Celestia abraza con más fuerza a su hijo, sin lograr poder calmar sus ansias de llorar por la alegría y la emoción que esto significaba para ella, el que su hijo volverse a respirar- ¡gracias al cielo! Mi niño, mi niño- murmura ella aún muy emocionada y feliz mientras le daba un beso en la frente a su hijo, el cual aún tenía los ojos cerrados, pero este respiraba y su corazón volvió a latir, cosa que por el momento era lo único que le importaba a Celestia- Luck- murmura ella mientras abrazaba con fuerza a su hijo y una lagrima brotaba de su mejilla.

Mientras tanto el potrillo que estaba entre sus cascos, abrazando con tanto cariño y alegría abre de golpe los ojos, pero estos ya no demostraban pupila alguna, en lugar de eso eran completamente negros, y una lágrima de sangre empieza a brotar de estos.