Yuri on Ice y sus personajes no me pertenecen.
Victuuri / SugarDaddy / Canon Divergente
Sinopsis: Tras un fuerte conflicto, Víctor abandona Rusia y a la federación de patinaje con la intención de buscar patrocinadores nuevos para su siguiente temporada. Allí conocerá a Yuuri Katsuki, un excéntrico empresario millonario que estará dispuesto a convertirse en su sponsor si acepta un trato.
Advertencia: Victuuri Versatiles, Sugar Daddy, Bullying y Homofobia, posible OoC y Canon divergente.
35 — La gran selección
Yuri se encontraba hastiado para cuando se hizo más allá de las cinco de la tarde. Víctor se la había pasado en la pista patinando, platicando con Minako y patinando más. Parecía dispuesto a alargar el momento de la entrega del programa lo más posible y él estaba cansado de esperar. Lo último que le había dicho fue que tendría que esperar a que Yuuri llegara, porque necesitaba que estuviera allí para que pudiera entregarle la canción que usaría para hacerle el programa. Mientras tanto, ejecutaba algunas figuras en el hielo y de vez en vez un salto, justamente algunos que le vio practicar antes de su partida.
Víctor aprovechó ese momento para ir definiendo algunos de los pasos que requeriría de hacer ambas rutinas, porque lo que Minako le había dicho tenía mucho sentido. Podía legarle una de las versiones sobre el amor que ya tenía medianamente preparada y con eso ya cumplía con la promesa de Yuri. Estaba dispuesto a dar lo mejor de sí para crearle un buen programa, el mejor, de hecho. Uno que si el usara podría ganar sin problema la platea dorada.
—¡Es tan fascinante verlo patinar! —Elogió Yuko al apoyarse en la baranda, mientras Víctor se movía con gracia en el hielo, como si fuera parte de su cuerpo. Las cuchillas se deslizaban suavemente en la pista recién trabajada por ella y su esposo para que estuviera en las mejores condiciones—. ¡Me trae tantos recuerdos!
—Víctor es realmente bueno en lo que hace, un monstruo en la pista que desde joven se desarrolló con una velocidad que nadie se esperó. —Minako respondió y Yuri le escuchaba atento, desanimado sobre la barrera, con ganas de entrar y demostrar que él podía ser mejor que Víctor—. Pero eso no es suficiente, no ahora para él.
—Esos movimientos son los que él estaba ensayando para su programa de la nueva temporada. —Ambas mujeres escucharon las palabras desairadas de Yuri, mientras lo observaba y esperaba—. Víctor estaba preparando los programas para la siguiente temporada, pero estaba agotado. Siempre priorizo sorprender al público, el mundo bailaba a su son, pero ya nadie se sorprende. Él lo sabe mejor que nadie… —Los ojos de Minako le observaron de reojo—. Quedarte sin imaginación es como estar muerto. Debería dejarme su programa ahora que es seguro que no podrá competir en esta temporada.
—No es seguro. —La voz de Yuuri se escuchó por sobre la del adolescente y los tres voltearon para notar que Yuuri estaba tras ellos. No lo habían sentido, pero tenía la apariencia de haber escuchado todo.
—¿Eh? —Yuri se levantó para imponerse, aunque su estatura no ayudara. Miró a Yuuri con desdén—. ¡Ni todo el dinero del mundo va a evitar que Víctor pierda esta temporada por tu culpa!
—¿Mi culpa? —Yuuri le miró con sorpresa.
—¡Yuuri, llegaste!
Yuri se erizó al ver el modo en que Víctor pronunció el nombre de Yuuri desde la distancia. Hizo un mohín inconforme con su boca y luego le regresó la mirada al patinador que ya se iba acercado a la salida de la pista. Salió tras colocarse los protectores.
—Recibí su mensaje y por eso vine.
—¿Su mensaje? Yuuri, me gustaba más como me hablaste anoche.
Yuri volvió a apretar los labios con molestia porque se le hacía demasiado evidente el coqueteo de Víctor, al menos para él lo era. No pudo evitar el dirigirle una mirada irritada al patinador mientras este se movía hacia la placa de la pared con el equipo.
—Es asqueroso oírte coquetear —dijo en ruso y Víctor le miró de reojo con una sonrisa divertida.
—¿Crees que coqueteo?
Tras ajustar todo en la placa, se movió con los brazos cruzados y las hojillas cubiertas por los protectores. Minako se apoyó en la baranda mientras que Yuko se acercó a Yuuri para saludar, acariciándole suavemente el brazo cubierto con la chaqueta oscura, gesto que no escapó de los ojos de halcón del patinador.
—Bien, primero quiero que escuchen la música. Aprovecharé que tengo más público aquí, quería que escucharas, Yuuri, porque tengo entendido que debes estar de acuerdo con mi elección.
Yuuri afirmó en silencio y esperó. La primera melodía sonó, con el canto de los ángeles armando una coral casi eclesiástica y Yuuri cerró sus ojos para imaginar lo que sería un programa con ella, aprovechando la dulzura y sencillez de su paso, la elegancia de los movimientos y la emotividad impresa. Era preciosa y sumamente embriagante.
—La melodía tiene dos arreglos basándose en dos temas distintos pero conectados: el amor. —Yuri comprendió entonces porque la conversación en la mesa con respecto al tema. ¿Desde cuándo esos dos se conocían y eran pareja? Yuri miró a su homólogo a un lado quien había cerrado los ojos para escuchar la melodía y se preguntó qué pudo ver Víctor en alguien tan insípido como él—. Eros y ágape, ¿alguna vez han pensado en el amor?
—No —emitió con poca emoción Yuri mientras Yuuri solo abría los ojos sin buscar responder.
—Bien, ¿qué es lo que sienten al escuchar esta música?
—Es muy pura e inocente, como escuchar a alguien que no ha conocido el amor. —Se atrevió a decir Yuuri.
—¡Es un asco! ¡Esa imagen de inocencia no me gusta, me dan ganas de vomitar!
Minako sonrió desde su lugar, observando como un águila lo que ocurría.
Víctor cambió la melodía y un concierto de cuerdas y percusión empezó a escucharse. Yuuri volvió a cerrar los ojos para escuchar la melodía y reconocer lo diferente a pesar de seguir un mismo patrón musical. El fuego se movía en la sangre al escuchar aquella música y debía admitirse que sus pies se veían seducidos para bailarla.
—¡Es esa! —aseguró Yuri, con un paso firme en el suelo—. ¡Es esa la que quiero patinar!
—¿Y tú, Yuuri? —El aludido le miró sin comprender—. Si fueras a patinar cualquiera de las dos, ¿cuál escogerías?
—Pero yo no voy a patinar…
—Joder, ¡sería como ver una pelota rodando en el hielo! —dijo despectivamente Yuri y Yuuri le miró de mala gana.
—Tomaría a Ágape —respondió firme con la mirada a Víctor, mientras Yuri hacía una mueca. Víctor entonces cambió su expresión para mostrar su decepción.
—¿Es en serio? —Víctor dejó caer sus brazos—. Tiene que hacer lo contrario de lo que esperan, ¿cómo van a sorprender si no? ¡Es mi lema! —Afiló su mirada como si pretendiera darles una lección a ambos—. ¡Son más corriente de lo que pensé!
—Te recuerdo que no voy a patinar. —Yuuri soltó entre dientes con un divertido mohín.
—Yuri va a bailar Ágape y yo me quedaré con Eros.
—Oh, ¿y cómo vas a sorprender con algo así? —preguntó intrigada Minako, divirtiéndose no solo con lo que ocurría sino con la expresión enfurruñada de Yuuri quien ya estaba sacando ese carácter que lo caracterizaba.
—¡Sí! ¿Cómo vas a sorprender con ese tema? —reclamó Yuri señalándolo inconforme. Víctor sonrió.
—No soy yo quien necesita sorprender al mundo, es tu debut, ¿no? Fue una elección mediocre de tu parte, deberías tener más consciencia de ti mismo, Yurio. —La expresión del adolescente era un doloroso poema. Yuuri le miró de reojo, olvidándose eventualmente de su propio malestar—. Me sorprende que creas que puedes escoger tu imagen, ¿no te has dado cuenta de que para el público no eres más que un adorable gatito? Si no demuestras estar a la altura, no te dejaré el programa. ¡Eres mi admirador, Yuri! ¡Sabrás arreglártela!
—Oh, Víctor, eso está muy interesante. —Minako se separó de la baranda para caminar entre ellos con sus brazos cruzados y su rostro decidido. Yuuri reconocía esa expresión y supo que nada bueno iba a salir de ella—. Porque si se trata de sorprender con este tema, Víctor, vas a tener que hacer un esfuerzo mayor para hacerlo.
—Haré un eros lo suficientemente bueno como para seducir a un Yuuri. —Yuri casi vomita al escucharlo, pero fue peor la reacción de Yuuri quien enrojeció en segundos después de que Víctor le regalara un guiño. Minako sonrió más.
—Oh, pero si tu eros se va a conformar con seducir a un fan inexperto es bastante mediocre. —Soltó ella con el mismo filo que Víctor usó en Yuri, confrontándolo por completo—. Tendrá que ser un eros lo suficiente bueno como para conquistarme a mí. ¿Podrás hacerlo? ¿Podrás sorprenderme a mí como mujer, exbailarina, que tuve tantos amantes en Francia, Reino Unido y Australia durante mis años de ballet?
—Me la has puesto difícil. —Víctor admitió con una sonrisa afilada. Minako entonces alzó su mentón como la femme fatale que se sabía en lo profesional.
Yuuri solo pensó en que no necesitaba esas imágenes de su maestra con hombres en distintos continentes.
—Tendrás que convencerme, Víctor, porque tengo a alguien en mente que hubiera podido hacer un excelente trabajo con el programa eros. —Un rápido vistazo a Yuuri fue lo que ella dio antes de regresarle la mirada a Víctor. Este enarcó una ceja al notar el gesto que pasó desapercibido para el empresario—. Para que yo considere a eros completo, deberá ser mejor que este que tengo en mente.
—¿Y yo? —replicó Yuri, y la mirada de Minako hacia él le hizo saber lo que le esperaba.
—Tendrás que ser un adorable gatito, Yu-ri-o.
Notas de autor: ¡Terminamos con los caps de esta semana! Me gusta que ya hayamos podido ver una confrontación entre Víctor y Yuuri, y avanzado un poco en la estancia de Yuri Plisetsky en el lugar. ¿Qué nos espera la próxima semana? Sabremos ya que ocurre en Rusia en este momento y veremos a Yuuri mostrar nuevas facetas. ¡Espero les guste!
Naruhina149: Jajajajaja eso es cierto, debe estarse preguntando si vale la pena su salud mental xD pero sigue allí, proque su debut depende de eso,.. Además d elascereta admiración a Victor xD Jajajaja cierto que nuestra imaginación debió ser más amplia xD
Angeli Murasaki: Sí Victor le dkera ya el programa no tendría tiempo de estar imaginando cochinadas entre ellos xDDDDDDD Pero sí, pobre bebé, tendrá que enfocarse pronto. ¡Me hizo gracia lo de la fiesta!
