Capítulo 38: Nueva vida

Habían pasado tres días desde el regreso de Jane y tanto ella como Sirius decidieron que la boda se celebraría ese día y que nada ni nadie lo impedirían esta vez.

- Cornamenta, tienes que asegurarte que ella baje contigo o sino no estaré tranquilo –dijo Sirius a su amigo mientras terminaba de colocarse la túnica de gala.

- Tranquilízate Canuto, me voy a encargar de que Jane este ahí tomada de mi brazo y te la entregare personalmente –dijo James mientras veía como su amigo entraba en un colapsó nervioso al no poder acomodares la pañoleta que llevaba en el cuello.

- Dame eso –dijo Remus acomodando como es debido la maldita pañoleta.

- Chicos... gracias –dijo Sirius abrazando a sus dos amigos quienes le devolvieron el abrazo a su nervioso amigo.

- No tienes que agradecer –dijo James –para eso estamos los amigos.

- Ah y otra cosa... si se arrepiente te la llevas a la fuerza –dijo Sirius aconsejando a su amigo mientras que la puerta se abrió y dejaba pasar a dos chicas hermosas.

- No se va a arrepentir hombre –dijo Lily entrando seguida de Meggan.

- ¿Cómo sabes? A lo mejor le baja esa tontería nuevamente y... –dijo Sirius, pero Meggan detuvo sus alucinaciones

- Te lo decimos, porque esta lista y arreglada –dijo Meggan –y por cierto... se ve hermosísima.

- Si... pero tendrás que aguantarte hasta la ceremonia porque ya tienes que bajar... nosotros vinimos a buscar a los padrinos –dijo Lily señalando a James y a Remus.

- Esta bien... chicos... recuerden lo que les dije –dijo Sirius mirando a sus amigos.

- SÏ –gritaron James y Remus ante de que Lily y Meggan se llevaran a Sirius.

- Bueno... a buscar a la novia –dijo James a Remus saliendo ambos de la habitación para buscar a Jane.

Jane estaba sentada frente al espejo mirándose detenidamente mientras Liss terminaba de arreglar su cabello que estaba suelto pero son unas flores mágicas que aparecían disimuladamente entre su cabello desde distintos puntos y cada vez desde una diferente.

- Estás hermosa Jane –dijo Liss a su amiga que tiene una cara de pánico que no podía ocultar.

- Sirius no me va a dejar plantada ¿verdad? –Pregunto Jane a Liss haciendo reír ala chica.

- Claro que no... Sirius esta tan enamorado de ti que jamás desaprovecharía esta oportunidad de alejarte del alcance de todos esos buitres que les encantaría estar contigo –dijo Liss sacándole una pequeña sonrisita a su amiga en el momento en que se abría la puerta dejando pasar a James y a Remus.

- ¿Qué sucede¿Por qué están aquí¿Sirius se arrepintió? –Pregunto Jane desesperada.

- NO –Gritaron los dos chicos mientras reían al ver lo nerviosos que estaban los dos enamorados –Jane, Sirius esta abajo esperándote.

- ¿Estas seguro? –Pregunto la chica.

- Seguro –dijo James colocando su brazo para que bajara con él al igual que Remus.

- Esperen no pueden bajar antes que yo –dijo Liss tomando sus cosas y caminando con dificultad por la gran barriguita que a esas alturas ya tenía.

- ten cuidado con las escaleras Liss –dijeron James, Remus y Jane a la vez.

- Bueno... vamonos –dijo Remus saliendo lo tres de la habitación de Jane escaleras abajo, a la sala común donde se realizaría la boda.

La boda de realizaría en la sal común de gryffindor gracias a Dumbledor quien mágicamente logro que TODOS los alumnos salieran de la torre ese sábado para que se pudiera realizar la boda.

- Bueno… estamos todos reunidos para unir en un sagrado vínculo mágico a estos dos enamorados que así lo han querido luego de algunos desafortunados incidentes –dijo Dumbledor causando la risa de todos los presentes –Con la autoridad que me confiere el ser jefe de los magos del Wizengamot, comenzare esta ceremonia…

Los asistentes a la ceremonia escucharon atentamente todos los votos mágicos mientras que una pequeña niña no paraba de jugar con la snitch de James que estaba dando vueltas por la sala.

- Nymphadora quédate quieta –dijo la voz de la madre de la pequeña, Andrómeda Black.

- ¡TÍO SIDIUS! –Grito la pequeña Tonks llamando la atención de todos los presentes –Quedo la nich.

- Guarda silencio hija –dijo la voz de Ted Tonks, su padre mientras que James quien estaba sentado delante de ellos atrapa la snitch con una mano y se la entrega a la pequeña quien estaba encantada de la vida.

- Bueno sigamos con la ceremonia –dijo Dumbledor tomando un lazo mágico que brillaba intensamente. Le ato un nudo en las dos puntas y lo coloco sobre los hombres de Sirius y Jane dejándolos dentro de este circulo mágico mientras que Remus y Meggan le entregaban la argolla a Jane y Lily y James le entregaban la argolla a Sirius.

- Sirius Orión Black… ¿Aceptas a Jane Jazmín Dumbledor como tu legitima esposa? –Pregunto Dumbledor a Sirius.

- Sí, Acepto –dijo Sirius mirando a Jane y colocando las argolla en el dedo de Jane.

- Jane Jazmín Dumbledor… ¿aceptas a Sirius Orión Black como tu legítimo esposo? –Pregunto Dumbledor a Jane quien tiritaba de los nervios.

- Sí… acepto –dijo Jane colocando la argolla en el dedo de Sirius.

- Con el poder que me concede el Wizengamot los declaro marido y mujer –dijo Dumbledor tocando con la varita el lazo que tenía Jane y Sirius sobre sus hombros. El recibir el contacto este comenzó a brillar y a achicar su diámetro hasta llegar al de las argollas que en este momento estaban unidas al igual que las manos del nuevo matrimonio.

Al tocar el lazo las argollas estas comenzaron a brillar y desapreció toda materia de sus dedos dejando solamente una estela permanentemente brillante en lo dedos tanto de Sirius como de Jane.

- Sirius, puedes besar a la novia –dijo Dumbledor a Sirius quien sin pensarlo dos veces tomo a Jane por la cintura y la beso apasionadamente mientras que los aplausos no se hicieron esperar por parte de todos los invitados.

- Te amo Sirius –dijo Jane cuando Sirius liberó sus labios para que pudiera respirar.

Después de le ceremonia todos se fueron directo a la sala multipropósitos donde hicieron un pequeño banquete para celebrar y luego todos volvieron a sus actividades ya que quedaban unos días para el final del curso y habían muchas cosas que hacer aun.

Cuando ya anochecía y mágicamente todos los alumnos comenzaron a volver a la torre, las cuatro parejas, incluyendo a Marcus a quien habían invitado a la boda, estaban en la habitación de las chicas conversando de todo lo que había sido ese año escolar que ya casi terminaba.

- Esto es realmente increíble… nunca pensé vivir para ver a Sirius casado –dijo Meggan que estaba en su cama recostada en el pecho de Remus.

- Yo nunca pené que existiera la mujer que lograra cazar a Sirius –dijo Lily desde la misma posición que Meggan, pero desde su cama, causando la risas de todos los presentes.

- En realidad no existía… tuvo que venir expresamente desde el futuro –dijo Sirius abrazando fuertemente a Jane entre sus brazos.

- Oigan… no es que me quiera meter pero… ¿No deberían estar celebrando ustedes dos? –Pregunto Meggan a los recién pasados quienes se miraron con una amplia sonrisa.

- La verdad es que lo pensamos. pero preferimos esperar… además falta solo unos días para salir del colegio y después de eso… podremos celebrar todo lo que queramos –dijo Sirius causado la risa de todos menos de Jane y Liss. La primera porque estaba completamente sonrojada y la última porque estaba sudando muy frío.

- Liss a todo esto… ¿Para cuando es el bebe? –Pregunto Jane para cambiar el tema ya que era algo que le abochornaba mucho.

- Eh… creo que… para hora –dijo Liss pálida desde los brazos de Marcus quien demoro unos segundos, al igual que el resto de los presentes, en procesar lo dicho por Liss.

- Dios Liss –grito Lily mientras salía corriendo hasta la cama de su amiga quien comenzaba a colocarse la mano en el vientre y comenzaba respirar muy agitada.

- debemos llevarla a la enfermería –dijo Lily mientras apoyaba a Liss en su pecho ya que Marcus al igual que los otros tres chicos estaban completamente consternados.

- James ve a buscar la capa de invisibilidad –dijo Jane a James quien estaba completamente pálidos parado frente a Liss al igual que los otros tres hombres incluido al padre.

- JAMES POTTER -grito Lily haciendo despertar a James –Ve por la capa.

- Sí… voy de inmediato –dijo James antes de salir corriendo escaleras abajo.

- Ustedes deberán cargarla hasta la enfermería –dijo Meggan a Sirius y Remus quienes parecieron despertar con el grito de Lily.

- Sí –dijeron los dos con un hilo de voz y casi al unísono.

- Marcus tienes que ir a la enfermería para avisarle a Madame Pomfey y pueda vaciar la enfermaría para poder llevar a Liss y que nadie se de cuenta –dijo Jane sin siquiera mirarlo ya que estaba preocupara de ayudar a Liss – ¡Marcus muévete!

- sí –dijo Marcus antes de salir torpemente.

- También avísale al director y a Mcgonagall –grito Meggan recibiendo pequeño "Sí" por parte del chico.

Pasados unos cuantos segundos pareció James con la capa de invisibilidad con la que cubrieron a Liss y Remus y Sirius se encargaron de llevarla a la enfermería donde ya estaba Marcus, Dumbledor y Mcgonagall.

Habían pasado casi 10 horas desde que Liss había entrado en la enfermería con contracciones y aun no se sabía nada y Marcus estaba realmente histérico.

- Deberíamos entrar y listo... se esta demorando mucho –dijo Marcus dando vueltas de un lado a otro.

- Marcus debes tranquilizarte... si sigues así no vas a hacer que las cosas pasen más rápido –dijo Jane al chico que parecía realmente poseído.

- Claro para ti es fácil decirlo –dijo Marcus parándose frente a Jane –Sí le pasa algo tu no vas a ser la culpable, voy a ser yo... por ser tan irresponsable.

- Bueno... eso es verdad, va a ser tu problema –dijo Jane relajadamente.

- lo siento –dijo Marcus apenado justo en el momento en que un llanto se escucha desde dentro de la enfermería.

- Nació –dijo Marcus girando a la puerta para poder escuchar mejor –mi hijo nació –Volvió a repetir con los ojos inundados de lágrimas.

- Felicidades Marcus –dijo James al chico quien se abrazó a James y comenzó a llorar como un niño pequeño.

- Debes tranquilizarte... ahora Liss te va a necesitar bien para que puedas apoyarla –dijo Sirius dándole golpesitos en la espalda al igual que Remus para darle ánimos.

- Ya... ahora esperemos que venga Madame Pomfey para que nos diga que fue –dijo Jane a Marcus limpiando las lágrimas de sus ojos.

Después de unos minutos las puertas de la enfermería se abrieron y dejaron salir a una enfermera bastante cansada pero con una gran sonrisa en el rostro.

- Es un niño –dijo Madame Pomfey haciendo que la sonrisa que se había formado en el rostro de Marcus fuera tal que le desformara la cara.

- ¿Puedo... puedo pasar? –Pregunto Marcus tímidamente.

- Claro... ella te esta esperando –dijo la enfermera indicándole que entrar –Esta en la habitación apartada de al final del pasillo.

- Madame Pomfey ¿Salió todo bien? –Pregunto Jane preocupada por la salud de tanto de l bebe como de la de Liss.

- No te voy a negar que fueron muchas horas en trabajo de parto pero a la hora decisiva, Liss se comporto como toda una mujer y trajo al mundo a su hijo casi sola –dijo Madame Pomfey con una gran sonrisa –Después de que terminemos de limpiar al bebe los dejare pasar para que podrán verlos a los dos.

- Gracias –dijo Lily antes de que la enfermera entrara nuevamente a la enfermería.

Luego de unos interminables minutos la enfermera les indico que entraran para que pudieran ver a Liss.

Al entrar a la habitación vieron que estaba bastante iluminada, había unas sillas el final de la habitación. La cama estaba al medio y apegada a la pared, donde descansaba Liss que se veía realmente agotada por el gran esfuerzo.

- Hola Liss –dijo Meggan entrando sigilosamente ala habitación.

- Hola chicas –dijo Liss sacando la mirada de Marcus que estaba a su lado.

- Hola mama –dijo James entrando después de Jane quien fue l ultima en entrar de las chicas.

- Chicos, que gusto verlos –dijo Liss bastante emocionada.

- ¿Cómo te sientes? –Pregunto Lily al sentarse en la cama.

- Cansada pero feliz –dijo Liss con una gran sonrisa.

- ¿Ya pensaron como se va a llamar? –dijo Pregunto Sirius.

- La verdad es que no estamos seguros aun –dijo Liss mirando a Marcus quien aprecia haberse percatado recién de ese detalle.

- Tranquilos –dijo Jane al ver la cara de afligidos de ambos padres –convérselo un momento y encontraran un nombre.

- Permiso –dijo Madame Pomfey entrando con un pequeño bultito en sus brazos envuelto en una manta celeste –Aquí les traigo a su hijo.

- Matt –dijo Liss al tener al pequeño en sus brazos –Se llamara Matt.

- Me encanta –dijo Marcus mirando con los ojos llorosos a su hijo.

- deberíamos volver después –dijo Lily a James quien asintió y las tres parejas salieron de la enfermería para volver a la torre ya que habia sido un día muy ajetreado.

Pasaron los días rápidamente y el final del curso llego. Todos estaban en la enfermería esperando a Liss y al pequeño Matt para irse ya que iban a ser llevados en un carruaje especial antes que el resto del colegio para que pudieran ocupar un vagón solo para ellos y así nadie se diera cuanta de la presencia del pequeño.

- bueno chicas… creo que hasta aquí llego nuestra travesía como estudiantes de Hogwarts –dijo Meggan mirando el pasillo con mucha melancolía.

- Creo que llega en el momento justo de nuestras vidas –dijo Jane quien estaba sentada en una banca al lado de todos –Ya estacamos listos para terminar la escuela… ya no hay nada que podamos aprender aquí, el resto corre por nuestra cuenta.

- No creo estar lista para salir aun –dijo Lily sentándose a su lado.

- Sí lo estas Lily… lo que sucede es que no quieres dejarlo por miedo a lo que vendrá pero ya estas lista y te darás cuenta cuando de verdad asumas que saliste y no hay vuelta atrás –dijo Jane siendo observada por todos los presentes incluyendo Liss y Marcus quienes ya habían llego con Matt –Siempre solemos retrasar las cosas por miedo a lo que pueda suceder y con eso también retrasamos las cosas buenas que nos tiene deparada la vida.

- Pero también se vienen cosas malas –dijo James.

- Las cosas malas son parte de las buenas James… no puedes esperar estas de flor en flor toda tu vida –dijo Jane mirando a James a los ojos –Debes aprender a sacar algo buen de todas las cosas que te sucedan a lo largo de la vida porque así podrás aprender a valorar las cosas realmente buenas que se cruzaran por tu camino.

- Creo que tienes razón –dijo Liss mirando a Matt en sus brazos –Se podría decir que el embarazo de Matt lo tome como lo peor que me podría haber pasado en la vida y mírame ahora… no pueda estar más feliz con mi hijo.

- Esa es la forma en la que deben pensar desde ahora en adelante jóvenes –dijo Dumbledor desde el pasillo –Las cosas desde ahora en adelante van a estar plagadas tanto de cosas buenas como de malas, aunque en realidad màs de malas que buenas, pero vamos a tener que aprender a ver la luz cuando creamos que todo esta en oscuridad.

- Profesor ¿cree que las cosas empeoren? –Pregunto James.

- Es probable James… muy probable –dijo Dumbledor acercándose hasta el grupo de jóvenes –pero de nosotros depende que el futuro del pequeño Matt sea más prometedor que el que se vislumbra hasta ahora.

- Ojala pudiéramos hacer algo –dijo Meggan.

- Claro que pueden Meggan –dijo Dumbledor llamando la atención de todos –Quiero pedirles que se unan a una organización secreta llamada la orden del fénix.

- Pero es solo una leyenda –dijo Liss mirando al director.

- No lo es Liss –dijo Jane levantándose –Esa organización verdaderamente existe y probablemente va a ser la única que pueda contrarrestar todo el caos que se avecina.

- ¿En el futuro esta organización existía? –Pregunto Lily.

- No solo existía… fue la única capaz impedir que todo terminara en una verdadera masacre –dijo Jane.

- Yo me huno –dijo James levantándose.

- Y yo –dijo Sirius.

- Yo igual –dijo Lily.

- Y nosotros –dijeron Remus y Meggan.

- Cuente con nosotros para todo lo que necesite profesor Dumbledor –dijo Marcus apoyando por Liss.

- Bien, desde ahora son los nuevos miembros de la orden del fénix –dijo Dumbledor solemnemente –pero ahora deben irse porque los alumnos no tardan en salir del gran comedor.

- Sí profesor –dijo James comenzando el camino hasta los carruajes.

- Jane ¿Iras a tu casa? –Pregunto el anciano.

- Sí, vamos a vivir ahí –dijo Jane tomada de la mano de Sirius.

- Iré en la noche para que conversemos un momento los tres –dijo Dumbledor despidiéndose con una sonrisa de los dos jóvenes.

- ¿Qué querrá? –Pregunto Sirius mientras caminaban al igual que los demás.

- Creo que se que es lo que nos quiere decir –dijo Jane antes que subieran a los carruajes.

Una vez que llegaron a la estación subieron rápidamente y se fueron directo hasta el último vagón para no ser molestado además que ese era el más grande.

Todo el camino se fueron conversando de que era lo que iban a hacer desde ahora en adelante y como esperaban que saliera todo.

- Meggan ¿Tus padres saben que te vas a vivir con Remus? –Pregunto Liss mientras arrullaba a Matt.

- Sí, sí lo saben, pero no les interesa porque "ya no pertenezco a la familia" –dijo Meggan totalmente despreocupada –y es mejor así, no quiero que me estén dando la lata.

- ¿Qué me dices de ti Lily? –Pregunto Meggan a la pelirroja quien miro a James para luego contestar.

- Vamos a ir a hablar con mis padres primero –dijo la pelirroja –creo que nos vamos a ir a vivir juntos, sería mejor para mis padres… así se evitarían problemas con Petunia.

- Los problemas con ella los van a tener igual porque eres su hija –dijo Jane sacando una rana de chocolate –ese es su problema.

- Bueno… ¿Y ustedes? –Pregunto James a Sirius quien solo miraba por la ventana.

- Nosotros ¿Qué? –Pregunto Sirius en el momento en que él y Jane levantaban la mirada.

- ¿Van a vivir juntos? –Pregunto Remus.

- Por supuesto que sí, estamos casados… es lo obvio ¿o no? –Dijo Sirius mirando divertido a James quien parecía no aguantar la risa al igual que Remus.

- ¿Qué les pasa? –Pregunto Jane mirando al trío de merodeadores.

- Es que… es muy extraño… oír a Sirius… diciendo tremendas… palabras –dijo James partiéndose de la risa.

- Casado –dijo Remus antes de estallar en carcajadas al igual que James.

- Ya paren… -dijo Sirius riendo de la misma manera.

- Creo que ninguno debería reírse –dijo Jane mirándolos seriamente a todos –Ninguno pensó llegar hasta donde esta ahora… o vas a decirme que pretendías ir a hablar con los padres de Lily cuando empezaste el año James… o que tu Remus ibas a llevar a Meggan a vivir a tu casa y que conociera a tus padres.

- Bien ya entendimos –dijo James removiéndose incomodo causando la risa de las chicas incluido Marcus.

- ¿Y ustedes papis? –Pregunto Sirius a Liss y Marcus.

- Vamos a irnos a casa de mis padres como decidimos –dijo Marcus tranquilamente.

- Pero… ¿No piensan casarse? –Pregunto Remus.

- Obvio que sí –dijeron los dos al unísono.

- Es que parecen estar tan tranquilos que… no parecía –dijo Jane mirando a todos.

- Ahora tengo que preguntar yo –dijo Marcus mirando a Jane y Sirius -¿Cuándo pretenden agrandar la familia Black Dumbledor?

Esta pregunta pillo desprevenido tanto a Jane como a Sirius quienes al escuchar esto se miraron y se ruborizaron irremediablemente.

- Pues… este… -dijo Sirius mirando a Jane para buscar apoyo pero esta tenia los ojos clavados en el suelo.

- tranquilos –dijo Marcus riendo al igual que el resto por lograr su cometido.

- Muy graciosos –dijo Sirius mirando para cualquier lado.

Las cosas pasaron igual el resto del viaje hasta que llegaron a King cross y esperaron a que todos bajaran del tren.

Cuando estuvieron seguros de que todo estaba bien bajaron con sus cosas para saludar a sus padres quienes estaban esperándolos a casi todos.

Sirius, Jane, Meggan y Liss veían como el resto saludaba a sus padres o abuelos en el caso de James.

- Hola abuelo –sañudo James al hombre alto canoso pero con un pelo indomable al lado de una mujer baja con el pelo blanco bien parada y con una gran sonrisa al ver a su nieto.

- Hola pequeño –dijo la mujer tomando a James entre sus brazos para darle un gran beso.

- Abuela están todos mirando –dijo James un poco apenado.

- Sirius, hijo ven acá –dijo la mujer llamando a Sirius a su lado.

Jane vio como la abuela trataba a Sirius con el mismo cariño que a James y le alegro porque su niño era muy querido en esa familia.

- Jane voy con Remus –dijo Meggan acercándose a Remus y su familia para que este la presentara.

- Mi niña voy a saludar a los padres de Marcus –dijo Liss caminando con Matt en brazos para que conociera a sus abuelos.

Jane se quedo sola mirando como todos eran recibidos por alguien, aunque fueran como tus abuelos adoptivos en el caso de Sirius y se sintió terriblemente sola al no tener a alguien de su familia a su lado… alguien que hubiera ido especialmente a recibirla a ella.

En un momento Jane se sentó sola en un banco y quedo mirando a todos y los ojos se le inundaron de lágrimas que comenzaron a caer por su rostro inundándolo en cosa de segundos.

- Creo que no deberías llorar –dijo Pytherson sentándose el lado de Jane sorprendiéndola.

- Michael –dijo Jane mirándolo sorprendida.

- Vamos dime algo que me dan nervios –dijo Pytherson mirando como volvían a correr lagrimas por los ojos de su sobrina.

- Donde has estado –dijo Jane lanzándose a los brazos de Pytherson a llorar a lágrima viva.

- Mi pequeña, perdona que no haya asistido a tu matrimonio pero tenía cosas que hacer –dijo Pytherson intentando secar las lágrimas de l rostro de su sobrina pero eran muchas.

- ¿Qué cosas? –Pregunto Jane como cuando era una pequeña preguntona.

- Pues…-dijo Pytherson indicándole hasta la entrada del andes donde estaba Mafalda con la pequeña Aurora a su lado.

- Tía Jane –grito la pequeña llamando la atención de todos los que estaban en el anden haciéndolos girar al lugar donde se encontraban Pytherson, Mafalda, Aurora y Jane y poder apreciar como la pequeña corría hasta los brazos de Jane quien lloraba solo de verla.

- Te estdañe mucho –dijo la pequeña Aurora aforrándose con fuerza al cuello de Jane quien la levanto entra sus brazos.

- Yo también te extrañe pequeña –dijo Jane llenándola de besos.

- ¿Por qué lloras¿Tienes pena? –Pregunto la pequeña.

- Ahora no –dijo Jane dándole un gran abrazo a la pequeña para luego bajarla y ver como Mafalda se acercaba a Michael y se aferraba a su mano.

- ¿Qué… sucede? –Pregunto Jane sorprendida.

- Creo que el ver como Sirius lucho por ti con esa fuerza me dio a mí las que necesitaba para salvar mi futuro, el de mi esposa y el de mi hija –dijo Pytherson besando la mejilla de Mafalda.

- Pero ¿Ustedes no estaban separados? –Pregunto Jane.

- solo de nombre pero yo nunca quiso divorciarme –dijo Mafalda.

- Pero ahora dime donde esta tu esposo –dijo Pytherson para cambiar el tema.

- Aquí –dijo Sirius rodeando a Jane por la cintura.

- Más le vale señor Black que cuide a mi sobrina como una reina o tendrá serios problemas –dijo Pytherson con media sonrisa.

- Eso ni lo dude –dijo Sirius estrechando la manos de Pytherson antes de darse un gran abrazo.

- Creo que tienen que ir a despedirse –dijo Mafalda a Sirius y Jane para que fueran a reunirse con sus amigos que estaban esperándolos.

- volvemos en un momento –dijo Jane caminando hasta el resto del grupo con Sirius de su mano.

- Bueno…creo que es hora de despedirnos –dijo Lily con los ojos inundados de lágrimas.

- Lily vamos a vernos muy seguido… además puedes ir a visitarnos cuando quieras –dijo Liss.

- lo sé pero no va a ser lo mismo –dijo Lily.

- Vamos Lily, debemos ser fuertes… además nos veremos en la escuela de aurors –dijo Jane cosa que calmo un poco la pena de Lily.

- Pero yo no voy a estar en los aurors –dijo Liss haciendo pucheros.

- Pero podemos ir a visitarte –dijo Meggan.

- bueno chicos creo que tenemos que despedirnos por algunas horas –dijo James.

- ¿Por qué Por algunas horas? –Pregunto Remus.

- Porque no creo que podamos estar lejos mucho tiempo –dijo James riendo a más no poder igual que sus amigos.

- Creo que tienes razón pero si vas a ir a vernos trata de avisar mira que yo voy a estar algo ocupado… -dijo Sirius mirando significativamente a sus dos amigos antes de mirar como Jane terminaba de despedirse de las chicas.

- bien entendimos –dijo Remus riendo con James.

- Chicos de verdad va a ser distinto no despertar y verlos con los pelos enmarañados –dijo Remus.

- Sí pero a cambio voy a despertar con mi flamante esposa al lado –dijo Sirius con una gran sonrisa.

- Y nosotros probablemente de nuestras bellas chicas –dijo James golpeando el hombro de Remus.

- Que dices Cornamenta… yo jamás pensaría en eso con Meggan –dijo Remus con falsa inocencia haciendo reír a sus amigos.

- ¿De que se ríen? –Pregunto Lily al juntarse con los chicos.

- De nada –dijo James sin darle importancia.

- Mm… si claro –dijo Jane besando a Sirius.

- Creo que debemos despedirnos de Marcus –dijo Meggan indicando al chico quien jugaba con su hijo en brazos.

- Marcus –dijo James llamando al chico –Queremos despedirnos y deséate lo mejor del mundo.

- Gracias James –dijo el chico bastante emocionado por las palabras del Gry.

- Aunque vamos a vernos en la escuela de aurors pero aun así te deseamos lo mejor –dijo Lily dándole un abrazo al igual que Meggan, Remus y Sirius.

- Cuida a Matt y a Liss –dijo Jane cuando fue su turno de despedirse –mira que son las cositas más hermosas que pasaran por tu camino.

- las voy a cuidar con mi vida –dijo Marcus antes de partir con sus padres, su hijo y la mujer que amaba.

- Bueno ya es hora de irnos de una vez… nos vemos mañana –dijo James antes de desaparecer con Lily y sus padres y sus abuelos.

- Nosotros también nos vamos para poder instalarnos bien –dijo Remus desapareciendo él, con Meggan y sus padres.

- Bueno creo que nosotros también nos vamos –dijo Sirius a Jane para que se despidieran de los que quedaban.

- Puedes ir a vernos cuando quieras –dijo Jane a Aurora para que no llorara.

- Y ustedes también –dijo Sirius a Pytherson y a Mafalda quienes sonrieron.

- Bueno ahora si nos vamos –dijo Sirius y emprendieron el camino hasta su nueva casa.

Cuando llegaron Guandy los estaba esperando con la cena y la habitación matrimonial lista para ser ocupada.

- Creo que Guandy piensa en todo –dijo Sirius entrando en la habitación después de una buena cena y ver que estaba todo prolijamente guardado como era costumbre de los elfos domésticos.

- ¿A que te refieres? –Dijo Jane sentándose en la cama a diferencia de Sirius quien se tiro, literalmente.

- Que nos evito el tramite engorroso de arreglar la habitación y de arreglar nuestras cosa –dijo Sirius con una doble lectura pero Jane no la capto o no quiso hacerlo.

- ¿Y que con eso? –Pregunto Jane mirando a Sirius.

- Que podemos pasar nuestra primera noche de casado como dios manda –dijo Sirius gateando cobre la cama hasta llegar a Jane quien lo miraba muy divertida.

- Así que quieres estrenar la cama –dijo Jane mientras Sirius le saltaba encima quedando sobre ella peligrosamente.

- Claro… ¿No quieres? –Pregunto Sirius haciendo pucheros.

- Por supuesto que si –dijo Jane besando apasionadamente a su esposo –Es lo único que he querido desde que nos casamos.

- Pues sus anhelos serán cumplidos –dijo Sirius besándola apasionadamente para comenzar a desarrollar la que sería la primera noche de muchas otras profesándose el amor mutuamente y de la manera más hermosa que tiene el hombre… haciendo el amor.

Continuara…

Hola, volvi, como lo prometi... nuevamente, con dos capitulos de una vez... espero que les guste y que dejen sus comentarios.
Se acerca el final, para lo que no lo han leido y para los que si también...
Quiero agradecer los reviews de:

Choconinia, Hermy Evans, Juliieee, Darkita y Joyce Black1989

Bueno, eso es todos por hoy, cuidense mucho y que Dios me los bendiga a todos...

Se despide su humilde servidora...

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konnyta-granger .¸¸.·´¨»
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