Descargo de responsabilidad: Nosotros (Kyubi1, PepeFernandez, Víctor, María, Ellis, Carmen y yo, KanadeSilver) no somos dueños de Date A Live ni nada relacionado con él, solo la historia y los OCs.


Capítulo 27: Los preparativos necesarios.

Tohka caminaba al lado de Shidou con una sonrisa y moviendo los brazos como un soldado, él la veía muy feliz y con diversión. Hacía un poco frío y tenían suficiente tiempo antes de que el sol se escondiera de ellos. Ella estaba vestida con unas ropas delgadas como una blusa morada de mangas muy cortas, así como una falda de un color rosa muy tenue que le llegaba un poco arriba de las rodillas, Shidou iba muy simple, con una playera roja de cuello "V" y pantalones de mezclilla, ambos compartían el llevar puestos zapatos deportivos.

—Oye, Shidou, tenemos mucho tiempo de no salir, ¿no? —preguntó, cambiando súbitamente su forma de caminar a una normal.

—Cierto, aunque esto no es una cita, pero si te hace feliz, lo puedes tomar de esa forma —dijo con una sonrisa nerviosa, tenía un leve presentimiento que ella no estaba muy contenta.

—Shidou… Creo que te estás excediendo mucho, además, te estás perdiendo muchas clases. Quisiera ayudarte con el entrenamiento… —comentó con una voz que se volvía más apagada conforme hablaba, también agachó la cabeza un poco, el chico sonrió.

—Estoy bien, además, Satou se pone muy serio con esto.

—¡Lo sé, es muy estricto con ustedes! —Hizo un puchero—. Ya le dije que quiero ayudarlos y creo que lo haremos este fin de semana, aunque dijo que no me vaya a esforzar de más, Satou se ha vuelto muy amable.

—Sí, eso es bueno, espero que se lleve así con todas las demás, así como contigo.

Shidou pensaba que por la relación de odio que tenía con Tohka, Satou se estaba disculpando tratándola como si fuera su hermanita o algo así lo notaba. Si Tohka demandaba pan o cualquier aperitivo, Satou se lo compraba con ayuda de Reine, ella estaba en muy buenos términos con el chico, también con Yoshino; aunque ella se avergonzaba a menudo por alguna cosa que Satou hiciera sin vergüenza alguna. Y con las demás estaba en término medio, exceptuando a Kanade, pero como en los entrenamientos él no tenía piedad, estaba también en el término medio.

—Así que este fin de semana… Me pregunto qué será… —Shidou no estaba muy seguro de lo mencionado antes, conociendo a Satou, apretaría cada vez más el entrenamiento hasta volverlo el infierno, bueno, él solo suponía y tal vez, no estaba tan equivocado.

—¡No lo sé! —dijo emocionada—. Pero de seguro será algo grande, me ha pedido que también le diga a las demás, excepto a Miku y Kotori, Satou no ha estado mucho tiempo con ellas, creo que debería estar más con ellas, más con todos, no quiero verlo triste y alejado… Como la última vez.

El chico notó que ella estaba poniéndose muy sentimental con este tema, no sabía que ella estaba teniendo todas esas observaciones.

Era de esperarse, después de todos los entrenamientos, escuela y ser el hombre de la casa, no le daba tiempo para pensar en otra cosa ni saber lo que estaban pasando las chicas sin que él estuviera ahí; se había distanciado de todas, excepto Kanade, lo cual le resultaba raro, ¿por qué no habían puesto el grito en el cielo por no estar con él y sí con Kanade?

En el camino, pensó en las chicas y que debería tomarse un día para salir con ellas, aunque recientemente habían salido todos juntos, por experiencia, imaginaba que ellas querían una sola cita con él y a partir de eso, estarían tranquilas y no se sentirían solas.

Los chicos llegaron al supermercado y con eso, los pensamientos de Shidou quedaron inconclusos. Tomaron un carrito y decidieron separarse para que las cosas fueran más rápidas. Indicándole a Tohka unas cuantas cosas y que no se alejara de esa área, él se fue al lado de congelados por salchichas y demás, mientras ella se quedó con el carrito con las frutas y verduras.

—Hmm, esta se ve bien, ¡ah, esta también! —Escogía las papas más grandes sin que tuvieran alguna imperfección visual y las ponía en una bolsa transparente, estaba muy entretenida en ello, que no escuchó que una mujer de cabello castaño y parte del personal, estaba regalando vasitos pequeños con el líquido que parecía ser un jugo.

«Creo que estas son suficientes». Pensó ella al ver las seis papas en la bolsa, la amarró y la echó al carrito. «Ahora…, zanahorias, luego pepinos, luego a las frutas».

—Señorita, ¿quiere probar nuestro jugo? Le damos una prueba gratis, tome. —Ofreció un vasito y como a Tohka le encantaba comer, no se lo pensó ni una vez y se lo tragó todo con una sonrisa—. ¿Estaba bueno?

—Sí, mucho. —La mujer sonrió, su cabello largo le cubría medio rostro y sus ojos eran muy raros, la chica tenía la impresión de que la había visto antes, pero no recordaba en donde, pronto se sintió pesada y con sueño.

—¿Vienes con alguien más?

—Sí…

—Compra el jugo, mira, aquí te lo doy, convence a tu amigo que te lo compre. ¿Te preocupa algo, chica? —Le dio la caja de jugo de fresa y ella lo echó al carrito.

—Lo convenceré. Sí, Shidou no ha estado conmigo, es molesto, solo está con Kanade últimamente y con Hikari y Satou; sé que tiene cosas qué hacer, pero no es justo que solo esté con ellos. —Aunque es su gafete decía otro nombre, esta mujer no era otra más que Mio Kuromori; sonrió al ver a la chica sufrir por amor.

—Triste. ¿Por qué no sigues con lo tuyo y cuando él regrese, le dices lo que sientes y expresas lo que quieres? Si no te entiende, será mejor que lo dejes, no vale la pena seguir pegada a un hombre así.

—Sí, tiene razón, señorita. Gracias. —Tohka volvió a lo suyo y Mio se retiró del área.

Cuando Shidou volvió, echó todos los congelados al carrito, incluido helado. Ella al verlo, se puso un poco deprimida y lo abrazó, él se impresionó por ese hecho.

—¿Qué pasa, Tohka? ¿Qué tienes?

—Shidou… Quiero estar contigo, quiero que dejes los entrenamientos al menos, un día, para así estemos juntos —dijo con voz quebrada y llamando la atención de los demás que estaban comprando, Shidou se puso nervioso—. Solo…, solo estás con Kanade, Hikari y Satou, como si te hubieras olvidado de mí, además de cuando comemos, ¡nunca estás conmigo! ¿Acaso ya no me quieres?

—Pero qué cosas dices, es cierto que no he hecho nada más que entrenar y pensar en otras cosas, pero solo lo hago por ustedes, por supuesto que te quiero, Tohka, lo sabes, no haría esto si no lo hiciera.

—¿Por qué no estás conmigo entonces? —preguntó con ojos llorosos y poniendo sus manos encima de sus hombros, a escasos centímetros de su cara.

—T-Tohka… Porque quiero volverme más fuerte para protegerte, para protegerlas y… Bueno, estás muy cerca. Te prometo que…, cuando tenga oportunidad, saldré contigo.

—¡Salgamos mañana! —pidió un poco más feliz—. Por favor, Shidou.

—Eh… Bueno, está bien.

Con esa simple afirmación, Tohka volvió a sonreír y besó a Shidou en frente de todo el público que estaba viendo su escena de "pareja con problemas". Tohka enrojeció y Shidou se sintió muy raro al ser observado, tanto que quería que el tiempo se detuviera, pero no fue el caso, así que cerró los ojos con fuerza mientras, con sus manos, quería alejarla de ella, de manera suave, para que no se sintiera mal, luego le explicaría lo de las miradas de extraños y ella entendería.

Era el plan de siempre, pero no se esperó que ella le rodeara el cuello con sus brazos, usando su fuerza para atraerlo hacia ella, intensificando el beso y haciendo algo que solo se veían en esas escenas de películas en las que la pareja ya había rebasado los besos y caricias normales y se iban por un camino más pasional. Él sintió algo húmedo y suave en su boca, pero esto se movía y estaba intentando interactuar con su lengua; la que se usa, casi siempre, para degustar los sabores de la comida y bebida.

Los ojos del chico se agrandaron de golpe ante esto, probando el sabor a jugo de fresa recientemente bebido por la chica, las mejillas del chico estaban rojas y en su mente solo estaba la pregunta: ¿esto tendrá fin? Pero los segundos se hicieron eternos y se dejó hacer, sucumbió al beso compulsivo de la chica y terminó correspondiendo, como pudo, a su primer beso francés.

—Shidou… —dijo en un susurro al soltar al chico por fin, ambos estaban con las mejillas rojas, pero solo Tohka se había acurrucado en su pecho, escuchando los latidos acelerados del muchacho, y él estaba con la mente en blanco, pero seguro de que deberían de irse lo más rápido posible de ahí.

—To…, T-Tohka… Tú me… T-Tú lengua … ¡Sigamos con las compras! ¡Y vamos a otra área!

—¡Pero las frutas! —Shidou había tomado el control del carrito y había tomado la mano de ella para huir desesperadamente del lugar y de las miradas de esos adultos que de seguro eran padres y estaban espantados por verlos besuqueándose como si no estuvieran en un lugar público; sin pudor alguno.

—¡No importan las frutas!

Shidou estuvo nervioso por el resto de las compras; sin poder ver a Tohka a sus ojos brillantes y mucho menos a sus labios, solo le recordaba el beso y apartaba la mirada al instante. Por otro lado, ella estaba muy feliz y no soltó la mano de Shidou en ningún momento.

Las compras terminaron bien y se compró todo lo que estaba en el carrito. Shidou volvió a la normalidad mentalmente, pero físicamente seguía sonrojado, tan solo al darse cuenta que seguía tomado de la mano con ella, fue suficiente para encender sus mejillas de nuevo.

De todas formas, regresaron a casa con la despensa en un taxi. En el camino, Shidou no fue dejado en paz y Tohka se recargó en su hombro, sensaciones extrañas le recorrieron el cuerpo a Shidou, calentando su cerebro y en parte… Su cuerpo.

En el tiempo en que ambos dejaron la casa para ir de compras, en la casa de los Itsuka pasaron otras cosas. Primero, Yoshino fue dejada al mando de la tele y buscó algo que mirar, en segunda, Satou también fue dejado en la sala, con una hoja de papel de una de las libretas de Tohka para escribir los avances de los entrenamientos de sus amigos y para planear nuevas estrategias, pues hoy lo habían hecho muy bien. Y en tercera y última, Kotori también estaba haciendo su tarea, sentada en el suelo y usando la mesa de la sala para poner sus útiles y libros.

Fuera de la casa de Shidou, en los apartamentos, Hikari disfrutaba de su cama y suavidad de almohadas, y como todo un perezoso, se puso a echarse una pequeña siesta que no haría mal a nadie; sobre todo a alguien como él, había recibido mucho castigo en los entrenamientos y su resistencia no era tan grande, por lo que necesitaba de su hora de siesta. Kanade, por su parte, había comprado un libro sobre gatos de la biblioteca a la que Reine la llevaba ciertas veces.

—"A menudo los gatos ronronean cuando son felices, la mayoría de las veces, es un sonido muy hermoso". —Kanade leyó el libro, acostada en su cama y le echó un ojo a su gato; él estaba lamiendo su pata, acostado como ella, en la misma posición—. Hmm… Copo de nieve, nunca me has ronroneado… ¿No eres feliz?

—Miauuu… —Fue un maullido que más pudo ser un bostezo ya que el gato dejó abrir su boca hasta el límite y después siguió lamiéndose la pata, Kanade volvió a leer su libro.

—Bien, veamos. "Los gatos juegan sin parar y no conocen nada mejor para estar felices. El juego es el mejor indicador de felicidad. A medida que el gato crece y madura, la actividad en el juego disminuye". —Kanade dejó el libro y vio con interrogación a su gato, pensando en algún juego. Luego volvió a su libro para buscar cómo hacerlo ronronear y descubrió que, al acariciarlo, así que se acercó, pero él retrocedió—. Copo de nieve, no te pongas así… Debo entrenarte como es debido, por eso compré ese libro, ¡y no pararé hasta que lo logre!

—¡Miau! —Le dio la espalda y ella lloró al estilo anime, con las manos abajo.

—¿Por qué eres tan malo conmigo? —dijo con cierta tristeza, aunque estaba contenta de tener otro gatito en casa, su conducta era difícil de soportar, el otro gatito era más agradable, este, por otro lado, aunque estaba ciertamente educado, hacía siempre lo que quería y no le importaba nada.

Ella agachó la cabeza y él volteó a mirarla con sus ojos de felino, giró su cabeza al frente antes de que ella levantara la cabeza para mirarlo. Pero ella creyó verlo, así que este juego de voltear la cabeza continuó un par de veces, hasta que copo de nieve se cansó y se sentó en frente de ella.

—Miau… —Su dueña jamás sabría que su mascota ya estaba harta de que le mirara con tristeza, así que cuando el animal caminó hasta su cuerpo y ella lo abrazó, escuchó ese ronroneo, como si fuera el sonido de un pequeño motor de motocicleta, Kanade fue feliz y abrazó al gatito e imitó un ronroneo, pensando que así se podría comunicar con su mascota, cuando ella hizo eso, él dejó los ronroneos.

—Eh… ¿Qué pasó? ¿N-No te gustó? —El gato se lamió la boca y no hizo otra cosa, ella volvió a llorar al estilo anime, los ojos del felino miraron a otro lado y el ronroneo regresó. «Solo lo hace cuando estoy triste… ¿Será esta su forma de decir que no lo esté?»

Ella sonrió ampliamente y pegó su mejilla con la de su mascota, aunque esto no le agradó al animal, se dejó por esta vez.

—Gracias. Te quiero mucho, copo de nieve.

Mientras Kanade estuvo "entrenando" a su mascota, las gemelas Yamai estaban jugando Póker, bueno, compitiendo entre las dos por ver quien hacía una mejor jugada. Estuvieron jugando varias partidas, hasta que se aburrieron y recordaron que una película de terror pasaría en la tele, por lo que fueron por Hikari y después por Kanade para ir a la casa de Shidou a verla, después de la cena, por supuesto.

Shidou regresó con Tohka mucho más calmado, tenía sus dudas sobre lo que había pasado con ella en el tiempo en el que la había dejado, pero intentó en no pensar en ella ni en el beso, o llamaría la atención de las demás.

—¿Alguna novedad? —preguntó Mio al volver con la agente de la DEM que vigilaba a los chicos, con los binoculares y escuchando todo por medio de los audífonos.

—Una película de terror, de ahí, nada. ¿Qué hizo, Mio-senpai? —Ella sonrió.

—Cuando aún trabajaba para el gobierno como espía, se decía comúnmente: "entregar el paquete", eso es lo que hice ahora. Mañana será el gran día.

—¿Por qué no hoy?

—Las condiciones no son buenas, míralos detenidamente. —Se agachó para estar a la altura de su compañera—. Atacarlos cuando están en grupo no es bueno, además, no necesitamos a los otros, solo a Hollow, ¿de qué sirve secuestrar a Princess si irán a rescatarla entre todos los demás? Ustedes están acostumbradas a dar un paso a la vez, haciendo desequilibrar un poco al enemigo, como Ellen lo hizo al secuestrar el gatito de Hollow, ¿eso de qué sirvió? Solo causó que se le viniera encima una tormenta de cólera.

—Fue una buena estrategia, Mio-senpai, debió de ver la cara de Hollow, Wescott-sama estaba satisfecho con los resultados.

—Pero no lograron nada —dijo con molestia, la otra tembló ligeramente por su fuerte voz y por su mirada de desprecio a lo comentado.

—¿Y qué haremos entonces?

—Separarlos. Desequilibrarlos. Destruir su confianza, sobre todo al chico espíritu. Todo desde adentro. Es suficiente de vigilancia, mañana empezaremos desde temprano.

—Entendido, Mio-senpai.


De vuelta en la casa de la familia Itsuka, hoy era uno de esos días en que todos están reunidos alrededor del televisor para mirar el capítulo de hoy, que por cierto, los había dejado a todos con un leve sonrojo en las mejillas, algunos se preguntaban el por qué, mientras otros todavía no sabían cómo procesar la información correctamente.

―Me pregunto, qué le habrá pasado a Tohka… ―murmuró Berserk sin quitar la cara del televisor, a pesar de que estaba apagada.

―¿Qué no prestaste atención…? ―preguntó Diva, un poco impresionada, podría decirse―. Fue obviamente por la bebida que le dio esa chica.

―Esa chica es la hechicera Mio ―señaló Nightmare, murmurando en voz baja, un poco relajada.

―Uh… ―Kanade no sabía que decir, mientras Copo de nieve estaba acostado en su regazo, intentando dormir.

―¿Kanade? ―Satou la vio que estaba actuando más extraño de lo normal y decidió preguntar, ya que tal vez podría ser importante.

―Siento que esas hechiceras tienen un plan muy… elaborado…

―De hecho, en verdad lo parece ―señaló Hikari.

―Pero… es un plan para atraparme… ―murmuró ella, mientras sentía un escalofrió recorrer todo su cuerpo.

―Tienes razón en eso, Kanade, pero no te preocupes, no te dejaremos sola, ¿verdad, Shidou? ―Satou miró al chico de cabello azul buscando una respuesta, pero este no hablaba, había tenido las manos cubriéndole la cara durante casi todo el capítulo, estaba muy avergonzado―. ¿Shidou…?

―Ya, ya… No te preocupes, Shidou. ―Kanade le dio palmaditas en la espalda, intentando hacer que se sintiera mejor, pero parecía no lograr nada.

―Eh… ¿Cuándo crees que se le pase, Satou? ―preguntó Hikari, murmurando en su oído con cuidado de que el otro chico no lo escuchara.

―No lo sé, Hikari, pero espero que sea pronto, es raro verlo así…

―¡Bueno, gente! Ya que Shidou no está disponible en este momento para dar las palabras finales… ¡Yo lo haré! ―Nightmare dejó salir su voz y se dirigió al público.

―¡No, yo lo haré! ―Berserk llegó justo a un lado de ella e intentó acaparar toda la atención.

―¡A ti ya te tocó!

―¡Y a ti igual!

Mientras que ellas discutían sin parecer detenerse, Diva sacó la pequeña consola y se puso a jugar, ignorando lo que pasaba en el mundo exterior, mientras que los otros tres seguían ahí, sin hacer nada relevante.

―Muchas gracias por haber leído hasta aquí, esperamos que les haya gustado y entretenido el capítulo de hoy, nos vemos hasta el próximo, pueden dejar cualquier duda que tengan en los reviews, o igualmente por MP, hasta la próxima. ―Satou se despidió del publicó como es debido al ver que con las dos Anti-espíritus no hacían ningún avance, en cuanto ellas lo oyeron, fueron directamente hacia él, dejando sus diferencias de lado.

―¡Era mi turno, Satou!

―¡No, era mío, tu fuera, Nightmare!

―Ahhh…. Nunca cambian…