Primero que nada gracias a todos por sus maravillosas opiniones sobre la historia y me alegra en serio! De hecho hasta me sonrojan *.* pero más que nada, gracias por continuar hasta ahora leyendo y permítanse celebrar conmigo mi 5to año en fanfiction :3 parece que fue ayer °w°
Happy Birthday to me! No continúen si no tienen seguro, porque al final el que sobreviva tiene que decir !LEI EL STAGE 36 Y VIVI PARA CONTARLO!
Enjoy
Stage: 36
"It's a geass"
-Quédate-
No era una orden pero tampoco una opción, era lo correcto.
-Y yo traeré la pizza-
Salí lo más rápido que pude de la habitación para buscar otro lugar en el cual poder ocultarme. Parecería una bobería estar llorando por esto cuando había gente con peores vivencias que una relación amorosa fallida.
C.C. P.O.V.
Cuando Milly salió, supe que no regresaría. No al menos hasta que ambos hubiéramos desaparecido de la habitación. Y yo me quedé parada en la puerta sin saber realmente qué hacer. Sin saber cómo tratar esta situación o si incluso era mi lugar. Todos lo asumían, todos lo pensaban. Que estar a lado de Lelouch y seguirlo a todas partes era porque yo era su-
Nadie me había preguntado a mí, todo esto había empezado con un contrato.
Solo no debía dejarlo morir y para eso era capaz de tomar una bala por él, simple. No porque estuviera locamente enamorada como para dar mi vida por un ególatra principito.
Mi motivo en esta vida se había convertido en buscar a alguien que me asesinara y a estas alturas debía preguntarme: ¿Qué demonios seguía haciendo aquí?
¿Cuál era mi motivo de permanecer?
El contrato se había dado por terminado hacía tiempo, yo ya me había retirado a una vida campesina y tranquila. ¿Por qué demonios había regresado a esto? Nadie me había obligado, nadie me estaba pagando.
¿Quién podría argumentar algo si me iba?
Mi mano se tomó de la perilla de la puerta.
¿Qué hacía yo aquí si no era vagar de un lado a otro sin motivo?
Giré a perilla y abrí la puerta, solo para azotarla cerrada en el mismo momento. Debía dejar de mentirme a mí misma de igual manera, después de tanto tiempo que había deseado una vida normal y que ahora la tenía, lo más parecido a normal, le estaba huyendo. ¿Por qué le tenía miedo? Ni idea, no era algo que me pusiera a filosofar mucho.
De hecho no sabía siquiera porqué estaba tan indecisa, pero no recordaba cuándo en toda mi existencia había tomado una decisión tan importante.
Porque todo aquello que podíamos decidir nos afectaba, de una u otra forma, tarde que temprano. Y lo siguiente era como un geass, un deseo.
Puse el seguro de la puerta y me giré.
Esto era lo que en un principio me había traído hasta aquí. Comencé a caminar hacia el sofá, de esas memorias difusas, donde la prioridad había sido un poco de amor. Él estaba aquí, mal que bien. Al final, sin una necesidad de usar un poder de atracción más que sarcasmo y burlas. No dándole importancia y tampoco necesitándolo.
Pasé una mano por su frente.
Yo no lo llamé.
Sus facciones tranquilas se apretaron en señal de despertar. Me senté en la orilla del sofá sin despegar mi mano de su rostro.
¿Quería un cartel luminoso para darme cuenta?
Abrió lentamente sus ojos violáceos y me miró, no dijo nada. Yo tampoco. Mi mano se deslizó hasta su mejilla con suavidad y mis dedos marcaron su contorno.
-Escuchaste todo- susurró. No tuve que moverme un centímetro para afirmarlo, además no era una pregunta. Vi en sus ojos un claro miedo de que por alguna extraña razón, algo cambiara.
¿Cómo qué?
-Tú eres mi cómplice- dije. Eso podía decir mucho de nuestra relación y como mínimo podía asegurarle que nada cambiaba después de todo lo que había pasado.
Pero no era suficiente ¿Cierto? Era lo normal. Era volver a lo mismo, casi como decir: "Oye, estamos juntos en esto. Por un contrato" aunque desde el mismo había pasado mucho tiempo y hoy no era algo válido.
Nada con poder. Solo una excusa…
¿Qué nos unía estos días?
Quizás era hora de averiguarlo.
Con un dedo acaricie su mejilla.
-¿Recuerdas cuál era mi geass?-pregunté suavemente, no necesitó más de dos segundos para recordarlo, asintió casi imperceptible –Se dice, que el geass es la interpretación de los deseos más profundos del portador, aquello que te hace falta para una vida plena-
Como poder sobre los demás.
Como tiempo.
Como amor…
-Es algo que al final el geass no te puede dar, no al menos de una manera real-
El geass en sí era una dura lección.
-Y creo que finalmente he aprendido a conseguir lo que quiero, sin necesidad de un poder de los dioses- pensar que me llevó tanto tiempo.
Bajé de un solo movimiento hasta sus labios, mano aferrándose a su mejilla ayudando a la profundidad. Cerré los ojos sin querer enterarme de lo siguiente, cerré los ojos porque nunca tuve una razón para creer que Lelouch regresaba este sentimiento. Podía ser como con Milly. Podía ser solo un capricho individual y durante todo el tiempo que llevaba de conocerlo, aquellas veces que lo había besado, habían tenido un porqué sin tener relación con el amor.
Tenía miedo, realmente tenía miedo.
Hasta que sus manos se tomaron de mis mejillas, acortando la más pequeña distancia entre ambos.
Lelouch P.O.V.
Cosas que hacer por orden de prioridad:
Borrarle la memoria a Milly y borrarme las últimas horas con Milly. Podría reírme al respecto pero prefería tenerlo en el fondo de mi mente. No era que no sospechara nada de todo lo que dijo, pero escucharlo de su boca era muy distinto. Escalofriante, me daba incluso cierto miedo enterarme que de hecho teníamos un matrimonio arreglado desde niños.
No agradecería mi destino de la misma forma, de ahora en adelante.
Sin mencionar que seguía temiendo-respetando sus habilidades para conocer a la gente de verdad. En serio. Se llevó una exclusiva entre sus manos y aunque sabía que no haría mal uso de eso, presentía que si alguien se enteraría sería Nunnally. Después de todo Milly había declarado que su presencia en este barco era por mi hermana menor y nada más.
Como si necesitara ese permiso.
Por otro lado, lo siguiente era un poco más complicado.
-Tiendes a pensar demasiado las cosas- comentó C.C. jugando con los mechones de mi cabello, como si nada hubiese pasado. Como si las cosas siguieran igual. –Vas a darte un gran dolor de cabeza-
Como si no lo tuviera ya. Suspiré.
Personalmente tampoco sabía cómo llevar esto y la naturalidad con la que ella actuaba casi me hacía pensar que realmente todo era producto de mi imaginación.
Sabía perfectamente que no debía esperar lo mismo que con Milly, bueno, ellas eran diferentes. Nos conocíamos en diferentes circunstancias, mientras que C.C. era parte de mi presente, Milly era igual de importante en mi pasado. Era como si ambas conocieran a diferentes personas, y aunque ninguna hiciera distinción de los cambios, los conocían.
Eso y que además, las amaba a ambas, solo que…
-Incluso tu temperatura está por encima de lo normal- C.C. tenía ambas manos en mi frente desde hacía una hora y no quería que mi piel se calentara –No te levantarás de aquí el día de hoy- declaró.
Se hacían sentir en diferentes formas. No es como si necesitara que esta bruja fuese mi niñera, tampoco que Milly fuera mi parte divertida y libre, solo no podías sentir lo mismo por dos personas tan distintas, aunque ambas sintieran lo mismo. o algo parecido, eso me habían dado a entender el día de hoy.
Quizás por esto nunca quise realmente involucrarme en este asunto desde un inicio.
Alto.
-¿Qué?- me senté de inmediato con un pinchazo de dolor atravesando por mi sien. Me llevé la mano hacia el lugar tratando de amortiguarlo pero C.C. solo negó sin dejar más espacio a discusión -¿Recuerdas cuál es el destino de esta nave? No es un crucero vacacionista- declaré.
Se podían parecer en sacarme de mi itinerario cada vez que se les antojaba.
Se levantó del sofá y rodeó la mesa tomando su chaleco y zapatos. Me lanzó mi propia chaqueta y se cruzó de brazos en espera de algo que no comprendía.
-Sé a donde vamos y de la misma manera sé que no llegaremos ni mañana ni pasado- me tendió la mano y me levantó de mi lugar en el sofá, después de eso no me soltó. –Es el primer día a bordo y han pasado ciertas cosas a las cuales les debes un tiempo importante-
No era tan importante.
-Te estás tomando muy en serio el papel- comenté entre dientes, me escuchó y estrechó la mirada.
-Para situaciones difíciles, medidas drásticas- recitó halándome hasta la puerta por mi antebrazo. Pero se detuvo justo antes de abrir, suspiró cerrando los ojos por unos segundos para componerse. –Confía en mí- fue lo único que dijo después de eso.
Ambas desbordaban confianza. En ambas podía confiar plenamente.
Asentí, aunque no estaba tan seguro de que me había visto.
Seguía sin poder notar una diferencia que resaltara de lo que comúnmente era una relación entre ambos. C.C. podía adquirir esa personalidad de dictadora como cuando se llevó mi laptop hace unos meses. Podía ser muy persuasiva también si así lo quería. Solo que le era difícil pedírmelo por las buenas, ¿Debía resistirme para facilitárselo?
La verdad, en sí, era que estaba cansado.
Y prefería expresar solo el 50% de mi normal oposición.
Dejé que me arrastrara lejos de la habitación de Milly, supongo que sabía dónde estaba la mía. Mi mente estaba llegando a una importante conclusión como para prestarle importancia a camino.
Realmente no era de un caballero comparar dos mujeres, tampoco pensar en lo que tenía una o que no tenía la otra. Simplemente eran dos mujeres importantes en mi vida, así que sin distinguir o complicarme, sabía sin poder expresarlo quien estaba un paso adelante y quién simplemente no competía por algo que ya tenía.
Era algo que solo yo sabía.
Desperté de mis pensamientos cuando nos cruzaron varios miembros de la Orden que corrían como locos, hasta el momento en que se dieron cuenta con quien estaban a punto de chocar. Disimulaban que no corrían, disimulaban que no llevaban prisa, ni que sus ojos giraban en todas direcciones con tanta rapidez que era espeluznante, disimulaban que no seguían tras el premio de Milly, y cuando creyeron que estaban fuera de vista continuaron corriendo y gritando.
Creí que eran veteranos de guerra, serios y comprometidos.
-Quien las encuentre sufrirá- comenté en voz alta para nadie en especial, era todo lo que podía prometer por el momento a falta de un buen motivo para pensar el castigo. C.C. sonrió entretenida por la declaración, pero había algo extraño en su sonrisa que me hizo dejar de caminar.
-Tu reputación está a salvo- dijo de inmediato halándome para seguir, debía estar bromeando –Aunque no podría decir lo mismo de la de Suzaku- agregó.
Sí, me debía unas cuantas. Yo no opondría resistencia.
Solo cuando llegábamos a mi habitación, nos volvimos a topar con otra persona, casi como si fuera kármico. Suzaku dobló en la esquina con una velocidad increíble y falto de aliento. Se detuvo apenas nos vio y examinó la situación de pies a cabeza, solo que enarcó una ceja algo contrariado.
-¿Dónde te habías metido, Lelouch?- casi podría sonar a regaño. Entrecerré los ojos, exasperado.
-Atando a Milly a un misil- comenté, abrió los ojos sorprendido imaginando la posibilidad.
-Te creo capaz- comentó a su defensa mirando en todas direcciones mientras hablaba. Así que también estaba participando en el juego de Milly. Bueno, no tendría piedad diciéndole que C.C. había encontrado aquél material ya. –Tengo que irme- declaró, no es como si me hubiera dejado decírselo ¿Verdad?
Yo ya estaba entrando por la puerta de mi habitación cuando escuché cuando sentí que no me seguían, entonces escuché a C.C. hablar en mi espalda, ella todavía afuera.
-Hey, Suzaku- llamó.
Me detuve. ¿Le diría? El mundo estaba en completo silencio para escuchar lo siguiente.
-Lindo lunar en el trasero-
EUREKA.
Se pudo escuchar el llanto de indignación de mi Knight por todo el submarino incluso con la puerta de mi habitación siendo cerrada en su nariz. oh sí, C.C. no lo dejaría en paz.
C.C. P.O.V.
Lelouch estaba siendo un buen niño obediente, me preguntaba por qué. Quizás este no era Lelouch, quizás este era un impostor que no sabía que debía ponerle pero a todo lo que yo dijera.
Solo alucinaba, la verdad era que sí era Lelouch, o la nueva etapa en la que había entrado. No puedes ir por la vida siendo solo un principito mimado, o un rebelde, o la persona más odiaba del mundo. La vida de todas las personas tenía etapas, y él había tenido cambios tan activos, que ahora que entraba en cierto estado de pasividad era extraño, para cualquier otro sería describirlo como que estaba enfermo.
Él solo estaba esperando el momento adecuado para el último salto. O lo que yo esperaba fuese el último.
No es como si pudieran culparlo tampoco, no siempre se podía estar en la defensa o el ataque, por naturaleza. Solo que Lelouch lo había evitado por tanto tiempo que ahora podía dar miedo.
Era como ver a otra persona.
Aquí es donde muchos se darían cuenta de que era hermano de Nunnally. Terminó dormido en su cama, después de un baño. Y no se veían señas de que despertara pronto. Aunque ya llevaba más de cuatro horas así, y si el reloj no nos engañaba, ya era tarde. El sol se había ocultado, solo que no lo podíamos ver.
El submarino había caído en una tranquila calma, la mayoría debía estar durmiendo. Pero yo no encontraba hora para cerrar los ojos como todos y relajarme.
¿Cuándo se habían cambiado los papeles?
Lelouch durmiendo y yo sumamente preocupada. Así que esto sentía cuando yo dormía medio desnuda en su cama cuando él trabajaba, era una buena inspiración debía añadir.
Pero me hacía preguntarme cuánto tiempo llevaba sin dormir de esta manera o solo dormir. Al menos más de un par de horas. ¿Cuánto tiempo llevaba yo ignorando esto?
Hacíamos lo mejor, eso sin duda. Pero Lelouch tenía una facilidad por ocultar las cosas.
Facilidad que al parecer era de familia.
Después de todo, no estuviéramos aquí si no fuera por Nunnally.
Cuando recién comenzó con esto creí que no sería un proyecto posible. Tampoco le veía un uso cercano, ¿Para qué un submarino? La pelea se había llevado en el aire desde siempre. ¿Por qué cambiar? Entonces me ponía a pensar un poco más y me daba miedo llegar a la conclusión de que Nunnally sabía lo que pasaría con Lelouch.
Lo que le haría falta.
No poder para ganar esta lucha, debíamos admitirlo, esto no se hubiera extendido más de un mes si el verdadero Zero hubiera actuado como anteriormente lo hacía. Incluso si Nunnally seguía viviendo para darle un impulso a Lelouch, eso no era ya lo importante. No era una razón tan fuerte como para poner al mundo de cabeza.
Así que ella construyó esta fortaleza, que lo ayudara en su lenta lucha.
A sobrevivir.
A encontrar la fuerza que lo haría terminar esto. ¿Cuánto tiempo había pasado desde el último milagro?
El entregarle el submarino hasta ahora también tenía un por qué. Lelouch lo estaba pasando por alto, o se le había olvidado el gran problema en el que estábamos.
Su identidad como Zero ya no era más una identidad desconocida. Eso mermó nuestras alianzas.
Sabía por Nunnally que desde ese día Lelouch no se había involucrado con esa información. No había pedido una sola vez el informe de nuestras alianzas y rupturas políticas. Es un decir, Japón-China-Britannia seguía siendo la alianza fuerte, pero de los países que se unido en los últimos años perdimos poco menos de la mitad.
Poco menos.
Era un juego empatado, era una bomba de tiempo.
Una alianza era un convenio donde todos los participantes se ayudarían o se unirían contra quien decidieran. Que One tuviera a poco menos de la mitad del mundo con un simple teatro nos dejaba al descubierto de muchos puntos y a nuestros aliados también. El mundo era un campo minado, que con una orden, un mal paso o una intervención no solicitada, se convertiría en la nueva guerra mundial.
Entonces yo no veía una resolución pacífica en ningún sentido. Sería una nueva escalada individual hacia el poder porque One no tenía esa capacidad de controlar a tantos bajo su mando.
Después de todo esto, llegaba a una nueva conclusión.
¿Quién protegía a quien?
Lelouch dejando a Nunnally en tierra en medio de una guerra a punto de estallar, o Nunnally metiendo a Lelouch en una fortaleza casi indestructible que se movía invisiblemente bajo el mar.
Era de pensarse.
Ella incluso había traído a Akito y no precisamente para cuidarla y quitarle una preocupación a Suzaku. De ser así, Akito no estaría a bordo. Era como un Knight extra-oficial por más que le doliera a Suzaku y no porque Nunnally no confiara en él, sino porque había caído en el mismo círculo vicioso que Lelouch, las cosas no podían salir de la misma forma dos veces.
¿Se daban cuenta?
Eran como fantasmas tratando de dejar su huella en el mundo.
Nunnally seguía siendo más Emperatriz que Lelouch. Ohgi tenía el poder de Japón y no el líder de la Orden, Todou administraba el ejército Japonés y Cornelia el de Britannia, One incluso perdía por sus propios descuidos.
¿Qué parte real estaban haciendo Lelouch y Suzaku?
El teatro.
Ninguno de los dos debía estar aquí. Lo pensaba yo, lo pensaba Nunnally, lo pensaban todos. Solo que seguían siendo necesarios como un ejemplo a seguir.
Argh.
Este mundo era complicado y si entremezclabas emociones, la guerra mundial se llevaba dentro de uno. Al final qué quedaba.
One P.O.V.
Las cosas iban bien, al final no podía quejarme. Solo que había un amargo sabor de boca al cantar victoria. Como si no llenara mi deseo o no me bastara.
Claro que todavía no ganaba, el mundo seguía siendo igual. En el mundo seguía existiendo Britannia y Zero, pero hasta este punto esperaba poder sentirme grande. Con una victoria que ya sonara por todas partes. ¿Realmente estaba siendo cliché? ¿Seguía siendo una sombra de Zero? No me gustaba la idea, después de todo el empeño que le había puesto a las apariciones y verdades rebeladas.
Como si nada importara.
No parecía un verdadero mesías, eso debía hacer. Debía demostrarle al mundo que Zero no era de confiar, eso ya estaba hecho hasta cierto punto. Debía demostrarle al mundo que tenía la capacidad de hacerlo realidad, ¡Bingo!
Necesitaba una mayor aparición y catástrofe. Entonces se acercarían a mí, sin razón.
Por miedo.
Como algunos lo hacían ahora. Sin fin de diplomáticos venían a Australische en negociaciones. Eran generalmente países que seguían resentidos con Britannia a pesar de todo, pero no lo suficiente como para rebelarse. Venían en primer lugar a discutir los términos de una alianza con Australische, y conmigo, interesados más que nada en el poder económico.
-¿Qué mejor que una venganza y un lugar en la historia?- les decía –Apoyando al nuevo Emperador de Britannia, entonces serán intocables-
Algunos se convencían, otros se regresaban. ¿Qué más daba? La idea de esto solo era ver mermada la fuerza de mi enemigo y su confianza con los demás destrozada. Entonces la pelea acabaría más rápido. Sin aliados, no había qué hacer por la vía legal, tampoco un apoyo importante o que le importara al mundo.
Nos dejarían en iguales condiciones. Dos renegados peleando por un poder que estaba dejando de existir.
Así como lo quería. Solo destruir, no necesariamente ganar algo al final. ¿Quién querría esas responsabilidades? Mis metas aunque simples, causaban más problemas.
-Richard, afuera hay unos hombres que desean verte-
Tan solicitado en los últimos días. Como si siempre hubiese estado presente en este absurdo mundo, solo cuando se les ofrecía una oportunidad tentadora, tarde que temprano todos caían. Fuera sentido de lealtad, lo que importaba era el poder.
-Hazlos pasar, los estaba esperando-
Bajé los pies del escritorio y mi rostro no podía tener una sonrisa más complacida por uno de los resultados que no esperaba y me saborearía por días.
-Sr. Representante de Camboya- saludé, poniéndome de pié.
Ellos siempre tendrían esa expresión cuando veían a alguien joven saludarlos como todo un político. Deberían estar acostumbrados, Britannia al menos debería haber logrado eso. Solo que verlo fuera del Imperio podías parecerle raro, y más viniendo del líder de una rebelión.
El hombre cuya apariencia no me importaba en lo absoluto se inclinó levemente en reconocimiento y me señaló a su acompañante.
-Permítame presentarle al Dr. Smith, Ingeniero del Instituto de Toromo-
Podía permitir expresar mi interés por esa reunión, después de todo estos hombres habían solicitado una reunión con la mayor urgencia posible, para tratar asuntos, según comentaron, que me interesarían en más de un sentido. No me costaba nada brincarme algunas citas si esto me ayudaría de alguna forma que no conocía.
Los invité a tomar asiento, sus miradas ansiosas me extasiaban.
-¿Y bien?- tampoco podía esperar tanto.
Los hombres se miraron por un par de segundos, antes de que el Ingeniero de no sé dónde comenzara a hablar.
-Usted verá…he trabajado con Britannia desde su primer gran creación, DAMOCLES-
Oh si.
-Hasta sus más recientes creaciones...-
Suzaku P.O.V.
Esto estaría más calmado de no ser por la tormenta. Teníamos tanta suerte. Tres días dentro de esta tumba acuática que comenzaba a aborrecer y ahora se mecía de un lado a otro como cuna. Comenzando a tocar mis nervios, mareándome. Teníamos cuatro horas siendo mecidos por las corrientes marinas en lo más ligero que parecían surtir un mayor efecto.
Una leve sensación de desequilibrio que me sacaba de quicio. Sin nada que ver, sin aire fresco que respirar, sin la luz del sol.
-¡ESTOY TOMANDO UN COLOR LAGARTIJA!-
Con Milly abordo.
Tenía que aguantar las ganas de abrir una escotilla y nadar de vuelta a Japón.
-¡Esto es serio, SUZAKU!- me señaló como si pudiera hacer algo.
-Lo siento, lo siento. Pero no hay forma de tomar el sol aquí adentro- traté de hacerle entender, aunque debió haberlo pensado antes de inmiscuirse en este viaje.
Si bien no había convivido tanto con ellos desde… no se, su presencia era bastante incómoda en el sentido de que no sabía cómo ser o actuar frente a ellos después de que había escondido cierta parte de mí desde el día en que los había conocido. No tan exagerado como Lelouch, era como volverlo a conocer, pero sí me sentía avergonzado por no haber confiado un par de cosas con ellos, en especial con Milly.
Eso y haber dejado que el Emperador jugara con sus mentes. Charles, no Lelouch. Aunque a estas alturas daba la misma.
Sabía que debía enfrentar esto tarde que temprano y pedir algo de perdón para redimirme, solo que esperaba que en ese momento estuviera Lelouch para dividir equitativamente la culpa. El maldito llevaba dos días sin salir de su habitación, no es como si lo necesitaran para ¿Organizar la limpieza de la cubierta? Pero solo había recibido sus llamadas cada dos horas para confirmar que seguíamos en el rumbo correcto. Eso o C.C. encargando desayuno, comida o cena.
Esos dos se traían algo entre manos.
Mientras me mantuvieran fuera no me quejaba.
Akito también había permanecido a una razonable distancia de mi ser, así que solo era por Milly, Shirley y Rivalz que me sentía ahogado. En un sentido culposo.
-Sabes, Suzaku-kun… realmente es fácil saber en qué piensas- me sonrojé y traté de borrar mis expresiones faciales antes de que Milly confirmara las palabras de Shirley, pero con verla sonreír mientras jugaba con la comida en su plato, sabía que era tarde aunque no me mirara directamente.
Creí que solo era cosa de Lelouch.
-Ya has pedido perdón con la mirada más veces de las que puedo contar- añadió Milly con una ligera mueca de simpatía, alargó su mano para ponerla encima de la mía –Y créeme que si no te hubiéramos perdonado desde antes de subir a esta cosa, tus fotografías estarían en la red más popular de Japón- trató de reconfortarme.
Justo como solía hacerlo Lelouch.
-Bien…- era lo único que podía comentar. Pero seguía sin sentirme cómodo.
¿Quizás era algo más?
-Pero no me siento cómodo con ustedes a bordo en una nave que probablemente tendrá un destino bélico- agregué, jugando con los vegetales en mi propio plato. Tamaki y su turno de cocinar.
Milly chasqueó la lengua restando importancia a mis palabras. –No sé por lo demás pero yo considero interesante ver cómo son tú y Lelouch realmente, y de cerca-
Para mi desgracia, Shirley y Rivalz asintieron.
-No es que no fueran tan…- el peli azul no sabía cómo proseguir –Bueno, realmente sí ocultaron bastantes cosas que eran parte importante de ustedes. Y son cosas tan sorprendentes o contrarias a lo que aparentaban que por lo menos yo me veo interesado en un Lelouch que hizo un ejército a nuestras espaldas, que el que fingía solo cuidar a Nunnally-
A decir verdad, esas eran imágenes muy contrarias entre sí.
-Y tú como su fiel seguidor cuando parecían llevarse de la patada como enemigos- agregó Milly, le entretenía.
De una manera sádica. Nos estaban probando, Shirley se encogió de hombros cuando la miré para que terminara de decir lo que quisiera, pero al final era ella la que sabía más de todos y había sido testigo de primera mano. No necesitaba más escenas, cuando Milly estaba ansiosa.
Reamente dudo que quisiera saber de lo que éramos capaces.
-Míralo como un experimento, Suzaku- retomó la palabra Milly agitando su tenedor en mi dirección. –Es en los momentos más difíciles que los verdaderos rostros de las personas se dan a conocer-
Ni que lo diga.
-No necesito saber nada más- dije, pero entonces llegaba esa parte donde no debí de haber hablado.
-¡ALERTA ROJA! ¡ALERTA ROJA! ¡PREPARENSE PARA IMPACTO!-
Se suponía que esto era un arma tan poderosa e indestructible como el Damocles, multiplicando más de dos veces su tamaño, indetectable, y el mejor método de ataque submarino que el hombre había podido crear hasta ahora.
¡¿Dónde estaba todo eso ahora?!
Me levanté de la mesa de inmediato y podía sentir a los demás siguiéndome. La alerta había salido de la nada sin motivo aparente y todos corrían con la misma confusión sin respuestas. No tomó mucho tiempo para alcanzar el centro de mandos y Lelouch sorprendentemente estaba presente y al parecer al tanto de lo que pasaba.
Con una calma en su cara que quería arrancar.
Miraba con devoción la pantalla más grande que proyectaba nuestra posición en el mapa y algo que parpadeaba acercándose con una rapidez de temer. ¿Qué estaba pensando? No era momento para congelarse, aunque parecía ligeramente contento de lo que pasaba. Entonces aplastó un botón sobre el tablero a su derecha, y comenzó a hablar.
-Todos los tripulantes y personal de la nave, tomen posiciones de impacto. Permanezcan firmes, sosténganse de algo, no hay nada qué temer solo será un pequeño impacto-
Estaba desquiciado ¿Cierto? Me emparejé rápidamente a su altura y lo miré en espera de una explicación pero no se veía cercana, solo atiné a aferrarme de la baranda frente a nosotros con ambas manos.
-¿Sabes lo que haces?- era lo único a cuestionar, ¿O era una idea suicida? Sonrió. Creo que con eso era suficiente.
Giré sobre mi hombro y Shirley se acercó de inmediato para agarrarse de la baranda. Rivalz y Milly se tomaron de otros tubos que les quedaban cerca y se acuclillaron para más seguridad.
Cuando volví a ver a Lelouch, su mano derecha se aferraba a la baranda, mientras la izquierda rodeaba la cintura de C.C.
Entonces el impacto llegó y todo se sacudió.
Milly P.O.V.
Quería saber cómo hacían todas estas personas para confiar en las palabras de Lelouch por más increíbles que sonaran. Como eso de esperar un impacto ¿Qué clase de líder era?
Lo cierto era que lo estaba conociendo de nuevo. Sus gestos, palabras, acciones, su verdadera forma de ser. Desde siempre sabía que era un príncipe, egocéntrico, desinteresado, preocupado por un reducido círculo de personas y bastante mandón. Pero de eso hasta el momento en que mostró su linaje y después ser Zero, mi concepto de él cambiaba.
Esperaba llegar a verlo en acción como realmente siempre debió haber sido, y no había mejor momento que este, incluso si eso significaba poner mi vida en riesgo. Era algo que valía la pena al final, porque era mi mejor amigo. Y debíamos apoyarlo.
Solo que estaba cambiando rápido de nuevo. Podía notar la forma en que sus manos buscaban un nuevo apoyo, debía estar feliz por eso. Debía estar orgullosa de que finalmente su vida tomara un rumbo con futuro incluso si era a costa mía.
Todo se sacudió.
Las luces se apagaron por más de un par de segundos sumiéndonos en una aterradora oscuridad. Sentía que éramos mecidos de un lado a otro sin distinguir realmente las direcciones, hasta que se encendió una luz roja sobre nosotros. La misma que había anunciado el impacto, parpadeaba mostrándome en cámara lenta lo que pasaba.
Suzaku abrazaba a Shirley y ella se aferraba a su camisa, su cara decidida a soportar lo que fuese.
Rivalz apretando su cuerpo contra el mío tratando de disminuir el movimiento que nos sacudía por temor a golpearnos.
Lelouch acuclillado como todos, pero su mano buscando un botón en el panel sobre su cabeza. Entonces lo alcanzó.
Se sintió un movimiento aún más fuerte que el primero y se hizo presente esa sensación en el estómago cuando eras jalado rápidamente hacia abajo y algo en tu cuerpo quería subir al mismo tiempo. Entonces la luz roja se apagó y la iluminación volvió a la normalidad, todos nos poníamos de pié lentamente sin saber qué había pasado realmente.
Suzaku explotó al respecto.
-Explica, ahora- advirtió tendiéndole la mano a Shirley para ponerla de pié. Lelouch se sacudía y enderezaba sus ropas ignorando lo más que podía a Suzaku.
Sus interacciones eran algo bizarras.
-Era parte del plan- fue lo único que dijo Lelouch a su defensa. Entonces se giró a dar más de un par de órdenes a diestra y siniestra con todos nosotros siguiéndole el paso.
Esta parte no era tan diferente, al menos no para mí que sin importar lo que hubiese pasado, siempre tenía en mente de dónde venía y cuál era su estatus real en la sociedad. Nunca había dejado de verlo como príncipe y me esforzaba día a día en callarme cualquier palabra que pudiese comprometerlo.
-Pero quiero saber ¡Qué parte del plan es!-
Suzaku en sí era más expresivo y volátil de lo que mostraba en la Academia.
Lelouch tuvo que detenerse masajeándose la sien como cuando yo lo molestaba. Miró a Suzaku, nos miró a nosotros y se dio cuenta que de una o de otra manera debía dar una muy buena explicación. Suspiró audiblemente.
-One gana- dijo. Sin nada de emoción.
¿Eh?
Debió haber visto mi expresión. Personalmente no era del ejército y ni siquiera tenía nada qué hacer aquí, pero dudo que eso siquiera lo entendiera Suzaku cuya expresión era la misma que la mía.
-El plan es dejar a One ganar- dijo una vez más pero lanzándose en una detallada explicación -¿Creyeron realmente que me había olvidado del conflicto en el que involucró al mundo entero?-
De eso sí sabía algo. Suzaku fingió demencia.
-Ha divido al mundo en dos partes casi iguales- señaló para mí y los demás –Aunque la mejor parte sigue con nosotros, nos deja vulnerables a ser traicionados desde cualquier punto, o al menos eso espera él-
Hasta ahí tenía sentido.
-¿Qué tiene que ver eso con la alarma de impacto y todo eso?- Suzaku estaba un tanto nervioso.
-Hice arreglos con Camboya, especialmente con los Directores del Instituto de Toromo, creadores de esto- aclaró Lelouch señalando a su alrededor el gran submarino –Para que nos delataran-
-Creí que habíamos superado esta etapa de planes sin sentido- continuó mi ojiverde compañero muy contrariado pasándose las manos por la cara –Eres un bastardo, Lelouch-
Suzaku ya había comprendido algo que yo no.
-Sería más sospechoso que no se enterara de algo tan grande como un arma enviada de manera submarina, a que el secreto saliera a la luz y tratara de utilizarlo a su favor-
Cobraba un poco de sentido.
-Así que arreglé que le contaran esto y que él pensara que nos destruyó el primer acercamiento a la Isla, para que bajara la guardia más de lo normal-
-Debo admitirlo, Lelouch- comenté con una gran sonrisa acercándome para poner una mano en su hombro –Serás un bastardo como dijo Suzaku, pero uno muy inteligente-
No sabía si sentirse alabado u ofendido. Sacudió la cabeza un poco y continuó por la mirada todavía inconforme de Suzaku.
-Él piensa que nos destruyó porque dejé que explotara la carcasa exterior del B.K. Nautilus- se giró a la pantalla más cercana y ordenó que mostraran los planos de la nave.
Podíamos ver claramente que esto era como un huevo, cuyo cascarón se rompió y el pollito salió por abajo sin que nadie se diera cuenta. Inteligente.
-Somos escondidos por el KAMALEON de Lloyd- concluyó muy orgulloso de su plan, Suzaku se cruzó de brazos contrariado.
-La próxima vez…- más no terminó la frase y se giró saliendo del lugar, aunque admito que sería entretenido ver una próxima vez. Decidí que lo mejor sería seguir a Suzaku.
Con un leve asentimiento me despedí de Lelouch y jalé a Shirley y Rivalz conmigo. Después de todo, solo había un lugar junto a Lelouch y estaba ocupado.
Teníamos que ser los amigos que estarían tras él con ánimo y pompones.
Lelouch P.O.V.
Había salido mejor de lo que esperaba. Suzaku después de todo había pensado que este sería el primer viaje del Titanic. Qué drama. Como si esto pudiera ser destruido tan fácil.
Caminé hasta la mesa central y me senté. Había salido bien, ¡En serio! Estaba orgulloso de mí mismo. Incluso sentía que retrocedía a un punto en el pasado en el cual esto salía tan bien que me daba frutos inesperados y ventajas difíciles de creer.
-¡Zero-sama!...-
En serio. Me sentía renovado.
-¡En las bodegas se ha detectado un agujero, el agua se filtra!-
Permítanme estrellar mi cabeza en la mesa.
-¡Nos hundimos!-
¿En serio? Errar es de humanos, quizás después de todo sí había perdido mi toque. O era penitencia.
Recuerden: ¡HE SOBREVIVO AL STAGE 36 Y DEJARÉ REVIEW!
anySuzuki
