Amor de peluche

Desde aquel accidente ya habían pasado dos días, nadie decía nada del tema. Mikan tenía el ánimo por los suelos, después de todo que tu prima termina en el hospital no es algo fácil, ese día no tenía ganas de nada por eso simplemente se fue a dar una vuelta por todo Gakuen Alice a ver si se despejaba

– Yo sabía que algo ocultaba, pero aun así –se detiene abruptamente–. V-vamos Mikan no llores, e-ella estará bien... bien...

– Oye ayúdame con esto, pesa mucho~

– Voy, esta muy pesada –Mikan se queda en blanco al ver los peluches caminando y hablando.

– Oye niña ¿nos podrías ayudar, por favor? –pregunto un muñequito mirandola y llamandola con su brazito. Mikan solo asiente y toma en una de sus manos la cubeta, los peluches empiezan a dirigirla a un lugar, algo alejado.

Cuando llegaron ahí había un chico rubio, estaba sentado en una banca mientras se cubría la boca, Mikan al verlo nota cual es su problema.

– Oye ¿te encuentras bien? –pregunta Mikan tocándole el hombro.

– ¿Eh? –levanta su vista, dejando ver su ojos cafés–. Claro estoy bien –le sonríe amablemente–. Oh vaya, yo solo quería un poco de agua para mi medicina –dice viendo la cubeta que Mikan traía en sus manos.

– ¡Espera! –dice y se tele transporta a su cuarto tomando un vaso y un frasco de pastillas–. Espero que esto funcione –rompe una de las pastillas y hecha el polvo en el agua, después vuelve a donde el chico y le da el vaso.

El sin saber nada toma el agua para poder tragar las pastillas, después de unos minutos en silencio él la voltea a ver con una cálida sonrisa en su rostro–. Gracias, un gusto soy Kaname Sono –se presenta.

– Y yo soy Mikan Sakura –igual se presenta con una sonrisa amigable.

– Oh no serás acaso... –murmura pero no termina por que llega a su lado Tsubasa, Misaki y Megane.

– ¡Ey no sabía que habías salido, me hubieses dicho para que fuera por ti! –le saludo el maldito a su modo.

– Quería que fuera sorpresa –contesta soltando una risa.

– ¿Eh? Hola chibi –saluda a Mikan cuando se percata de su existencia, ella solo alza su mano en modo de saludo.


Y mágicamente todos se encuentran en una cabaña en el bosque, también estaban Hotaru, Ruka, Shiro y Yami los cuales se toparon en el camino.

– Bien ¿y que tal te va? –pregunta Tsubasa recostandose en su silla.

– Ya sabes, es algo difícil, pero uno se acostumbra –contesta con una pequeña sonrisa.

– Debiste decirnos ,no debes hacer muchos esfuerzos –regaña Misaki a pesar de estar sonriendo se notaba un leve tono de preocupación.

Shiro con la mirada le pregunto a Mikan que sucedía y ella por la mente le dijo "Kaname-san tiene alice tipo cuatro, por eso está en el hospital, según él lo dejaron libre una semana" Shiro asiente dando a entender que leyó sus pensamientos, Yami veía aburrida el lugar hasta que se percató de algo

– E-es... ES ESE OSO DE MIERDA QUE ME ATACO –grita viendo a un oso con un hacha, cuando la miro fue corriendo hacia ella para atacarla, Yami saca de quien sabe dónde un palo con clavos y estuvo apunto de empezar una épica pelea que es interrumpida por Kaname.

– Sr Bear –exclama feliz al ver al oso, este lo ve y ambos van corriendo el uno al otro en cámara lenta hasta darse un tierno y cursi abrazo. Todos veían la escena confundidos.

– ¿Conocías al Sr Bear? –le pregunta Tsubasa a Yami.

– Si –gruñe molesta de no poder sacarle el relleno al oso.

– Cuenta –ordena Shiro.

– Fue el tercer día que llegamos aquí –comienza a narrar con un aire enigmatico.

Flash back

– Que aburrido –canturrea mientras sus brazos estaban cruzados tras su nuca–. Nuestros compañeros son fácilmente destructibles y no me dejan destruirlos –susurra lo último con un puchero.

De los arbustos se escucha mucho ruido y de repente sale un oso, los ojos de Yami se vuelven dos puntos al verlo.

– Un... ¿oso? –lo mira bien–. Ja si Kuro lo viera lo amaría –piensa en voz alta– como sea –se da la vuelta dispuesta a irse, pero el oso va corriendo a ella, Yami por sus buenos reflejos esquiva una patada voladora dirigida a su nuca–. ¿¡Pero que mier...!? –exclama cuando ve al oso regresar a ella.

Yami como la persona sensata que es decide irse y evitar problemas... a quien engañamos, agarro una vara de un árbol y cuando el oso estuvo cerca lo golpeo como una pelota de béisbol, mágicamente aparece en el otro extremo del bosque y recibe al oso con un guante también de béisbol.

– ¡Wuju! ¡Soy la mejor bitch! –avienta al oso contra el piso y se va sonriendo victoriosa.

Fin del flash back

Todos al terminar el relato tenían una gotita en la sien

– Siento más lastima por el Sr Bear –murmuran Shiro, Hotaru y Ruka.

– Debieron verlo, f-fue hermoso –murmura Yami sonriendo conmovida de sus recuerdos con el oso.

– Tarada –Mikan solo tenía una gotita en su sien. Kaname ni prestaba atención por estar con su amado oso de peluche.

De repente unas chicas llegaron a ver a Kaname, el las recibió con una amable sonrisa, pasaron eventos sin mayor relevancian: después de que las chicas repararan o pusieran los servicios de gas, agua y luz, todos comieron un pastel echo por el Sr Bear, Yami y él se vieron desafiantes por unos segundos y cuando los volteo a ver Kaname actuaron como los mejores amigos para cuando él se volteara de nuevo se volvieran a ver con odio, los amigos de Yami la veían con una gotita.

Al final todos se fueron y solo quedaron Tsubasa y Misaki hablando con el chico.


Kuro estaba en el hospital privado del gobierno (fuera de la academia), tenía una misión y aunque no le agradaba no le era nada nuevo, se acercó a la habitación de un adolescente y al verlo se sorprendió, era muy lindo el chico, tenía el cabello naranja y su expresión era relajada, no pudo evitar sentir cierta sensación de dejavu.

Si bien su misión era el de "secuestrar" al chico, él les había enviado un mensaje diciendo tener algo llamado alice y que el gobierno lo iba a utilizar para experimentar con él; la chica lo vio e hizo una triste sonrisa, le recordaba a alguien pero no se acordaba de quien, era un recuerdo muy borroso. Ella lo tomo entre sus brazos, acomodo un brazo en sus hombros y lo apoyo en el suelo. Empezó a tele transportarlo a una zona lejos de aquel hospital y regreso a este. Decidió cambiar su uniforme y ponerse un traje de enfermera. Fue recorriendo el hospital dejando bombas por todos los pisos, unas tres por cada uno, estos se activaban cuando uno de ellos explotara, Kuro tenía solo un minuto para sellar las puertas, tomo sus uniformes y se cambió de nuevo, se tele transporto a la salida trasera y la trabó, en el transcurso a cada piso cerro las ventanas solo faltaba la principal, se tele transporto afuera de esta, muchos la vieron con sorpresa y ella solo rompió el monitor que detectada cuando alguien iba a entrar y/o salir, haciendo que la puerta ya no se pueda abrir, muchos intentaron abrirla pero en eso oyeron la primera explosión. Aún más desesperados empezaron a golpear las puertas, muchos se amontonaban para salir, Kuro disponía a irse pero al final algo la hizo quedarse, vio como cada piso se destruía, y vio cuando el ultimo se destruyó frente a sus ojos, su cara y ropas quedaron cubiertas de sangre y se asustó cuando una cabeza masacrada cayo de sorpresa frente a ella, solo la vio unos minutos y se tele transporto a donde el chico, al verlo solo pudo sonreír, él la vio y se puso algo nervioso.

– Tranquilo no te asustes, no te hare daño –susurro de forma maternal, a pesar de eso él la siguió viendo de ese modo–. Oh claro, es raro ver a una chica cubierta de sangre ¿nee? –rio suavemente.

– ¿Q-quien e-eres? –pregunta con un gran nerviosismo.

– Soy a la que enviaron de Gakuen Alice.

– ¿P-por...?

– ¡Oh si! –exclama con su tono infantil–. Debe ser raro que envíen a alguien joven, pero tranquilo es normal –ríe como si se tratara de una plática entre niños.

– ¿Cómo te llamas? –pregunta mirándola con unos ojos algo vacíos.

– Mi nombre es Kuro Pyuma, un gusto –dice extendiendo su mano. Lo que paso la dejo sorprendida, él la abrazo, pegando la cabeza de Kuro a su pecho.

–Gracias... gracias Kuro –dice ocultando su cara entre los negro cabellos de la chica. La chica se quedó de piedra, se sentía rara y no sabía el porqué, solo sabía una cosa, que definitivamente esa escena le recordaba algo que tal vez no debía recordar.

– B-bueno –se separa del chico–. ¿Cómo te llamas? –le pregunta con su sonrisa habitual.

– Soy Orenji... Tora Orenji.

– Bien Orenji-kun, me alegra conocerte –le sonríe tan tiernamente que en la mejillas del chico crece un fuerte sonrojo. Después de eso ambos van a la academia, al chico lo envían al hospital para curar sus heridas y ver que alice tiene.


Dos día habían pasado desde aquello y nada más interesante podia haber. Natsuki seguía en estada de coma, Subaru se movía de un lado al otro viendo diagnósticos y otras cosas.

– No... ¡No! Esto debe estar mal –intento decir mirando los diagnósticos.

– No es mentira doctor Subaru, eso me dieron las pruebas aplicadas a Natsuki Ito, según esto apenas empieza.

– Esa idiota no va a cuidarse aunque se lo ruegue –gruño revolviendo su cabello–. IDIOTA –golpeo la mesa exaltando a la mujer.

– Cállate... no me dejas dormir –murmuro alguien a sus espaldas, ambos voltearon con sorpresa.


– Chicos les tengo una buena noticia, el director ha decidido hacer una fiesta –aviso Narumi todos empezaron a prestar atención–. Es con la intención que los del nivel superior puedan convivir entre ellos, ya que estos son sus últimos años. Probablemente se contrate a alguien que venga a cantar o dar un show.

Todos se quedaron unos segundos en silencio para a continuación empezar a hablar de la celebración.

– Pero –ahí fue cuando todos se quedaron callados–. Habrá que reunir fondos para lograr la fiesta, eso luego lo decidiremos –dice sonriendo alegre.


Todos los de la clase B estaban reunidos afuera en el bosque, ya era de noche, uno de ellos empezó a hablar.

– Últimamente a las once en punto se ve un alma humana rondando por el lugar –comento un chico x de la clase.

– Si yo también lo he visto –secundo otro. Todos empezaron a murmurar sobre esto.

– He pensado que deberíamos enviar a alguien a investigar –al terminar la mayoría dirige sus miradas a Mikan la cual se pone nerviosa.

– P-pero... –murmuro, podia enfrentarse a un ejercito completo, pero en la cuestion de seres no materiales se asustaba.

– Créeme enviaríamos a Ito pero ella no puede –dice el chico, con ese comentario el ambiente se puso muy tenso, Mikan solo agacho la mirada, Hikari y Shiro simplemente se concentraron en otra cosa, Shiro en su libro y Hikari en su libreta, Mun y Yami miraron mal al chico y las otras tres se vieron algo deprimidas. No se acostumbraban a estar tanto tiempo sin Natsuki.

Mikan estuvo unos minutos en silencio, odiaba a su prima, le mentía y siempre se lastimaba por protégelos preocupándolos más, pero la quería tanto por el mismo echo, Natsuki tenía lo que Mikan no... el valor.

– Okey –dice parándose mientras sonreía ampliamente–. Entonces iré a investigar –dice alegre aunque en el fondo quería llorar, no lo iba a hacer, seria fuerte por sus amigos. Iba a buscar algo del valor que le falta.


– No se ni porque acepte –chilla Mikan después de veinte minutos de estar buscando.

– Cállate y agradece que te acompañe, I-D-I-O-T-A –le reclama su "amable" amiga Hotaru.

– P-pero... –iba a quejarse pero en eso ambas ven una luz–. ¡AH UN FANTASMA! –grita espantada, Hotaru prepara una red. Ambas notan que se trataba del señor Bear el cual iba a visitar a Kaname, él se veía bien, con más ¿vida?, Mikan se alegró, su plan funciono, Hotaru la vio con sospechas.

– ¿Que tienen esas pastillas que tienes? –le pregunta recordando el bote que Mikan tiene en su baño.

– Vámonos –propone con una sonrisa– ¿te acuerdas de la dimensión paralela que te conté? ya sabes de donde proviene la gente con el alice del ángel –Hotaru asiente–. Hay veces que uno sabe que por mucho que lo intente no puede sobrevivir... la gente antes de morir, cuando aún le queda algo de vida, decide regalarla, todo su vida la mandaban a sus alas, cuando la persona muere la vida que queda en las alas no lo hace, les cortan las alas y les desprenden cada pluma, luego todas esas plumas las hacen polvo, con eso se hacen las pastillas –voltea a ver a Hotaru que tenía un mirada llena de sorpresa–. Es como dar vida en unas simples pastillas... mi alice es tipo cuatro... pero realmente no me afecta, ya que con las pastillas mi tiempo de vida aumente un año, solo en emergencias las uso –termina de relatar con una alegre sonrisa–. Aunque hay pocas pastillas, poca gente se arriesga a entregar lo poco de vida que tiene para dársela a otros... yo planeaba que cuando fuese ya grande lo haría, no se es por una buena causa ¿no? –sonrio mirando al cielo.

– Por eso nunca te veo mal, digamos que pierdes un año de vida por tu alice y...

– Lo recupero con solo tomar una pastilla, incluso hay una especie de conjuro en el que le puedes regalar años de tu vida a otros, nunca lo hemos probado pero conocemos a alguien que lo hizo, dio su vida por otra persona –miro a su amiga.

– ¿Quién?

– Um un amigo... dio su vida para salvar la de su nieto –menciona con algo de nostalgia–. Bueno, a su nieta –rio tratando de no mezclarse con al información.

Ambas se fueron a decirles a todos sobre el supuesta "fantasma", después todos se fueron a dormir.


– Es una lástima que ya te vayas –murmuro con tristeza Tsubasa, ya había pasado la semana de Kaname fuera del hospital, a pesar de todo se veia mejor.

– Si pero prometo regresar –responde con una feliz sonrisa.

– Te esperaremos –le sonríe Misaki.

– Camina pendeja –dice a lo lejos Mikan quien empujaba a Yami.

– Pero es viernes y son las tres... Quería dormir –reclama la "emo".

– Hola Kaname-san –saluda una vez ambas llegan a donde ellos.

– Hola Mikan-chan –saluda con su mano–. Hola Yami-chan.

– Hola –saluda Yami con su mano desinteresadamente.

– Vinimos a despedirnos –menciona la castaña sonriendo alegremente–. Y queríamos decirle que no se preocupara por el Sr Bear, nosotros lo cuidaremos y por favor recupérate –le da una alegre sonrisa. El la ve sorprendido pero después le sonríe.

– Aparte esto es de nuestra parte –la pelinegra extiende su mano y muestra un termo–. El café lo preparo una amiga nuestra, es delicioso, seguro le gustara.

– ¡Muchas gracias! –lo toma, ambas se miran y sonrien, una vida no saldara ni expiara sus pecados, pero una vez cada cierto tiempo no estaba mal. Un rato más se va y Mikan y Yami se dirigen a donde el Sr Bear que solo golpea a Mikan y empieza a combatir con Yami, al final la voz irritada de Hikari hace que se vayan de nuevo a sus cuartos.

Al día siguiente iba a regresar Linchou y querían estar listas.


– Hijo ya casi llegamos –aviso el padre de Yuu mirándolo. Estaban viajando de regreso a Gakuen Alice.

– Claro –responde con una sonrisa. De repente una señora cruza la carretera y es atropellada por la limosina donde iban, Linchou baja para ayudar a la mujer.

– Gracias cariño, eres muy amable –dice mientras toma su mano. Después de ese suceso no ocurre nada más, Linchou se va a la limosina y todos se dirigen a la academia.


Se ve a una chica de cabellos negros inspeccionar el lugar, el hospital privado que Kuro había destruido.

– Si bien esto fue obra de Tenshi no shizen me sorprende el desorden que causo –menciona posando una de sus manos en su mentón–. Y ahora que Tenshi no Yami está hospitalizada podemos tomar cierta ventaja, probablemente él tenga más suerte –comenta Akane al aire.

– Ey Aka-chan –la llama acercándose–. ¿Y? es obvio que lo hizo la rojita.

– Primero que nada no me llames Aka-chan y segundo pienso que ahora que la otra está en el hospital él tendrá una ventaja –murmura mirando los desastres.

– Como sea –gira los ojos–. Vámonos –termina para darse la vuelta e irse.


– Eso dolió –se queja Mikan sobándose la cabeza.

– Eso si que fue un amor de peluche –murmuro Mun con una gotita en la sien.