PLATICAS AJENAS
IDEAS
Me miré en el espejo con los ojos hinchados, abrí la llave y moje mi rostro con agua fría para mirarme de nuevo en el espejo. Podía escuchar a Daphne sollozar en uno de los cubículos, y cerré los ojos. Alcancé una toalla de papel y sequé mi cara, para después abrir mis ojos de nuevo encontrándome con una Hermione sonrojada y llorosa que hacía mucho no veía. Le di la espalda al espejo recargándome en el lavamanos, mientras lanzaba mi toalla de papel al cesto de basura, hacía dos años no había estado tan preocupada como ahora. Maldita Bellatrix. Apreté mis manos en puños sintiéndome como los últimos meses, inútil. Respiré reprendiéndome a mí misma por no pensar en salir como Draco a buscarla, aunque toda mi razón me decía que eso era total y completamente inútil. Saqué mi varita y lancé mi vigésimo patronus de ese día.
-Draco por favor, dime donde estas, estamos preocupados. Necesitas algo más que una varita para encontrarla, cariño. Estaremos en la madriguera.-solté mirando a la nutria plateada frente de mí, esta dio un giro y salió como un destello por la ventana de los baños.
Pude escuchar a Daphne dar un par de arcadas, no podía imaginarme por lo que estaba pasando. Si bien, estaba preocupada por Astoria y el bebé, también estaba devastada por Harry. Me partía ver a mi mejor amigo de esa forma, en especial después de que hubiésemos tenido un año con grandes noticias para todos. Mis padres habían recuperado la memoria, Harry había recuperado a los suyos, Draco y sus padres también serían de nuevo una familia, las hermanas Greengrass por fin estaban logrando una buena relación en su familia, Theo había conseguido un padre o tal vez Sirius un hijo, Ron estaba completamente feliz y enamorado de Halley…
¿Por qué cuando las cosas suelen ir bien para nosotros todo se destroza? A veces odiaba sentirme tan vulnerable, pero lamentablemente así era. Vulnerable, porque tenía todo lo que Voldemort había evitado tener, personas que me importasen, personas que amaba y que me dolería perder. Escuche el ruido del retrete y levante la vista, Daphne salía del cubículo, tenía también los ojos rojos e hinchados, estaba desalineada y parecía a punto de un colapso emocional. Theo no era precisamente la persona más delicada al dar las noticias, y podía entender un poco a Daphne, el saber que Taylor había muerto, acompañado del secuestro de su hermana y el riesgo en el que se encontraba su sobrino no había sido sano saberlo de golpe.
Daphne me miró y me acerqué a abrazarla, ella sollozó un poco más. La orden nos había enviado a casa, pero el tiempo era vital en esa situación, así que desde que los gemelos nos dieran la hora exacta del ataque, yo llevaba el conteo. Cinco horas con veintisiete minutos, miré mi reloj, después de separarme de la rubia. Ella se lavó la cara y salimos rumbo a las chimeneas, para llegar a la madriguera.
Draco no estaba ahí, estaba preocupada pero por alguna extraña razón lo entendía. Astoria era para él como Harry para mí y él no descansaría hasta encontrarla. La señora Weasley recibió a Daphne y la llevó a una de las habitaciones donde le había dejado ya la cena. Yo me dirigí a la cocina, Ron hablaba con Halley aunque esta parecía en otro mundo. Seguí caminando, necesitaba respirar. Salí al jardín, y miré a la valla de madera del frente, Theo estaba sentado, mirando al frente como si esperara. Caminé y me senté junto a él, me miró y dio un cabeceo con una fría sonrisa. Sabía que Theo trataba de ser un poco más cálido con todos, pero muy pocas veces lo lograba, simplemente su actitud era parte de él. Le dediqué una de mis mejores sonrisas y él me paso un brazo por los hombros.
-¿sabes algo?-me preguntó mirando de nuevo al frente.
-nada.-seguí mi mirada hacia la de él.
-¿ella?-su voz derramaba preocupación.
-arriba, no se siente bien. Le llevaré un par de pociones en un rato.-respondí. Sé que es extraño, pero después de la primera misión con Ron, Draco me envió siempre con Theo, y ahora lo conocía bastante bien, no necesitaba que él acabase las preguntas para entender a lo que se refería.
-¿cómo lo haremos, Hermione?-suspiró y noté que su mirada la bajaba al suelo, lo abrace por la cintura.
-no tengo idea, pero lo haremos Theo.-él me apretó en respuesta.
-debes pensar en algo…-susurró como suplica.- en mi mente solo hay recuerdos del colegio y…
-¡eso es!-brinqué, él me miro extrañado un momento.- ¡lo olvidamos por la impresión!-él sonrió abiertamente, una sonrisa cálida que nunca olvidaré.
-¡mierda Granger!-brincó y me abrazó fuertemente un instante para mirarme a los ojos de nuevo.- ¡eres un maldito genio!- besó mi frente y tiró de mi mano, obligándome a literalmente correr hasta la entrada.- ¡Weasley!-gritó Theo a unos metros, Ron salió preocupado y nos miró extrañado.
-la conexión Ron.-le sonreí y en automático los tres la abrimos.
-no siento a Astoria.-Theo estaba decepcionado.
-seguramente esta inconsciente.- Ron estaba esperanzado.-tú lo dijiste cuando perdimos a Hermione.
-vaya Ron cada vez me sorprendes más.-felicité a mi amigo, aunque después él se sonrojo.
-tal vez tienes razón Ron, Astoria se conectará en cuanto despierte, ella es bastante astuta.-Theo nos volvió a sonreír-iré a decirle a Daphne. - cuando me di cuenta el castaño ya subía por las escaleras.
Entonces caí de mí, de nuevo había tardado demasiado, ¿qué pasaba conmigo? Normalmente no me costaba trabajo pensar en las obvias soluciones.
-se llama preocupación Hermione.-me reprendió Theo.-y no debes preocuparte por eso, sigues siendo la misma inteligente chica que molestábamos en primer año.-note la broma en su voz.
-como sea, ¿cómo funciona?-rodé los ojos y Ron me saco la lengua.
-solo piensa en él, como cuando hicimos que Harry se conectara en Hogsmeade.-Daphne estaba aún preocupada, pero se sentía esperanzada.
-uhmm…. Draco…. Conectate.- escuché la risa de Ron y golpeé su brazo con fuerza.
-¿qué pasa con ustedes dos?-Halley se oía molesta.
-Na… nada corazón.-sonrió Ron como bobo, acercándose a su novia y besando su frente.- tenemos una forma de encontrar a Astoria.-le sonrió y empezó a explicar.
-bueno, no estoy seguro que tengas que pensarlo de esa forma.-Theo también se escuchaba divertido por mi actitud.
-¿entonces?-pensé molesta.
-solo concentrate en él, nosotros no veremos tus recuerdos.-la voz de Daphne inundo mi pensamiento y los recuerdos del último curso con mi novio llenaron mi cabeza por completo.
Mierda, llevaba caminando algunas horas. Era de noche, realmente no le molestaba estar en las frías calles del callejón Knockturn, le miraban como lo que había sido alguna vez, un mortífago y sabía que nadie se atrevería a hacerle nada. Preguntaba por todas partes si sabían algo, tenía la localización exacta de siete propiedades y empezaba a descartarlas mentalmente, cuando sintió una extraña sensación. Mierda, eso era más fácil que salir sin nada. Rodó los ojos y abrió la conexión caminando hacia el callejón diagon.
-Draco, por fin…-la voz de su novia lo hizo reconfortarse un poco, ella estaba preocupada.
-estoy bien, de hecho, solo llegaré al callejón diagon y me apareceré en la madriguera.-le aseguró, sintiendo que su preocupación disminuía.
-¿Dónde estás?-preguntó inquieta.
-no te gustará saberlo preciosa…-hizo una mueca.
-oh Draco, solo vuelve, ¿quieres?-Hermione se preocupó aún más.
-estoy en eso.-una ligera sonrisa surcó su rostro.
-¿tienes algo no es así?-la voz de Theo derramaba una sensación de esperanza que lleno también a Draco.
-siete propiedades, incluida la de Turquía.-le aseguró tranquilo, mientras giraba y entraba al callejón diagon. - ¿ustedes?
-no más de lo que hacemos ahora, solo debemos esperar a Torie.-Ron estaba inquieto.
-¿Daphne?-preocupo Draco, mientras pasaba por una tienda de dulces.
-ahora duerme.-Theo estaba tranquilo.-Hermione le ha dado algunas pociones y se encuentra mejor.
-de acuerdo, llegaré en dos segundos.-Draco se detuvo y se apareció, dejando atrás la tienda de dulces para mirar la casa de los Weasley, caminó por el jardín y entro a la casa.
-Draco…-fue lo único que escucho el chico de la voz de su novia, antes de sentirla aferrarse a su cuello, él la abrazó tranquilo.
-estoy bien Herms…-susurró en su cabello.
-oh querida, dejalo pasar, debe estar hambriento.-la voz de la señora Weasley hizo que Hermione lo soltara, y lo tomara de la mano hasta llevarlo al comedor.
La cena para Draco le fue suficiente para darse cuenta que, no era el único que se sentía incompleto. Tal parecía que en tan solo unos meses su rubia amiga se había ganado ser parte de los Weasley. Harry no cenó ese día y su madre le llevo la cena a la habitación que ocuparía. Las cosas habían cambiado por alguna razón y Draco lo notó en el momento en que toda la orden permaneciera en el comedor a pesar de haber terminado con la comida. Daphne estaba sentada a su lado y lucía un poco mejor que en el ministerio, Theo permanecía atento a su lado, Ron miraba a Halley tranquilo y esta se veía inquieta, pero le dedicaba sonrisas al pelirrojo en cuanto sus ojos se encontraban. Hermione sostenía la mano del rubio, firmemente y con cierta fuerza, parecía tensa.
-bueno chicos, creo que tenemos que hablar con ustedes.-soltó seriamente Sirius.
-no nos dejaran fuera de esto.-cortó Theo mirando con reproche a su padre.
-cariño, tienen que entender que es por su seguridad.-argumentó firmemente Lily Potter que entraba al comedor.
-¿seguridad?-arqueó una ceja Daphne.- se suponía estábamos en casas de seguridad.- estaba molesta y pudo notar la mueca de dolor de Molly Weasley.
-esta no es su pelea, ustedes acabaron con Voldemort.-sentencio James Potter mirando severamente a cada uno de los muchachos.
-no es así, ustedes no se han dado cuenta que los que no pertenecen a esto son ustedes.-Theo se levantó de la mesa, golpeándola con ambas manos y miraba enfadado a James.- Bellatrix no quiere acabar con ninguno de ustedes, viene directamente contra nosotros, contra Draco, contra Harry, contra Hermione y ahora tiene a Astoria.- el castaño estaba tenso y su tono sonaba frio y calculador.- nosotros supimos de ella primero.
-Theo esto no se trata de quien supo de ella primero, esto es algo que podemos manejar…-regaño Sirius copiando el movimiento de su hijo al extremo contrario de la mesa.
-¡no es así!-hacia mucho Draco no veía a Theo gritar de esa forma, sus mejillas estaban sonrojadas y había perdido el control de sí mismo.- ¡si lo pudieran manejar Astoria estaría aquí!
-Theo, tranquilizate.-regañó la madre de Draco, haciendo que el rubio la mirara molesto.
-¿tranquilizarse?-escupió como veneno el rubio, haciendo que la mirada de su madre entrara en la suya.- estuve cinco horas afuera y conseguí más información que ustedes en casi cinco meses.-el veneno salía con frustración y dolor de su boca.- ¿no se dan cuenta?
-Draco…-suplico su novia a su lado.
-no Hermione, nos han tenido en el maldito ministerio haciendo trabajo de oficina por miedo a que nos encuentre ella primero, pero escondernos solo nos ha traído al punto en el que estamos ahora.- aunque al principio se dirigió a Hermione, su mirada se paseó por los rostros de la orden.
-Malfoy y Nott tienen razón.-sentencio Snape que permanecía imparcial, sentado en el medio de la gran mesa.
-no de nuevo quejicus.-advirtió James mirando al pelinegro.
-vamos Potter, no son unos niños y lamentablemente hay que reconocer que han vivido cosas que les dan cierta… ventaja.-una ligera sonrisa surco el rostro del profesor.-vamos al grano Potter y antes de que digas algo Black, yo les dije que fueran a los barrios bajos del mundo mágico y ninguno quiso hacerlo. Estoy seguro que si le preguntamos a Draco donde pasó la tarde y donde consiguió la información…-arqueó una ceja en dirección a los dos merodeadores.
-¡Draco Lucius Malfoy! ¡¿Cuántas veces te he dicho que no quiero que vayas a esos lugares?!- su madre lo miraba enfadada y se había puesto de pie, Draco abrió la boca un par de veces pero nada salió.
-con todo respeto señora Malfoy, Draco ya no es un niño pequeño, de hecho ninguno aquí, excepto Teddy y Victoire.- las miradas fueron directo a Halley Potter, quien hablaba como siempre, tranquila y con una mirada suspicaz. En ese momento el rubio puso toda su esperanza en la chica.- además, todos aquí tenemos un trabajo con la orden y con el departamento de aurores, así como el deber a con el ministerio de magia en pro de la seguridad.- la madre de la chica iba a decir algo pero ella la detuvo con un ademán con la mano.-no mamá, espera. El punto aquí es que no pueden seguir dejándonos fuera de esto. No voy a trabajar en casa más tiempo, no con parte de mi familia secuestrada y estoy segura de que los chicos me apoyarán en esto. La batalla con Bellatrix no es de unos u otros, esto es una batalla de todos, porque al final de cuentas el mundo mágico no es de una u otra generación.-Halley respiro profundo.-empiecen a hacerse a la idea de que ya no somos unos niños, tenemos voz, voto y varitas. Pronto nacerá ese bebé y tenemos al menos dos semanas para encontrarlos, en vez de estar perdiendo aquí el tiempo, reforcemos los hechizos en las casas de seguridad; que Draco nos hable de la información que encontró; que otros vallan con Kingsley y pongan guardias en todos los puntos mágicos correspondientes. Pansy nos será de ayuda, que alguien valla por ella.-la pequeña Potter se puso de pie y tomo el mando de la situación, ¿Cómo demonios lo hacía? Draco no lo entendía pero agradecía que la gente le hiciera caso, en especial al ver salir a los gemelos por polvos flu al ministerio, a Percy enviar un patronus a Pansy.- de ahora en adelante no nos separaremos, quiero que piensen que casa podemos ocupar, no esperaremos un nuevo ataque por parte de esa bruja.
-la casa de los Malfoy, es lo suficientemente grande.-argumento Bill quien abrazaba por los hombros a su mujer.
-Bellatrix la conoce al derecho y al revés.-negó Draco.
-¿y si vamos a Hogwarts?-propuso la castaña a su lado.
-demasiado lejano y no podremos aparecernos.-prosiguió sereno Snape.
-¿el cuartel general?-preguntó Daphne inquieta.
-tendríamos que aparecer literas…-susurró pensativo Theo.
-enviaste a alguien a limpiarla este año, ¿no es así canuto?- miró Lupin a su tío.
-así es.-asintió el hombre.
-que alguien valla por mi hermano entonces.-soltó frustrada Halley mientras los gemelos llegaban con un montón de papeles del ministerio.
La noche paso demasiado lenta y pesada. Había un aire de dolor y frustración en el gran comedor de la casa de los Black, hablaban, planeaba y Halley tenía el mando. Pronto, el cansancio se apodero de los ojos del rubio, algunos ya habían subido a sus habitaciones, aunque otros muchos se mantenían con café. La menor de los Potter los envió a la cama poco después de que ella terminara su quinta taza. Draco se negaba a querer dormir, pero sabía que si no dormía, su cerebro no funcionaría como debía funcionar.
Subió las escaleras y entró en silencio a su habitación, ya que Harry y Ron ya dormían tranquilos. Theo lo siguió en silencio y ambos se recostaron plácidamente. Tenían aun la conexión abierta así que Theo hizo un par de bromas a Draco sobre los ronquidos de Ron que hicieron que casi estallara en una carcajada. Sonriente y un poco recuperado cerró los ojos, estaba seguro de que la encontrarían.
Los ojos le pesaban, se sentía jodidamente mal. Sabía que no solo eran sus emociones, pero ninguno contestaba. Mierda, aquí venia de nuevo. Se mordía el labio ahogando un grito, su cuerpo suplicaba por un descanso, cada célula de su ser parecía que era quemada al mismo tiempo que mil agujas entraban en su piel e insertaban un ácido que quemaba sus venas. Llevaba tres, desde que había despertado hacia no más de diez minutos. Esa maldita bruja estaba frente a ella, con su jodida sonrisa malévola. Estaba segura de que si salía de esto necesitaría terapia.
-¿cuánto tiempo te falta?-preguntó de nuevo.
-Bella, no creo que debas tratarla así. Si quieres respuestas dejala…-insistió una voz que Astoria reconoció al instante.
-¡cierra la boca Lucius! ¡Y tu maldita mocosa estúpida contestame!- su voz chilló de una forma maléfica, llenando de miedo a la chica, por instinto abrazó su prominente vientre. Pero ella se acercó a la rubia tirando de su cabello para que la mirara.- ¡responde o te mataré ya mismo!- Astoria sonrió.
-no lo harás, hasta que nazca. –contesto con la voz más firme que tenía, pues los cruccio empezaban a hacer estragos en ella, solo esperaba que no a su bebé.- ¿crees que no sé por qué me has traído aquí? Ellos acabarán contigo antes de que puedas hacerle algo.-una fría lagrima bajo por su mejilla.
-eso quiere decir que aun te queda tiempo.-susurró la mujer contra su mejilla.-bueno princesa, entonces me divertiré contigo un rato más.-sonrió soltándola de golpe haciendo que su cabeza cayera contra el suelo. Bellatrix apuntó su varita con una sonrisa retorcida en su rostro. Astoria solo cerró los ojos esperando el dolor de nuevo.- cruccio.
-protego.- otra vieja y conocida voz ganó a la maldición, haciendo que la rubia levantara la vista.- puedes dañar el bebé Bella.-siseó fríamente Theodore Nott padre.
-estúpido Nott, largate de aquí. Y encuentra ese libro o te juro que…
-¿qué me harás?-arqueó una ceja el viejo hombre.- sea lo que sea me necesitas vivo.
-por ahora.-siseó la mujer y empezó a reír mientras salía del calabozo.
-Torie querida, ¿Estas bien?-el padre de su mejor amigo corrió hacia ella, arrodillándose y quedando a su lado en un solo instante.
-si…-dudó un segundo, mientras trataba de sentarse, tenía unas inmensas ganas de llorar y todo su cuerpo parecía a punto de romperse.
-toma.-se acercó el padre de Theo, con una poción revitalizadora.- debes tomarla.-Astoria la alcanzo y bebió del frasco.-bien hecho.-sonrió con tristeza el hombre, sentándose a su lado.
-le he dado el libro a Pansy, ellos te tendrán pronto.-le aseguró Lucius Malfoy, reconfortándola aunque no sirvió mucho, las lágrimas corrieron libres en el momento en el que el rubio hombre se sentó a su lado contrario y la abrazo por los hombros.
-To… todo estará bien Astoria.-susurró el castaño hombre acariciando con torpeza el cabello de la chica.
-no deben verlos aquí…-susurró la chica, agradecida.
-nadie le es leal a nadie aquí…-añadió el hombre rubio.
-no entiendo.-dudó ella.
-están buscando matarla, están hartos de todas las torturas…-siseó Theodore.
-todo aquí es un desastre, nadie tiene el mando y muchos lo quieren para sus propios propósitos.- explico tranquilo Lucius.- te traeré agua y un poco de comida, ¿de acuerdo Torie?- Astoria asintió separándose de Lucius quien con una triste sonrisa se levantó y caminó a la salida.
-¿Theo… esta…-el hombre dudó un momento-feliz? Con Sirius, ya sabes…-una fugaz ráfaga inundo su mirada pero la rubia no supo distinguir de que se trataba.
-está tranquilo.-le sonrió la chica.- estoy segura que Theo quiere pasara algún tiempo con ambos, Sirius es un gran hombre y también estuvo en Azcaban.-añadió.
-lo sé.-hizo una rara mueca.- ¿crees que… quiera volver conmigo alguna vez?
-estoy segura de que él preferirá estar con ambos en una gran casa, lejos de las lúgubres propiedades de los Black y los Nott.-lo miró un momento y el viejo hombre asintió poniéndose de pie.
-iré por algunas pociones a mi habitación.-se giró y camino afuera.
Astoria respiró un momento, acariciando su vientre y cerró los ojos. Necesitaba que despertaran, necesitaba que vinieran pronto o al menos hacerle saber a Harry que podía resistirlo, al menos hasta que naciera su bebé. Su esposo debía estar…, ni siquiera podía pensarlo. Abrió los ojos, mirando la oscura celda. Seguramente Draco estaba furioso por lo que había sucedido y su hermana devastada. Sus padres, realmente los quería tener a su lado en ese momento. Se mordió el labio y una lágrima cayó desde sus azules ojos. Mierda, al menos había logrado esconder a Victoire. Agradecía a los gemelos haberle hecho una capa por protección. Sabía que estaba algo desgastada pero esperaba que la hubiesen mantenido a salvo. Necesitaba salir de ahí a como diera lugar. Un agudo dolor inundo su vientre interrumpiendo sus pensamientos.
-mierda no…
¡Hola a todos! Gracias por leer un capítulo más y hoy les publicaré otro.
Espero les haya gustado, gracias por sus reviews y sobre todo gracias a los 46 followers y a los 34 favoritos, de verdad nunca creí que tuviera tantos esta historia. :D
Y bueno, como pueden darse cuenta esto está en su punto culminante, envíenme todo lo que no les haya quedado claro, por si he omitido algo.
¡Muchas gracias por todo!
(Respondo Reviews en el siguiente Capítulo)
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