Resumen: Por fin la Gran Guerra ha terminado y Harry ha perdido a todas las personas que significaron algo en su vida. La población humana en general ha desaparecido y los magos están al borde de la extinción. Un visitante inesperado de otro mundo le dará la posibilidad de cambiar el rumbo de la historia.
Categorías: Harry Potter, Doctor Who
Géneros: Romance, Aventura, Acción, Humor etc.
Advertencias: Crossorver, Mpreg, semi-AU, etc.
Descargo Responsabilidades:Ni Harry Potter, Ni Doctor Who, me pertenecen… para mi desgracia, solo usó sus personajes para mi entretención personal. Harry Potter pertenece a J.K Rowling y Warner Channel, mientras que Doctor Who, perteneces a la BBC y a sus creadores.
Comentario del Autor: ¡Hola! Este sera el regalo que les doy por el termino de año, espero que lo pasen muy bien y que todas las expectativas que tienen para el 2011 se cumpla.
¡Feliz Año Nuevo para todos!
Ahora les dejo el siguiente capítulo. ¡adiós!
Capítulo 37: "Entre Desmayos y Mañanas Navideñas"
Tom llevó a Harry a las habitaciones donde se encontraban los demás guardianes, la verdad, pensaba que si su hijo la había decorado como sus recuerdos estaría más cómodo despertando en ella. Lucius no puso ninguna traba cuando lo depositó en la cama, iban a quedarse a hacer guardia pero Dumbledore le había dicho que lo dejara descansar, el niño había tenido un día bastante ajetreado y sería mejor dejarlo.
—Lo sé —murmuró Tom, saliendo de la habitación. Había dejado a un elfo pendiente del estado de su hijo mientras caminaba junto a un nervioso James. Se volteó a mirarlo y atrapar una de sus manos entre las suyas—. James si no te calmas no le harás un bien a nadie.
—¿Por qué nuestro hijo tiene que sufrir tanto? —Murmuró, acercando al mayor entre sus brazos—. Es como si fuera un imán para los problemas.
—Estoy seguro que eso lo sacó de ti. — Bromeó, dejándose abrazar. James se rio levemente besándolo suavemente.
—Lo sé es la herencia de merodeador que tiene. —Le susurró al oído, Tom no pudo evitar estremecerse—. Será mejor que lleguemos a la habitación. —Tom se separó lentamente, algo molesto por tener que hacerlo, se arregló la túnica mientras miraba al más joven.
—Tengo que regresar con el director y Gellert al colegio. —James hizo un mohín de molestia—. Mañana volveré.
—¡Pero mañana es navidad! —murmuró molesto—. Quería despertar contigo en navidad. —Tom sonrió levemente para después besarlo.
—Ya tendremos más navidades por delante para despertar juntos. —Le acarició el rostro mientras James colocaba una gran sonrisa y sus ojos brillaban emocionados tras los lentes— Será mejor que me valla, seguro me esperan abajo. —Se dio la vuelta cuando recordó algo que tenía en su bolsillo. Sacó de él el guardapelo que Harry le había dado a Lucius, pero el rubio se lo regreso a él— Colócatelo.
—¿Mi regalo de navidad? —Tom negó suavemente.
—Ese todavía está guardado. —James le sonrió con coquetería y el mayor sólo se sonrojo nervioso—. Posee hechizos de protección, me gustaría que lo trajeras puesto siempre, es muy útil. —James asintió mientras emprendían la marcha hacia el hall donde el director estaba esperando, mientras Gellert conversaba animadamente con Abraxas.
—Veo que ya regresaste —Le dijo tranquilamente el director— Será mejor que nos marchemos.
—Director, señor Grindelwald… estaré más que complacido de que asistan a la celebración de navidad. —Abraxas miraba a ambos magos mientras hablaba.
—¡Por Morgana Malfoy, mi nombre es Gellert! —Le dijo el hombre entretenido—. Pero lamentamos declinar la oferta. —Gellert observó a Albus sonriéndole levemente, el director le regreso la mirada por largos minutos antes de asentir.
—Es verdad, pero sabemos que Tom será un grandioso representante. —Le sonrió el director. Abraxas asintió levemente, observando cómo los tres magos desaparecían por su chimenea, volteó su mirada al único que quedaba en la sala.
—Joven Potter, por mucho que mire la chimenea él no volverá todavía. —James dejo de mirar la chimenea para enfocarse en el padre de Lucius— ¿Gusta acompañarme a charlar? —El pelinegro lo miró unos minutos sabía que Abraxas Malfoy había estudiado con Tom, lo medito unos instantes para después sonreír con toda la galantería propia de él, mientras le ofrecía el brazo con caballerosidad.
—Sera un honor platicar con usted, Señor Malfoy.
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Harry había despertado confundido, lo último que recordaba era haber estado conversando con su papá y su padrino. Miró a su alrededor encontrándose con la habitación de Draco y las esferas donde aún dormían sus amigos, suspiró levemente para después levantarse rumbo al baño.
Se bañó y cambio de ropa, miró el reloj que había transfigurado y se dio cuenta que apenas eran las seis de la mañana, sonrió levemente, hoy era navidad y él sabía por experiencia que los Malfoy siempre hacían fiestas opulentas en navidad. Caminó hasta la cocina, donde se encontró con unos elfos sorprendidos de verlo.
—Señorito Smith, ¿Qué hace aquí? —Una elfina se acercó rápidamente—. Si necesitaba algo sólo tenía que pedirlo no aparecerse por las cocinas. —Se estrujó las manos con fuerza—. Nosotros estamos para ayudarlo.
Harry sonrió con alegría para después acariciar la cabeza de la elfina, ella sólo se estremeció sorprendida.
—Tranquila. ¿Cuál es tu nombre?
— ¡Mimi! Señorito Smith.
—Oh… dime Harry —La elfina lo observó alarmada—. Espera… no me digas señorito Smith porque ese no es mi apellido y lo detesto, así que díganme Harry. —Miró a todos los elfos de la cocina con dureza para que no se quejaran.
—Como diga señor… señorito Harry —dijo la elfina, angustiada. Harry le sonrió animándola.
—Bueno ahora díganme que tienen pensado para esta fecha.
—¿Señorito?
—Lo que pasa es que quiero que adornemos la mansión para tener una gran cena navideña. —Les informó Harry, sentándose en una de las sillas de la mesa— Esto será lo que haremos.
Harry pasó gran parte de la mañana hablando con los elfos para decorar todos los salones navideños tal cual lo hacían con Lucius y Draco, habían instalado un gran árbol navideño en el salón principal para que después todos dejaran los regalos, tanto el comedor como el hall de bienvenida habían sido decorado con diversos adornos y luces de colores. El moreno no pudo evitar mirar con nostalgia los adornos, negó suavemente quitando sus pensamientos para caminar de regreso a la cocina donde había instruido a los elfos para que preparen el banquete navideño.
Se detuvo unos instantes para después cambiar de opinión cuando sintió su estómago gruñir, se dirigió al comedor para observar como un perfectamente arreglado Abraxas Malfoy entraba por otra puerta.
—Buenos días señor Malfoy —saludó cordialmente el moreno—. Espero que no le moleste haber tomado su mansión y redecorarla, por cierto, Feliz Navidad.
—Buenos días Harry y Feliz navidad también. —Su vista vagó por la habitación—. No te preocupes, creo que la has dejado muy hermosa, la última vez que vi tan bellamente decorada fue la última navidad antes de que mi esposa muriera. —Le sonrió con algo de nostalgia—. Pero ahora estoy mucho más contento de ver que algo de la chispa ha vuelto al hogar.
—Espero que Lucius le haya puesto al tanto sobre mi relación con su familia.
—Sí, me comento que estás casado con mi nieto, el cual en este instante se encuentra encerrado por sus poderes. —Suspiró, un poco cansado.
—Porque eso no sucedió con usted —murmuró, algo sorprendido mientras se sentaba junto Abraxas para comer.
—Realmente tengo la creencia que es porque nunca quisieron acabar con mi vida, por eso es que no se activaron mis habilidades como guardián. —Lo miró unos minutos antes de servirse el desayuno—. Pienso que sólo querían las instrucciones para llegar a la mansión del gran Salazar.
—Bueno, por lo menos no lo lograron. —Le sonrió—. Usted es tan fuerte como lo serán Lucius o Draco.
—Son mi sangre. —En ese instante observaron como James bajaba algo dormido—. Buenos días James, feliz navidad.
—Buenos días y Feliz navidad señor Malfoy. —Caminó regalándole una sonrisa al padre de Lucius para después acercarse a Harry y besar su cabeza con cariño—. Feliz navidad Harry.
—Feliz navidad también para ti también papá. —Sonrió cuando el mayor se sentó a su lado.
—La mansión está muy hermosa por lo que he visto. —El de ojos azules se acomodó los lentes y se pasó una mano por los cabellos.
—Eso es gracias a tu hijo —dijo el mayor, Harry sólo se sonrojo levemente cuando James lo miró sorprendido. Iban a contestar cuando una elfina apareció rápidamente en la habitación.
—Amo Malfoy, un señor se encuentra en el Hall. —La elfina se movía nerviosa—Dice ser un profesor de Hogwarts —Abraxas observó divertido como James parecía querer levantarse, pero Harry lo mantenía en su puesto.
—Dile que pase a desayunar con nosotros. —La elfina desapareció asintiendo.
—Papá tranquilízate, si padre aparece en un momento. —Le murmuró con molestia—. Lo dejaste de ver una noche, no es el fin del mundo.
James sólo lo miró con algo de resentimiento, arregló su túnica mientras observaba como Harry comía con tranquilidad su desayuno, por la puerta apareció la imagen de Tom perfectamente arreglada, su cabello liso amarrado ligeramente y sobre su cuerpo una túnica color café, sonrió al ver a su familia junta. "Familia" pensó con cariño y entretención.
—Buenos días Abraxas.
—Buenos días Tom, realmente te esperaba más temprano. —El hombre se sonrojo levemente desviando la mirada, la verdad iba a venir más temprano pero ciertos problemas hormonales matutinos lo dejaron clavado en la cama por varios… varios minutos. Se encogió de hombros caminando hasta James quien le besó suavemente mientras él revolvía con entretención el pelo de Harry.
—Buenos días, padre —Murmuró mientras se arreglaba el pelo molesto— No me hace gracia que me revuelvas el pelo, por sí solo ya es indomable.
—Vamos pequeño Prongs, deja de quejarte— La voz entretenida de Sirius los hizo voltearse para observar como sus ojos grises brillaban con alegría, tras él Severus perfectamente arreglado con una cara de cansancio, pero con una suave sonrisa en los labios— ¡Feliz Navidad a Todos!
—Black eres un escandaloso. —Le dijo Tom sentándose junto a James—. Feliz Navidad Severus…
—Feliz Navidad a ti también. —Severus le sonrió suavemente sentándose frente a Harry y a la derecha de Abraxas—Feliz navidad a todos. —Miró los demás.
—Feliz navidad Sev —Harry le sonrió con picardía mientras Sirius se sentaba a su lado—Espero que hayas dormido bien—Severus bajo la mirada escondiendo el sonrojo en su rostro mientras Sirius alzó una ceja y una sonrisa con emoción.
—Mucho mejor que tus padres seguramente. —La mueca de Harry se volvió incomoda intentando no pensar en sus padres teniendo sexo, mientras que James y Tom le mandaron una mirada molesta.
—Muy gracioso, Padfoot —Murmuró James concentrándose en el desayuno— ¿Qué haremos hoy?
—La verdad tengo intención de encerrarme en la biblioteca con John para revisar los libros —habló Harry, algo distraído— Quiero encontrar una forma de sacar a mis amigos de ese estado. —Tom lo miró unos minutos.
—Salazar habló sobre el modo de protección y bueno —Detuvo sus palabras levemente— Evans tenía razón son burbujas atemporales —Agregó con molestia—Mantienen estables en su interior a los guardianes cuando son atacados mientras no hayan cumplido su misión.
—¿Su misión? —Tom asintió— ¿Cuál es su misión?
—Salazar dijo que no podía hablar de eso, que tenías que descubrirlo por ti mismo. —Harry hizo un mohín de molestia mientras Tom le regalo una caricia de consuelo, James los miró unos momentos emocionado.
—¿¡Y el banquete navideño!? —James negó con entretención antes las palabras de su mejor amigo, le daba igual sus modales cuando se trataba de divertirse. Abraxas lo miró inexpresivo unos minutos antes de sonreír levemente.
—Creo que Harry ya se ha ocupado de eso. —El moreno se sonrojo cuando sintió todas las miradas sobre él. Carraspeó ligeramente.
—Bueno, iré por el doctor —Murmuró suavemente antes de levantarse—Espero que disfruten el desayuno, con su permiso. —Se retiró rápidamente dejando a los demás en sus propias conversaciones.
—Eso fue una elegante escapada Slytherin —Se rio Sirius.
—La heredó de Tom —Rezongó James.
