Los personajes de Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto; pero esta historia es puramente obra de mi alocada imaginación, exceptuando algunos detalles que he decidido conservar en la obra para no diferenciar tanto a los personajes del Manga u el anime.
La obra esta completa y consta de 54 capítulos que iré publicando progresivamente a medida que la vayan leyendo.
Espero les agrade tanto como a mi escribirla y si bien hay muchas cosas por mejorar seguiré esforzándome en llevarles día a día mis historias optimizadas.
Muchísimas gracias a todos los que siguen esta obra y por sobre todo a los que me dejan su comentario pues es un gran aliciente para mí.
En cuanto a cual será la pareja que prevalezca, bueno nadie se desanime por que les puedo asegurar que valdrá la pena leer hasta el final independientemente de la pareja favorita.
Gracias Lady
Capitulo XXXVII
"Enfrentando al enemigo"
Naruto condujo hasta las afueras de la ciudad de Toshiden en su coche. Ninguno de los tres sabía que les aguardaba, pero de seguro lo que encontrarían en sus destinos no sería para nada agradable.
-¿Qué haremos ahora Naruto? –Preguntó Hinata con preocupación mientras el auto se acercaba a la pista de aterrizaje donde desde lejos se podía divisar un pequeño aeroplano preparado para partir.
-¡Tranquilas! En mi corporación, y para preservar mi seguridad, me fue implantado un pequeño rastreador en una de mis muelas. Eso utilizará Shikamaru para encontrarme.
-¿Pero Anko no sabe de ese dispositivo? –Pregunto Hinata.
-¡Claro que no! Esta fue una idea de Shikamaru antes de que viniéramos para acá y solo él lo sabe.
-Espero que funcione... –Exclamó Hanabi bastante asustada.
-Eso espero yo también –sentenció el rubio.
El coche se detuvo junto al aeroplano. Los tres bajaron del vehículo con rapidez. En la pista dos personas conocidas para Naruto le dieron la bienvenida.
-¡Buenas tardes! –Exclamó con tranquilidad un joven hombre de cabello blanco atado en una cola y una marca roja encima de sus cejas.
-¡Kimimaro! Por que no me sorprende que estés aquí. –Expresó Naruto con tono burlón.
-Bueno siempre hay gente dispuesta a contratar mis servicios. –Replico el muchacho con tranquilidad.
-Pues yo creo que tuvimos suerte de no servirle a un niñato malcriado. –Exclamó otro sujeto de cabello naranja. –Veo que el joven Uzumaki viene bien acompañado. –Acariciando el cabello de Hanabi lo que provocó que ésta temblara llena de pavor.
-¡No las toques! –Grito Naruto de mala manera.
-¡Tú no te metas en esto! –Sentenció Yugo golpeándolo con rudeza y haciéndolo trastabillar.
-Tranquilo Yugo recuerda que Orochimaru lo quiere ileso.
-Si lo siento Kimimaro, es que éste niño me hace perder los estribos.
-Bueno subamos no tenemos todo el día. –Replico el peliblanco.
Los cinco subieron al aeroplano. Yugo los fue ubicando en los asientos no sin antes palparlos. Hizo una curiosa seña a Kimimaro para que iniciara el despegue y ambos partieron de inmediato.
En Konoha...
-¡Tsunade-sama! Mis muchachos me acaban de informar la situación en Toshiden.
-¿Qué ocurre Kakashi? –Exclamo la Hokage.
-A ellos también les llegó el video ¡Maldita sea! –Acotó el peliblanco con cierta impotencia.
-Tranquilízate Kakashi... –Dijo Gay.
-¡Que me tranquilice! Los herederos Hyuga y Uzumaki están en las manos de ese desgraciado de Orochimaru y nosotros sin poder reaccionar.
-Bueno ha llegado la hora de que nosotros también nos movilicemos... –Sentenció Gay. –Podrás comunicarte nuevamente con Madara.
-¿Con Madara?
-Si Kakashi. Lo necesitaremos si queremos atrapar a Orochimaru.
-¡Bien, Bien! Supongo que ya tienes un plan. –Dijo el peliblanco acomodándose el cabello.
-Claro que si, me conoces nunca actuó sin tomar medidas antes.
-¡Ja! Eso es muy raro en ti Gay pero creo que ya capto tu mensaje.
-Pero esta vez Kakashi no puede haber soplones ¿Entiendes?
-Si perfectamente, y eso no me agrada más que a ti. Tengo a Kabuto trabajando en el caso ese chico es muy suspicaz si él no lo descubre nadie podrá.
-Espero que la confianza en tus peones sea acertada. –Replico Gay.
-Lo mismo espero yo; será mejor que trate de comunicarme con Madara. –Sentenció Kakashi tras lo cual salió de la oficina en silencio.
En otro lugar de Konoha...
La luz apenas tenue del farol, sobre aquel desordenado escritorio, no parecía desalentar el esfuerzo y tesón puesto por un joven de cabello blanco, anteojos y mirada seria. Parecía que cada vez que daba con una pista lo suficientemente concreta como para atrapar al traidor inserto en el seno de la policía, algo se adelantaba a sus pasos desviándolo irremediablemente de la verdad.
Hacía varias horas que buscaba aquel indicio. El teniente Yamato casi había perdido su vida en manos de un desalmado traidor sin escrúpulos ni moral que seguramente se había vendido por unas pocas monedas o algún tesoro superfluo.
La única pista de encontrar a Orochimaru se había desvanecido indefectiblemente con la muerte de Guren; su mano derecha.
-¡Maldita sea! –Exclamó Kabuto golpeando el escritorio con rudeza.
-Cálmate Kabuto no descubrirás nada si te exasperas. –Dijo una muchacha pelirroja desde la puerta de la oficina.
-Eres tú Karin...
-Vaya veo que me recibes con poco animo últimamente. –Acercándose al muchacho.
-Lo siento... lo ultimo que quiero es que lo tomes así. –Incorporándose y abrazándola con ternura.
-Descuida sé que estas muy presionado últimamente ¡traigo lo que me pediste! Aún que no sé que esperas encontrar allí. –Entregándole un paquete que el chico desenvolvió con prisa.
-Es obvio que nuestro camarada ha ocultado muy bien sus huellas, dejándonos pocas pistas para trabajar. –El chico volvió a sentarse no sin antes insertar un CD, sacado del interior del paquete, en su computadora. -¡Veamos!
Ambos se aproximaron un poco para ver las secuencias que desfilaban en aquel aparatejo. En la pantalla se podía ver con toda claridad la entrada y salida de personas a la oficina de Kakashi y a la seccional durante el día del ataque.
-Tiene que estar por aquí...
-¿Qué esperas encontrar Kabuto? –Pregunto Karin.
-Es obvio que nuestro traidor no pensaba dejar huella y se deshizo de la filmación de la cámara de seguridad de la sala de interrogatorios y la del pasillo de acceso a la misma.
-Bueno si, es por eso que no te las traje. –Refunfuño Karin.
-De echo esperaba que fuera mucho más precavido.
-No comprendo. –La pelirroja se apoyo en el escritorio mientras observaba con cuidado aquel video esperando descubrir el tan ansiado trofeo.
-Eliminó las posibles imágenes comprometedoras de la zona de delito, pero también es cierto que para ingresar a aquella sala se debe contar con cierto código de autorización para activar la puerta de entrada, y éste, solo ésta a disposición de Kakashi ¿Comprendes?
-¿Estas diciendo que nuestro blanco entro a la oficina de Kakashi?
-¡Así es! La única forma de obtenerla es de la boca del propio Kakashi o de su computador.
-¿Pero pudo habérsela facilitado a alguien más?
-¿¡Kakashi! Sabes que él es demasiado discreto, ni siquiera me lo dijo a mí ¡No! Estoy seguro de que hackearon su computadora y este video nos dirá quien fue. –Adelantando horas de grabación
Los dos jóvenes buscaron con atención cualquier posible indicio o registro de allanamiento de la oficina de su capitán pero su búsqueda no rindió los frutos esperados.
-¡Creo que nadie ingresó allí! –Dijo Karin exhalando un largo suspiro.
-¡Rayos por que no aparece!
-¡Ummp! Espera un momento Kabuto ¿es posible ingresar a la computadora del capitán por medio de otra maquina en red verdad?
-Sería muy difícil por que enlazar a su computadora implicaría romper decenas de sellos de seguridad. –Kabuto guardó silencio por un instante mientras reflexionaba sobre el tema. –A no ser...
-¿A no ser que? –Dijo Karin mientras el chico tecleaba con rapidez varios códigos.
-A no ser que quien haya intervenido en la computadora de Kakashi contará con mucha más información de la que disponemos nosotros ¡pero hay manera de saberlo! Quien haya violado la seguridad de su computador debe de haber dejado un rastro sutil de su ingreso.
-¿Cómo está eso? –Pregunto Karin.
-Pues la computadora de Kakashi es la única que posee, además de su código casi inviolable, un pequeño virus que infectaría el lugar de origen del Hackeo, es decir, cualquiera que haya ingresado al interior del computador debe de tener ese pequeño virus dando vuelta en la PC.
-¡Ósea que funcionaría como una especie de marca! Pero pueden haberlo hecho desde cualquier maquina Kabuto.
-En teoría si, pero quien lo hizo dispone de varios accesos de alta seguridad ello significa que tiene que haber sido alguien de aquí. Si rastreamos la señal inserta por el virus detectaremos la maquina y a su usuario.
-Bien anotaré las personas que ingresaron y egresaron de la comisaría durante las horas previas y posteriores al homicidio. -Acotó Karin utilizando una computadora contigua.
En Toshiden...
La noche hacía rato que se había apoderado del firmamento. En Toshiden las cosas se veían más revueltas que de costumbre. En las cabañas los Uchiha, los Hyuga, y la seguridad de la familia Uzumaki se habían congregado con la finalidad de determinar los pasos a seguir.
Shikamaru trabajaba incansablemente desde su PC portátil rastreando el pequeño aparatejo inserto en uno de los molares de Naruto. Contaban con poco tiempo pues al parecer el enemigo no se había percatado de tan diminuto detalle.
Tenten y Sakura servían té y café para todos ya que la noche prometía ser larga. Sasuke caminaba inquieto por toda la cabaña de los Hyuga, le preocupaba el porvenir de su amada Hinata y de su pequeña hijita no nata.
Sakura lo contempló con tristeza, tenía deseos de abrazarlo y de reconfortarlo mintiéndole, aun que sea, en que la situación sería irremediablemente resuelta. Por alguna extraña razón no le importaba nada más. Si bien Naruto era el padre de su hijo y su mejor amigo, su corazón no se centraba en él, sino en aquel manojo de nervios en el cual se había convertido el atractivo pelinegro. Había perdido hacía tiempo todas las esperanzas de retomar sus antiguos sentimientos por Naruto pero no lograba despedirse de ese amor eterno que sentía por Sasuke.
Si bien quería que el rubio regresase sano y salvo, se sentía aliviada, y esos sentimientos la remordían en cierta forma pues no sabía si aquello era producto de la desaparición de Hinata y la futura soledad de Sasuke o que tenía amplias certezas de que Naruto saldría ileso de esto.
-¡El trasmisor dejo de funcionar! –Exclamó Shikamaru en voz alta.
-¡No puede ser! –Tenten lucía exaltada como daría con Hinata ahora.
-¿Qué pudo haber pasado? –Inquirió Deidara.
-No lo sé pero parece haberse alterado la señal por algún motivo.
-¿Lo habrán descubierto? –Sasori se acerco un poco más al grupo que permanecía impávido frente al titilante monitor.
-Es difícil de asegurar. –Shikamaru exhalo un extenso suspiro las cosas se le complicaban aún más.
-¿Qué haremos? –Pregunto Gaara.
-¡Sasuke! –Prorrumpió Itachi interrumpiendo el silencio.
-¿Qué ocurre? –Respondió éste.
-¿Podrás comunicarte con Madara seguramente éste sabrá donde se esconde Orochimaru?
-Lo llamaré... –Tomando el teléfono y saliendo fuera del recinto.
-Yo me comunicare con Kakashi debemos estar preparados para actuar.
-¡Cómo digas jefe! –Pronunciaron Sasori y Deidara a la vez.
Sasuke marcó con rapidez aquel número telefónico entregado por el emblemático y complicado líder de los Uchiha. El teléfono comenzó a llamar reiteradas veces pero nadie atendía al otro lado del tubo. Sasuke cortó y volvió a discar el número, no se daría por vencido con tanta facilidad.
-¡Maldición! –Grito furico al no tener respuesta.
-Sasuke... –Exclamó una voz femenina a su lado.
-Sakura eres tú. –Dijo observando a la muchacha a quien no había si quiera notada acercársele a su lado.
-Debes calmarte no lograrás nada poniéndote así.
-Me preocupa Hinata, si la lastiman juro que los matare uno por uno. –Expresó aferrándose con fuerza a la baranda que circundaba la entrada a la cabaña.
-Pensé que te preocuparías más por Naruto, después de todo tú y él han sido amigos desde hace años y lo conoces incluso más que a Hinata ¿Acaso él no te inquieta? –acercándose aun más a su lado.
-Si, también me preocupa... pero... –Sasuke la miró a los ojos.
-¿Pero qué? Sé que la amas Sasuke pero Hanabi y Naruto también corren serios riesgos.
-¡Pero Hinata esta embarazada Sakura! –Dijo mirándola con seriedad.
-¿Embarazada? –la pelirosa sintió un súbito bajón de energía ante el cual no sabía como proceder discretamente.
-Si... Hinata y yo vamos a ser padres... ¿Entiendes él por que me preocupa su vida? Quizás suene egoísta pero amo a Hinata y a mi hija y no permitiré que nada les pase ¡NADA!
-Sasuke... –Dijo casi imperceptiblemente mientras lo observaba con melancolía.
-Lo siento pero debo llamar a Madara. –Sasuke se alejo de la cabaña dispuesto a realizar su llamada.
El pelinegro se dirigió con rapidez rumbo a la playa. Sakura quiso seguirlo pero le falto el valor para continuar con su cometido ¿Qué era exactamente lo que podía decir ante semejante revelación?
La muchacha se encogió de hombros y lloró amargamente. Estaba claro que había perdido el amor de Sasuke hacía mucho tiempo pero no lo podía culpar por eso; después de todo, quien había propiciado aquel alejamiento fueron sus propias decisiones pasadas y nada más.
-El amor no correspondido es el que más nos duele... –Exclamó una voz masculina a sus espaldas.
-Gaara... –dijo entre sollozos tratando inútilmente de contenerlos.
-Me rompes el corazón al verte así Sakura... –El chico se aproximó a su lado estrechándola fuertemente entre sus brazos.
-¡Lo perdí Gaara! ¡Lo perdí para siempre! Fui una ingenua, una tonta que quiso escapar a sus sentimientos tratando de ocultar el sol con la palma de la mano y por ello no me di cuenta que yo misma cause un severo eclipse en mi corazón.
-Sakura...
-¡Lo amo! Pero él ama a Hinata... y ella le dará un hijo ¿Entiendes eso?
-Pues el destino suele marcar su rumbo y no importa lo que trates de modificar si ese es tú sendero no transitarás otro Sakura.
-¿Qué haré ahora? Tenía esperanzas de recuperar a Sasuke... en verdad las tenía. –Expreso sumergida en el reconfortante pecho del pelirrojo.
-¡No estas sola! Yo siempre estaré a tú lado independientemente de lo que hagas o decidas Sakura... por que yo... te amo... –Éstas ultimas palabras hicieron que la pelirosa elevara su vista compungida mirando directamente a aquellas cristalinas gemas verdes que adornaban el agraciado rostro del chico.
-Gaara tu... –La muchacha aún no comprendía como era aquello factible.
-Sakura –Gaara sonrió y le acarició el cabello. –Te amo desde que te conocí hace varios años ya ¿Recuerdas la primera vez que viniste con Naruto a Suna?
-Si... hacía dos meses que salíamos. –Exclamó la chica sorprendida.
-Pues... Gaara volvió a callar y se aparto de la joven para apoyarse en la misma baranda sobre la que se había recostado Sasuke segundos antes. –Sé que puede sonar desagradable, y más por como te encuentras ahora, pero cuando viniste a mi casa junto con Naruto, aquel verano aún lo recuerdo, pensé que los ángeles por fin habían oído mis ruegos por que eras la mujer más bella que jamás haya visto.
-Gaara...
-Pero Naruto es mi mejor amigo y supongo que entiendo a Sasuke a la perfección e incluso a Naruto mismo. Sé lo que es amar y desear a alguien inalcanzable y que jamás verá en ti más que a un amigo. –El pelirrojo suspiro.
-Gaara yo no sé que decir... –Exclamó con vacilación. –Nunca antes, es decir yo... no sabía... que tú...
-Descuida Sakura, en realidad me propuse morir con éste secreto pero ya ves las cosas no siempre salen como te lo propones, y no es mi intención alterarte más con ésta confesión. Simplemente quiero que sepas que tienes en mí a un amigo incondicional que no espera nada de ti más que lo perdones por haber pecado en contra de su sano juicio al amarte en secreto.
-No tengo nada que perdonarte Gaara tu me has apoyado mucho incluso durante mi estadía en Suna, en la Universidad, siempre has estado ahí para mí... pero yo... no quiero que... es decir necesito despejarme no quiero saltar a tientas de una hoguera a otra sin estar realmente segura.
-Ya te dije que no espero nada de ti Sakura, solo quiero que seas feliz y que puedas amar a alguien que te valore y te ame por sobre todas las cosas y sé que lo harás. –Exclamó el chico volviéndola a abrazar. -¡Serás feliz ya veraz!
-Gracias... Gaara.
En Konoha...
-Muy bien creo que lo conseguí Karin, solo debo iniciar éste ultimo rastreo y ¡Woala! –Grito Kabuto frente a su monitor
-¿Qué tienes cielo?
-El Hackeo se inició en la seccional, tal y como lo previmos, pero desde una computadora de las oficinas del subsuelo.
-¡Rayos Kabuto! Ahí debe de haber más de treinta computadoras. –Karin pareció ofuscarse más que alegrarse con él descubrimiento.
-Si, pero no olvides que la nuestra tiene cierta pista que seguir. –Dijo presionando otras teclas hasta que su rostro pareció iluminarse. –Allí ésta, es la PC numero 102 a nombre de Mokoto Hisagi.
-Déjame ver a nuestro traicionero camarada. –Karin comenzó a desplegar con rapidez y gran habilidad la lista de empleados de la seccional. -Aquí lo tengo. –Observando el monitor. –¡Pero Hisagi ésta de licencia! Creo que otra vez dimos en una pista falsa... –Refunfuño de mala gana pues hacía mas de cinco horas que buscaban.
-Para ello contamos con los registros de seguridad que me has traído. –Sacando otro CD del estuche y colocándolo en el computador. –Ahora solo tenemos que buscar la imagen de la persona que estuvo frente a esa maquina el mismo día que ocurrió el asesinato.
-¡Espero que tengamos más suerte! –Acoto Karin.
Kabuto y Karin comenzaron a ojear con sumo detenimiento toda la imagen, varias personas iban y venían en la misma pero solamente una se posó en aquel ordenador, pero lo que vieron pareció desconcertarlos y sorprenderlos al mismo tiempo.
-¡No puede ser! –Karin no salía de su asombro.
-Será mejor que avise sobre nuestro descubrimiento.
-¿A quien? ¿Éstas loco? Claramente quien irrumpió en su propio computador fue Kakashi –Observando al peliblanco sentarse frente a aquella descolorida PC.
-¡Es imposible Karin! Kakashi estuvo conmigo todo el tiempo y además si él quisiera acabar con Guren no se hubiera tomado tantas molestias.
-¡Pero sale en el video!
-Debemos avisar al Hokage, pero te aseguro que ese de ahí no es Kakashi y además Kakashi no habría sido tan descuidado dejando pistas que lo involucren, él sabe del virus en su PC y lo fácil que darían con él si descubrían eso ¡No aquí hay gato encerrado!
Muchísimas gracias a todos los que me han dejado sus comentarios especialmente a:
*hinata-sama198: ¡Respiren profundo y retengan el aire aun falta mucho! más jejej
* natsumi hhr nh
* Shinobu-Hyuga:
* NaruhinaXD: Bueno a mi tampoco me cae muy bien Sakura por eso jamás la pondré de protagonista.
* Naatitha:
* dannynamikaze:
* Kyoko Nakamura: jajjajaja ¡SUFRE NARUTO! Jajajjajaja prometo hacer un naruhina 100 % en un futuro pero este no es el caso.
En cuanto al traidor bueno las desconcerté verdad pero más desconcertada te dejara este capitulo jajajja. Creo que en el siguiente ya se revela. Muchisimas gracias por seguir leyendo y por comentar
¡Saludos!
*Cutie Sora: jajajaja No lo primero es la universidad jajaja claro esta que siempre se puede leer en los descansos para despejarse ^^. En cuanto al fic me alegro que te quedes enganchada y en cuanto a Naaruto cuando hice estos capítulos aun estaba enojada con él por abrazarse con Sakura en el manga y de Hinata aún ni se acuerda =(
* Zakishio: Hola bienvenido al fic gracias por leer y comentar =)
*Enma-NaruHina: Bienvenida al fanfic, muchas gracias por tus palabras y elogios jejeje últimamente me atrae más el SasuHina que va hacerse. =)
"Muchas gracias chicas por tomarse el tiempo de comentar eso me alienta a seguir escribiendo como siempre digo por que al menos se que a alguien le llega este fanfic"
¡Es ahora cuando recibo los tomatazossssssssss!
