Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero no me hayan extrañado demasiado por acá, aquí tienen, otro inigualable ¡capi de la historia!.

Acercándonos al desenlace del fic, espero que les haya gustado.

¡déjenme saber su parecer!¡con un fantástico REVIEW!

Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, intento entretenerlas con mis fics.

Shion vs Lucy.-

Lucy entró a la sala del patriarca, donde de pie, se hallaba Shion, con la túnica y la máscara.

-déjame ver tu asqueroso rostro antes de que te mate. Dijo Lucy –no, no te voy a dar el gusto de que lo hagas. Dijo Shion –maldito viejo, déjame en paz ¡déjame matarte en paz!. Exclamó Lucy lanzándole un rayo negro que chocó con algo.

- ¡no otra vez!maldita sea!. Exclamó Lucy, Shion sonrió desde su máscara –vamos a ver, si puedes romperla. Lucy se puso a darle con fuerza, pero la barrera de oro no sedía, Shion se sentía muy satisfecho de si mismo, Lucy cargó y cargó su báculo de poder.

- ¡rómpete maldita sea!. Exclamó, el muro se hizo a ñicos, Shion repentinamente desapareció, Lucy se quedó anonadado al ver los pasillos con alfombra roja, con las paredes beige forradas de terciopelo rojo con pánel de madera a media pared, miró el sitio –es un laberinto. Dijo, la voz de Shion se escuchó multiplicada por mil.

-intenta encontrarme. Susurró desde todos lados y ninguno a la vez.

- ¡no es posible esto!¡tu eres aries!¡no éminis!¡no puedes sacar esto!. Exclamó Lucy.

-si puedo. Dijo Shion desde todas partes y ninguna a la vez, Lucy comenzó a correr, por el laberinto, buscando y preguntándose como eso era posible.

-el casco, el casco del patriarca, la cabeza de los 88 caballeros, no es solo un casco con máscara para proteger su identidad y su cabeza, puede sacar todos los poderes de todos, la máscara le ayuda a repeler cualquier ataque hipnótico, mental o gaseoso ¡maldito seas!. Exclamó Lucy cuando pisó un capullo de rosa rosada, salió despedido a una de las paredes, vio florecer la hermosa rosa.

-maldición, maldición, maldición ¡maldición!. Exclamó el dios de la maldad nórdica, se puso de pie y se acercó al camino, puso el báculo al lado de la rosa del centro, este salió despedido, hacia la pared, vio aparecer otro capullo en el suelo y florecer en otra rosa, de color rosado.

-este camino será peligroso si lo sigo, tengo una idea. Dijo, hizo aparecer guerreros de hielo, por lo menos 3, el primero pasó y mostró las rosas, que habían hecho una línea perfecta en el pasillo, el segundo pasó y voló en pedazos, lo mismo que el tercero, Lucy utilizó su báculo como jabalina y saltó, dejó las rosas atrás, pero en ese momento, se sintió congelar, entendió que los pasillos no representaban problemas, el problema, eran las uniones de los mismos, Shion había convertido la sala del patriarca, en un laberinto mortal y Lucy iba a ser engullido por el, si no iba un paso por delante.

Los guardias llegaron al sitio donde estaban los santos malheridos, se dispusieron a recogerlos, los plateados fueron a supervisar la operación.

-como me alegro de no ser el primer bastión de defensa. Dijo Argol.

-tu y todos. Dijo Marin.

-así es, miren quien se metió en la repliega. Dijo Dante levantando a Luna.

-no fue la única. Agregó Cristal levantando a Kiki –privilegios de ser el comandante y el mayordomoo. Dijo con calma.

-oh si, a nosotros nos toca recogerlos y atenderlos. Dijo Ágora –ya, dejen de que no han levantado a nadie, nosotros supervisamos los pelotones de guardias que quejarse, hacen todo. Dijo Misty.

-que malhumorado. Dijo Geist –es que se quejan mas que niño con dolor de muela. Dijo el rubio, otro guardia llegó.

-ya los tenemos a todos. Dijo - ¿las oceánidas?¿los generales?¿la sacerdotiza?¿la guardiana?. Preguntó Misty.

-así es. Dijo el hombre –perfecto, vamos a la enfermería. Con el resto, trasladó a todos los heridos y se fueron rumbo a la enfermería.

Gracias a su cosmos, Lucy pudo liberarse, de la trampa de hielo, lo sorprendieron unas dagas de fuego, que imaginó que podrían ser de leo, aries y sagitario, siguió caminando.

-eres un mladito cobarde Shion, deshaz este laberinto y pelea conmigo. Dijo, la risa del patriarca se escuchó una vez mas.

-tu eres el interesado en pelear, encuéntrame si puedes. Lucy creaba mas y mas guerreros que lo ayudaran a deshacerse de las trampas, vio enredaderas con rosasnaranjas, verdes y amarillas, vió pasillos de rosas blancas y marrones.

- ¡maldición!. Exclamó al verse atrapado en unas arenas movedizas, que parecían un trozo sólido de alfombra, encontró un nido de serpientes, después de haber utilizado el báculo como ancla para salir de las arenas, las águilas por poco no se lo comen y lo desgarran, estaba impresionado por el nivel de todas las técnicas de los santos y las amazonas, que estaban reflejadas en ell aberinto, por fin, llegó al centro.

- ¡aquí estás!. exclamó lanznándse hacia Shion, comenzando una batalla de puños y patadas.

-me las vas a pagar. Decía Lucy –no lo creo ¡estrella certera!¡ataca al que te altera!. Lanzó Shion lastimándolo.

-sin ese maldito casco, no eres nada ¡no eres nada!. Exclamó Lucy enojado.

-al igual que tu sin tu báculo, no eres mas que otro guerrero ¡manada de carneros!. Los carneros de fuego, salieron de las manos de Shion y atacaron a Lucy de una manera bestial.

-me vengaré. Dijo –no lo creo ¡cruce de las 2 caras!. 2 máscaras griegas aparecieron y al cruzarse, hicieron un rayo en forma de x, que golpeó a Lucy y lo hizo rodar por el suelo.

-no eres nada, estás iracundo y volátil. Dijo el patriarca del santuario de Athena, ucy sonrió.

-te acabas de ganar, un puesto en la fila de los moribundos. Shion y el, siguieron peleando, Lucy le tendió una trampa cuando se veía perdido y Shion, terminó atrapado en la nada, Lucy sangrante y cansado, re dirigió a las escaleras que conectaban el salón del patriarca con la sala de Athena.

-para acá, tu no vas a pasar. Dijo Julián engalanado de majestad.

-voy a acabar contigo Poseidón. Dijo Lucy –vamos a ver, si puedes. Dijo Julián sonriente.