Bueno, tal y como dije, durante la semana estuve bastante ocupado, y aun no termino, todavía tengo exámenes el lunes y el martes, pero eso no es lo importante aquí; sale nuevo cap para terminar bien la semana o empezar bien el fin (de semana). Gracias por su apoyo, chicos, por leer y por todo. Vamos con el cap.


Capítulo 37: ¿Qué sigue?

Ya entrada la noche, dentro del granero, todos estaban en sesión para discutir que harían a partir de ahí, pues ya habían perdido a Penny y a Bolt. Mittens ya no estaba llorando abiertamente, pero las lágrimas seguían escurriendo por sus mejillas una tras otra. Rhino estaba junto a ella, haciendo lo que podía para consolarla. Ninguno de los dos estaba poniendo mucha atención a la discusión.

-Tenemos que analizar esto bien; no podemos cometer otra imprudencia de ese tamaño. Fue mi culpa, no debí acelerar las cosas.

-Sí pero no, Mega. Hay algo que no estoy entendiendo. Si los recuerdos ya estaban modificados, ¿por qué el pitbull aun no decía nada? Ya es claro que querían manipular a Bolt, pero no entiendo porque seguía esperando para hablar.

-Tal vez no terminaron.

-Yo lo vi bastante molesto; creo que están terminados.

-No podemos saberlo si no tenemos a Bolt para preguntarle que recuerda.

-¿Para qué quieren a Bolt?

-Es claro que siguen creyendo que él es el pilar.

-¿Y no lo es?

-No lo sabemos; siempre que preguntamos el maestro nos responde que es uno de los tres. Si no es Bolt, entonces es Mittens o Rhino; pero eso no significa que no sea capaz. De entre todos fue el que más progresó con recuerdos y casi logró volver a donde estaba sin ellos en muy poco tiempo. Sea o no el pilar, es alguien muy hábil, y las sombras querrán aprovechar eso.

-Bueno, ya sabemos que van a hacer con él. ¿Pero qué vamos a hacer nosotros?

Ninguna idea surgió, así que la sesión se dio por terminada y todos se fueron a sus hogares. Pepe se quedó al final para hablar con Mittens. -¿Estás… bien?

Su voz estaba tan quebrada que le costaba trabajo hablar. -No… lo perdimos, y otra vez… fue por mi culpa.

-Pero no fue…

-¡Sí lo fue!- La gata alzó la voz mientras las lágrimas aceleraban su velocidad de salida. -Si no hubiera sido una tonta no le habrían quitado sus recuerdos a Bolt. Y si no se los hubieran quitado… no los habrían cambiado… y él estaría aquí… con…migo... y…- No pudo decir más y rompió en llanto de nuevo.

No pasaron ni tres segundos antes de que a Mittens la rodearan un par de patas. -Vamos… no te quedes atorada… ahí. ¿Por qué no… mejor buscamos una forma de… arreglarlo?

-¿Cómo?- Preguntó ella con la voz quebrada.

-Eso te… iba a preguntar.

Ella sonrió tristemente sin soltarse del abrazo. -Él una vez me hizo lo mismo. En el parque, cuando nos juntamos todos por primera vez.

-Sigue.- Le pidió él.

-Bueno… yo me sentía casi como ahora… pero él, él me recordó todo lo que yo hacía en su vida, lo importante que yo era para él.-Entonces volvió a caer. -Pero ya no está, y ya no soy nadie para él, no le importo.

-¿De verdad lo crees? Porque si… es así, entonces estamos… perdidos.

Mittens se separó de Pepe aun con lágrimas en los ojos. -¿Qué?

-Tú eres… su pareja, su… mejor amiga, hasta diría que… su salvación. Si tú no… crees poder, es porque… no podemos. Él dijo lo que dijo… porque le movieron… los recuerdos; sólo hay que… enderezarlos.

-¿Pero cómo?

-No lo sé. Pero rendirte… no ayudará.- Entonces Pepe se dio vuelta y salió del granero.

Después de unos minutos de pensar sobre lo que Pepe había dicho, Mittens se limpió las lágrimas y entró a la casa; cenó en silencio y luego subió al cuarto de Penny. En cuanto vio el colchón de Bolt sus ojos se humedecieron de nuevo, pero no se detuvo. Ella se recostó sobre el mismo y se acomodó. Como la última vez, no podía quedarse dormida; sentía que algo le faltaba. Sin embargo no era la única. En el edificio algo similar le estaba pasando a un can.

Bolt P.O.V.

Esto es totalmente extraño. En cuanto llegamos todos me saludaron como si fueran un héroe de guerra; no recuerdo haber hecho nada importante como para que se pusieran así. Más aun, cuando me felicitaron por haber sobrevivido tanto tiempo entre "ellos", no pude ubicarlos por sus nombres; con excepción de Shade, James y Bud, que me presentaron a otro amigo suyo, Alex. Hay varias cosas que quisiera saber y no logré recordar, pero ya me están explicando.

Resulta que el par de lobos tomó mis recuerdos trabajando para… ella, y trataron de llevárselos para alterarlos. Entonces las sombras los interceptaron y los mantuvieron bajo cuidado mientras se aseguraban de que no les hubieran hecho nada. Aunque no entiendo porque entonces ellos mismos me los devolvieron… supongo que preguntaré después.

Pude haberme pasado toda la noche pensando, pero una voz me regresó a la realidad. –Bueno, pequeñajos… y Bolt. Ya es hora, tírense sobre el saco.- Esa sombra parecía la más fuerte de por aquí, pero podía llegar a sonar muy… ¿arrogante? ¿Engreída? No estoy seguro de cual sea el término.

-¿A qué se refería, Shade?

-Que es hora de dormir.

-Creí que no dormían.

-No es muy común; los adultos solo lo llegan a hacer por placer. Nosotros todavía tenemos que dormir regularmente, a lo mucho podemos pasar una semana en blanco.

-¿Y cómo duermen?

-Mira, primero necesitamos un cuerno de unicornio. Lo metemos en amoniaco y luego dibujamos un círculo sobre el suelo y lanzamos el cuerno a él; ¿cómo crees que dormimos, Bolt? Nos recostamos en algún lugar y cerramos los ojos, no somos fenómenos.

-Perdón.

-Nah, no importa; seguramente habrá otras cosas que no recuerdas. Ya luego te pondremos al tanto.- Entonces Shade avanzó a la salida del cuarto en donde estábamos. -¿Vienes?

-Claro.- Lo seguí por algunos pasillos y escaleras del edificio hasta un cuarto con algunas camas algo deshechas acomodadas a lo largo del mismo. -¿Aquí duermen?- Shade solamente asintió. -¿Y voy a dormir con ustedes?

-Así es, Bolt.- Miré a la entrada para dar con el dueño de la voz, era el mentor. Sin dejar pasar un segundo más hice una pequeña reverencia. -Está bien.- Me dijo para que alzara la vista de nuevo. -Sí, vas a dormir con ellos; si no es problema, claro.

-En lo absoluto.

-Que bien.- Entonces el mentor se fue.

En minutos los otros tres ya estaban en el lugar y todos estábamos en nuestras camas. -Buenas noches.-

-¿Qué dijiste, Bolt?

-Buenas noches, ¿estuvo mal?

No podía verlos porque de la poca luz que podía llegar al cuarto no estaba llegando nada, pero me pareció como si mi comentario los hubiera confundido, al punto donde les tomó varios segundos contestarme. -No, es solo que, como estuviste tanto tiempo fuera, ya nos habíamos olvidado del "buenas noches".

-Oh.

-Entonces… buenas noches, Bolt.- Dijo Shade.

-Buenas noches, perro.

-Buenas noches, chicos.

-Sí… eso.

Percibí… ¿duda? en sus "buenas noches"; realmente sonaba como algo que ellos no estaban acostumbrados a decir. Cerré mis ojos después del último comentario, pero no me quedé dormido. Como poseídas, mis patas comenzaron a moverse, parecía que estaban buscando algo. ¿O alguien? Sí, alguien. La están buscando… a ella. No, no definitivamente no. Sólo tengo que olvidarme de eso. Pero, no voy a mentir, era agradable dormir junto a ella; es una pena que sea tan… malvada. Sentí un dolor en el pecho en cuanto pensé en esa palabra. Olvídalo, ya se pasará.

[…]

Llegó el amanecer y tanto el can como la gata tuvieron problemas para levantarse a la par de los demás; ninguno de los dos había dormido bien.

-¡Apúrate, Bolt!

-Voy.- El can salió corriendo de la habitación.

Afuera lo esperaba Shade. -Vaya, ya era hora. Si no nos damos prisa no habrá desayuno. Sígueme.- Y la sombra comenzó a moverse a buena velocidad, con el can detrás de la misma. Les tomó unos minutos llegar con los demás al "comedor".

-Miren quienes decidieron honrarnos con sus presencias.- La sombra de elite estaba tamborileando con los dedos sobre una mesa. -Dense prisa.- Y les señaló otra mesa donde estaban Bud James y Alex, ya comiendo.

-Pero que delicia.- Dijo Shade acercándose a una porción de masa con tonalidades oscuras. Como Bolt aún no llegaba a la mesa, les habló en voz baja a los demás. -¿Él también va a comer de esto?

-No hay nada más de comida que no sea esto.- Respondió Bud sin darle importancia. -Además, ¿qué tiene de malo?

-¿Qué tiene de malo qué?- Preguntó el can sentándose frente a la mesa. Luego miró su porción de comida. -¿Qué es eso, chicos?

-Tu… comida.- Titubeó Shade. -Como estuviste fuera la comida que era para ti se fue echando a perder, así que tuvimos que tirarla. Pero no te preocupes, para la hora de comer ya te habremos conseguido más.- Entonces miró a James.

-¿Qué me ves?

-Qué vayas por comida para Bolt.

-Ah, mira. ¿Y por qué yo?

-Porque tú ya terminaste de comer. Si quieres llévate a Bud, pero salgan ya.

Ambas sombras se miraron entre sí, para luego levantarse de la mesa y salir del lugar, no sin que antes James le hiciera una mueca a Shade.

Bolt se quedó mirando su desayuno unos momentos. -Bueno, sólo será el desayuno.

-Créeme, no sabe mal.

-¿Saben qué es?

-No.- Negó Alex entre bocados. -Pero debe ser alguna especie de energía negativa condensada o algo así. ¿No van a comer?

Shade comenzó después de que Alex preguntara, pero Bolt esperó a que ambos terminaran y se levantaran para acercarse a su porción. -Adelántense, yo en un rato los alcanzo.- Ambas sombras salieron del comedor sin decir nada.

Ya estando solo, Bolt miró fijamente su comida; un pedazo de masa oscura. La tocó con cuidado, como si temiera que fuera a saltar del plato para comérselo a él; tenía una composición viscosa y gelatinosa. No olía de ninguna manera particular. -Es mejor que nada.- Se dijo en voz alta para luego acercarse y darle un mordisco. No sabía cómo comida de perro o carne, pero tampoco tenía un sabor tan desagradable; hasta cierto punto, era tolerable.

Mientras Bolt seguía comiendo, Alex y Shade estaban discutiendo en voz baja afuera del comedor.

-¿Por qué rayos sigue siendo tan amable?

-Eh… ¿Por qué es así?

-¿No habías cambiado eso?

-No, no me lo pediste.

-¡Claro que sí…!- Shade repentinamente levantó la voz

-Baja la voz.

-Claro que sí.- Repitió en un susurro. -Se suponía que debía ser más agresivo.

-No lo hemos visto en combate; quizás si lo sea.

-¿Y qué hay con todos los agujeros que dejaste?

-¿Cuáles, tú?

-Todos. Se la pasa preguntándome sobre el edificio, sobre lo que hacemos o no y como lo hacemos. Es como si lo único que hubiera cambiado es que nos apoya a nosotros y no a ellos.

-Uy, pues lo siento. Si tan malo soy para esto, mejor lo hubieras hecho tú.

-Yo hice una parte. Más aun, ya tengo una solución. Cuando nos pregunte porque hay tanto que no recuerda, redirige la duda a los lobos…

-Le diremos que ellos borraron algunas cosas de sus recuerdos que no pudimos recuperar, y eso sellara todos los agujeros que, según tú, fueron mi culpa.

-Así es, sin embargo, tendremos que enseñarle el edificio, nuestra rutina y todo, como si fuera un recién llegado.

-Eso es lo que es.

-Pero él no debe saberlo.

-Oye, Shade, ¿podemos seguir trabajando en los recuerdos? Ya sabes, para terminar de cerrarlos.

-No; si ya se acoplaron a su mente, terminar el trabajo es imposible, al menos para nosotros por ahora. Déjalos así, no creo que vaya a pasar algo pronto como para que se reviertan; y mientras podemos investigar alguna manera de terminar el trabajo para asegurar que se quede bajo nuestro mando.

-¿Quién se quede bajo nuestro mando?

Ambas sombras soltaron un grito ahogado. -¡Bolt! ¡No hagas eso!

-Perdón.

-¿Terminaste?- El can asintió. -Entonces vamos.

-¿A dónde?

-A preguntar qué haremos hoy.- Ambas sombras comenzaron a andar con el can detrás.

Mientras tanto Bud y James estaban moviéndose por las calles de la ciudad buscando comida para Bolt.

-¿Qué clase de comida le gusta?- Preguntó el primero.

-Por cuarta vez, no lo sé. Tú busca comida para perros o alguna carnicería.

-Como digas, pero sería más fácil conseguir comida que sabemos que le va a gustar.

-¿Y cómo podríamos hacer eso?

-Quizás en…- Bud lo pensó un minuto. -¡Su casa!

-Esa… - James dejó lo que estaba haciendo. -no es una mala idea, Bud. Vamos, pero ten cuidado; no queremos problemas.- Bud asintió y ambas sombras comenzaron a moverse camino a la casa de Penny.

En el sitio, Mittens estaba despertando, aún tenía las mejillas húmedas y eso no parecía que fuera a cambiar pronto. Rhino estaba frente a la televisión, viendo una película con Mega, que había entrado después de asegurarse doce veces de que la madre de Penny no estaba.

Ambas sombras dejaron el cuerpo físico y entraron por debajo de la puerta para deslizarse hasta la cocina. Pudieron escuchar que, a pesar de estar viendo una película, el hámster y el lobo estaban discutiendo alguna forma de salvar a Bolt.

Llegando a la cocina ambos retomaron su cuerpo físico y comenzaron a buscar, hablando lo más bajo que podían.

-¿Cuál de estos es?

-Bud, no seas tonto. Solamente hay dos y uno dice que es alimento para gatos. ¿Cuál crees que sea?- Bud se encogió de hombros. -¡Ahg! Como puedes sacarme de quicio. Es ese,- Dijo apuntando al costal más grande y medio vacío. -ahora tómalo mientras yo abro la ventana para que salgamos por ahí.

Los movimientos de las sombras hicieron más ruido del que esperaban.

-Un momento,- Dijo Mega desde la sala. -ponle pausa, Rhino. Hay alguien en la cocina.

-Yo voy.- Dijo el hámster saltando del sillón.

-Apúrate, Bud.

-Si me ayudas esto sería más rápido.

-Sí, pero estoy ocupado vigilando…

-¿Vigilando qué?

Ambas sombras se sobresaltaron al escuchar al hámster. -…Vigilando que no venga nadie.-

-Pues eres pésimo.

-Fue tú culpa por quejumbroso.

-Son el par de sombras, Mega.- En segundos el lobo ya estaba en la cocina también.

-¿Qué hacen aquí?- Luego miró lo que Bud estaba cargando. -¿Para qué quieren eso?

-Para…

-Para Bolt.

-¡Bud!

Ambos se quedaron extrañados por la respuesta. -¿Para Bolt?

-No me importa si nos creen o no, Bolt sigue siendo nuestro amigo; y nosotros intentamos advertirles, pero como pueden ser tan inflexibles como los nuestros…

-Bien.- Interrumpió el lobo. -Ya entendí; lo siento. No es fácil, ¿sí? Ya, termina tu historia.

-Solamente queremos que el perro la pase bien, aunque esté en contra de todos sus amigos y crea que su novia es la mayor mente malvada de la Tierra.- Bud se detuvo un momento. -Eso sonó mejor en mi cabeza.

-¿Y si tanto quieren ayudarlo por qué no revierten los recuerdos para que vea lo que está pasando?

-No es tan fácil, hámster. Ni Bud ni yo trabajamos con esos recuerdos, no tenemos idea de cómo cambiarlos. Pero les diré algo;- Y les hizo un gesto con la mano para que se acercaran. -sigue siendo el mismo. No sé si nuestros compañeros metieron la pata, pero parece que lo único que cambio es el bando en el que está; sigue siendo amable y agradable. Dudo que vaya a durar mucho tiempo así, aunque, estando con sombras, podrían encontrar la forma de mantenerlo controlado… Meh, esa parte les toca a ustedes resolverla.

-Si quieren podríamos venir cada dos o tres días a decirles que pasa y…

-¡Bud!

-¿Qué?

-En realidad me gustó la idea, aunque aun no entiendo porque hacen todo esto; se supone que son soldados y no tienen otro propósito más que destruir a la luz.

-…Ni idea.- Dijo James encogiéndose de hombros. -Tal vez nacimos "defectuosos" o algo así. Incluso te diría la ubicación en donde están él y la niña.

-Te escucho.

-Es un- James comenzó a poner una expresión de dolor.- un ed… edi… ¡Agh!- La sombra tomó su cabeza con ambas manos, mientras cerraba los ojos. Luego de unos segundos no pudo mantenerse sobre el suelo y se cayó, con la misma expresión en su rostro.

-¡James, amigo!- Bud soltó el costal y corrió junto a James. -Vamos, piensa.- Se dijo mientras veía que su amigo no estaba relajando su expresión. -¡Ya sé!- Entonces hizo un orbe pequeño de color violeta en sus manos y lo colocó sobre el pecho de James.

La sombra lentamente comenzó a relajar su expresión hasta abrir los ojos de nuevo. -Bueno, supongo que no puedo decirles dónde están el can y la niña. Pero podremos decirles algunas cosas.

-Entonces sí tienen esa programación, quizás está incompleta por alguna razón.

-Vaya, esa estuvo cerca, amigo.

-Estoy bien.

-¿Seguro?- Preguntó Rhino.

-Sí.- Respondió la sombra levantándose del suelo.

-Bueno, tenemos que irnos. Supongo entonces que nos veremos en un par de días. Tal vez podamos decirles que está haciendo Bolt o algo así.

-No vayan a pensar mal si les fallamos; a veces nuestros superiores son muy… firmes con los tiempos libres. Y no es que estemos de su lado… ew, más bien, que queremos ayudar a un amigo.

-Como digan.

Ambas sombras salieron por la ventana de la cocina cargando el costal con la comida para Bolt entre ellas. Rhino y Mega se quedaron pensando un rato.

Mittens P.O.V.

Estoy cansada, no dormí bien. Toda la noche estuve viendo una y otra vez ese momento, en el que Bolt llegó con sus "rescatistas" para desaparecer sin que pudiera hacer nada. Me estiré, aún tenía las mejillas húmedas. Sé que Pepe dijo que tenía que buscar una manera, pero su ausencia es imposible de ignorar, y estar recordando constantemente que todo esto comenzó por mi culpa no ayuda. Pero lo voy a remediar, y no volveré a ser la causa de que algo le pase a mi orejón.

Con eso en mente salí del cuarto de Penny y me encaminé a las escaleras. Imaginé que el grupo seguiría pensando en alguna forma de rescatar a Bolt; más importante, en una forma de corregirle los recuerdos. Tal fue mi sorpresa al llegar abajo y encontrar a Rhino Y a Mega frente a la televisión, viendo una película. Ni si quiera la estaban viendo entera, el roedor estaba repitiendo una escena una y otra vez.

-Una vez más, Rhino.- Le pidió Mega como si fuera un cachorro. El roedor regresó la película y la dejó correr. Entonces ambos comenzaron a decir los diálogos haciendo voces y expresiones como si lo estuvieran viviendo. Mega hizo una voz grave. -¿Obi-wan nunca te dijo que pasó con tu padre?

Rhino hizo una imitación de lo que el llamaría "una voz heroica". -Me dijo lo suficiente. Él me dijo que tú lo mataste.

-No. Yo soy tu padre.

-No, eso no es cierto. ¡Es imposible!

-Busca en tus sentimientos; tú sabes que es cierto.

El roedor puso una cara de lo que me pareció entre angustia y estreñimiento. Luego miró hacia arriba. -¡NOOOOOO!- Entonces recuperó su cara de siempre y volvió a pausar la película. -¿Qué tal?

-Genial; ¿otra vez?

-¿Qué están haciendo?

Ambos voltearon a verme; no estoy segura de que tenían, pero algo había de diferente en ellos. -Buenos días, gata.

-Hola, Mittens, estábamos viendo una película.

No supe cómo reaccionar; estaban demasiado tranquilos considerando que la noche anterior habían estado pensando como locos alguna forma de rescatar a Bolt. Quizás habían encontrado una, no quise emocionarme demasiado, pero ¿por qué otra razón estarían tan tranquilos? La curiosidad me estaba ganando, pero antes de preguntar fui a la cocina para desayunar. Llegué y lo primero que vi fue que el costal con comida para Bolt no estaba.

-Eh… ¿Chicos?

-¿Qué sucede?- Me preguntó Mega desde la sala.

-¿Dónde está la comida de Bolt?

-Se la…

-Primero termina de desayunar. Tenemos algo importante que decirte.

Eso sólo me confundió aún más. No le di vueltas y comí pensando en que explicación podría haber para todo eso; su actitud, la comida, la "sorpresa" que me esperaba cuando terminara de desayunar…

Terminé en poco tiempo y fui directamente a la sala a preguntar, pero ninguno de los dos estaba ahí. ¿Es una broma? -¿Rhino? ¿Mega?- No hubo respuesta. Tal vez afuera. Salí por la puerta para mascotas, no me gustaba mucho usar esa puerta, pero a Bolt le encantaba, no sé porque.

Como pensé, afuera estaban todos, parecía que me estaban esperando para empezar. En cuanto me vieron Mega y Rhino, encima del lomo de su compañero, comenzaron a caminar hacia el granero. Los demás los seguimos, me pareció que solamente ellos dos sabían que estaba pasando.

Entramos al granero y se volvió a formar el círculo; en cuanto todos estuvieron listos Mega habló. -Seguro se preguntarán porque los hemos reunido aquí.

-¿Para continuar con lo que no pudimos resolver anoche?

-No, pero te acercaste, niña. Hace rato, cuando Rhino y yo estábamos viendo una película, escuchamos un ruido en la cocina y fuimos a ver que era.

-Lo que encontramos fue nada más y nada menos que… Dos sombras cargando con la comida de Bolt.- No podría describir con palabras el escándalo que se armó en cuanto terminó esa frase. Todos comenzaron a opinar al mismo tiempo, a argumentar sobre las sombras, y demás. Yo me quedé ahí sin decir nada; la sola mención de las sombras me ponía a pensar en él, y pensar en él hacía que me dieran ganas de llorar de nuevo.

-¡Cállense!- Gritó el roedor luego de un minuto. -Eran el par de sombras que Bolt defendió hace una semana; al parecer sí lo consideran como un amigo.

-No pueden estar seguros de eso.

-Es una trampa.

-¡YA!- Esa vez fue Mega. -Si yo, que fui el principal opositor de esto en un principio, creo que las sombras están de verdad intentando ayudar a Bolt, es como para que sea cierto, ¿no?

-No podemos estar seguros de sus intenciones; siguen siendo sombras. Y soldados, como dijo Kass.

-Eso es cierto; les contaremos todo para que vean más o menos porque creemos que están, no de nuestro lado, sino tratando de ayudar a Bolt.

Todos dejaron de hablar y pusieron atención. No podía dejar de pensar en él, pero hice lo mismo que los demás y comencé a escuchar al par de inmaduros. Por eso se llevan tan bien, inmaduros… pero también nobles. Sonreí a ese pensamiento y puse atención a lo que estaban diciendo.

[…]

-¿Entonces tenemos el día libre?- Preguntó Shade bastante sorprendido.

-Así es. Al menos por hoy; ayer tuvimos un gran logro.- El mentor de las jóvenes sombras miró a Bolt.- Merecen un descanso después de todo el trabajo que hicieron.

-Gracias, señor.- Dijeron todos. Bud y James aún tenían el costal junto a ellos.

-Ahora vayan a… hacer algo; de regreso para cuando normalmente los mandan a dormir.

-Sí, señor.- Dijeron los cuatro al mismo tiempo; Bolt hizo una leve reverencia y luego los cinco se fueron corriendo del lugar.

-¿Qué hacemos?- Preguntó el can emocionado.

-Descansar.- Respondió Alex sin dudarlo.

-Tal vez entrenar un rato.-

-Vamos chicos, no sean amargados. Mejor vamos a jugar.

-Ahora estamos en lo mismo, Bud.

-Sí, juguemos un rato.- El can comenzó a mover la cola. -¿Juegas Shade?

La sombra miró al can por unos segundos, luego suspiró resignada. -Vamos.

-¿Y tú, Alex?

-Yo paso, chicos.- Luego soltó una leve risa y recalcó lo siguiente que dijo. -Diviértanse.- Entonces se fue.

-Bien, ¿qué jugamos?

La mirada del can se tornó sombría. -Vamos a pelear. Y quien gane obtendrá algo.

-Quienes pierdan tendrán que hacer lo que quien gane diga, le deberán un favor absoluto, mínimo. Sin peros, sin condiciones.

-Me gusta cómo suena, Shade. ¿Qué dicen ustedes dos?

Bud no lo dudó un segundo. -Dentro.

-Igualmente.- Dijo James después de pensárselo un poco.

Los cuatro avanzaron hasta un cuarto bastante amplio, que se usaba para entrenamiento. -Sin armas, ¿correcto?

-Así es. Sin armas.

-¿Qué otras reglas van a poner?

-¿Reglas, para qué?

-Para que nadie quiera pasarse de listo, Bolt. Por ejemplo; uno contra uno. Los dos ganadores y los dos perdedores de la primera ronda se enfrentarán entre ellos para determinar los lugares finales. El cuarto deberá más favores que el segundo.

-Sí, ya sé. El cuarto lugar le deberá un favor a todos los demás y dos al ganador. El tercero uno al segundo y al primero; y el segundo solamente le deberá uno al primero.

-Hecho. ¿Qué más?

-¿Cuánto va a durar el combate?

-¿Podemos dejar esto y comenzar a pelear ya?

-Bolt, ten un poco de paciencia. Ya sé, ve a calentar; cuando vuelvas te decimos las reglas y empezamos.

-Bien.- El can salió corriendo del lugar.

-¿Qué le pasó?

-Se puso así desde que salió la idea de pelear. Como si fuera…

-Un detonante de su agresividad. Interesante.

-Um, Shade ¿Qué le vamos a decir cuando vuelva?

-Combate libre, dos minutos como máximo. Se debe inmovilizar al oponente contra el suelo. Quien combata contra él no puede hundirse en el suelo. Y no hagan mucho desorden.

-Bien, y con respecto al detonante…

-Trabajaremos en eso; si podemos explotar o descubrir más formas de encenderlo, podríamos usarlo a voluntad cuando requiramos esa parte de Bolt. Lo cual es genial.

El can regresó corriendo a la velocidad que salió. -Listo, ¿ya están listos para esto o no?

-Andando.- Dijo Shade.

-Bien, ¿quién va a ir contra mí?

Shade sonrió y miró a Bolt, el can respondió con una mirada sombría; James y Bud se miraron entre ellos.


¡Y corte! Este cap, como lo fue otro más hace algunas semanas, lo tomé como conector entre lo que pasó y lo que va a pasar; pensé que iba a quedar corto, pero ideas fueron surgiendo mientras estudiaba (sí, y por cierto, me ayudaron a recordar algunas cosas a la hora de los exámenes) y opté por pulirlas y meterlas al cap para mostrarles, como la última vez, algunas situaciones antes de adelantarme, por ejemplo, al día de navidad (no necesariamente vaya a saltarme directo a ese día, pero es una opción.). No sé si la próxima semana vaya a poder con ambos capítulos por lo mismo, pero si saben contar, cuenten con el del viernes al menos. No tengo más que decir, así que nos vemos en cualquier día y a cualquier hora, pero siempre por el mismo canal. Un saludo. *Este capítulo fue modificado de la versión que originalmente se publicó; se le hicieron correcciones ortográficas y gramaticales.*