¿A quién eliges Mogami? Cap 37

Mal humorado se levantó, estaba harto de las noticas dadas el día anterior. Tanto hablar de Kyouko y de Box-R lo tenían a punto de un paro cardiaco. La joven definitivamente había alcanzado la cima y con esto decir que le había ganado la apuesta, aquella ridícula apuesta donde cumplía su venganza.

Lástima que en el proceso de aquella venganza ella se había enamorado de aquel actor de quinta y se lo había restregado a él en la cara. Aun no superaba el día que la peli naranja le había concedido el perdón informándole que no le interesaba vengarse de él. Además de la amplia cantidad de pudines que le había llevado cuando lucia de aquella forma tan seductora.

Nunca creyó que aquella joven plana, aburrida y sin atractivo pudiera verse así. Pero ella era un monstruo chupa almas con el poder infernal de transformarse. Sacudió la cabeza, el rubio engreído siempre había sabido lo linda que era la chica solo que nunca quiso aceptarlo pero ahora era demasiado tarde.

Encendió la televisión mientras tomaba una lata de refresco, cayó en el sofá al oír la exclusiva dada por Matsumoto Akira, ese periodista que siempre le había caído mal. Su Kyoko, mejor dicho la de Tsuruga ya no era de ninguno de los dos, era la novia del maldito Beagle. ¿Cuándo había pasado eso? Tomo un poco del contenido de la lata. Eso era una vil mentira y de alguna manera ella tenía que explicarle como ese periodista argumentaba semejantes bestialidades.

Saco su móvil para llamarla pero en el momento, una llamada de sus padres postergaba sus planes.

-Alo.

-Así es como contestas ingrato, mal agradecido. No solo te escapas de casa con Kyoko-chan sino que no te comunicas con nosotros ni para tener noticias de ti. –Le regaño su progenitora.

-Mamá, perdón.

-No creas que solo con eso te bastara.

-¿Cómo conseguiste mi número telefónico?

-Eso no te importa, pásame a Kyoko-chan.

-Ella no vive conmigo.

-¡Imbécil! te la llevas y ahora no vives con ella. Eres un bueno para nada, primero dejas tu formación para ser el próximo dueño del Ryokan, un trabajo decente y honorable - Sho retiró un poco el móvil de su oído, los gritos de su madre estaban a punto de dejarlo sordo. –Para irte a cumplir un sueño estúpido y para rematar encaminas a Kyoko-chan en ideas sin sentido.

-Madre, siento que no comprendieran mi sueño pero… -no pudo completar la frase su madre más enojada aun le continuaba gritando.

-Escúchame bien Shotaro: Saena Mogami se ha enterado de que Kyoko no está con nosotros. Ella todo este tiempo ha pagado la manutención de la chica y si antes de que termine el mes no está aquí nuevamente nos veremos en problemas. Ella jura con demandarnos, sabes que es abogada y muy respetable.

-Pero, no creo que ella quiera regresar ¿por qué no le regresan el dinero?

-Estás loco, ese dinero lo invertimos en las nuevas instalaciones y ahora no tenemos efectivo.

-Lo siento pero no puedo hacer nada.

-No seas inepto, así como te la llevaste la traerás de nuevo este fin de semana.

-Pero mamá…

-Pero nada, hasta que no lo hagas. Olvídate de que eres nuestro hijo. – dicho esto la mujer colgó la llamada.

-Gracias mamá, si estoy bien aunque no soy feliz. Los extraño mucho además de que la mujer que amo ya no me ama. – una lágrima brotaba y se deslizaba por la mejilla derecha del joven. –Cuanto desearía de que me apoyaran en mi sueño - secó la lágrima con su mano, no se permitiría llorar. –Hace mucho tiempo de que sé que soy huérfano con padres vivos –suspiro profundamente. Ese era un parecido con la chica de cabellos naranjas.

Respiro profundamente su corazón dolía extremadamente, no se arrepentía de seguir sus sueños, de defraudar a sus padres al no cumplir sus expectativas, al final nunca lo comprendieron. Tampoco le daba remordimiento haberse llevado a Kyoko con él, de hecho ella había hecho más fácil sus inicios en la música. La joven le daba el aliento que él tanto necesitaba. Lo único que cambiaría si tuviera la forma de hacerlo era el hecho de que no la valoro. Si pudiera regresar al pasado la hubiera tratado como a su pareja, la hubiera respetado y ahora ella estaría a su lado y no con otro.

Marcó el número de la joven, intento varias veces pero nunca le respondía. Cada que salía la grabación de buzón de mensajes una espina más se clavaba en su interior. ¿Acaso es que ella no le quería o no podía responder? Cansado de la situación decidió dejarle un mensaje.

-Kyoko por favor escucha este mensaje, es urgente que hablemos tu madre apareció y… ¡rayos! Es algo muy difícil decírtelo en un mensaje.

Aun no se sentía confiado, lo más probable es que Kyoko borrara su mensaje sin escucharlo. Así que decidió llamar a las oficinas de LME, tampoco pudo contactarla pero el director de la sección a la que la joven había permanecido hasta esos días tomó la llamada. Al no poder encontrarla solo pudo decir: -¿podría informarle de que se comunique conmigo es algo referente a la madre de ella y es muy urgente?

El peso en el pecho aún continuaba, no había podido indagar sobre el rumor de la peli naranja y el vocalista de Vieh Goul pero ahora era primero que la chica estuviera preparada, porque Saena había aparecido. Ella era una mujer fría e implacable, de niños había hecho sufrir a Kyoko una vida de infierno y él no había podido hacer nada, ahora la protegería de la forma que fuera.

Llamó a Shoko, tendría que bajar la cabeza ante su manager pero tal vez ella podría ayudarlo a contactarse con la nueva representante de Mogami, además necesitaba conocer sus estados de cuentas, no podría pagar a la joven el daño que le había hecho pero tal vez podría solucionar el lio de sus padres y evitar que la chica fuera confinada en el Ryokan.

En otro tiempo esa hubiera sido la solución para que ella le siguiera perteneciendo, al menos en cuerpo porque hace mucho que sabía que el corazón de ella estaba con el actor de cabellos negros.

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Detestaba esas excentricidades de la farándula, personas huecas que solo vivían por su belleza. Todo mundo se rendía a sus pies sin haber gastado una gota de sudor.

¿Qué beneficio le traía a la humanidad una actriz o una modelo? ¡Ninguno en absoluto! Pero la gente ponía a esos care bonitos en la cima. Estrellitas vacías y llenas de orgullo. Ahora su hija se había enloquecido y pertenecía a ese mundo que ella odiaba. Suficiente con ayudar en una producción por la sugerencia de sus jefes, ella era perfecta para guiar a las actrices de ese drama de asuntos legales.

Cómo había logrado esa niña estúpida, que nunca pudo sacar las notas perfectas entrar a esa industria. No era ni inteligente, ni mucho menos bonita. Solo era una mocosa llorona que solo sabía corretear detrás del hijo de los Fuwa. Esa niña era de esas mujeres que habían nacido para ser la esclava de un hombre y más nada.

Siempre le habia estorbado y ahora esa muchachita podría destruirle el prestigio que tanto le había costado construir. Mogami Saena sentía como la ira recorría su cuerpo cuando accidentalmente vio en la televisión el artículo sobre la nueva estrella de LME. Al observar la imagen se dio cuenta de quién era Kyouko, esa chica de quienes todos hablaban como una proeza no era otra que la tonta de su hija. Ese cabello corto, teñido como pretendiendo ser otra persona. Pero con esos mismos ojos ámbar que tanto detestaba.

Llamó a la irresponsable de su antigua "amiga" que se había brindado quedarse con esa mocosa impertinente a cambio de una buen asuma de dinero , que ella sagradamente le enviaba mensualmente para pagar los gastos de la jovencita y compensar las molestias causadas por la estadía de la niña en el lugar. Nunca había fallado en su pago y ahora se daba cuenta de que la joven ya no estaba en la residencia Fuwa.

Se sintió engañada. Le reclamo fuertemente. Estaba decidida a hacerle pasar un fuerte susto si al final del mes esa mocosa malcriada no se hallaba recluida en aquel paraje donde nunca debió salir.

Termino su llamada solo para que el fuego avivado en su interior se hiciera mayor al ver ahora el escándalo en el que se hallaba la jovencita, definitivamente Kyoko solo había nacido para causarle problemas.

Desesperada consiguió el número de la agencia en la que está vinculada la joven, la secretaria la comunico con el director de talento al cual le dejo claro quién era y de las posibles medidas si la joven no era retirada inmediatamente del medio. Ella tenía el sartén por el mango. Kyoko era menor de edad, no le permitiría rebeldías. Si los Fuwas no podían controlar a la chica como a ese otro mocoso que andaba en los mismos pasos, seguro él la había mal influenciado. Saena estaba dispuesta a recluirla en un colegio donde solo pudiera salir de el en navidad.

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Sawara se había levantado feliz ese día. Era un precioso día, una de sus protegidas ya se había graduado de la sección loveme. Definitivamente iba a ser muy aburrido sin la peli naranja.

Sonreía feliz hasta que uno de sus compañeros de trabajo llego corriendo en medio de un alboroto.

-Han visto lo que se dice de Kyoko-chan?

Muy espantado como si viera un fantasma mostraba la portada del periódico con la exclusiva dada por Matsumoto Akira.

Sawara lo tomo y lo leyó. Sentía como el hígado se le hacía añicos. ¡Definitivamente todo era una vil mentira! Nada de lo dicho tenía que ver con el ángel rosa que él conocía.

Aún no había pasado el trago amargo de la noticia cuando, su secretaria le comentó de que llamaban a la señorita Mogami Kyoko.

"si la preguntan por el nombre completo debe ser alguien muy conocido"-pensó el hombre.

Casi se petrifica al reconocer la voz detrás del auricular. Su interlocutor no era otro que el mismo Fuwa Sho en persona. Tratando de esconder el miedo que le producía atender esa llamada, escucho atentamente cada palabra del joven. Nunca había sabido a ciencia cierta cuál era la relación de Kyoko y Fuwa pero con ese mensaje entendió que eran cercanos y no de la manera que él director de la sección de talentos se había imaginado cuando conoció a la chica.

Como si ese día los malos presagios lo persiguieran, al terminar la llamada la madre de la actriz se hacía presente por vía telefónica. Mogami Saena llamaba a las oficinas con un tono de voz tan autoritario que el pensó moriría ahí mismo, sus piernas flaquearon cayendo sobre la silla que había tras él. Entendió de donde la chica había sacado el temple que la caracterizaba.

La mujer no lo dejo hablar salvo para decir que si había entendido y pedirle su número telefónico, él la pondría en contacto con el presidente de la agencia.

Aun en medio de escalofríos, con un fuerte temblor en su voz llamo a su máximo jefe para informarle de los dos mensajes. Takarada Lory sería más apropiado que él para solucionar la situación que se venía encima.

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El rostro de Lory palidecía terriblemente al escuchar como su jefe de talentos le costaba pasar el mensaje dado por la progenitora de Kyoko. Él no era un hombre cobarde, sabía enfrentar toda situación catastrófica, de alguna manera llegaría a un acuerdo con la mujer.

Solo existía en el mundo una mujer que pudiera agobiarlo, por más templada y luchadora que fuera, esa era Juliet la esposa de su mejor amigo y auto nombrada nueva madre de la chica que originaba todo aquel mal.

Tal vez la solución que se le ocurría era peor que la enfermedad pero era la única salida que encontraba. El plan era primero enfrentar a Saena, luego ver que pretendía Fuwa Sho, encontrar a Kyoko y Ren, hablar con Reino para solucionar el chisme que ahora los tenía en el ojo del huracán.

-Julie esto puede ser malo y tal vez tú me destruyas o me salves pero creo que la mejor opción es tomar el toro por los cuernos. Citare a Mogami Saena antes de que aparezca Mogami-kun. No sabemos que quiere, solo sé que esa mujer le ha hecho mucho daño a esa pequeña y para mi ella es como una hija. Quiero protegerla como sé que tú y Kuu lo pretenden. Por favor apóyame y se prudente.

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-Si entiendo Takarada-san, me parece perfecto que nos veamos de una vez. Quiero acabar con esta payasada que creado Kyoko de una buena vez.

-En media hora mi limusina la estará recogiendo Mogami-san.

NOTAS DE AUTORA: Hola como siempre espero que les guste el capítulo hecho con mucho amor, se nos viene mucho drama preparen pañuelos porque Saena llega para oscurecer la vida de Kyoko. Aquí entre nos yo cree a Matsumoto pero lo odio, que tipo más chismoso. ¿Reino dónde estás? Aparece y ayuda. Hay tantas cosas que quiero decir pero mejor esperemos por lo que mi musa está creando.

Gracias a todas las que comentan y me alientan para seguir escribiendo. Besitos y que se pasen una feliz navidad.