Blossom miro a sus dos hermanas, sabía que ninguna negaría lo que ella decretara, la mayoría de votos era sagrada entre las tres y siempre era ella la que tomaba la decisión difícil, por ser el gris entre el blanco y negro. Lo pensó un poco y los momentos de los tres siendo amables con ella, sus conversaciones, juegos y bromas la asaltaron de repente. Un vago recuerdo de Bubbles y Boomer echando porras la asalto, el de Buttercup y Butch jugando a los caballeros y Brick declarándosele. Lo pensó un poco ¿Realmente serviría de algo? ¿Las cosas cambiarían?, de todos modos no tenía nada que perder.

– Los perdonaremos –susurro no muy convencida aliviando a su hermana menor.

– ¿Va enserio? –pregunto inseguro el pelinegro, ella asintió dándose media vuelta.

Entonces ustedes mantenlas –escucharon del comunicador que les dio Utonio.

– ¿Qué? –pregunto Brick con sorpresa, las tres chicas no podían oírlos por estar hablando entre ellas.

– ¿Por qué? –pregunto Butch confuso.

– Si no lo hacen ellas se arrepentirán y volverán a hacer todo esto, vamos a evitarlo –explico Utonio, ninguno entendía él porque de sus frías palabras–. Ellas mataron sin tentarse el corazón ¿Quién asegura que eso no vuelva a pasar? –incito el científico, los chicos lo pensaron unos momentos.


Todos los alumnos observaban el cadáver de la profesora ser llevado, estaba incinerada debido a que se quedó en la escuela la cual sufrió de un incendio en la madrugada, Brick se acercó a comprobar su sospecha y al ver que a la maestra le faltaba un ojo cerro con fuerza los suyos.. La mayoría de las mujeres comenzaron a llorar y algunos hombres. Boomer no pudo soportar más y se dejó caer de rodillas comenzando a llorar.

Viejo —Butch se agacho a su lado y lo abrazo, miro a su hermano mayor quien apretaba los puños con fuerza y se iba corriendo a otro lado.


— ¡Cuidado!—grito Brick cargando a Princesa al estilo novia mientras volaban.

Mi padre… —murmuro mirando la mansión, abrazo aún más a Princesa.

Boomer y Bucth comenzaron a apagar las llamas mientras Brick dejaba a la chica con los oficiales, después fue a ayudar a sus hermanos.


Volvamos, nada tenemos que hacer aquí –anuncio Brick tomándolos por el brazo y alejándose. Antes de irse vieron de reojo a Julie quien lloraba en silencio mirando el cuerpo de sus padre, Butch se zafo del agarre y fue con ella.

Lo lamento –ella negó sin verlo, solo se abrazó a él mientras soltaba uno que otro sollozo y él le acaricio torpemente.


Una descarga de adrenalina los envolvió, incluso si ella los perdonaban…

– ¿Entonces ahora que genio? –pregunto Buttercup aburrida, después de eso no saldrían impunes, tal vez las metan a la cárcel, aunque de todos modos se pueden ir cuando quieran.

– No lo sé, vámonos a descansar por hoy, ya mañana veremos –ordeno la de ojos rosas. Los otras dos asintieron, Bubbles iba a decirle algo a los chicos pero quedó sin palabras al ver como Butch atacaba a Buttercup sin piedad alguna. La de ojos verdes bajo lentamente la mirada viendo en su estómago un gran hoyo, ni ella aguantaría eso.

– Te dije que son unos bastardos –murmuro la chica bajando al piso con lentitud, Blossom miro a los rowdys, los tres tristes. Bubbles se acercó a su hermana con lágrimas en los ojos.

– ¿Por qué? –pregunto Bubbles, entre lágrimas.

– ¿¡Creen estar por encima de las consecuencias!? –pregunto un colérico Butch, ambas lo observaron–. Después de todo lo que han hecho… toda esa gente que no merecía morir…

Blossom miro de reojo al chico, sabía que de nada le serviría el ojo–. Bubbles corre –ordeno formando pinchos de hielo a su alrededor, la chica se alejó volando. Los tres atacaron a la chica la cual por muy fuerte que fuera no se podía defender del todo y la tensión que tenía por saber que una de sus hermanas estaba muerta era horrible.

– Ve por ella –le pidió Brick al rubio, Boomer acato a la orden yendo por la rubia.


La rubia estaba confundida, pensó que perdonando todo se arreglaba, las cosas volverían a ser como antes y podrían recuperar a su familia… claro, recuperar lo inexistente, ahí estaba el fallo. Miro al cielo que se tornaba oscuro; el enojo cegó a la pequeña parte "buena" que conservaba.

Sí; eso pensó.

Se acercó a una edificio y rompió una ventana, tomando un fragmento de cristal, se escondió tras él a la espera del rowdy que la seguía hace unos momentos. Boomer llego a la zona buscando en todas las direcciones, lejos de lo que se pudo pensar, el no planeaba matarla, planeaba huir con ella lejos de todo ese caos y al demonio Saltadilla, cuidarla hasta que su frágil mente sanara, pero…

Esquivo apenas el ataque de la rubia, ella lo miraba con rabia, dispuesta a terminar lo que empezó. Hizo un movimiento que corto algunos mechones de su propio cabello y lo amarro a un muñeco el cual guardo en su bolsillo. Lo miro fijamente y sonrió de forma psicópata.

Ya es tarde para disculparme.

Se lanzó al ataque, su objetivo era apuñalarlo una y otra vez hasta verlo morir. Ya no sabía porque seguía intentando, se supone que ella quería otra cosa, quería su "Final feliz" pero al parecer no se podría, ya había tomado sus decisiones y estas eran irreversibles.

– ¡Para! –pidió el rubio con temor, pero no por él. Se quedó quieto cuando ella logro herirle en el pecho. Ambos se miraron, ya no había vuelta atrás, pensaba la chica.

Me imagino que en una o en otra vida pudimos ser amigos –pensó mirando su rostro de súplica–. Tal vez más, pero ya no podremos saberlo.

Siguieron peleando hasta que Bubbles le hirió en la garganta, al ver la sangre brotando de la herida cubrió su rostro soltando el vidrio. Cuando cayó al piso rompiéndose hizo un sonido relajante que logro sacarla de su ensoñación, miro a su contrincante el cual se sostenía la zona afectada con dolor. Corrió a abrazarlo mientras lloraba, el chico correspondía con tristeza, acabo como tenía que acabar. Bubbles se dejó caer quedando de rodillas en el frío suelo–. ¡Lo prometiste! –eran las palabras que soltó en medio de un llanto ensordecedor–, me protegerías a pesar de todo.

Boomer la miro fijamente y poniendo todo su esfuerzo logro hablar aunque con dificultad–. Lo hare.

– ¿De verdad? –pregunto con ilusión, él asintió, ella tomo un fragmento de vidrio y saco la muñeca extendiéndoselos–. ¿De todo?

El chico tomo ambos objetos–. Si… de todo… incluyendo de ti misma –susurro resignado.


Blossom vio al rubio regresar mal herido, sonrió de lado, adoraba a sus hermanas–. Ríndete –fue la petición de Brick, con aquel tono serio pudo sentir un poco de respeto por él, asintió sin más, dejándolo confundido.

– Soy buena perdedora… pero… no me iré sin hacer algo antes –susurro sacando algo de su bolsillo, se acercó al chico con velocidad y el en defensa le atravesó el estómago con un fierro que saco de un barandal cercano a él. Todos quedaron en shock, Blossom no iba para matarlo. Sonrió cansada a un pegada a el–. Ojo… por ojo.


Chocolat esperaba con paciencia al profesor Utonio, todos las sábados iba a verla para ver si le sacaba información sobre el cómo trabajaron en las powerpuff girls, nada saldría de su boca, sin importar si le daban menos años de condena.

– Si cooperas todo sería más sencillo –objeto un malhumorado científico. Ella se negaba a decir cualquier cosa–. Bien –soltó yéndose furioso, la chica suspiro y miro a Boomer entrar, ambos se sonrieron.

– Te lo contare todo –dijo la chica sorprendiéndolo–. Pero tengo que pedirte un favor a cambio.


"Se encontró a la joven convicta: Chocolat Star, muerta. Las causas son desconocidas y las razones se especulan que son depresión. Por otro lado sus hermanas fueron declaradas en la madrugada inocentes de todos sus cargos penales, atribuyendo la culpa a la hermana mayor fallecida, esta noticia no le cayó nada bien al científico, el profesor Uto…"

Brick apago el televisor, su mirada estaba ida, paso un año desde entonces, sobo su ojo izquierdo, parchado, se deprimió al recordar a la causante. Miro a Boomer llegar, el saludo con su mano y una radiante sonrisa. Llevaba una bufanda la cual al quitarse revelo la herida que le hizo Zaphiro. Desde entonces perdió la capacidad de habla.

– ¿Quieres comer? –pregunto a lo que su hermano asintió, se levantó con pesadez para dirigirse a la cocina–. Ve por Butch, está en la azotea –le pidió metiéndose a la habitación.


El pelinegro miraba desde el techo a la ciudad de Saltadilla reconstruida, muchas cosas se perdieron en el accidente de hace un año aparte de varias vidas. Sintió un peso sobre su espalda y al voltear no vio nada. Negó con la cabeza y siguió admirando aquel paisaje, aunque no lo admitía en voz alta, se arrepentía de haber seguido los consejos de Utonio, eso fue algo que jamás debió hacer y siempre tenía la necesidad de disculparse con Blossom y Buttercup, pero aunque lo hiciera nunca les llegaban sus palabras.

Boomer llego y se colocó a su lado admirando el paisaje digno de una pintura, con el atardecer en su punto más hermoso–. Creo que la culpa es algo que nos perseguirá a Brick y a mí siempre, y no nos dejara estar tranquilos jamás –comento el de ojos verdes, su hermano asintió–, lo bueno es que tu si te diste cuenta y no tienes que vivir con esta carga ¿Verdad? –pregunto mirándolo con una sonrisa se lado, su hermano asintió–. Venga, seguro el tuerto quiero que comamos.

El rubio rio ante el apodo que le dieron a Brick, la carencia de su ojo le recordaría todos los días sobre su fracaso con las chicas; admiraba a la oji rosa, ella sabía cómo dejar su marca aun después de años. Ambos se dirigieron a dentro escuchando de fondo los ruidos de una ciudad sin alma.


Felicidades, has desbloqueado el Final Malo.
Regresa sobre tus pasos y mira que hiciste mal.