CAPITULO 37: ATAQUE-EMBOSCADA. EL LUGAR SECRETO DE HOLLY Y QUELETAQA.

Otro día más atardece en la reserva y otro día más, no hay ni rastro de ningún tipo de amenaza. Es como si todo lo que había pasado fuese símplemente lo que yo había sugerido, un mal sueño; sin embargo, todos seguían patrullando y buscando ese lugar, de modo que, incluso llevábamos a Holly en una especie de quads que tenían los gemelos Hó'nehe y una especie de jeep que solía conducir Alex 'la borde' de vez en cuando y en el que no me gustaba mucho ir porque era una loca al volante y no dudaba en meter el coche por donde fuese aunque corriésemos el riesgo de volcar o salir alguien volando, si montaba era básicamente por hacerle a Holly de cinturón de seguridad.

"¿No puedes ir más despacio?" Le dije a la chica.

"Los tíos sois todos unos miedicas." Me dijo. "Mira a Holly, se lo está pasando de miedo."

Y tan de miedo, aunque sonreía estaba sin color.

Con un chirrido y un giro que casi vocó de lado el coche, paró en una especie de descampado.

"Bueno, de aquí en adelante hay que seguir a pie." Dijo. "Holly, si quieres te puedo llevar."

"No, es... Embry puede." Dijo ella suavemente para hacer un gesto de sacar bola con lo que sonreí complacido mirando a Alex y dándole a entender que estaba orgulloso de que Holly me hubiese elegido mientras ella casi bufaba ante mi gesto sacudiendo la cabeza.

"Eh, al menos procura no perderte." Me dijo. "Holly, creo que no conoces la zona ¿no?"

"Hum." Dijo suavemente negando y luego pensando. "Qualetaqa me... llevó una vez cerca del pico." Afirmó señalando a un montículo que había cerca.

"Bueno, pues en marcha." Nos dijo Alex mientras el lobo rojo reaparecía tras haber corrido siguiendo al coche o algo así porque aparecía a la vista y desaparecía como por arte de mágia. "Y no me pierdas de vista, aquí cerca hay una zona que es peligroso pisar sin mirar dónde."

"Hail, Hitler." Le dije bromeando mientras cogía a Holly a burriquito dejando que se cogiese a mis hombros con los brazos rodeándolos. "¿Estás cómoda?"

"Sí." Me dijo sonriendo.

"Tú pégate sin miedo, que no muerdo." Le dije sonriendo y dándole un beso en el brazo más cercano a mi boca para sonreírle. "Aún."

Eso hizo que alejase un poco el brazo y sonriese cuando le dije que era broma.

"Pufff... ¿os importa?" Nos dijo Alex. "Me revuelves las tripas, chaval. No me pierdas de vista, llevas a Holly y aunque me traiga sin cuidado que te hagas tú nada, no quiero que a ella le pase nada."

"Que sí, pesada." Le dije.

Solo por lo borde que era, ya me quedaba con ganas de seguir tonteando con Holly para ponerla enferma a ella, sin embargo, el puñetero chucho rojo parecía partidario de ella porque me lanzó un mordisco al aire y Holly le riñó.

(Salto Espacio-Temporal)

"Cuidado aquí." Dijo Alex suavemente esperándonos al final de la vegetación. "Aquí hay que dar un saltito. ¿Podrás con peso extra?"

"Sin problemas." Afirmé dando un salto largo y pasando la grieta que me recordaba un poco a las de 'Hole End' sin problema. "¿Falta mucho?"

"Unos 10 metros." Nos dijo recorriéndolos y apartando un poco de vegetación. "¿Se parece esto a lo que viste, Copito?"

"No." Dijo ella. "Es... se parece un poco, pero... no es esto."

"No te preocupes, aquí cerca hay más sitios parecidos." Le dijo. "Solo hay que seguir andando un poco."

"Eh, mola." Le dije sonriendo. "Mira, nuestra primera excursión de senderismo."

"Pero yo no..." Murmuró Holly.

"¿Ves?" Le dije sonriendo divertido. "Así tenemos un motivo para hacer una salida cuando te cures la pierna."

Eso la hizo sonreír mientras volvíamos a ponernos en camino para seguir la ruta de las narices que pasaba por los sitios que podrían ser lo que Holly se supone que vio en sueños.

(Salto Espacio-Temporal)

"¿Aquí?" Le dijo Alex mientras entrábamos a una especie de claro con hierbas altas entre dos trozos de boscaje.

"Hum." Sacudió Holly la cabeza suavemente. "No, es... demasiado bosque."

"Vaya..." Dijo Alex. "Bueno, seguiremos andando pues."

"Alex, es... ¿podemos parar un poco?" Le dijo Holly.

"¿Y eso?" Le dijo Alex para que Holly se frotase la escayola. "Sí, claro. Un poco más adelante hay un buen sitio para descansar un poco."

"Bueno, pues vamos allí ¿no?" Dije yo. "Tú guías, Alex."

"Desde luego." Me dijo "Como si no fuese evidente."

Evidente... Evidente era que por algún motivo a mí me tenía hecha una cruz mientras a Holly la tenía mimada, me metió por unos caminos en el bosque que eran para cabras y al final paró junto a una especie de arruyuelo con piedras gordas donde se sentó en una y se arrodilló para agacharse sobre el agua y coger agua para lavarse la cara un poco.

"¿Qué?" Me dijo cuando me pillo mirándola actuar mientras dejaba a Holly de pie en el suelo mientras se deslizaba por mi espalda para apoyarse en la pierna buena y luego la mala causándome escalofríos al roce con su pecho por mi espalda. "¿Nunca has visto una chica lavándose la cara un poco o qué?"

"Nunca había visto una chica lavarse la cara así." Afirmé mientras Holly caminaba con ayuda de un palo hasta una piedra donde se apoyó para sentarse y meter los pies antes de inclinarse un poco y coger agua con las manos para acercársela a la boca y beber.

Hombre, había que admitir que tenía maña, pero como siguiese así se le iba a hacer tarde antes de que pudiese beber demasiado, así que fui y con cuidado cogí yo agua con ambas manos antes de ofrecérsela.

"Como lo hagas tú, que no dudo que puedes, creo que nos tendremos que ir antes de que acabes de beber." Le dije suavemente.

"Gracias." Dijo suavemente para coger mis manos y beber un poco. Lástima que no pudiese controlar todo el agua dándole de beber, por lo que se me calló un poco y la mojé.

"Pfffff..." Oí quejarse a la tía tras nosotros. "A ver... que corra el aire o me largo. No estamos aquí para jugar, chaval."

"Ya, tranquila." Le dije. "Que sé muy bien a qué hemos venido."

Aquello era raro, Holly se estaba poniendo tocarse el cuello donde antes llevó las vendas.

"¿Te pasa algo?" Le pregunté.

"No." Dijo parando como si le hubiese pillado.

"¿Te ha picado un bicho?" Le preguntó Alex acercándosele para mirar. "Hum... ¿y esa marca?"

"¿Una picadura?" Le dije inclinándome.

"No sé, es... un punto un poco rasgado." Dijo. "Una picadura no deja rasgón, a no ser... Holly ¿te has matado algún bicho en el cuello?"

"No, es..." Me dijo. "Hace un par de días que tú..."

"Sí, pero cuando te lo quité no estaba… así." Le dijo ella. "Es… raro."

Raro y que no estaba así era motivo suficiente para provocar mi curiosidad, así que me acerqué y le miré.

"No parece más que una picadura que le haya rasgado un poco." Dije observándolo bien. "¿Holly?"

"Igual… no sé, igual no me di cuenta y… me maté un mosquito ahí." Dijo. "Sí, debe… debe haber sido eso. Que tonta…"

"No eres tonta." Le dije sonriendo. "La de veces que nos hemos matado todos bichos a tortazos y ni nos hemos dado cuenta."

"¿Te importa echarle un ojo?" Me dijo Alex. "Necesito unos arbustos.; además, mientras descansa, voy a mirar a ver si veo algo."

"No te preocupes." Le dije sentándome frente a Holly. "Tómate todo el tiempo que quieras."

"Hum…" Dijo. "Voy a tener un oído aquí todo el rato, que no se te olvide."

"Lo que quieras." Le dije divertido mientras ella se alejaba de espaldas hasta perderse y entonces miré a Holly que me miraba suavemente mientras chapoteaba un poco con las piernas hasta la mitad del gemelo en el agua. "Tú dirás lo que quieras pero yo sigo diciendo que Alex es marimacho y te quiere como si fuese un chico." Le dije susurrando y ganándome un golpecito mientras parecía sonreír pero también molesta.

"No te metas así con mis amigos." Me dijo sonriendo.

"No me gustaría tener que disputarte con una chica." Le dije bromeando y acariciándole la tripa que estaba visible puesto que llevaba lo que parecía un top de bañador deportivo o al menos de aerobic, blanco, combinado con los shorts vaqueros cortados que solía llevar últimamente por allí y antes había llevado unas deportivas con unos calcetines holgados y rosa claro pero como sucio de lavarlos y que algo destiñese.

"Así que… Qualetaqa y tú hacíais equipo en la tabla y ganásteis competiciones." Le dije suavemente.

Vale, si no lo decía reventaba.

"Hum." Asintió suavemente. "Es… me gustaba ir en la tabla, pero… como no sé hacer surf… bueno, solo era el paquete."

"Vaya, eso suena a más difícil." Le dije. "¿No desequilibras?"

Sacudió la cabeza sonriendo.

"Es divertido." Afirmó. "El de atrás tiene que…moverse para compensar los movimientos. Pero… hay dos modalidades."

"¿De verdad?" Le dije divertido de ver que hablaba tan bien de algo que no fuese ballet y que, al menos esta vez, podía entender, a la vez de sorprendido porque no sabía que podía haber modalidades de eso. "¿Y cuáles son?"

"Con Alex iba… sentada." Dijo. "Ella era la que movía y hacía todo y yo… solo iba de paquete." Afirmó. "Es… como para dar una vuelta a alguien."

Eso podía entenderlo, era lo que había visto hacer a gente allí, llevaban a alguien atrás de la tabla como paseándoles y el paquete parecía divertirse bastante; además, siendo aquella chica la que la llevaba no tenía nada que preocuparme, quiero decir… no la había visto nunca sobre una tabla, pero no se ganan competiciones siendo un manta, tenía que ser la mejor de verdad.

"¿Y la otra?" Le dije. "¿Qualetaqa te llevaba así?"

Sacudió la cabeza, justo como había supuesto y temido.

"Qualetaqa me… me lleva como Alex, pero… en las competiciones era… de la otra forma." Dijo como con miedo.

"Dime." Le dije intentando sonreír. "Soy todo oídos."

"Es… van ambos surfistas de pie, pero… uno es el que controla y el otro simplemente se deja controlar." Murmuró. "Es… como bailar, pero… sobre una tabla de surf."

Podía verles, a ella entre los brazos del modelo ese, ambos sonriendo y pasándoselo bien… Podía ver cómo hacían alguna pirueta en mi mente y cómo ganaban la competición.

"¿Entonces ya… ya salíais juntos?" Le pregunté.

Sacudió la cabeza y respiré aliviado.

"Al… bueno, al principio no." Dijo suavemente. "Es… solo nos presentamos 2 veces como…"

Aquello era frustrante, tal y como había imaginado por primera vez, a ambos ganando y al tipo dándole un beso cuando les daban una copa como las que se ganaban en la tele.

Me volvía loco la idea de que aquel nativo-modelo de pacotilla que la trataba siempre con ese amor y calidez que ella merecía, le hubiese podido tocar en el pasado, porque era más que evidente que en el presente aún conservaba expectativas de poder seguir con esa relación del pasado.

"Embry." La oí llamarme. "¿Estás…?"

Fue superior a mí, fui a alejarme de ella para evitar hacerle daño si no conseguía controlarlo y me trasformaba y al pisar una roca donde había una charca algo más profunda, esta se soltó, me resbalé y me caí de culo en la pocilla calándome entero y salpicándola a ella un poco.

"¿Te has hecho…?" Murmuró mirándome.

"Auch, ahora estoy hecho una sopa…" Me quejé para mí.

Entonces oí una risa suave y la miré para ver que estaba intentando aguantarse la risa al verme levantar calado y sacudirme un poco, eso me hizo sonreír con un enorme bajonazo de íra.

"¿Te hace gracia?" Le dije para salpicarla. "¡Ahora verás!" Afirmé saltando a por ella y consiguiendo que se pusiera de pie en el agua e intentase escaparse de mí sin lograrlo por lo que la cogí en un abrazo de espaldas por la cintura levantándola en el aire y la fui a mover para tropezar por el peso y caernos de nuevo al agua, esta vez los dos para reírnos.

"Eh, listillo." Oí que me llamaba Alex. "Ya estás quitándole las zarpas de encima pero ahora mismo."

"Llegó la generala y se acabó la diversión." Afirmé susurrando y levantándonos a ambos para colocar a Holly empapada sobre sus propios pies para darle la rama-bastón para que se apoyase en ella otra vez.

"Vamos, sigamos explorando más." Dijo Alex. "¿Puedes seguir, Holly?"

"Hum." Asintió suavemente.

La verdad es que la iba a llevar yo en la espalda por lo accidentado del terreno, pero podía estar cansada por los botes que daba en el terreno.

(Salto Espacio-Temporal)

"Y otro día sin resultados…" Dijo Alex suspirando decepcionada y/o cansada mientras entrábamos en la casa de los abuelos de Jhon. "Comienzo a pensar que Holly se confundió."

"Ya os dije que debía ser solo un mal sueño." Le dije.

"Eh, si la abuelita dice que Holly soñó eso como aviso de lo que iba a pasar, para que impidiésemos que pasase entonces eso es lo que es. No me vengas ahora con dudas baratas." Me dijo para luego suspirar. "Bueno, ahora a ver qué tiene el resto."

"¿Qué tal?" Nos preguntó la abuela nada más entramos. "¿Habéis encontrado algo? Vaya..." Dijo cuando le dimos el informe negativo.

"Yaya Nahimana..." Le dijo Holly. "Es... creo que voy a... ducharme mientras esperamos."

"Claro." Le dijo. "Te he lavado la toalla y como se ha secado la he vuelto a dejar en tu gancho. ¿Necesitas ayuda?"

"No." Dijo sacudiendo la cabeza suavemente mientras cogía las muletas que habíamos dejado en casa. "Puedo sola." Afirmó.

"Te dejaré algo de ropa limpia luego." Le dijo la abuelita para que ella asintiese y comenzase a irse.

"Eh, tú, deja de mirarla tanto que no se va a esfumar." Me dijo Alex.

"¿Acaso sugieres que debería mirarte más a ti?" Le pregunté.

"No, te estoy llamando baboso a la cara." Me contestó molesta. "Eres un pesado, baboso y da pena verte tan colgado."

"Chicos..." Nos dijo la abuela dándonos en la cabeza con un cucharón de madera para reñirnos. "Vale ya de discutir y ayudarme un poco. Alex, tú ya sabes las normas aquí."

"Nada de peleas en casa y los que están para preparar la mesa lo hacen." Dijo frotándose la cabeza.

"Pues venga, no me hagáis tener que empezar a cucharazos más fuertes." Le dijo la abuela. "Sabes que manejo el rodillo igual de bien para amasar que para golpear culos y cabezas de desobedientes."

"Sí, abuelita..." Le dijo ella.

"¿Quiere que la ayude con algo de trabajo pesado?" Le dije.

"No, gracias." Dijo agachándose sobre el puchero del fogón antes de levantarse y girarse sonriendo para mirar como buscando algo y luego a mí. "Aunque si salieses fuera y me cortases un poco de leña te lo agradeceríamos Yuma y yo. El tronco de partir está en el patio, la madera apilada en troncos pegando y el hacha la encontrarás en la caseta de herramientas junto al granero."

"Muy convincente." Afirmé sonriendo para ir a hacer eso.

Hombre, no es que yo fuese el increíble Hulk Hogan, pero al menos creo que sí era lo suficientemente como para partir unos troncos de leña y facilitarles la vida a ese par de ancianitos tan encantadores y dicharacheros.

Y la verdad es que la abuelita había dado las indicaciones muy bien, la leña estaba donde había dicho, el tronco de cortar igual... y el hacha tres cuartos de lo mismo; así que cogí el hacha y puse unos troncos para cortarlos.

Golpes secos, contundentes, con fuerza y certeros, esa era la clave.

Corté unos cuantos troncos antes de que mi oreja se moviese con vida propia captando música clásica saliendo de una ventana, y evidentemente, eso me hizo levantar la cabeza de mi trabajo para ver a Holly, mejor dicho, su silueta recortada contra una cortina tarareando esa música mientras oía agua cayendo sobre ella.

Con cuidado clavé el hacha en el tocón y me acerqué unos pasos para comprobar que no fuese una broma de mis sentidos; pero no, no lo era.

Sonreí para retomar mi tarea oyéndola tararear esa música y descargué mis ganas de volar por la ventana para observarla contra los troncos.

Entonces comencé a oír aullidos lejanos, más cercanos... y luego ruidos en la casa.

"¡Embry!" Oí que me gritaba entonces Alex desde la puerta trasera de la casa. "¡No te muevas de la casa!" Afirmó gritándome antes de ir a perderse por entre la vegetación.

Aquello no me olía bien, a decir verdad, cantaba que no veas cómo a peste, así que dejé lo que estaba haciendo pero conservé el hacha para ir hacia la casa para ir hacia el baño y tocar a la puerta llamándo dentro.

"Perdona, Holl." Le dije. "¿Te importa ir hablándome un poco?"

"¿Estás…?" Me dijo.

"Sí, dime ¿qué tal te encuentras después de una ducha?" Le dije.

"Bien, es… el agua caliente me ha ido bien." Afirmó suavemente. "¿Vas a…?"

"De momento no." Le dije. "¿Pues, apesto?"

"No." Me dijo suavemente.

"¿Puedo pasar?" Le pregunté.

"Voy a salir yo." Me dijo suavemente abriendo la puerta.

¿Es que en esa casa ningún cuarto tenía pestillo o qué?

Suspiré suavemente mientras abría la puerta y recordé que la abuela había dicho algo de que le dejaría ropa.

"¿Qué tal la ropa que te han dado?" Le dije.

"Me queda… bien, supongo." Dijo suavemente saliendo por la puerta con las muletas.

Era raro, pero la verdad es que era increíble cómo a pesar de su tamaño, cualquier cosa que se pusiese o casi cualquier cosa le quedaba de miedo.

"¿Eso es ropa de la abuela?" Le dije levantando una ceja.

"Creo que sí." Dijo suavemente.

Dios, era un vestido hindi blanco con bordados multicolores en el escote y los bajos de la falda y mangas globo acompañadas con sus manoletinas planas y blancas.

Era una visión preciosa.

"Bueno, vamos al salón un rato." Le dije intentando aparentar normalidad. "Creo que he pillado cómo se ponen los canales chulos." Afirmé guiñándole un ojo.

Asintió pero cuando llegamos al salón miró alrededor.

"¿Dónde…?" Murmuró.

"Han tenido que salir." Le dije. "Pero yo me he podido quedar. ¿No te sirvo?"

"Claro." Me dijo. "Es que… la abuelita…"

"Igual ha salido con el jefe." Le dije bromeando.

"Hum." Murmuró suavemente sentándose en el sofá para qué yo pusiese la tele y nos pusiésemos a verla un buen rato. Tanto rato que al final ella se acabó durmiendo.

Sonriendo le eché un poco la manta de regazo de los abuelos y sonriendo la tapé un poco, la verdad es que estaba fresca, sobre todo la espalda superior, los hombros, el cuello… vale, igual no debería estar tocándola así, pero… eh, si despertaba podría argumentar que estaba comprobando que no pasase frío o que no tuviese fiebre o algo así.

Tenía la piel muy suave, como de seda, y justo cuando iba a oler si olía igualmente, me sobresaltó encontrarme a Qualetaqa tras nosotros.

"Relevo." Me dijo. "El rubio necesita tu ayuda."

"Pero… tu hermana me había dicho que me quedara." Me dijo.

"Y yo soy el líder por aquí." Me dijo. "No te preocupes, la cuidaré."

Aquello no me gustaba un pelo.

"Corre o te quedarás sin chupasangres." Me dijo serio.

"No te preocupes, Holly." Le dije sin acabar de fiarme demasiado, supongo que porque no me agradaba la idea de que estuviese con ella a solas. "Iré a echar un ojo y luego vuelvo."

"No te… arriesgues." Me dijo suavemente. "Es… si te hacen daño…"

"No te preocupes." Le dije sonriendo feliz de que se preocupase por mí. "No me voy a dejar tocar un pelo." Añadí sonriendo y dándole un beso para marcar territorio ante mi 'mayor competidor'. "Antes de que te des cuenta estaré de vuelta." Afirmé mirando a Qualetaqa como advertencia antes de darme media vuelta para irme y salir de la casa.

Sonriendo me fui a esconder en el boscaje y allí me trasformé para correr hacia la zona donde tenía que encontrar a Alex.

Sin embargo, fue curioso, porque no quité la oreja de la casa ni por un segundo; así que oí cómo oían la tele un rato más.

"Hey. ¿Y si vamos a dar un paseo?" Le dijo Qualetaqa con un tono distendido. "No te preocupes." Añadió tras un silencio como si Holly le hubiese contestado. "Si vienes conmigo no pasará nada. ¿O no te fías de mí?... Claro que sí, no te preocupes, será solo un momento. Quiero comprobar algo."

Aquello no olía ni pizca de bien, él sabía lo que pasaba allí, así que… ¿a qué venía lo de sacarla de la casa?

"¿Embry?" Me llamó Joe, el menor de los Hó'nehe, mirándome confuso y en bolas. "¿Qué haces aquí?"

"Tu hermano ha venido a casa y me ha relevado." Le dije. "Dice que tu Darien necesitaba ayuda."

"Pero eso es imposible." Me dijo. "Qualetaqa estaba patrullando por la zona este, Darien por la oeste… Qualetaqa y Alex estaban buscando por los senderos más difíciles, y hace nada seguían patrullando, es imposible que haya ido Qualetaqa allí para…"

"¡Joder!" Dije dándome cuenta del engaño.

Qualetaqa era lo que fuese, pero siempre llamaba a Darien por el nombre, él nunca intentaría sacarla sabiendo como sabía que era peligroso, se creía lo de la premonición y por eso mismo no la hubiese sacado, y además y sobre todo, él NUNCA llamaba a Holly de otra forma que no fuese el nombre o un apodo cariñoso, nunca Copito o cualquier cosa cutre.

Me trasformé a la carrera y continué corriendo hasta que me dolieron las patas y llegué a casa que estaba vacía, llené el aire con mi aullido a pesar de llevar un rato oyendo aullidos siguiéndome y ver al chaval conmigo.

"¡¡HOLLY!!" Rugí con frustración.

Si ese cabrón le hacía el menor daño, fuese quien fuese… me daba igual quién fuese, pero le iba a arrancar la cabeza.

(Salto Espacio-Temporal)

(Voz de Holly)

Fue extraño, había ido hasta ese punto siguiendo a Qualetaqa, pero justo cuando pensé que le alcanzaría, se había perdido de vista.

"¿Embry?" Le había llamado para que me sonriese sin decir nada. "Embry, dónde… dónde me llevas." Le había preguntado varias veces para no obtener respuesta.

Entonces era cuando había desaparecido de mi vista tras pasar unos arbustos que, cuando yo los crucé, no le había visto.

Al final habíamos acabado llegando a un campo, había hierba alta y era como un claro tras unos arbustos. Yo conocía el lugar, Qualetaqa me lo había enseñado cuando me llevó a un lugar secreto a unos metros de allí, tras una cortina de vegetación.

Zius!

De pronto algo se movía muy rápido en círculos, daba miedo.

"¿Em… Embry?" Murmuré.

Dolor, fuego, hielo, había algo que me hacía estremecer y de pronto noté mucho dolor.

De pronto caí en la cuenta, aquello era exactamente igual que la pesadilla, pero yo no quería morir, no allí.

Entonces corrí como pude sin mirar hacia dónde.

"No…" Murmuré sintiendo golpes por todos lados.

Conocía el lugar bien, como ya había pensado, estaba muy cerca de la pequeña cámara que hacía la vegetación y que había sido el escondite secreto que teníamos Qualetaqa y yo cuando pasé un tiempo allí porque papá estaba con el padre de Jhon en una misión durante todo el verano y parte del primer trimestre y Jhon y yo fuimos al colegio de la reserva ese tiempo para poder estar al cuidado de los abuelos de Jhon.

Enseguida nos habíamos hecho uña y carne, y el joven Qualetaqa me había mostrado ese lugar al que a veces iba a estar en calma y descansar de problemas de reserva y familia; sin embargo, no podía ver bien, había algo que distorsionaba el aire; me caí y entonces perdí las gafas.

Aunque me levanté podía sentir algo tibio cayéndome por la pierna; me dolía mucho la pierna, hacía tanto que no corría…

"¡Socorro!" Grité con toda la fuerza que pude, sin embargo, nunca he tenido demasiada voz. "¡Auxilio!"

Volví a caerme, esta vez algo me había agarrado la pierna, así que pateé a ciegas y me soltó, pero no pude levantarme y corrí sin darme cuenta de a dónde y acabé llegando hasta una cascada.

Miré hacia abajo y, aún ciega como iba puesto que había perdido las gafas, sé que había mucha altura. Justo cuando intenté girarme, algo me golpeó y me agarró cayéndome con su peso al tambalearme y sentir cómo mi pierna me ardía.

Justo mientras caía con ese algo haciéndome daño, algo lo golpeó y cesó mi dolor.

Entonces caí a agua, un agua helada y fuerte, aunque intenté nadar contra la corriente no pude, algo me golpeó y me arrastró mientras me daba cuenta que no era más que un tronco que al tacto parecía haber sido roto a zarpazos de algún animal.

"¡Embry!" Grité rasgando el aire.

Entonces algo me cayó en la cabeza y creo que me desmayé; noté frío, mucho frío, pero de pronto todo cesó y noté calor, el dolor había desaparecido.

(Salto Espacio-Temporal)

(Voz de Embry, de nuevo)

"¡NO!" Rugí mientras veía cómo Holly caía al agua a pesar del intentó del lobo gris y negro que había causado que este se precipitase con el vampiro que ella tenía atacándola, pero no había podido frenar su caída.

"¡Embry, no!" Me gritó Qualetaqa a dos patas. "No te preocupes, el río pierde fuerza en 1 kilómetro y medio."

"¡No puedo dejarla ahogarse!" Le dije. "¡Se va a ahogar!" Afirmé mientras veía un tronco de un árbol que estaba un poco inclinado, entonces me ensañé con él. Le di todos los zarpazos todo lo fuerte que pude. "Más rápido." Me espetaba a mí mismo intentando hacer lo imposible, mordiendo y propinando zarpazos brutales al árbol que comenzó a temblar bajo mis embistes.

"Aparta." Me dijo el otro híbrido que era Alex mientras ella y su hermano me ayudaban.

En menos de 20 segundos habíamos reducido el árbol a un tronco lleno de marcas por todos lados que fui empujando con el lomo a golpes mientras ellos hacían lo que podían por ayudarme a empujar rugiendo por el esfuerzo.

Entonces, con un último empujón lo tiramos por el borde y vi paladeando con dolor cómo se caía al agua.

"¡Embry!" Oí gritar a Holly rasgando el aire.

Eso fue suficiente, nadie pudo evitar que saltase siguiendo su voz.

El agua estaba helada contra mi piel, a pesar de eso, me destransformé y me dejé arrastrar hasta que llegué al tronco donde estaba Holly sujeta y llegué a tiempo de evitar que se ahogase puesto que parecía estar desmayada. La sujeté sumergiéndome y la sujeté conmigo mismo al tronco.

"Holly, no te mueras…" Gemí con impotencia dejando que el río nos arrastrase.

Si le pasaba algo… dios, no sé que podría hacer.