Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.

Holaaaa! Ustedes saben que yo le tengo un cariño muy especial a esta historia, no solo por ser la primera que escribi, sino porque parte de esta historia es real. Asi que me parece importante avisarles que desde aca, las cosas se van a volver dramaticas, pero no en exceso. Porque ya estamos entrando en las instancias finales, no se cuantos capitulos faltaran, pero el final (o mejor dicho los finales) estan cerca, y queria aprovechar la oportunidad para agradecerles de todo corazon por el cariño y la buena ondad que recibi desde el principio.

Repito, faltan varios capitulos para terminar esto, pero nunca esta de mas agradecer y dejar fluir mis sentimientos. Asi que no se asustes, aun falta mucho.

Un beso y un abrazo de oso panda para ustedes!


Your song –Elton John

Capitulo 34: AmArte

Una vez que la fiesta termino, cada uno se fue a sus respectivas casas. Judy, Frannie y Reagan se llevaron a Beth dos horas antes de que todo terminara, ya que la pequeña se encontraba cansada.

Aun quedabamos Artie, que amablemente se habia ofrecido a limpiar, Rachel y yo.

-Amor, yo ya termine aquí. –Dijo la morena. –Nos vamos? Necesito pasar por casa para buscar mis cosas y asi ir a la tuya.

-Rach, aun falta mucho aquí. –Respondi pacientemente. –Por que no vas tu, ya que tienes tu auto, asi yo me quedo con Artie y lo acompaño a su casa? –Sugeri con dulzura. Ella asintio, se despidio de Artie, y me dio un beso de despedida. Para luego caminar hasta la salida del auditorio y perderse por los pasillos de la escuela.

-Y bien, hombre. –Dije sonriendole a Artie. –Como has estado? –Preguntaba mientras juntaba los vasos desechables en una bolsa negra.

-Todo perfecto, aunque necesito cambiar de trabajo. –Respondio mientras se acercaba a ayudarme.

-Tienes problemas financieros? –Pregunte preocupada. –Artie, sabes que puedes contar con..

-Lo se, Quinn. –Respondio el. –Se que estas tu. Pero lo que yo necesito es algo estable y no vivir de ti. Entiendes? –Asenti.

-Podria ofrecerte un trabajo. –Dije sonriendole. El me miro interesado. –Abrire una galeria de arte en New York, exibire mis pinturas y dibujos, junto con mis fotografias. Ademas de eso, aun sigo buscando nuevos talentos desconocidos para darles un empujon y asi lograr que el mundo los conosca y sepa apreciar su arte. –Explique detalladamente. –Se que tiendes a dibujar y ademas se que te encantaria ser director –Dije jugando con mis manos. –Y a mi Me encantaria que hagas un cortometraje, que yo misma financiare, y eso lo expondre en la galeria. Cada persona que este interesada en verlo, pagara una entrada. Lo que se recaude, lo dividiremos. Tal vez un 60% para ti y 40% para mi.

-Hablas enserio? –Dijo el. Yo asenti.

-Totalmente. –Respondi. –Y ademas necesito una mano derecha. Alguien que me ayude a elegir el lugar, a remodelarlo, administre y este a la par conmigo. El puesto aun esta libre por si te interesa. –Ofreci. El sonrio y asintio.

-Dejame pensarlo, si? –Fue su respuesta. –Pasar de Lima a NY es algo muy grande.

-Tienes todo el tiempo para pensarlo, hombre. –Dije mientras me colocaba detrás de el y empujaba su silla de ruedas por los pasillos y nos dirigiamos a la parte trasera para depositar toda la basura en su lugar correspondiente. –Todavia no encuentro el lugar indicado, asi que tomara tiempo. –Agregue suspirando, algo frustrada.

-Sabes que no estas sola con respecto a esto, No Quinn? –Dijo el, frenandose y depositando las bolsas en el basurero.

-Artie... –Dije agachando la mirada.

-No, dejame hablar. –Interrumpio el –Se que estas insegura con respecto a este proyecto. Como todos cuando comenzamos a cumplir nuestros sueños, pero lo que importa en esta vida no es el exito ni el dinero ni grandes inversiones, ni el lugar donde expones tu trabajo. –Explicaba con paciencia –Lo importante en lo que tu haces, es el impacto que creas con tu arte y lo que transmites a aquellos que saben apreciarla.

-Lo se. –Respondi mientras ambos bajabamos la rampa y nos dirigiamos al estacionamiento.

-No traes auto? –Pregunto el.

-Claro que no, Judy se lo llevo. –Respondi. –Ademas quiero acompañarte a tu casa.

-Entonces –Artie volvio a tocar el tema –ya te lo he dicho aquella vez cuando no podias subir la rampa con tu silla de ruedas: Quinn Fabray, yo creo en ti. –Exclamo –Y aquella vez no me desilucionaste. Se que esta no va a ser a excepcion.

-Ya recorde por que te extrañe tanto. –Murmure conmovida.

-Por mis grandes consejos?

-No –Respondi levantando los hombros. –Porque puedo sentarme sobre tus piernas mientras me llevas. –Dije haciendo exactamente eso. –Andando, hombre.

El comenzo a avanzar con la silla mientras yo me aferraba a su cuello, divertida por la situacion.

-Asi que estas con Rachel? –Dijo el en tono casual. Asenti sonriendo bobamente. –Veo que es algo serio. –Agrego el mientras seguia manejando la silla de ruedas como un profesional.

-Yo no puedo saber si mi relacion con Rachel sera para siempre, o solo durará meses. –Dije tranquilamente. Eso era algo que lo tenia en claro. –Simplemente pasara lo que tenga que pasar y yo tendre que estar conforme con eso. Y en el futuro, me sentire feliz de todas formas. –Levante los hombros y sonrei. –Pase lo que pase, estare bien.

-No comprendo, Quinn. –Respondio el.

-Hay dos opciones para el futuro. –Enumere con mis dedos. –Ella podra estar aun a mi lado y yo aun sere feliz, o ella podria ser parte del pasado y yo aun seria feliz.

-Tu logica es algo rara. –Respondio el, divertido.

-Estare feliz de todas formas Artie. Sabes por que? –Pregunte, y el me cuestiono con la mirada –Porque, Rachel Berry es como el arte. –Explique. –Y lo que importa del arte, como tu dices, es el impacto que crea y lo que te transmite. Es el antes y el despues. Es la enseñanza divina que necesito para mi. Eso es ella. –Finalice en un suspiro enamorado. –Ella cambio me vida

-Estas hecha toda una poeta. –Artie decia sonriendo, con una mezcla de orgullo y dulzura.

-Aprendi del mejor. –Respondi sonriendo y dandole un beso en la mejilla.

Amaba a este chico. Era un gran amigo.


Anochecia Cuando llegue a casa. Judy, Reagan, Frannie y Beth ya estaban en la sala disfrutando de helado y galletas. Sonrei y me uni a ellas encantada, recostandome junto a Beth y abrazandola delicadamente. Mientras disfrutabamos de Blancanieves y los 7 enanos, version Disney.

Ya llegaba a su fin, cuando alguien tocaba el timbre.

Camine hacia la puerta, sonriente, ya que sabia de quien se trataba. Abri y recibi a mi novia con un dulce abrazo y beso.

-Hola. –Dije. –Te tardaste mucho.

-Si, perdon por eso. –Dijo mirandome y regalandome una sonrisita culpable –Es que Hiram volvio a decir cosas inapropiadas y eso desencadeno una discusion. –Explico, mientras sus gestos se entristecian.

Frunci el ceño y guie a Rachel hacia la cocina, cerrando la puerta para que el resto no nos escuchara.

-Rach, no quiero que discutas con tu padre. –Dije preocupada. –Si quieres, podria intentar hablar con el y...

-Quinn, sere honesta. –Dijo agachando la mirada. –El no quiere verte.

-Es un tanto exagerado, no? –Respondi suspirando y sentandome en una banqueta de la barra. La diva asintio.

-Es como yo, pero en un nivel extremo. –Dijo. –Esta dolido y hay que darle tiempo de que lo asimile.

-Lo se. –Respondi frustrada.

-Quinn, no te preocupes por esto. –Dijo Rachel acariciando mi mejilla.

-Todo lo que tenga que ver contigo me importa. –Susurre, lo bastante fuerte como para que me oyera. –Pero tambien se que no es a el a quien tengo que demostrarle cuanto te amo. Sino a ti. Tu eres quien se merece esas demostraciones. –Dije tomando su mano. –Tu eres a quien yo elegi. Y a quien le debo disculpas por mi pasado. Tu eres a quien, si la vida lo permite, le dedicare mi futuro. Tu y Beth, Junto con mis amigos y mi familia, y ya no necesito nada mas...

-Eres increible. –Murmuro cerca de mis labios.

-Lo se. –Respondi con voz ronca, por culpa de su cercania.

-Y tambien eres una engreida. –Dijo aun mas cerca.

-Lo se. –Respondi de la misma forma.

-Y me encantas.

-Lo se. –Susurre ya contra sus labios. Y luego de un dulce beso, no separamos. –Te amo. –Dije abrazandola por detrás.

Ella sonrio y sus ojos brillaron.

No respondio, por que no era necesario. Porque aunque jamas habia correspondido esas dos palabras, sus actos y sus gestos la delataban. Y para mi eso era suficiente.

-Volvamos con tu loca familia. –Dijo tirando de mi hacia fuera de la cocina, y ambas nos unimos al resto de las mujeres.

Beth dormia placidamente en el sofa. Le hice una seña a Judy, de que llevaria a Beth hacia arriba y tome en brazos a mi hija, con delicadeza. Subi las escaleras y la deposite en la cama. La cubri con las mantas y bese su frente con ternura.

El mejor cumpleaños de mi vida.

-Te amo, pequeña. –Murmure conmovida.

Y aunque no obtuve respuesta nuevamente, sonrei satisfecha y baje las escaleras.

Frannie era la segunda en caer a los brazos de Morfeo.

Y cuando me disponia a tomarla en brazos, al igual que a Beth, Reagan me lo impidio.

-Lo hago yo. –Murmuro. Y cuando lo hizo, casi sin esfuerzo, desaparecio escaleras arriba.

Le dedique una mirada complice a Rachel y ella solto una risita.

-Me parece a mi, o Frannie tiene un nuevo angel guardian?–Dijo Judy, algo perspicaz.

Asenti y abrace a Rachel por detrás.

-Los angeles morenos siempre suelen rescatar a rubias que estan perdidas. –Dije besando la mejilla de Rachel, haciendole saber que hablaba tanto de nosotras como del otro par.

-Mientras me den muchos nietos, no puedo pedir nada mas –Dijo Judy divertida.

-Cuantos quieres? –Pregunto Rachel con curiosidad.

-Ya tengo a Beth, y al bebe de Frannie. Pero quisiera 2 nietos mas.

-Tal vez deberias hablarlo con Santana y Brittany. –Respondi evadiendo la responsabilidad.

-O podrias dejar de evadir el tema.

-Madre, tengo 24 recien cumplidos... Y ya te di a Beth. –Explique. –Aun tenemos mucho tiempo para hablar de eso.

Judy sonrio feliz y de fue a su habitacion.

-Yo quiero 3 –Dijo Rachel, luego de unos largos minutos en silencio. Yo frunci el ceño sin comprender.

-Tres que? –Pregunte

-Tres hijos. –Respondio con tranquilidad. –Siempre los quise.

-Tendremos tiempo de practicar, mi amor. –Respondi guiñandole un ojo.

-Eres una pervertida.

-Y tu eres el amor de mi vida. –Refute besandola dulcemente. –Beth ocupo mi cama. Y Reagan ocupo la habitacion de invitados.

-En donde dormiremos? –Pregunto ella con un puchero.

-En el sofá cama que hay en la biblioteca. –Respondi besando su hombro.

-Genial. –Respondio mientras se dirigia alli, y antes de perderse completamente de mi vista, se giro y me miro. –Vienes, amor?

Asenti embobada.

-Si, pequeña. –Respondi, mientras la seguia.

Realmente, Rachel era como el arte... Me transmitia un millon de sensaciones.

Me daba Paz.


Saludos!