Capitulo 34- Play Dead
-¡¿Kisame?!- exclamó Kakuzu girándose ante el alboroto.
-Desgraciado- Fû se levantó de golpe y realizo los sellos con rapidez, concentrando la mayor cantidad de chakra que pudo-. Elemento trueno: Flecha radiante.
Estiro su mano y de la misma un trueno salió disparado atravesando limpiamente el pecho de Kakuzu; el ninja se tambaleó y cayo al suelo confundido, mientras una tira de hilos negros caía al suelo alrededor de una destrozada mascara de tiburón. Había perdido su elemento agua. Furioso se puso de pie, mientras a su vez Fû caía de rodillas exhausta. Los ataques que había recibido de parte del Akatsuki no habían sido poca cosa y ahora su cuerpo lo resentía; sobre todo su propio ataque había sido muy cansado, pero había olvidado por completo que Kakuzu contaba con cinco corazones, así que aun faltaban cuatro… Y ella ya no podía pelear…
-Niña estúpida- exclamó Kakuzu levantándose y atacando a Fû.
El puño atravesó limpiamente el abdomen de Fû, quien se retorció de dolor; Kakuzu saco su mano y miró alrededor. Nadie se atrevía a acercarse y los chicos ya estaban fuera de combate, era momento de entender de una buena vez que era todo eso.
-¡¿De que se trata todo esto?!- exigió Itachi detrás de Sangeki.
-Bienvenido, Itachi- sonrió el hombre sin voltear a verlo-. Bienvenidos sean todos al lugar del renacimiento de la era ninja.
-¿Quién diablos es usted?- exclamó Kakashi tambaleándose hasta donde estaban los demás integrantes de su equipo.
-¡Kakashi!- gritó Naruto corriendo a ayudarlo.
-Mi nombre es Sangeki Houkou, líder del clan Houkou- dijo el hombre sonriendo-. Abuelo de Fû…
-¿Qué es todo esto?- dijo Kakashi molesto.
-Esto es mi plan, el cual todos ustedes, mis queridos peones, han jugado magníficamente…
-¿Peones?- exclamó Itachi molesto.
-Claro, les explicare- dijo Sangeki sonriendo-. Mi clan alguna vez fue importante y poderoso en la aldea de la roca, pero por el amor del Jinchuriki, el clan siguió ciegamente al hombre a la aldea de la cascada… Pero el sacrificio fue grande y fuimos odiados por la roca y marginados en la cascada. Después, la roca nos robo al cinco colas que custodiábamos y la cascada no hizo nada para ayudarnos; el Jinchuriki murió entonces y Han, líder de la roca, tomo al Gobi dentro de su cuerpo. Su hija, Fû, es a quienes ustedes han escoltado…
-¿Y todo esto?- preguntó Hinata sorprendida.
-Es mi plan- explicó Sangeki alegremente-. Descubrí el paradero del tres colas hace pocos años, después de la muerte de mi hijo. Y decidí entrenar a Fû para ayudarnos a recuperar la gloria perdida; siempre fuimos especialistas en el Gobi, por lo que entrenar con otra bestia no tenia mucho sentido, eran años de sabiduría tirados… Entonces lo entendí: el secreto era la técnica secreta de la cascada. Con ella no solo podríamos controlar los cinco elementos, sino que podría hacer un ejercito y no solamente depender de un hombre. Aun así, ocupaba un líder tremendo, alguien sin igual: Fû, quien por venganza acabaría con cualquiera…
-¿Pero no era suficiente, cierto?- exclamó Itachi detrás del anciano-. Los poderes de la técnica prohibida estaban muy por debajo de un Jinchuriki, aun cuando una de las afinidades fuera de una verdadera bestia. Necesitaba más que eso…
-Continua…- dijo sonriendo el anciano.
-Así que lo descubrió, de alguna forma en algún momento lo descubrió; o tal vez siempre lo supo pero nunca le dio importancia- dijo Itachi mirando hacia el lago de la serpiente-. El Sanbi y Samehada… Compañeros originales de tiempos remotos. Se dice que Samehada consume chakra de forma insaciable y rara vez entrega algo a su portador, pero las cosas cambian con el Sanbi; la leyenda dice que Samehada consumía el chakra de elemento agua del Sanbi y lo convertía en chakra puro, no tan poderoso pero con una cantidad diez veces mayor a la original. Así, el Sanbi siempre tenia exceso de Chakra y Samehada podía seguir comiendo infinitamente…
-Así es- exclamó Sangeki divertido-. Un ninja que cuente con Samehada, el jutsu prohibido y con el Sanbi, seria técnicamente invencible: el poder de usar los cinco elementos con un chakra infinito.
-¡¿Infinito?!- exclamó Naruto sorprendido.
-Pero tampoco fue suficiente…- exclamó Itachi acercándose al anciano.
-Tampoco…- admitió Sangeki sonriendo.
-Necesitaba ventaja táctica en un evento tan crucial como este- dijo Itachi mirándolo fijamente-. Contrato a la hoja para escoltar a Fû, cuando nadie la perseguía; entonces filtro la información en sus espías, le dio la información a la roca. Consiguió que el Kyubi viniera hasta aquí. Nos contrato a Kisame y a mi, poniéndome como pretexto para ocultar que lo que en realidad quería era a Samehada; nos dio la tarea de alcanzar a los catalizadores para que la hoja no sospechara. Mataríamos de paso a los ninjas y usted mismo tendría menos problemas. La roca haría sus propios planes pero no importaba, la guardia llegaría sin duda…
-Contaba con Fû para la parte difícil- dijo el anciano cruzando sus brazos-. Es una chica fuerte…
-Contrató a Hanasuma y Kakuzu también- exclamó Itachi-. Haciéndose pasar por representantes de la cascada; para matar a Hanasuma y Kakuzu de paso.
-Correcto- asintió el anciano-. Grandes problemas a futuro. Mi clan conoció al rebelde Hanasuma cuando perteneció a la roca, así que sabemos muchos de sus secretos y de lo peligroso que es; Kakuzu también resulta un grave problema…
-Y engañar a la roca para que Han viniera, él no desperdiciaría esta oportunidad única- agregó Kakashi sorprendido.
-Correcto- asintió una vez más el anciano-. Venganza y otra bestia en un solo movimiento…
-Tres bestias, Samehada y cuatro Akatsuki- exclamó Kakuzu entrando en escena-. Increíble, pero no entiendo ¿Por qué nosotros?
-Ustedes quieren lo mismo que yo- replicó Sangeki-. Las bestias. No ocupo a todas, con estas tres tengo la clave de la superioridad que necesitamos; eso y mi ejército son más que suficiente… Por supuesto, los estatales investigarían a la roca de mientras, sembraría terror en la cascada y la hoja, y por último acabaría con parte de la resistencia…
-Te metes en terreno peligroso, Sangeki- replicó Kakashi- ¿Cómo sabes que no haremos una tregua ahora que lo sabemos todo para acabar contigo?
-Simple, porque Han no lo hará- sonrió el anciano-. Kisame y Hanasuma están atrapados dentro del lago con el Sanbi; Jiraiya, el ermitaño del sapo, también. Y no necesito sus treguas, les doy diez segundos antes de que todo aquel que intente ponerse en mi contra muera…
-Me subestimaste, bastardo- exclamó Itachi furioso lanzándose contra el anciano.
Itachi se lanzó al ataque por la espalda de Sangeki, pero el hombre simplemente dio un paso al frente esquivando el ataque; el Akatsuki alzó su mano con una kunai, pero Sangeki se giró, lo tomó de la muñeca y arrojó a Itachi unos metros hacia delante, tras lo cual volvió a poner su pose solemne.
-Es rápido…- exclamó Gaara.
-Van cinco segundos- sonrió Sangeki divertido.
Al instante Gaara lanzó un muró de arena, pero Sangeki alzó su mano y un flujo de agua atravesó el suelo, estrellándose contra la arena y haciéndola caer humedecida.
-Seis…- amplió su sonrisa Sangeki.
-Eso no fue ninjutsu- exclamó Kakashi.
-Siete…
-Es elementalismo- dijo Hinata con seguridad.
Itachi arrojó varios Kunai con rapidez, pero Sangeki simplemente junto sus antebrazos y una columna de tierra se alzó frente a él; Kakashi se adelantó y arrojó con rapidez un jutsu de fuego, pero Sangeki lo dividió con un abanicar de sus manos, dejando las volutas caer al suelo.
-Nueve- dijo Sangeki divertido.
-Es… increíble…- susurró Naruto.
-Diez- dijo llanamente Sangeki-. Empecemos…
-Esta no es tu batalla, Akai- exclamó furioso Han.
-Siempre lo ha sido, Han…
-¿Cómo te atreves a enfrentarme?- dijo Han poniéndose en guardia-. Eres mi ermitaño, mi sirviente!
-No te equivoques, Han- dijo sonriendo Akai-. Yo soy tu amo…
Las palabras quedaron atrás mientras Han lanzaba una técnica de fuego; Akai la esquivó con facilidad, pero el Jinchuriki rápidamente arrojó una nube de vapor. Sonriendo, Akai se preparó para la batalla.
-Soy quien debe amarrar al perro cuando tiene rabia…
-¿Qué harás, Akai? ¿Me mataras? ¿Mataras al Gobi?- preguntó con ironía Han.
-De ser necesario, así lo hare- dijo Akai con simpleza.
La nube de vapor rodeó a Han, ocultándolo con rapidez en una densa niebla; pero Akai no necesitaba verlo, aunque el problema es que el vapor también eliminaba cualquier olor y silenciaba cualquier ruido. Mucho mejor que el asesinato silencioso de la niebla. Tras la batalla con Jiraiya, Akai aun sentía punzar sus brazos, pero su estado era mucho mejor que el de Ebisu; y en cualquier caso aun tenía el modo ermitaño en caso de ser necesario, pero no lo utilizaría.
El suelo tembló bajo sus pies y un dragón de piedra emergió, atacando con picos al ermitaño; pero Akai cargó de chakra sus manos y destrozó el dragón. Tras este, una lluvia de fuego, para lo cual saltó. Entonces picos de hielo brotaron de la niebla, sacando una sonrisa del anciano. Han solamente lo probaba, quería saber cual o cuales eran sus elementos para usarlos a su favor, después de todo el controlaba los cinco y todos sus derivados.
-Pero aun no tienes el poder de un sol…- exclamó Akai-. Garra roja…
Los ojos de Akai resplandecieron con un brillo rojo, al tiempo que su chakra explotaba en un color igual; con su mano en forma de garra, la estiro al frente. Sus uñas crecieron unos centímetros de un color negro insano. Adelanto su mano derecha como si soltara un puñetazo, pero en lugar de eso el chakra a su alrededor se canalizo hacia su mano abierta. Un remolinó explotó con rapidez, girando de forma parecida al rasengan; a medio metro de distancia el remolino se dividió formando ocho líneas de chakra que convergían en el centro y que se expandían con forma fina y delgada. La garra roja era comparada con atacar con ocho espadas a la vez, todas unidas por la punta; era como una estrella de mar roja y filosa que se estirara mortalmente desgarrando todo a su paso.
El ataque pasó a través de los picos de hielo sin que estos redujeran su velocidad en lo más mínimo; el hielo se vaporizo al instante. La distancia era ridículamente enorme como para pensar que llegara a golpear de lleno a Han, pero quería ahora él probarlo. El suelo se destrozo en fragmentos de tierra mientras la técnica avanzaba inmutablemente; la niebla fue atravesada con tal ferocidad que un golpe de viento la despejo. Como esperaba, Han ya se había alejado lo suficiente, pero ahora tenia dos colas de chakra mientras lo miraba con despreció ¿Cuántas podría liberar sin morir?
-Elemento Lava: Suelo fundido- exclamó Han golpeando el suelo con su puño.
De su armadura salieron volutas de fuego que estamparon al suelo, al tiempo que cuatro pilares de tierra se elevaban a su alrededor; una rueda se formó alrededor de Han mientras Akai maldecía. El elementó lava era uno de los peligrosos existentes, no solo ocupaba cantidades exageradas de chakra, sino un acondicionamiento previo del entorno porque uno no podía sacar lava de la nada… Normalmente era una técnica que Akai hubiera podido abatir mientras el enemigo descansaba entre los desgastes de sus propios ataques, pero un poseedor de un Jinchuriki no tenia desgastes de chakra.
-Elemento lava: ola infernal- exclamó Han alzando ambos brazos.
Una ola de lava se elevó varios metros, tapándolo por completó; Akai miro al frente reflexivo sobre que hacer. Entonces lo alcanzó a oler. Con rapidez se giró para ver a Han arrojarse hacia él: un clon. Cuando se ocultó en la niebla, Han se había clonado; su plan había sido que un clon lo agarrara para que no escapara de la ola de lava. De un solo movimiento se dispuso a golpear al clon, pero entonces lo distinguió; era un clon de vapor, golpearlo le haría recibir de llenó el golpe de vapor.
Maldiciendo, Akai retrocedió, esquivando al clon; eso lo acercó peligrosamente a la ola de lava que se acercaba. El clon rápidamente tomó posición y se arrojó nuevamente al ataque, entonces Akai decidió que había tenido demasiado de tonterías.
-Invocación: Cerberos- exclamó Akai mordiendo su dedo pulgar.
Han sonrió cuando vio la ola de lava descender inevitablemente en el suelo; pero la sonrisa solamente le duró unos segundos. La ola explotó por el centró y por ese hueco atravesaron Akai y una cosa enorme. Cuando cayeron al suelo pudo distinguirlo mejor; era un perro negro con líneas rojas por todo el cuerpo… no, no eran líneas, era fuego. El perro estaba en llamas; sus ojos eran blancos totalmente y tenía una larga melena que pareciera de caballo. Su tamaño era casi como el de un caballo, pero su cuerpo era estilizado. Ladró una llamarada de fuego antes de voltear a ver a Akai,
-¿Lava, Akai?- exclamó furioso el perro- ¿Me invocas a menos de tres segundos de ser aplastado por una ola de lava? Tengo el pelo chamuscado…
-Lo siento, Cerberos, no tuve opción- exclamó Akai sonriendo, apagando el fuego en su propia ropa.
-¿Cerberos?- exclamó impresionado Han.
-Jaja…- rió Akai volteando a ver a su oponente-. Por supuesto, amigo; saluda a una de mis tres favoritas invocación, Cerberos, el can infernal…
-Es imposible…- replicó Han sorprendido-. Nada puede destrozar la lava de esa forma…
-Mi amigo, Cerberos- dijo Akai avanzando tranquilamente hacia su enemigo-, es dueño de una rara habilidad. Más allá de los elementos básicos y sus combinaciones, existen las especializaciones, Han. Digamos que es como si tomaras dos veces el mismo elemento y los unieras; Cerberos es dueño del elemento infierno…
-¡¿Infierno?!- exclamó Han sorprendido.
-Jeje- rió Akai estirando su viejo cuerpo-. Hagamos esta pelea arder…
-¿Qué es elementalismo?- preguntó Naruto a Hinata.
-Es una habilidad de control y manipulación de elementos- explicó la chica-. El chakra utilizado en esto es diez veces menor, y no se ocupan sellos ni imago, sino llanamente movimientos del cuerpo.
-A cambio de ello- agregó Kakashi-. El elementalista en cuestión solamente cuenta con una afinidad y tampoco es capaz de crear ninguna clase de jutsu afín a ningún elemento… El elementalista depende de la existencia del elemento que controle a su alrededor o será inútil…
-Ese hombre controla tierra y agua, la forma en que partió el jutsu de fuego hace pensar en fuego…- replicó Gaara-. Esa velocidad inclusive hace pensar en viento…
-La técnica prohibida de la cascada: Jiongu- exclamó Kakashi sorprendido.
-¿La técnica de Fû?- preguntó Naruto.
-Así es…- asintió Kakashi con preocupación-. Debe tener los corazones de cuatro o cinco elementalistas…
Itachi peleaba con demencial persistencia contra el anciano, y aunque ambos se seguían el paso a asombrosa velocidad, era Sangeki quien mantenía una sonrisa congelada en su rostro; las kunai chocaban, lanzando destellos metálicos. Los impactos en ocasiones lograban rasgar sus manos ligeramente, pero nada realmente que pudiera ser llamado "herida".
De pronto se dieron cuenta de que el otro Akatsuki los observaba en silencio; parecía indeciso respecto a que hacer, pero su indecisión no duro demasiado tiempo. Un grupo de ninjas del clan Houkou llegaron rápidamente, entrando al frente de batalla. Cuatro de ellos cargaban a una sangrante Fû.
-¡Fû!- gritó Naruto dando un paso al frente.
-Bien, terminemos con esto- exclamó Sangeki divertido.
Esquivando un ataque de Itachi, se giró y le entregaron un brazalete que colocó con rapidez en su brazo derecho; entonces se adelanto y de un movimiento de muñeca un tornado golpeo de lleno a Itachi, mandándolo a un lado de su compañero Akatsuki. El uchiha se levanto con rapidez y se limpio la sangre de su nariz.
-Es hora de que hagas el sello, Fû- dijo Sangeki tomando a la chica de la barbilla-. Sellemos al Sanbi en tu interior y guiemos este mundo a la revolución…
-No te lo permitiré…- exclamó Itachi furioso.
-Itachi, deberíamos retirarnos cuando aun nos es posible- dijo Kakuzu tomando de los hombros a su compañero.
-¿Quieres abandonar a Hanasuma y Kisame?
-Ellos no morirán, lo sabes perfectamente- replicó Kakuzu-. Nada puede matar a Hanasuma, ni siquiera nuestro líder; el protegerá a Kisame…
-¿Qué hay de su plan?- replicó Itachi alejándose de Kakuzu-. El quiere destruirnos, estamos aquí para desbaratar sus planes…
-Es lo que ha querido desde el principio- replicó Kakuzu molesto-. Ese tipo tiene los secretos del Jiongu y me quiere muerto porque nadie mas los sabe; quiere a Hanasuma muerto por su enorme poder. Te quiere matar a ti por tu sharingan, solo quedan tres usuarios en el mundo; y quiere matar a Kisame para obtener a Samehada…
-¡Es por eso que lo debemos detener!- gritó Itachi furioso.
-¡Es por eso que no podemos!- gritó Kakuzu molesto-. Mira a tu alrededor, Itachi; esto es un plan de años de meticulosa planeación, orquestado con una sincronía casi perfecta y basada en suposiciones acertadas. Todo ha salido de acuerdo a su plan hasta ahora ¿Crees que seria tan imbécil para dejar la parte mas importante a la suerte?
-¿A que te refieres?- preguntó confundido Itachi.
-Si nos quiere muertos es porque puede matarnos, a todos- exclamó Kakuzu mirando a Sangeki-. No conoce a Hanasuma, cree que puede matarlo y es con lo único que se equivoca, pero sabe mi secreto y sabe el de Kisame y el tuyo. En estos momentos esta más a salvo Kisame dentro de ese lago con el Sanbi que nosotros aquí afuera… Ya has comprobado su fuerza y no esta usando el máximo potencial…
-Yo tampoco- replicó Itachi quitándose la gabardina de Akatsuki.
-No puedo dejarte hacer esto- exclamó Kakuzu tomándolo del hombro-. Debemos irnos, no somos rivales para él…
-Cállate- dijo Itachi soltándose.
-Morirás peleando…
-Que así sea…
-Bien…
Sin mediar más palabras Kakuzu alzó su mano y unos hilos negros salieron hacia la cabeza de Itachi; se enredaron en sus ojos con firmeza, dando varias vueltas a la cabeza y luego se fundieron en la piel, dejando una línea negra. Todo paso tan rápido que Itachi apenas tuvo tiempo de caer de rodillas tapándose los ojos.
-Bastardo…- exclamó Itachi queriendo arrancar los hilos de su rostro, pero no había líneas que tomar; el velo era parte de su piel, no había separación, no había bultos. Era uno con su propio cuerpo- ¡¿Qué haz hecho, Kakuzu?!
-Lo que el propio Sangeki pudo haber hecho- respondió Kakuzu con seriedad-. Te he cegado tu Sharingan temporalmente ¿Ya podemos irnos?
-¡¿Cómo te atreves?!- exclamó furioso Itachi poniéndose de pie.
-No sabes lo que Sangeki es capaz de hacer solamente con el Jiongu- dijo Kakuzu con serenidad-. Si deseas pelear, te quedaras aquí, solo y ciego peleando. Yo veo los intereses de Akatsuki y en estos momentos no es conveniente quedarnos aquí…
-¡Te matare!- exclamó furioso Itachi.
-Adiós, Itachi- dijo Kakuzu retrocediendo silenciosamente-. Siempre me caíste mal…
-¿Qué diablos esta pasando, Hanasuma?- exclamó Kisame mirando hacia la pared de chakra que los rodeaba.
-No estoy seguro…- replicó Hanasuma con molestia.
Ambos ninjas eran atacados sin piedad por varios miembros del clan Houkou y mercenarios diversos, manteniéndose demasiado ocupados para intentar hace algo; no es que fueran un gran problema, solo que eran demasiados para simplemente ignorarlos. Sin embargo en pocos segundos todos retrocedieron. El lago explotó y de pronto emergió una criatura bien conocida por ambos: el Sanbi.
-¡Mierda!- exclamaron al unísono Hanasuma y Kisame.
-No puede llegar a Samehada- exclamó Kisame preocupado-. Si llega a Samehada estamos muertos…
-¡Lo se, imbécil!- replicó Hanasuma molestó-. Mi abuelo hizo esa espada, se que es peligroso…
Pero era demasiado tarde, esos pocos segundos le dieron al Sanbi suficiente tiempo para estudiar a sus oponentes, y no tardo en reconocer a su antigua compañera. El Sanbi estaba en lo más profundo del lago, pero no tardaría en llegar a ellos con su gran tamaño; sus ojos se posaron en Kisame, quien maldijo entre dientes.
-¡Maldición!- gritó Kisame desenfundando a Samehada- ¡Debemos salir!
-No, imbécil…- trató de detenerlo Hanasuma, pero fue muy tarde.
Kisame dio un impacto firme en la barrera con Samehada; al instante la espada fue cubierta por chakra y explotó haciendo salir volando al Akatsuki con todo y espada. Hanasuma lo tomó de los hombros y lo ayudo a levantarse.
-¿Qué demonios?
-Son catalizadores- dijo Hanasuma-. También conozco el diseño; tienen demasiado chakra para que incluso Samehada pueda absorberlo. Estamos hablando de chakra concentrado por dos o tres días, de quien sabe cuantos ninjas… Es imposible romper la barrera…
-Entonces…- reflexionó Kisame poniéndose en pie-. Se desvanecerá sola…
El Sanbi empezó su embiste hacia los Akatsuki mientras los demás ninjas se retiraban, a esconderse lo mejor que pudieran; Hanasuma miró fijamente unos segundos la barrera antes de negar con la cabeza.
-Es un sistema de energía perpetua- explicó Hanasuma con su espada en mano-. El chakra fluye por medio de los catalizadores, no es que realmente este creando una barrera sino un efecto secundario de la posición y fuerza de cada catalizador… Mientras el chakra no se desvié, estamos atrapados de por vida…
-¿El Sanbi no puede destruirla?
-Eso es desviar el chakra- replicó Hanasuma-. Al entrar en contacto con algún objeto o persona, el chakra es desviado; aun así, creo que el Sanbi estaría atrapado por horas antes de lograr salir. Por supuesto, el Sanbi ahora tiene un objetivo diferente…
El lago era cortado con rapidez por el avance del Sanbi; Hanasuma le dedicó una breve mirada a Kisame antes de lanzarse al ataque. Kisame se giró con rapidez y empezó a correr a través del agua hacia la otra orilla del lago. El Sanbi se desvió entonces, pero con rapidez Hanasuma saco una cadena y la arrojó al cuello de la enorme creatura.
-Elemento vacio: absorción parcial- exclamó Hanasuma hundiendo su espada en el agua.
Una esfera de chakra se formo a su alrededor, jalando la cadena de vuelta a su origen; el Sanbi fue detenido al instante y empezó a retroceder, siendo arrastrado por el enorme poder de absorción de la técnica. El Sanbi dio una mirada hacia Hanasuma y alzó una de sus enormes colas verdes, dejándola caer sobre la esfera con gran impulso; pero la cola permaneció sobre la esfera sin llegar a tocar a Hanasuma.
-No puedes matarme… no tienes suficiente poder- dijo sonriendo Hanasuma.
El Sanbi seguía siendo arrastrado hacia el Akatsuki, y volvió a alzar la cola, pero en esta ocasión golpeo furioso la cadena; la misma tronó sin mucha resistencia y el Sanbi volvió a avanzar con rapidez.
-Maldición…- exclamó Hanasuma deshaciendo su técnica y preparándose para correr.
-A un lado, hijo- exclamó una voz a su espalda-. Es por eso que estoy aquí…
Hanasuma volteó a tiempo para ver pasar corriendo a Jiraiya y Anko detrás del Sanbi; Jiraiya era el ermitaño del sapo, así que seguramente podría controlarlo, pero contra todo lo que esperaba Hanasuma, el hombre lo atacó en lugar de controlarlo.
-Elemento fuego: gran gusano quemador- exclamó Jiraiya haciendo los sellos pertinentes.
Un enorme tornado de fuego se alzó a la espalda de Jiraiya y paso por encima del Sanbi, para caer justo en su enorme espalda; el impacto detuvo inmediatamente al Sanbi, quien volteó a verlos con visible enojo. El olor a quemado invadió rápidamente el lugar, pero pudieron ver como la carne negra rápidamente volvía a su color verdoso natural.
-¡¿Qué haces?!- exclamó molestó Hanasuma-. Contrólalo! Eres su ermitaño…
-Ya no lo soy…- replicó Jiraiya-. Hace 5 años fui sustituido…
-Mierda…
-Aun así, se como combatirlo- exclamó Jiraiya sin mirar al Akatsuki-. Todos aquí sabemos que si Samehada y el Sanbi se encuentran, el poder resultante nos destrozaría en un instante… el poder de un sol…
-Debemos evitarlo- exclamó Hanasuma con su espada en mano-. Una tregua…
-No esperaba menos- dijo Jiraiya mirando al hombre-. Al ataque…
-Vaya, esa herida es profunda- dijo riendo Sangeki al mirar el hueco tapado por hilos negros en el abdomen de su nieta- ¿Quieres un vaso de agua, querida?
-¿Por qué…?- susurró Fû con dificultad-. Jiongu…
-¿Por qué lo tengo?- preguntó sonriendo el anciano-. Bueno, hay muchas cosas que no eran necesarias que las supieras; pero todo ha salido bien, querida. Se que tu poder aun es demasiado bajo para matar un Akatsuki, pero te tenia vigilada, si algo malo hubiera pasado créeme que lo habríamos evitado. Queremos mucho a nuestra pequeña vasija…
-Kiba…
-¿El chico del perro?- preguntó uno de los ninjas que lo sostenía, Danko, un tío lejano-. Esta inconsciente, sigue tirado por allá…
-Púdranse…- dijo con lágrimas en los ojos Fû.
-Oye, sin dolor no te haces feliz- dijo riendo Sangeki-. Cúrenla y denle tiempo para hacer el sello; Fû, no tardes mucho… no queremos que mueran muchos de los nuestros…
Fû sabía que debía fingir, que debía sellar al Sanbi con el consentimiento del clan para después traicionarlos; pero también sabía que era inútil. Su abuelo no sabía nada de sellos por muy sabio que fuera; su cuerpo estaba en demasiado mal estado como para servir de recipiente. Si sellaba al Sanbi, este destrozaría su cuerpo y se liberaría, por otro lado también estaba demasiado débil y cansada para realizar el sellado. Y solo podía preguntarse cuanto tiempo tardaría el Sanbi en escapar de su prisión y arrasar con todas las personas en el lago.
Sollozando en silencio, se dejo acostar en el suelo sintiendo los cuidados médicos; todo era inútil, no podía sellar al Sanbi y si este se acercaba a Samehada… Era una inútil, había fallado, sellar al Sanbi solo significaba sacarlo de la prisión del lago. Entonces solo un pensamiento invadió su mente: venganza. Pasara lo que pasara con el Sanbi, ahora debía centrarse en matar a su abuelo. Era lo único que aun podría estar a su alcance…
Fin Capitulo 34
Corenote:
Bien, otro cap mas cercano al final del fic; aquí tenemos una de las tres legendarias invocaciones, "Cerberos", quien en JTA ya había mencionado y tenia ganas de mostrarlo, por supuesto que su potencial se demostrara hasta el siguiente cap. Respecto a todo lo demás, créanme que a veces es difícil planear tantas batallas al mismo tiempo, buscando darle una coherencia a todo el asunto. Estoy muy satisfecho con el resultado y sobre todo con como desarrolle la historia, aunque para ser sinceros solo tenia planeadas dos peleas cuando empecé el fic: Gaara vs Kakuzu (si, ya viene esta pelea!) y Han vs Akai…
Por favor no dejen de comentar, espero hayan disfrutado de este cap que no tardo tanto como los demás xD… Porque no es songfic…
Bueno, ahora pasemos a otro asunto, Agradecimientos:
-Cacco, eres mi lector mas fiel aunque llevas poco de seguir la historia; te agradezco mucho tu esfuerzo para dejar comentarios y créeme que siempre los tomo en cuenta. Desconozco la batalla que mencionas, pero lo tomo como un cumplido; el poder de Sakura y Hinata será revelado después, aunque debo decir que uso mucho de la mitología original de las bestias, más que la mitología de Naruto, para darle dimensión a mi historia.
-Niknok, aunque hace tiempo que no comentas se te agradece. Te recomiendo ampliamente leer mi perfil para saber que historias estarán conectadas y cuales no; tus comentarios me levantaron mucho el ánimo, una lastima ya no tenerte.
-Mayura Sakamoto, te juro que estaba a punto de abandonar el fic cuando pusiste tu comentario; me levantaste mucho el ánimo y sobretodo me hiciste sentir satisfecho con la historia. He de admitir que yo mismo llore con el cap que mencionas porque me meto mucho en los personajes. Gracias Mayura, aunque solo haz puesto un comentario creeme que valio por cien. Espero que en algún lugar sigas leyendo mi historia aunque no comentes, porque me dolería pensar que nunca sabras el final.
-Toaneo, supongo que nos hemos perdido la pista. Solia leer tus historias y tu las mias, aunque como ando corto de tiempo ya no he podido continuar. Si llegas a leer este comentario, muchas gracias, fuiste de los primeros en apoyarme…
-Gracias a Mazuko, lobita, susanitax, Rowz y Heero Root. Tambien de mis primeros lectores que siempre sacaron una sonrisa con sus comentarios.
-Hinaru Aburame, también hace tiempo que no te veo pero que sepas que siempre que hacia una escena Naruhina me la pasaba pensando si te gustaría. Gracias por esos comentarios.
-Y a todos mis demás lectores también un agradecimiento por seguir de cerca esta historia y agregarla a sus favoritos. No todos tienen tiempo de comentar, pero con cada cap se agregan siete u ocho seguidores, y mas de uno lo pone en favoritos. Gracias a todos por seguirme leyendo. Hasta pronto! Y disfruten de los últimos cap de Forsaken Crew, porque se va!
