Los rayos no se hicieron esperar, cayeron cadenciosamente sobre todos y cada uno de los cuerpos de los granaderos, quienes se habían desconcertado severamente al notar que sus balas no penetraban en los cuerpos de los chicos a quienes se suponía que debían masacrar. El fuego se respiraba en el aire, aderezado con un poco de pólvora y sangre que ahora era predominante en todo sentido, la protagonista de la noche que se combinaba con el resto del panorama, creando un áspero y desagradable ambiente que se hundía poco a poco en los mares de la desesperación.

Uno de los granaderos logró sobrevivir a la masacre, los rayos dorados caían de uno en uno, acabando de inmediato con la vida de cualquier oficial paramilitar presente, pero con una lentitud abrasadora.

-¡Ahí está! –exclamó uno al ver una mata de cabellos lila que se encontraba relativamente lejos del área, sin embargo, la vieron. Blaze notó el peligro antes de verlo y salió corriendo con la velocidad que caracterizaba a los gatos, una velocidad inhumana y desgastante para sus piernas, mas eso no evitaba que corriera como si no hubiera un mañana. Las balas la persiguieron casi sin el éxito esperado: matarla.

Tomó refugio detrás de un edificio al que se lanzó con una maroma para avanzar más rápido. Algo en su pierna le dolía, algo le penetraba la piel y después salía en forma viscosa. Arremangó su pantalón y vio con detenimiento aquello que sabía que no quería ver: una bala a medio entrar por su pantorrilla derecha. La sangre no era tanta, pero el dolor la estaba matando. Quiso en ese momento que Amy estuviera presente, que le sacara la bala… mejor aún, Pavlova, pero ahora estaba sola.

Sentía cómo el calor de su cuerpo buscaba sin éxito sellar la herida que la bala abría con cada movimiento del músculo de Blaze. Gimió un poco hasta que se armó de valor suficiente para retirar la bala con sus uñas casi tan largas como sus garras de Mobius; cuando se liberó de aquel trozo de plomo, dejó que su calor interno arreglara su pierna.

Algunos paramilitares lograron evadir la tortura de los muchachos de oro. Trató de levantarse en el instante en el que los vio acercarse corriendo y con sus armas listas, encendió su mano por si era necesario abrir fuego… literalmente.

-¡Ahí estás! –exclamaron unos cinco paramilitares que apuntaron a Blaze con sus granadas y otros con las armas automáticas, la chica no pudo ponerse de pie por el hecho de que estaba aún bastante herida, el fuego no había cicatrizado del todo su pierna. Se dispuso a recargarse en el muro y esperar el tiempo que fuera necesario… llevaba los segundos contados, pues conocía su cuerpo.

Cargaron las armas en ese instante, dando a entender que no jugaban, no lo harían.

"Los estoy esperando" musitó Blaze con sonrisa cínica.

Apuntaron con premura, algunos incluso apuntaron a la cabeza.

Se irguió lo suficiente para indicar que en caso de morir, lo haría sin gritar… a su discreta manera.

Abrieron fuego.

Prendió en llamas.

Las balas por algún motivo se desviaron al firmamento nublado, algo que Blaze no se esperó.

-¿Tan mala puntería tienen? ¡Estoy aquí! –gritó cínica y sin importarle realmente lo que estaba ocurriendo. Lo siguiente captó su atención: las armas cedieron y levitaron a más de dos metros por encima de los militares, algunos seguían aferrados a su automática; procedieron a doblarse poco a poco y a hacerse un nudo gigante.

-¡Ahora, Blaze! –gritó una voz conocida para ella… una voz que jamás olvidaría en su vida, una voz que tendría, tiene y tendrá presente durante toda su vida. Fue entonces cuando la chica espabiló y lanzó una bola pequeña de fuego que se dividió en cinco para chocar contra las armas.

Un rayo azul se le sumó al fuego; el rayo envolvió las llamas, lo que volvió la explosión sumamente letal… si antes había probabilidad de que alguien viviera… ya ésta había desaparecido.

Se postró una chica con un colgante de estrella enfrente de los caídos, vistiendo una sudadera púrpura y una sonrisa pícara.

-¿Me extrañaste, gatita? –preguntó con cinismo… de alguna manera sabía que Blaze era eso, una gata. La lila sólo le devolvió la sonrisa de lado y entrecerró los ojos.

-¡Hay que ver cómo les está yendo a los demás! –notificó Blaze, quien no había notado que se encontraba protegida por Silver, quien levitaba a varios metros por sobre ella con ambos brazos extendidos y mucho cansancio en el rostro… volteó a verlo -¡Silver!

-¡Vete! –ordenó el chico hasta que empezó a vacilar -¡ve… te!

Cayó desde las alturas, en picada y directamente hacia Blaze, quien por suerte reaccionó y saltó para tomarlo por los hombros y sacudirlo un poco.

-¿Silver? –preguntó una vez en tierra -¿Silver?

El chico no reaccionó, estaba inconsciente… los gritos del otro lado empezaron a sonar en toda la calle, eso significaba que… por algún motivo, Blaze decidió no saberlo. Volvió a agitar a Silver.

-¡Silver, Silver! –agitó nuevamente, pero al ver que éste no reaccionaba, no respondía, sintió por primera vez esa desesperación comerle los nervios, por primera vez sintió que el corazón se le agitaba para darle un vuelco nuevo y caer sobre sus costillas para así sacarle el aire con un golpe; los ojos se le humedecieron y entonces fue cuando dejó de mostrar aquella faceta de la chica orgullosa que aparentemente era -¡responde, por favor! –sollozó con voz casi inaudible, Star se les acercó para ver a una Blaze casi destruida, por no decir completamente acabada.

Se arrodilló junto a ella y vio al chico, quien abrió ligeramente los párpados de manera poco perceptible salvo para Star, quien lo notó con claridad. Blaze seguía nublada por el agua que se acumulaba en su esclerótica.

-Iré a ayudar atrás, con Silver inconsciente imagino que están todos en un grave aprieto. Vos dejo solos –anunció Star y entonces se fue para con Sonic y Shadow.

Blaze siguió al lado de Silver, a quien no dejaría solo por nada del mundo, por nada de ambos mundos… no había regla escrita en su amistad o en su amor, pero una de ellas era mantenerse juntos.

-No me hagas esto –murmulló por dentro y entonces lo tomó entre las manos para acariciarle el rostro –por favor… -unió su frente con la de él –despierta, no me hagas esto… -con sus labios cálidos empezó a delinear las facciones de Silver para después derramar una lágrima sobre sus pómulos. Era la primera vez que él se desmayaba a ese grado por usar sus habilidades, y eso no se le hacía muy normal a ella… de ahí su preocupación extrema, la que se intensificaba al no verlo volver en sí. Su corazón se desbocó al pensar que tal vez jamás despertaría y fue entonces que su rabia se volvió un mar de fuego… no necesitaría las esmeraldas sol para volverse Burning Blaze en ese instante. Entonces fue cuando sus labios se fundieron con los de él, quien yacía sobre su regazo con la mirada cerrada. Jugó un poco con los labios de su adormecido amigo, ahora sin rubores, sin penas, sin ninguna cuestión que la hiciera sentir mal.

No lo vio despertar, como esperaba después de alguna especie de cuento de hadas.

Lloró nuevamente colocando su cabeza en el pecho de su amigo hasta que sintió una mano palmearle la espalda poco a poco. Subió la mirada para encontrarse con aquellos ojos ambarinos que tanto la miraban con ese amor inocente y tímido que caracterizaba a Silver, quien ahora tenía la sangre no sobre su piel como se esperaría de una batalla, sino que la tenía corriéndole por las mejillas, volviendo su rostro a un tono rosado con estilo jovial, uno que denotaba una mirada cansada.

-¡Silver! –exclamó feliz al verlo levantar su cabeza para mirarla con benevolencia. Se aferró a él en un acto que recordaba a la pelirrosa de doce años.

-Nunca te abandonaré ¿recuerdas? –prometió Silver al verla a los ojos de igual color. La abrazó con las pocas fuerzas que le quedaban.

-¡Lo recuerdo, lo recuerdo! –gimió Blaze mientras evitaba deshacerse de su agarre. Lo amaba, siempre lo amó y sin importar la timidez que albergaba en su actitud, tuvo el valor suficiente para susurrarle a la cara que lo amaba sin sonrojarse al hacerlo… -Te amo…

-Yo a ti –respondió con un abrazo ligeramente más fuerte para caer dormido de nuevo.

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Sonic y Shadow, a pesar de tener la energía de las esmeraldas, estaban agotados ahora. No importaba si las esmeraldas ahora tenían una nueva capacidad, ésta les quitaba energía, les quitaba lo que necesitaban y creían esencial para culminar con lo que habían ido a concretar en primer lugar. Jadeaban cada vez que tenían que sacar un rayo nuevo y, para empeorar las cosas, el escudo de Silver ya se había desecho por culpa de su cansancio mental, aunque ya sabían que se arriesgaban a eso cuando accedieron a meterlo al equipo.

Los estudiantes empezaron a correr en un intento desesperado por huir de la redada que ahora las balas simbolizaban, ahora buscaban correr por otro lado; otros parecían invictos y discretos exponiéndose al fuego, pero otros eran más sensatos y buscaban refugio, sin embargo, no lo encontraban. La situación llegó a descontrolar a Sonic, quien atañido por lo que veía, sacaba más poder para acabar con todo aquello. Incluso llegó a formar un Spin Dash Attack para acabar con los paramilitares… sirvió por un instante, pero acabó con la mayoría de sus fuerzas. Shadow sólo se limitaba a sacar más y más en espera de acabar con todos en intervalos de segundos, lo cual ahora era una velocidad sumamente lenta.

Un rayo diferente al de ellos cayó sobre un policía que empezó a arremeter contra una estudiante que había tropezado.

-¿Necesitan ayuda? –preguntó desde el techo haciendo resonar su voz. Por la mano traía de las solapas a un francotirador que les había estado apuntando. Sólo le sonrieron y entonces ella empezó a guardar energía para el gran final que tenía planeado.

Los refuerzos militares no se hicieron esperar, por lo que los rayos de Star tampoco se tomaron su tiempo. Caían al azar, algunas veces asestando contra la gente y otras logrando romper trozos de pavimento. Tails y Cream aparecieron en una avioneta que hurtaron del mismo aeropuerto y sobrevolaron el área.

-Maldita sea –exclamó un Tails de catorce años y cabellos de catarata atados en una coleta alzada –no puedo comunicarme con ellos.

-¿Qué pasará? –preguntó la niñita al ver todo el espectáculo de luces y sangre desde arriba –espero estén bien –se quedó mirando fijamente a los puntos dorados que sobrevolaban por los edificios.

-No lo sé, Cream, pero ten por seguro que no será bonito –de inmediato le llegó un recuerdo, el día en el que Sonic y Amy desaparecieron.

Knuckles y Rouge salieron de inmediato y se colocaron sobre algunas azoteas de edificios para presenciarlo todo. Lograron tumbar a los francotiradores para después romperles la cabeza ¿cuándo salieron de la librería? En algún punto después de que Sonic, Shadow, Blaze y Silver planearan algo. Chris veía todo desde el interior de un edificio que se había abandonado por las recientes revueltas junto con Yissel, quien tenía ahora nachos en la boca.

-¡Este no es un espectáculo! –regañó Chris -…¿me das?

Yissel le pasó la charola y entonces cerró la cortina mientras miraba al interior con mirada regañada.

Amy, Noah y Tarah se encontraban aún en la librería entretenidas con los libros. Noah sabía que ese era un combate que no podría ganar, sólo sabía que debía esperar a que su brazo mejorara gracias a las pocas atenciones que le dieron en el hospital y a los tratos asombrosos de Pavlova; Tarah estaba leyendo algo mientras pensaba en la conversación de Amy con Pavlova, una conversación que no pudo sacarse de la cabeza en muchos minutos… "imagino que ese no es mi problema" se dijo y entonces entró a la trastienda, donde vio a Amy, quien estaba aún sentada en la camilla y con los puntos sobre su piel.

-¿Estás bien? –preguntó Tarah con un poco de reservas, Amy sólo le gruñó y volteó –ok, no me digas.

-He estado peor, no te preocupes –fue su única contestación.

-Eso me recuerda a lo que me hacían en los entrenamientos militares –añadió la castaña –te recuperarás, no hay problema.

-Lo sé, y no me preocupa –respondió finalmente –quien me preocupa es Sonic, está afuera con esos granaderos –dijo con voz nerviosa.

-Te importa mucho ese chico ¿no?

-Lo amo con toda mi alma –fue una contestación tan sincera y serena que era creíble –es lo único que puedo decir… lo amo, que no se haga ilusiones –esa respuesta fue suficiente para hacer reír un poco a Tarah, después Amy se le unió para terminar agarrándose el hombro por lo lastimado que lo sentía al notar tanto ajetreo.

-Perdón –dijo Tarah con sinceridad.

-No te preocupes –respondió. No se dijeron nada más, sólo compartieron la trastienda con la mirada y entonces fue cuando Tarah pensó que tal vez ella no era tan mala como pensó.

Noah seguía esperando a Shadow, seguía esperando por noticias, a pesar de que su mano estuviera bien, seguía sintiéndose mal. No debió haber dejado que se fuera así nada más; pero algo dentro de ella sabía que él lograría salir de esa situación. Una sonrisa en los rostros de sus acompañantes logró convencerla en ese momento, pero después dudó un poco y se dispuso a salir con su arma en mano y mirada nerviosa. Tarah salió de la trastienda con Amy a su lado.

-¿A dónde vas? –preguntó al verla ir a la puerta –no me engañes, Noah, soy tu amiga.

-No os he dicho absolutamente nada –respondió Noah sin preguntar y entonces salió corriendo. La actitud de la chica extrañó a las otras dos, quienes le siguieron el paso sin titubear en ningún momento. Tarah llevaba su arma lista por si era necesaria. Amy llevaba su martillo y su mágnum, pues cuando sicaria, le consiguieron buenas cosas.

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-¡Maldita sea! –gritó Shadow al ver que los refuerzos militares eran tantos que se estaban agotando -¡Ayúdame, faker!

Sonic ya se estaba cansando, pues no sólo arremetía contra los paramilitares con los rayos, sino que también lo hacía cuerpo a cuerpo, de manera que el cansancio físico era exuberante y sumamente eterno.

-No sé… si…

-¿Vos rendís? –preguntó Star al verlo someterse ante la situación… Sonic, la cosa más rápida del mundo, rendido.

-¡No! –gritó él y entonces volvió a hacer su Spin Dash para arremeter contra el nuevo batallón, el que no salió del todo ileso de aquel ataque. Star seguía lanzando rayos, pero no lograba mucho ahora porque el cansancio se apoderaba de ella hasta que dejó de mandarlos. Poco a poco los ataques empezaron a cesar.

Blaze llegó con Silver a donde estaba Star y le preguntó de la situación.

-Llegaron refuerzos.

-¡No es posible! –respondió Blaze al enterarse… ¿cómo lograron mandarlos tan pronto? No había explicación aparente… no se sentía en condiciones de establecer una pelea… a menos que… -levítame –pidió a Silver, quien apenas iba recuperándose.

-¿Qué…?

-¡Levítame! –ordenó de nuevo con la frialdad que la caracterizaba, Silver sonrió al ver que no había perdido a su amiga de siempre.

-Como ordenes –cedió y la cargó a la vez que prendía en llamas.

"El calor me alimenta el alma en llamas" dijo para sí y entonces prendió por completo, dejando a Star anonadada, era la primera vez que la veía en ese estado… fuego, fuego en su más pura forma… esa era Blaze.

Lanzó llamaradas de fuego en forma de cortinas naranjas que cubrieron todas esas calles. Pocos fueron los soldados que lograron salvarse gracias a los esfuerzos de Blaze, por lo que Star decidió acompañarla y hacer sufrir un poco más a los soldados… ¿qué la hizo cambiar de opinión? Simplemente el querer diversión a costa de algo.

Noah llegó a la escena y vio algo que jamás creyó ver antes: Shadow levitando en el cielo rodeado de un aura dorada que le teñía las partes negras de su cabello, Sonic estaba a su lado y se veía igualmente magnífico, pero un poco menos serio. El combate parecía reñido, no por las bajas, sino por las cantidades de refuerzos, los que llegaban siempre que eran pedidos… ¿de dónde sacaban a tanta gente? Era simple… ¡de todas partes! Varios de ellos incluso hacían su servicio militar. La chica lo vio y trató de ayudar un poco al matar a varios granaderos, pues sabía lo que eran ellos en ese sitio, uno más surrealista que las pinturas de Dalí. Mató a varios desde una distancia prudente, pero eso no evitó que llegara otra tanda a sustituir a la primera.

Sintió la chica un golpe fuerte en la nuca… Shadow lo vio.

-¡Noah! –gritó al ver cómo la estaban jalando entre varios para después pasar a rabiar un poco más. Amy y Tarah llegaron juntas a la escena demasiado tarde y gritaron al unísono intentando sacar de encima a los guardias que la apresaban. Shadow perdió el control en ese mismo momento, Sonic sólo vio que Amy estaba en medio de un ataque, que la estaban queriendo atacar en el estado en el que se encontraba… pero ¿qué hacía ahí?

-¡Amy! –gritó nuevamente y entonces… la golpearon en la cara aprovechando que no podía defenderse con el hombro dañado. La chica le asestó un golpe en la cara, pero eso no fue suficiente para detener a otro que se le acercó por detrás. La estaban alzando y lastimando de los puntos para llevársela a un callejón. Sonic no soportó la escena.

Hechos los dos unas fieras, empezaron a brillar de manera más fuerte, más oscura…

Al fin eran Dark Shadow y Dark Sonic en medio de un combate…

Dark Sonic, Dark Shadow en su super formas…

Los colores se volvieron más negros y fue cuando los tanques se empezaron a acercar a ellos, a un par de personas que ahora eran más poderosas que nadie por el enojo que les produjo que maltrataran a sus parejas.

"¡Lanza Caos!" gritaron al unísono, entonces las ráfagas de energía del Caos empezaron a rodearlos a todos, iniciando por los victimarios de Amy y Noah. Tarah logró apañárselas por su cuenta haciendo algunos ataques y defendiéndose con su arma, pues ella no salía lastimada, al contrario: lastimaba.

Los tanques fueron acribillados con las ráfagas sin decir más.

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Roger revisaba de nuevo el portal en espera de sus amigos. Sabía que cualquier presencia de la energía del caos lo alteraría, así que no dudaba en que sus amigos estuvieran cerca del portal de ese universo… fuera cual fuera al que hubieran caído. Estaba sentado, esperando a que cualquier cosa ocurriera, sin decir o hacer absolutamente nada. Imaginó por un instante que logaría preguntarles cómo le habían hecho para regresar, sin embargo la esmeralda maestra respondía sus dudas al brillar con fuerza. El portal dorado había enloquecido por algunos segundos… la energía del caos había sido intensificada a más no poder.

-¡No es cierto! –exclamó él al verlo, pero sólo se llevó una sorpresa un poco menos que menor al notar que el portal se había agrandado y había empezado a brillar con diferentes colores.

Las imágenes eran completas, panorámicas y vívidas. Ahora se veían por medio del portal y podía presenciar algo: una batalla contra un ejército casi completo.

-¡Usen el poder y lárguense! –gritó desde Mobius, pero para su suerte, nadie lo podía escuchar.

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La pelea se había vuelto algo duro, Amy no reconocía a Sonic en esa faceta de poder, era impensable que estuviera de un humor así de malo… fue entonces cuando agarró a Tarah y le avisó que se escondiera… imaginaba que algo sumamente malo estaba a punto de ocurrir.

-¿De qué me hablas? –preguntó la castaña al ver a Amy correr lejos, a más de veinte metros.

-¡No preguntes, vente! –ordenó la chica al tomarla por los hombros -¡van a acabar con todo! –informó.

-¿Pero qué…? –pensó en Noah -¡debo sacarla!

Noah se les acercó al ver que no podía hacer nada del otro lado, pues los tanques eran demasiado para ella.

Una vez reunidas, Amy les gritó que corrieran, cosa que hicieron y entonces se alejaron lo más que pudieron, casi llegando a la librería.

Tails y Cream distinguieron lo mismo y entonces empezaron a buscar algún indicio que se los confirmara… sabían ambos que algo horrible iba a pasar con esos dos enojados y en modo Dark.

-¡La señorita Rouge y el señor Knuckles! –gritó Cream al verlos en ese instante, del otro lado estaba Star con Silver y Blaze.

Tails pasó por Rouge, Knuckles y Star en la avioneta, esperando que los soportara.

Lo hizo. Cuando se lanzaron a las alas, se aferraron a la estructura y entonces ascendió Tails más y más.

-¿Cómo están? –preguntó la niñita con ternura, pero nadie estaba de ánimos para responder.

-¿Creen que…? –preguntó Knuckles en ese instante, se había preocupado de más.

-No lo creo ¡estoy segura! –gritó Rouge con un poco de miedo en su tono de voz. Tails llamó a Chris, de quien sabía estaba por el área, a pocos metros de ellos.

-¿Qué? –preguntó exasperado el chico por el otro de la línea -¿y hasta ahora me dices?

-Es que ahora es cuando está pasando… ¡Corre!

Yissel y Chris obedecieron tanto que se vieron forzados a robar una motocicleta y partir hasta las playas.

Amy, Noah y Tarah ya estaban a una distancia segura, Knuckles, Rouge, Star, Cream y Tails se encontraban sobrevolando el área; Yissel y Chris habían huido a las playas y Silver podía protegerse sin problemas y a la vez proteger a Blaze…

Sonic y Shadow empezaron a concentrar sus energías, las que desplegaron después de una fría y horrible sonrisa.

"¡Chaos Blast!" gritaron a la vez y entonces una onda expansiva hizo acto de aparición en esos momentos. La gente de fuera creía que no era más que algún espectáculo de luces, pero las pocas personas en el interior lograron sentir cómo se abrasaban gracias a la fuerza y destreza del uso de esa habilidad. Sonic y Shadow… ambos enojados lograron acabar con todo aquello que se moviera a veinte metros a la redonda. Esa era la tan temida técnica de la que estaban huyendo todos.

La onda expansiva alcanzó zonas y esparció su energía del caos a casi todas las partes de la ciudad a base de pequeños salpicones que empezaron a traer consecuencias… el poder electrificado de las esmeraldas hacía pensar en alguna especie de consecuencia, una que se sentía como chispazos alrededor de donde cayeran.

Un callejón se alumbró con un torrente de luz dorada que ascendió hasta los cielos, siendo imposible de no ver… ese color… dorado… brillante como el sol fue avistado por todos, quienes colocaron caras sorpresivas al notarlo.

No podían creerlo… no era tan fácil de creer. Creían que necesitaban las esmeraldas caos para lograrlo, sin embargo, ahí estaba y sin las joyas cerca: el portal se había abierto.

Silver y Blaze lograron ver todo cuando la explosión acabó.

¡Arrasaron con todo! No hubo alma alguna que se salvara además de los pocos estudiantes que habían logrado huir de la balacera, pues la gran mayoría cayó cuando ambos chicos perdían sus energías.

Eventualmente volvieron a sus colores originales y cayeron en picada hacia el suelo, casi a punto de estrellarse con sus cabezas. Las esmeraldas que ahora habían dejado de brillar con la energía electrificada cayeron de igual manera al suelo.

-¡Sonic! –gritó Tails al verlo caer, pero no podía hacer nada, estaba a más de veinte metros de altura por sobre de él.

Levitaron ambos a poca altura del suelo, casi a punto de desplomarse con la cabeza en el pavimento, Tails los vio

-¡Silver!

El chico los levitó y los llevó a la avioneta.

-¿Viste lo que…? –iba a preguntar, pero entonces Tails entendió y se los llevó en el armatoste, Knuckles y Rouge ayudaron a sostenerlos.

-¿Están bien? –preguntó el pelirrojo al verlos sostenerse con mucho esfuerzo.

-¿Qué…? –voltearon a verlo todo… destruido. No había señal de los estudiantes, entonces Sonic sintió una decepción férrea correrle por los huesos.

-No te culpes… hubieran muerto de todas maneras –respondió Star con indiferencia –esas cosas pasan en estos sitios, es normal.

Sonic decidió no decir nada, pues por primera vez en su vida, sintió que falló ante su responsabilidad como el héroe de la historia. Las lágrimas se le iban a subir cuando de pronto el calor le ganó y pegó un grito desesperado… al final del día, no importaron los esfuerzos, no importó nada… ni siquiera las buenas intenciones. Intentó tanto y llegó tan lejos, pero al final no importó; tuvo que caer para perderlo todo y aún así… dejaría de importar. Shadow tampoco se sentía mejor.

Amy, Noah y Tarah se encontraron a salvo cerca de la librería, pero la destrucción que crearon ambos fue intensa… jamás pensó que a eso llegarían. Lo lamentó por todos los estudiantes y lo lamentó por Sonic, por cómo debía sentirse al no haberlo logrado, al no haber logrado su meta de salvarlos. Las tres guardaron un minuto de silencio y entonces emprendieron un doloroso camino que las llevaría al portal dorado, uno que devolvería a Amy a su mundo.

-Lo siento –dijo Tarah a Amy, quien parecía más adolorida por lo ocurrido –estoy segura de que hizo todo lo posible, Amy.

-No lo dudo… -respondió ella sin inmutarse –vamos, hay trabajo que hacer.

La plática acabó tan rápido como comenzó y entonces llegaron al callejón, encontrándose con todos ahí. Star estaba junto a Blaze y Silver; Tails y Cream se encontraban junto con Knuckles y Rouge, quienes a su vez estaban al lado ed Yissel, Chris y… ¿Pavlova? ¿Qué hacía él ahí? Tal vez se fue cuando supo que el portal había sido activado, tal vez quiso despedirse de sus dos mejores empleados; Sonic y Shadow se encontraban recargados contra el muro del callejón sin decirse absolutamente nada, sin pensar en nada que no fuera en su intento fallido… algo que jamás superarían. Deseaban ser alguien más, aunque fuera por ese día, pero no podían cambiar lo que eran, lo que habían sido en ese momento.

Amy fue con Sonic y Noah se acercó a Shadow. Ambas procedieron a abrazarlos para que mitigaran con la culpa… pues cargar con la vida de más de un centenar de chicos era un peso que no le deseaba Sonic a nadie, algo que debía desahogar con cualquier persona, con quien fuera… no importaba demasiado.

Cuando dejaron de abrazarse, Sonic y Shadow decidieron cortar esa distancia entre ellos y mitigar juntos la culpa con un abrazo que compensaba las penas. Todos se mantuvieron en un silencio fúnebre, algo que no podían aguantar de ninguna manera que no fuera con un apoyo ajeno… la culpa empezó a corroer a Silver, quien era el encargado del campo de fuerza. Blaze lo abrazó en ademán protector, pero eso sólo le valió para llorar en su hombro.

-Imagino que… ya han decidido… -empezó a formular Chris, Yissel los miró con seriedad.

-Es lo que tenemos que hacer, Chris –respondió Amy con un poco de peso en la voz, no le agradaba dejar esa clase de temas sin cerrar, mucho menos después de lo ocurrido.

-Creo que tienes razón –expresó Chris al ver su ceño triste, algo confundido tal vez -¿y ustedes? –se dirigió a Noah y Tarah, quienes se sintieron desprevenidas ante tal pregunta, una que evadieron –bueno… fue un placer conocerlos a todos –argumentó él, Yissel volteó hacia el suelo para que no la vieran llorar, Pavlova sólo se despidió con la mano mientras que Amy los abrazaba, también a Noah y a Tarah. Shadow se acercó a Noah.

-Ven conmigo –pidió en un tono que más bien parecía orden.

-¿Qué? –exclamó confundida, sonrojada y un poco entrecortada –pero… -su teléfono empezó a sonar. Contestó y al escuchar a Willy, colgó de inmediato.

-Pero nada… me siento incompleto sin ti, sin alguien como tú –respondió –eres perfecta como eres, no hay más.

Aquellas palabras hicieron llorar a la chica, quien no se las esperaba, mucho menos de él, quien ahora la tenía abrazada por la espalda. Knuckles y Rouge se agarraron la mano en ademán nostálgico y Tails y Cream se abrazaron para mitigar la tristeza que les generaría el recordar.

-Hay tanto aquí que no he visto… -murmulló Sonic –hay tanto aquí que quiero conocer…

-¿Qué piensas? –preguntó Amy curiosa.

-Que… -los balazos resonaron –que nos vamos –no tuvo que reconsiderar mucho su respuesta.

Tarah se acercó a Amy y entonces le dio un fuerte abrazo.

-Creo que si nos hubiéramos conocido en otras condiciones, hubiéramos sido amigas –respondió.

-Eso o te hubiera sacado toda la mierda que tienes adentro –guiñó un ojo la pelirrosa, Tarah lo tomó como un desafío.

-¡Ya verás, hija de…!

-¿¡A mí qué me afecta la progenitora que no tengo!? –respondió y entonces se agarraron de los cabellos para empezar a forcejear, pero ahora no intentaron separarlas.

-Imagino que este es el adiós definitivo –dijo Yissel, entonces todos respondieron que sí –bueno… me llevé mucho de ustedes… jamás los olvidaré –los abrazó a todos uno a uno –aunque a varios ni los conozca, los tendré en mi corazón.

-Melodramática –respondió Rouge sin medir su lengua. Llevaban las esmeraldas caos en la mano y entonces sólo sonrieron con una lágrima en los ojos y entraron al portal… excepto Amy, quien decidió hacer una última cosa.

Jaló a Tarah por el brazo y entonces ambas cruzaron de últimas el portal… uno que se cerró enfrente de todos.

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Roger siguió esperando, dormido, hasta que vio cómo del portal salían varias figuras que había conocido… y un par de nuevas.

-¡Chicos! –gritó al verlos… los alzó y entonces se percató de que eran Sonic y Amy… ¡erizos! Por lo que había entendido ellos allá eran humanos… ¿qué había ocurrido? No lo sabía, pero ahora ellos habían vuelto a la especie original, sin mencionar edad, porque las facciones de Amy ahora eran un poco más aniñadas, Blaze ahora era la misma gata que siempre había sido, acompañada de su erizo y los demás… ¡todos ahora eran de nuevo animales! Jamás se sintieron más cómodos en sus vidas, salvo por las ropas que les quedaban inmensas.

Cream corrió por todo el lugar acompañada de Cheese, quien había vuelto a ser un chao que la perseguía u jugaba con ella. De inmediato empezó a hacer coronillas de flores para su madre, quien estaba preocupada por ella.

Rouge y Knuckles regresaron a su antiguo juego de policías y ladrones… las esmeraldas caos ya no emitían electricidad, sin embargo, brillaban mucho más que antes y la electricidad de la esmeralda madre se había perdido… ahora era "robable".

-¡Vuelve acá, murciélaga de pacotilla!

-¡Oblígame, cabeza de nudillo!

Tails regresó a su taller sin importarle demasiado el asunto, pues estaba de verdad contento con los resultados e incluso le agradeció a Roger un trabajo que en realidad fue mínimo.

El cambio se dio en Star, quien ahora era una gata negra de ojos púrpuras y sonrisa victoriosa. Blaze y Silver se le acercaron.

-Con que… así es como eres –preguntó Blaze al verla.

-Sí, y debo admitir que me sienta bien –respondió con un ligero suspiro –creo que debo decirles que lo siento mucho –dijo –siento lo de la niña y haberles causado tantos problemas.

-No te preocupes –respondió un Silver tímido al verla tan… guapa, al parecer tenía fetiche por las gatas. Blaze volteó a otro lado al verlo -¿y ahora qué harás? –preguntó curioso, ella sólo podía pensar en un gato color ocre.

-Tengo mis prioridades –fue lo único que dijo antes de darles la espalda e irse sin voltear atrás.

Shadow se encontraba con Noah… quien ya no era como la recordaba en el mundo de la tierra, sino que ahora era una eriza de color rosa, ojos enormes del mismo color que su piel, sólo que ligeramente más oscuros y las puntas de sus púas eran de un color morado casi lila. Cuando se levantó, se llevó la mano a la cabeza y empezó a formular ciertas preguntas… "dónde estoy" "qué hago aquí" Shadow le respondió con un poco de verdad y otro poco de mentira, creándole así otra vida, pero con la misma personalidad, la misma personalidad de la chica de la que se enamoró (N/A Léase: Las crónicas de Noah); Tarah tampoco recordaba bien qué había sido de ella, pero el cambio no fue tan drástico en ella: una erizo de color café y púas tan largas análogas a su cabello de la Tierra y sonrisa cínica. Hizo las mismas preguntas que Noah, quedando descontenta cuando Amy le respondió que sólo era una chica que competía con ella insatisfactoriamente, entonces Tarah sólo respondió negativamente y la retó, al parecer eso sería siempre inherente en la personalidad de la castaña.

Pero el cambio radical ocurrió en Sonic y Amy, quienes se quedaron mirando por varios segundos… segundos que significaron todo para ellos. Ella no quería tocar ninguna clase de tema, pues los recuerdos eran sumamente frescos y arruinar algo entonces, sería arruinarlo todo por siempre.

-¿Entonces? –preguntó un Sonic un poco divertido y con los hombros encogidos.

-¿Me amas? –preguntó dudosa, Sonic sólo la cargó por la espalda y se la llevó corriendo a las montañas. Durante la carrera, ella sólo sonrió un poco. Sabía que no iban a volver a tener sexo hasta que ella madurara en ese mundo, por lo que la única respuesta que obtuvo de él fue un "para siempre" en forma de susurro y una rosa blanca en las manos. Ella había madurado un poco más gracias a su travesía en ese mundo, pero eso no evitó que lo tumbara y lo abrazara en el suelo entre varios besos tiernos.

-Te amo… -fue lo único que le dijio.

-Te amo y te amaré por siempre –fue su única respuesta, una que duraría en ambos hasta el día de sus muertes.


Y CON ESTO... HE TERMINADO ESTE FIC :D GRACIAS POR LEER n.n LOS QUIERO MUCHO, PÚBLICO CONOCEDOR xD

P.D: NO HAGO REFERENCIA A NINGÚN OTRO FANFICTION ¿EH? XD