CAPITULO XXXV.-EL RECUERDO OLVIDADO.

-Explíqueme-suplico atónita la chica

De no haber sido por que ella misma estaba viendo a esta Trelawny no le habría tomado ninguna importancia pero… esta no era la misma Trelawny de siempre. Cuidar a Harry, quedarse con el, eso lo sabía… pero… lo que estaba queriendo decir la profesora iba mas allá de lo que ella consideraba correcto

¿Compartían un solo destino? ¿De qué diablos estaba hablando?

-Ustedes dos nacieron destinados para amarse-dijo Trelawny acercándose mas a la chica-sin embargo ese destino se ha perdido… se desvaneció cuando el innombrable lo marco como su igual-Hermione recordó la cicatriz de su amigo-ahora otro destino espera a Harry Potter con Ginebra Weasley pero ella no siempre estará con el, pronto se marchara y si quieres que Harry siga contigo no te debes de alejar de el… o si no…

La chica sintió desesperación ante aquella información ¿Qué quería decir la profesora de que Ginny no estaría con Harry por mucho tiempo? ¿Qué le iba a pasar a Harry? El silencio gobernó en la habitación de la vidente, Hermione y la profesora permanecían sentadas en la cama viéndose cara a cara, el temor gobernó en todo su ser pero no se podía mover, toda esa información era demasiado para ella.

-¿O si no que?-pregunto Hermione asustada

-Se volverá uno con el lado oscuro de la magia

-¿Qué? ¡Eso no puede ser! ¡No es posible!-grito Hermione indignada levantándose de la cama-¡Harry no haría eso!

-Lo hará a su tiempo-Trelawny le vio con tristeza-te lo puedo enseñar… si así lo quieres

Hermione dudo un momento, Trelawny le ofreció una mano y segundos después de dudar un poco la chica la tomó. Y no paso nada mas, silencio y oscuridad era lo único constante en ese lugar; estudiante y profesora se vieron pero no paso nada.

Tan concentradas estaban que no se percataron que desde el principio habían sido observadas, en una pequeña grieta en la pared se lograban vislumbrar un par de ojos amarillos, tan pequeños que apenas se podían distinguir…sin embargo la serpiente las veía perfectamente…. la serpiente lo veía todo.


Harry permaneció en silencio, todo era sonido y luces tan fuertes que no podía distinguir nada, escuchaba voces que parecían distantes, se le hacían conocidas pero no sabía decir de quien eran… de pronto todo fue silencio y oscuridad… entonces pudo ver algo, enfrente de él estaba un castillo con apariencia demacrada, sus mejores días habían pasado, entonces se dio cuenta que estaba en el bosque prohibido, miraba directamente al castillo Hogwarts, miro al rededor dándose cuenta que no estaba solo, Ron y el profesor Pralad estaban a su lado, estaban vigilando los terrenos del colegio.

-Harry-le llamo el pelirrojo- ¿Escuchaste algo?

El joven mago miró el rededor pero no vio a nadie, mas sin embargo noto que todo el lugar estaba desierto y al ver que varios árboles habían sido derribados y que en el piso había varias grietas pensó que parecía como si alguna fiera salvaje había pasado por aquel lugar… todo estaba destruido.

Entonces escucho un grito, miro hacía el castillo pero supo de inmediato que no venía de ahí; alguien necesitaba ayuda, no sabía quien era ni de dónde venía pero tuvo la desesperada necesidad de ir a ayudar a aquella persona.

-Quédense detrás de mi-dijo Pralad-alguien viene

Harry escucho de nuevo el grito y el ruido de susurros a su alrededor mas sin embargo parecía que no pertenecían a aquella realidad, ni Ron ni Pralad parecían escuchar esos gritos… entonces reconoció una voz que hablaba en susurros cerca de el, supo que sucedía ¡Ginny estaba en peligro! ¡Debía de ir con ella!

-Ahí viene-murmuro Pralad

Ron se acerco al profesor con la varita en ristre esperando distinguir algo a través de la arboleda. Harry sintió la urgencia de ir a proteger a la pelirroja pero no sabía cómo llegar con ella.

-¡Cuidado!-grito el profesor Pralad y de pronto hubo un rayo de luz verde que golpeo al profesor y al pelirrojo mandándolos al suelo, la tierra tembló y Harry cayo al suelo, la sangre se chorreo, los lentes se rompieron y entonces Harry pudo ver a lo lejos que Ron trataba de ponerse de pie.

-¡HARRY!-grito el pelirrojo señalando hacía la arboleda

El joven mago quiso voltear y ver quien les atacaba pero entonces escucho de nuevo el grito y supo entonces que debía de ir de inmediato con Ginny, hubo un fogonazo, se movió la tierra y entonces desapareció Hogwarts, desapareció Ron y todo lo que había estado viendo, ahora estaba en un cementerio, era el cementerio en el que había renacido Voldemort hacía casi dos años, escucho el grito de Ginny de nuevo y entonces vio a su querida pelirroja entre dos Voldemort, uno joven y uno mayor.

-¡Deja en paz a la mujer que amo!-grito Harry corriendo hacía los dos Voldemort

-¡Potter!-rugió Voldemort

-Claro, Voldemort-Harry se acerco con ira-es la mujer que amo ¿Qué vas a hacer ahora?

-Chiquillo-escupió el lord oscuro

Voldemort sacó la varita, Harry hizo lo mismo con la suya. Voldemort lanzó un encantamiento a Harry y Harry le imito, un rayo de luz unió ambas varitas, la ira del lord se veía reflejada en su rostro, Harry comenzó a acercarse al lord oscuro, disfruto a sensación de fortaleza que se incrementaba en el con cada pasa que daba. Una sensación de poder se apoderó del joven mago, mientras que daba los difíciles pasos hacía el lord oscuro miró de reojo a la pelirroja, ella seguía en el suelo completamente aterrada, eso hacía que la valentía del chico aumentara, miro al mago oscuro y entonces supo algo, el nunca dejaría que le tocara un solo cabello a su novia, y si se atrevía a hacerlo… le enseñaría por qué no era una buena idea… de hecho en ese momento le iba a dar la lección de que Ginny Weasley era intocable.

-Tu… no… la…volverás a tocar-gruño el joven mago acercándose a Voldemort mas y mas

El lord oscuro mostro una leve expresión de desconcierto al ver que Potter no se comportaba de forma pasiva como en las otras ocasiones en que se habían llegado a enfrentar, esta vez parecía que en verdad quería aquella pelea, deseaba enfrentarse a el. Cuando estuvo a unos cuantos pasos el muchacho estiro una mano y sujeto la muñeca del innombrable, este puso una expresión de completa sorpresa al verse sujeto por el chico y rugió de dolor, Harry se aventó contra él y entonces algo extraño paso, hubo un enorme brillo de luz y los cuerpos de los dos enemigos se fusionaron en varios lugares, de pronto ya no se distinguían en donde comenzaba el cuerpo de Voldemort y el de Harry, una luz resplandeciente los envolvió.

Entonces Tom se acerco a la pelirroja y la levanto y comenzó forcejear con ella para tratar de llevarla consigo a algún desconocido lugar sin embargo, de pronto Ginny pareció despertar de aquel trance, el ver a Harry pelear con el lord oscuro ocasiono que recobrara la fuerza y el valor que siempre tenía, la pelirroja se defendió con uñas y dientes, mientras que se defendía del joven Riddley veía impresionada como el joven mago se había enfrentaba a Voldemort, aunque no se distinguía nada por la brillante luz que resplandecía podía escuchar claramente la pelea entre ambos rivales… y por supuesto que ella no iba a hacer menos que el.

-¡No me toques!-grito a la vez que le daba un fuerte puñetazo en la cara de Tom, sintió como los huesos de la cara de Riddley crujían ante su golpe

Tom Riddley cayo al suelo y Ginny volteo a ver el lugar donde Harry seguía peleando con Voldemort, los cuerpos de ambos seguían fundidos, en un lado se veía a Harry y segundos después era Voldemort, podía ver como de la mano de Voldemort sobresalía del brazo de Harry, ambos sostenían sus varitas pero ya de nada servían por que ahora eran las mentes las que estaban peleando, unos ligeros haces de luz verde y rojo comenzaron a emanar de aquella extraña fusión de cuerpos. Se sintió un ligero temblor en la tierra y de pronto los dos cuerpos dejaron de existir, ahora solo era Voldemort el que permanecía de pie. El mago oscuro observo furioso y cansado a Ginny, dio un paso hacía ella, pero la chica no retrocedió.

-Niña-gruño Voldemort

Pero antes de que pudiera dar un segundo paso los ojos del lord se abrieron llenos de terror, alzo la cabeza y de pronto una serpiente salió de su cuello rompiendo su blanca piel y haciendo que un chorro de sangre brotara de la horrible herida y manchara el césped y la túnica del mago oscuro, la serpiente roja siseó furiosa desde el suelo mientras que Voldemort retrocedía un paso llevándose una mano al lastimado cuello, su mirada era de incredulidad; de un momento a otro la serpiente salto hacía Voldemort y se aferro a su cuello tratando de estrangularlo, el lord de inmediato trato de quitársela de encima pero la serpiente se aferro mas y mas fuerte y comenzó a crecer y a ensancharse.

-¡BASTA!-rugió Voldemort

Entonces la serpiente le clavo los dientes una y otra vez en donde sea que pudiera alcanzarle.

-¡Basta!-grito alguien más, era Tom Riddley que se había levantado y ahora aferraba a Ginny con una mano y con la otra apuntaba con su varita a la sien de la chica, había aprovechado la distracción de la pelirroja para hacerla su rehén.

Sin embargo la serpiente no detuvo su ira sino que siseo con más fuerza.

-Si sigues la matare-amenazo el recuerdo

-¡Déjame!-grito la chica batallando por alejarse del muchacho, lo pateo, golpeo y araño hasta que se pudo alejar lo suficiente-¡No me toques, maldito!

-Dejala-amenazo la serpiente amenazando al recuerdo con sus colmillos sin dejar de estrangular a Voldemort

Entonces la serpiente se lanzó en contra del muchacho, este trato de maldecirla pero los chorros de luz chocaban contra la piel de la serpiente sin hacerle el menor de los daños.

-Estas en mi mente… te jodiste- le siseo la serpiente antes de clavarle los colmillos en el cuello

Tom grito de dolor, Ginny observo como Voldemort se tambaleaba mientras que sangraba a causa de la herida en el cuello y las varias mordidas en la cara y el cuerpo, este apuntó con su varita a la serpiente.

-¡HARRY!-grito la chica

La serpiente esquivo la maldición de Voldemort y el rayo de luz pego contra el pecho del joven Riddley haciéndolo caer herido de muerte, la serpiente se lanzó de nuevo contra él lord y a pesar de las maldiciones que le lanzo tuvo el mismo éxito que su versión más joven. La serpiente había apresado de nuevo a Voldemort y este forcejeaba para tratar de librarse, el recuerdo observo a la pelirroja, de su boca emanaba sangre a chorros, su pecho estaba abierto y estaba seguro que pronto moriría sino hacía algo para evitarlo.

-¡ Tu puedes, Harry!-grito Ginny sin perder detalle de la pelea

Tom Riddley trató de levantarse pero la herida en su pecho no se lo permitió, después de un rato se conformo con gatear en dirección de Ginny. De repente todo termino, todo sucedió al mismo tiempo.

-¡POTTER!-rugió Voldemort sin poder defenderse de el Griffindor

-¡HARRY!-grito la chica

Tom estiró la mano y sujetó con toda su fuerza la pierna de Ginny, la serpiente hundió sus colmillos en la cara del innombrable, hubo un brillo de luz y de repente todo termino. Un ruido ensordecedor fue el final de todo.

-¡Harry!, ¡Harry!, ¡Harry!-el joven mago escucho que le llaman de lejos-¡Harry!

Abrió los ojos, exhausto, pero no pudo procesar bien lo que veía.

-¡Harry!-le volvieron a llamar

Tuvo que parpadear muchas veces para poder distinguir las imágenes que pasaban por su cabeza, una marca tenebrosa, centauros muertos, enormes arañas atacando alumnos del colegio, Dementores, el profesor Alucard sangrante y con mucha piel cayéndosele del rostro, Eris…Eris… y… Hermione… si, Hermione… ella estaba… en peligro… Hermione estaba en peligro de… Hermione

-¡Harry!

Entonces pudo ver bien, era Hermione la que le estaba llamando, su amiga estaba junto a el arrodillada y agitándole para poder despertarlo, miro a su amiga y estiro la mano para poder tocarle la cara, cuando lo hizo más imágenes pasaron por sus ojos, incomprensibles y rápidas solo pudo distinguir bien una de ellas… sangre, Hermione estaba sangrando.

-Hermione-murmuro el muchacho

-Sí, sí, soy yo, Harry-dijo Hermione sonriendo y con lagrimas en los ojos

Estaban todavía en el pasillo del colegio, Ginny estaba junto a ellos todavía inconsciente, Hermione le había tapado con su capa en un inútil intento de protegerla, ahora ayudaba a Harry a levantarse.

Parecía que por el momento todo había acabado.


El sisear de la pequeña y escurridiza serpiente se hacía más persistente, el nerviosismo le corría por todo su delgado cuerpo. Se movía con temor por las tuberías del colegio, el salir a esas horas aun en su forma animaga le inquietaba. Su delgado cuerpo se escurrió por las tuberías mas estrechas sin ningún problema hasta que su lengua percibió el aire fresco… estaba cerca de la salida. Nunca había salido del colegio en forma animaga pero no tenía otra opción en ese momento, la marca de su mano, fundida en un cuerpo de serpiente, le quemaba insistentemente. La serpiente llego al final de una tubería y pudo ver a Hogsmeade a lo lejos, la oscuridad la cubría como un manto cubre a un recién nacido y las luces de las ventanas de las casas titilaban con tranquilidad, la serpiente tomo valentía y se deslizo por la tierra escasamente mojada por el liquido que salía de la tubería.

La mala hierba del suelo le servía como escondrijo y la serpiente, mas confiada, se deslizo en silencio, saco su lengua a la vez que levantaba la cabeza para atisbar cualquier peligro, satisfecha siguió su camino mas sin embargo no se había deslizado ni un metro mas cuando escucho un rama romperse, la serpiente se detuvo sintiendo su corazón latir rápidamente, quiso moverse pero el miedo y su instinto le detuvo, alguien estaba demasiado cerca de el.

Con gran velocidad un encapuchado apareció a unos pasos de la serpiente y lanzó un encantamiento al reptil. El encantamiento le golpeo y la serpiente sintió una potente descarga de energía recorriéndole por todo el cuerpo, salió volando mientras que su cuerpo se hacía más grande y tomaba forma humana, al caer había regresado a ser un humano.

-No fue difícil identificarte-dijo el atacante mientras que se acercaba a su presa, se bajo la capucha mostrando una mascara de Death Eather, eso no asusto al animago que seguía en el suelo, fueron los ojos del Death Eather lo que lo aterrorizo, esos ojos cafés llenos de una extraña… hambre. El Death Eather se detuvo frente al animago analizándole atentamente-puedo escuchar tu corazón ¿Por qué el miedo, Draco?

Nomack levanto la varita y el Slitheryn se levanto en el aire, no podía moverse. Draco trato de hablar pero entonces sintió una presión en su garganta que le hizo casi imposible respirar, era como si una cuerda invisible le estuviera inmovilizando, una pequeña luz de la varita de Nomack se encendió y pudieron verse el uno al otro.

-No…no, por favor-murmuro Draco Malfoy aterrorizado por haber sido descubierto y por estar frente al temible Nomack

-Hola, Draco-saludo el Death Eather-estaba esperándote

Draco no hablo pero supo entonces que aquella carta que le había llegado, las instrucciones de vigilar a Trelawny ese día habían venido de Nomack y no de Blaise.

-Bien, Draco, ¿Viste algo interesante hoy?

-¿Zabini?-alcanzo a preguntar el Slitheryn

-Ho, si… nuestro "amo"-murmuro el Death Eather y alzo su mano derecha, en el dorso se mostraba una marca con forma de un par de ojos como rendijas igual a la que había en la mano de Draco, sacudió la mano y la marca se borro en una voluta de humo-es fácil deshacerse de ella, si gustas puedo quitarte la tuya… ahora, Draco, hablemos de trabajo

-¿Vas a matarme?-murmuro el Slitheryn

Nomack levanto su varita y apunto a la frente de Draco, pero no paso nada, solo se miraron a los ojos y el muchacho supo perfectamente lo que le esperaba si no hablaba.

-¿Crees que deba de hacerlo?-pregunto Nomack

Draco miro a los ojos del asesino y entonces pudo apreciar el vació que había en ellos, no había nada humano dentro de ese hombre que tenía al frente. Había llegado a ver dos veces a Voldemort y cuando le había dirigido la palabra casi había orinado los pantalones del miedo, sus ojos estaban llenos de odio, era como fuego que quemaba cualquier cosa a su paso, si, un fuego atroz. Mas sin embargo lo que había ahora frente a el era mucho peor que ese fuego, era la nada total.

-¿Qué paso con Trelawny?-pregunto Nomack, su voz era tranquila, no había amenaza alguna en esa voz… pero…

Nada, en esos ojos no había nada, y eso parecía ser aun peor que el fuego en los ojos de Voldemort.

Le contó todo lo que vio, lo que escucho, Nomack se intereso en especial por el momento en que la vidente y Granger se quedaron quietas y como después la chica había salido corriendo a algún lugar desconocido.

-Ya veo-murmuro el asesino atando cabos con su extraña mente, Nomack dejo caer a Draco en el fango, este no hizo ni el menor intento por levantarse. Nomack se agacho y miro con detenimiento al Slitheryn, este tembló por la cercanía entre ese ser terrible y el.

Nomack se levanto y se dio la vuelta para marcharse pero apenas dados unos pasos Malfoy le llamo.

-¿Le oculto a Zabini lo que paso aquí?-le pregunto Malfoy humillado

-Como tu quieras, el ya dejo de ser mi… "amo"


El sonido de las puertas abrirse con fuerza era algo común en esa sala, los corresponsales del diario The Prophet estaban acostumbrados a esperar algo malo con aquel sonido ¡Cuantas veces habían sido abiertas esas puertas así desde que el innombrable había regresado! Como siempre Thomas azotaba aquellas puertas al entrar en donde ellos se dedicaban a escribir las noticias y redactarlas antes de ser llevadas a impresión, su rostro siempre había sido la imagen de el liderazgo, sereno y con mirada potente, daba ordenes y gruñía en señal de respuesta cuando alguien se atrevía a preguntarle sobre la encomienda que acababa de recibir. Últimamente se le había visto mas malhumorado que nunca por las malas noticias pero en esencia su personalidad seguía igual de fastidiosa y, en muchas formas, digna de admiración; en los últimos dos días su rostro había sido sinónimo de señal de que algo horrible había sucedido y muchos habían notado que su carácter fuerte había cambiado transformándolo en alguien taciturno. Ese día las puertas no se abrieron con fuerza, Thomas entro en silencio y se quedo viendo a sus trabajadores con mirada ausente, cuando los trabajadores se percataron de la presencia de Thomas guardaron silencio.

-Asalto en la reserva de los Tetraped-dijo en voz baja, no era necesario que aquello lo gritara para que le escucharan, no se bromeaba con ese tipo de criaturas-hace cuatro horas un par de personas entraron en la área de restricción de los Tetraped y los liberaron

Thomas era el editor desde hacia un par de años y aparte de su conocido carácter era famoso por que costaba mucho que alguna noticia lo alterara, era un hueso duro de roer, mas sin embargo ahora su rostro de impaciencia y de poco tolerancia había desaparecido y cada vez se le veía mas asustado, en ese momento mas bien parecía que acabara de estar con un ejercito de Dementores.

-¿Y a donde fueron a parar?-dijo un corresponsal sin poder dejar de pensar en algún pobre e infeliz pueblo arrasado por esos animales del demonio

-Ese es el problema… no se sabe donde están-dijo Thomas-no han aparecido en ningún lugar; los muros que las mantenían presas fueron derrumbadas, esa es la única cosa que demuestra que algo paso ahí

-Es lo mismo que paso con las Necromantulas-dijo levantándose una mujer que hacía unos momentos escribía un articulo sobre criaturas tenebrosas-fue la destructora aquella vez… ¡Tal vez fue ella de nuevo!

-Sea lo que sea debemos de informarlo-dijo Thomas pensando en enviar a alguno de sus empleados a verificar la noticia, por la cara que pusieron sus corresponsales debieron de haber adivinado que es lo que quería hacer-¿Dónde esta Justin Boyle? ¡Quiero que alguien lo acompañe!

-Yo iré con el-dijo un muchacho bastante joven

-No, tu sigue con la noticia de los videntes-le dijo Thomas sin tomarle mucha atención, era muy joven para enfrentarse a algo tan peligroso-apúrate que lo necesito para esta misma tarde-Thomas se retiro recordando a los Tetraped

Entro a su despacho suspirando y sintiendo en su estomago los efectos de la gastritis de la cual ya no se podía imaginar su vida sin ella, se acerco a la ventana y retiro levemente las persianas que le ocultaba, miro al joven que se había ofrecido a la misión con un dejo de desdén, en ese momento le recordó a el mismo, joven, inútil, con muchas esperanzas en su propio oficio y, como muchos en esa área de trabajo, ingenuo. Debía de tener más o menos su misma edad cuando vio por primera vez esas infernales criaturas, había visto como tan solo dos Tetraped asesinaban un grupo de veinte experimentados criadores de criaturas tenebrosas. Como olvidar esa horrible imagen, tenían cuatro patas lisas y sin ningún rastro de bello, eran de color carne muy parecidas a las humanas, a decir verdad parecían pierna humanas femeninas extremadamente largas, aquellas cuatro patas se unían a un torso femenino, desnudo, exuberante y sangrante, tan atractivo como espeluznante, carecía de brazos o alguna otra extremidad que le sirviera para el mismo propósito y en vez de cabeza humana o de araña tenía una cabeza similar a la de una lombriz gigante, un par de musculosos labios atrapaban a sus victimas para luego tragárselos vivos y totalmente consientes de lo que sucedía. Pobres diablos.

Thomas cerro las persianas y se sentó tras su escritorio, cerro los ojos y sin poder evitarlo recordó como dos Tetraped engullían a un pobre hombre, una de ellas se había inclinado ante esa pobre persona y por mas encantamientos que este le lanzo el Tetraped le atrapo con sus labios del pecho para arriba, se había levantado llevando consigo al criador mientras que este agitaba las piernas desesperado, otro Tetraped se había acercado y sus labios habían atrapado sus piernas, un par de jalones por parte de ambas criaturas y habían partido en dos al criador. Tuvo que pasar varios años para que olvidara el sonido de aquel cuerpo partirse, romperse, tal cual una de esas figurillas de cera que se ponían en pasteles de cumpleaños… y ahora volvía a su memoria. Thomas espero que el lugar al que llegaran esas criaturas fuera muy pero muy pequeño para que no hubiera tantas victimas. Era un hecho que habrían varios muertos, o mejor dicho que nadie sobreviviría.

Entonces aquel tan admirado Thomas, el valiente, sin igual, y duro Thomas, comenzó a llorar.


Extracto tomado del The Daily Prophet;

Una semana después de la alineación planetaria

Noche de terror y estrellas.

Siguen siendo reportados accidentes relacionados con la alineación planetaria, en realidad hay muy pocos informes oficiales sobre estos "accidentes" que hayan sido reportados la misma noche del suceso. Después de que una fuente desconocida informara acerca de un par de videntes que entraron en un estado de trance se han dado a conocer historias de personas que aseguran haber tenido una visión relacionado con el futuro.

Sobra decir que la mayoría de estos supuestos videntes son solo charlatanes que quieren sacar provecho de la situación, en especial por que después de una exhaustiva investigación se descubrió que muchos de estos " visionarios" no tienen ninguna relación con algún vidente o similar. Hasta la fecha, una semana después del incidente, no se ha dado ninguna declaración por parte del departamento de misterios que se dedican a estudiar estos fenómenos.

También se rumorea que durante la alineación planetario ocurrieron varios accidentes en el paseo de los hechiceros; cabe mencionar que…


La alineación planetaria fue un gran tema de conversación para los amantes de temas de misterio, en Hogwarts se hablo mucho del tema ya que la información que proporcionaba el The Prophet fue un cultivo de especulaciones. Además muchos de los rumores que se comenzaron a correr tuvieron que ver con la desaparición de la Profesora Trelawny. Muchos decían que los mismísimos inefables habían irrumpido en Hogwarts y la habían raptado, según estos rumores la profesora estaba siendo diseccionada para saber los secretos de los videntes; otros decían que había profetizado la llegada del lord al ministerio y por ello ahora se había vuelto una Death Eather. Sin embargo todas esas historias eran fácilmente desmentidas, bastaba con solo ir a la enfermería para darse cuenta que eran mentiras.

La profesora Trelawny estaba internada en la enfermería de la escuela por una seria infección en la garganta, y esa era la versión oficial. Sin embargo existía otra historia, la verdadera. Hermione Granger la conocía por que ella había presenciado todo.

-Aquí esta, profesor-había dicho la chica de ojos melados al entrar al dormitorio de la profesora

El profesor entro deprisa pero la profesora ya no estaba en el suelo donde se había quedado después de que se desmayara, miro el rededor y se dio cuenta que había luz en el cuarto de baño, se apresuro a entrar y se encontró a Trelawny completamente desnuda y con la mirada perdida sentada en la bañera, el agua se regaba sin importarle en lo mas mínimo a la profesora.

-Sibyll… Sibyll-murmuro el anciano profesor sujetándole levemente de un hombro

Hermione entro y le siguió un Harry que parecía haber tenido que correr para alcanzarlos, el muchacho miro a Trelawny y se acerco a ella.

-Profesora…-la llamo pero, igual que con Dumbledore, no contesto

Hermione había llevado a Harry con Dumbledore, después de dejar a Ginny en la enfermería, para explicar lo que había pasado; Dumbledore escucho atento toda la historia de Hermione, después escucho a Harry contar su propia versión de los hechos, el joven mago recordaba haber pelado con Voldemort, haber ganado y recordaba ligeramente algo que tenía que ver con Hogwarts… no estaba seguro que cosa pero sabía que era importante, entonces Hermione narro su descubrimiento de la familia de Harry. La escasa sangre de vidente que Harry había heredado se había activado con la alineación planetaria, le había otorgado visiones durante todo ese tiempo y en el clímax de la alineación había abierto su mente permitiendo que Voldemort le atacara… aunque también le había permitido ver directamente el futuro, Harry estaba seguro de haber alcanzado a ver algo realmente importante y malo acerca del futuro… pero no recordaba casi nada.

-¡Maldición! ¡No recuerdo!-exclamo Harry en el despacho de Dumbledore caminando en círculos-debo de recordarlo… sé que es importante

-Si tan solo alguien pudiera haber visto lo que Harry logro ver-dijo Dumbledore pensativo

-¡La profesora Trelawny!- recordó Hermione y entonces los tres salieron corriendo para ir por la profesora

Tanto Harry como Dumbledore le estuvieron tratando de hablar toda la noche pero la profesora tan solo dijo cuatro palabras, totalmente inútiles.

-Me queman las manos

Llevaron a la profesora a la enfermería para que se recuperara, al día siguiente despertó sin ningún tipo de recuero de la noche pasada, tan solo una infección en la garganta y una inexplicable comezón en las manos quedaron como secuela de la alineación planetaria.

Hermione oculto la información mas valiosa hasta que estuvo a solas con Harry, para eso tuvo que esperar cuatro días ya que, por supuesto, el joven mago y la pelirroja tuvieron mucho que hablar después de esa movida noche, no había cambiado mucho entre ellos, solo que ahora eran mas cariñosos… bueno, Hermione se había dado cuenta que Ginny se había vuelto mas pensativa cuando no estaba con Harry.

Finalmente después de cuatro días de estar buscando el momento perfecto encontró a Harry regresando de un entrenamiento de Quidditch, lo llamo para hablar a solas y después de ocultarse en la cima de la torre de astronomía le conto toda la conversación que tuvo con Trelawny. Pensó que sería mas difícil pero a decir verdad fue como si se estuviera desahogando de algún crimen o algo similar. Harry escucho atentamente y cuando Hermione termino se quedaron los dos callados.

-Entonces ya no podre ver el futuro-comento el joven mago pensativamente, se esforzaba por no ver a directamente a Hermione

-Creo que deberíamos hablar sobre lo que dijo Trelawny

El silencio hizo que la tensión entre los dos Griffindor se hiciera mas presente.

-Sí, lo sé… lo sé… es que es…-dijo Harry sin atreverse a ver a la chica, se mantuvo viendo el azul del día-es complicado

-Lo sé pero en verdad deberíamos placarlo-dijo la chica de ojos melados

Hasta ese momento se habían mantenido a distancia, Hermione estaba recargada en el alfeizar de la torre, un tanto apenada, pero ahora se acerco al joven mago y le obligo a verle, tuvo que tomar la cara de Harry con ambas manos y obligarlo a voltear a verle, al recordar lo dicho por Trelawny, la posibilidad de haber sido pareja, sintió que su rostro se enrojecía por la vergüenza.

-Quiero saber qué piensas-dijo Hermione con un susurro

-¿Que voy a pensar Hermione?-dijo Harry alejándose un poco-que todo esto es…

-¿Extraño?-dijo Hermione arqueando una ceja-es cierto pero ya lo asimile y me di cuenta que hay mas aparte de esa posible relación entre nosotros para preocuparse

Harry suspiro y examino a su amiga.

-No se como te puedes quedar así de tranquila con todo esto, Hermione-dijo Harry y supo que su amiga tenía razón, se concentró en el tema que quería discutir la chica-yo siendo malo… no se como podría pasar algo así

-Yo tampoco, esperaba que tu me dieras ideas de cómo podría pasar eso-Hermione se recargo en el alfeizar de la torre y se distrajo viendo los arboles del bosque prohibido

Harry se acerco y miro también los arboles, suspiro y miro a la chica de reojo

-¿Tu y yo de novios?-se pregunto y miro incomodo los arboles

-Se suponía que íbamos a hablar de otra cosa-sonrió Hermione y de pronto noto que la incomodidad se desvanecía

Harry se rio y se sacudió el cabello.

-Es que la idea es una…

-¿Locura?-pregunto Hermione

-Yo iba a decir… no se que iba a decir… pero creo que locura queda bien-Harry arrugo el seño y recordó lo que le conto Hermione-¿A que crees que se refería Trelawny con eso de que cuando Voldemort me marco como su igual ese destino desapareció?

-No lo se

-¿Y por qué crees que de pronto se desmayo?

-No lo se-dijo Hermione, se quedo pensativa unos momentos-creo que pudo haber sido por lo que tu hacías… ya sabes, eso de enfrentar a Voldemort

La chica miro los terrenos del colegio y pensó en que decir mientras veía algunos alumnos jugar en el césped.

-En algún lugar leí que de cierta forma la mente de los videntes se conectan entre si… tal vez la pelea que tuviste con Voldemort hizo que hubiera alguna…-Hermione arrugo el ceño, a pesar de todo lo que había pasado aún seguía siendo escéptica con eso de adivinación-… especia de interferencia

Harry suspiro.

-Si crees eso entonces debe de ser cierto-miro su reloj-creo que ya debemos irnos… las clases ya van a empezar y quiero llegar temprano

-¿Si? Por que la prisa si tienes clase con Alucard-dijo Hermione mientras que se colgaba la mochila al hombro

-Ho, bueno, Alucard ha estado haciendo competencias de hacer pociones y… digamos que Neville se ha estado luciendo

-¿En verdad?-dijo Hermione claramente sorprendida, ya estaban bajando las escaleras para llegar a los pasillos del colegio

-Sorprendente ¿no?-dijo Harry sonriendo-esta apunto de volverse el mejor en la clase de Alucard

Hermione arrugo el ceño y pensó en las diferencias que se obtenían con tan solo cambiar de profesor, tal vez Alucard era mas comprensivo… o mas terrorífico que Snape, sea cual fuera la razón si se notaba la diferencia en Neville, las ultimas veces que le había visto efectivamente se le veía mas confiado y hasta alegre.

-Si le hechas un vistazo cuando salga de la clase de Alucard o de Herbología vas verle una que otra admiradora

Hermione se rio y se hizo una nota mental de ver que tantas admiradoras tenía.

-Bueno, yo me tengo que ir por acá-dijo Harry señalando el pasillo que le llevaba al aula de Alucard.-¿y entonces como quedamos? Ya sabes… con eso que te mostró Trelawny

Hermione le miro pensativa y de pronto le dio un fuerte golpe en el hombro.

-¡Auch! ¿Qué te pasa?-se quejo Harry sobándose el hombro-¿te volviste loca o que?

-No te vuelvas malo ¿entendiste? -Sonrió Hermione y después de un rato se fue

Harry la miro alejarse y sonrió, después de todo habían arreglado todo sin tener que hablar del tema tan embarazoso, todo estaba bien.

El muchacho camino contento a su aula esperando poder alcanzar un asiento lo suficientemente cerca para poder ver las obras de arte que hacía Neville. Estaba tan distraído que no noto que una serpiente le veía atentamente desde la grieta de una piedra. La serpiente siseo y se dio cuenta que ella también era vista, a lo lejos un muchacho con el uniforme de Slitheryn había estado viendo a los Griffindor y ahora le veía a el, era Garyel Zelin. La serpiente siseo y después de un rato se oculto en la grieta, Zelin miro con atención la grieta y después de un rato también se fue.


Maura llego a la biblioteca y aventó la mochila de mala gana a la mesa, el ruido y las posteriores miradas de reproche no le disminuyeron el malhumor y sin decir nada la chica se sentó frente a una pelirroja que apenas había levantado la mirada, la Griffindor suspiro y maldijo para sus adentros. Ginny levanto la mirada, la examino y supo que ya no podía seguirla ignorando a su amiga.

-Bien… ¿Qué tal estuvo tu día?-pregunto preparándose para una tormenta

La chica le miro pero en vez de responder ahogó un grito con frustración, se apoyo en la mesa y miro hacía madame pince con odio.

-Es Vector-dijo después de un rato-¿puedes creer que me dijo que ya me considerara reprobada en su clase?

-¿Y eso por que?-pregunto Ginny con tranquilidad

-No lo sé-refunfuño la chica-está loca

-Puede ser por que no has entregado tus deberes en…-comento Ginny haciendo cálculos mentales-… tres semanas

-¡No me puede reprobar por tan solo diez tareas sin entregar!-grito la chica perdiendo la escasa paciencia que tenía

Ginny suspiro y no dijo nada mas, se quedó viendo a la salida pensando en varias cosas a la vez, Maura miro a Ginny con atención, desde la noche de la alineación planetaria Ginny tenía esa extraña manía de quedarse callada y con la mirada perdida, la había visto perder el tiempo de esa forma, y mas de una vez había pasado mas de la mitad del día así, después había veces que reaccionaba de mal humor o con una tristeza que no lograba ocultar de ninguna forma, era muy sospechoso todo eso y si no estuviera totalmente segura de que Ginny aun era virgen estaría segura que dentro de unos cuantos meses sería tía de una mini Ginny o un mini Harry. Observó a la chica de forma insistente preguntándose si se daría cuenta, si notaría que le observaba, después de varios minutos se dio cuenta de que no.

-Parece que Harry te tiene toda mensa-Ginny parpadeo y miro a Maura como si se apenas notara su presencia-se nota que estas enamorada

Ginny enrojeció y sonrió.

-Solo estaba pensando en…

-No digas nada-pidió maura-es obvio que todavía estas en la etapa de luna de miel…o… ¿pasa algo mas?-pregunto con tono preocupado

-¿Qué podría pasar?-pregunto Ginny sonriendo

-No te estará haciendo algo malo Harry ¿verdad?

-¿Qué podría hacerme el?-sonrió la pelirroja

Maura no agrego nada, la miro atentamente y aunque la pelirroja sonreía con apariencia de enorme felicidad a la Griffindor le pareció que había algo raro en ella.

-Bueno… está bien, solo… cuídate mucho ¿quieres?

La pelirroja asintió y después de un rato se despidió argumentando que tenía una cita con Harry.

-Estoy bien de verdad-aseguro Ginny ante la mirada de preocupación de su amiga-Harry me ama y yo lo amo, somos una pareja feliz

Maura asintió pero supo que algo andaba mal, se contento con verla salir y de pronto recordó algo que había pasado hace cuatro años, cuando aún estaban en primer año. En ese año no le hablaba aún a Ginny, ella era presumida y Ginny era de esas niñas tímidas, faltas de voluntad y, como lo diría muchas veces, una "mosquita muerta"… cosas que la Maura de antes encontraba algo insufrible en las personas. Se había burlado de ella, la había maltratado, y se había divertido a su costa por mucho tiempo y hasta la fecha se lamentaba de ello. Al comenzar el segundo año Ginny regreso a Hogwarts con su autoestima un poco más alta, con un nuevo peinado y una gran sonrisa; basto con una pequeña charla antes de entrar a transformaciones para darse cuenta que aquella pelirroja era una persona bastante divertida, amable…en fin, era todo un amor. Después de un año de haber entablado aquella amistad se atrevió a preguntarle la razón de por que su personalidad había cambiado después de su primer año, hasta la fecha aun no sabía por que Ginny, siendo una muchacha tan llena de vida por naturaleza, había pasado su primer año siendo una sombra lúgubre.

-Lúgubre-murmuro maura recordando que la había llamado así en más de una ocasión aquel primer año en Hogwarts

¡Por dios! No solo la había insultado sino que también le había hecho bromas pesadas, la había maltratado mucho. Maura se llevo una mano a la cara completamente avergonzada recordando cómo una vez le había tirado todas sus cosas por la ventana del dormitorio, la pelirroja se había quedado tan solo con la ropa que traía puesta, su mochila y ese estúpido diario que hasta la fecha le seguía desagradando a Maura.

-Ese… ese … diario-murmuro Maura recordando el pequeño y viejo libro que Ginny siempre llevaba con ella-ese estupi…do

Sintió un escalofrió recordando ese libro, parecía que la familia Weasley era tan pobre que ni siquiera había podido comprarle un diario nuevo a la chica. Maura recordó un día en que una chica llamada Irene le hizo una mala broma a Ginny, incluso la Maura de esos tiempos considero demasiado pesada esa broma pero se había corrido la voz en la torre de Griffindor la forma en que se podía tratar a Ginny, al día siguiente de esa broma había aparecido el gato de Irene asfixiado y colgado en la regadera de la habitación de aquella chica. No sabía por que pero Maura sintió ese día que en su habitación había mucho mas frio de lo usual, en especial cerca de la cama de Ginny. Esa noche Maura tuvo pesadillas… todas relacionadas con ese viejo y mohoso diario… mohoso.

En ese momento Maura recordó algo extraño, no había pensado en ello en todos los años de amistad con Ginny, el primer día de clases en su primer año había visto a la pequeña Ginny escribir en aquel diario, el libro se veía viejo, efectivamente, pero relativamente en buen estado, pero aquel día en que el gato de Irene había sido asfixiado ese diario lucía mohoso, por un momento le hizo pensar en un viejo tronco de árbol muerto, o algún animal ahogado en un pozo, pudriéndose a causa de la humedad . Maura arrugo el ceño.

Mohoso…

Si, muy mohoso… y frio; recordó que Ginny no viajo con ella en el mismo vagón al terminar el curso escolar, la pelirroja había viajado en el vagón de su hermano con Harry y Hermione, la vio una vez al ir al baño y se percató claramente que no llevaba consigo ese diario, ni el año siguiente, ni nunca mas.

Mohoso…

Sin saber por que Maura volvió a comparar ese diario con un cadáver, si un cadáver, ese diario era como un cadáver, frio, oscuro, y ahora que lo pensaba parecía descomponerse conforme pasaba el tiempo… como un cadáver.

Maura sacudió la cabeza y decidió que no pensaría mas en esas cosas, había maltratado a Ginny pero ahora la cuidaba lo mas que podía, eso era todo, pensar en ese diario era solo una forma de evitar pensar en su culpabilidad… eso era todo. Su deber ahora, para compensar su pasado con ella, era cuidarla de todo.

La Griffindor se levanto y tomo su mochila para salir de ahí pensando en como decirle a sus padres que posiblemente reprobaría una asignatura… pero no pudo evitar pensaren ese diario.

Estaba mohoso…


Próximo partido.

Griffindor contra Slitheryn

Dentro de cinco semanas será el desempate para la copa de Quidditch, las dos casas, Griffindor y Slitheryn, se enfrentaran para decidir quien será el campeón, después del partido habrá una gran fiesta en el que podrán asistir todos los alumnos sin ningún tipo de excepción.


-Hola, Luna-saludo Hermione-hola, Cho

-Hola Hermione-saludaron las dos Ravenclaw a la vez

Hermione sintió un sensación de hastío ante eso, las primeras semanas había sido divertido la forma en que las dos chicas parecían haberse sincronizado en todo lo que hacían pero ahora era desesperante. Las dos Ravenclaw estaban leyendo atentamente un The Quibbler del mes pasado, y parecía que no iban despegar los ojos de la revista, Hermione se sentó junto a ellas y se entretuvo mirando el cielo azul, el césped del campo de Quidditch y las gradas en las que estaban sentadas las tres chicas.

-¿Pues que tanto están leyendo?-pregunto Hermione después de un tiempo totalmente aburrida

-La moda para estas próximas vacaciones-respondió Cho

-Si, mira…esta hermoso este conjunto-dijo Luna mostrándole la revista

Hermione esperaba ver disfraces de alguna criatura en las que creía Luna pero para su alivio era ropa normal, algo hippie para su gusto pero en verdad era ropa bonita.

-Parece que este verano va a estar de moda la ropa muggle-dijo Cho emocionada- no puedo esperar para ir de compras a Hogsmeade… tu también deberías de comprarte algo así Hermione, te quedaría muy bien

-¿Tu crees?-pregunto Hermione sin darle mucha importancia-no lo se, creo que no es mucho de mi estilo

Y era razón, en realidad ella no solía fijarse en eso de la moda, mientras que fuera ropa cómoda y no mostrara mucha piel o muy poca no le interesaba si estaba a la moda o no, la chica de ojos melados miro de nuevo el campo de Quidditch y vio que Eris caminaba por el césped; la pequeña parecía estar buscando a alguien cuando de pronto se percato de la presencia de las chicas en las gradas. Hermione levantó la mano sonriendo a la niña.

-¡Hey! ¡Miren! ¡Ahí esta Eris!-grito Luna emocionada y tirando la revista-¡Eris! ¡Por aquí!

-¡Ouch! Mira hacía donde gritas Luna, casi me dejas sorda-gruño Cho llevándose las manos a un adolorido oído

La niña llego a donde se encontraban las chicas y se sentó junto a Hermione.

-¿Qué pasa? ¿Tarde de chicas?-pregunto la pequeña Griffindor

-Pues creo que si… estamos hablando de moda-contesto Luna mientras que levantaba la revista y le enseñaba a Eris la ropa que la tenía cautivada

Hermione sintió esa leve incomodidad que solía sentir cada vez que alguien hablaba de algún tema que ella no dominara, ella no entendía nada de eso que llamaban "cosa de chicas", la única vez que se había puesto algún vestido de ese tipo era en las vacaciones navideñas pasadas; la chica de ojos melados se agacho sintiendo de nuevo aquel leve pudor tan conocido, tan solo recordar lo desnuda que se había sentido con la breve minifalda que le había prestado Ginny, la hacía querer ahorcar a la pelirroja. Suspiro y miro de nuevo el campo de Quidditch.

-¡Ho! ¡mira, ese es encantador!-exclamo Eris señalando algún conjunto en la revista-estoy segura que ese le gustaría mucho a Harry

La pequeña niña pareció recapacitar lo que había dicho y se tapo la boca sonrojada a mas no poder, Hermione le volteó a ver con curiosidad y la inspecciono con la mirada, ahora que lo pensaba… Eris parecía que era el tipo de chica coqueta, vanidosa y, tal vez cuando llegara a la adolescencia, algo presumida. Sonrió al imaginarse como sería cuando fuera mayor, sería hermosa por supuesto; alta, igual que su padre, atlética, y… entonces Hermione sintió que se le encogía el estomago. Había estado viendo a la pequeña niña, examinando cada rasgo de ella y ahora se había dado cuenta que en el brazo de la niña se podía ver un verdugón sobresaliendo de la manga de su túnica, miro con mas cuidado y pudo vero otro en el cuello y otros mas en las piernas de la pequeña.

-¿Qué demonios?-pensó Hermione sorprendida

Eris volteo a ver a Hermione y pareció darse cuenta de cómo la estaba viendo, se bajo la falda para tapar las marcas oscuras y se levanto, dijo que había quedado de verse con Harry y se marcho demasiado aprisa. Las dos Ravenclaw y la Griffindor la observaron extrañadas, y aun mas Hermione.

-¿Eris ya sabe lo de Harry y Ginny?-pregunto Luna

Ninguna de las dos chicas contesto, Cho se había sumergido de nuevo en la lectura del The Quibbler y Hermione seguía pensando en las marcas que tenía Eris en su cuerpo.

-Hey, les estoy hablando-insistió la Ravenclaw

-No se de que me hablas-dijo Cho sin hacer mucho caso

-¿Y tu Hermione? ¿Tu si sabes?-pregunto Luna-¿Hermione?

-¿Qué?-dijo Hermione saliendo de su ensimismamiento

-¿Eris sabe de lo de Harry y Ginny?

-No… no lo creo-murmuro Hermione volviendo a pensar en los verdugones

Y estuvo segura que tenían que ver con ese supuesto entrenamiento que tenían ella y Harry. Entonces supo que era hora de que ella y Harry hablaran muy seriamente acerca de la pequeña Griffindor.


Ginny estaba de nuevo en ese cementerio, miro el rededor y se dio cuenta que había alguien viéndola de entre las lapidas, era Tom. El chico últimamente la vigilaba muy insistentemente, le había visto pero desde lejos, no se acercaba a ella pero no era necesario para darse cuenta de que le sucedía algo al recuerdo.

-Tom-llamo la pelirroja pero el recuerdo no se movió ni dijo algo

Desde el accidente en la alineación planetaria Tom había retornado, recordaba claramente como poco antes de que Harry venciera finalmente a Voldemort, antes de que explotara todo y escaparan del cementerio, Tom Sorvolo Riddley la había sujetado de una pierna. Había escapado con Harry, si, pero un invitado indeseable había regresado con ella.

Sintió a Riddley desde el principio y aunque volvía a usar la piedra que le había dado Alucard no podía evitar ver al recuerdo vigilarle desde lejos, había veces en que llegaban a intercambiar miradas por lo que a Ginny le parecía apenas unos segundos pero cuando dejaba de hacerlo se daba cuenta que habían pasado varios minutos. Tom siempre la veía desde lejos, la pelirroja no lo alcanzaba a ver bien pero inclusive a esa distancia lograba darse cuenta de que el recuerdo era diferente, se veía diferente, estaba mas viejo, ya no se veía como un joven de diecisiete años, ahora parecía de veintitantos años. Tom se estaba haciendo mas y mas viejo conforme pasaban los días.

-Ginny…-alcanzó a escuchar como el recuerdo le llamaba

-Ginny-y la pelirroja abrió los ojos y lo que vio fue un par de ojos verde esmeralda

Se había quedado dormida en un escritorio de la sala común de Griffindor, tenía la cabeza recargada sobre un libro de historia de la magia y con los brazos se acurrucaba, el chico le miraba con una sonrisa en la cara, estaba frente a ella con la misma posición.

-¿Te han dicho que duermes como un ángel?-pregunto Harry sin dejar de verla

-No, pero me lo puedes decir tu-sonrió Ginny un poco adormilada

La pelirroja se enderezó y se estiro sintiendo como su los huesos de su espalda tronaban, suspiro y aventó los brazos al cuello de su novio para darle un fuerte beso.

-Tienes una cara terrible-comento Harry

-Pero aún así estas loco por mi-se rio la pelirroja

-Estoy hablando en serio, estas estudiando demasiado-le reprendió el joven mago

-Pues no tengo otra opción, si quiero pasar los T.I.M.O.S debo de estudiar-resoplo resignada y se tallo los ojos-todavía debo de terminar la redacción acerca de la revolución de los centauros

-Dame eso-dijo Harry y le quito el pergamino y la pluma que había tomado la pelirroja-no seré Hermione pero creo que te puedo ayudar con esta tarea

Ginny le sonrió y se volvió a estirar sintiendo el cansancio por dormir en tan incomoda posición, escucho un ligero revuelo detrás suyo y al voltear se dio cuenta que habían varios estudiantes leyendo el tablón de anuncios emocionados.

-¿Qué pasa ahí?-preguntó

-Mmm… es una… ¿Qué?-dijo Harry levantando la vista del pergamino, estaba revisando lo que ya había escrito la chica, miro que señalaba directo al tablón-ah, hace rato vino Dean y puso un cartel, va a haber otra Dumble-sorpresa

-¿De verdad?-pregunto Ginny sin mucha curiosidad-¿Y ahora que va a ser?

-Creo que un baile…ya sabes, de esos elegantes-puso postura y voz elegante-de esos que les dicen cotillón

-¿En verdad?-ahora los ojos de Ginny brillaban de emoción, y entonces se levanto para ir corriendo a ver el anuncio

Harry se rio ante eso y tomo el libro de historia de magia buscando algo que le sirviera para el tema de investigación de Ginny, sin embargo no veía mucho material útil, ojeo el libro con curiosidad esperando a que regresara su novia, de pronto encontró un tema interesante.

-Hechiceros del lejano oriente-leyó el joven mago

Paso un dedo leyendo acerca de algunas tradiciones en el antiguo Japón, algunos hechiceros ejercían las tareas de protección o asesinato, se dedicaban a proteger a alguna familia y dependiendo de la familia le podían pedir cualquier cosa, los hechiceros estaban obligados a obedecerles aún sacrificando su propia existencia.

-¡Un baile!-grito Ginny emocionada regresando con su novio

-¿Te interesa el baile?-pregunto Harry olvidándose de la lectura

-Por supuesto, además va ser elegante… voy a poder usar ese vestido que me compraste antes de entrar a clases

Harry hizo memoria del vestido, era corto, le cubriría apenas los muslos a la pelirroja, tenía algo de escote y era de un bonito color azul celeste.

-Si… supongo que si es por eso creo que estaría bien ir… y… hem… esto… ¿Te gustaría ir conmigo?-pregunto el joven mago con tono de desinterés, había vuelto a leer el libro pero su mente había vuelto a aquel pequeño y revelador vestido

-Por supuesto-dijo Ginny sentándose en sus piernas-no tienes que pedírmelo ¿Te imaginas? Será la primera fiesta a la que vayamos como novios. Esta la que hubo en el torneo de los tres magos… pero ese no cuenta

-Pues no por que no éramos novios-dijo Harry

-Oye, pero si vamos a ir juntos, como novios-dijo Ginny con gravedad- entonces creo que tal vez deberías de hablar con Eris…creo que se daría cuenta de la verdad si vamos tomados de la mano o nos llegamos a besar

-Mmm…tienes razón, entonces todavía no hagamos publico lo nuestro-Ginny le golpeo ligeramente la frente-¡Auch!... ¿Qué tiene? Es que no quiero tener esa platica con ella

-Harry, tienes que decirle alguna vez

-¿Es necesario?-dijo Harry sintiendo un malestar en el estomago-¿Te imaginas como va actuar? No quiero tener que hacer eso

-Pues tu decides eso… creo que si no se lo dices no podremos ir al baile juntos

-Tienes razón… divierte en el baile-dijo Harry volviendo a su lectura del libro

Ginny le volvió a golpear irritada.

-¡Auch! Esta bien-dijo Harry llevándose a la frente-si no hay mas remedio… pero no me gustara

-No te preocupes… ella estará bien-le aseguró la pelirroja y le dio un fuerte beso-además…así te podre presumir mejor mi vestido y créeme, vale la pena


-¿Crees que siga estando ahí mas tiempo, Volpus?-se quejo el pequeño Eliel viendo a Eris leyendo el tablón de anuncios frente al reloj con la puntuación de las casas, Ravenclaw y Griffindor iban empates, Hufflepuf estaba en tercer lugar y Slitheryn en cuarto-tengo que ir a clases

-Lo leerá otras treinta veces mas-dijo Volpus aburrido, estaba sentado en el piso viendo el reloj de las puntuaciones, Cho le había dicho que Ravenclaw tenía veinte años de no ganar la copa de las casas, tal vez este año ellos podrían ganarla

-¿Ya terminaste o volverás a leerlo?-pregunto Eliel cada vez mas irritado

Sin embargo Eris seguía con la mirada fija en un cartelón, se paro de puntillas para leerlo mejor.

-Baile-leyó la pequeña pasando el dedo por las letras del cartel

-¡Si!-grito Eliel enojado-un baile, una Dumble-sorpresa, esta el mismo anuncio en mi sala común, en la de Volpus y seguramente en la tuya ¿Nos podemos ir? ¡Tengo que ir a clases!

-Y no podemos ir porque es para los de cuarto en adelante-dijo Volpus sin interés

-No esta no es una Dumble-sorpresa-dijo Eris leyendo de nuevo el cartel-y dice que todos los alumnos están invitados

-¿En verdad?-dijo Volpus levantándose de pronto para leer el cartel-¡Es cierto! ¡Podremos ir!

-No es elegante como el de la Dumble-sorpresa pero podría ponerme un vestido muy bonito… ¡Me lo pondré para ir¡

-Yo también me arreglare mucho, y Eliel también-comento el Ravenclaw

-Si por supuesto, todos nos veremos hermosos ¿Nos vamos ya?

-La Dumble-sorpresa es primero, este otro baile es después del partido de Quidditch contra Slitheryn

-También esta muy próximo-dijo Volpus

-Si ¡Y aplastaremos a esos puercos!-exclamo contenta

-¡Hey!-protesto Eliel

-Lo siento, Eliel, pero es verdad-comenzó a caminar en dirección del aula de clases, Eliel parecía aliviado de que por fin pudieran marchase-esta vez si que les partiré la cara ¡Los destrozaremos!

Eris comenzó a pensar en la fiesta, no podría ir a la Dumble-sorpresa pero podía ir a la otra, pensó que entonces les serviría como premio por ganar la copa de Quidditch, por que era obvio que le ganarían a Slitheryn. Sería muy bueno que en su primer año en Hogwarts pudieran ganar la copa. Si la ganarían y sería gracias a ella, Harry atraparía la Snitch dorada pero no sería necesario ya que ella habría anotado tantos goles que no le serviría a Slitheryn que ellos atraparan la dorada pelotita. Entonces Harry se acercaría a ella y le daría un fuerte abrazo felicitándola por su excelente juego. Entonces en la fiesta le pediría bailar con ella y sería cuando el…

-¿Eris? ¿Estas bien?-le pregunto Volpus-estas toda roja

-Déjala tranquila-murmuro Eliel sonriente-parece que ya esta haciendo planes para celebrar su victoria de Quidditch

Eris comenzó a reír y hecho a correr dejando atrás a los dos niños tratando de no pensar mas en como podría celebrar su victoria ante Slitheryn.


Era de noche en Hogwarts, la mayoría de los habitantes estaban dormidos, sumidos en un tranquilo sueño, lejos de saber que era lo que ocurría en el mundo exterior; asesinatos, torturas, desapariciones y muchas cosas más que existían en el mundo real, al que por ser aun jóvenes no se les estaba permitido participar, pero no en Hogwarts… o al menos eso creía todo el mundo. Si en verdad supieran la verdad sabrían que no era necesario ir tan lejos para estar conectados a ese mundo tan cruel, en un dormitorio en la sala común de Slitheryn se estaba preparando algo que era tan cruel que no era diferente a lo que pasaba en el mundo exterior. En el dormitorio que le pertenecía a Blaise Zabini se encontraba un muchacho tirado en el suelo, miraba el techo con atención mientras que un muchacho rubio permanecía serio y callado. El aspecto de Draco Malfoy ya no era el de un chico altanero con aires de superioridad que era como solía mostrarse antes de su caída y tampoco lucia como el de una persona fría como era al llegar a ese curso, ahora su aspecto se había deteriorado bastante, ya no era ni la sombra de lo que alguna vez disfruto ser, su cabello había perdido el brillo e inclusive había comenzado a caersele, su tez estaba mas pálida que nunca y estaba mas delgado de lo que le convenía, las enormes ojeras debajo de sus ojos evidenciaban las largas noches sin sueño que había pasado; le había costado mucho trabajo convencer a Potter y a sus amigos sobre su bienestar pero la verdad es que nunca había estado peor

-¿Qué planeas hacer?-pregunto Malfoy saliendo de sus propios pensamientos-todo el tiempo dices que todo esto esta apunto de terminar, pero no veo que hagas algo… además ahora esta lo de ese… ese monstruo

Zabini no contesto pero Malfoy pudo notar como el Slitheryn había arrugado el ceño cuando menciono el asunto de Nomack. Aquella noche, después de regresar del encuentro con el asesino le conto de inmediato a Zabini lo sucedido. La ira que demostró el chico fue inmensa, se la pasó gritando hasta que la garganta le ardió horrores, y habría seguido pero su mente le dijo que no serviría de nada.

Blaise tenía muchos planes en los que figuraba el asesino Nomack pero ahora esa escoria le había traicionado y no sabía que tanto sabía de sus intenciones, Draco le había contado lo que alcanzó a ver en la habitación de Trelawny, no era mucho… mas bien era nada, un montón de información que no servía para nada. Sin embargo por lo que le dijo Draco a Nomack parecía haberle servido muchísimo. Estaba seguro que Nomack traicionaría a Voldemort tan fácil como lo había hecho con el, así que no temía que fuera a delatarlo con el innombrable… pero entonces ¿Qué planeaba ese infeliz?

-¿Como supo que era un animago?-volvió a preguntar Malfoy-tu eras el único que lo sabía

Zabini se levanto y se acerco a Malfoy con una mirada tan fría como el hielo, levantó una mano y la puso sobre el hombro del animago de una forma casi fraternal.

-Haces muchas preguntas, Draco-murmuro Zabini-te preocupas demasiado… eso de Nomack es tan solo una desviación de mi plan

Para sorpresa de Malfoy, Blaise le abrazo como si le estuviera consolando, le murmuró un ligero todo estará bien. El muchacho se acerco a la puerta para salir de la habitación, tenía hambre, estaba cansado y se le estaba jodiendo su asquerosa vida por el hecho de que Nomack le hubiera traicionado, tenía varias formas de terminar el "plan" pero ahora solo quedaba una. Y no le gustaba esa forma.

-¿Alguna vez has tenido el control todo tu "plan"?-dijo con sarcasmo el rubio

-Creo que tendremos que acelerar los procesos-dijo Blaise mas para si mismo que para Malfoy-Debo mandarle un par de mensajes a Voldemort… entonces Nomack tendrá que ser también nuestro objetivo

Malfoy alzo una ceja ante esa declaración

-¿No crees que el que Nomack te haya traicionado signifique que va a ser algo mas que imposible eliminarle?-dijo Malfoy recordando el miedo que había sentido al estar frente a Nomack

-El no siempre fue mi aliado, Draco-dijo Zabini con una mano en el picaporte de la puerta y la mirada en la oscura madera-ya tenía mis planes para el… y te aseguro que ahora el también sufrirá mi ira

Zabini volteo a verle y Draco pudo apreciar una mirada con una ira enorme, casi podía palpar la maldad que irradiaban esos ojos. Draco intento mostrar una mirada fría pero no pudo.

-Créeme, Draco, al final toda esta escoria recibirá mi castigo-puso un dedo en el pecho de Draco y su rostro se contorsiono por la maldad que se asomaba en su rostro-tanto Dumbledore, como Voldemort y ahora Nomack también sabrán de lo que soy capaz

Zabini respiro con dificultad y puso sus dos manos en los hombros de Draco tratando de calmarse.

-Por el momento quiero que hagas algo por mi, mi amigo-miro a Draco y se acerco para susurrarle al oído-¿Lo harás? dime que si

Draco se alejo un poco y pudo apreciar en los ojos del Slitheryn una locura que solo había visto en los Death Eather mas viejos, los que habían participado en mas asesinatos. Entonces supo que Zabini había enloquecido después de la traición de Nomack. Ahora Zabini era mas peligroso.

-¿Lo harás, viejo amigo?-insistió Zabini

-Si, por supuesto-respondió Malfoy sintiendo un profundo miedo

-Revélate ante Potter… muéstrale que eres un animago

-¿Pe-pero por que?-pregunto Malfoy

-Ya lo sabrás, amigo-dijo Zabini dándole una ligera palmada en el hombro del chico-ya lo sabrás… estos son los últimos días de Potter, alégrate amigo

Entonces Zabini salió de su habitación dejando a un temeroso Draco solo en la habitación. La puerta estaba abierta, salió de la habitación pensando en lo difícil que seria escapar de Hogwarts, lo que sea que quería hacer Zabini no le agradaba a Malfoy, lo mejor sería desaparecer, por un momento se le ocurrió que sin su hermano sería más fácil salir de Hogwarts. Esa idea le pareció sumamente buena


-¿Estas segura de que ya estas bien, Sibyll?-pregunto de nuevo madame Pomfrey

-Por supuesto, Poppy-volvió a asentir la profesora mientras que se ponía chal tras chal y veía con repugnancia la cama de la enfermería que tenía frente a ella-ya estoy cansada de permanecer en cama todo el día, tal vez ustedes crean que me gusta ser atendida las veinticuatro horas del día pero yo francamente lo encuentro estresante

-Pero Sibyll… me dijiste que… tus manos-balbuceo la enfermera

Estaban todavía en la enfermería, la profesora de adivinación estaba terminando de vestirse mientras que la enfermera trataba de hacerla de cambiar de opinión. Todo el tiempo que permaneció en aquel lugar la profesora se había quejado continuamente de dolores de cabeza, manos y ojos, y madame Pomfrey había hecho todos los exámenes y estudios que conocía para llegar a la respuesta de sus aflicciones. A pesar de todo su trabajo no pudo llegar a ninguna conclusión.

-No te preocupes, Poppy, lo mas seguro es que sea la edad-murmuro la profesora tratando de no recordar los años que ya cargaba consigo-no soy una jovencita… creo que debo de hacerme a la idea que no estoy rejuveneciendo

-Pero no digas esas tonterías, Sibyll, si tan solo tienes…

-¡Ni se te ocurra decir mi edad!-exclamo espantada la profesora tapándole la boca y mirando toda la enfermería-alguien te podría escuchar

-¡Por favor, Sibyll! ¡Si tan solo eres un año mayor que yo!-dijo la enfermera viendo con aprensión las manos de la profesora

Los dolores de cabeza de la profesora habían desaparecido de un día para otro mientras que el dolor de ojos había ido menguando, el día pasado Trelawny se había quejado todavía de un ligero ardor en sus ojos, y sus manos aún dolían, y aunque no lo decía, Poppy estaba segura de que el dolor era tan fuerte que le provocaba grandes lapsos de insomnio.

-No te preocupes por mis manos, esta tarde iré con Severus y le pediré un relajante muscular y estaré lista para dar clases

Poppy le miro con algo de temor pero no tuvo de otra que dejarla marcharse. La profesora dio un resoplido al salir de la enfermería; la edad, si, era tan solo la edad, pensó mientras que se sobaba las manos pensando que por fin la había alcanzado la edad. Siempre pensó que ella estaría exenta de aquellas dolencias que llegaban con la horrible edad, recordaba perfectamente como, cuando era tan solo una chica de diecisiete años, escapaba de casa para no tener que ver a su abuela quejarse de los dolores de cadera, de espalda y muchas otras dolencias mas. Años mas tarde haría lo mismo con su madre, la amaba pero odiaba ver como la horrible edad hacía de las suyas en el cuerpo de su madre, la antes orgullosa y perfeccionista Galatea Trelawny se había convertido en una anciana depauperada e inútil con una facilidad que había asustado a Sibyll. En esos años la joven Sibyll se había prometido que nunca envejecería, simplemente permanecería con su apariencia de mujer mayor y un día simplemente moriría con su apariencia joven y atractiva y, obviamente, autosuficiente como siempre.

La profesora se masajeó aún mas fuerte las manos pensando que no volvería a quejarse de sus dolencias en publico, no quería que la gente se enterara que después de todo si había comenzado a envejecer. Recordó con cierto rencor como su madre, al igual que su abuela, habían sufrido de síntomas como los que ella estaba sufriendo ahora. Recordó que su madre había sufrido de grandes dolores de cabeza y manos poco antes de caer ante una senilidad que odio Sibyll, esa época se le quedo tan grabada a Sibyll en su mente que aún recordaba los bochornos que le provocaba que sus amigos supieran del estado de su madre, si, había sido la peor etapa de su vida. Fue poco después de los tiempos en que su madre hizo mas predicciones que nunca.

Durante un tiempo su madre había experimentado ligeros dolores de cabeza y en sus manos pero no había dicho nada ya que estaba ocupada haciendo predicciones las veinticuatro horas del día, un tiempo mas tarde los dolores fueron mas fuertes y después… después la madre que ella admiraba había desaparecido, sustituida por una anciana inútil. Pero aunque finalmente le llegara ese destino ella, Sibyll, no se dejaría vencer por aquel cruel final.

Lo que ni ella ni nadie, ni siquiera Albus Dumbledore, sospechaba es que esos dolores eran secuelas de la alineación planetaria, y que serían para ella una carga terrible, y una pieza muy importante en la guerra contra el lord oscuro.


En otra parte de Hogwarts dos Griffindor descansaban de un duro entrenamiento, las practicas de hechizos y maldiciones habían quedado atrás, ahora se dedicaban a perfeccionar encantamientos creados por ellos mismos además de tratar de inventar nuevas formas de pelear en duelos de magia, era difícil, y requería de mucho ingenio pero para ambos valía la pena, habían mejorado mucho su estilo de pelea. Se encontraban en un aula vacía del colegio. Harry permanecía recostado en el suelo, sus ropas tenían marcas de una genuina pelea, estaba sucio y molido a golpes, muchas de esas heridas de pelea se las había hecho él mismo tratando de perfeccionar un par de encantamientos de su propia creación. El joven mago suspiro mientras que pasaba sus manos bajo su cabeza y miro despreocupado a Eris, la pequeña estaba recostada igual que el a un par de metros mirando pensativamente el techo y murmurando unas palabras incomprensibles parar él, estaba murmurando unos posibles conjuros, ella también había comenzando a planear sus propios encantamientos… entre ellos una nueva variación del encantamiento Patronus. La chiquilla había resultado ser de verdad ambiciosa.

Harry había decidido utilizar esa aula, desde hacía un par de días el joven mago pensó que permanecer en un solo lugar para los entrenamientos era algo peligroso, tuvo la sensación de que alguien les vigilaba y recordó la ocasión en que Zabini había atacado al ED ¿Acaso Zabini podría haber encontrado el lugar donde entrenaban? Posiblemente, por lo tanto desde ese día había decidido cambiar el lugar de entrenamiento todas las noches, nunca estarían dos veces en el mismo lugar.

-¿Qué haces?-pregunto el joven mago

-Creando- respondió la pequeña niña volteando a verle sonriente

Ella también tenía señas de una dura batalla, su cabello rubio estaba chamuscado y lucia irregular en su largo, la ropa también estaba rota en varios lugares mas sin embargo lucía tranquila, inclusive feliz. Esa noche los dos Griffindor habían logrado varios avances con los encantamientos nuevos, Harry debía de admitir que sin la habilidad mágica de la niña no habría podido perfeccionar o si quiera crear los nuevos encantamientos.

-¿Qué creas?-pregunto el joven mago sentándose y observando atentamente a la niña

-Lo que sea, es divertido hacer encantamientos-Eris se levanto y se acerco a la puerta, vigilo el exterior por una rendija-¿Crees que haya alguien afuera espiándonos? ¿Estaremos en algún tipo de peligro cuando salgamos?

-No hay nadie, son casi la una de la mañana-dijo Harry tranquilizándola

-Lo se pero no debemos confiarnos-miro sonriente a Harry, le hizo una seña con el dedo para que guardara silencio y agrego con rostro de gravedad-¿No crees que alguien podría estar espiándonos?

Harry soltó una risa divertida

-Lo que creo es que estas leyendo muchas historietas de espías-le miro y de pronto sintió curiosidad sobre sus creaciones-¿Sigues tratando de crear encantamientos?

-Solo estoy pensando en uno… el Patronus

-¿Que tratas de hacer con el?-pregunto Harry sin impresionarse con la respuesta de la chica

-El fuego, Harry, el fuego-dijo la pequeña niña corriendo hasta donde estaba el y le abrazo emocionada-el Patronus puede ser muy útil si lo modificamos

Hacía un tiempo Eris había descubierto que poniéndole cierta intensidad de magia al Patronus ocasionaba que el encantamiento entrara en "calor", como a ella le gustaba decirlo. Harry no sabia como pero Eris había descubierto un nuevo tipo de fuego mágico, lo había investigado, inclusive con Flitwick; un fuego mágico como el que creaba Eris con su Patronus no existía para nadie mas.

-¿Quieres mostrarme tu fuego de nuevo?

La chica sonrió emocionada y se dirigió al centro del aula con la varita en mano y alistándose mentalmente, Harry se levanto y se puso a un lado de la pequeña niña, la pequeña hizo el encantamiento con facilidad, los cansancios y la dificultad para conjurar el Patronus habían quedado atrás, la conocida águila plateada apareció volando y descendió sobre una de las muchas sillas amontonadas en una de las esquinas del salón de clases.

-¿Ya no prende fuego?-pregunto Harry, el águila observaba a los dos Griffindor tranquilamente

-Ya aprendí a controlarlo, hermanito-sonrió orgullosa Eris-¿Querías ver algo del fuego?

La niña no espero la respuesta del joven mago y apunto con su varita al Patronus, sin embargo nada paso, el joven mago permaneció parado junto a la niña pensó en decir algo pero la expresión de su hermanita era de una clara concentración y prefirió esperar pacientemente.

-Hem, Eris… ¿que se supone que debe de pasar?-pregunto el joven mago al cabo de varios minutos

-Shhh-murmuro la pequeña Griffindor sin cambiar su posición ni su mirada de concentración

El muchacho suspiro y se cruzó de brazos, el Patronus no mostró algún cambio, los minutos pasaron. La pequeña niña había dicho que lo había controlado y eso alegro a Harry ya que temía que si no lograba controlar el fuego que emanaba de su Patronus correría el peligro de quemarse a si misma, recordaba perfectamente que una de las primeras veces que creo ese fuego tuvieron que hacer uso de todos los encantamiento que conocían para poder extinguir las enormes lenguas de fuego.

El muchacho estuvo a punto de decir algo pero en ese momento sintió algo muy extraño, calor, un calor alarmantemente alto, pero no venía del Patronus, venía de Eris. Se había elevado súbitamente la temperatura, había sido tanta la cantidad de calor que sintió que los vellos de su brazo se erizaron ante ese… calor

-Eris… que…

Pero en ese momento la silla en la que estaba posada el águila se consumió en unas enormes lenguas de fuego, el Patronus se estaba transformando, cambiaba intermitentemente de un color plateado a un débil color rojizo. Pronto no fue solo la silla la que ardió sino también las demás, se quemaron con tanta facilidad que Harry se sintió algo temeroso.

-Eris…creo que… ya ha sido suficiente por…

-shhh- repitió la niña-esta apunto de pasar

Entonces Harry noto que ahora las lenguas de fuego lamian continuamente el piso y este comenzaba a deformarse por el calor, miro a su hermanita y sintió miedo al ver que en el rostro de la pequeña había una expresión de satisfacción, estaba disfrutando al quemar todo a su paso.

-Eris… basta-murmuro Harry con la boca seca

-No… puedo hacerlo mucho mejor

-No… basta, Eris-insistió el joven mago pero la niña no paro-detente… ¡Para!

-¡NO! Mira, Harry, todavía sigue

-¡DETENTE¡-grito Harry y golpeo la mano de la niña tirando su varita

La figura plateada desapareció y el fuego se extinguió, la pequeña Griffindor cayo de rodillas cansada y después de un rato miro con culpabilidad a su hermano.

-¿Pero que demonios estas haciendo?-le regaño Harry

-Solo... solo…yo quería-dijo la niña, de pronto parecía demasiado aturdida, se había llevado la mano a la boca y de pronto parecía querer vomitar

-¿Qué te sucede?-pregunto Harry y trato de levantarla pero la pequeña había perdido toda la fuerza de sus piernecitas, ahora parecía asustada-tranquila, no pasa nada, recuéstate

La pequeña permaneció un rato en silencio, mirando el lugar donde la figura plateada había estado, las cenizas habían desaparecido y el suelo del aula ahora tenía un leve brillo, parecía que lo había derretido dejando algo semejante a un delicado azulejo.

-No quería parar… no quería-murmuro la pequeña-yo… creo que…me siento mareada

Harry no contesto, miro también el derretido piso y recordó la historia de la familia Nisher.

Yakumo Nisher…

Había muerto en un incendio...

Tenía la varita consigo…

El joven mago cerro los ojos tratando de olvidar todo eso, no era momento de preocuparse por el terrible destino de los Nisher, sabía perfectamente como era su hermana, si le prohibía algo seguramente lo haría, lo único que se le pudo ocurrir para evitar para que su hermana sufriera también la maldición de los Nisher era guiarla correctamente. No negarle nada, solo cuidarla de la forma correcta.

-¿Co… como se te ocurrió que podías hacer algo así?-dijo Harry sin dejar de pensar en la madre de Eris

Muerta en un incendio… llevaba consigo su varita

-No lo se… -respondió con un hilo de voz-solo sentí… el fuego… lo sentí…pero…

-Creí que el Patronus era el que producía el fuego pero no es así-murmuro el joven mago pensativo, comenzó a acariciar el cabello de su hermanita-no, el fuego viene… viene de ti

El joven mago recordó que Bhakta Pralad le había dicho que las emociones influían fuertemente sobre la magia, era con las emociones que se podía lograr encantamientos, maleficios y, por supuesto, maldiciones. Pero… ¿Acaso las emociones de Eris tenían que ver en la creación de ese fuego?

-¿Qué?-pregunto Eris confundida, se levanto y miro a su hermano

La imagen de una casa en llamas vino a la cabeza de Harry.

-El fuego viene de ti, Eris-Harry supo que era cierto, recordó como sintió que un calor emanaba de la joven Griffindor, salía de ella y el Patronus le incendiaba, y si se salía de control ese fuego…

-Yo no creo que eso sea…

-¿Sentiste algo diferente al hacer ese fuego, Eris?

-No se, creo… creo que me gusto-la pequeña arrugo el ceño-se sentía bien ¿Eso esta mal?

-No… pero debemos controlarlo-dijo Harry y se levanto-puede que sea algo peligroso pero si te entrenas bien…

Todos creen que un Nisher siempre caerá muerto joven y en circunstancias muy extrañas…

-…no habrá de que preocuparse

-¿Estas seguro?-pregunto la niña, el joven mago asintió-¿No soy mala? Yo… yo disfrute haciendo eso

Harry vio como la niña señalaba el lugar donde el piso estaba derretido.

-Por supuesto que no-contesto mientras le acariciaba el cabello-es un encantamiento nuevo, de tu invención…no es malo que te emociones un poco, podríamos intentar controlarlo, tal vez con un conjuro sea mas fácil pero debemos estudiar mucho para lograrlo

-¿Debemos?-pregunto la pequeña

-Si, quiero que me enseñes a hacer ese fuego-dijo Harry pensando que tal vez así sería mas fácil proteger a su hermana, si sabía como hacer ese fuego sería mas fácil saber como protegerla de él

La pequeña se rió divertida y abrazo a su hermano.

-Así que la alumna se ha transformado en maestra-sonrió de forma picara -tranquilo mi pequeño saltamontes, seré justa… dura pero justa

Harry forzó una sonrisa.

Todos creen que un Nisher siempre caerá muerto joven y en circunstancias muy extrañas…


Voldemort termino de leer la carta que Lucius le había entregado y de inmediato sus pensamientos comenzaron a divagar con respecto al muchacho, era hijo de Drew Zabini. Drew era una conocida viuda negra, el asesinato de sus cuatro esposos dejándola a ella como única heredera era un secreto a voces en el mundo mágico, desde su punto de vista ella y su hijo Blaise eran un desperdicio de sangre limpia, no representaban ninguna característica que el apreciaba en los puros.

-Ve por Bellatrix-ordeno el lord

De entre las sombras de su habitación apareció Lucius y dando una ligera reverencia salió a buscar a la Death Eather. La mansión Malfoy era lo único útil que aquella familia le podía ofrecer al lord en esos días, los hijos Malfoy se habían hecho traidores a la sangre, según tenía entendido por sus contactos en Hogwarts, Narcisa estaba desaparecida y el dudaba francamente que siguiera con vida, no le importaba porque ni como había muerto, y Lucius no era mas que una marioneta. La mansión era lo único útil en ese momento.

El lord se levanto de su silla y se acerco a la ventana que daba a un patio trasero, el césped, los árboles y todo lo verde estaba muerto, ahora el color predominante era un café oscuro, lo que Voldemort identificaba como el verdadero color de la muerte, después de todo, cualquier cosa que muriera, tarde o temprano, tomaba ese color.

Y ese color… ese olor te acompañara por siempre

Voldemort cerró los ojos recordando esa amenaza, tenía diecisiete años, aún era un estudiante de Hogwarts y estaba a unos cuantos días de graduarse, después de tres años de ardua investigación había encontrado la entrada al hogar de Antares. Pasó las pruebas y después pudo ver cara a cara al único ser de verdad inmortal, la inmortalidad era algo que él había deseado desde siempre, y estaba seguro de que Antares le daría la clave para lograr su cometido, ya conocía la existencia de los Horrocruxes, ya había hecho uno, pero deseaba todavía mas, los Horrocruxes lo mantendrían con vida y eso era precisamente lo que odiaba Voldemort de ellos, el seguía dependiendo de algo para seguir con vida. Antares no necesitaba de nada para vivir, el era joven, seguiría siendo joven después de varios años y posiblemente sería joven cuando los magos dejaran de existir, y Voldemort ansiaba eso.

-Se por lo que vienes… pero no lo encontraras aquí- le había dicho Antares cuando estuvieron frente a frente-tu no estas preparado para este don

-Vengo por lo que es mío por derecho-dijo un joven Tom Riddley

- Esta bien, si en verdad tienes derecho a la inmortalidad ven por ella

El pequeño niño que era Antares extendió sus manos formando una cruz y cerro los ojos, Voldemort estaba seguro que si lo alcanzaba a tocar sería por fin inmortal, dio un paso tras otro por aquella cueva que era el hogar de Antares y cuando estuvo a un par de pasos de alcanzarlo una extraña fuerza lo empujo hacía atrás, Voldemort incrédulo trato de acercarse de nuevo pero ocurrió lo mismo, furioso sacó la varita y de nuevo intento tocar al niño que estaba ahora viéndole con cierta repugnancia, esta vez la fuerza no le empujo hacía atrás sino que lo empujo hacía abajo obligándole a arrodillarse.

-¿Te das cuenta de que en verdad no tienes derecho a cargar con este don?-le dijo Antares con tranquilidad-no estas hecho para hacer uso de el, solo tienes derecho a inclinarte frente a el y servirle por que tu solo eres un siervo mas… un simple mortal, ni mas ni menos

El joven Voldemort había rugido de ira cuando Antares le dio la espalda y se alejó de el con tranquilidad, Voldemort levantó la varita y lanzó maldición tras maldición pero estas simplemente se disolvían antes de tocarlo.

-¡Volveré! ¡Volveré y me las vas a pagar!-había gritado el lord viendo como Antares simplemente se marchaba sin temerle ni un poco-¡Seré inmortal y entonces tu morirás! ¡MORIRAS!

Nunca regreso, la puerta, la única que conocía, estaba en Hogwarts pero esa no era la única razón; el quería matarlo, quería que admitiera su error y que le tuviera miedo justo antes de que le arrancara el corazón. Ya era poderoso, seguía ansiando la inmortalidad que el tenía, estaba seguro que cuando lo tocara también sería inmortal y después de eso… después de eso le cortaría el cuello y disfrutaría viendo morir a alguien inmortal.

-¿Me llamo, señor?-dijo Bellatrix tocando a la puerta

-Si, Bella, necesito que hagas algo por mi-dijo Voldemort volteándola a ver-quiero que vayas a donde están la Necromantulas y los Tetraped y los comiences a preparar

-Señor… no me diga que los va a utilizar antes de tiempo-murmuro Bellatrix preocupada

-Claro que no, Bella…ya es tiempo-aseguro el lord y se acerco a darle la carta de Zabini

-Es del bastardo de Drew Zabini-comento la Death Eather leyendo la carta-lo consiguió… creí que después de todo este tiempo tendríamos que entrar a Hogwarts por la fuerza

-Pues parece que no…-dijo seriamente el lord-también quiero que vayas con Nomack y Greyback, asegúrate de que estén listos, en cuanto encuentre la forma de sacar al viejo de Hogwarts partiremos

Bellatrix salió de su habitación y entonces Voldemort volvió a ver a través de la ventana.

Y ese color… ese olor te acompañara por siempre

Volvió a recordar su encuentro con Antares, antes de que desapareciera por completo de su vista le había dicho algo.

-Lo que quieres es vida eterna-dijo el niño mientras que se alejaba y Voldemort comenzaba a lanzarle maldiciones inútilmente-pero es muerte lo que siempre llevarás contigo, le temes a la muerte, odias todo de ella pero ella siempre te acompañara. Y ese color… ese olor te acompañara por siempre

Voldemort no supo si fue una maldición o simplemente una predicción que si se cumplió, la vegetación muerta del patio era señal de eso, pero lejos de asustarlo o deprimirlo eso le encantaba. Estar rodeado de muerte y el gobernar sobre ella era lo suyo. Voldemort sonrió y pensó en lo que le haría a Hogwarts cuando estuviera a su mando. Sin duda esa muerte que había en el jardín de Lucius era tan solo el preámbulo de algo realmente bello para el colegio.


Las clases habían terminado por ese día, el fin de semana había llegado prometiéndoles a los jóvenes magos un par de días de descanso, diversión y más que nada dormir hasta tarde y levantarse hasta que las sabanas de su cama se hubieran pegado a sus cuerpos. Todos los alumnos del colegio comenzaban a hacer planes, prepararse para ir Hogsmeade era tan solo el principio de su pequeño descanso, divertirse en los terrenos del colegio tan solo una parte de sus planes para el fin de semana.

Por el momento la mayoría de los alumnos de la torre de Griffindor se contentaban con recostarse en algún lugar de la torre para descansar. Ya se había corrido la noticia de la Dumble-sorpresa y del baile de clausura de la copa de Quidditch, varios alumnos volvían a leer el tablón de anuncio que estaba a un lado del hueco detrás del retrato de la dama gorda mientras que otros habían comenzado a contemplar a sus futuras parejas de baile.

Muchachas y muchachos se veían de reojo entre si evaluando sus apariencias, las chica se preguntaban que tan bien bailarían sus prospectos, los chicos se imaginaban que tanto dejarían ver el vestido que usarían las chicas para la ocasión. Habían comenzado ya unas cuantas peleas entre amigos por pedir pareja para el baile.

-¿Pero como pudiste?-se escuchaba de vez en cuando alguna chica espetar a alguna de sus amiga con voz llorosa-sabías que el me gustaba

-¡Ven aquí! ¡Te voy a partir la cara!-gritaban los chicos cuando alguno le ganaba la cita a otro

Harry, que en ese momento iba entrando a la sala común con Ron y Hermione, se alegro de no tener que pasar por ello de nuevo. Solo había tenido que hacerlo una vez, en cuarto año, y era suficiente para el. Se alegraba de estar de novio de Ginny ya que no había tenido que pasar por los nervios para pedirle que fuera su pareja de baile, miro con indulgencia a los chicos y chicas que en ese momento leían el tablón de anuncios y se fue a sentar frente un escritorio, Ron le acompaño pero Hermione se quedo leyendo el letrero.

-Me encanta no tener que preocuparme de esas tonterías de tener que buscar pareja-comento a un mal encarado Ron-Creo que nunca había esperado un baile con tantas ansias

-Dilo por ti, yo tengo que encontrar una pareja-se quejo el pelirrojo

-Puedes ir con Neville, ahora que voy a ir con Ginny el necesitara una pareja-se burlo el Griffindor-ups… perdón, olvide que a el ya se lo pidieron cinco chicas de la clase sin nombre

-Jodete-gruño el pelirrojo ante la risa de su amigo

Dumble-sorpresa

Próximo baile de gala en conmemoración a Arthur Fatfood.

Arthur Fatfood fijo un record mundial al comer trescientas tartas de hígado de chivo.

Murió una semana después por indigestión y es por el que sabemos por que el hígado de chivo puede ser un arma mortal.

El baile se realizara dentro de…

Hermione termino de leer el anuncio y se acerco a sus amigos pensando que un baile era justo lo que necesitaba, pensó en lo bien que se pasaría la noche, estaba demasiada estresada después de lo de la alineación planetaria y una noche de baile, cervezas de mantequilla y tal vez uno que otro vistazo a prospectos le caería bien.

-¿Qué pasa? ¿Estas planeando con quien ir?-le pregunto Harry a la chica de ojos melados

-En realidad no-dijo Hermione y se sentó con sus amigos-solo pienso tonterías

-Ustedes las chicas la tienen fácil-gruño Ron-solo tiene que sentarse, verse atractivas y esperar a que algún chico las invite al baile

Ron se cruzo de piernas como una chica, fingió que se alisaba un largo y ficticio cabello y le guiño un ojo a un chico que iba pasando por ahí, el chico miro aturdido a Ron y tropezó con un sillón quedando en el suelo sin comprender que había pasado. Harry se río de aquello mientras que Hermione frunció el entrecejo.

-¿Qué te hace pensar que voy a esperar que un chico me invite?-dijo la chica-creo que soy suficientemente capaz de invitar a algún chico

-¿Ha, si? ¿A quien vas a invitar?-pregunto Harry muy interesado

-No lo se- Hermione se quedo pensativa-tal vez a Loriel McKenzi… nos llevamos muy bien… y creo que podría gustarle

-¿McKenzi? ¡Sobre mi cadáver!-grito Ron poniéndose de pie atrayendo la atención de todos

Hermione le vio primero aturdida pero segundos después su orgullo y temperamento entraron en acción.

-¡No tienes derecho a prohibirme salir con nadie!-grito también Hermione

-¿Qué pasa?-pregunto Eris que iba entrando en ese momento a la sala común

-No es nada-dijo Harry mientras que su hermana se sentaba a su lado-una de sus muchas peleas de… amigos, ya las había extrañado

Y era cierto, desde lo de Krum y quizás desde mucho antes Hermione y Ron habían dejado de pelear, y también tenía algo de cierto aquello de que ya lo había extrañado.

-¡El es mi enemigo mortal!-gruño Ron

-Creí que calamar gigante era su enemigo mortal-comento Eris divertida-bueno, eso me lo dijo Luna

Pasaron varios minutos de la pelea entre ambos Griffindor y Harry y Eris decidieron ponerse a jugar al Snap explosivo mientras que Ron y Hermione arreglaban sus diferencias.

-¿Has visto a Ginny?-pregunto Eris de pronto-se supone que debíamos de vernos en la biblioteca hace rato pero no llego

-¿No llego? Que extraño ella nunca falta una cita-comento Harry examinando con cuidado la torre que acababan de hacer con las cartas-¿estas segura que era hoy y a esa hora?

-Si, hasta me lo anote en la mano para que no se me olvidara… mira

Harry vio la palma de la mano que le enseñaba la pequeña Griffindor y se quedo pensando en su novia, era cierto que últimamente estaba algo rara, se distraía con facilidad y la ultima vez que quedaron de verse no había llegado pero lo había atribuido a los deberes que tenía, después de todo debía de pasar los T.I.M.O.S ese año. Pero era raro que no llegara a la biblioteca cuando últimamente se pasaba la mayor parte del tiempo en aquel lugar.

-¿Crees que tu puedas ayudarme con mi tarea? Es de encantamientos-pregunto la niña poniendo una cara de suplica-es para el lunes y no se que hacer

-No me digas que eres capaz de hacer un Patronus pero no puedes hacer una tarea de Flitwick-dijo Harry en un susurro cómplice

-Bueno… la verdad es que meda flojera hacerla ¿Me ayudas? ¿Por favor?

Harry sonrió ante la mirada de suplica de la pequeña y asintió sintiendo que se le rompía el corazón por la ternura de su hermanita

-Esta bien, te ayudare

-¡VIVA!-exclamo contenta la niña

Harry se agacho para buscar en su mochila su viejo libro de encantamientos pero al abrirla se dio cuenta que no llevaba consigo el libro, se quedo viendo la mochila tratando de recordar donde había sido la última vez en utilizarlo, los gritos de sus dos amigos seguía a todo lo que daba y no le permitían concentrarse, entonces se acordó de que lo había dejado el día anterior en su casillero de los vestidores en el campo de Quidditch.

-No lo traigo ahorita-se lamento el joven mago-el libro lo olvide en los casilleros

-No importa, ten el mío-dijo la niña sacando el suyo de su mochila

-No, el mío es mejor

-El que sea viejo no lo hace mejor-respondió la niña arrugando el ceño ofendida

-No, es que el mío ya trae anotaciones y unos cuantos resúmenes, así nada mas tendrías que copiar lo que necesitas y ya

-Entonces ve por el de inmediato-apresuro ilusionada la niña

El muchacho le miro con reclamo pero después se resigno y se levanto para ir por él, justo cuando iba saliendo de la sala común Hermione le llamo.

-Espera, me voy contigo-dijo la chica enfadada-estoy cansada de este mentecato

-¡Yo no soy ninguna mantecada!-alcanzaron a escuchar como Ron gritaba desde el interior de la sala común

Ron se sentó de mal humor junto a Eris y esta le vio por un largo rato con curiosidad.

-¿Qué pasa?-pregunto la pequeña-¿Por qué te enojas con Hermione?

-Es que no quiero que vaya al baile con ese capullo de Hufflepuf

-¿Por qué no?

-Por que es mi enemigo mortal

-Pero… es ella la que va ir con el ¿Por qué te molestas por eso?

-Es demasiado complicado Eris… no lo entenderías-dijo Ron decaído

-Si no quieres que vaya con el… ¿Por qué no le pides que vaya contigo?

-¿Qué?-pregunto Ron molesto-No seas tonta, Eris, eso es absurdo, estúpido y…

Ron se quedo callado pensando en la solución de Eris.

-¿Sabes que, Eris?-pregunto Ron con mirada decidida-lo hare

-¿Qué cosa?

-Le pediré que vaya conmigo

El pelirrojo se levanto y salió de la sala común con una decisión extraña en el, Eris se quedo viendo el lugar por donde habían salido los tres Griffindor y se preguntó si Ron estaría enamorado de Hermione, después de un rato decidió que no podía ser eso, si a Ron le gustara Hermione no pelearía con ella, la trataría bonito. Sonrió pensando en que Ron gustara de Hermione era una idea muy tonta.


-¿Entonces piensas invitar a alguien?-pegunto Harry-¿En verdad vas a invitar a Loriel McKenzi?

-No lo se, solo era una idea pero Ron…-Hermione arrugo el ceño-¡Ron! ¡Ese estúpido!

-Tu lo conoces Hermione, el nunca piensa a la hora de hablar-Dijo Harry tratando de calmarla

-Ya lo se, solo me gustaría que entonces por una vez en su vida dejara su bocota cerrada y me ahorrara estos corajes

-Creo que pides demasiado-sonrió Harry

-¿Y que hay de ti? ¿Vas a ir con Ginny?

-Si

-No lo dices muy entusiasmado ¿Problemas conyugales?

-No… lo que pasa es que me pide que haga algo que no estoy muy seguro de hacer

-¿No te estará pidiendo la prueba del amor, verdad?-pregunto alarmada la chica de ojos melados

-No, tonta-se rio Harry pensando que en ese caso no tardaría en aceptar mas de un segundo-me esta pidiendo que le diga a Eris lo de mi relación con ella

-Oye… creo que tiene razón de pedirte eso, de hecho, ya se lo deberías de haber contado hace tiempo

-Ya lo se pero… no quiero hacerlo-se lamento el joven mago-¿Sabes como actuaría Eris si se lo digo?

-¿Y te imaginas tu como actuaría ella si no se lo dices y se entera por su propia cuenta?-le pregunto su amiga

Harry tuvo que admitir que esa opción sonaba peor.

-Es solo que no quiero lastimarla-dijo Harry

-Pues siento decirte que esta vez no hay forma de evitar lastimarla, lo único que te queda es buscar la forma en que le duela menos… y esa forma es diciéndole tu mismo

En ese momento escucharon que alguien les llamaba, al voltear se dieron cuenta que era Ron y que corría para alcanzarlos.

-¿Y ahora que quiere ese estúpido?-gruño Hermione cruzándose de brazos

-No lo se… no digas que soy mal amigo pero prefiero no pasar por esto-dijo Harry

-¿Qué cosa?

-Ya sabes, verlos pelear, me adelanto a los casilleros y te veo al rato

-¿Me vas a dejar sola con el idiota mas grande de Hogwarts?-pregunto sorprendida Hermione

-Si… solo recuerda respirar, contar hasta diez y que si lo vas a golpear no lo golpees en la cara que se cree artista

El muchacho se marcho y Hermione se mantuvo parada en aquel lugar esperando a que el pelirrojo llegara con ella.

-¿Y bien? ¿Qué quieres ahora?-gruño la chica cuando el pelirrojo la alcanzo-¿Vienes a disculparte?

El muchacho no respondió, la falta de respiración lo mantenía agachado y respirando con dificultad. El chico le miro y sin poder hablar aun negó con la cabeza.

-¿Ha, no? bueno, no hay nada de que hablar-dijo Hermione y se volteo para marcharse

Pero Ron le tomo del brazo para evitar que se fuera.

-Te lo voy a decir otra vez, Hermione-dijo Ron-no le pidas a McKenzi que vaya contigo

-A ti no te importa con quien salgo o con quien no, Ron-gruño Hermione-invitare al baile a quien yo quiera

-Pero es que yo no quiero que le pidas a nadie que vaya al baile contigo-dijo Ron sin soltar a Hermione- yo quiero que vayas conmigo


Harry entro al vestidor y en seguida se dirigió a su casillero, al abrir efectivamente, ahí estaba el libro que buscaba. Cuando lo tomo lo ojeo viendo las anotaciones que había puesto en cada hoja y los renglones subrayados de antiguos temas que ya se había aprendido de memoria, Eris no necesitaba que le enseñaran, lo que necesitaba era que le hicieran la tarea. Harry sonrió.

Suponía que no era malo que le entregara prácticamente todo hecho ya que ella prácticamente podía hacer cualquier cosa que le enseñara Flitwick, ya era una experta en encantamientos por lo que solo le estaba quitando el peso de hacer algo completamente innecesario.

Cerró su casillero y estuvo a punto de salir del vestidor cuando escucho algo extraño.

Potter

Harry volteo a todos lados pero no había nadie, dio un par de pasos hacía la salida y de pronto volvió a escuchar que le llamaban.

Potter

Harry volvió a ver pero seguía sin haber nadie.

Por aquí

Por aquí

Harry escucho aquella misteriosa voz y puso atención para averiguar de dónde venía, el chico siguió con la mirada en la dirección de donde parecía provenir aquella voz, camino hacía una de las paredes, donde se escuchaba con más claridad la voz.

Si, sigue

Un poco mas

Entonces Harry creyó ver algo en la pared, una pequeña grieta, pero había algo mas, alcanzó a ver algo en esa grieta… un par de ojos.

Si

Si eran un par de ojos que le contemplaban atentamente. En ese momento una pequeña serpiente salió deslizándose de la grieta y le miro, bajó con tranquilidad por la pared y justo cuando estaba por llegar al piso esta comenzó a crecer mas y mas hasta parecerse a la serpiente con la que Harry alguna vez hablo en un zoológico muggle.

Si, Potter

La serpiente se le quedo viendo y de pronto volvió a crecer, pero esta vez comenzó a tomar forma humana, al cabo de unos segundos Harry veía impresionado como aquella serpiente se había transformado ni más ni menos que en Draco Malfoy


-¿Dónde estamos?-pregunto Ginny

-¿Por qué no me lo dices tú?-le pregunto Tom a ella

Y Ginny vio el rededor, estaban en los terrenos del castillo frente al bosque prohibido, era una noche tranquila, apenas se podía escuchar el susurro del viento pasar por las ramas de los árboles. La pelirroja estaba completamente sola, sin contar a Tom Riddley. La chica se concentró en recordar como es que había llegado ahí.

-Esto es un sueño-aseguró la pelirroja-debía de ir a la biblioteca pero… estoy aquí

-¿Tiene algo de malo que sea un sueño?-pregunto Riddley-no cambia el hecho de que este aquí y yo sea completamente real

-Sobreviviste-dijo la pelirroja recordando como el día de la alineación planetaria se había aferrado a ella al momento de salir de aquel cementerio-pero estas débil… muy débil

-Ginny, esa palabra no significa nada para mi-entonces Tom sonrió, no lucía ya demacrado, no se veía encogido y, por supuesto, no parecía débil-en verdad piensas que todavía puedes conmigo, ya supere todas tus defensas y si no me crees revisa lo que traes colgado en tu cuello

Ginny se llevo una mano al cuello y sintió la cinta que sostenía el amuleto que le había dado el profesor Alucard, el amuleto le había servido para suprimir al recuerdo pero ahora…el recuerdo estaba frente a el, a pesar de que llevaba puesto el amuleto. Miro recelosa a Tom y se dio cuenta de que ya no era un muchacho si no que ahora se veía mayor, por lo menos de treinta años.

-¿Y a ti que te paso?-dijo Ginny tratando de lucir segura pero en realidad había comenzado a sentir miedo-parece que envejeciste

-Eso nos pasa a todos, Ginny-respondió el joven con tranquilidad y mirando el rededor-¿que te parece este lugar que creer para ti? ¿Te gusta?

-Es encantador-respondió Ginny con sorna-¿Qué te tramas ahora, Tom? ¿No tuviste suficiente con la última vez que nos vimos? ¿Necesitas otra paliza?

-Me gusta que tengas sentido del humor-dijo sonriente el recuerdo-es una cualidad bastante buena, y cuando todo esto termine me gustaría que lo siguieras teniendo

-¿Termine que?

-Todo-el recuerdo se acerco a la pelirroja, tomo el colgante de la chica y lo miro con cuidado-pienso salir de aquí, Ginny, y cuando lo haga planeo que tu estés conmigo

-Esas son tonterías-dijo la pelirroja alejándose del recuerdo

-¿Tu crees? Pues yo creo que no solo es posible si no que incluso Potter, el niño favorito del mundo mágico, me va ayudar con eso

-Es imposible eso

-¿Tu crees? Esta bien que creas eso… después de todo la fe es tan solo la esperanza en un caso perdido ¿Qué no te das cuenta, Ginny?- el hombre miro de forma confiada a la pelirroja-me hago mas fuerte cada día y todo es gracias a la ayuda del buen chico de Potter. Recuerda todo lo que ha pasado desde el verano

Ginny pensó en lo mucho que habían cambiado las cosas desde las vacaciones pasadas, lo mas relevante era su relación con el joven mago, muchas cosas habían pasado como la habilidad de Harry con la magia, y recordando todo lo que ella había pasado noto que claramente se había vuelto mas fuerte al igual que el. Miro interrogante al recuerdo y la sonrisa de este se intensifico.

-¿Te das cuenta?-sonrió

La chica le miro recelosa y se percato de que poco a poco ella se había vuelto mas fuerte, incluso había podido desarmar a varios seguidores de Zabini cuando irrumpieron en la sesión del ED.

-Cada día que pasas cerca de él me hago mas fuerte-el recuerdo miro hacia el castillo-todos estamos conectados, mientras mas te acercas a el yo me fortalezco mas, cuando me fortalezco tu también lo haces, y el… el se parece mas a mi

-Deja de decir idioteces… el no es como tu-gruño la chica

-No son idioteces ¿Quieres que te lo muestre?-el recuerdo señalo hacia la cabaña de Hagrid y en ese momento se escucho un grito desgarrador

La pelirroja miro asustada a ese lugar, aquel grito lo reconocía a la perfección, era de Hagrid.

-¿Qué has hecho?-le pregunto a Tom

-Yo no hice nada, fue tu amado

La chica miro anonada la casa y corrió hacía aquel lugar, una parte de su mente le recordó que tan solo era un sueño pero un miedo en su pecho le urgió el ir a ver a su amigo, la necesidad de auxiliarlo era enorme, conforme la distancia entre ella y la cabaña iba disminuyendo pudo ver que también se veía fuego a través de las ventanas del castillo, parecía que una catástrofe acababa de pasar en aquel lugar, algo que asustaba terriblemente a la pelirroja. En ese momento pudo ver como la puerta de la cabaña se habría y alguien salía de ahí. Era Harry.

-¡Harry!-grito Ginny pero el joven mago no le presto atención y se fue caminando tranquilamente hacia el castillo-¡Espera, Harry! ¡HARRY!

Ginny quiso seguirlo pero miro con aprensión la cabaña, el grito de Hagrid regreso a su mente y sintió temor, su amigo estaba ahí, algo había pasado en la cabaña y debía de averiguarlo. La chica corrió hacía el hogar del gigante; la puerta estaba abierta, estando en el marco de la puerta no podía ver nada, el miedo por saber lo que había pasado la congelaba, no alcanzaba a vislumbrar lo que había adentro así que armándose de valor entro a la cabaña. Estando adentro pudo ver que el gigante estaba tirado al fondo de la cabaña.

-¿Hagrid?-pregunto la chica pero el gigante no respondió

La pelirroja se dio cuenta de que había algo sobre la mesa, un bulto cubierto por una gruesa manta de la cama de Hagrid, miro a su amigo, estaba tirado y la mesa le impedía verlo bien, la chica entro repitiendo el nombre del gigante pero siguió sin responder, cuando estuvo a un paso de la mesa miro el bulto y después a su amigo, estiro una mano temblorosa y puso su mano sobre el bulto, el miedo que sentía era indescriptible, sentía como si el corazón fuera a salírsele del pecho, de un tirón quito la manta y entonces sintió que sus piernas habían perdido sus fuerzas, quiso gritar pero no puedo, quiso salir de ahí pero no pudo, todo era imposible en ese momento, hasta la cabeza de Hagrid que permanecía sobre la mesa era imposible.

-No… no… no…no –repitió la chica sin saber que hacer-¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡TOM!

Sin embargo el recuerdo no respondió, la chica salió corriendo de la cabaña, tropezó tras salir de la cabaña y cayó en el césped, las nauseas precedieron al vomito, gateo tratando de alejarse de la cabaña y comenzó a llorar, no entendía lo que había pasado, no quería entenderlo, solo quería salir de aquel lugar.

Escucho mas gritos, esta vez provenían del castillo, miro hacía aquel lugar con lagrimas en los ojos y se dio cuenta de que las llamas que se vislumbraban en el interior del castillo habían aumentado de tamaño, los gritos eran horribles, traían a la cabeza de Ginny imágenes llenas de sangre y muerte, se levanto tambaleante y miro el castillo, parecía temblar, como si estuviera a punto de derrumbarse. Los gritos aumentaron, entonces Ginny dio media vuelta y se alejo de aquel lugar corriendo. Era un sueño, tan solo un sueño pero no quería ver lo que estaba pasando en aquel Hogwarts, en ese momento escucho un grito fácilmente reconocible, era de Hermione. Se detuvo escuchando ese alarido, volteo indecisa ante eso.

Ahora el castillo se veía hecho unas ruinas, sabía que vería cosas horribles, sabía que eran hechas por parte de Tom, tenía miedo pero sabía que tenía que averiguar que estaba pasando. Se acerco al castillo y al estar ante las puertas del colegio vio varios cuerpos tirados adentro y fuera del castillo, pudo reconocer a Neville y Parvati entre ellos, se llevo una mano a la boca sin poder creer que es lo que estaba viendo, Neville estaba tirado boca abajo, sus ojos vidriosos miraban hacía el cielo, su garganta parecía haber sido arrancada, su boca abierta dejaba gotear gotas de sangre pero el charco rojo que estaba debajo de el hizo a Ginny imaginarse lo mucho que había llegado a sangrar.

Armándose de valor paso entre los cuerpos casi de puntillas y entro en el castillo, adentro todo estaba destruido, habían mas cuerpos, el olor casi hizo que se desmayara, pero tuvo que armarse de valor por que Harry había regresado a su mente, debía de encontrarlo y ayudarlo. Se adentro al castillo, los candelabros rotos alumbraban débilmente el pasillo pero Ginny pudo ver claramente varios cuerpos destrozados por el piso, a algunos solo le faltaban algún miembro pero a otros les faltaban todos o estaban explotados totalmente; pudo reconocer entre los restos a Tonks, su rostro reflejaba terror, su cuerpo carecía de brazos y piernas, la chica cayo de rodillas llorando, su valentía ya había sido vencida, no pudo más que tratar de limpiar la sangre seca de sus mejillas hasta que en ese momento vio mas adelante a Lupin, habría parecido que dormía pero su pecho estaba completamente abierto y a juzgar por lo que veía ya no quedaba nada en su interior. Con los ojos abiertos de terror pudo reconocer a más miembros de la orden.

Mientras seguía avanzando resbalo por la sangre que inundaba el piso, la túnica se le había manchado de rojo, estaba pegajosa igual que sus manos, el cabello se le pegaba a la cabeza por todo su sudor y ahora sentía la boca totalmente seca.

-Tranquila, tranquila-murmuro aterrada y tratando de respirar para evitar caer en histeria-esto no es real… no es real

Ahora estaba en el gran comedor, el lujo y la elegancia había desaparecido, las mesas y los cuerpos descuartizados eran lo que abundaba ahora, miro el rededor tratando de encontrar a Harry pero en ese momento encontró arrodillada en el suelo a una chica de cabellera castaña que se le hizo muy conocida.

-¡Hermione!-grito Ginny y corrió rápido hacia la chica, ya no le importo resbalarse o mancharse con la sangre del piso -tu no, tu no… por favor

La pelirroja llego al cuerpo de la chica y se arrodillo junto a ella, tenia lo ojos cerrados, Ginny la reviso y se alivio al sentir que todavía tenia pulso, la abrazo y le susurro palabras de animo. Hermione abrió los ojos y pareció estar desconcertada, miro a la pelirroja y pareció aterrarse aun mas.

-Ginny ¿Que… que haces aquí?-balbuceo la chica, Ginny trato de levantarla pero Hermione parecía sentir tanto dolor que desistió después de un rato

-¿Que paso aquí Hermione? ¿Quien hizo todo esto?

-Harry-dijo Hermione comenzando a llorar-el cambio, ya no es… el… el mismo…. nunca pude verlo venir… ahora solo hay odio en el… odio

-No, no es cierto-dijo Ginny desesperada-esto no pudo hacerlo Harry

Comenzó a escucharse una risa despiadada y fría por todo ese pasillo, Ginny levanto la mirada y se dio cuenta que ahí, a algunos pasos mas delante de ella, estaba Tom Riddley y junto a el estaba Harry, estaba muy cambiado, aun tenia su cabello alborotado y seguía usando sus lentes pero ahora sus ojos parecían reflejar maldad, su mirada estaba puesta sobre Hermione que en ese momento apretaba con fuerza el brazo de Ginny.

-¿Vez lo que ha pasado?-dijo Tom, parecía completamente lleno de energía, seguía viéndose mayor, tal vez todavía aún mas-¿Ves a lo que me refería, Ginny? Entre mas fuerte me vuelvo el se parece mas a mi

-Vete, vete, vete-comenzó a decir Hermione a pesar de que aferraba el brazo de la pelirroja-vete, Ginny lárgate

-¿Ahora te das cuenta? Potter y yo solo somos las dos caras de una misma moneda… entre mas tiempo estés con el, mas fuerza me darás y yo podre gobernarlo a el

Tom se fijó en la castaña y sonrió.

-¿Por que no te encargas de ella?-pregunto Tom, Harry asintió con la cabeza

-¡AVADA KEDABRA!-el rayo de luz salió rápidamente y pego contra Hermione

La mano que aferraba a Ginny se apretó con más fuerza y segundos después se soltó, Ginny miro con los ojos muy abiertos la mirada muerta de su amiga. Tom giro la cabeza, divertido. Ginny miro los ojos de Harry, pudo sentir la ira que venia de el, observo como el joven mago levantaba la varita y como lanzaba la misma maldición que había acabado con Hermione.

Ginny despertó en ese momento, estaba en una aula vacía, un reloj polvoso pero aun funcional le indicaba que eran tan solo veinte para las cuatro, respiro tratando de tranquilizarse, hacía poco mas de una hora que debía de haberse encontrad con Eris en la biblioteca, pero estaba en esa aula en desuso, sintió el piso con una de sus manos e identifico el tacto característico de un suelo polvoso, no sabía como había llegado ahí, trató de recordar como es que había llegado ahí pero el vacio fue lo único que encontró, recordó lo que le había mostrado Tom y entonces comenzó a llorar sintiendo completamente indefensa, tal y como había sido en su primer año en Hogwarts.


-A ti no te importa con quien salgo o con quien no, invitare al baile a quien yo quiera

-Pero es que yo no quiero que le pidas a nadie que vaya al baile contigo, yo quiero que vayas conmigo

Rn se puso las manos en la cara sin poder creer que es lo que había hecho; yo quiero que vayas conmigo, decir eso había sido una completa estupidez, tal vez la mas grande que había hecho. Camino de un lado al otro con nerviosismo, se sabía seguro por el espeso follaje del bosque prohibido y por ello se daba el lujo de actuar como el idiota que era. Miro a todos lados y sabiendo de antemano que nadie le podía ver volvió a caminar en círculos, morderse la uñas y pasarse las manos por la cara y el cabello.

Recordaba a la perfección las palabras que le había dicho Eris, en ese momento le había parecido la mejor idea que había escuchado en su vida pero ahora que ya había pasado el furor, la emoción y, obviamente, las insensatez sabía que esa había sido una pésima idea. Para empezar el, Ron, contaba en ese momento con una novia, Ariana. Le tenía aprecio, le gustaba mucho, especialmente por aquella forma de consentirlo.

Ariana se le había declarado un tiempo después de que Víctor Krum hubiera regresado a Hogwarts y el por supuesto la había aceptado como novia al ver que alguna relación con Hermione era prácticamente imposible dado a la aparición del Búlgaro. Ariana había sabido como hacerle olvidar a Hermione, a veces se preguntaba si ella sabría que a el le gustaba la chica de ojos melados; aún no habían tenido ninguna clase de intimidad, su relación era inocente y casta pero con mucho cariño. Apreciaba mucho a Ariana pero en realidad dudaba que le quisiera demasiado y mucho menos que la amara, a pesar de eso lo menos que quería hacerle era lastimarla.

Yo quiero que vayas conmigo

Lo había dicho sin pensar y ¿Qué es lo que había dicho Hermione?

Hermione ahora le veía con los ojos abiertos como platos, se había quedado muda de la sorpresa y ahora todo reproche o regaño había desaparecido de su boca, solo le veía sin decir nada, el brazo que jalaba para tratar de zafarse de Ron ahora carecía de fuerza.

Ron la soltó y se quedaron viendo en silencio, la Griffindor se paso su mano por el cabello y miro al suelo aún sin decir palabra alguna. Ron espero paciente a que dijera algo.

-¿Quieres que vaya contigo?-pregunto la chica apenas atreviéndose a mirarle

-Si-admitió Ron sintiendo como se le juntaba toda la sangre en el rostro, parecía estar quedándose sin oxigeno que respirar

-Pero… pero ¿Y Ariana? ¿Qué hay de ella?-pregunto Hermione con timidez

Ron se quedo callado ante ello sintiendo un horrible dolor en el estomago, apenas se acordaba de Ariana, como novio de ella era obvio que tenía que ir con Ariana y no con Hermione al baile, sintió como si aquel anhelo de ir con Hermione se hubiera roto como una burbuja de fantasía, la es verdad es que había pensado seriamente que podría ir con Hermione al baile sin ningún problema y ahora esa idea parecía bastante tonta. ¡Que idiota había sido al olvidarse por completo de Ariana! Solo pudo ahogar un gemido después de un tiempo de pensar en lo que había hecho.

Hermione le miro con tranquilidad y ante la falta de respuesta dio media vuelta y se marcho.

-Avísame que es lo que te dice Ariana de todo esto ¿Si?-había dicho Hermione antes de desaparecer por completo del pasillo en el que estaban

Ron se había entusiasmado ante aquella respuesta por que le parecía que Hermione había aceptado la propuesta, con la condición de que se lo dijera a Ariana. Por otro lado tal vez solo era una forma de decir que no iría con el por estar de novio con Ariana. En realidad no estaba seguro de que significaba esa respuesta y eso en realidad le molestaba. ¿Por que diablos las mujeres no podían hablar con mas claridad?

Ron se quejo y se tiro sobre el pasto preguntándose que iba a hacer, era cierto que no amaba a Ariana pero no quería romper con ella por una falsa ilusión con Hermione. Entre las dos Griffindor le gustaba mas Hermione, le había gustado Hermione desde primer año, después de que se había quitado esa presunción que tenía había resultado agradable y por supuesto que la chica no era muy fea, para segundo año su amistad se había afianzado y en tercero después de que se disculpara por la supuesta muerte de su rata Scabers había comenzado a ver a Hermione con otros ojos, en cuarto año parte del rencor que había sentido hacía Harry era por que Hermione le solía hacer mas caso a el, siempre tenía que estar con Harry sin importar que pasara. Parecía que siempre que la chica tuviera que elegir a alguno de ellos dos siempre terminaría estando con Harry. Y ahora estaba ahí, preguntándose si tendría alguna oportunidad con Hermione si terminaba con Ariana. ¿Y si no la tenía y rompía con Ariana en balde? ¿Romper con Ariana sería un error? Después de todo el no tenía en si un sentimiento de noviazgo hacía ella.

Teniendo todas esas dudas en la cabeza el pelirrojo escucho unas voces cercanas pero no les hizo mayor caso. Estaba ocupado pensando en sus propios problemas como para andar escuchando las conversaciones de otras personas ¿Qué sería lo mejor? ¿Seguir con Ariana o intentar algo con Hermione? No podía creer que se estuviera planteando terminar con alguien, siempre se había sentido desafortunado en el amor y ahora estaba pensando en terminar con alguien.

Las voces se habían comenzado a agudizar y Ron se esforzó aún mas en ignorarlas.

¿Y en verdad tendría alguna oportunidad con Hermione? Tal vez se estaba emocionándose demasiado por una respuesta tan vaga que no había captado lo que había querido decir. Tal vez lo mejor sería actuar como si nada de eso hubiera pasado y seguir con Ariana.

Las voces se agudizaron, estaban junto a el pero al estar acostado a un lado de una espesa broza no le habían notado en absoluto, al principio Ron se quedo quieto por puro impulso pero después supo que debía de mantenerse así por su propia seguridad. Se quedo impresionado al ver que justo a un lado de el estaba Blaise Zabini, se había quedado parado junto al pelirrojo hablando con otra persona con a la que Ron no alcanzaba a ver.

-Recibí su carta esta mañana-dijo Zabini con aparente despreocupación

-¿Tan rápido?-dijo la otra persona, Ron la identificó por su voz, era Malfoy-te tardaste mucho en darle señas de vida… creí que no te haría caso

-Bueno, lo que pasa es que le solté un buen "hueso"-se burlo el Slitheryn-ahorita debe de estar pensado en que pronto lograra su cometido

Ron escuchó mas pisadas y noto que los dos Slitheryn se alejaban de él, cuando estuvo seguro que ya estaban muy lejos el pelirrojo se sentó, miro hacía donde habían desaparecido las voces y noto que los dos chicos se habían adentrado al bosque prohibido.

-Esos dos…-murmuro el pelirrojo

¿Estarían hablando del innombrable?

Ron siguió mirando por donde habían desaparecido los dos Slitheryn, sintió que debía de escuchar lo que estaban diciendo, se le vino a la mente que al ser Malfoy el que estaba hablando con Zabini significaba que mas tarde Harry sabría que es lo que había dicho Zabini acerca de ese cometido. Pero, a pesar de ello, Ron se levanto y se adentro al bosque prohibido.

Sabía que debía de tener cuidado de no ser descubierto ya que si Zabini se percataba de su presencia Malfoy no podría ayudarle.

El pelirrojo camino y camino hasta que por fin pudo ver mas adelante a los dos Slitheryn, seguían caminando sin ningún rumbo aparente, aun estaban hablando y Ron tuvo que acercárseles mas para poder escuchar su conversación.

-¿Entonces van a venir los dos?-pregunto Malfoy-¿Eso no va a ser problema? Después de todo el te traiciono, podría soltar la lengua mas de lo que nos convenga

-Eso ya lo medite pero cuando todo comience no habrá marcha atrás, cuando el y Dumbledore se estén matando el uno al otro yo aprovechare y… bueno, ya sabes que pasara

-¿Y mientras… que harás con Nomack?-pregunto Malfoy deteniéndose-el no es alguien que caiga muy rápido en las trampas

-Le dejare que se divierta con Potter mientras que yo me encargo de los otros dos-Zabini se rasco la cabeza de forma pensativa-deberé de matarlo rápido, de los tres el es mas peligroso

El pulso de Ron se aceleró, estaban a hablando de Harry. Ese maldito de Zabini estaba haciendo planes para matar Harry. El pelirrojo cerro los puños en una clara ira, le hubiera gustado poder salir de su escondite y matar a Zabini a golpes pero eso sería revelarse y correr un peligro bastante grande, miro a Malfoy y se sintió confiado de que por lo menos estaba el al tanto de todo y en cuanto se librara de Zabini podría ir con Harry y contarle todo lo que planeaba el maldito de Zabini.

-Creí que el mas peligroso era Dumbledore-dijo Malfoy en desacuerdo-después de todo es el único al que teme el innombrable

-Ese tipo ya esta chiflado… no sabrá lo que paso cuando me encargue de él-Zabini suspiro y miró a Malfoy-cambiando de tema… ¿Cómo actuó Potter cuando te mostraste ante el?

-Como me lo esperaba-respondió el rubio-no hablo al principio y cuando hablo solo dijo idioteces

-Me hubiera gustado verlo-se burlo Zabini

-¿Por qué insististe en que me revelara como animago?-cuestiono Malfoy-era mi único as bajo la manga y ahora ese estúpido de Potter lo sabe

-La confianza es la peor enemiga, Draco-dijo Zabini-todo este tiempo ha creído que le sirves a el y a la chica Weasley, ya te ganaste su confianza y ahora que mostraste tu última carta no volverá a dudar de ti

-En eso tienes razón-dijo Malfoy sonriendo-me debo de ganar un premio por mi actuación

-Ya tendrás tu premio, cuando todo esto termine te dejare hacer lo que quieras

-Quiero ser libre de toda mi responsabilidad del hermano mayor-dijo el rubio-estoy harto de eso

Ron miro incrédulo a Malfoy, no podía creer lo que estaba escuchando.

-El lord me mando algo con la carta-dijo Zabini-esto es la llave

Zabini saco algo de su bolsillo y se la mostró a Malfoy, Ron pudo ver lo que era… una Snitch dorada.

-¿Esto iniciara todo?-preguntó un tanto decepcionado el rubio

-Si, lo se… no parece mucho pero bastara-dijo Zabini

-¿Qué se supone que se debe de hacer con eso?

-Pues aparentamos un juego justo y limpio, se anotan unos cuantos puntos, se hacen unas cuantas faltas y entonces el buen de Potter atrapa esta pelotita-Zabini jugo con la Snitch en su mano

-¿Y después?

-Después dejamos que Potter juegue un rato con Voldemort, Nomack y después ya veré que hacer con el

-Me gustaría que no tuviéramos que esperar hasta el partido de Quidditch, estoy harto de fingir mi amistad con Potter y toda esa escoria que llama amigos

Ron ya no pudo seguir escuchando mas, retrocedió un paso horrorizado por lo que había escuchado, Malfoy… Malfoy siempre había sido un espía de Zabini, siempre había estado bajo las ordenes de Zabini, y ellos habían caído en su trampa. Debía de avisarle a Harry. Tenía que encontrarlo cuanto antes.

Ron retrocedió otro paso y otro pero en el siguiente un rama se rompió al pisarla. Los dos Slitheryn voltearon a donde venía el sonido y entonces se percataron de que el pelirrojo les veía con rostro temeroso.

-Vaya, vaya, vaya, pero si es Weasley-dijo Zabini negando con la cabeza-¿Qué vamos a hacer contigo? Sería lamentable que arruinaras la sorpresa

-Malfoy-susurro Ron

El rubio saco su varita y le miro con los ojos entrecerrados. Entonces supo que debía de hacer. Correr.

El pelirrojo hecho a correr lo mas rápido que sus piernas se lo permitieron, una maldición paso sobre su hombro y se estrello en un árbol haciendo que varias astillas de gran tamaño salieran volando a todas direcciones, lastimando a Ron en la cara, sin embargo el pelirrojo no dejo de correr. Y mientras que se pasaba una mano para quitarse las astillas de la cara escucho un fuerte grito detrás de el.

¡Atrápalo!-grito Zabini haciendo que Ron corriera aun mas rápido

Hubo otro destello de luz, un hechizo había pasado cerca de el pero no quiso averiguar que tanto, le estaban lanzando maldiciones, ese Zabini no estaba jugando, en verdad quería matarlo.

No se habían adentrado mucho en el bosque, si era rápido podría llegar a la cabaña de Hagrid para pedirle ayuda, después irían con Dumbledore y decirle todo lo que había escuchado. Una maldición paso muy cerca de su cabeza, inclusive pudo sentir como se le sacudía el cabello por la cercanía de la maldición.

Esquivo un arbusto, luego un enorme árbol, salto sobre una especie extraña de zorrillo, corrió mucho y sin embargo no era suficiente, todavía no salía del bosque prohibido, de vez en cuando volteaba a ver si alguno de los dos Slitheryn le perseguía, no veía a nadie sin embargo sabia perfectamente que debían de estar muy cerca, Zabini no le dejaría escaparse y mucho menos el cerdo traidor de Malfoy, si él decía todo lo que había escuchado Malfoy tendría una vida cómoda en una bonita celda de Azkaban. ¿Cómo era posible que hubieran confiado en el? ¿Cómo era posible que el mismo le hubiera defendido? Después de todo Malfoy no había cambiado nada.

El pelirrojo comenzó a sentir un enorme dolor en las piernas y en el pecho, sentía que sus piernas estaban comenzando a gritar de dolor mas sin embargo no podía parar, no hasta que se supiera a salvo, volteo de nuevo para atrás y siguió sin ver nada sin embargo al regresar la vista no logró ver una raíz de un árbol que sobresalía de la tierra y esta le hizo caer por completo al suelo, se levanto lo mas pronto posible y comenzó a correr sin embargo pronto se encontró a Malfoy cerrándole el paso. Le estaba apuntando con la varita.

Ron saco también la varita y se quedaron los dos en silencio, la cara del pelirrojo estaba completamente mojada por el sudor, le faltaba el aire y estaba seguro de que no podría correr por mucho más tiempo.

-Guarda esa cosa, Weasley-ordeno Malfoy serio-no te va a servir de nada

-Maldito Slitheryn… nunca debimos de confiar en ti-dijo Ron sin aliento -¡Yo te defendí! ¡Maldito traidor! ¡COBARDE! ¡TRAIDOR!

Malfoy permaneció en silencio, veía a Ron con mirada imperturbable.

-¿Y que le vas a decir a tu hermano después?-pregunto Ron tratando de pensar en una forma de salir de aquella situación-¿Acaso a el también lo va a matar?

-Te tengo-Ron escucho una voz detrás de el

Malfoy miro sobre el hombro del pelirrojo con sorpresa, Ron volteo y alcanzo a ver la sonrisa del Slitheryn segundos antes de que lo sintiera, hubo un extraño sonido, como un silbido, y sintió un extraño golpe en su pecho.

Ron miro su pecho y entonces se dio cuenta de que tres enormes cuchillos atravesaban su tórax, el pelirrojo llevo su mano libre a uno de los cuchillos como si quisiera sacarlo pero segundos después la bajo de nuevo, sus piernas se doblaron y cayó al suelo.

Malfoy vio como ya en el suelo su mano se aflojaba y la varita caía de ella, la varita rodó desde la mano de Ron hasta detenerse a los pies de Zabini. El se reía.


HABLANDO CON EL AUTOR: Pues aqui llego con un capitulo nuevecito, según mis calculos quedan cinco o seis para poder terminar esta historia. Si leyeron la ultima publicacion se habran dado cuenta que muchas cosas que quedaron pendientes desde los principios de la historia comenzaran a resolverse. Comentarios que me llegaban antes de dejar de escribir era de las relaciones que se daban entre los alumnos del colegio ¿Sería una historia Harry/Ginny y Ron/ hermione? nunca conteste esas preguntas por que no quería dar pistas pero aquí les va una muy pero muuuuuuy buena pista... no soy partidario de la relacion Ron/Hermione, lo siento para los que si pero es que en verdad... no puedo concebir que Hermione siendo tan inteligente y madura... y cuerda haya terminado con semejante tonto, no es para ofender al pelirrojo pero en verdad se me hace que el es tan solo un niño tonto queriendo jugar a ser hombre, hermione necesita a un verdadero hombre, alguien adulto y responsable, y Ron no es nada de eso.

Y pues obviamente la historia si es de Harry y Ginny, mucho se me pregunto acerca de lo que se refiere las palabras de Trelawny, bueno pues eso es una nueva incognita para la historia pero si se dan cuenta tanto en la historia oficial como en la que yo he escrito Hermione siempre esta cerca de Harry, como tal vez lo dije en otras ocasiones todo lo que he escrito (en especial sobre estos dos Griffindor) tiene una razón.

¿Que pasara entre hermione y Harry? ¿Por que Trelawny dijo que Ginny no permanecera mucho tiempo con Harry? ¿Que va a pasar con Ron? ¿Cuales son los verdaderos planes de Draco? ¿Cual es el plan final de Voldemort? ¿Que va a hacer Nomack? ¿Que pasara entre Alucard, Bhakta y Remus? ¿Podran detener a Holika y salvar al mundo magico?

Todas esas preguntas podrían ser respondidas en los siguientes capitulos.

y eso es todo por esta vez, tengo planeado subir los capitulos cada quince dias asi que dentro de dos semanas nos volveremos a leer.

lo ultimo es pedirles que me escriban sus comentarios, ya sean positivos o negativos, insultos o felicitaciones todo sera bienvenido.

Xolotl Rogej