Ke tal van? espero ke tosdo biiien aprobechare par aresponder algunas preguntas de MILU CULLEN 1) el que Alice empieze a ejercer magia de nuevo si traera algunas consecuencias pero ya descubriras cuales en el camino jeje 2) creo de que la relacion hasta ahora va bien no.. jeje esperaremos a ver que pasa, hay que tener el elemento sorpresa, ademas recuerde de que Alice no es igual a Bella. 3) No te preocupes James no es un problema, el problema es lo que lo posee. 4) y por ultimo el fic tiene casi 50 capis jeje es biien largo y eso que todavia falta la historia de nuestra amada Rosalie. Gracias por leer espero te guste Cordina es una exelente adaptacion...
Disfruten!
recuerden de ke nada me pertenece
Capítulo 36
—¿Qué te parece si apagas esos cacharros esta noche?
Alice permaneció en el umbral de la casita amarilla. No le apetecía entrar y que las máquinas comenzaran a examinarla, no después de la noche que había pasado.
—Claro —Jasper pasó por su lado, dejó en el suelo la bolsa con el equipo y comenzó a apagar las máquinas.
No esperaba que volviera a casa con él. Aun que no lo parecía, pensó que debía estar cansada, o por lo menos harta de todos en general, y quizá de él en especial.
Estaba seguro de que se había recuperado del intercambio de pullas hirientes con Rosalie y que había decidido actuar como si lo ocurrido en el claro del bosque no hubiera sido nada relevante.
Pensó que era increíble el muro defensivo que había levantado a su alrededor, casi tan impresionante como el que le había mantenido a él apartado del círculo en el bosque. Se preguntó cómo se sentiría si llegaba a perder dicha protección.
—¿Quieres sentarte? —le preguntó cuando entró y cerró la puerta—, ¿o vamos directamente a la cama?
—A eso lo llamo yo ir al grano.
Él se sonrojó.
—No me refería al sexo. Pensé que te apetecería dormir un poco.
Alice se dio cuenta de que era totalmente sincero. Desde luego, era un perfecto encanto, se dijo, y se paseó por la habitación.
—Es temprano para meterse en la cama. Creo que querías hablarme de algo.
—Sí. No pensé que quisieras hacerlo esta noche.
—No estoy cansada, no funciona de esa manera —explicó Alice.
—¿Y cómo...? Bueno, déjame que cuelgue tu abrigo.
Antes de que pudiera acercarse, Alice se apartó y se lo quitó ella misma.
—Si yo sé que hay algo que te intriga, debes preguntar. ¿Qué cómo funciona? Pues yo siento como si hubieran volcado un bidón de cafeína en mi interior, me siento llena de energía —prosiguió, mientras se dirigía hacia él y le daba un empujón rápido y fuerte—. Me siento crispada. —Le empujó otra vez.—. O sea, que sí, quiero ir a la cama. —Con el último empujón le hizo traspasar la puerta del dormitorio—: Y aquí no va a dormir nadie.
—Bueno, de acuerdo. ¿Por qué no...?
Ella le empujó de nuevo y encendió las luces de golpe.
—No quiero conversación y no quiero estar a oscuras.
—Está bien. —Jasper sintió como si le hubiera abierto la puerta a una loba hambrienta. Los ojos de Alice eran diferentes, más verdes y más penetrantes, devoradores. Se le alborotó la sangre, que corrió rápida e incontrolable por sus venas—. Yo sólo quería... cerrar las cortinas.
—Déjalas.
—Alice... —La risa de Jasper sonó un tanto ahogada—. Estamos bastante aislados, pero con las luces encendidas...
—Déjalas —ella se arrancó el jersey con un movimiento rápido—. Si te gusta tu camisa, mejor te la quitas ahora mismo, porque si no, la destrozaré.
—¿Sabes que me das miedo? —dijo Jasper exhalando aire e intentando mostrar una sonrisa relajada.
—Me alegro de que estés asustado.
Saltó encima de él sobre la cama y se tumbó encorvada como un gato zalamero. Dejó escapar un sonido primitivo, mientras mostraba los dientes. Después le mordió el cuello.
—¡Dios mío! —Él se puso duro como una piedra.
—Quiero hacerlo rápidamente, con fuerza, y lo quiero ya —jadeó Alice, mientras le abría la camisa de golpe.
Jasper intentó cogerla pero ella, hundiendo sus manos en su pelo, tiró de él, y después se apoderó de su boca. El calor absoluto que Alice desprendía penetró en su interior, abrasando sus centros nerviosos, cortándole la respiración y haciendo que le hirviera la sangre.
Él descendió hacia la oscuridad por una espiral donde el dolor y el placer se asemejaban, eran igual de vitales, igual de irresistibles. Como respuesta, el animal que llevaba dentro arremetió golpeándole y provocándole una tensión tan límite que no podía resistir.
Su cuerpo se removió bajo el de ella. Le asió por el pelo, obligándole a echar hacia atrás la cabeza y dejar expuesta la garganta.
No le movía la desesperación, sino el ansia.
Rodaron sobre la cama buscando más calor, más carne.
Ella ardía con un deseo totalmente salvaje, una energía feroz le bullía por dentro. Le arañó, le mordisqueó, y cuando notó que sus dedos le penetraban soltó un grito feroz de triunfo.
Alice sólo era capaz de pensar: más alto, más rápido. Quería alcanzar la cumbre una y otra vez. Le bailaban luces en la mente que eran como una cegadora lluvia plateada. La tormenta que las provocaba, la arrastraba a ella también.
Se deslizó encima de Jasper como una serpiente, se puso a horcajadas sobre su cuerpo y se llenó de él.
Era como si le estuvieran consumiendo, devorando entero. Ella se apretó sobre él como se cierra un puño, atrapándole con un calor intenso y húmedo, manteniéndolo sujeto por medio del poder de su propio clímax, que la arrasaba. Anonada do, Jasper contempló el cuerpo de Alice perlado de sudor, arqueado hacia atrás y vibrante...
Entonces ella comenzó a moverse, rápida como un relámpago. Le cayó el cabello por delante, como una cortina de un negro intenso, mientras se inclinaba y le mordisqueaba el labio inferior.
Él la penetró con más fuerza, con potentes acometidas, mientras se aferraba a sus caderas.
Entonces, Alice se echó hacia atrás apartándole despiadadamente del borde mismo de la cúspide.
—Todavía no, aún no —jadeó.
A pesar de que su visión se hizo borrosa y de que su cuerpo quería alcanzar la anhelada liberación, Alice alzó los brazos por encima de su cabeza, c mo había hecho cuando invocaba el poder. Jasper sintió la sacudida: fue como una flecha de punta roja lanzada a través de la bruma de un placer loco; algo bien definido, punzante, asombroso, que después de atravesarla a ella, penetraba dentro de él.
Jasper permaneció tendido como un hombre muerto, pero no importaba. En aquel momento, morir a cambio de obtener una experiencia semejante no le parecía un precio demasiado alto a pagar.
Se sintió como si le hubieran despellejado. Era como si las preocupaciones, las inquietudes hubieran sido reemplazadas por sensaciones en estado puro.
Quizá ya no sería capaz de volver a andar o a hablar, pero esos eran inconvenientes menores. Moriría como un hombre feliz.
Alice emitió un pequeño ronroneo. ¡Ah!, pensó él vagamente: todavía podía oír. Era una buena noticia. En ese momento, ella puso su boca sobre la suya. Jasper comprobó así que su cuerpo to davía podía recibir sensaciones. Mejor que mejor.
—¿Jasper?
Abrió la boca y emitió sonidos inarticulados. No se trataba de palabras, pero existen muchas formas de comunicación verbal. Él utilizaba una de ellas.
—¿Jasper? —repitió ella mientras recorría su cuerpo con las manos.
Definitivamente, era capaz de tener sensaciones.
—Mmm... —Se aclaró la garganta y consiguió abrir un ojo. O sea que no estaba ciego, después de todo. Una cosa más—. Eh... No estaba dormido. —Su voz sonaba oxidada, pero sonaba, aunque sintió la garganta terriblemente seca—. He tenido la experiencia de sentirme casi muerto, y no estaba mal.
—Ahora que has vuelto del más allá... —Alice estiró el cuerpo de nuevo y le dejó sin palabras al comprobar que seguía mostrando aquel brillo en los ojos—, otra vez.
—Eh... Bueno. —Notó cierta dificultad para respirar cuando ella recorrió su pecho con los labios—. Me vas a tener que conceder algún tiempo para recuperarme, ¿sabes? Quizá un mes.
Ella rió y aquel sonido pícaro le estremeció.
—En ese caso, puedes quedarte aquí tendido y tomarte el mes.
Alice continuó besándole. El sintió que se disolvía en la cama.
—Está bien. Si tengo que hacerlo, lo haré.
holaa jeje ke tal? les ha gustado este apasionante capitulo? espero ke si jeje
y tambien espero reviews
byee
