Hola hola jeje espero disfruten este

Recuerden de que nada me pertenece. La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer

Capitulo 38

Era un barrio tranquilo y elegante, lleno de hermosos y viejos árboles. Con las manos unidas sobre el regazo, Alice miraba los números de las casas.

—Veintidós, veinticuatro, veintiséis... ¡Ahí! Ésa es.

Mientras Jasper giraba hacia la entrada de una linda casa de estilo federal, ella echó mano al tirador de la puerta del coche. Jasper enganchó una mano en la cintura de sus vaqueros y la sujetó.

—Espera a que pare.

Cuando el coche se detuvo, Jasper vio que una chica morena, de constitución delicada, salía corriendo por la puerta delantera y cruzaba la hierba húmeda. Alice salió del coche a todo correr y se lanzó en sus brazos.

«Menuda estampa», pensó Jasper mientras salía del coche cuidadosamente. Las dos detenidas bajo la luz acuosa del sol, abrazándose como si quisieran fundirse la una en la otra. Se tambaleaban, enlazadas, sobre la lustrosa hierba, llorando, hablando al mismo tiempo y abrazándose.

Y, pese a que la estampa era ciertamente conmovedora, no había nada que Jasper evitara más que dos mujeres llorando. De pronto vio a un hombre de pie junto a la puerta y notó que tenía una sonrisa en los ojos y un vendaje en el brazo. Sin vacilar, Jasper pasó de las mujeres y se dirigió hacia la puerta.

—Edward Cullen.

Jasper tomó la mano extendida y calibró a aquel hombre. Cerca de metro noventa, guapo, pelo castaño, ojos de un verde más soñador que el de Alice Una mano fuerte que compensaba su refinado aspecto.

—Jasper Withlock.

Edward observó sus heridas y sacudió la cabeza de un lado a otro.

—Creo que te vendrá bien una copa.

A pesar de que tenía los labios doloridos, Jasper sonrió, agradecido.

—Hermano, acabas de convertirte en mi mejor amigo.

—Vamos, pasa —le invitó Edward, lanzando una última mirada a Bella y Alice.—. Ellas necesitan tiempo. Mientras tanto, nosotros podemos ponernos al día.

.

.

Le costó algún tiempo, pero al fin Jasper comenzó a sentirse más relajado, con los pies apoyados sobre una mesita baja y una cerveza en la mano.

—Amnesia —murmuró—. Habrá sido duro para ella.

—Ha pasado unos días muy malos. Vio cómo ese cerdo de su hermanastro mataba al otro cerdo de su hermanastro y luego iba a por ella.

—Nos pasamos por Salvini. Vi los resultados.

Edward asintió con la cabeza.

—Entonces, ya sabes cómo fue. Si Bella no se hubiera escondido... Pero, en fin, lo hizo. Sigue sin acordarse de todo, pero ya había mandado uno de los diamantes a Alice y otro a Rosalie. Yo llevo trabajando en el caso desde el viernes por la mañana, cuando Bella se presentó en mi oficina. ¿Y tú?

—Desde el sábado por la tarde —le dijo Jasper, y se refrescó el gaznate con un trago de cerveza.

—Hemos estado muy ocupados —Edward frunció el ceño y miró hacia la ventana—. Bella estaba asustada, confundida, pero quería averiguar qué había pasado y pensó que un investigador privado podía ayudarla. Hoy hemos tenido un pequeño incidente.

Jasper alzó una ceja y señaló el vendaje.

—¿Y eso?

—El Salvini que quedaba —dijo Edward con mirada firme y fría—. Está muerto.

Lo cual significaba otro callejón sin salida, pensó Jasper.

—¿Crees que fueron ellos quienes lo planearon todo?

—No, tenían un cliente. Aún no he dado con él —Edward se levantó y se acercó a la ventana. Alice y Bella seguían en el jardín, hablando atropelladamente—. La policía también está trabajando en ello. Tengo un amigo, Mike Newton.

—Sí, lo conozco. Es un tipo raro. Un poli con corazón y cerebro.

—Ése es Mike. Pero Emmett McCarthy está por encima de él. Y no le caen bien los detectives privados.

—A McCarthy no le cae bien nadie, pero es bueno.

—Querrá hablar contigo, y con Alice.

Jasper suspiró ante la idea.

—Creo que me vendrá bien otra cerveza.

Riendo, Edward se apartó de la ventana.

—Voy por otras dos. Ahora me cuentas cómo han pasado el fin de semana —sus ojos se pasearon por el rostro de Jasper—.Y cómo quedó el otro tipo.


jejeje kieren leer mas jejej?

espero reviews

byeee