Notas de la autora: ¡Hola queridos lectores! (as)! Muy pocas palabras, pero demasiado frustrantes. Con eso comienzo el capítulo, perdón por la tardanza, ahora que estoy (¡Por fin!) de vacaciones espero ponerme al corriente con los capítulos, pensé que nunca iba a acabar el capítulo 37 pero ¡Bum! La canción de Nothing to lose, hizo que mi inspiración subiera. Si quieren escuchar la canción, pueden buscarla en youtube o buscarla en mi página (Perfect Hell FF) que está adjunta en alguna de mis notas. Ahora sí, espero que les guste el capítulo.
Warning!: Lenguaje inapropiado, OoC, Suspenso, Lime, Lemmon, Pedofilia.
Kaoru (16) Butch (22)
Momoko (17) Brick (24)
Miyako (16) Boomer (20)
Fanfic Dedicado a: Marinav92
Disclaimer: Los personajes de Demashita! Powerpuff Girls Z NO me pertenecen. Lo único que me pertenece es el trama de este fanfic.
Demashita! Powerpuff Girls Z © Yoko Kamio
๋• Pasante ๋•
๋• By_Perfect Hell๋•
Kaoru abrió la regadera permitiendo que el agua fría hiciera estremecer su piel. Ya casi acaba el día, y no tenían noticias de Butch ni de Brick. ¿Y si los habían capturado? No, era imposible.
Si los hubieran capturado probablemente el psicópata ya se hubiera comunicado con Boomer.
Kaoru entrecerró sus ojos, quedándose pensativa por un momento. Las gotas frías recorrían su cuerpo con libertad, y en cierto modo la hacían sentir un poco más tranquila. Ella también había leído las pistas, pero no comprendía nada. Lo único que entendía es que ese tipo era hijo del tipo al que había matado Butch, pero… ¿por qué cobrar venganza por alguien muerto? ¿Por qué hasta ahora?
Kaoru negó con la cabeza, provocando que se mareara un poco. Puso sus manos sobre la pared para sostenerse, Kaoru se recargó sobre su espalda y se dejó caer lentamente, haciendo que sus glúteos quedaran sobre el frío suelo.
Cerró sus ojos lentamente, y sin que pudiera evitarlo empezó a llorar. Al recordar la expresión de horror de la madre y de la hermanita de Momoko, sin mencionar lo mal que se había puesto la abuelita de Miyako. Ahora se encontraban ahí, en la mansión Akamiya, esperando a que aquel ser sin corazón llamará para informarles si seguían vivas o no.
—Ya no quiero… no quiero… que… pase esto…—dijo Kaoru para sí misma, entre sollozos. Limpiaba su nariz con su misma mano, sorbiendo a cada rato el flujo nasal que escurría debido a las lágrimas.
Primero había perdido a su padre, después estuvo a punto de ser alejada de Butch, y ahora sus amigas. Agarró su cabello frustrada y lo apretó con fuerza que creyó que un poco más y lo arrancaría.
Ahogó un grito para evitar que la escucharan y se preocuparan más. No quería causar preocupaciones, por lo que se tenía que controlar, por su bien y por el de su bebé.
Kaoru abrió sus ojos lentamente, y miró el agua caer sobre el suelo. Empezó a recordar todo lo que le había dicho Butch, acerca de su pasado, lo que había hecho, como sufrió debido a la muerte de su madre y la hostilidad de su padre.
Se levantó del suelo, cerró el grifo del agua y salió de ahí cubriéndose con la toalla. Miró detenidamente el cuarto de Butch, lleno de pinturas tétricas, con una que otra fotografía autografiada de algunos de los mejores deportistas que ella conocía y algunos que nunca había visto en su vida. Fue lentamente hasta su mochila que se encontraba tirada en el suelo al lado de aquella cama llena de sabanas verde jade, Kaoru la observó tomándola por primera vez desde que había llegado a la mansión.
—Padre… ayúdame. —dijo Kaoru, sintiendo como la toalla caía al suelo, sentándose en medio de la cama, viendo el pequeño bulto que se veía alrededor de su vientre.
Abrió su mochila, sin tomarle mucha importancia a su desnudez y la vació viendo entre varios libros el de Dumah Djim.
Acarició la portada sintiendo entre sus dedos las diferentes texturas que habían utilizado para crear el libro. Lo abrió en cualquier página y comenzó a leer.
"Lo miré, miré como se desvanecía en el aire. Sentí ganas de vomitar, pero no lo hice. Aun sentía el revoltijo en mi interior, las tripas enredándose entre mi estómago provocándolo más y más… mi cerebro a punto de estallar. Mi corazón yendo cada vez más rápido. Si él estuviera aquí. Si él estuviera aquí, seguramente no tendría está terrible sensación de estarme desvaneciendo en el aire también.
Fue un golpe duro, pero lo comprendí todo: me estaba volviendo loca. Loca. Tal como me lo habían dicho mis amigos, mi novio, mis padres… estaba perdiendo el sentido. Estaba en un estado de demencia total."
Kaoru abrió tantos los ojos que pensó que se le saldrían del rostro. Fue cuando comprendió todo, comprendió realmente que es lo que estaba pasando. Comprendió porque habían secuestrado a Momoko y… porque a Miyako.
Se levantó tan rápido de la cama que pensó que se desmayaría, pero logró sostenerse de un mueble. En cuanto sintió más estabilidad, se paró firmemente y buscó su celular con la mirada.
—La casa en la que vivían…—preguntó Kaoru a Butch, acurrucada en su pecho aferrándose cada vez más a él—. ¿Aun sigue siendo suya?
—No, me parece que mi padre hizo que uno de sus abogados la vendiera después de la muerte de mi madre. Aun no sé a quién se la vendió pero supongo que alguien con una buena postura económica.
Kaoru sostuvo su cabeza y caminó hacia donde estaba su celular, lo tomó y sintió su respiración hacerse un poco más agitada, empezó a buscar un número en especial.
—El otro sujeto… ¿lo volvieron a ver?
—Me parece que quedó loco o algo así, ahorita ha de estar en algún manicomio o yo que sé.
Kaoru miró el nombre que se mostraba en la pantalla de su celular, su mano tembló y dudo un momento antes de pulsar la tecla para marcar; sin embargo, después de unos segundos lo hizo.
Butch llegó a la mansión al mismo tiempo que Brick, lo cual lo sorprendió. Se bajó del auto, y se acercó a él, viendo en sus ojos una chispa de victoria; sin embargo, el miedo que sentía también sobresalía en esos profundos "pozos" rojos.
No sabía realmente si decirle o no acerca de lo de la llamada de Momoko desde el celular de Arakami. Lo mejor sería esperar a que estuvieran todos, Brick se sentiría más fuerte en presencia de todos, y, probablemente él también.
Sin embargo, lo pálido que estaba después de la persecución con la que había tenido que lidiar, no era para exagerar.
Butch sabía que su hermano también tenía muchas cosas que contarle. Podía observar a la perfección la respiración agitada de su hermano mayor, se llegó a preguntar si él había sido perseguido al igual que él, pero deshizo esa idea al notar en sus ojos cierta inquietud que también comenzaba a invadirlo a él.
—Hay muchas cosas que tengo que contarles.
Butch sonrió levemente, no de felicidad, ni siquiera una sonrisa amarga, era una sonrisa a la que él consideraría una de las peores.
Una sonrisa inexpresiva, la sonrisa de un muerto en vida.
Era verdad que su padre lo llegaba a irritar demasiado, pero lo quería lo cual lo hacía sentirse jodidamente mal.
—Entremos…—escuchó por primera vez hablar a Brick, su voz había temblado un poco, haciendo que la voz de él amenazara con quebrarse al momento de pronunciar alguna palabra.
—De acuerdo.
Butch entró junto con Brick, mirando a la madre de Kaoru abrazando a la madre de Momoko. Dai miraba las pistas esparcidas con interés, aunque para Butch era más que claro que no entendía nada. Shou se aferraba fuertemente a la falda de su madre, al igual que la pequeña niña Akatsutsumi.
Y Boomer, estaba pálido y agotado. Butch entrecerró los ojos y buscó con la mirada a Kaoru, sentía cierta paranoia cuando no la veía, ya que pensaba que probablemente ya estaba en manos de aquel tipo desquiciado.
—Hemos llegado. —dijo Butch después de un momento, al ver que nadie notaba sus presencias. El ruido de la silla de Boomer al caer, hizo que le diera migraña, pero no dijo absolutamente nada.
Todos se reunieron a alrededor de aquella mesa caoba, que hasta ahora era la única que parecía ser el lugar más seguro en donde dejar esparcidas las pistas. Antes de continuar, Butch no pudo evitar preguntar por Kaoru…
—Se está bañando, dijo que volvería en unos momentos. —dijo Mitsuko con tranquilidad, a pesar de sus ojos ojerosos y de lo pálida que se veía aun conservaba aquella fortaleza que Butch conocía desde la primera vez que la había visto.
— ¿Y bien? —preguntó Boomer, con un nudo en la garganta.
Butch volteó a ver a Brick, sería mejor que su hermano mayor hablara primero, ya que seguramente la noticia podría perturbarlo y borraría toda información importante que pudiera estar en su cerebro en ese momento.
Miró a su hermano humedecer sus labios, y empezar a relatar lo que le había sucedido.
Kaoru salió en silencio del cuarto de Butch, llevando consigo su preciado libro. Se acercó despacio al escuchar unas voces provenir de la sala de estar, se detuvo y escuchó todo con cuidado. Se escuchaba como si estuviesen gritando, así que no le costaba nada de trabajo el averiguar qué es lo que decían en lo que parecía ser una agitada conversación.
— ¡Estás loco! ¡Nos debiste llamar!
—Claro Brick, para que los encontraran también la policía y les hicieran miles de preguntas. Sin mencionar, que los perros de aquel bastardo tiraban a matarme.
Kaoru se cubrió la boca con su mano, antes de que pudiera emitir algún sonido que la delatara que estaba ahí. Era más que evidente que algo le había sucedido a Butch, y por la ira de Brick era obvio que se trataba de algo malo.
—Esos hijos de puta. —dijo Dai, chasqueando la lengua. Kaoru abrió lentamente la puerta, esperando que no escucharan el sonido de la misma, las voces se escuchaban con más claridad e incluso su corazón había empezado a escucharse también.
Miles de dudas la invadían, si estaba equivocada no sería cuestión de pedir perdón y olvidar su error. Si estaba equivocada podría costarle la vida a una persona, incluyendo a una de las que más quería en el mundo entero.
Apretó su libro contra su pecho, sabía que lo que estaba haciendo era una acción bastante temeraria. Pero, era lo mejor que podía hacer; ella no era de las personas que solían esperar pacíficamente para ver si el problema se resolvía o no.
Kaoru era consciente de su estado actual, un embarazo no era para tomarlo a la ligera; pero con las cosas como estaban probablemente acabaría abortando a su hijo o algo así. Tantas presiones, tantas cosas que invadían su mente y no la dejaban razonar como era debido.
Kaoru cerró la puerta suavemente, se dirigió rápidamente al cuarto de Butch y cogió su mochila, se deshizo del estúpido vestido que la hacía sentir cómoda, tomó su sudadera un pantalón ajustable, escribió una nota sobre el libro, subrayando algunas palabras que ella creía conveniente y salió de ahí sin decirle nada a nadie.
Ella estaba embarazada, era consciente de ello. Pero, no hacía falta decir que ella era una embarazada demente.
—No podéis dejarlo, ya has tenido suficiente…
— ¿Qué ya he tenido suficiente? La palabra suficiente no encaja para nada.
Arakami miró aquel hombre de rostro inexpresivo y mirada sombría llevarse un puro a la boca, por momentos deseo que el humo lo hiciera colapsar pero no tenía tan buena suerte como para hacerlo.
—Hermano, ella no tiene nada…
—Ella era mi principal objetivo, además… fue la cierva que buscó ser comida por el tigre, no el tigre quien la cazó. ¿Cómo rechazar la oferta cuando el tigre muere de hambre?
—No entiendo, ya los has hecho sufrir lo suficiente. Esto es cruel.
—Cruel es una palabra fea, llamémosle diversión insana. ¿No te estáis divirtiendo?
Arakami negó levemente con la cabeza y desvió la mirada, no es que fuera un santo. El hecho de reemplazar a alguien era mucho, él prácticamente le había robado la vida a alguien más y lo estaba haciendo de nuevo pero de forma diferente, ya no tendría que pagar una cirugía plástica de millones de dólares ni tendría que desaparecer un cuerpo entero de todo Japón sin levantar sospechas.
No es que la policía fuera denigrante, era muy buena a su parecer. Daban un buen servicio, que incluso algunas veces temía que descubrieran todo lo malo que estaban haciendo.
Pero él no podía opinar, sólo debía acatar órdenes. Seguir su vida tal como la quisiera dirigir aquel hombre.
—Lo estamos haciendo por papá, ¿recuerdas?
—Ni siquiera mi padre hubiera llegado a esto.
Arakami escuchó un extraño sonido, y sus ojos se dilataron al ver que su propio hermano había levantado su mano derecha apuntándole con un arma; su cuerpo tembló y un zumbido pasó rozando su oreja, dejándolo un poco ensordecido. Lo siguiente que vio fue a su hermano soplando la punta de su arma.
—Saca toda esa basura de tu mente. No me vengas con moralidad, no vengas a pedirme piedad y sobre todo, no tengas miedo. Este mundo Arakami, está podrido al igual que las personas; así que es mejor que te guardes tus discursos de moralidad y deseches aquellos pensamientos de deslealtad, ¿me entiendes?
Arakami sólo podía asentir ante las palabras de aquel hombre, no podía hacer más. Era un cobarde.
—Kaoru, ¿te has quedado dor…?
Butch abrió la puerta de su habitación, estaba vacía. Su corazón se aceleró rápidamente, entró y empezó a buscarla desesperadamente, pero era inútil. Kaoru se había ido o alguien la había secuestrado.
No, no, no… esto no podía estarle pasando. Butch recorrió visualmente la habitación pero no había nada que valiese la pena.
Un grito desesperado quiso aparecer, pero antes de que lo diese, miró un libro en medio de su cama, con un papel escrito. Sus ojos se abrieron a más no poder, y por primera vez, sintió deseos de golpear a Kaoru.
Salió de ahí lo más rápido que pudo, junto con sus hermanos. Sin dar explicaciones, sólo arrastrándolos con él.
Kaoru era estúpida, era una gran estúpida. Pero aun así, por más estúpida que fuese, no iba a permitir que nadie se la arrebatara de su lado. Eso jamás.
Reviews?
blakefire love:
Arakami siempre tendrá ese aire de sospechas, incluso yo llegué a sospechar de él. Jaja, pero como puedes ver no tiene de todo la culpa. Gracias por el review.
Nicolet Ayala:
Muchas gracias por tu review, cariño.
MOMOKO012:
Hola, primero que nada gracias por seguir mi historia. Lo siguiente que quiero aclarar es que: no sé quien te haya dicho o por qué pensaste que esta historia era de alguien más. Esta historia es mía, propiedad de Perfect Hell de Fanfiction, si la vez en algún otro lado por favor hazmelo saber para reportarla, ya que eso es plagio. La verdad no sabía si agradecerte por tu review o no, pero después de todo eres una lectora y agradezco que sigas mi historia. Pero comentarios como: ¿quién es el verdadero autor de la historia? Me hacen sentir increíblemente mal. Como ya dije, el verdadero y único autor de la historia soy yo, y los únicos futuros capítulos que verán serán los que aun continúan dentro de mi cerebro y que iré escribiendo día a día con mis propias manos e ideas. Simplemente eso. Y por último no acepto sugerencias de los acontecimientos futuros, y espero esto no te moleste. Ya sabré si escribo alguna pequeña riña entre Momoko y Brick, pero como digo acepto críticas constructivas, no sugerencias de acontecimientos futuros. Gracias por tu review y lamento haberlo respondido públicamente, pero no tienes (o eso pienso) cuenta en FF, es por eso que lo hago publico. Gracias de nuevo, y espero te haya gustado el capítulo.
Azahara:
Gracias por el review. :)
Super lady yasha:
Gracias por el review, y como ya he leído en varios reviews. Arakami es muy sospechoso, jaja.
