DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a JenRar. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Full Circle
Outtake 2: La mecedora
POV Bella.
Sonreí hacia mis uñas recién pintadas, soplando suavemente el barniz casi seco. Alice estaría orgullosa de que hubiera hecho esto por mí misma, y especialmente de que quisiera hacerlo en primer lugar.
Había estado en "casa" por unos días. Charlie estaba en el trabajo, Sue en la reservación, y yo estaba en la casa de Charlie con Carlisle y Emmett. Habíamos convencido a Jasper y Edward de que se fueran a cazar. Habían estado preocupados por dejarme, pero Carlisle y Emmett habían prometido que entre los dos, podrían manejar algo inesperado.
Cuando el corazón de Lizzie comenzó a acelerarse y los pequeños ruidos que hacía al dormir se hicieron más fuertes, sabía que se estaba despertando.
Me puse de pie y me apresuré hacia las escaleras, lanzando una señal con la mano hacia Carlisle y Emmett mientras pasaba. Emmett había retado a Carlisle a un juego en el Xbox y, aunque Carlisle no jugaba muy seguido, podía ver que se estaba divirtiendo, a pesar de que, claramente, Emmett iba ganando.
Llegué a la puerta de la habitación y giré la manija, pretendiendo entrar y esperar hasta que ella despertara. Pero cuando cerré la puerta detrás de mí, ella suspiró y balbuceó cosas sin sentido, y me di cuenta de que se había despertado por completo entre el primer ruido que escuché abajo y el tiempo que me tomó llegar a la habitación.
—Hola, cariño —canturreé, tomando una cobija antes de inclinarme para cargarla. Aún me asombraba que no se alejara de la fría temperatura de mi piel, pero la cobija era necesaria para darle algo acolchonado y cálido, no solo por la temperatura, sino también por la dureza de mi piel comparada con la de ella. Lo último que quería era que ella moviera su brazo y se lastimara al golpearme.
Los grandes ojos verdes de Lizzie parpadearon hacia mí, ella continuó balbuceando, haciendo chillantes y felices ruidos de bebé mientras usaba mi mano libre para tomar un pañal y las toallas húmedas, llevando todo hacia la cama.
Mientras cambiaba su pañal húmedo, le hice cosquillas en la pancita, provocando una fuerte risa y luego hablé con ella, como si pudiera entender todo lo que estaba diciendo.
—Cuéntame una historia, Lizzie.
Sonreí cuando gritó y balbuceó en respuesta.
—Uh, ¿y luego qué?
Otro gritito y risa de bebé.
—¡No! —jadeé y ensanché los ojos—. ¿Y luego que pasó? ¡Dímelo!
Rio de nuevo mientras me inclinaba y soplaba en su pancita antes de abotonarle el mameluco por encima del pañal limpio.
Cargándola a ella y la cobija, dejé el pañal sucio en el bote de basura. En lugar de apresurarme a las escaleras, decidí que quería unos minutos más a solas con ella. No había tenido mucho de eso desde el día en que Laurent me había atacado y, mientras disfrutaba la compañía de todos, necesitaba un momento con mi hija para solo… ser.
Mirando la mecedora en la esquina de la habitación, fui hacia allá y me senté, cargando a Lizzie y dejando que jugara con mis dedos. Podía ver que estaba hambrienta, porque de inmediato se llevó mi mano a la boca. Suponía que el frío de mi piel debía sentirse bien, porque le gustaba morder mi nudillo si la dejaba.
—¿Sabe bien, cariño?
Su chillido en respuesta alrededor de mi nudillo me hizo reír.
Por unos minutos, me senté en silencio, meciéndome y mirándola. Le dije que tendríamos que dejar a su abuelo Charlie y la abuela Sue en unos días. Aún me pesaba el hecho de irnos, pero no había otra opción. Afortunadamente, sabía que podrían visitarnos, pero aún era difícil.
También usé el tiempo para pensar. Me preocupaba mucho por el futuro, en especial por el de Lizzie. Sí, ella tendría muchas ventajas, creciendo con una familia que podía llevarla a cualquier lugar adecuado para vampiros, y con todo el conocimiento que la familia entera tenía, ella aprendería más de lo que lo hubiera hecho de otra manera. Pero también había grandes riesgos. Los niños siempre se estaban cayendo y raspándose las rodillas o golpeándose… y esas cosas implicaban sangre. ¿Acaso la estaba poniendo en un horrible peligro por eso? Tenía fe en todos y cada uno de los Cullen y tenía que confiar en que, si Carlisle y Eleazar se habían equivocado y yo perdía el control la primera vez que se tropezara y sangrara, la familia entera estaría ahí para detenerme y evitar que la lastimara, de hecho, tenía que confiar en que la cuidaríamos de todos, dado que no era la única que podría sufrir una terrible pérdida de control.
Y luego, por supuesto, teníamos que preocuparnos de los Vulturi. Por ahora, ellos no sabían sobre mí, mucho menos de Lizzie. Y claramente no les diríamos. Los únicos que sabían de mi hija estaban o muertos o eran familia. Carlisle me había asegurado de que la familia de Eleazar mantendría el hecho de que estábamos criando a una niña humana para ellos y tenía que confiar en él, incluso aunque no conociera lo suficiente al clan Denali como para confiar en ellos. Había vocalizado mi miedo por los italianos a Edward el día anterior, y él me había prometido que Alice estaba vigilando nuestros futuros. Sabríamos antes de que hicieran un movimiento, y lidiaríamos con eso si llegara el momento. Hasta ese momento, no podía preocuparme por eso o sería incapaz de disfrutar el estar con mi hija.
Lizzie lloró infelizmente, sacándome de mis pensamientos.
—Hmm, apuesto que estás hambrienta, ¿no, cariño? —pregunté en un tono suave—. ¿Deberíamos ir abajo y prepararte una mamila?
—No hay necesidad —dijo Carlisle desde la puerta—. Alice me mandó un mensaje y dijo que debería subir esto; tuvo una visión de que la necesitarías.
Había estado tan metida en mis pensamientos que no lo había escuchado subir.
Me tendió una mamila caliente y su teléfono.
—También dijo que deberías llamarla.
—Gracias —le dije, sonriendo.
Carlisle acarició la cabeza de Lizzie con suavidad.
—Estaremos abajo si nos necesitas.
Asentí y sonreí mientras él dejaba la habitación. Después de acomodar el chupón de la mamila en los labios de Lizzie, la sostuve con la barbilla por un momento mientras marcaba el número de Alice.
—¿Tenía razón acerca de la mamila? —preguntó Alice a manera de saludo.
Riendo, contesté.
—Sí, tenías razón. Estaba sentada aquí con ella unos minutos después de que despertara y estaba a punto de bajar a prepararle una.
—Esa fue la visión que tuve antes de volver a Forks, tú sosteniéndola en la mecedora, quiero decir. La camiseta es diferente, pero además de eso, es lo mismo.
Suspiré, mirando a mi hija y riendo.
—Sí, esa fue una de las cosas que aprendí con rapidez después de tenerla: no uses algo que te importe si es ensuciado, escupido o vomitado.
Alice rio.
—Tendré eso en mente.
—Sabes, nunca he estado más agradecida por algo como por esa visión. Sé que ver el futuro es un don, pero también sé que es una maldición. Pero me diste de vuelta mi vida, de alguna manera. Si tuviera que dejarla… —Mi voz se perdió mientras mi garganta se cerraba de manera dolorosa.
—Pero no tienes que —me consoló—. Y sí, tienes razón acerca de ser un don y una maldición, pero las veces en las que vi a Jasper y la familia de Carlisle por primera vez y ser capaz de decirte que no tendrías que dejarla hacen que todo lo malo valga la pena.
Seguimos hablando mientras Lizzie comía. Alice me dijo de la nueva casa, de la mudanza y unas ideas que tenía para la habitación de Lizzie.
Cuando la botella se vació, dije:
—Necesito irme. Necesito hacer que eructe y luego veré si Carlisle puede cuidarla mientras voy a cazar con Emmett. Gracias de nuevo, Alice… por todo.
—Nunca tienes que agradecerme, Bella —dijo con reserva, algo raro en ella—. Tú eres familia... tú y Lizzie.
Familia…
Tragándome la emoción dentro de mí, murmuré:
—Aun así…
—Ven de compras conmigo a la primera oportunidad y estamos a mano, ¿de acuerdo? —bromeó—. Ahora ve. Cuida de tu niña. Y dale a Jazzy un beso por mí. Dile que lo extraño.
Reí.
—Lo haré. Te hablo después, Ali.
Cuando se despidió, colgué el teléfono y llevé a Lizzie a mi hombro, palmeándola con suavidad hasta que liberó el gas que acumuló al comer.
—Buena chica —le dije, riendo cuando Emmett aplaudió abajo—. Bien, cariño, vamos a ver si el abuelo Carlisle te cuida, ¿sí? Mamá también necesita comer.
Mientras bajaba con cuidado las escaleras, pensé en lo que Alice había dicho. Familia. Realmente sentía como si Lizzie y yo fuéramos parte de la familia Cullen. Era un maravillo sentimiento y, aunque aún no estaba feliz de que Laurent me hubiera mordido, finalmente sentía que quizás mi vida era mejor por eso. Siempre sería capaz de estar ahí para mi hija, Edward había vuelto y éramos más fuertes de lo que habíamos sido, y tenía a todos a los que amaba a mi alrededor.
Sí, la vida era buena.
¡Sorpresa!
Después de una eternidad, aquí está el segundo outtake de Full Circle, aun faltan varios y puede que igual me tome mucho tiempo, ojalá que no, jajaja, pero terminaré de subir los restantes.
Muchas gracias por la espera (si es que aún recuerdan la historia, jaja) y nos leemos la próxima ;)
xx
