SI MURIERA MAÑANA
FINAL CHAPTER
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES DE LA AUTORA:
A TODOS MIS REVIEWERS
A MIS FOLLOWS Y FAVS SILENCIOSOS
A MIS LECTORES ANONIMOS
NOTA ADICIONALES:
ESTA HISTORA TENDRA MULTIPLES FINALES ALTERNATIVOS. ¿LOS SORPRENDI' ESPERO QUE SI, ME ENCANTA HACERLO. CUANDO UN PARRAFO LO ENCIERRE CON *F* Y PONGA *FINAL 1* ESE SERA EL FINAL ALTERNATIVO UNO, MAS ADELANTE LA HISTORIA CONTINUARA PARA UN *F* Y PONGA *FINAL 2*, ESE SERA EL FINAL ALTERNATIVO DOS Y ASI SUCESIVAMENTE. DISFRUTAD, SOY MUY LISTA E INTENTE DAROS UN POCO DE GUSTO A TODOS.
PLANEO OTRA HISTORIA DEL FANDOM DE RANMA. TAMBIEN SERA BASADA EN OTRA HISTORIA MIA DE OTRO FANDOM, COMO ESTE TENDRAN SIMILITUDES PERO SERAN EN ESENCIA COMPLETAMENTE DISTINTOS. OS APATECERIS ¿K O M? USTEDES VOTAD.
SIN MAS, VAMOS CON EL CAPITULO.
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*F* La ceremonia avanzaba y los ritos comunes se llevaban acabo, entre cantos de melodiosos cantantes sopranos que acompañaban arpas, les enredaron en un lazo de plata e intercambiaron argollas.
Akane no podía creer que su boda, su boda de verdad, estaba siendo llevada a cabo, finalmente, ella toda bonita en un lugar tan hermoso, un día de alegría, miro a Toma y vio en sus ojos la pasión que se guarda en el corazón por alguien que se ama, con el sentimiento de la fuerza inmensa que mueve a toda la creación. Vio en el a un ángel que le daba la mano, a descubrir un mundo de pasión, y que nunca le faltaría con quién contar. Se sentía como una fuerza invisible que llenaba su pecho y recorría todo su cuerpo a través de su torrente sanguíneo, el amor llenando, consumiendo, reclamando. Los novios perdidos en sus miradas eran la toma central de las cámaras. Provocaban vítores y gritos de los habitantes de la isla.*FINAL UNO*
Kuno y Shinnosuke tenían la mirada en todos los accesos, en los techos, en cualquier lugar del cual pudiese aparecer Ranma. Había una alerta nacional.
Shinnosuke tenía una postura tensa, sus labios estaban apretados en una fina línea y era muy ocasionalmente cuando se permitía deleitarse con la novia. Sentía que su oscuro corazón se detenía solo de contemplarla.
Su novia también.
*F* El trato con Toma era claro.
Solo había un Rey: Toma
Y solo una reina: Akane.
Shinnosuke era el comandante de la seguridad nacional de la isla y Ryoga el visir de Akane.
Pero era una fachada.
Shinnosuke y Ryoga solo estarían en Tongenkyo mientras ella lo estuviera, jurarían su lealtad y su vida por ella y serían sus "compañeros" incondicionales, si su convivencia con la reina era cordial, cercana o sexual solo sería asunto de Akane y cada uno. Por no perderla. Por no lastimarla. Habían aceptado esa vida. Y qué feliz vida sería. Todos vivirían en el Palacio y cuidarían de ella. Hasta que alguno ya no quisiera estar involucrado. Si decidían dejarse, alejarse o excluirse sería respetado. Era un mundo de libertad.
Era un acuerdo.
Llano y simple.
Loco y complicado pero acuerdo al fin. *FINAL DOS*
Celos, muchísimos, Ryoga parecía ser el menos afectado. Pero a Toma y Shinnosuke les costó sangre llegar a un acuerdo.
Fue en la visita de Akane a París, que Toma busco al amigo al que Akane buscó antes en una provincia y encontró a Shinnosuke. Discutienron y terminaron en puños al intentar determinar quién la amaba más, quien la merecía más. Sin embargo conforme su conversación avanzaba. Se convertía en un laberinto sin salida con un solo común denominador: Akane.
*Flashback*
Shinnosuke golpeo su armario viejo hasta casi destrozarlo.
- Soy un señor de la noche, no necesito compartír a mi Akane con un niñito enamorado. Me carcome, me fastidia. Va en contra de lo que siento y soy. Te mataré si te veo tocándola.-
Toma sonrio sin malicia pensando en que el granjero Shinnosuke viviría lo mismo que él sufrió y vivió cuando conociera a Ryoga, Un hermano de dolor.
- Sobrevivirás...yo lo hice, después de que la vi contigo, y con Ryoga...-
- ¡Detente ya!- le rugió Shinnosuke, su corcel relinchando afuera inquieto.
Toma tomó su turbante y se lo colocó fingiendo despreocupación aunque en el fondo los celos le carcomían las entrañas.
- ¿Es un trato?
- Solo si ella está de acuerdo. - Le dijo Shinnosuke apuntándole con el dedo al corazón. Pálido y sintiéndose conmocionado.
- Lo estará si tú lo estás. De lo contrario veo difícil algún tipo de relación duradera entre ella y tú, ya sabes, será Reina.- Toma estaba lleno de convicción, Shinnosuke era un fuerte aliado, pero si no funcionaba, buscaría otras alternativas. Después de todo era un príncipe educado en la política. El amor no le había freído todos los sesos, su visir le había enseñado que en orden de obtener lo mejor en ocasiones dolorosos sacrificios deberían llevarse a cabo. Y definitivamente el no tenía pensado perder frente a Ranma. Ni nadie, perdería batallas pero ganaría la guerra. Akane sería SU esposa. Si ella necesitaba "Flexibilidad" por el diablo que lo sería por ella. Hasta cierto punto, era terreno desconocido este tipo de relaciones pero temía más el perderla.
Shinnosuke suspiró y se volvió a golpear el muro, Toma dio media vuelta. - Te enviaré la dirección del palacio, antes de salir dejare la invitación de la boda en la entrada. estoy seguro de que él irá, serás mi padrino, ya sabes...esperamos tu apoyo, Akane y yo.-
Shinnosuke guardó silencio y le mando una mirada mortal. Sintiendo que en las manos del niño hecho hombre monarca, retozaba su corazón. No había sido engañado, tampoco podía alegar traicion, únicamente seguir a su negro corazón, y esta vez, no se haría a un lado, esta vez, no vería a Akane a la distancia, sino que existía en realidad un futuro con ella. Desafiante pero futuro al fin. Y sonrio, si apenas unas semanas atrás pensaba en evocar su muerte. Ahora había frente a él un futuro brillante.
*F* Se dio una ducha fría, y mientras el agua casi dulce del rancho recorría sus músculos, y hacia su cabello hacia atrás en busca de mayor contacto con el agua, que ahora caía casi acariciando su rostro, medito acerca de si quería ser curado o no. Sobre si ella buscaba la cura o no, y sobre los obstáculos que Akane podría tener en esta nueva vida que de alguna manera ahora compartiría con el. Y su mente arrojó varios resultados. Fueron sus instintos de cazador de la noche los que le indicaron que inevitablemente habría alguna muerte, y que la fuerza que él tenía en su corazón, ese deseo crudo que sentía por ella, harían que fuera a él y solo a él al que ella más amara. Nadie podía competir contra el hecho de que ambos se entendían por ser...lo mismo.
*Fin del Flashback* *FINAL TRES*
Entre el tumulto de personas de la isla, Ranma olfateo un olor familiar, los cabellos de su nuca se erizaron al percatarse de que, era un gato, y no cualquier gato el que andaba cerca.
- Shampoo- Murmuro.
Fue casi inmediato que el gato se pego a sus pies relamiéndose los bigotes.
- Shampoo, querida mía, me ayudarás?-
El gato le respondió con una mirada devota. Y se encaminaron hacia el palacio. No pudo evitar en las pantallas la toma de los novios, y sintió que un terremoto personal lo sacudió, ella se veía preciosa, y se le notaba ¿ Enamorada? No, no podía ser. Apretó el paso.
Había muchos guardias, y de pronto se activó su yo policía, pensando en cómo evadir la seguridad, fue a un baño público y se arrojó agua fría, a la chica pelirroja sería menos probable que buscarán, Shampoo por el contrario se bañó en agua caliente. Ambas robaron ropa de quienes ahí distraídamente se duchaban. Ranma colocó tras de sí la pistola de plata y continuó su camino hacia el palacio. Cuando le ubicó Shampoo noqueó a 14 guardias mientras la pelirroja hizo lo propio con la otra mitad (Otros 14) , quedando libre el ala noreste del palacio, la más alta y más vacía.
Estando dentro Shampoo iba al frente pues nadie se separaría su llegada, y su cooperación con Ranma no fue desinteresada.
El líder espiritual dio la bendición final y les declaró casados así que procedieron a besarse. El público estalló en aplausos y vítores, sobre la cabeza de Akane fue colocada una delgada y fina Corona cuyo centro portaba una pluma turquesa y un diamante blanco. Ella sonrió conmovida y Toma sonrió por haber podido perpetrar su sueño de toda una vida, y contemplar frente a él a su ahora esposa, la princesa Akane Tendo.
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Dos disparos, chocaron con el candelabro de cristal del palacio haciendo este hacer e añicos en el aire y a los asistentes huir despavoridos, Toma se levanto y empuñó su espada. La oscuridad de hizo presente en el lugar. Y Toma agarro la mano de Akane en un intento Frenético.
- Akane y yo podemos ver en la oscuridad, nadie nos sorprendera - Le informó la voz de Shinnosuke.
Toma se tranquilizó y dejó la mano de Akane para comenzar a gritar a la seguridad del lugar, Kuno estaba distraído y sin ver nada fue rápidamente noqueado por Shampoo.
La mitad del recinto estaba siendo evacuado.
- No arruinarás esto- le gritó Toma a Ranma a través de la oscuridad.
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Shinnosuke no pudo contenerse más y tomo la cintura de Akane para devorar su boca en un beso apasionado y posesivo. Aprovechando la oscuridad plena del sitio y que aquel gesto desesperado sería anónimo para todos excepto para ellos.
Cuando terminó le acarició el rostro a una impresionada Akane que no atinaba a formar palabra completa, - Estarás a salvo, mantente alerta. Toma y yo hablaremos contigo más tarde.-
Akane se sintió tranquila pero excluida, al parecer había negociaciones de las cuales su opinión no fue requerida.
La luz volvió, Ranma apuntó su arma había Toma y le miró con desafío. Ya estaban frente a frente. Les rodeó el equipo de seguridad del palacio por los techos.
Mientras todos los invitados que aún quedaban les miraban boquiabiertos.
*F* -¿Le amas?, ¿Le amas de verdad?- Le casi murmuro Ranma a Akane, con el corazón en la mano, con las esperanzas al límite, viendo su argolla en el dedo y la corona que portaba sentía que ese era el dia para morir. Toma lo miro con odio.
-Si.- Le dijo ella a los ojos.
Ranma silenciosamente lloro, lloro el mar de lagrimas que ella lloro cuando le vio con Shampoo. Tiro el arma al piso y le dijo. –Me rindo. Por ti, lo hago- * FINAL CUATRO*
Toma,Kuno y Shinnosuke miraban a Ranma con mas simpatía, se relajaron en sus posturas de ataque.
-¡Pues yo no!- Grito Shampoo, semanas de odio al por mayor le pagaron tributo y cual gato humano pretendía saltar sobre Akane. En su mano izquierda tenía un cuchillo de comedor, de lo que sería la recepción de la boda, era de plata, tenía que ser de plata para matarla.
Un estruendo se escuchó en la sala, Toma giro su espada para aparecerse entre Shampoo y Akane, y asi lo hizo, pero a velocidad preternatural y como un borrón en la noche, fue el último invitado, el que empujo a Toma para colocarse en su lugar.
Mousse, fue impactado en el corazón por el cuchillo de Shampoo. Cuando esto paso Akane y Shampoo gritaron. Shinnosuke detuvo a Akane y no le permitió acercarse. Temia otro ataque de la amazona. Saco a Akane a jaloneos a la suite real, Toma lo miro a los ojos y asintió, era lo mas seguro. Ranma los siguió con la finalidad de proteger a Akane.
Ahora en el salón, además de los soldados, de importancia solo estaban Toma, Kuno, y Sasuke.
Shampoo sostuvo en sus brazos a su esposo en lo que fue la consecuencia de un fatal accidente. Pues a pesar de sus maltratos no le deseaba la muerte, y el había decidido morir por ella. Otra vez, lo perdía todo por Akane. O eso creía, Mousse aún con vida, tomo el cuchillo y lo saco de su corazón exhalando un gemido terrible, su sangre brotando a chorros.- ¿Por qué lo hiciste?- Le pregunto dolido a su esposa con un hilo de voz. Ella se agacho a querer explicarse. –Mousse, tu, no debiste…-
Mousse levanto el brazo y ahora fue su turno de enterrar la plata profundamente en el corazón de la amazona china. Todos gritaron. Shampoo lo miro a los ojos incapaz de hacer sonido por el dolor.
-¿Te vas conmigo?- Le pregunto Mousse. –Empecemos de nuevo, en otro plano, en otra vida. –
Y ella asintió. Muriendo primero.
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-Esto No Será un fiasco. Recojan los cuerpos, que mi esposa se entere hasta mañana, y que se cumpla su deseo…que los entierren juntos.-
En la suite real, Toma paso de largo a Ranma y entro para que Akane abandonara los brazos de Shinnosuke y se refugiara en el. Ranma tras la puerta no sabía si era el momento de irse.
EPILOGO
El sepelio y entierro fue tan triste como bello, a pesar de todo la bruja Cologne decía que sentía a su nieta en paz y feliz, y curiosamente a Mousse también. Comprendió la mayoría de los hechos pero odio para siempre a Ranma y Akane.
En el palacio de Tongenkyo corrian tres niños y las nanas tras ellos, un hermoso niño castaño de ojos madera, una pequeña castaña de ojos violeta, y El mayor, un pelinegro de ojos café.
-Saco tu cabello,- le decía Toma. –Me encanta, honre a mi primogénito con el hombre al que le debo su vida-
Una embarazada Akane se ruborizaba. Estaban frente al mar, sentados sobre sillas de hierro trabajado, ostentosas pero adecuadas. Jugando a las escondidas con ellos, estaban Ryoga y Shinnosuke, con las sonrisas mas grandes que jamas les habían visto. En ropajes de lino y seda.
Un ruido se escuchó, un golpe.
-Me has dado! Mousse me has pillado.- La risa del pelinegro resonó en los oidos de todos.
Ranma emergio de un enorme castillo de arena que llevaba horas haciéndoles, -Ven aca pequeñin- Y lo tomo en brazos para llenarlo de besos. Akane le miro, y se perdió en su angel hebreo, en esos ojos de mar que adoraba. Ranma también la miro con amor. Algo les decía que el bebe que estaba por llegar tendría la piel tostada y ojos como el cielo.
Decian en la isla que la Reina tenia demasiada compañía masculina, que los niños eran todos muy distintos, pero lo cierto era que la familia real como eran, eran felices. Y el palacio que alguna vez solo tuvo un niño triste, ahora albergaba descendencia real en abundancia…
Fin.
