¡Hola! :D Normalmente actualizaría el viernes, pero mañana no estaré en todo el día, por lo que... chan chan chan CAPÍTULO :D Que por cierto, va dedicado a mi darling Madhara Flux, que me ha ayudado mogollón estos días ( u v u ) ¡Gracias, babe!
Aquí dejaré una incógnita y en el capítulo siguiente la responderé. Pero no os diré cuál, así que debéis hacer las preguntas vosotros *risa malvada* Ahora os respondo y ya veremos qué tal con el cap.
lorenachiquita: ¡Gracias! Aquí una continuación ;)
CrazyClown99: ¡Graaacias! x3 Un gris oscurecidito podría ser. Gracias otra vez ( u v u )
Rebe Marauder: ¡OOPS! No puedo responder ninguna de esas preguntas... aunque... ¡una de ellas se responderá en este capítulo! ;D
Christine C: ¡Gracias! ( u v u )
Ro: Uff, gracias :P
MariWRL: JAJAJA ERA LA IDEA DE QUE PENSARAIS OTRA COSA MALPENSAOSOmg xD A mí también me dio mala espina e_e ldalskjd gracias ( u v u )
Frida12346: YO AMO QUE ME DEJES REVIEWS :DD JAJA Si necesitas Dark Harry tengo un Dark Harry en el que llevo un par de capítulos... PERO AÚN NO LE PUBLICO MATADME. Igual, creo que Harry os sorprenderá un poco ;) Oh, tranquila. He conseguido una gran ayuda y un apoyo, pero igual gracias, contaré contigo cuando necesite imaginación! :D spam forever alskdjasñkld mañana voy al museo Bellas Artes y probablemente me empaparé porque anuncian lluvia y me voy en motocicleta y creo que no sé por qué te estoy contando esto (?)
Katse: Claro, conociendo a Harry-enano-Potter(?) Ah. ¿No te gustaría? Pues puedo decirte que su historia está mazo complicada. Intentaré explicar un poco de ella, pero no me mates si acaban juntos (o no...). Vaisey x Draco otipí foreAh no tiene novio(?). ¿Te gustaría que te ayude? Podemos colaborar en el fic de la otra (Ah, claro, no puedo con los míos pero sí puedo con los demás, seh, seh (?)). ¡HOY ES JUEVES Y ESTOY PUBLICANDO! ¡FELICÍTAME! (?) PD: En Killing Stalking... sigo por el cap 2. No encuentro dónde leerlo, lo siento xDD HOY OS TRAIGO AMOR, CALMAD.
Madhara (Cariñí ): In... cre... di... vi.. fan... ta... bu.. lo... so *anotando en una libreta* Voy a usar esa palabra ;) ORGÍA, ESO NECESITOAh porqué lo decía. Me refiero a orgía de palabras, ojo ojito. Mi voluntaria de los uegos del Tomarry, ¡aquí te dedico el cap! ;DD En este capítulo querrás matarme (?) DOS ERIZOS BEBÉS SABES QUE YO QUERÍA UN ERIZO BEBÉ DE PEQUEÑA? *O* Tonks... bien, no puedo decir qué con ella, pero... *risa malvada* Aquí traigo el cap (UN DÍA ANTES *inserte el emoji de ojitos de corazón*)
GalaxInfinity: (cap 10) Cariño, yo he comenzado a hacer un fic así, sólo que nunca lo he publicado xDDDD Es que, como enamorada incondicional del Drarry, agregarle una tercera persona en discordia para hacer un trío ha sido, ¡OH! AMAZING! aunque dudo mucho publicar ese fic algún día fue uno de mis primeros de HP xd
Alexis: AQUÍ LO VEREMOS. El lemon te lo debo ( u w u )
Valerya Cullen: ¡Gracias! Uff, Tonks. Larga historia que no responderé próximamente. ¡Es parte de mis incógnitas! ( u v u ) Salu2~
GalaxInfinity: (cap 31) JKSLDJLASD TOM SÍ HARRY NO KSJDLASJDA
GalaxInfinity: (cap 35) Y aún faltan miembros del Aquelarre *-* miembros que agregaré prontamente. Y no, Dumbledore no sabe quién es Érebo (yo tampoco lo sabría...) y Sirius y Remus... ah, en este capítulo querrás matarme :P PD: Lo de Tonks es algo especial. Ya os explicaré por qué... en algún futuro muy lejano MUAJAJAJAJA.
Tsuruga Lia1412: HOLA :D A comenzar por la parte hot askñldjakslñ Lo llevaba pensando tipo sexo telefónico, verdaderamente. Debo hacer algo así porque si no me quedaré seca de ideas (tengo la teoría de que si no exprimo las ideas que tengo en mente éstas se secarán y no vendrán ideas nuevas). No hay posible trío con Remus, Tonks y Sirius. NO. WOLFSTAR FOREVER *alza las manos y tira fotitos Wolfstar* y ya daré una explicación al anillo... y a Tonks... y a, bueno, todo ;) VAISEY Y YO SOMOS IGUALES,HÁMAME (? ñlskdñals Pervertidirijillos *inserte luna pervertida de whatsapp* Odile es totalmente, uff, loca. Diría que es un poco como Bellatrix, pero no tanto. ¿Lo amas? ¿LO AMAS? OSPDMASLKDMASL me siento muy halagada ( /° A °\ ) leelo, no lo borraré nunca ( u w u ) Y oohh~ tranquila. He encontrado una ayudita (ayudaza), aunque espero poder contar contigo si necesito algo más algún día, me caes muy bien xDD
MiliMagui29: *lee todos los halagos con lágrimas en los ojos* Cuando me dicen cosas así es como que me dan ganas de llorar en serio. Me emociona mucho que aprecien mi trabajo al nivel que lo hacen. Y pues, diría que has errado un poco en mi personalidad xD Soy hiperactiva e imperativa, pero no soy nada alegre, ni simpática ( u v u ) En realidad soy muy borde y bastante gilipollas, SÓLO QUE VOSOTROS SOIS MIS LECTORES Y A MIS LECTORES OS AMO. alsñkasd gracias por decirme gran escritora *desmayán12* Me alegra mucho que te fascine mi Tommy *Tom le lanza un hechizo por llamarlo así* TONKS ESTÁ CON LOS MORTÍFAGOS PORQUE *le dan con una piedra para que calle* lo sieNTO YO QUIERO HABLAR PERO LOS PERSONAJES DE JOTAKÁ QUE ADOPTÉ NO ME DEJAN... ... UFF ESA TEORÍA. CRÉEME LO CERCA QUE ESTÁS ES ALGO INCREÍBLE PERO NO PUEDO DECIR NADA LO SIENTO :'DDD ¿Estarías dispuesta? LÑSKALÑSA Me caes bien, ya tengo a alguien que me ayude, pero TÚ PODRÍAS HACERLO TAMBIÉN PORQUE NUNCA PEDÍ A SÓLO UNA PERSONA háblame por MP babe te daré mi feisbuk ( u v u ) Y si necesitas ayuda también, yo podría hacerlo, no sé cómo ni exactamente cuál es tu idea pero YO TE AYUDARÉ (?) PD: WE BE BORN TO SHIP VICTUURI! PD2: Eres genial ( u w u ) TRAIGO UN CAP UN DÍA ANTES PORQUE QUIERO Y PORQUE PUED*le pegan*.
slñdasñld Me despido hasta las notas de abajo. Espero que les guste el cap, MUCHAS GRACIAS A TODOS POR DEJAR REVIEW, y gracias por las bonitas palabras que me dedicaron ( u v u ) Os amo. Hasta abajo!~ LEED :D
36. Reencuentro.
—¡Harry! —Harry entreabrió los ojos. Estaba teniendo un sueño agradable, en el que el sol se derramaba sobre él y Tom, que se encontraban en un jardín rodeado de flores coloridas y muy perfumadas—. ¡Harry, despierta!
Harry abrió los ojos y se encontró con todos borrones. Tanteó en busca de sus lentes y estos fueron puestos sobre sus ojos.
Hermione le sacudía ligeramente, y Harry sentía que algo había muerto en su boca. Se la cubrió con una mano mientras intentaba ubicarse en espacio y momento.
—¿Qué sucede, Hermione? —preguntó, dudoso. La chica lucía feliz. Eufórica.
—¡Está libre, Harry! —Hermione sonrió, radiante—. Han liberado al profesor Rousseau.
Harry jadeó y se olvidó de pronto del mal aliento, de que tenía los lentes torcidos y de que estaba en pijamas en una cama demasiado grande para ser la suya. Se incorporó tan rápido que sintió un mareo, pero preguntó:
—¿Dónde? ¿Cómo? ¿Él está… bien?
Hermione asintió con los ojos cargados de lágrimas.
—Dumbledore vino a decírnoslo esta mañana. Ya es de tarde, por cierto, pero Sirius te dispensó de clases, te dejó descansar… dijo que pasaste la noche en vela preocupándote, y te tuvo que dar una poción para dormir sin soñar para conseguir que pegaras el ojo.
Harry entrecerró los ojos como si estuviera enfadado con Sirius por drogarle. Pero el enfado le duró poco.
—¿Qué hora es? —preguntó, buscando algún indicio de luz solar. Todo estaba oscuro. Y para empeorar, su estómago gruñó estrepitosamente.
—Bueno, hmn… —Hermione dudó, avergonzada—. Acaba de oscurecer.
—¿He dormido todo el día? —Harry jadeó, pero se pasó la mano por el rostro, incómodo—. ¿Cómo está Cylean? ¿Dónde…?
Hermione le puso una mano en el pecho.
—Está en San Mungo. Sirius ha dicho que mañana podréis ir a verle; es sábado. Hoy urgía que descansaras. ¿Has tenido una visión de Voldemort? Eso ha sido lo que desencadenó la búsqueda, me han dicho.
—¿Qué…? —Harry dudó—. ¿Qué sucedió?
—Hubo una gran batalla —relató Hermione—, o por lo menos eso nos dijo Bill, el hermano de Ron. Hasta que de pronto apareció alguien enmascarado, que hablaba con la varita en su cuello y detuvo la pelea. Entregó sin rechistar al profesor Rousseau diciendo muchas cosas… pero, oh, Harry, habían matado a Ted Tonks. ¿Lo recuerdas? Es el padre de Tonks. Y Mundungus Fletcher estaba prácticamente orinado en los pantalones del terror. Dijo que no se esperaba semejante… "recibimiento".
Harry asintió con gravedad, recordando la conversación con Tonks.
—Debe ser horrible. Pobre Tonks —se mordió el labio, intentando resistirse. Finalmente no pudo—. ¿Quién era el enmascarado?
Hermione cambió su expresión a una extraña curiosidad.
—Se hacía llamar Érebo. Y, Harry, hay algo que debes explicarme porque no alcanzo a comprender, y he estado todo el día dándole vueltas a lo mismo sin tener idea de que…
—¿Qué cosa, Hermione? —Harry intentó tener una expresión neutra. Su amiga se mordió el labio, miró a las cortinas cerradas, y susurró:
—¿Por qué bromeabais con Vaisey sobre eso llamado Aquelarre? El grupo de Érebo se llama Aquelarre y…
—¡Harry Potter! —Harry se sobresaltó y Hermione detuvo su hablar para encontrarse con Dobby a los pies de la cama, con una bandeja repleta de comida—. ¡Es hora de la cena para Harry Potter!
—Vaya, gracias, Dobby —Harry sonrió—. ¿Sabes dónde está Sirius?
Dobby asintió fervorosamente.
—El profesor Sirius Black está en su oficina. ¿El amo Harry Potter quiere que llame a Sirius Black? —preguntó Dobby, con una gran expectación en los enormes ojos. Harry asintió.
—Sí, me gustaría hablar con Sirius, Dobby. Gracias.
Dobby dejó la bandeja de comida a los pies de la cama e hizo una inclinación exagerada en la que sus orejas tocaron en suelo y se desapareció con un "pop".
—Harry, ¿podrías responderme…? Porque si no, imaginaré algo peor de lo que es —Hermione intentó sonar segura y severa, pero su voz salió débil, baja. Harry alcanzó la bandeja de comida intentando que la copa cargada de zumo de calabaza no se volcara sobre las sábanas.
—Es… largo de explicar, Hermione —Harry bebió la copa, asombrándose de la sed que tenía y que no sintió hasta vaciar la copa por completo—. Muy largo.
Hermione apretó los labios en una fina línea.
—Tenemos tiempo.
Harry suspiró mientras levantaba un poco de puré de patatas con su tenedor.
—Tengo hambre, Herm. ¿Te parece si hablamos de esto después? En realidad, querría evitar el tema. Pero no te preocupes, hablaré contigo de esto. Lo prometo.
Hermione soltó un largo suspiro antes de levantarse de la cama.
—Será mejor que me vaya. Sirius me indicó despertarte, pero debo ir a la cena. Todos están bastante eufóricos: la noticia ya ha salido en El Profeta matutino.
—Vaya, qué rapidez —Harry no dejaba de asombrarse de la prensa—. ¿Cómo se enteraron?
—Al parecer había un periodista en San Mungo cuando llegaron con el profesor Rousseau. Ha costado, pero ha sonsacado algunas declaraciones y ha salido esta mañana como nota de última hora. Ha sido fatal. Por suerte, Rita Skeeter no se ha encargado esta vez, porque creo que de otro modo vomitaría.
—Hermione, estoy comiendo —le recordó Harry. Hermione se disculpó con la mirada.
—Lo siento, Harry, pero estoy siendo sincera —la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Sirius, cargando una pila de pergaminos—. ¡Ah, hola, Sirius!
Sirius sonrió.
—¿Te has enterado de las nuevas buenas, Harry? Bueno, pues sí, claro. He enviado a Hermione a avisarte… —Harry rió con disimulo y Sirius dejó los pergaminos sobre el escritorio de la habitación—. Será mejor que vayas a comer, Hermione. No te queremos enferma de nuevo. Todos estuvimos muy preocupados.
Hermione agachó el rostro y se sonrojó, balbuceando unas palabras incómodas, y se marchó sólo dedicándole un "buen provecho" a Harry.
Sirius tomó asiento junto a Harry y le robó una pata de pollo. Harry apenas si peleó por él: Sirius era demasiado buen padrino como para no dejarle la felicidad de robarle algo de comida del plato.
—¿Y? ¿Cómo te sientes, Harry? —Sirius ladeó la cabeza, divertido—. Has estado enfermo todo el día por quedarte hasta hartas horas de la madrugada sin poder dormir pensando en el destino de tu amado, por cierto.
Harry rió.
—Muy acercado a la verdad. ¿Es verdad que podremos ver a Tom, quiero decir, Cylean, mañana?
Sirius asintió.
—Os reencontraréis, por fin.
Harry sonrió. No esperaba otra cosa.
.
La habitación en San Mungo en la que el profesor Cylean Rousseau se encontraba estaba custodiada por Aurores. Harry entró luego de un chequeo general que asegurara su identidad.
Entró seguido de un sanador con aspecto de anciano estrafalario, con larga y puntiaguda barba blanca y cabellos como si hubiera sufrido un choque eléctrico.
—¡Cylean! —Harry dejó que todos los sentimientos que había estado sintiendo durante todas esas semanas salieran en aquel quejido ahogado. Cylean abrió los ojos, nunca tan azules, y una débil sonrisa se curvó en sus labios.
—Harry.
Pareció agotado con tan sólo decir esa palabra, y cerró los ojos. Harry se acercó de forma tímida hasta donde él estaba para sujetar su mano con una mano temblorosa, tocarlo, subir los dedos por las venas azules de sus brazos y tocarle el rostro ensombrecido con una barba dorada áspera, las cejas desprolijas, los párpados cerrados que apenas temblaron bajo su toque.
—Te he echado de menos —susurró Cylean, con la voz completamente ahogada, como si con sólo hablar sintiera dolor—. Mucho. Me preocupaba a cada segundo sobre qué te pudieron hacer, o qué te habría pasado…
Harry sintió su corazón latir de forma desaforada en el pecho. Era todo una actuación, pero una actuación que estaba trastornándole: los ojos le ardían, la garganta le era un nudo, e iba a llorar. Pero no llorar por estar actuando. Llorar de verdad. Llorar porque le había echado de menos todo este tiempo, llorar por haber visto cómo se torturaba a sí mismo en aquella visión, llorar por no poder recibir sus besos, llorar porque Abril se había acabado y con Mayo quedaba menos tiempo para estar todo el tiempo junto a Cylean… Junto a Tom…
Cylean abrió los ojos, preocupado.
—¿Te encuentras bien? —preguntó, con la voz débil. Harry dejó que las lágrimas fluyeran, porque de otro modo no sería creíble, porque de cualquier modo sentía que necesitaba llorar.
—¡Claro que estoy bien, bastardo! —Harry sentía las emociones desbocadas—. ¡Estoy perfectamente! ¡Sólo que te he extrañado un montón, y que ahora que te tengo cerca tengo miedo de acercarme por miedo a hacerte daño, y estás tan débil, joder! ¿Sabes lo preocupado que he estado por ti todo este tiempo? Me preguntaba dónde estarías, cómo estarías, cómo te estarían tratando —la risa burlona le salió como un sollozo ahogado—. Merlín, Cylean. Merlín bendito.
Cylean le contemplaba con fiera preocupación que se fue ablandando hasta un cariño demasiado empalagoso. Intentó incorporarse y Harry fue quien se agachó para rozar sus labios de forma tímida con los suyos; y, a pesar de ser un roce de labios, fue privado e íntimo, cálido y tierno. Fue aquello que más necesitaban, aquello que habían anhelado, aquello que llevaban semanas esperando.
—Te amo, mocoso —susurró Tom en sus labios. Harry rió.
—Yo también.
—¿Te he dicho que eres un actor excelente? —le susurró cuando Harry apoyó su frente contra la suya. Harry negó.
—Según tú, soy pésimo. Tal vez es que no estaba actuando.
Tom rió suavemente.
—Me siento halagado. Eres especial para mí, ¿lo sabes?
—Y tú para mí.
Volvieron a besarse hasta que el sanador se aclaró la garganta unos segundos después y debieron separarse. Los sanadores eran discretos, por suerte; lo que sucedía dentro de la habitación de un paciente era secreto profesional, y mejor así, porque de otra forma Harry debería haber matado al anciano por haberle visto besarse con Tom.
Pero le necesitaba tanto…
—Si me disculpa, joven Potter —la voz chillona del sanador le hizo apartarse y mirarlo de malas maneras—, es mi turno de controlar el estado del señor Rousseau, ¿así que podría…? Luego podría volver a entrar, claro.
Harry asintió y salió de la habitación. Grande fue su sorpresa a no encontrar a Sirius por ninguna parte, pero oír jaleo en una habitación al finalizar el pasillo. Parecía que alguien se había olvidado de poner encantamientos de silencio y privacidad, y Harry se acercó a ver quiénes se encontraban allí, discutiendo a viva voz.
—¡Te he dicho que no, Albus! —Sirius tenía los brazos en jarra, y contemplaba al director ceñudo—. ¡He intercedido legalmente para tener la custodia de Harry! ¡El vendrá conmigo este verano!
—Sirius, debes comprender… —Dumbledore hablaba con voz calmada, a pesar del fuerte tono que había utilizado Sirius—. Es primordial para todos nosotros que Harry vuelva a casa de sus tíos este verano. Es más que necesario que esto se lleve a cabo, sólo por la seguridad de Harry…
—¡La seguridad! ¡La seguridad! ¡Me corro en la seguridad, Albus! ¡Harry está mucho más seguro conmigo, un mago experimentado, que con un grupo de muggles! ¿Tú acaso sabías lo que vivía Harry en esa casa? ¿Tenías idea?
Dumbledore parecía sorprendido de aquel planteo.
—Llevaba un corriente, sí. Pero, Sirius, es importante la protección de la sangre de Harry. Con el sacrificio de Lily, solo Petunia es capaz de cuidar suficiente de Harry…
—¡Pero NO lo hace! —Sirius parecía muy tentado a sujetar al director del cuello—. ¡Ella permitió que sucediera todo lo que sucedió! ¡Ella consintió a su hijo hasta que se creyó invencible! ¡Ella puso ideas erróneas en la cabeza del pastel de cerdo de su hijo para que creyera que abusar de Harry sería una gran, gran idea! ¿Cómo gente como esa podría ser la más adecuada para Harry, Albus? ¡Explícame!
Dumbledore sacó su varita y suspiró. Sirius se puso en guardia, pero cuando el anciano director le apuntó con la varita, no sacó la suya, como si esperase que no fuera capaz de maldecirlo.
—Lo lamento mucho, Sirius —dijo Dumbledore con una sonrisa trágica en el rostro poblado de arrugas—. Decession.
Harry retrocedió con náuseas. Retrocedió hasta la puerta de la habitación de Sirius, en la que los Aurores se contemplaban ajenos al escándalo en aquella habitación, y Harry exigió:
—Por favor, no le digáis a nadie que estaba en aquella puerta.
Ambos asintieron. Harry no les conocía el rostro. Eran dos Aurores del Ministerio, no dos Aurores de la Orden. Eso le favorecía.
Dumbledore salió, seguido de un atontado Sirius. Harry pudo ver el brillo desvaído en sus ojos grises, el cómo parecía mirar sin hacerlo del todo. Sintió rabia, pero no fue capaz de expresarla.
—Harry —Sirius se adelantó a Dumbledore como si acabara de espabilarse de haber dormitado un poco—. ¿Y Cylean?
—Adentro. En sanador me pidió que saliera por unos minutos —Harry se mordió el labio—. ¿Qué sucedió? ¿Por qué estabais allí?
—Estábamos arreglando un par de cosas —respondió Dumbledore afablemente—. Entre ellas, tu destino este verano.
Harry subió sus muros de Oclumancia y contempló los ojos de Dumbledore. "Vamos, dímelo ya, estúpido viejo. ¿Acaso crees que estaré feliz por ello? Anda, atrévete". Dumbledore no apartó la mirada; es más, solo sonrió.
—Harry —Sirius se acercó a él para poner una mano en su hombro—. No es que no te quiera este verano en casa, pero sucede que Grimmauld estará lleno de miembros de la Orden yendo y viniendo, ya sabes, será muy complicado, y deberé buscar otro departamento en donde vivir, y aún no sé muy bien si podré sacar dinero de Gringotts porque todas las cuentas Black han sido congeladas por no tener heredero…
—Excusas —Harry no quería enfadarse con Sirius, de verdad que no quería; probablemente Dumbledore acababa de hacerle un conjuro de memoria y decisión, y no quería enfadarse con Sirius, pero debía enfadarse con Sirius—. Tú… no me quieres en tu casa, contigo. Entiendo.
—¡No, Harry! —Sirius le sujetó de los hombros con demasiada brusquedad—. ¡Por supuesto que te quiero! Y más aún, conmigo, este verano. Pero será mejor para ti ir a casa de tus tíos… será temporal. Tan pronto cumplas los diecisiete tendré un departamento listo para ambos. Será poco tiempo, un par de semanas… ¡lo prometo!
Harry, que ya tenía lágrimas en el rostro por la conversación con Tom, dejó florecer un par más y se limpió el rostro con la manga de la túnica.
—¿Estás… hablando en serio? ¿Realmente quieres que viva contigo cuando cumpla diecisiete?
La sonrisa de Sirius fue radiante.
—¡Claro!
Harry intentó sonreír, pero falló al ver la sonrisa victoriosa de Albus Dumbledore.
...
Apenas llegaron a Hogwarts, Harry se decidió a decirle la verdad a Sirius.
—Sirius… —contempló a su padrino con una expresión indescifrable. Sirius le miró, ladeando levemente la cabeza, como un chiquillo—. Dumbledore te lanzó un hechizo.
Sirius alzó las cejas.
—Ven a mi habitación después de la cena. Hablaremos allí.
Harry cenó sin ganas, y cuando sus amigos preguntaron, dijo que era porque le había preocupado el estado de salud de Cylean. Todos le dieron apoyo moral. Finalmente, Harry acabó de comer y en vez de ir a la Sala Común, fue a las habitaciones que habían pertenecido a su novio.
Sirius le esperaba.
—Lo sé —dijo simplemente—. Sé que Dumbledore me lanzó un hechizo. Es un poderoso hechizo que consigue que las personas se replanteen sus decisiones, les hace dudar, concordar con otras. Fue muy utilizado en la época de Grindelwald, según oí. Pero tiene puntos ciegos: no puede hacer que uno olvide sus decisiones, simplemente olvida que el hechizo fue lanzado hacia ellos y dudan de lo que tomaron. El hechizo, o maldición según lo veas, afecta a la mente… pero no hace nada cuando muchas de las decisiones y pensamientos fueron ocultos tras un muro de Oclumancia.
Harry sonrió, radiante.
—Dumbledore no verá qué lo golpeó.
Pero Sirius negó con la cabeza.
—No, Harry. De verdad debes ir a casa de tus tíos este verano. No es algo que yo desee, claro, pero es algo que el viejo ya decidió. No puedes, no podemos, tomar una decisión diferente sin tener el radar de Dumbles sobre nosotros.
Harry cerró los ojos, que le ardían.
—Bien. Pero tan pronto cumpla los diecisiete, iremos a Las Vegas.
Cuando abrió los ojos Sirius sonreía, radiante.
—Ese es mi muchacho.
...
Los días se convirtieron en semanas, y abril le dio paso a mayo, y con mayo llegaron los exámenes.
Harry salía del colegio todos los días para ir a San Mungo. Se llevaba los pergaminos y los libros y estudiaba junto a Tom, que poco a poco iba ganando algo de peso, sus heridas se iban sanando, y debía ser tratado por un sanador mental tres veces a la semana. Esos días Harry le acompañaba en silencio mientras Tom, en una actuación merecedora de un premio, narraba los horripilantes sucesos que había vivido en un mes de cautiverio: las torturas, el maltrato, la humillación. Al principio la sanadora Goone había querido dejar a Harry fuera, pero Tom había insistido: necesitaba a Harry con él. Y si bien al principio ella había parecido reacia, se fue dando cuenta de que la presencia de Harry Potter ayudaba a Cylean Rousseau.
Por los pasillos del colegio se corría la voz de que la maldición del puesto de Defensa había afectado a Cylean Rousseau, y no sabían si iba a dar clases el año próximo.
—Es terrible —había oído decir a una chica de primero—. Era tan buen profesor…
Hablaban de él como si estuviera muerto, como si jamás fueran a verlo recuperado. Por eso fue una sorpresa para todos cuando, el día de los exámenes, con túnica púrpura, pantalones rasgados y camiseta sin mangas de The Clash, el cabello libre a ambos lados del rostro. Había una cicatriz rosada en su mejilla, y ya no llevaba aretes, pero era él, el profesor Cylean Rousseau.
—¿Qué esperaban, niñatos? —bramó él, cuando le vieron frente al aula de clase y muchos jadearon, como si estuvieran viendo un fantasma por primera vez—. ¿Qué me perdería algo tan importante como los exámenes para vosotros? Ahora, hacedlos. Si desaprobáis, os asesinaré; no he estado todo el año dándoos clases para que desaprobéis un examen. Comenzad.
Harry sonrió. Cylean se sentó en el escritorio y comenzó a ojear un cuaderno con las notas de Sirius sobre las clases que se había perdido. Harry no había visto a Tom en el desayuno, por lo que creía que acababa de llegar. Y sonrió, simplemente sonrió, mientras hacía el examen con una facilidad sorprendente.
Fue el primero en entregar la parte teórica y salir al exterior por la parte práctica, que se haría después del almuerzo, pero quería ver a Sirius. Allí, su padrino terminaba de arreglar algunas cosas.
—Muy bien, Harry —la sonrisa de Sirius era brillante—. ¿Qué tal te ha ido?
—Fabuloso —le dijo—. Un Extraordinario.
Sirius le guiñó un ojo.
El resto del examen transcurrió bien. Más que bien para Harry. Y cuando acabaron, se dejó relajar sobre el sillón favorito de la habitación de Tom.
—Bonita impresión, hoy —le dijo cuando el hombre entró, seguido por su padrino. Tom se apartó el cabello del rostro y puso los ojos en blanco.
—No sé de qué me hablas.
Harry rió.
—Los sanadores han dicho que debe tomárselo con calma —dijo Sirius, pasando junto a Tom y dándole un empujón con el hombro—. Así que ve a la cama.
—Estoy bien —remarcó Tom, mientras todo él cambiaba. El cabello se oscureció al igual que los ojos, la piel y el rostro se modificaron. Sin embargo, después del cambio, lucía agotado.
—No me parece que estés bien —comentó Harry, acercándose a su novio—. ¿Qué te sucede?
—Nada —siseó Tom—. ¿Por qué coño debería sucederme algo?
—Porque luces agotado.
Tom chasqueó la lengua.
—Mucho tiempo sin utilizar las habilidades de metamorfomago. No creí que pudiese ser de este modo, ya sabes, cuando no usas algo esto parece resentirse.
Harry asintió.
—No deberías…
—Sí, si debo. Si no vuelvo a utilizarlas, se resentirán aún más —chasqueó la lengua nuevamente, sentándose junto a Harry—. En fin. ¿Qué tal te ha ido en el examen práctico?
—Mejor que en teórico, espero —murmuró Sirius, leyendo un pergamino—. Aquí hay millones de cosas erradas.
—¡Mientes! —Harry se levantó para ver el pergamino que Sirius leía. Estaba en blanco—. ¡Casi me haces dar un infarto!
Sirius, infantilmente, le sacó la lengua. Entonces Tom, ladeando la cabeza, vio el dedo anular de Sirius.
—Black, ¿puedo ver tu anillo? —preguntó, seriamente. Sirius alzó las cejas, pero se lo quitó y se lo entregó—. Vaya.
—¿Qué sucede? —Harry observó el anillo. Plateado y negro, con el lobo aullándole a la luna. La sonrisa de Tom era extraña.
—No sabía que te habías comprometido, Black.
—¿Comprometido? —dudó Sirius—. ¿Por qué lo dices?
—Es un anillo de compromiso —expresó Tom, jugueteando con él en sus dedos—. Están hechos por hombres lobo para comprometer a sus parejas. Sin embargo, tienen muchas propiedades mágicas lupinas: protegen al que lo usa, y cosas así. Greyback tenía varios de ellos para sus "cachorros".
Sirius quedó helado. Entonces, cuando el anillo volvió a su dedo, se aferró a la cabeza. Se dejó caer en el suelo, aferrándose a la cabeza con ambas manos, como si estuviera en un gran dolor.
—¿Sirius? —dudó Harry, acercándose a él—. ¿Te encuentras… bien?
—¡Maldición! —gritó Sirius—. ¡Maldito bastardo! ¡MALDITO!
—Sirius… —Harry le tocó, pero Sirius se apartó.
—¡Me obliviató! —gritó—. ¡Remus me obliviató!
—¿Qué? —Harry se apartó—. ¿Cómo pudo…?
—No lo recuerdo. ¡Es por eso que no lo recuerdo! ¡Es por eso que tengo una laguna, y que luego de ello desconfiaba de él! Él… me borró la memoria.
—Remus no sería capaz —Harry no sabía qué decir exactamente. Pero decir esto fue lo peor que pudo decir.
—Lo peor es que no sé de lo que sería capaz y de lo que no. No sé. Porque sé que él borró mi memoria, pero no sé qué sucedió, no sé qué… diablos, no…
Se levantó del suelo, como si fuera un Inferi poseído, y caminó hasta la chimenea. Arrojó polvos flú y gritó "La guarida" antes de arrojarse al fuego verde.
Harry contempló aquello con duda, para luego volver hacia Tom que lo contemplaba, serio. Se acercó a su pareja y tomó asiento junto a él para dejarse abrazar y reposar su cabeza contra el pecho de su amor, oyendo los latidos de su corazón, mientras su propio corazón estaba en crisis por la historia, lo que pudo suceder y no, con Sirius y Remus.
¿Y? *le lanzan tomates* ESPERO QUE NO ME ODIEN.
Se acercan momentos cruciales para el Wolfstar. Y para el Tomarry. Aunque de mi parte el Tomarry ha vivido la cuota de estrés que debían vivir. DE MOMENTO. *risa malvada* No, no os explicaré hasta dentro de unos caps, no os diré cuántos...
En el capítulo siguiente ahondaremos un poco más en nuestros queridos Sirius Black y Remus Lupin. Los amo casi tanto como a Tom y a Harry. ( u v u ) Aunque mi amor por Draco no me lo quita nadie, aunque sé que nadie me lo preguntó (ggg).
Así que, ya saben. Por favor dejen sus hermosos reviews que me alegran el día. Ya saben que sois los mejores lectores que he podido tener, ¿verdad? Sois los mejores. Os debo mucho sexo gay entre Harry y Tom y muchos one-shots de partes que le he cortado a este fic para publicar los capítulos con urgencia.
Probablemente remasterice el fic. De aquí a un par de meses, lo vaya publicando en wattpad con algunos arreglos, detalles, retoques... alguna que otra ilustración, entretiempos en los que se expliquen situaciones o emociones, cartas extensas en el tiempo en que se comunicaron Harry y Tom fuera del colegio (antes de comenzarlo, diría...). Os los debo. Pero actualmente no tengo el tiempo, es sólo una idea que planeo hacer a futuro. Amo muchísimo a este fic. Es mi bebé adorado. Espero que vosotros lo améis tanto como yo.
Insisto: ¡quiero reviews! No os cuesta nada dejar un bonito comentario sobre el fic, sobre vuestras opiniones, dudas, quejas y sugerencias (oops, parezco compañía telefónica). Así que si me dejáis un review os daré amor. Mucho amor. MUCHO AMOR. *risa perversa*
Baibaibai.
~Oops!... I did it again
I played with your heart, got lost in the game
Oh baby, baby
Oops!... You think I'm in love
That I'm sent from above
I'm not that innocent~
