Ok, desaparecí de nuevo lo sé, lo siento :( pero solo diré una cosa... exámenes T.T

En otras noticias: Por fin estoy de vacaciones! así que teóricamente no tendría ningún problema con seguir los lunes de manera constante... excepto por el próximo lunes 23 y luego el 30 porque me voy de vacaciones esas semanas y como siempre no tengo acceso a mi computador :) así que los estaré actualizando en como sigue la historia en tres semanas más!

Ninguno de los personajes, ni tampoco la historia original del juego Dark Parables: The Little mermaid and The purple tide me pertenece :)


- Parece que el rey tiene prisa
- Ágata no deberías ir buscando pelea por todos lados... Tal vez dejar que Marcus fuera tu tutor no fue una buena idea -exclamó Philip levantando una ceja en mi dirección
- Pues ya es tarde para eso... Y ni siquiera pudimos enfrentarnos al rey... ¿Dónde está Jack?
- ¡Aquí! -vino la respuesta rápida dentro de la habitación en la izquierda del pasillo
Philip y yo entramos en la habitación de la que parecía otra princesa también.
- Eso fue rápido -lo miré
- Sí, bueno, discutir por la decisión no iba a ayudar a la causa de seguir al rey ¿o si?
- Ok, tienen razón -como siempre Philip se dedicó a registrar los documentos de la habitación- Al parecer el rey convocó a la diosa del mar hace algún tiempo... Bastante tiempo, pero no parece ser ¿algo bueno?
En el momento en que iba a acercarme a ver el documento que Philip sostenía en su mano, la habitación se volvió muy helada y una figura se nos apareció.
- ¿Otro fantasma?
- Shhhh -le indiqué a Jack que dejara hablar al hombre que se nos había aparecido
- Ahora conocen mi pecado... El rey está reparando ese antiguo artilugio, pero no sabe nada sobre él... Esta cegado por la ira, esa máquina podría destruirlo a él o al mundo
Y ya había desaparecido.
- ¿Y ese quién era? -pregunté y Philip me tendió el diario de la princesa- "Bajo el consejo del canciller mi padre invocó a la diosa del mar, apareció como una furiosa tempestad y convocó una marea gigantesca que hundió el reino, yo y mis hermanas nos convertimos en sirenas y nuestro padre se transformó en un monstruo... Puede que hayamos sobrevivido, pero la maldición persiste, no tenemos piernas para caminar por la tierra y estamos atados hasta la eternidad al mar"... ¿Por qué el canciller recomendaría semejante estupidez?
- Ni idea, está claro que su consejo no lo deja descansar... Y ahora sabemos a qué se refería el rey cuando mencionó que serían libres de nuevo -concluyó el mayor de nosotros

No pasó mucho tiempo antes de que encontráramos un diario que perteneció al canciller en su momento.
- Ahora entiendo... El canciller apoyaba secretamente al reino de Kokkino y por eso aconsejo tan mal al rey de Prasino... -empecé
- Causando no sólo esta tragedia sobre Prasino, sino que quedándose a rondar por aquí... -siguió Jack
- Y no creo que haya valido la pena porque a juzgar por las ruinas de la superficie, el reino de Kokkino no resultó victorioso -terminó Philip
- Es hora de seguir al famoso rey...
Nos dirigimos a la puerta donde faltaban los caballitos de mar y luego de un poco de magia, partimos a buscarlos.

Cuando logramos abrir la puerta nos vimos en la sala del trono y logramos escondernos a tiempo para escuchar la conversación de la princesa con su padre.
- Padre, ese muchacho tenía el orbe, ¡pero tú anguila se lo tragó entero!
- ¡Entonces busca a esa bestia y destrípala si es necesario! ¡No me importa lo que tengas que hacer! ¡Necesito ese orbe! ¡Hazlo!
Y se esfumaron.
- Parece que el interior del rey está tan podrido como su apariencia -comentó Jack
- Y que lo digas -lo secundó Philip
- No puedo creer que vayan a matar a la anguila tan cruelmente...
- ¿Ahora te importa? -ambos me quedaron mirando
- No, pero si van a hacerle eso a la anguila, ¿qué le harán al encapuchado?
- Tienes un punto, debemos encontrar una forma de salvarlo de la sirena...
Me puse a registrar la habitación mientras pensábamos, después de todo ni siquiera sabíamos dónde encontrar a la famosa criatura.
- ¡Que terrible! -exclamé cuando leí rápidamente el primer documento que me encontré
- ¿Qué? -se me acercaron los otros
- Ya entiendo porque la diosa del mar los maldijo... Y está tan molesta... El rey la aprisionó para beneficiarse de sus poderes, y nunca la liberó...
- Si llegara a ser liberada... -empezó Jack
- ¿Podría hacer algo aún peor de lo que ya hizo? -miré a Philip, ¿podía ser que algo así pasara?
Seguimos investigando hasta que encontramos una especie de estudio, y en él, documentos sobre orbes elementales y una máquina de gran poder. Para llegar a la máquina solo había que abrir la reja detrás del trono.
- ¿Alguna idea? -estábamos los tres frente a la reja y no veíamos manera de abrirla
- Sí, de hecho, retrocedan -Philip nos hizo una seña antes de volar la reja con su magia
- Eso fue muy poco delicado -mencionó Jack
- Bueno, era eso o estar parados ahí tratando de ver cómo avanzar, yo personalmente prefiero avanzar -mi superior nos miró una última vez antes de seguir avanzando

- La máquina parece compleja... ¿Alguien encontró un manual o algo parecido? -pregunté a lo que mis dos acompañantes negaron con la cabeza- Bueno, entonces vamos a tener que encontrar una forma de entenderla, no me apetece ir y apretar cualquier botón...
Cuando estaba mirando alrededor resultó ser que en plena pared había una placa que mencionaba el poder de los orbes y una advertencia.
- En todos los casos que he resuelto siempre es lo mismo, magia muy poderosa, advertencia, sujeto que ignora la advertencia y desastre...
- Que luego tenemos que limpiar nosotros -convino Philip
- Bueno, como parte de uno de los desastres les digo que generalmente hay un buen motivo para violar las reglas
- Ah, ¿te refieres a robar porque es un reto? -Levanté una ceja en dirección a Jack
- Y, yo no tenía un buen motivo, gracias por recordármelo
- Era broma
- Eh, ¿que les parece si seguimos buscando? -nos sugirió Philip antes de que nos dirigiéramos todos por la izquierda

- Un invernadero -rápidamente nos separamos para explorar los alrededores
Yo me agaché para ver algunas plantas.
- Y yo que pensaba que sabía mucho de plantas... Pero nunca había visto un hongo así... -dije mientras recogía una muestra para analizar en el castillo o en Gardenia
- Me parece una planta llamativa -Jack se agachó a mi lado
- Es cierto que su sutil -ironía- brillo amarillo llama mucho la atención, pero por experiencia -le quité el que estaba tomando- Las plantas en general lindas o atractivas, son venenosas, así que permíteme poner esto fuera de tu alcance
- ¿Pero tú sí puedes tocarlas?
- Tengo guantes Jack... Por cierto ¿dónde está Philip?
- ¡Acá! -gritó desde el otro lado del pasillo del frente solo para volver rápidamente hasta donde estábamos- No quieres ir para allá... Está la anguila
- ¿E-en serio?
- Sí, pero parece que no puede pasar... Si entendí bien lo que alcancé a leer antes de que me diera un susto, entonces pasado este pasillo está el lugar en donde le dan de comer
- ¿Y que? ¿tiene una campanilla o algo? -Jack se levantó del suelo
- Un cuerno, de hecho
- Perfecto -ambos me miraron levantando una ceja- No me miren así, si ahí es donde come y asumiendo que podemos encontrar algo útil entre todo esto -apunté al jardín- ¡Entonces podemos crear un veneno o líquido para que nos devuelva al encapuchado!
- ¿Te refieres a que vomite al encapuchado? -preguntó Philip
- Eh... ¿Sí?
- Mm... No me gustaría ser el encapuchado -terminó Jack mientras nos separamos para buscar algo con lo que poner en marcha mi plan

Mientras los chicos trataban de abrir la puerta de la izquierda, yo me decidí a abrir la habitación de una de las princesas, si su habitación estaba cerca de este jardín, supuse que algo debía saber de plantas, y si tenía un poco de suerte, quizá hasta lo hubiese dejado escrito. Y no estaba tan equivocada cuando logré abrir la puerta y entrar -mientras veía forcejear a Jack y Philip contra la otra puerta y suprimía una risa- había una receta para envenenar el coral, alimento favorito de nuestra amiga la anguila, y así podríamos hacer lo que yo ya había dicho. Me devolví para buscar el coral y los ingredientes para hacerlo venenoso. Cuando volví con las cosas y me fijé en que los otros dos ya se habían rendido, y no era para menos, de lo poco que pude observar de la puerta para abrirla debías completar un intrincado mecanismo compuesto de tres piezas faltantes, y demás esta mencionar que no parecía fácil de forzar con magia, me puse a preparar el coral en la habitación de la princesa. En cosa de minutos todo estuvo listo y les hice una señal a mis compañeros. Nos fuimos a llamar a la anguila.

Puse el coral en su lugar.
- Casi me siento mal, casi, si no fuera porque esa cosa trato de comernos varias veces -mencioné
- Y de hecho termino comiéndose a alguien -remarcó Jack mientras tomaba aire para tocar el cuerno

En el momento en que sonó el instrumento, la anguila simplemente atravesó la pared causando un gran alboroto y si no hubiese sido porque Philip cubrió a Jack con su magia, los trozos de piedra le habrían caído encima. Y ojalá hubiera sido solo eso, la bestia se lanzó contra mí y pude repelerla a tiempo, la noqueé con magia y luego de tambalearse un poco decidió que por fin era hora de comer. En cuanto se tragó el coral comenzó a agitarse violentamente, por lo menos para nuestra tranquilidad devolvió al encapuchado y se hundió en el agua exhalando una humareda verde. Todos nos tapamos la boca antes de acercarnos al sujeto que ahora descansaba en el suelo.

- ¿Es normal que no se esté moviendo? -le pregunté a Philip con preocupación
- Deberíamos acercarnos un poco...
Pero cuando lo hicimos nos dimos cuenta de que era de madera.
- Mm... ¿Es eso una marioneta? -Levanté una ceja
- Sí y no...
- ¿A qué te refieres Philip? Además recuerdo haber visto parte de su cara a pesar de la capucha, y no era de madera -exclamó Jack
- No me digas que este es... ¿Pinocho? -de repente recordé la historia del caso en el que Marcus había ido a ayudar a Philip
- Eso parece, pero no debería ser de madera...
- ¡Gracias por salvarme! Realmente pensé que era hombre muerto -exclamó Pinocho desde nuestros pies incorporándose con dificultad- Supongo que por sus caras ya se dieron cuenta de quién soy
- No es difícil de identificar si tiendes a convertirte en madera amigo
- Lo sé Philip, lamento haber ocultado mi identidad todo este tiempo, pero... Ugh...
Philip lo sujeto por los hombros antes de que se diera de bruces con el suelo.
- Lo siento, no me siento muy bien...
- Corríjanme si me equivoco, pero creo haber leído en algún lugar que las anguilas eran venenosas -mencionó Jack
Y con eso Pinocho se desmayó.
- Hay que encontrar un antídoto
- Y rápido

Después de una infructuosa búsqueda en la habitación de la princesa de las plantas, decidimos abrirnos camino a la farmacia que mencionaba una de sus notas, una puerta a la derecha del recibidor del palacio, y por abrirnos camino me refería a forzar la puerta a golpes... No había tiempo para buscar llavecitas.
- Me encanta el olor de las plantas medicinales -exclamé
- Que bueno que al menos tenemos a una experta en plantas aquí
- Jaja... Bueno, no esperen demasiado, ni siquiera sé qué clase de veneno es el que tienen las anguilas ni sus efectos, con eso no puedo hacer un antídoto
- ¿Y entonces? -ambos levantaron una ceja
- ¿Buscamos un documento entre todo este lugar que nos ayude?

Los tres nos encogimos de hombros y nos pudimos a buscar. Unos cuarenta minutos después, se notaba que nadie entraba a ese lugar en unos meses, el desorden era impresionante, teníamos la receta y nos pusimos a buscar los ingredientes. Una hora había pasado cuando Philip se arrodilló nuevamente junto a Pinocho para darle el antídoto, afortunadamente no era de efecto rápido o lo habría matado... ¿O tal vez por ser de madera el veneno no había ingresado al torrente sanguíneo? No teníamos como decir.


Como siempre muchas gracias por leer, y gracias por la paciencia! Que tengan una muy buena semana! Bye! n.n