Una vez Inglaterra ha terminado el proceso de marcar territorio sin siquiera darse mucho cuenta de lo que está haciendo, recoge todo cuanto había en su mesa con cuidado (excepto una caja de bombones que Italia ha robado disimuladamente).
—¿Qué... Vamos a hacer? —le sonríe Estados Unidos, mirándole.
—Largarnos —responde sin titubear, usando el plural, ya que Estados Unidos lo ha usado—. Cuanto antes.
—Good —sonríe—. ¿Estás bien? ¿France te hizo algo?
Inglaterra le mira y se incomoda un poco.
—No, nada que no pueda resolver —asegura. Estados Unidos sonríe y se limpia la boca con la mano.
—¿Te han gustado tus cosas? —pregunta, cargándose con ellas, listo para largarse. Inglaterra se sonroja.
—Hum... Agradecería que no lo repitieras —asegura sinceramente sin responder en realidad. El menor le mira súper preocupado.
—Oh...
—Vá... Vámonos —pide el inglés de nuevo incómodo, tomando el peluche entre sus brazos y abrazándolo un poco más de lo que es necesario para que no se caiga, disimuladamente.
—Oh... —repite el estadounidense, paralizado y absolutamente desolado—. Entonces no... No te ha gustado... —susurra sin moverse.
—Es... Ostentoso... —Inglaterra aparta la vista—, sólo digo que preferiría que no lo hicieras... Frente a todos —añade en un susurro, esperando a que le siga. Ante eso, Estados Unidos baja un poco la mirada, decepcionado aún y empieza a salir.
—Vámonos, entonces —murmura. Inglaterra aprieta un poco más el abrazo al peluche, saliendo primero y Estados Unidos sale detrás de él, en silencio, mirando a Rusia con odio. Rusia ni se entera.
—¿I.. Iggy? —pregunta en cuanto salen al pasillo.
—What? —pregunta mirándole de soslayo. Estados Unidos le da un beso en los labios con mucho ánimo, abrazándolo con el unicornio en medio, frente a lo que Inglaterra suelta un poco el unicornio, de la sorpresa, abriendo los ojos y sonrojándose. Unos instantes después, le corresponde.
Estados Unidos se relaja en cuanto Inglaterra le corresponde, abrazándolo más y cerrando los ojos hasta que se separa.
—I love you.
—I... —Inglaterra vacila un momento, aún sonrojado, por supuesto. Estados Unidos lo mira ansioso—. Well... I... —vuelve a vacilar, porque si esto le cuesta ya de por sí, además tiene todo el rollo de Francia y si debería o no ir con Rusia...
Estados Unidos traga... Angustiado.
—En... Entiendo... It's ok...
Y luego Inglaterra piensa en lo de pelear y todo eso y en que...
—Bloody Hell! No! —le agarra fuerte de donde puede, entrando en pánico.
—¿No? —se muerde el labio, angustiándose más y dando un paso atrás.
—No! NO! —Inglaterra se acerca otra vez en cuanto nota que se va—. I... I do! Really! I love you! Please! —suplica cada vez más asustado. Estados Unidos le mira con los ojos abiertos como platos, y deja de irse... Sonriendo todo lo posible.
—You... Do! —se ríe soltando todo lo que trae y abrazándole—. You love me! You said it! —grita encantado, cargándolo y dando vueltas. Inglaterra se sonroja sin entender un pimiento.
—Eh... I... What?
—¡Lo dijiste! ¡Lo dijiste! —grita Estados Unidos dándole vueltas de nuevo—. Lo sabía —le abraza, riendo encantado.
—I... No! Wait! ¡Bájame! —pide el inglés sonrojándose cada vez más y Estados Unidos le baja, pero sin dejar de abrazarle.
—¡Su... Suéltame! —pide muy avergonzado.
—I love you too! —le da un beso en la cabeza y luego termina por soltarle.
—I... Bollocks! Bloody buggery bollocks! Bloody Hell! —reniega Inglaterra con el ceño fruncido e incluso más sonrojado.
—What? —sonríe.
—You... BRAT! —le grita muy nervioso. Estados Unidos se ríe.
—Pero me quieres —sonríe—. Me quieeeeeres... Me quieeeeeres —le abraza.
—I... Stop! Stop! —pide Inglaterra sonrojándose más cada vez que lo repite, sintiendo por un momento que todo está bien y normal y no pasó nada con Rusia.
—Y estás rojo como tomate, ¡ JAJAJA! —le pica el estómago.
—Bloody hell! Shut up! —pide el inglés empezando a golpearle y a tratar de soltarse, sintiendo como si se estuviera burlando de él.
—No.. Why? —Estados Unidos se da cuenta del tono y se separa un poco.
—Shut the hell up —vuelve a amenazarle seriamente, fulminándole, separándose del todo y recogiendo las cosas que se le han caído.
—¿Por qué? —Estados Unidos se pone serio de repente—. What... Happened? —pregunta—. No te enojes... ¿Por qué te enojas? Iggy? —le toma del brazo—. Iggy... Please... Yo... Sólo estaba contento. Please!
Inglaterra vuelve a agarrar el pony y vuelve a abrazarlo más de lo necesario, pero aún medio fulminando a Estados Unidos.
—Come on —le dice a Estados Unidos, quien le mira preocupado.
—Vamos... —susurra el menor poniéndole una mano en la espalda, e Inglaterra abraza el unicornio, porque en realidad querría abrazar al estadounidense, pero está demasiado avergonzado como para acercársele siquiera, así que salta en cuanto nota la mano—. Es lo mejor que he oído en mucho tiempo —confiesa Estados Unidos bajito, pero en un volumen en el que seguro Inglaterra le escucha. Y debe hacerlo, porque aprieta más fuerte el peluche, pensando que no hace tanto le obligó a decírselo en Londres... Hará como tres días.
—Iggy... ¿Podemos ir una par de días a Scotland o a un lugar así sin NADIE más?
El aludido asiente con la cabeza, suavemente, cerrando los ojos.
—¿Podemos? ¿Podemos? Dos días tú y yo solos... Sin Playstation, sin Blackberry... Sin NADA... —sonríe esperanzado.
Inglaterra sale del edificio, aliviándose un poco al cruzar la puerta, con su unicornio agarrado como si la vida se le fuera en ello y con el ceño fruncido y todavía ligeramente sonrojado/avergonzado. Estados Unidos frunce el ceño preocupado y... Entonces... Tiene una idea. Saca la Blackbery y escribe un mail en lo que llega un taxi, mirando a Inglaterra de reojo.
—Iggy...
El inglés le mira de reojo.
—Mmm... —el estadounidense sonríe con cara de culpable pero no dice nada.
—What? —insiste el inglés.
—Es que no me has respondido... —empieza—. Y como no lo has hecho...
—¿A qué no te he respondido? —pregunta Inglaterra frunciendo el ceño un poco más, entrando al taxi.
—A algo que dije que quería hacer...
—Mmmmm... ¿De qué se trataba?
—Y... Bueno, he pensado que quizás... —empieza y le explica—. Eso de los días de campamento.
Inglaterra parpadea flipando.
—¿Campamento?
—Yes... —sonríe.
—¿Ca... campamento dónde?
—Pues en Scotland... —responde Estados Unidos como si fuera obvio.
—What? In Scotland? ¿De acampada? Tú sabes el frío que hace y la lluvia y...
Estados Unidos sonríe.
—Yes... Exacto. Sin teléfono... Ni playstation.
—Es decir, Scotland es un lugar muy bonito, no me malinterpretes, la costa de los acantilados y las praderas... —sigue el inglés sin hacer mucho caso.
—Yes... Aun así, nos vamos mañana —explica el menor riéndose.
—Y en realidad es un sitio estupendo para cualquier tipo de actividad —continua Inglaterra—, porque aunque haga frío... What? —le mira. Estados Unidos se ríe más.
—Ahora mismo están comprando la ropa térmica y la tienda de campaña para nieve.
—But... esto... ¿no sería mejor... en verano? ¿Para poder ir a pescar y salir a leer en la hierba y andar en bicicleta y nadar y... todo eso? —sigue Inglaterra—. Bueno... nadar no mucho en el mar del norte, pero... —añade pensándoselo.
—Yes... Podemos ir en verano también... —Pero ahora es cuando necesitamos estar los dos solos... —le mira.
—Quizás podamos estar solos en casa, en Glasgow, con una chimene... wait... ¿solos…? You mean... —carraspea sonrojándose incómodo y abrazando más el unicornio—. Solos en una…
—Solos, solos... muy, muy solos, tú y yo —Estados Unidos sonríe más—. Y sin teléfonos ni nada —se pasa la mano por la nuca—. Ni Playstation que me absorba el cerebro —se ríe.
—En... en una... tien... —Inglaterra traga saliva poniéndose de los nervios.
—Yes —asiente con la cabeza—. Es perfecto, eso va a arreglarlo todo... vamos a estar juuuuuntos, y a contarnos histooooorias y anééécdotas y a reír por los viejos tiempos... —empieza—. Y hacer planes para el futuro y... —continúa.
—Ehm... —Inglaterra aparta la vista.
—What? —pregunta el estadounidense poniéndose tenso de repente.
—No... no... OK... —responde el inglés negando con la cabeza y quitándole importancia... pero no muy seguro.
—Are you ok? —vuelve a mirarlo con consternación.
—Yes, yes —asegura Inglaterra. Estados Unidos sonríe relajándose de nuevo.
—¡Va a ser awesome! —declara absolutamente convencido.
"Si sobrevivimos... quizás", piensa Inglaterra para sí mismo.
—Tú y yo contra la naturaleza... calentándonos en una tienda de campaña a la mitad del frío —asegura Estados Unidos sin doble sentido, riendo un poco. Inglaterra se sonroja de nuevo y hunde su cara en el unicornio.
—Oh, my God.
Estados Unidos se ríe.
—No te preocupes, los sleeping bags que van a comprar serán realmente calientes... Y las tiendas también, yo he acampado en Alaska con ellas. Puedes estar desnudo adentro sin que te dé frío.
Inglaterra sonríe de lado, sólo con los labios, nada convencido.
—¿Por qué acampaste en Alaska?
—Porque quería ver las auroras boreales —explica Estados Unidos—. Un día deberíamos de ir, son absolutamente espectaculares —le sonríe estirando una mano y acariciando al unicornio que tiene Inglaterra en las manos—. Tú debes haberlas visto en el mar... Pero aun así, cuando acampas... no hay nada. No hay luz, no hay barco, no hay... NADA. Sólo estás tú, el hielo, y el cielo. Es... Awesome.
—Yes... las he visto —responde Inglaterra relajándose un poquito—. Aun así creo que prefiero las casas con chimenea.
—Es divertido acampar con el atuendo adecuado... —Estados Unidos se ríe—, es más divertido aún con la gente adecuada —se ríe más. Inglaterra lo valora y no encuentra objeción, así que sonríe un poquito.
—Y si vamos a una casa... no vamos a estar tú y yo SOLOS... va a estar la casa, diferentes cuartos y podremos estar separados y —le mira—, realmente necesitamos estar solos así y arreglar todo lo que tengamos que arreglar... los dos.
Inglaterra baja la cabeza y deja de sonreír. En menor le mira y extiende la mano que tenía en el unicornio hasta su barbilla, subiéndosela para que le mire. El inglés así hace y suspira.
—Vamos a arreglarlo, ok? No importa que sea, ni como sea la manera de arreglarlo, pero tú y yo vamos a arreglarlo —asegura Estados Unidos con absoluta resolución, perforándolo con la mirada. Inglaterra baja la vista pensando en que ojalá tenga razón y sabiendo que todo, TODO es mucho más complejo de lo que cree Estados Unidos.
—Nonononono... —Estados Unidos se agacha un poco—. Look at me...
Inglaterra vuelve a mirarle.
—Estoy haciéndolo.
—No... No me miras a los ojos porque crees que no podemos resolverlo porque... porque... I don't know. But... —hace cara de cierta angustia, y determinación, y enojo...— Yo quiero esto. Lo quiero mucho, MUCHO. Y a menos que tú... —traga saliva—. Esto VA a arreglarse, y VA a funcionar.
Inglaterra abre un poco los ojos y se le entreabren los labios, impresionado.
— I... I... —vacila y parpadea.
—What? —traba la mandíbula, ansioso y preocupado, y... con esa sensación que suele tener cuando alguien está a punto de decirle que no puede tener algo que quiere.
—Yo... lo intentaré —le promete Inglaterra de manera completamente seria-
—Failure is NOT an option —sentencia Estados Unidos sin dejar de mirarlo a los ojos. Inglaterra parpadea y traga saliva, inseguro, sin poder dejar de pensar en Francia y en los dos Inglaterras y en todo lo de Washington y ahora en Rusia y en cómo failure parecer ser the only option. Estados Unidos baja la mano de su barbilla.
—Hemos hecho cosas mucho más difíciles que esto... juntos —sonríe un poco. Inglaterra cierra los ojos y suspira... cierto, al menos nadie está bombardeando a nadie esta vez... de momento—. No hay nada que no podamos arreglar —Estados Unidos le pasa una mano por atrás de los hombros al inglés, y lo atrae hacia sí—. Sea Russia, sea Germany, sea China —sonríe absolutamente convencido, dándole un beso en la cabeza—, tú y yo estamos juntos... y ellos no —se ríe bajito.
Inglaterra se deja atraer, soltando el unicornio... y le rugen las tripas, porque no ha comido, ni desayunado.
—Oh... God! —Estados Unidos se ríe un poco—. ¿Eso ha sido tu estómago? —sorprendido.
—Ah… ehm... —Inglaterra se sonroja—. I'm fine, don't worry
—Nooo... ¡eso fue tu estómago! —continúa sorprendido—. ¡Tienes hambre! ¿Qué comiste?
—I'm fine, really —Inglaterra sonríe tratando de quitarle importancia—, ahora... merendaré algo en el hotel o en el aeropuerto o lo que sea y ya.
—¿Qué comiste? —Estados Unidos lo mira preocupado— ¡Parece que quisieras comerte un elefante por el sonido que hiciste! ¡Ahora mismo vamos a ir directo al restaurante a que comas algo!
—But... But I... Tengo que recoger las maletas, —protesta pensando en la de Northern Ireland, que es enorme, más la que Francia le llevó que no sabemos dónde está—. Y quiero largarme de este bloody país cuanto antes —"Y quiero sacarte a ti de este bloody país cuanto antes", piensa para sí mismo.
—Mmm... Pero te estás muriendo de hambre y... —le mira—. Ok, ok... yo también quiero salir de aquí lo antes posible —frunce el ceño.
—Ah... But... —sonríe—. I have something!
—What? —Estados Unidos levanta las cejas.
—Something good! —Insiste Inglaterra sin decirle—, y no voy a compartirlo.
—What is it? —a Estados Unidos le brillan los ojos.
—Something... —sonríe—, me lo han dado a mí, para mí y es solo mío —recalca no muy en serio—. Si quien me lo ha dado se entera que lo he compartido contigo...
A Estados Unidos le brillan los ojos de nuevo.
—¿Qué es? ¡dime! —sonríe—. ¿Quién te lo ha dado? —se muerde el labio de la curiosidad.
—Ah... Una cosa muy buena que me ha dado alguien... —Inglaterra se incomoda un poco—, especial, que ha sido muy listo y sabía que iba a necesitarlo.
—Who? —Estados Unidos levanta las cejas preguntándose quién será ese alguien especial, con un poco de celos—. ¿Y por qué no lo puedes compartir conmigo? —agrega frunciendo el ceño.
—Pues evidentemente alguien que sabe cómo resolver un problema complicado como un héroe de verdad —resuelve Inglaterra tranquilamente—, pero no puedo darte porque me lo ha dado a mí.
Estados Unidos abre la boca cómicamente. Inglaterra se ríe un poquito, sonrojándose también de paso.
—Deja que me des o no me des... quién es quién sabe resolver un problema complicado como un HÉROE de verdad... —se señala el pecho—. ¡Yo soy el héroe!
—¿Oh? ¿Lo eres? —pregunta inocentemente. Estados Unidos abre la boca de nuevo un poco, de nuevo en esa clásica expresión que le hace a Inglaterra cuando le dice algo absolutamente impactante.
—Whaaaaat? OF COURSE!
—Entonces seguramente ya sabrás quién me lo ha dado —expone.
—¡No tengo idea! What is it? —se pregunta Estados Unidos dejando de abrazar a Inglaterra y echándose hacia adelante en el asiento, mirándolo fijamente.
—¿No? Oh, vaya, qué decepción —Inglaterra finge frustrarse un poco—, quizás necesitas unas pistas más —sonríe de lado—. Es... Alguien que tú conoces... —empieza.
—¡Dime qué es! ¿Quién te lo dio? Por qué... —abre la boca de nuevo con eso de que es alguien que conoce—. ¿Estaba en el G8?
—Yes —asiente.
—Germany? Italy? Japan?
—Oh, si vas a preguntarme uno por uno no tiene ninguna gracia, seguro él es más listo que tú y podría descubrirlo.
Estados Unidos frunce el ceño.
—No me has dicho qué es, así no puedo descubrirlo —hace ademán de buscarlo en la bolsa del saco, y luego empieza a toquetearlo todo para intentar obtener el comestible secreto, que según él tiene que tener guardado en sus bolsillos.
—¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! —protesta Inglaterra tratando de detenerle—. ¡Qué tramposo! Él me lo ha dado... Seguramente para que lo compartiera con él y no contigo, ¡quizás debería haberlo hecho, si me tratas así!
Estados Unidos le suelta de repente, y abre la boca y los ojos como platos.
—No... no habrá sido... ¡ihhhh!
Inglaterra abre los ojos, sorprendido.
—What?
—MY BROTHER! —sentencia como si fuera un drama—. ¿Qué te dio? ¡Dime! Jo... ¡voy a regañarle! ¡Él no puede darte nada sin compartirlo conmigo antes! —sigue a su bola. Inglaterra niega con la cabeza.
—Oh... No, no fue Canada... Fue alguien... Mejor —sentencia incomodillo—. Sin duda es una de las mejores cosas que me han dado últimamente, puesto que va a servir en un momento de necesidad, mejor incluso que el peluche de Morning Star —sigue.
—¿Mejor que Canada? —Estados Unidos frunce el ceño—. No hay nadie mejor que my brother en el G8... a excepción de tú y... WHAAAAAAAAAAAAAAAT?
—Oh, yes... —sigue asintiendo—. I'm sorry... But is the ugly turth.
—¡Óyeme no! NO NO NONO... what the hell! ¡Qué regalo puede ser mejor que Morning Star! —protesta realmente ofendido.
—Why not? —pregunta Inglaterra mirándole.
—Jo... ¿alguien te dio un regalo mejor que yo? —lo mira con penilla—. Fuck... —se lleva las manos a la cabeza.
—Pues... Es que no puedo comerme a Morning Star.
—Pero yo puedo... comprarte cosas... yo también te di chocolate y cosas así... pero es que... —suspira girándose a mirar a la ventana. Inglaterra suspira también.
—Supongo que no me quedará más remedio que compartirlo contigo —sentencia buscando en su bolsa.
—I don't want it —sentencia Estados Unidos, y aun así no puede evitar mirarle de reojo.
—Mejor para mí —se encoge de hombros sacando la caja de bombones y empezando a abrirla. Estados Unidos frunce el ceño y se gira de inmediato.
—¡Esos te los di yo!
Inglaterra sonríe y vuelve a sonrojarse un poco.
—I know
Estados Unidos vuelve a abrir la boca, al fin haciendo la conexión.
—¡Ohhhhh!
Inglaterra se sonroja más. Estados Unidos sonríe.
—Eres... eres... —le mira a la cara y le pica con un dedo el pecho—. YOU SCARED ME!
Inglaterra pone los ojos en blanco.
—Well...
—Eres... eres... —Estados Unidos se ríe a carcajadas—. You're awesome! ¡Jaja! —le pica un poco más en el abdomen y se le recarga encima, tomando a Morning Star y abrazándolo. Inglaterra elije un bombón y se lo trata de llevar a la boca cuando le pica y se le cae por ahí, sonrojándose de nuevo al oírle.
Estados Unidos, que a estas alturas está semidesparramado encima de Inglaterra, con el unicornio entre los brazos, abre la boca. Inglaterra mira el lugar por donde se ha caído el bombón con cierta penita porque era un bombón de chocolate amargo y luego se toma un par de segundos para acomodarse bajo Estados Unidos, eligiendo otro bombón.
—Aaaaaaaaaaaaaaah —Estados Unidos abre la boca y saca un poco la lengua, riéndose.
Y cuando Inglaterra está a punto de llevarse el segundo bombón a la boca se da cuenta de que el menor se lo está pidiendo, así que se lo pone sobre la lengua, resignado. Estados Unidos lo mastica.
— Mmmm... están buenos, ¿no?
—Eso intento saber —asegura el inglés un poco amargamente, eligiendo un tercero.
—¿Ése de qué es? —se gira a mirarle.
—De... Chocolate con leche y avellana creo —explica leyendo la caja. Estados Unidos arruga la nariz.
—No me gustan las avellanas.
Se detiene el taxi. Estados Unidos se levanta un poco, e Inglaterra se mete el bombón en la boca corriendo, antes de guardar la caja, mientras Estados Unidos le paga al taxi en dólares, y se baja del mismo, deteniéndole la puerta al inglés, quien le pasa el peluche para que se lo sujete, bajándose con la bolsa y la caja de bombones en las manos. Estados Unidos abraza al peluche como si fuera suyo, mirándole.
—No puedo creer que ya nos vayamos de esta pesadilla —declara con una graaaaan sonrisa.
—¿A qué hora sale el vuelo? —pregunta Inglaterra abriendo la caja de bombones porque comerse uno le ha dado hambre. Estados Unidos saca la Blackberry, y se queda parado unos minutos, con la boca abierta...
—Crap...
—What? —Inglaterra le mira de reojo después de haberse comido tres bombones de golpe.
—Err... pedí el vuelo más cercano que tuvieran... —explica el menor— Y... no estoy seguro de que vayamos a llegar en realidad...
El inglés levanta las cejas llevándose a la boca otro bombón como quien no quiere la cosa, rompiendo el ambiente.
—¿A qué te refieres?
—A que el vuelo despega en dos horas...
—¡Oh! Bollocks! —grita Inglaterra y sale corriendo—. ¡Carrera! El primero que acabe su equipaje... ¡Puede pedir lo que quiera! —le reta metiéndose al ascensor del que acaba de salir una parejita de ancianos, justo antes de darle al botón y de que se cierren las puertas.
—¡Aaaaaaaaaah! —Corre tras él, emocionado, pero ya se han cerrado las puertas—. Fuuuuuck! —corre a las escaleras al ver que no le va a dar tiempo, riendo como loco.
Inglaterra aprovecha el tiempo en el ascensor para devorar el resto de los bombones, hasta los de café y llega al piso de su cuarto compartido entre Great Britain y Northern Ireland, y empieza a recogerlo todo tan rápido como puede y se da cuenta de que su ropa sigue mojada.
—Bugger!
Estados Unidos llega al piso adecuado y corre como loco hasta el cuarto que comparte con Inglaterra, abriendo la puerta.
—¡IGGY! ¡ESO ES TRAMPA! —protesta... evidentemente... al infinito, porque no hay nadie.
Inglaterra acaba de meterlo todo en una bolsa y lo baja corriendo a recepción, apresurando a los recepcionistas para que se lo guarden y pidiendo, de hecho, que se lo manden a Londres, dejando como cien libras de propina.
—¿Iggy? ¿IGGY? Where... —Estados Unidos recorre todo el cuarto flipando un poco al notar que no está y riendo malévolamente por lo bajo... empieza a hacer su maleta aventando todo, en el peor desorden jamás antes visto... incluida ropa suya y de Inglaterra, sus pijamas, ropas interiores y demás aditamentos en una bolsa para ropa sucia.
Después de terminar con la recepcionista, Inglaterra sale corriendo de nuevo al ascensor y subiendo al piso del cuarto con Estados Unidos, quien, antes de cerrar la maleta, se quita el saco, la camisa, la corbata y los pantalones, buscando algo de ropa limpia que ponerse en el DESASTRE de maleta que tiene.
El inglés corre por el pasillo y abre la puerta sin golpear antes, entrando.
Estados Unidos le mira, en calzoncillos porque Inglaterra tiene muy... "mala suerte". Suspiremos. En fin, Inglaterra parpadea un momento y se sonroja, dándose la vuelta de espaldas.
—I'm sorry.
Estados Unidos se sienta en la cama.
—¿Dónde estabas?
—He... El bloody ascensor, alguien lo ha picado en todos los pisos —se inventa de espaldas aún. Estados Unidos se sube los pantalones, sin ponerse la camiseta que está toda arrugada.
—Listo, ya puedes voltear —comenta abstraído. Intentando voltear la camiseta al lado correcto, con la lengua de fuera, mientras el inglés sigue rigurosamente de espaldas, hasta oír que le avisa y al verle, se sonroja aún un poco, trantando de no mirarle e ir a recoger sus cosas. El estadounidense sonríe.
—You're cute.
—I'm not cute! —protesta Inglaterra—. ¿Dónde está mi...? —se sonroja otra vez y no acaba la frase mientras dobla su ropa lo mejor que puede, súper rápido—. Your what? —pregunta el menor yendo a cerrar la maleta sin playera, sólo por el placer de ver a Inglaterra sonrojado.
—My... —le mira de reojo y se sonroja de nuevo—, nothing —se pone a buscar tratando de no mirarle otra vez. Estados Unidos se ríe un poquitín, terminando de cerrar la maleta y acercándosele.
—You...
—No... Nothing —Inglaterra vacila incómodo mientras sigue buscando. Estados Unidos se le acerca más, porque la mitad de los países son sádicos con Inglaterra y Estados Unidos sólo no trae camisa.
—¿Seguro? —le pregunta parado casi en la misma baldosa que él, por la espalda, abrazándolo. Inglaterra se sonroja otra vez al notarle.
—I... My... Hum... Underwear —susurra muy nervioso.
—Pues supongo que la traes puesta —bromea riendo.
—Git! —protesta Inglaterra—. ¡Yo tenía más de uno!
—Mmm... Pues... yo qué sé... ¿en mi maleta? —se ríe de nuevo.
—¿Y por qué están ahí? —pregunta Inglaterra, nervioso.
—Pues... porque... decidí robármelos —se inventa el estadounidense por inventarse algo y para no decir que los empacó todos mal y desordenados porque quería ganarle.
—What? —se sonroja más.
—Yo... ¡Tenemos que irnos! ¡Vístete, come on! —empieza a meterle prisa—. Yep... Me pareció divertido tener tus calzoncillos guardados bajo la cama para mis noches de soledad —bromea carcajeándose con ello (y sin siquiera pensar qué coño es lo que está diciendo).
—I... I...you... —Inglaterra se sonroja completamente ahora sin saber qué decir.
—Jeje... estás tan rojo —se burla Estados Unidos un poco.
—You wanker! —protesta el inglés.
—La guardé en la maleta por hacerla rápido —confiesa el menor soltándole. Inglaterra acaba de guardar sus cosas, cerrar la maleta y se va a la puerta, mirándole.
—Doble o nada al aeropuerto.
—¡Oye! —se pone la playera, al tiempo que Inglaterra sale corriendo con su bolsa—. ¡AAAAAAAAAAH! —y sale atrás de él, con la camiseta puesta al revés, y su maleta medio abierta en la mano—. WAAAAAAAAAAIT!
oxOXOxo
Estados Unidos llega al aeropuerto, después de pelearse seis veces con el parsimonioso taxista ruso y controlarse de estrangularle, seguramente después que el cabrón de Inglaterra... o antes, yo qué sé, y gira sobre su eje, buscando al inglés, sacando la Blackberry y marcándole... cuando el taxi de Inglaterra, que ha sido incluso más parsimonioso porque le ha asegurado que iba a ir por un atajo y al final los semáforos estaban en su contra, porque Inglaterra SIEMPRE tiene mala suerte, se detiene frente a la puerta para que se baje con un "bloody hell".
Estados Unidos da vueltas sobre su propio eje un poco más, hasta que ve a Inglaterra salir del taxi enojado. Se le acerca corriendo.
—¡JAAAAAAAAAA! ¡Ganéganéganéganéganéééééééééé!
—Bugger! —protesta Inglaterra chasqueando la lengua sin mirarlo, tirando de su maleta hacia adentro.
—¡JA! I wooon! I wooon! —le brinca alrededor, mientras entran al aeropuerto.
—Yes... yes —sigue con el ceño fruncido.
—I'm the best! I am awesome! ¡JA! ¡No puedes conmigo! ¡Y era doble o nada! —sigue brincoteando.
—Es culpa de esta bloody ciudad, parece que el universo se haya conjurado para que sólo consiga fastidiarme —responde Inglaterra sin pensar en lo que dice. Estados Unidos le pasa una mano por atrás de los hombros.
—¿Yo... o la ciudad? —pregunta en broma—. ¿Qué es lo que he ganado además de un beso en público?
—What? —Inglaterra le mira abriendo los ojos y sonrojándose, llegando a la cola de facturar maletas.
—Of course —sonríe inflando el pecho, orgulloso—. Tienes que darme un beso.
—Ehm... when? —pregunta mirando alrededor y pensando que no sea ahora... aunque bueno, se le ocurren algunos momentos peores, aquí al menos no hay nadie conocido.
—Pues... ahora, claro... ahora es que he ganado —Estados Unidos sonríe malicioso.
—Pero... es decir... aquí... está... lleno de gente —el inglés se sonroja un poco más mirando a la gente.
—¿Y qué? —Estados Unidos le mira levantando las cejas—. No los conoces, ¿o sí? Si quieres podemos conocerles —se encoge de hombros y le toca al hombre de enfrente el hombro—. Are you Russian?
—NO! —Grita Inglaterra tomándole del brazo para que se detenga, mientras el hombre se vuelve a mirarles. Estados Unidos le sonríe.
—¿Es usted ruso? —repite.
—Da —asiente el hombre mirándoles sin entender. Estados Unidos le frunce el ceño y se le oscurece la mirada.
—Qué mierda.
Se gira al a mujer de atrás, ignorándo al hombre.
—Hello!
—Spasibo —se apresura a disculparse Inglaterra con una sonrisa forzada y luego se vuelve a Estados Unidos—. ¿Quieres parar?
El hombre levanta las cejas preguntándose por qué Inglaterra le ha dado las gracias y frunce el ceño volviéndose hacia adelante. La mujer, un poco nerviosa, saluda a Estados Unidos tímidamente.
—Privet...
—Fuck... fucking país de commies... —se cruza de brazos y ve a Inglaterra—. ¿Ves? No conocemos a nadie...
Inglaterra se vuelve a la mujer pidiendo pérdon al estilo "spasibo" otra vez y luego se vuelve a Estados Unidos.
—No marees a la gente.
—Dame un beso —le sonríe. Inglaterra se frota las manos, nervioso apartando la vista.
—¿Y... que va a ser lo otro que vas a pedir? —pregunta tratando de cambiar de tema y que se olvide.
—Mmm... pues... —Estados Unidos sonríe idiotamente—. No lo sé... Dime algo que no quieras que pida —le cierra un ojo. El inglés le mira.
—Pues... Odiaría que... —se lo piensa—. Me dejaras cocinar durante la acampada —pide... Porque a Inglaterra le gusta cocinar y nunca nadie le deja hacerlo. Estados Unidos levanta las cejas.
—Eso no es cierto...
—Claro que sí —resuelve Inglaterra seguro.
—Nah... A ti te gusta cocinar —le pica el abdomen con un dedo, ante lo que Inglaterra da un saltito por las cosquillas.
—Claro que no, lo hago porque no hay más remedio.
Estados Unidos se lo piensa un segundo.
—Puedes cocinar durante la acampada si quieres —le sonríe.
—Oh —Inglaterra levanta las cejas y sonríe un poco, con bastante cara de "¿en serio?". Estados Unidos traga saliva, no muy seguro de lo que está diciendo... pero la cara de Inglaterra es de tanta incredulidad y felicidad que...
—Yes...
—¡Oh! —Inglaterra sonríe un poco más... Y luego se acuerda que supuestamente ha dicho que lo odiaría, frunce el ceño de manera forzada mientras sigue sonriendo sin notarlo—. Eres terrible.
El estadounidense se ríe fuertemente.
—Pero eso no es lo que estoy pidiendo —aclara. Inglaterra levanta las cejas y le mira.
—¿Ah... No? —se ríe nerviosillo, mientras factura el equipaje.
—Of course not... —se ríe un poco también—, pero primero me tienes que dar mi beso —levanta la maleta de Inglaterra y la sube en la báscula (y pesa bastante más que cuando vinieron), Inglaterra se sonroja de nuevo.
—Ehm... Yes... But... Bueno, quizás podríamos ir a comer algo primero —pide, tratando de aplazar lo inevitable.
—Antes del beso —levanta las cejas, mirándole de reojo. Inglaterra carraspea incómodo—. Lo dices como si los besos fueran algo como... complicado, you know? Puedes darme uno antes y uno después —se ríe un poco, subiendo ahora su maleta.
—Wha... What? —pregunta nervioso—. ¡Dijiste uno!
—Bueno, yo puedo darte el de después de comer si tanto te preocupa —mira al hombre del mostrador con una sonrisa—. ¡Ya sé lo que quiero! —resuelve de repente, con voz fuerte, mirando a Inglaterra con una sonrisa enorme.
El hombre del mostrador, que está pegando la cinta se sobresalta... Inglaterra también. Y se pone nervioso sólo por eso.
—¡JAJAJAJAJA! ¡Soy listísimo! Quiero que me des todos los besos que quiera de aquí a que volvamos del campamento —sentencia.
—Qué es lo que quie... —Inglaterra se queda callado.
—¡JAJA!
—What? But... But I... ¡Eso no vale! ¡Era una cosa! —trata de defenderse empezando a andar a la cafetería.
—Eso es perfectamente válido y es una cosa... —le toma de la mano unos pasos adelante y le gira hacia sí—. Quiero mi beso... quiero mis besos... de hecho —sonríe.
—Si eso valiera podrías decir "quiero que hagas todo cuanto se me antoje de aquí a..." —no acaba la frase, incómodo por al cercanía, sonrojándose otra vez.
—No, eso no te lo pediría, obvio... —ojos en blanco—. No soy France.
Inglaterra frunce el ceño y se incomoda aún más en cuanto nombra a Francia.
—Yes, I know —asegura.
—Pero son beeeeeeeeeesos... venga... —Estados Unidos cierra los ojos y pone la boca para que se lo dé, agachándose un poco. Inglaterra se sonroja otra vez, vacilando un momento y mirando alrededor... Y cuando cree que nadie le ve, le da uno rápido en la frente—. What? —Estados Unidos abre los ojos—. ¡Eso no vale! ¡No vale! —le busca la boca con la suya.
—Tú no especificaste —se ríe Inglaterra travieso, apartándose un poquito.
—Bueno, ahora quiero uno en la boca y como yo gané la apuesta, tienes que dármelo.
El inglés se queda en silencio un momento y luego aprieta los ojos.
—Bugger.
—Yeah! —Estados Unidos se ríe. Inglaterra se sonroja todavía más tratando de tomárselo como si fuera un asunto trivial... carraspea y le mira... Y cuando le ve sabe que no es un asunto trivial y se incomoda y se sonroja más.
—Vengaaaaa... sólo es un besito... me has dado muchos y en partes peores —le recuerda el menor intentando ayudarle, sin maldad, he de aclarar. Como reacción, Inglaterra se sonroja incluso más abriendo los ojos y apartando la cara.
—¡Por la Reina!
—What? —lo mira—. Venga Iggy... ¿que no quieres darme un beso? —le pregunta con falsa voz de decepción.
—Yo... Es... Es decir... Yo... Bueno... Lo que digo es que... A mí... Yo... Bueno —balbucea.
—No tiene que ser de lengüita ni nada —propone inocente acercándosele un poco— Claro que yo preferiría, pero...
Inglaterra se sonroja aún más, mirándole aterrorizado.
—Vengaaaaaaaaaa... nadie nos está viendo —se le acerca y cierra los ojos—. Sólo una pareja de ancianitas que está ahí atrás... —pone la boca de nuevo en posición de beso.
Inglaterra busca a las ancianitas con el corazón aceleradísimo, tragando saliva. Estados Unidos abre los ojos.
—¿Vas a dármelo o qué? —pregunta el menor con una sonrisa al ver que está dándole la espalda.
—¿Eh? —Inglaterra se vuelve a mirarle otra vez.
—¡El beso! ¡Sólo es un beso! —da otro paso hacia el inglés—. Mira... pídeme tú uno y vas a ver qué fácil lo hago yo —sonríe como bobo.
—Que... Que yo te... —el inglés aprieta los ojos—. ¡Yo no quiero uno! —miente histericolocoperdido, y abre la boca como siempre, de sorpresa con el ceño levemente fruncido.
—¡¿Por qué no?!
Inglaterra se pone aún más nervioso, temblando un poco.
—Be... Because... —balbucea—, esto... Está lleno de gente y...
—¡Pero sólo es un beso! —protesta Estados Unidos—. Mira... —le pasa una mano por atrás de los hombros y gira hacia el resto del mundo con el ceño un poco fruncido hasta que...—. ¡Ahí! —señala a una pareja de jóvenes que se están dando un beso—. Y también... —vuelve a revisar la sala, hasta encontrar a un par de señores mayores, en donde el señor mayor le está dando un beso en la mejilla a la señora—. ¡Ahí! —vuelve a revisar, buscando a otro más, hasta que encuentra a una pareja que están sentados en el suelo, el acostado en las piernas de ella y ella agachada, besándole en los labios—. ¡Mira!
—¡Es todo un beso! —protesta lo contrario.
—Es todo un beso, pero eso no tiene que ver con que haya gente —le sonríe—. Es un beso, solos o acompañados.
Inglaterra aprieta los ojos.
—A mí... —y luego se acuerda de haberle dado besos a Francia en mitad de París sin pensar en nada de todo eso, sintiéndose culpable—. Yo... —vacila acercándose un poco y sonrojándose más.
—¿Sabes? Tengo una idea.
El inglés parpadea separándose y apartando la cara absolutamente avergonzado porque le ha cortado el rollo.
—¿Qué haces? —se le acerca de nuevo y lo abraza por la cintura.
—Vamos a comer —pide el mayor sin mirarle.
—¿Y mi beso? —pregunta incrédulo. Inglaterra le fulmina—. What? —pregunta Estados Unidos preocupado.
—Nothing —trata de apartarle con fuerza. Estados Unidos frunce el ceño.
—¿Qué pasó? Estabas a punto de dármelo —no se deja.
—Pero tú me detuviste —protesta Inglaterra sin pensar—. NO! ¡YO NO IBA A HACERLO!
—¡No te detuve! —el estadounidense ignora la negativa—. Mira... —cierra los ojos y vuelve a poner los labios. Inglaterra trata de apartarle más—. No! No... what's wrong... —Estados Unidos le retiene con un poco más de fuerza—. ¿Por qué te pones así?
—¡Porque me da vergüenza! —grita el mayor, histérico, sin pensar. Estados Unidos relaja un poco la fuerza con la que lo retiene.
—¿ Por qué?
—¡Porque me gustas mucho y me haces sonrojar y volverme imbécil! —sigue gritando Inglaterra, apretando los ojos y llevándose las manos al cabello. Estados Unidos abre los ojos y sonríe un poquitín, soltándole más, pero no del todo.
—Te vez lindo sonrojado —responde sin un ápice de burla.
—¡Me da lo mismo! —sigue protestando, a gritos.
—Y a mí también me gustas mucho —responde el menor, en el mismo tono.
—What? —pregunta el inglés descolocado, mirándole.
—Que a mí también me gustas mucho —repite Estados Unidos sonriendo. Inglaterra se sonroja de nuevo, sin entender mucho porque no se ha dado cuenta de lo que ha dicho antes.
—Ehm... —vacila el inglés pensando qué quiere que le responda. Estados Unidos lo mira—. I... Well... —balbucea sin atreverse a mirarle.
—Tú eres muy listo además, no creo que seas idiota —explica Estados Unidos, mirándole a los ojos.
—What? —vuelve a preguntar Inglaterra, descolocado—. Pues tú dijiste eso... Y no creo que debas avergonzarte... —responde el estadounidense tan tranquilo. El británico parpadea pensando en lo que ha dicho y cae en la cuenta... sonrojándose más, de nuevo. Estados Unidos se ríe.
—I love you!
Inglaterra esconde la cara en las manos. Estados Unidos le abraza.
—Quiero mi beso...
El inglés suspira, temblando un poco todavía con la cara en las manos, sintiéndose un poco mejor al sentir el abrazo.
—Pero creo que será mejor que en vez de que tú me lo des... —Estados Unidos le quita las manos de la cara—, te lo de yo a ti.
Inglaterra se sonroja de nuevo, pero no pone resistencia a que le aparte las manos, y Estados Unidos se acerca y le besa, suavemente, con los labios cerrados. Y luego se aparta.
E Inglaterra se encomienda al cielo dándole las gracias a cualquier dios capaz de oírle... y luego, cuando Estados Unidos se aparta, parpadea mirándole.
—Vamos por comida —sentencia Estados Unidos sonriendo mucho y soltándole—. Tengo hambre... ¿tú no tienes hambre? —pregunta metiéndose las manos a los bolsillos de la chaqueta y empezando a caminar hacia la zona de comida. Inglaterra frunce el ceño aún sin moverse de donde está. Dos pasos más adelante, Estados Unidos se gira y lo mira—. What's wrong?
—What the hell? —pregunta el inglés aún con el ceño fruncido, empezando a andar a donde está el menor.
—What the... hell? —pregunta Estados Unidos, descolocado.
—¿Pero tú qué te has creído? —pregunta Inglaterra de nuevo, clavándole el dedo en el pecho.
—¿Po... Por qué? —pregunta el estadounidense, nervioso, sin entender lo que pasa.
—¿Eh? No te hagas el idiota ahora —le riñe.
—What... What... —parpadea—. ¿Iggy de qué hablas?
—De eso —Inglaterra señala un espacio vacío.
—¿De... eso? —Estados Unidos mira a donde señala, y luego le mira a él—. ¿Eso qué?
—¡Eso! ¿What the hell te has creído? —insiste Inglaterra. Estados Unidos hace un enorme esfuerzo por entender de qué habla... en vano.
—No hay nada ahí —responde quedito.
—¡Ya sé que no hay nada! —grita a desesperarse un poco.
—Es que no entiendo qué hice mal... —admite el estadounidense sinceramente.
—¡Esto! —exclama tomándole de la camisa y obligándole a acercarse otra vez, besándole él ahora y esta vez haciéndolo bien... según los estándares de Inglaterra. Y Estados Unidos abre los ojos como platos, sorprendiéndose un poco en principio, pero respondiendo con muuuuuuuuuucho entusiasmo después de unos instantes. Y cuando Inglaterra se siente satisfecho se separa, aún con el ceño fruncido, abriendo los ojos.
—Jeje... awesome... —susurra Estados Unidos pegando su frente con la de Inglaterra, quien se sonroja un poco, todavía sin dejar de fruncir el ceño cerrando los ojos de nuevo.
—¿Te queda claro, niñato? Ya que me avergüenzas y me pones en evidencia, al menos que valga la pena —protesta.
—Yes, sir —responde Estados Unidos sonriendo.
—OK —sentencia el mayor soltándole la camisa a Estados Unidos y poniéndosela plana, contra el pecho, como si no acabara de pasar, aún con los ojos cerrados—. Y que no tenga que repetírtelo.
—Jeje... me gusta cuando te pones así —admite el menor acercándose y dándole de nuevo un beso rápido en los labios. Inglaterra parpadea perdiendo un poco su seguridad, incomodándose—. Y eso del niñato es como... ¡ja! —Estados Unidos se despega pasándose la lengua por los labios—. Sabes a chocolate.
Inglaterra abre mucho los ojos por lo del chocolate, por la caja de bombones que ha devorado en el ascensor a escondidas.
—Ehm... busquemos algo que comer —cambia de tema.
—Good —Estados Unidos se quita los lentes y se los limpia con la camisa—. Aunque falta poco para el vuelo.
—Bueno, pues lo compramos y ya nos lo comemos en el avión —propone el mayor.
—Yeah! —Estados Unidos sonríe poniéndose a Texas en su lugar y pasándose una mano por el cabello, acomodándose a Nantucket.
Inglaterra empieza a andar con aire desinteresado cuando suena el teléfono de Estados Unidos, quien lo saca y contesta una vez más sin ver quién es.
—Hello?
—Hi... hi!
Estados Unidos frunce el ceño.
—Who is it?
—Soy yo... —suelta tímidamente—, Soy Canada... your brother... —explica acostumbrado a tener que explicarlo siempre a todos... algunas veces más de una vez.
—¡Ohhh! Brother! I'm sorry. How are you? —sonríe poniéndole un brazo por atrás de los hombros a Inglaterra, quien le mira de reojo mientras se acerca a la cafetería y se incomoda un poco.
—Bien, bien... voy a ir a Warsaw unos días, con France, estamos en el aeropuerto... solo quería saber cómo estás y cómo ha ido todo —explica Canadá.
—Awesome! Vamos a ir a acampar, solos... sin teléfono por unos días y... y todo está bien. He loves me again, y... acaba de darme un beso —resume sonriendo. Inglaterra facepalm, sonrojándose de nuevo al oírle.
—¡Oh! Eso es excelente, me alegro mucho —Canadá sonríe sinceramente.
—I'm soooooooooo happy! —Estados Unidos abraza un poco a Inglaterra hacia sí, riendo. Inglaterra se incomoda aun más, carraspeando, pero sonriendo aunque no lo nota—. ¿Y tú a qué vas a Warsaw con France? —pregunta curioso.
—Ya sabía que todo se acabaría arreglando —asegura Canadá aliviado.
—Yes, yo sabía que iba a arreglarse, pero no sabía qué tan difícil iba a ser —admite Estados Unidos esta vez con voz más seria, soltando a Inglaterra—, ... ha sido otra vez una pesadilla.
Inglaterra frunce el ceño al oír lo de Varsovia y Francia, preguntándose si... se muerde el labio.
—¿Una pesadilla? —pregunta Canadá.
—Yes... algo horrible, como lo de Washington —explica Estados Unidos—. No, no... no he dicho que haya tenido otra vez una pesadilla —baja el tono y le da la espalda al inglés, alejándose un poco de éste.
—¿También ahora? Digo... ¿después de darle los regalos y la expulsión de la junta? ¿Ha vuelto a gritarte?
—Nooooo... no, ahora todo ha estado bien y normal —repite—. Yo digo lo anterior.
—Oh... bueno, pero ahora... se ha arreglado —Canadá sonríe.
—Yes... —Estados Unidos sonríe mucho—. Todo está bien ahora, y podemos dejar al estúpido comunista en el pasado, sin volver a hablar de ello. Vamos a ir de camping.
—Me alegro mucho, de verdad... —asegura el canadiense.
—Yo también me alegro —Estados Unidos vuelve junto a Inglaterra—. ¿Y a qué van a
Warsaw?
—Pues la verdad es que no lo sé, creo que Spain y Prussia están ahí... France me pidió que le acompañara y... —explica.
—¿Aha? —pregunta señalándole a Inglaterra lo que quiere comer.
—Nada, y eso —explica Canadá mirando a Francia de reojo y decidiendo irse un poquito más lejos—. No supe decirle que no, parece un poco... triste.
—¿Triste? ¿Por? —pregunta el estadounidense abstraído por la comida. Inglaterra pone la antena disimuladamente mientras recoge la comida que él ha pedido antes.
—I don't know... —responde Canadá sinceramente—, cuando le he preguntado no me ha respondido.
—Quizás simplemente ha dormido mal o algo.. —expone Estados Unidos, realmente sin mucha idea.
—Quizás sí... —Canadá baja los hombros.
—¿Pero van a Warsaw porque él está triste? ¿Qué hay ahí además de Spain y Prussia? —pregunta realmente sólo por preguntar algo.
—Pues... Poland —responde Canadá.
—¿France va a ir tras Poland?
Inglaterra levanta las cejas.
—I don't know —responde Canadá sinceramente—. Maybe...
—Bueh... seguramente si no es por Poland será por alguien más... —responde Estados Unidos mirando a Inglaterra de reojo y luego el paquete que le está dando la cajera. Inglaterra está con los dientes apretados y frunciendo el ceño, de mal humor—. Lo que no sé es qué vas a hacer tú ahí, brother... Quizás en realidad lo que pretende es contigo —se ríe un poco. Canadá levanta las cejas y se pone un poco nervioso.
—¿Con... conmigo?
—Well... I don't know... ya conoces a France —se ríe un poco más, porque es la hora de que Estados Unidos le traumatice un poco.
—Bu... but...
—Yeeeees? —pregunta Estados Unidos en tono de broma—. ¿No te gusta? Es France, brother... a todo el mundo le gusta —declara riendo malignamente. Canadá se pone más nervioso aún.
—No es... es decir... no es que no... —balbucea.
—A mí no me gusta —protesta Inglaterra en un susurro, entre dientes más para sí mismo que nada. Estados Unidos se gira con Inglaterra sin haberle oído obviamente ni mucho menos, sólo habiéndolo oído murmurar.
—What? —y luego a Canadá—. ¿No es que no? Es decir sí... ¡jaaaaaaaaaa! Canada and France, kissing on a tree... k, i, s, s, i, n, g... a él te referías cuando me decías que no era lo mismo besarme a mí que a... —pregunta en el chismorreo absoluto, recordando la lamida del baño. Inglaterra sigue con el ceño fruncido y al oír eso abre los ojos mirando a Estados Unidos sin poder creerlo.
—Ehm... Brother... please... —pide Canadá realmente agobiado—, no... es decir... yes, podía referirme a él, but... no, no es eso...
—¿Entonces a quién? —toma el teléfono con la oreja, caminando hacia donde se sirve uno refrescos, ya que están en una tienda de comida rápida.
—I... —Canadá Vacila, porque al parecer se le da de coña.
—All right, all right... ya te molestaré en otro momento —Estados Unidos se ríe a carcajadas—. Porque Iggy está de malas de que no le esté haciendo caso —el chico y sus conclusiones. Inglaterra pone los ojos en blanco, de cada vez peor, peor humor. Canadá agradece tímidamente.
—Bueno, hablamos pronto entonces, brother.
—Pásalo bien... te hablo cuando vuelva, quizás podamos regresar juntos a Washington—sonríe.
—Bueno, llámame cuando vuelvas de la acampada —pide, aunque seguramente Estados Unidos se va a olvidar y va a tener que llamarle él.
—Yes, sure... te hablo yo. Saluda a Prussia de mi parte, please —sonríe y cuelga antes de que Canadá se despida—. ¡Listo! Era my brother —le explica a Inglaterra, como si Inglaterra fuera sordo al parecer.
—Ye... —suelta Canadá oyendo ya el tono de haber colgado, guardando el teléfono. Inglaterra le da otro mordisco absolutamente agresivo a su bocadillo.
—Te manda saludos —miente el estadounidense—. Va camino a Belgium o algo así...
—Warsaw —corrige Inglaterra de forma seca, dando otro mordisco, sin mirarle.
—¡Eso! Warsaw... —saca su bocadillo y le da una mordida—. Vpf cpfn Frpfncpfm.
—Lo he oído —responde Inglaterra igual de seco. Estados Unidos traga.
—Es raro, ¿no crees? Que haya invitado a my brother —muerde el bocadillo de nuevo.
—Sinceramente no me importa —miente el británico tomando un poco de la botella de te frío que ha pedido. Estados Unidos se encoge de hombros, porque tampoco le importa demasiado... aunque sigue pensando en ello mientras come varias mordidas más del bocadillo.
—No sé quién le gusta...
Inglaterra levanta las cejas porque cree que habla de Francia, mirándole.
—Pues quién va a gustarle, todo el bloody mundo, of course —escupe ácido.
—¿En... en serio? —Estados Unidos levanta las cejas, y luego las baja, riendo—. Ja... estás de broma, right?
Inglaterra le mira completamente serio.
—¿Te parece que no hablo en serio?
Estados Unidos levanta las cejas.
—My God, ¡cualquiera diría que estás celoso! —dice en broma, pensando evidentemente que toda esta conversación es sobre Canadá.
—WHAT? —grita Inglaterra indignado, mirándole furioso. Estados Unidos parpadea.
—OK, ok... era una broma —levanta una mano mostrándole la palma, como para que se detenga—, Jesus, relax... es sólo que no le veo como nada de lo que dices y no entiendo por qué estás tan histérico...
—¡NO ESTOY HISTÉRICO! —grita el inglés y luego frunce el ceño—. And, of course, no estoy celoso. No sé qué le debe haber dicho ese bastard, pero no es mentira y no me importa.
Estados Unidos frunce el ceño, descolocado.
—What? ¿Tie... Tienes algún problema con my brother? —pregunta.
—¿De qué hablas? —sigue mirándole agresivo.
—¡Pues tú! —sigue con el ceño fruncido—. ¿De qué hablas... por qué le dices bastard? ¿Por qué actúas así? ¿Se pelearon? No tuvo que ver conmigo, right?
Inglaterra parpadea... entendiendo de pronto que estaba hablando de Canadá y no de Francia... y luego se acuerda de algo y vuelve a fruncir el ceño.
—¿Qué ha sido eso de besarte a ti? —pregunta mirándole.
—Ohhh... Oh... eso... —le suelta y se sienta en su asiento. Es que... Es... Es que... —se pasa una mano por el cabello—. Estábamos... estábamos... hablando de... los besos y de quién le gustaba y... y él me dijo que no sería lo mismo besarme a mí que besar a alguien, pero no me dijo a quién —explica sin mirarle.
Inglaterra da otro mordisco mirándole fijamente mientras sigue pensando en por que Francia debe irse a Varsovia y si irá en serio lo de Polonia y Canadá... es decir, no es que pueda reclamarle nada tampoco, pero después de la última semana... le dan náuseas pensando que por esto no quería que volviera a pasar eso, para no tener que pasar esto de nuevo.
—Y entonces pues no sé yo quien le gusta y le estaba molestando con France —termina Estados Unidos, mirándole.
Inglaterra sigue a su rollo sin prestar atención a Estados Unidos, apretando los ojos... al final nada servía, siempre, siempre terminaba en las mismas, pero no iba a volver a dejar que eso pasara.
—Bueno... pues, eso.. —concluye Estados Unidos al final, terminándose el bocadillo. Inglaterra sigue dándole vueltas a todo, ahora pensando si realmente habrá ido en serio todo lo que pasó, aún con el ceño fruncido y sin mirarlo siquiera, masticando con rabia—. ¿Iggy? —pregunta Estados Unidos después de unos segundos. El aludido parpadea saliendo se su ensimismamiento.
—What?
—Are you ok? —pregunta con el ceño fruncido, mirando sus papas fritas con antojo, cuando suena el teléfono de Inglaterra con un mensaje.
—No —responde Inglaterra sinceramente sin pensar y luego se sobresalta, distrayéndose con el mensaje, sacando el teléfono.
—Why? —Estados Unidos levanta las cejas, preocupado.
—Quiero volver a casa —asegura con absoluta sinceridad, abriendo el mensaje.
"¿Todo bien con el garçón? Espero que sí. Me ha dicho Canada que irán de campamento... pásenlo bien".
Inglaterra se detiene las ganas de mandar un ácido "no lo pasaremos tan bien como tú, descuida" y finalmente se guarda el teléfono sin responder nada, todavía con malestar en el estómago.
—Venga, vamos a buscar la puerta de embarque —se levanta. Estados Unidos se levanta junto con él y le pasa un brazo por los hombros.
—Yo también quiero volver a casa... ¿Qué ha pasado? —le mira de reojo. Inglaterra niega con la cabeza.
—Has hablado con Canada y me he acordado.
Estados Unidos se tensa.
—Oh... come on, ya estaba todo bien —lo atrae hacia sí. Inglaterra le mira de reojo sin estar seguro en absoluto y hace ademán para que le suelte, cosa que Estados Unidos hace, aunque sólo un poco, preocupado, guardándose las manos en las bolsas de la chaqueta—. Pensé que te pondría de buenas comer algo...
—Me ha dado náuseas —confiesa el inglés. Estados Unidos suspira.
—¿Quieres que te compre algo? Una coke o algo... eso funciona para las náuseas —lo mira de reojo.
—No, no es porque la comida fuera mala y además no me gusta la Coca-Cola —responde Inglaterra mirando los números de las puertas y calculando la hora. Estados Unidos suspira, volviendo a tensarse y a angustiarse, pensando que todo estaba tan perfectamente bien antes... se detiene.
—¿Quieres un beso?
Inglaterra parpadea.
—What? —pregunta descolocado. Estados Unidos se encoge de hombros.
—Quizás te ponga de buenas —sonríe un poquito de lado. Inglaterra se sonroja un poco, apartando la vista y viendo que están pasando en la cinta al lado de la puerta de embarque del vuelo a Varsovia.
Francia está sentado ahí, de lado, con las dos piernas sobre el asiento hecho bolita, y con la Blackberry en una mano y la otra enmarañada en su cabello, escribiéndole un mensaje precisamente a él... mensaje que ha escrito y borrado unas mil veces desde que envió el primero. No se entera de nada, ni levanta la vista.
Canadá mira a Francia de reojo de tanto en tanto y luego sigue jugando con su PSP. Estados Unidos está de espaldas, y ni siquiera se percata, mirando a Inglaterra con cierta preocupación aún, quien sí les ve a lo lejos pero no distingue lo que hacen, sino que sólo ve las dos cabezas rubias de cabello largo. Y las observa tooooodo el tiempo que están en su campo de visión, con el ceño fruncido.
—¿Entonces? —se le acerca un poco Estados Unidos, presionándole.
—¿Entonces qué? —pregunta sin ni mirarle.
—Jo... Iggyyy... —protesta el estadounidense mirando al suelo.
—What? —le mira de reojo un momento. Estados Unidos suspira derrotado.
—Nothing...
Inglaterra se vuelve a las dos cabezas, que siguen ahí inmóviles hasta que ya no puede verlas, que es cuando vuelve a andar enojado y con determinación.
—What's wrong? —pregunta Estados Unidos otra vez.
—Nothing, sólo quiero irme —asegura el menor encontrando por fin la puerta de su vuelo—. Están abordando ya, si no me equivoco... —señala una fila.
Pasito a pasito, nos vamos acercando... Despedíos YA del USUK en esta historia, pues lo que sigue sobre ellos será en otra diferente... en cuanto a Francia veremos un poquito más en el próximo capitulo que creo yo, será el último de esta historia que parecía infinita. (No os olvidéis agradecer a Tari su increíble trabajo de edición)
