Bien.. como prometí.. otro capítulo..!=D no se preocupen.. ya no tengo vacaciones hasta el año que viene..-.- así que podre traducir un poco mas rápido..! Espero disfruten este capitulo tanto como yo..!xD
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Harry's 18th – Cumpleaños 18 de Harry
Lily levantó la mirada cuando la puerta se abrió, dándole paso a un muy cansado Harry. Entró seguido de Damien. Ambos habían pasado las últimas cuatro horas entrenando afuera. Damien lucia como si cada vez que respiraba le dolían todos los musculas del cuerpo. Rápidamente se dirigió a la silla más cercana y se sentó con cuidado. Harry se sentó junto a él, a pesar de que lucía más cansado de lo normal, no lucia tan mal como Damien.
Lily sonrió al verlos. Era lindo tenerlos comportándose bien el uno con el otro nuevamente. Desde que habían hecho las paces se habían vuelto inseparables. Lily incluso los había escuchado hablando en la habitación de Harry hasta tarde. Tenía que sacar a Damien a rastras de la habitación para que ambos durmieran.
Lily observó a su hijo mayor en silencio. Tenía una mirada fatigada, estaba segura que no tenía nada que ver con el entrenamiento. Aun seguía teniendo pesadillas. Sabía que James aun utilizaba el hechizo para dormir todas las noches. Pero Harry había insistido en que solo lo usaran una vez en lugar de dos por noche.
Lily bajó su pluma y miró a Harry y Damien hablar entre ellos. Harry regañaba a Damien por ser aparentemente "flojo" y "sin nada de condición", era obvio que intentaba convencerlo de que volviera con él afuera. Cuando Damien finalmente ganó la discusión y se reusó a moverse de su asiento, Harry volvió a salir, ya que aun no había terminado su ejercicio.
Lily volvió su atención a James, que sostenía dos folletos en sus manos.
-Lily, cual?
-Eh? Oh, cierto. Me gusta este- dijo Lily, tomando el folleto de la izquierda- tiene un salón muy grande y dice que pueden arreglar el lugar para que la fiesta pueda ser afuera también. Luce perfecto. Mira este hermoso jardín!- dijo Lily, mirando el folleto.
-Lily, cariño, es el cumpleaños 18 de Harry, no su boda- dijo James con una sonrisa.
Lily lo miró con ojos entrecerrados y luego sonrió.
-Oh, Merlín! Ya tienes planeada su boda en secreto, no es así?- preguntó James, mirándola horrorizado.
-Claro que no! Solo tengo seleccionados unos cuantos lugares. imagino que Harry querrá elegir el lugar- respondió Lily con una sonrisa.
-Lily Potter!- saltó James juguetonamente.
-Oh, relájate. No es como que ya esté apartando los salones de fiesta. Solo me adelanto un poco en la planeación. Las mujeres son buenas en eso, y como soy la única mujer en la casa, es mi responsabilidad asegurarme de que todo este planeado a la perfección- dijo Lily.
James parecía algo preocupado por los planes futuros de su esposa.
-Solo enfoquémonos en lo que va a pasar este fin de semana, no más!- dijo James.
Lily bufó pero siguió repasando la lista de invitados junto con James, mientras Damien los miraba planear el cumpleaños 18 de Harry, el cual sería ese sábado.
La chimenea se encendió y Sirius salió de las llamas verdes.
-Ey, Cornamenta, Lils! Hola, cachorro!- saludó Sirius revolviendo el cabello de Damien al acercarse. Remus apareció luego y los saludó igual.
-En donde esta Harry?- preguntó Sirius, repasando la cocina con la mirada, buscando a su ahijado.
-Sigue entrenando afuera- dijo Damien.
Sirius asintió con la cabeza y sacó una copia del diario El Profeta de su bolsillo. A James aun le gustaba leer el periódico, pero era demasiado terco como para restablecer su suscripción.
Damien tomó el periódico y comenzó a leerlo, ya que su papá estaba demasiado ocupado hablando con sus mejores amigos.
-Ya tenemos todo listo. Bueno, casi todo. Aun no decidimos si la fiesta debe ser en el jardín o en el salón. El salón es lo suficientemente grande, pero estaba pensando...- James comenzó, pero Sirius lo interrumpió.
-Afuera, definitivamente tiene que ser afuera. Podríamos hacer ese espectáculo de Quidditch que hemos practicado!- dijo, emocionado.
-Lily no me dejara hacerlo este año- dijo James haciendo un puchero.
-Aw, Lils, vamos! Será divertido. Todos nosotros en escobas, volando, lanzándonos pastel! Sera asombroso, anda!- dijo Sirius.
-Cuántos años tienes?- preguntó Lily soltando un suspiro.
James y Remus se unieron a la discusión. Ni siquiera notaron que Damien estaba ahora de pie junto a ellos, aferrando el periódico en sus manos.
-Antes de que comiencen sus grandiosos planes, les sugiero que vean esto- dijo Damien, lanzando el diario el Profeta a la mesa frente a ellos.
Los cuatro adultos miraron el encabezado.
"Una extravagante celebración se espera para marcar el primer aniversario de la caída de Lord Voldemort!"
Lily apartó la mirada del periódico y lo empujó lejos. Sabía que eso pasaría. Ya se lo esperaba. Todo el mundo mágico celebraría la caída de Voldemort.
Sirius miró a Damien. Él ya había leído el periódico antes de traerlo a los Potter. En realidad ya lo esperaba. Era natural que celebraran el fin del terror que Voldemort había causado.
El problema era, como afectaría eso a Harry?
-De algún modo, no creo que a Harry le gustaría tener una gran fiesta el sábado- dijo Damien.
Todos sabían que Harry no podría celebrar su cumpleaños porque era el mismo día que Voldemort había muerto. Su muerte estaría por siempre ligada al cumpleaños de Harry.
Lily cerró los ojos cuando los horribles recuerdos del año anterior llegaron a su mente. Casi había perdido a sus dos hijos ese día. Se sobó la frente sintiendo como comenzaba a formarse un dolor de cabeza.
-No quiero que él piense en lo que pasó el año pasado. Es por eso que haremos esta fiesta, para distraerlo y que pueda disfrutar el día- dijo Lily con voz cansada. Nadie había olvidado el vinculo entre el cumpleaños de Harry y la muerte de Dumbledore.
-Mamá, como crees que Harry no va a pensar en eso? Pasa cada noche reviviéndolo. Aun que Harry no quiera pensar en eso, todo el mundo va a estar celebrando su muerte- dijo Damien amargamente.
Sabia lo mucho que eso iba a afectar a su hermano, pero desgraciadamente no había nada que hacer.
-No podemos simplemente ignorar su cumpleaños. Tenemos que hacer algo- dijo James.
-Hagan lo que crean que es lo mejor, pero les garantizo que Harry no va a estar de humor para fiestas. Si aun quieren seguir con esto está bien, pero no se quejen cuando Harry se vaya de la fiesta sin decir nada- finalizó Damien.
Dicho eso salió del lugar para unirse con su hermano en el entrenamiento, ya no quería estar en la casa.
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-Estás listo?
-Sí.
-Estás seguro?
-Si!
-De acuerdo, cuando estés listo- dijo James sacando el recuerdo de Ginny de su bolsillo.
Harry miró, con el corazón latiéndole descontrolado, mientras la niebla plateada se arremolinaba en el Pensadero de Lily.
-Cuando tu estés listo- dijo nuevamente James.
Harry lo miró con ojos entrecerrados antes de volver su atención al Pensadero. Dando un gran respiro, Harry se inclinó sobre el recipiente antes de caer dentro del recuerdo. Cuando aterrizó, se quedo quieto, de pie, recuperando el aliento ya que sentía como si le hubieran sacado todo el aire de los pulmones. Miró a su alrededor. Estaba en el techo de la torre de astronomía.
Harry sintió su corazón dar un salto al ver a Ginny. Sus ojos estaban enrojecidos y su rostro sonrojado, indicando claramente que había estado llorando. Harry la observó mirar a la puerta. Cuando siguió su mirada vio la silueta del "Príncipe Oscuro".
Harry observó la figura acercarse a Ginny. Era bastante bizarro, ver a alguien tan parecido a ti. Quedó momentáneamente sorprendido por lo bien que había cambiado para parecerse a él. Su altura, forma de su cuerpo, cabello, ojos, todo era idéntico.
Observó mientras el enmascarado lanzaba un hechizo a Ginny, el cual fue absorbido por su escudo de cuerpo completo. Harry no pudo evitar sentir una ola de orgullo al ver a la pelirroja conjurar el escudo perfecto.
A Harry se le hizo difícil mirar mientras el hombre atacaba a Ginny. No podía soportar ver por lo que había pasado la chica a manos de ese impostor. Su corazón latía tan fuertemente en su pecho que casi dolía.
Mientras Harry miraba el doloroso recuerdo, la imagen frente a él se distorsionó, comenzó a verse borrosa. Harry no entendía que estaba pasando. No había nada que pudiera hacer para aclarar el recuerdo, así que se quedó muy quieto y trató de conseguir la mayor información posible.
Unos momentos después, el recuerdo se aclaró y Harry pudo ver como el enmascarado arrastraba a Ginny por un pie. Al verlo toda la sangre de Harry hirvió.
Ginny gritaba de dolor y trataba de liberarse, pero era imposible. El hombre se agachó y tomó a Ginny por el cabello para ponerla de pie. Harry tuvo que apartar la mirada.
Al volver la mirada hacia ellos, escuchó a Ginny fritar.
-Por qué haces esto?
El hombre enmascarado acercó a Ginny a su rostro.
-Porque esto lo destruirá!
Harry sintió que su estomago se revolvía al escucharlo sisear las palabras. No esperó que el recuerdo terminada. Levantó la mirada hacia el oscuro cielo y pronto sintió el violento tirón que lo sacaría del Pensadero. Harry aterrizó de pie en la oficina de su papá. James lo esperaba.
-Como te fue? Obtuviste algo?- preguntó James mientras empujaba suavemente a Harry para que se sentara. No tenía muy buen aspecto.
-No lo sé. En definitiva me sonó familiar. Estoy seguro de que lo conozco, pero no puedo descifrar de donde o quien es- dijo Harry, sobándose las sienes con frustración.
-Dumbledore piensa que tal vez utilizó un hechizo para disfrazar su voz, para disfrazar cualquier tipo de acento o algo especial en su voz- le informó James.
Harry asintió con la cabeza. También lo había pensado. Pero era algo en el modo en que hablaba lo que le resultaba familiar. Y cualquiera que fuera el hechizo que había utilizado, no podía disfrazar la ira y por extraño que pareciera, el dolor en su voz. Eso era lo que había alterado a Harry.
-Hay algo mal con el recuerdo- dijo Harry, recordado como la imagen había fallado.
-Mal? Qué cosa?- preguntó James.
-La imagen se perdió unos segundos. Volvió a la normalidad después, pero me costó captar todo- respondió Harry.
James lo pensó un momento.
-Tal vez es porque no es un recuerdo directo. Lo que viste era mi recuerdo del recuerdo de Ginny. Tal vez eso causó que fallara- ofreció James.
-Tal vez- aceptó Harry.
-Bueno, valió la pena intentarlo- dijo James sentándose frente a su hijo.
-Cuando vendrán Sirius y Remus con los archivos?- preguntó Harry.
-En unos días. Dijeron que robarse los archivos será mas difícil de lo que pensaron. La seguridad en el Ministerio aumentó- dijo James.
-Por qué?- preguntó Harry.
-Aparentemente Fudge ya se dio cuenta de que nadie lo quiere. Después de tu arresto hubo muchas protestas del público que no está de acuerdo con él. Como resultado solo personal autorizado puede ingresar al edificio. Tiene miedo de que alguien atente contra su vida. Tiene a todo Auror a su mando revisando a cualquiera que entra y sale. Personalmente no creo que dure mucho más en su puesto- respondió James.
a Harry no podía importarle menos el Ministro. Lo último que necesitaba en su mente era a Fudge.
-Si hablas con Sirius y Remus, diles que necesito esos archivos sobre metamorfomagos lo antes posible- dijo Harry poniéndose de pie.
-Lo haré- respondió James, pero no creyó que Harry lo escuchara, ya que se dirigió a paso rápido hacia la puerta.
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La mañana del sábado, Harry entró en la cocina para encontrarse con que Sirius y Remus ya estaban listos en la mesa junto a un bastante fresco James. Damien y su mamá no estaban por ningún lado.
-Ya están aquí- dijo Harry a Sirius y Remus, sorprendido.
-Hey, ahí estas! Feliz...- comenzó Sirius.
-Ya los tienen?- preguntó Harry, acercándose rápidamente a él, ignorando a los demás en la habitación.
Sirius lo miró confundido.
-Tus regalos? Están justo aquí. Estas un poco impaciente, no?- dijo el hombre soltando una risa.
Ahora fue turno de Harry de lucir confundido.
-Estoy hablando de los archivos. Los archivos sobre metamorfomagos que se suponía debían traer del Ministerio. Los trajeron?- preguntó Harry.
-Oh, eso- dijo Sirius, algo decepcionado porque Harry no le daba importancia a los regalos- los tenemos. No fue fácil, pero pudimos sacar de a pocos cada vez. Aun tenemos muchos que sacar, pero tendremos que esperar.
Harry lo miró, impaciente.
-En donde están?- preguntó el chico, algo molesto.
-No los traje conmigo. Supuse que no los querrías hoy- dijo Sirius.
-Qué? Por qué? Que tiene de malo dármelos hoy?- preguntó Harry con un deje de enojo en su voz.
Sirius miró a James y Remus antes de volver a mirar a Harry.
-Porque es tu cumple años- respondió Sirius.
-Y?- preguntó Harry, frunciendo las cejas- que tiene que ver eso?
-Creo que lo que Sirius intenta decir es que no creía que estuvieras de humor para hacer algo de estudio hoy- respondió Remus, salvando a Sirius.
-En verdad necesito esos archivos. Mientras mas rápido inicie la investigación, mejor- dijo Harry, ahora en tono mucho mas calmado.
-Pero hoy es...
-Tal vez deberías ir a traerlos- dijo James rápidamente.
Sirius miró a James con expresión incrédula, pero ante la mirada significativa que le dedicó su mejor amigo, suspiró y se puso de pie para ir a la chimenea y traer los archivos.
-Está bien, Canuto- dijo Remus, dejando su taza de té.
Buscó entre sus ropas y sacó un montón de arrugados y diminutos papeles, sostenidos con una banda elástica. Removió la banda y puso los papeles en el escritorio antes de tocarlos con su varita. Los papeles comenzaron a crecer hasta quedar de su tamaño normal.
-Aquí tienes, Harry- dijo Remus con una sonrisa, entregándole a Harry quince carpetas bastante regordetas.
Harry asintió, los tomó y salió inmediatamente de la biblioteca, rumbo a su habitación para comenzar a analizarlos.
En cuanto Harry salió, Sirius se giró hacia Remus.
-Los trajiste contigo?!- exclamó.
-Sabia que Harry los querría, así que los traje- respondió Remus con una media sonrisa.
-Pudiste habérselo dicho antes de que me regañara!- reclamó Sirius con una expresión algo avergonzada.
-Pude haberlo hecho, pero en donde quedaría la diversión?- respondió el hombre lobo.
-Genial, ahora Harry se la pasará encerrado en su habitación hasta que termine de leer todos los archivos. Vaya fiesta que tendremos, sin cumpleañero- dijo Sirius dejándose caer sobre su silla, deprimido.
James no dijo nada pero sintió que su corazón daba un vuelvo. Harry no le había dado oportunidad a nadie de que le desearan un feliz cumpleaños.
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Sirius tenía razón. Harry no había salido de su habitación. Estaba concentrado en los quince archivos que detallaban las vidas de quince metamorfomagos cuyas iniciales eran C.B.
Damien había ido con él y había ofrecido su ayuda, pero Harry lo rechazó. Harry sabía que solo él podría reconocer al impostor "Príncipe Oscuro". Por lo que había visto y escuchado hasta ahora, estaba más que seguro de que había conocido a esa persona en algún momento de su vida. Algo acerca de él le parecía demasiado familiar y eso lo estaba carcomiendo por dentro. Sentía que algunas veces tenía la respuesta justo ahí, frente a él, pero se le escapaba antes de poder enfocarse en ella. Sentía como si la respuesta fuera como si tratara de tomar agua con sus manos, se derramaba sin importar que tan fuerte intentara agarrarla.
Harry aun seguía ocupado leyendo los archivos cuando su mamá entró en su habitación.
-Como vas?- preguntó.
-Bien- respondió Harry sin levantar la mirada del archivo de un Christopher Brighton.
-Cuanto más crees que tardarás?- preguntó Lily.
-Por qué?- preguntó Harry, levantando la mirada del archivo y mirando a su mamá.
-Pensé que podrías pasar un poco de tiempo con nosotros, ya que es tu cumple años- respondió Lily.
Harry la miró, cansado. Estaba harto de la misma situación durante todo el día. Cada miembro de la familia había ido a cierto punto del día para desearle un feliz cumpleaños, a lo que Harry no daba respuesta. Después habían vuelto a visitarlo para tratar de que dejara la investigación y bajara con ellos.
-Mamá, ya te lo dije, y a papá, y a Damien, y Sirius, esto es más importante. Necesito ver si reconozco a cualquiera de estas personas. Esto solo es una fracción de todas las posibilidades. Necesito estudiarlos para ver si reconozco a cualquiera de ellos. Si no, entonces Sirius y Remus deberán traer más archivos.
Lily miró los archivos tristemente.
-Al menos déjanos ayudarte- trató, pero Harry negó con la cabeza.
-No sé qué es lo que estoy buscando- respondió, enfocándose nuevamente en el archivo frente a él.
De pronto, Lily tomó el archivo, apartándolo del agarre de Harry.
-Sé que esto es importante. Entiendo la severidad del tema, de verdad- dijo Lily, sosteniendo el archivo en alto- pero tienes que entender que hoy también es importante. No pase cuarenta y ocho horas en labor de parto para que ahora me ignores y no quieras sentarte a comer con tu familia.
-Mamá...- comenzó Harry.
-Mira, no te estoy pidiendo demasiado, Harry. Solo quiero que pases unas cuantas horas con nosotros. Puedes volver a tu investigación mañana. No pases tu cumpleaños 18 solo- lo interrumpió Lily.
-Pasé mis últimos 17 cumpleaños así- comentó Harry.
Lily se quedó callada. Miró a Harry con el corazón roto.
-Si celebraste tu primer cumpleaños- le corrigió en voz baja.
Harry sonrió un poco.
-Sí, supongo que lo hice- susurró.
Lily se sentó a su lado para quedar a la misma altura que su hijo.
-Se lo desesperado que estas por capturar a este tipo. Me siento igual, y tu papá también. Pero solo por hoy, quería que te olvidaras de todas estas terribles cosas. Quería que disfrutaras de tu cumpleaños. Si puedes bajar a celebrarlo, aunque sea solo unas horas, significaría mucho para mí- suplicó Lily.
Harry recordó las palabras de Narcissa. "Tratas a tus verdaderos padres como si hubieran cometido un terrible error contigo... enfócate en tu verdadera familia, los que nunca te han utilizado".
Harry tragó el argumento que había estado a punto de dar. En lugar de eso, forzó una sonrisa.
-De acuerdo, mamá. Bajaré por unos minutos- se las arregló para decir.
La expresión en el rostro de Lily hizo a Harry sonreír. Tenía que reconocer que su mamá no le estaba pidiendo mucho. Sabía que a pesar de que a él no le podía importar menos su cumpleaños, significaba mucho para sus padres.
Se puso de pie y se alejó de su investigación. Al acercarse a las escaleras, se dijo a si mismo que tomarse un descanso probablemente le ayudaría. Abrió la puerta de la sala y se encontró con que solo Lily estaba ahí.
-No vas a cambiarte de ropa?- le preguntó la pelirroja.
Harry miró lo que llevaba puesto. Una chamarra negra con sus jeans.
-Que tiene de malo lo que llevo?- preguntó Harry.
Lily arrugó la nariz.
-Nada, pero podrías usar algo un poco mas... elegante- dijo ella.
-Mamá, no tendremos una fiesta. Somos solo nosotros y Sirius y Remus- dijo Harry.
Lily de pronto apartó la mirada, luciendo verdaderamente culpable.
-Son solo Sirius y Remus, verdad?- preguntó Harry, no le gustaba para nada la expresión de su mamá.
-Bueno, tal vez invitamos a un par de... amigos- dijo Lily.
Harry parpadeó.
-Volveré arriba- dijo Harry dando media vuelta.
Lily lo tomó del gorro de su chamarra para detenerlo.
-Harry, espera! No es lo que crees. En verdad son muy pocas personas.
-Si, como la fiesta de bienvenida que me hicieron el año pasado? Se exactamente lo que "pocas personas" significa para ustedes- le dijo Harry.
-No, no, de verdad, Harry. Solo invité a Frank y Alice. Tonks llegará pronto, por Remus, y también los Weasley- le dijo.
La expresión de Harry cambió. Miró a su mamá, incrédulo.
-Invitaste a los Weasley? Por qué?- le preguntó, mortificado ante tener que ver a Ginny de nuevo.
-Por qué no? Son buenos amigos de la familia- se defendió Lily.
-Mamá, no tengo ánimos para esto. No quiero a toda esa gente aquí. Prefiero enfocarme en encontrar...
-Harry, por favor. Solo por hoy, por el resto de la noche, no pienses en él. Unas cuantas horas no van a dañar a nadie- dijo Lily.
Harry se veía dividido entre lo que quería hacer o darle a su mamá lo que pedía. LA decisión le fue arrebatada de las manos cuando la chimenea se encendió y Tonks apareció desde una llamarada verde. Iba bien vestida y su cabello era largo y negro y rizado.
-Hola, Harry! Feliz cumpleaños!- le dijo con una alegre sonrisa- por qué no te vestiste para la ocasión?- le preguntó a Harry, mirándolo de arriba a abajo.
Harry solo le sonrió débilmente. Mirando a su mamá de manera mortal, Harry se giró y volvió escaleras arriba, tenía que cambiarse.
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Harry volvió a entrar en la sala después de diez minutos. Llevaba un traje negro con cuello alto y le quedaba impecablemente a la medida. Era uno de los mejores trajes que Lily le había mandado a hacer.
Harry se sentía molesto con ella por engañarlo de ese modo para que bajara. En realidad no quería una fiesta, y estaba seguro de no querer ver a los Weasley, en especial a Ginny. Esa era la primera vez que la vería propiamente después del ataque. Solo la había visto en el recuerdo y eso solo lo hacía sentir más culpable.
Harry entró en la habitación para encontrarse frente a un montón e personas. Sonó un coro de "Feliz cumpleaños" lo cual irritó a Harry a más no poder. Apretó los dientes y se quedó inmóvil hasta que todos dejaron de cantar el feliz cumpleaños. Se encontró a Lily con la mirada, y ella le dedicó una mirada de disculpa. Él la ignoró y avanzó hacia frank y Alice.
-Feliz cumpleaños, Harry- dijo Alec dándole un abrazo.
Harry se separó y miró al rededor, buscando a Nigel. No lo veía por ningún lado.
-Nigel?- preguntó.
-No se sentía muy bien. Está en casa, con Neville- explicó Alice.
-Oh- respondió Harry, decepcionado. Le gustaría ver a Nigel de nuevo.
Harry acababa de saludar al señor y la señora Weasley cuando se encontró de frente con Ginny. Los primeros segundos, Harry no pudo apartar la mirada de ella. Llevaba el largo cabello tomado en una coleta alta, y traía un hermoso vestido azul. Se miraba hermosa. Harry se forzó a apartar la mirada.
-Feliz cumpleaños, Harry- le dijo la chica, mirándolo a los ojos.
-Gracias- se las arregló para decir Harry.
Ginny apartó la mirada después de unos incómodos segundos. Harry casi se alegró cuando Ron se acercó para desearle feliz cumpleaños. Y esos habían sido los minutos mas incómodos en la vida de Harry. Le dedicó a su mamá otra mirada mortal por haberlo metido en ese embrollo.
La fiesta siguió y todos se la estaban pasando bien. Incluso Harry se había relajado después de hablar con Frank y Remus.
-No puedo creer que no haya llegado- le dijo Lily a James, sus ojos fijos en la chimenea.
-Quien?- preguntó Sirius, entrando en la conversación.
-Draco. Le envié una invitación. estaba segura de que vendría- dijo Lily, molesta porque el mejor amigo de Harry no se presentara.
-Vendrá. No te preocupes. A los Malfoy les gusta hacer su entrada- comentó Sirius con una risa.
Harry se encontró con Tonks enseguida de la puerta de la cocina, decidida a traer más bebidas. Harry la llevó hacia un lado para hablar con ella.
-Hola, disfrutando la fiesta?- preguntó Tonks.
-Sí, escucha, quería hablar contigo. Todo está bien entre Remus y tú?- preguntó, aunque ya los había visto juntos, quería asegurarse.
Tonks le sonrió ampliamente.
-Sip, ya me perdonó. Se dio cuenta de que lo que pasó no fue en realidad culpa mía. Dijo que estaba muy molesto al principio por que le oculté un secreto tan grande. Pero después de un par de días se dio cuenta de que no lo hice intencionalmente o para herirlo. Lo hice por una razón, para ayudar a alguien- Tonks miró a Harry detenidamente antes de añadir- puedes entenderlo, verdad Harry?
Harry entendía exactamente lo que intentaba decirle.
-Sí, lo entiendo- dijo él en voz baja.
Tonks le dio una suave palmada en el hombro antes de entrar en la cocina. Harry se giró para ver a Ginny hablar con Damien junto a una ventana. Sabía que Tonks lo había hecho con toda la intención para que pensara en Ginny.
Lo que había pasado entre Remus y Tonks no había sido muy diferente a lo que había pasado entre Ginny y él. Ambos, Remus y él, habían estado molestos porque les habían mentido. Pero, tal y como Tonks no había querido mentirle a Remus, Ginny no había querido mentirle a él. Entonces se dio cuenta que el modo en que había forzado a Tonks a ayudarlo, había sido el mismo modo en que Hermione y Ron habían obligado a Ginny y Damien a aceptar no decirle nada sobre las pociones.
Harry miró a Tonks entregarle una bebida antes de besarlo suavemente en los labios. Por qué no había visto esto antes? Él quería que Remus perdonara a Tonks por un crimen que él mismo no le había perdonado a Ginny.
De pronto sintió que ya no podía mas con la fiesta. En silencio se escabulló hacia el balcón para tomar un poco de aire fresco. Harry se quedó afuera, disfrutando de la fresca noche. Miró en la distancia como unos fuegos artificiales hacían patrones de colores en el cielo.
Las celebraciones marcando el aniversario de la muerte de Voldemort ya se llevaban a cabo. Harry miró los fuegos artificiales en el cielo nocturno y vagamente se preguntó cuantas personas estarían celebrando ese día. Le parecía extraño, celebrar la muerte de una persona de ese modo, sin importar cuán odiada era.
Harry se forzó a no pensar en ese día, en lo que había pasado hacia exactamente un año. Sabía que esa noche sería una tortura para él. Estaba seguro de que no dormiría ni un poco.
La puerta detrás de él se abrió y alguien salió al balcón. Harry ni siquiera se molestó en girarse.
-Tu mamá te está buscando- escuchó a Ginny decir. No le respondió, se quedó mirando hacia el horizonte.
Ginny comenzó a girarse para irse cuando Harry habló.
-Ginny.
Ginny se detuvo y miró la espalda del chico. Harry se giró para mirarla, teniendo cuidado de no mirarla al rostro.
-Quería disculparme contigo- continuó Harry.
Ginny estaba realmente sorprendida al escucharlo.
-Qué?- preguntó la pelirroja.
-Nunca quise que salieras lastimada. Nunca anticipe un ataque en tu contra. Lamento mucho lo que sucedió- dijo Harry con dificultad. Aun no se acostumbraba a pedir disculpas.
Ginny no dijo nada por unos cuantos largos segundos. Se quedó en donde estaba, mirándolo. Finalmente habló.
-Que bueno, deberías lamentarlo- dijo con voz firme.
Harry levantó la cabeza de golpe para mirarla. No se esperaba eso.
-Como dices?- preguntó el chico.
-Deberías lamentarlo- repitió Ginny- después de todo lo que me hiciste pasar, lo mínimo que puedes hacer es disculparte!
Harry estaba completamente perdido. Por qué Ginny lo trataba de esa manera?
-Bueno, dije que lo sentía. Que más se supone que diga?- preguntó Harry fríamente.
-Puedes decir que lo sientes un millón de veces! Eso no cambia lo que sucedió. Pude haber muerto!- dijo Ginny, sus ojos brillando de rabia.
Harry sintió la culpa acumularse dentro de él, apretando su corazón.
-Ginny, lo siento. No sé que mas decirte- dijo Harry con sinceridad.
-Di que lo sientes cuantas veces quieras, nunca voy a perdonarte!- declaró Ginny antes de girarse y alejarse de ahí.
-Ginny! Ginny, espera!- la llamó Harry. No podía dejarla ir de esa manera.
Ginny se detuvo y se giró para mirarlo, la mirada de furia había desaparecido. En su lugar había una ligera sonrisa en sus labios. Harry estaba aun mas confundido ahora.
-Duele, no es así? cuando te disculpas con una persona pero esta no la acepta. No creo que haya algo más hiriente- dijo ella.
Harry se dio cuenta de lo que Ginny había hecho. Ella no estaba molesta con él, solo había pretendido para hacerlo sentir lo que ella había sentido cuando no aceptaba sus disculpas.
-Acaso acabas de engañarme?- preguntó Harry.
Ginny se encogió de hombros sin dejar de mirarlo.
-Deberías conocerme mejor, Harry. Por qué te culparía por algo sobre lo que tú no tenias control? Nunca le dijiste que me atacara. Lo que sucedió no fue tu culpa- dijo Ginny. Sus ojos se encontraron con los de Harry antes de continuar- pero no tenias que haberme tratado del modo en que lo hiciste- le dijo con algo de dolor en su voz.
-Que quieres decir? No te hice nada- dijo Harry, defendiéndose.
-Ignoraste mis disculpas y no me diste oportunidad de explicar lo que había pasado. Me evitaste cuando pudiste haberme dado una oportunidad- dijo Ginny, ahora podía ver el verdadero enojo llegar a ella.
-No había nada que explicar. Me mentiste, a pesar de que sabias lo mucho que odio que las personas me mientan- dijo Harry con su propio enojo creciendo.
-Nunca quise lastimarte! Por qué no puedes entender eso?- preguntó Ginny.
-Eso ya no importa! Ya pasó, ya terminó- dijo Harry, tratando de no reabrir la herida.
-No, Harry. No ha terminado. De haberlo hecho, podrías mirarme cuando hablas conmigo- dijo Ginny.
Harry levantó la mirada, sorprendido. Por unos minutos, Harry simplemente la miró. El silencio era casi total entre ellos, solo unos cuantos murmullos provenientes de la fiesta dentro de la casa. Harry fue el primero en apartar la mirada.
-Ginny, no puedo hacer esto ahora. Todo lo que quería decirte era que lo sentía por poner en peligro tu vida.
-Por qué lo sientes? Lo que me pase no debería importarte- dijo Ginny con dolor.
-Claro que me importa. Solo porque rompimos no significa que deje de importarme lo que te pase- dijo Harry antes de poder detenerse.
-De verdad? Bueno, recuerdo que dijiste que ahora era una extraña para ti. Por qué debería preocuparte una completa extraña?- preguntó Ginny, molesta.
-Sabes que eso no es verdad!- dijo Harry.
-Ahora me acusas de mentirosa de nuevo?- preguntó Ginny, sintiendo que su temperamento estaba por salirse de control.
-No, no te estoy acusando de nada! Pero deberías saber que aun me importas. No debería tener que decírtelo!- gritó Harry.
-Bueno, ya no se que sentir, Harry! Tu rompiste conmigo, recuerdas?!- gritó Ginny de vuelta.
-Si, por que estaba molesto contigo, no porque hubiera dejado de...- Harry se detuvo antes de soltar las palabras.
Ginny se quedó en silencio mirando a Harry fijamente. Sabía lo que estaba a punto de decir y sintió que su corazón se aceleraba, latiendo dolorosamente fuerte. Se acercó a él, sus ojos fijos en el rostro del chico.
-Dejado de qué?- preguntó, su voz apenas audible.
Harry no dijo nada, pero la miró fijamente a los ojos por primera vez desde que habían terminado su relación.
-Harry? Dejado de qué?- preguntó Ginny mientras se acercaba aun mas, dejando solo un mínimo espacio entre ellos. Estaban tan cerca que Harry podía oler el dulce aroma a flores del perfume de Ginny. Los ojos de la chica estudiaban a Harry, casi rogándole que soltara las palabras que estaba por decir.
-Dejado de amarte- finalizó Harry, mirando fijamente en los ojos marrones de la chica.
Ginny enrojeció y quedó sin palabras. Sin decir nada, ella levantó la cabeza mientras Harry bajó la suya hasta que sus labios se encontraron. Harry la besaba con un anhelo que no sabía que poseía. Se sentía tan bien besarla de nuevo. Sus manos se movieron por la cadera y espalda de la chica, pegándola mas a su cuerpo y dándole soporte.
Ginny lo besaba con todo lo que tenía. Había extrañado a Harry horrores. El tiempo que habían pasado separados había sido una tortura para ella. Tenía sus brazos enredados en el cuello de Harry y sabía que nunca más podría dejarlo ir.
Ninguno de los dos se dio cuenta de la presencia del chico que había salido al balcón a buscar a su hermano. Damien se detuvo en seco al verlos y rápidamente volvió dentro. A pesar de que el ver a Harry y Ginny besarse era bastante perturbador para él, no pudo evitar sonreír al saber que Harry ya había perdonado a Ginny.
Volvió a la fiesta y vio a Lily casi correr hasta él.
-Damy, te mande a que trajeras a Harry! Es tiempo de partir el pastel. en donde esta?- preguntó la pelirroja.
-Um... Harry esta... bueno, esta...- Damien no sabía cómo explicarle a su mamá lo que hacia Harry- está con... estaa... Ginny le está entregando a Harry su regalo- dijo finalmente.
Lily miró a Damien, confundida, antes de una luz se encendiera sobre su cabeza.
-Oh! Oh, bueno. Um... de acuerdo entonces. Un par de minutos no lastimarán a nadie- dijo antes de apresurarse a volver a la cocina.
A pesar de su sonrojo, Lily sonreía. Sabia los sentimientos de Harry hacia Ginny, y estaba feliz de que al fin se hubiesen contentado.
Afuera, en el balcón, Harry y Ginny se separaron lentamente del beso.
-Yo también te amo- susurró Ginny, sus brazos aun aferrando a Harry.
-Nunca vuelvas a mentirme, Ginny. Por favor, no puedo soportar que me mientan- dijo Harry, de un modo que sonaba mas a una súplica que a una petición.
-Nunca, Harry. Te lo juro. Nunca volveré a mentirte- prometió Ginny, abrazándolo fuertemente.
Harry sonrió genuinamente, abrazando a Ginny antes de besar su cabeza. Ginny enterró el rostro en el pecho de Harry, dejando que el sonido del corazón de Harry latiendo llenara sus oídos.
-No sé si esto es buena idea- dijo Harry, sin dejar de abrazarla.
-Que cosa?- preguntó Ginny.
Harry apartó un poco a la chica, para poder mirarla a los ojos.
-Volver a estar juntos- dijo- ya han intentado lastimarte antes por mi culpa.
Ginny sonrió y volvió a abrazar a Harry.
-No tengo nada de qué preocuparme. Se que siempre estarás ahí para salvarme- dijo antes de darle un pequeño beso.
-Ginny, hablo en serio- dijo Harry.
-Mira, Harry. De todos modos seré un blanco. No estábamos juntos cuando me atacaron. Y en todo caso, eso no me importa. Prefiero estar contigo y en peligro que estar sin ti.
Harry sonrió y besó a Ginny nuevamente.
-Vamos, es mejor que volvamos dentro- dijo Ginny, entrelazando la mano de Harry con la suya.
Harry volvió dentro con Ginny, tomados de la mano, todo pensamiento sobre el impostor Príncipe Oscuro y Voldemort se habían ido temporalmente. Todo lo que podía pensar era que ya estaba nuevamente con Ginny.
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Felicidad..! al fin algo de felicidad para nuestro pobre Principito..! Se acerca el final..! seguro termino este año.! seremos felices todos..!=D dejen venir los reviews..!
