Hola mis chikas! si! despues de mil años vuelvo a actualizar, pero tenia que sacar a Kyoko de esta y de nuevo no odien a Ren! mmmm es un tanto complicado de explicar ahora, pero tiene sus motivos! mmmm que massss... prometo actualizar mas seguido! (Palabra de escritora de fanfics!) ya organice todo para poder hacerlo... asi que no desesperen ;)
Nuevamente gracias a todas por Reviews de veras que son muy importantes para mi!
La vida después de ti
Hacia exactamente una semana y media que Ren la había dejado abandonada en la lúgubre sala del aeropuerto, había perdido la conciencia del tiempo, no sabía exactamente cuánto había permanecido llorando en medio de la multitud, el resto del mundo no tenía sentido para ella, de hecho, ya nada importaba, nada tenía sentido, ni siquiera el enorme sol que se asomaba por el horizonte anunciando el amanecer, su mirada vidriosa simplemente se perdía en un punto invisible a lo lejos por el ventanal de su habitación, que empezaba a iluminarse de a poco con los primeros rayos de la mañana, no recordaba cuando fue la última vez que durmió, seguramente fue cuando Ren aun estaba, porque desde su partida no lograba conciliar el sueño, la angustia y ansiedad de la soledad la atacaban a la mitad de la noche llenando sus ojos de lagrimas, y un hueco en su pecho se hacía cada vez más profundo, la sala del aeropuerto era su ultimo recuerdo del exterior, porque desde entonces no había salido de su habitación, y para qué? Si ya nada tenía sentido para ella.
Ren parecía haberse esfumado, era como si nunca hubiera existido, era como si esos días de romance e ilusión nunca hubieran pasado por más de que ella tratara desesperadamente de aferrase a ellos, además aun podía sentir sus caricias sobre su piel y su voz susurrando cerca a su oído, Dios! Su recuerdo dolía tanto! Hubiera sido preferible no conocerlo nunca, en eso un sollozo escapo de su garganta, se odiaba a si misma por necesitarlo tanto, por amarlo tanto, por desear desesperadamente que sin ninguna razón aparente el regresara para envolverla entre sus brazos y decirle que todo fue un mal sueño, una simple pesadilla….
Daria lo que fuera por volver a tenerlo cerca, volver a perderse en la profundidad de sus ojos, que sus labios nuevamente la asaltaran en un sorpresivo beso, volver a sentir sus manos sobre su piel y su ardiente mirada llena de deseo por ella, solo por ella… quisiera fundir de nuevo sus cuerpos, fundir su alma con la suya y perderse en ese exquisito placer que solo junto a él había conocido… Pero ahora, el nunca más estaría ahí para ella, nunca más sus brazos volverían a abrazarla ni sus labios a besarla, porque tenía que ser tan difícil? Como se supondría que iba a seguir viviendo si él era la esencia de su vida, la razón de que una sonrisa apareciera en sus labios sin ningún motivo, solo porque si…
Ahora, en medio de esta aplastante soledad, sus lagrimas eran la única compañía, que salían a mares y derramaban por sus mejillas, seguramente moriría de tanto llorar, ¿sería eso posible? Igual que mas daba, si ya ni siquiera las promesas que tanto se habían hecho tenían significado; como podía ser posible que el sol que hace unos días brillaba y alumbraba solo para ella, ahora, no era más que una simple bola brillante cuyos rayos lastimaban sus hinchados y doloridos ojos
Se encontraba sentada en el piso frente al gran ventanal preguntándose como podía ser posible que el mundo y el tiempo siguieran su curso mientras observaba como abajo en la calle personas salían a su trabajo como si nada hubiera sucedido, como si fuera un día mas de tantos, ya había perdido la cuenta de cuantos amaneceres y atardeceres había visto, en su cabeza solo retumbaban las traicioneras palabras de Ren acompañadas de su gélida mirada, tan recia y afilada como un cuchillo cuyo único objetivo era matarla de un solo golpe certero, al instante vino a su memoria su primer beso, aquel que Ren le había robado en medio de lagrimas, de repente sus labios se sintieron fríos y llenos de sed, inconscientemente se abrazo a si misma mientras un fuerte sollozo sacudía su cuerpo
-Porque Ren!- se escucho gritando a sí misma en medio de su llanto, tomo el cojín más cercano y en él ahogo los sonoros sollozos que llegaron después, apretó su cara fuertemente deseando que por un mísero instante Ren dejara de importarle, dejara de ocupar cada espacio de su mente, dejara de reinar sobre su corazón como un vil tirano, que se había encargado de ilusionarla, de enamorarla, de mostrarle lo hermoso que podía llegar a ser el mundo, de hacerle sentir tan feliz que pensó que moriría por ello, que le mostro a su cuerpo la delicia de sentirse amada, de sentirse deseada, que le mostro que el amor dejaba su cuerpo exquisitamente dolorido….. Era como si hubiera despertado de un largo sueño y caído de un golpe a su dura, cruda y sola realidad en la que Ren no era más que un ángel… Un ángel que nunca había merecido, que solo por las locuras de la vida se había fijado en ella siendo no más que una mundana mortal, un ángel que en realidad nunca había existido dejándola sumida en el más doloroso sufrimiento.
-¿Para qué Ren?- se pregunto nuevamente, para que enseñarle el cielo, si era un cielo al que sin él no tenía entrada, mejor la hubiera dejado seguir con su superficial y vacía existencia, tal vez no sabría lo embriagante que puede llegar a ser la felicidad pero igual seguiría viviendo, sin desear ni anhelar nada más, porque no extrañas algo que nunca has tenido, tal vez hubiera sido mejor que nunca hubiera aparecido por esa puerta con su aire de rey inalcanzable y que jamás se hubiera detenido a consolarla esa tarde en el taller de arte, hubiera sido preferible que se marchara sin decirle nada, no haciendo mella en su existencia de esta forma, parecía haber partido su vida en dos: Antes y después de Ren…Su alma se revolcaba dolorosamente contra su pecho, recordándole que ahora, el silencio era su único compañero, recordándole lo eterna que podía ser la soledad. ¿Porque? ¿Acaso no pensó en lo mucho que ella sufriría si él se iba? Se pregunto qué sentiría si él escuchara su llanto, si viera su anhelo… Era una tonta, nunca había merecido amarlo y mucho menos que él la amara, como quisiera poder borrar sus recuerdos y seguir con su vida, dando paso al presente y esperar expectante por el futuro como solían hacerlo las personas normales .
En medio de sus silenciosas lágrimas y perdida mirada, escucho el timbre de su celular, ni siquiera giro a buscarlo, no se había desprendido de él por días conservando la ridícula esperanza de que Ren llamara… Pero algo en el fondo su ser, tal vez esa mínima parte si misma que aun estaba cuerda y la mantenía en lo que le quedaba de realidad, le decía que eso jamás pasaría porque sabía que esta vez sí era el fin, que esta vez Ren ya no regresaría diciendo que lo sentía mucho y que la amaba; pero ahora, no quería saber nada del mundo y nada de nadie, sin Ren para que tomarse la molestia? Sin embargo el constante vibrar de algo bajo su pierna la hizo finalmente tomarlo, lo miro sin ganas "150 llamadas perdidas de Kanae…" lo observo un segundo más antes de tirarlo lo más lejos que le permitieron sus fuerzas
Unos minutos más tarde un osado ruido se oponía a su intolerable soledad, esta vez los timbres del teléfono privado de su habitación amenazaban con querer sacarla de su ensimismamiento, sin embargo sus vidriosos ojos no se despegaron ni un segundo del horizonte, luego de unos cuantos timbrazos respondió la contestadora
"Kyoko! Contéstame! Sé que estas ahí! Por Dios! Llevas 15 días sin venir a la universidad, sin salir, de hecho parecieras haber muerto….Tus padres están muy preocupados y yo ni se diga! Me tienes de los nervios!...contesta por favor! Da una señal de vida! De acuerdo…." La voz de Kanae paso de la desesperación a la resignación en un par de segundos " Ya te deje morir por más de una semana, entiendo que es un hecho que tenias que llorar, ya te deje sufrir y arder en tus propios jugos lo suficiente, y por si no te has dado cuenta aun sigue saliendo el sol cada mañana y el tiempo sigue… Sabes qué? No puedo más con esto!" su voz fue reemplazada por el tono intermitente que indica que la llamada había terminado. Kyoko aun seguía en su pose de mártir desesperada, seguramente ni siquiera Kanae podría sacarla de este hoyo sin fondo en el que se hundía cada vez más, de hecho no quería recuperarse, por deprimente que sonara el dolor de su corazón y la tortura de sus recuerdos era lo único que le daba la certeza de que todo si había pasado, de que su aventura con Ren había sido real y no una simple fantasía con la que luchaba por no dejarla escapar, no quería dejarlo ir de su mente, si ya no estaba con ella por lo menos estaría en sus recuerdos. Es más, seguramente si Kanae no hubiera ido a buscarla al aeropuerto ese día, aun estaría llorando en esa sala de espera
FLASH BACK
Había oscurecido, era consciente de eso porque ya no se veía nada a través del gran ventanal, pero si llevaba horas o minutos sentada acurrucada en el piso de esa sala de espera no lo sabía, tres hombres se habían acercado a ofrecerle su ayuda, no creía haberles respondido solo recordaba el diseño de granito de la alfombra a la que había estado mirando por horas… o eso le parecía. De repente escucho su nombre a voz en grito a lo lejos, levanto su mirada de forma desesperada, pero se decepciono al ver a Kanae agacharse a su lado, era una ingenua por pensar que Ren regresaría
-KYOKO! Por Dios Santo! Cuanto llevas aquí? Que paso?- Miles de preguntas se atravesaban por su cabeza, pero el alma se le partió en dos al ver a su amiga sentada en el piso en el medio de un aeropuerto con los ojos hinchados y la mirada ausente, Kyoko no decía nada, de hecho ni siquiera la miraba, se impaciento tanto que la sacudió entre sus manos obligándola a mirarla
-KYOKO! REACIONA! Me vas a matar de la angustia! – Casi inconsciente de su arrebato y sin siquiera voltear a mirarla, ella solo balbuceo
-Se ha ido…. – en un simple susurro pero fue suficiente para que Kanae entendiera de que iba todo, hacia unas horas Kyoko le había hablado de carrera para decirle que iba a recoger a Ren al aeropuerto, ahora lo entendía, la forma en que encontró a Kyoko, sus ojos llorosos…
-Ren te termi….- No había terminado de decir la fatídica frase, cuando Kyoko ya se había aventado entre sus brazos y lloraba desconsoladamente, se sentía tan impotente, que debía decirle? No llores por él? O esas típicas frases de "pronto lo superaras…." Rayos qué diablos le pasaba a Ren? No se suponía que la amaba y nunca la dejaría? Tanto luchar por ella para dejarla hecha no menos que un guiñapo? De veras que no lo entendía, se apresuró a tomarla entre sus brazos y sirviéndole de apoyo le ayudo a ponerse en pie, ya pensaría en que decirle o como sacarla de eso, pero por ahora debían salir de ahí
-Vamos a casa….- Por un momento temió que Kyoko se resistiría a dejar ese lugar pensando que Ren volvería a buscarla pero por suerte sus largas horas de llanto la habían dejado demasiado extenuada como para resistirse a nada
-Déjame, quiero estar sola…- le dijo más tarde cuando se encontraron en medio de su oscura habitación
-Pero Kyoko, no estás bien!- la miro con ojos preocupados, su amiga no parecía su amiga, bueno tal vez por fuera seguía viéndose igual, un tanto desgastada…. Pero por dentro, no era ella, era como si hubiera dejado un cascaron vacio, sus ojos eran ausentes y sin sentido
-Kanae….- Aunque su voz era ronca y difícilmente audible, la congelo, era la primera vez que la miraba en toda la tarde, su mirada había estado perdida en el infinito durante todo el recorrido- Tranquila voy a estar bien- agrego antes de dedicarle una vacía y desquiciada sonrisa
-Promete que me llamaras si necesitas algo- Respondió dirigiéndose resignada hacia la puerta, espero un momento, pero no hubo respuesta, así que cerró la puerta dejándola sumida en la total oscuridad, aunque se le partía el corazón entendía que a veces necesitamos de la soledad y el tiempo para sanar las heridas y superar el dolor
FIN DEL FLASH BACK
-KYOKO!- la puerta de su habitación se abrió de un portazo, pero no consiguió llamar su atención, Kanae se quedo petrificada al observar el estado de la estancia, era lúgubre, solo se encontraba medianamente iluminada por la luz que se colaba por la ventana, habían ropas tiradas por donde se mirara, la cama estaba destendida y las sabanas se encontraban en el suelo, miles de pañuelos tapizaban lo que quedaba de la alfombra, si no supiera diría que hacia muchísimo tiempo nadie habitaba allí, y en el fondo, casi como un fantasma estaba ella, sentada en el piso abrazando sus piernas, mirando directamente por la ventana, aunque era evidente que no detallaba nada, solo estaba ahí, como perdida en su propia tragedia; Kanae la observo un poco más y decidió acercarse, cuando dio el primer paso sintió que algo amenazaba con partirse bajo su pie, era el celular de Kyoko completamente desarmado, seguramente como consecuencia de un gran golpe
-Kyoko…- Volvió a decir tomándola del brazo mientras se sentaba a su lado, pero Kyoko siguió como si nadie hubiera llegado, bien podría haberle dicho que el mundo se iba a acabar en un segundo y ella no lo hubiera notado, Dios, Kyoko se veía realmente fatal, su cabello estaba completamente desgreñado, parecía no habérselo peinado en días, sus ojos estaban rojos e hinchados al igual que sus parpados que parecían haber crecido de tamaño, su cara era pálida y su nariz colorada, Dios! Como sacaría a su amiga de esto?
-Kyoko por favor… yo sé que no es fácil…. Pero, ya es hora de dejarlo ir.- lo dijo de la forma más suave que pudo, sabía que no obtendría respuesta así que no se sorprendió al verla perdida en el infinito, de repente casi como si se lo hubieran susurrado mágicamente vio cerca de la mano de Kyoko una fotografía de Ren, sopeso por un momento las consecuencias de lo que estaba a punto de hacer – Ok, ya es suficiente, no pienso dejarte morir! No aquí, no ahora! – diciendo esto tomó rápidamente la fotografía entre sus manos y la rasgó en dos, el típico sonido del papel rompiéndose fue el clic que las neuronas de Kyoko necesitaban para reconectarse de nuevo, sus ojos fueron de la expectante cara de Kanae a los trozos rotos entre sus manos, como preparándose para lo peor Kanae se apoyo mejor, de repente Kyoko se abalanzo sobre ella
-Nooooo! TE ODIO! – le grito de manera fiera mientras recogía pesadamente los trozos que habían salido a volar en medio de su sorpresivo ataque- Porque has hecho eso? Es todo lo que tengo de él, es lo único que me recuerda que si fue real!- su estado de histeria se había transformado en una desesperante fase depresiva acompañada de múltiples sollozos que hacían que su cuerpo se sacudiera violentamente – Él lo era todo! Y ahora no está! Yo lo amo! Lo necesito para seguir!- Cuando estaba por continuar con su retahíla de frases, el contenido de un vaso de agua dio contra su cara trayéndola de nuevo al mundo real, de repente, se hizo consiente de todo, de su habitación, del desorden a su alrededor, de Kanae sostenido un vaso vacio frente a su cara y finalmente, se hizo consiente de sí misma, completamente empapada, era como cuando te despiertas de un golpe por haberte caído de la cama; lentamente sus brazos descendieron abandonando la posición agresiva, se fijo en Kanae que la miraba con ojos muy grandes e indecisos, se notaba que su amiga estaba muy angustiada pero no sabía qué hacer o que decirle
-Kanae….- gimoteó, sin decir nada mas fue a dar entre los brazos de su amiga, provocando que las dos cayeran al suelo, aturdida por la sorpresa Kanae la cobijo lentamente entre su abrazo permitiendo que Kyoko se acurrucara sobre su regazo, nunca pensó que su rompimiento con Ren afectara tanto a Kyoko, pensó que al ser la mujer inteligente e independiente que siempre había aparentado ser, superaría mejor este choque, sin embargo, evidentemente no había sido así, al tiempo que suspiraba resignadamente le empezó a secar lentamente los cabellos con una toalla cercana
-Tranquila… estoy aquí para ayudarte, esto no es sano, tienes que sacarlo de tu sistema, si quieres hablar estoy aquí para escucharte, si quieres llorar te consolare, y si quieres llorare contigo, si necesitas gritar no te detendré….pero solo por hoy, sufre lo que tengas que sufrir… pero solo por hoy, hoy lloraremos y nos lamentaremos todo lo que quieras pero prométeme que mañana volverás a ser la Kyoko Mogami que conozco…- Guardo silencio esperando que en alguna recóndita parte de Kyoko sus palabras hicieran efecto
-¿Por qué Kanae?- Kanae se sorprendió al escucharla hablar, habían pasado tanto en silencio que se había resignado a que no diría nada, a pesar de que se atranco un nudo en la garganta no hizo el más mínimo ruido temiendo que Kyoko se detuviera, simplemente se limito a seguir acomodándole el cabello –Lo extraño mucho… - Al parecer Kyoko estaba volviendo en sí – Su luz… su sonrisa, su estilo… Todo lo que vivimos – Kanae no tenia respuesta a esa pregunta, se sintió impotente al no tener una buena frase que ayudara a su amiga a salir del foso
-¿Por qué tiene que doler tanto?- las lagrimas se acunaron en los ojos de Kanae ante su incapacidad de hacer algo – A pesar de que se fue… es como si no lo hubiera hecho, todo se convierte en un cruel recuerdo, sigue en mi corazón… en mis lagrimas- Kyoko apenas si podía hablar, las lagrimas se peleaban con las palabras en su garganta – Porque tenía que dejar tan marcada su presencia en mi….Y lo peor es que aun sigo esperando, que en cualquier momento atraviese esa puerta- Kanae no pudo evitar fijarse en como Kyoko apretaba sus puños hasta que sus nudillos palidecieron – Ahhhhhh! – el repentino grito la tomo por sorpresa –Me siento engañada! Tan frustrada! Tan derrotada! No puedo creer que se haya ido! – Por suerte conocía muy bien a Kyoko de lo contrario pensaría que se había desquiciado- Dios! Siento como si nada quedara sin él, es como si la luz de mi mundo se hubiera apagado, como si el resto del mundo no fuera suficiente!–
-Lo sé… pero se ha ido… y tienes que aceptarlo-Kanae temió que Kyoko refutara su frase en cualquier momento, pero solo se quedo allí, en silencio permitiendo que sus manos siguieran deslizándose por su cabello – También sé que es muy difícil, pero las personas así como llegan se van… y solo de nosotros depende el significado que tengan en nuestra existencia, en ti esta la decisión de hundirte hasta el fondo y no superarlo jamás o hacer de tu relación con Ren un hermoso recuerdo que te enseño lo gratificante que es el hecho de amar y ser amado…- Kyoko suspiró profundamente en su regazo
-Cuando lo dices suena tan bien…. Y tan fácil… Entonces porque a mí me cuesta tanto?, porque me cuesta tanto aceptar que se ha ido…porque lo odio al hacerme amarlo tanto, si estando lejos no podre hacerlo nunca más, siento que me destrozo al pensar que su sonrisa nunca más brillara para mi… que sus labios nunca volverán a pronunciar mi nombre a pesar de que lo llame a gritos con todo mi ser – Kanae noto como Kyoko se abrazaba a su regazo férreamente, sabía que su amiga tenía todo para salir adelante pero al ser su primera decepción amorosa era un tanto más complicado, en el fondo de sí misma también quería estrangular a Ren por dejar a Kyoko en este estado y sin previo aviso
-Lo sé, se que duele mucho… pero esa es la gran proeza de los seres humanos, reponernos de lo que nos hace daño y sacar de ello la experiencia que nos llena de carácter haciéndonos más fuertes, se que ahora te parece imposible, pero en un tiempo esto no será mas que otra experiencia en tu vida que te enseño que el amor es hermoso, porque no te negare que estar enamorado y que te amen es lo más delicioso que hay en la vida, te sientes extrañamente feliz sin ningún motivo, es….- Kanae se lo pensó un poco más como buscando la frase adecuada –como si estuvieras drogada! Si! Eso es! El amor es como una droga, que nubla tus sentidos y te aleja de la realidad haciéndote creer que la perfección si existe y que serás feliz por siempre, pero es igualmente peligrosa… Es adictivo y hasta enfermizo si no lo sabes manejar , y lo peor es que llegas a pensar que no podrás vivir sin él, pero te cuento la última! Puedes seguir viviendo! Si, habrá momentos en los que te sientas desesperadamente sola pero al menos tendrás el dominio de tu mente y de tu corazón y te prometo que con el tiempo alcanzaras el balance necesario para respirar de nuevo y continuar con tu vida…Toma esto cono una etapa más…
-Entonces quisiera que mi vida fuera como una película y poder adelantar este desagradable momento y poner play de nuevo en ese maravilloso momento de balance del que hablas- Kanae sonrio al escuchar la analogía de Kyoko
-Ojala todo fuera tan sencillo como eso, pero si no hubiera momentos desagradables o tristes y todo fuera felicidad, los momentos felices no tendrían sentido… y no le daríamos el valor que realmente tienen – Kanae se detuvo asombrada de sus propias palabras, nunca planeo decir algo tan profundo - Kyoko por favor, prométeme que no echaras tu vida al caño por esto, eres una mujer brillante que merece algo más que quedarse llorando al ser abandonada por un hombre – De repente los ojos de Kyoko voltearon a mirarla, era como si hubiera dado en el clavo –Además…. No pensabas quedarte con Ren toda tu vida o sí? Porque déjame decirte que en la variedad está el placer….Siempre abran nuevas y mejores opciones –Lo termino con una picara sonrisa tratando de bajarle la trascendencia al asunto, mientras Kyoko abría sus ojos de a poco como si le hubieran sugerido algo aberrante, pero finalmente sus labios dibujaron una sonrisa, era evidente que Kanae nunca cambiaria
-Desearía que fuera tan siempre pero siento que no puedo olvidarlo, siento que no merezco esto, todo a mi al redor me recuerda su presencia-
-Evidentemente nunca podras olvidarlo, porque para que eso pasara tendrias que volver a nacer y que lo que viviste con él nunca hubiera pasado, él siempre hara parte de ti, lo que cambia es la forma en que tu lo asumas… y si es por lo que dices, la solución es facil, deja atrás todo lo que te lo recuerda y deja que tu corazón sane- Atraida por lo que decia y no entendiendo del todo sus palabras, Kyoko se incorporo quedando sentada al lado de su amiga, era evidente que habia logrado captar su atención – Por si no te has dado cuenta el mundo y el tiempo aun siguen su curso a pesar de que Ren ya no este aquí contigo- Por un momento la cara de Kyoko se agrio como si le hubieran echado sal a su herida –Pero… aun tienes opciones… y de hecho muy buenas… Kyoko, aun te quedan tres días para que se cumpla el plazo de confirmación de la beca- Tan rápido como comprendió hacia donde iba Kanae desvió su mirada, esa bendita beca era la culpable de todo, el origen de sus problemas, como si estuviera leyendo sus pensamientos y su opinión al respecto Kanae prosiguió
-No lo mires como algo negativo, míralo como un nuevo comienzo, para dejarlo todo atrás, para abrir tu mente y tu corazón a otras posibilidades y que sanen sin la presión del recuerdo, tú misma te sentirás mejor al respirar nuevos aires, deja todo lo que tenga que ver con Ren aquí en Tokio, conviértelo en un lindo recuerdo, pero que sea solo eso: un recuerdo, dedícate a ser tu misma, a complacerte solo a ti, pensando solo en ti y en nadie más, crece como persona y como mujer, una mujer que sabe lo que es y lo que vale y que por eso no necesita que nadie se lo recuerde… - De repente, escuchándolo así esa opción sobaba tan atractiva, dejar todo al olvido, empezar de nuevo, un nuevo panorama donde no dependía de Ren para ser feliz, por un momento se encontró casi deseándolo, sentir esa libertad de respirar tranquila, solo para sí misma, solo porque quería hacerlo…Estaba tan ocupada autocompadeciendose que no lo había pensado, ni siquiera se le había ocurrido esa posibilidad
-Mmmm no lo sé, tengo tantos recuerdos hermosos aquí… Además no puedo evitar sentir resentimiento hacia esa beca, es más como puedes sugerir q me vaya…Acaso no ves como estoy?-Termino su frase acompañada de un puchero
-Si estas esperando que te tenga lastima, no lo voy hacer…- De veras que le provocaba sacudir a Kyoko pero en vez de eso se calmo y suspiró profundo – Solo te dije que aun quedaban tres días para decidir, no te estoy pidiendo que te marches ya, solo que lo pienses y no descartes esta posibilidad sin meditarlo al menos por un minuto, tal vez te suene un poco crudo pero lo único que te impedía tomar esa beca era Ren y el ya no está…Promete que lo pensaras y tomaras la mejor decisión para ti, sin pensar en Ren, ni en mi, ni en nadie…Solo en ti –Diciendo esto se levanto y se dirigió hacia la puerta –Te espero mañana en la universidad. – Agrego con tono cortante sin dejar espacio a la dudBya y finalmente desapareció por la puerta dejando a una Kyoko deprimida, si, pero por lo menos ya no lloraba que había vuelto a ser consciente de en qué mundo estaba y ahora estaba llena de miles de pensamientos e ideas, se asomo nuevamente por ventana, ¿de verdad echaría su vida a perder solo por un hombre que seguramente no había pensado en ella antes de abandonarla? ¿Permitiria que la ausencia de Ren coartara su existencia de esa forma?
By Thesakuke
