Hola! De nuevo, lo prometido es deuda. El tercer último capítulo de este fin de semana ya está aquí antes de dejaros un poco abandonados hasta terminar los exámenes. Mis ganas de no poder escribir son directamente proporcionales a la buena suerte de Lena (ya sabéis por qué lo digo), pero no tengo más remedio. Disfrutad mientras tanto.


Después de haberle contado a Tamsin todo lo que ha pasado, desde lo de su hermana hasta que he estado con la chica que se quedó segunda en las luchas de los juegos, parece que se calma un poco y nos sentamos en el sofá.

—Pensé que estabas con mi hermana —comenta mirando hacia el suelo como si fuera lo más interesante del mundo—. Podrías haber avisado.

—Lo sé y lo siento, pero no me di cuenta —me acerco un poco más a ella—. Tu hermana se fue a toda prisa y como estaba cerca del Dal me pasé a ver si Trick sabía algo de lo que había hecho Bo. Me encontré con la chica y estuvimos hablando.

—¿Hablando? —la rubia me mira esta vez—. Parece que al final sí que has tenido una cita con ella, a pesar de que no ha ganado.

—No lo había pensado, pero ha sido eso…más o menos —me encojo de hombros—. No sé si lo llamaría cita…

—Pues vale —Tamsin se levanta—. Ya que sé que estás bien, me voy a casa.

—¿No te quedas a dormir?

—No, mejor llamas a tu amiguita nueva. Yo estoy harta de esto.

—¿Harta de qué?

—Me sorprende lo imbécil que eres a veces, Lena. Con lo lista que eres para otras cosas…

No sé si ofenderme por el hecho de que me haya llamado imbécil, si preocuparme por no saber por qué está harta o… Estoy tan confusa ahora mismo que parece que haya usado sus poderes contra mí. ¿Qué Underfae le ha picado a la Valquiria ahora? Para no meter la pata más, le pregunto qué le pasa y ella se ríe levemente antes de preguntarme si de verdad no lo sé. Niego con la cabeza y ella mueve sus impresionantes piernas hasta la puerta. Me dice que no me doy cuenta de lo que de verdad importa y se marcha. Esperaba que diese un portazo, pero no lo hace e intuyo que no está enfada…creo. Me quedo parada mirando hacia la puerta mientras le doy vueltas a todo lo que le he dicho y lo que ella me ha respondido. Por mucho que lo piense, nada tiene sentido para mí.

—No me creo que seas tan tonta como para no verlo —Kenzi está apoyada en la pared al final de las escaleras—. ¿En serio no te has dado cuenta?

—¿De qué? —dudo.

—¡Ay, Lena! Qué ingenua eres a veces —la morena camina hacia mí y me rodea los hombros con un brazo—. Se cansan de tu indecisión. Victoria fue la primera y ahora le toca a Tamsin. Puede parecer que tiene mucha paciencia, pero no es así. Créeme, he hablado con ella y todo es porque te quiere demasiado, pero todo el mundo tiene un límite.

—Pero no lo entiendo. ¿Qué he hecho ahora?

—A ver… Pues Tamsin pensaba que con Alex fuera de combate porque es una zorra loca y con Victoria alejándose poco a poco de ti por idiota, tú, no ella… —Kenzi hace una pausa esperando a que me dé cuenta de algo, pero me encojo de hombros—. Que solo iba a quedar ella y que, por fin, te ibas a dar cuenta de que es la única que siempre estará ahí por ti y que no lo hace solo porque tiene que protegerte. ¡Reacciona de una vez, rubia!

—En realidad sí que es la única que queda…¿no?

—¿Y por qué no has vuelto a casa con ella en vez de quedarte en el Dal con la colmillitos? Sí, lo he oído todo y no soy una cotilla —va alejándose hacia las escaleras—. A lo mejor es que la rubita no te gusta tanto como crees… Piénsalo.

—Pero…

Me quedo callada viendo como desaparece camino de su habitación. Pienso y sigo pensando en lo que mi amiga me ha dicho, pero no le encuentro sentido…o no quiero encontrárselo. Yo quiero a Tamsin y sé que Kenzi no lleva razón. Sin embargo, no logro comprender cómo la Valquiria a podido pensar que he preferido estar con Diana antes que con ella. Ya debería saber que soy muy despistada y que no me había acordado de que se quedaría esperándome en mi casa. Si no, hubiese vuelto antes…¿Lo hubiese hecho?

Kenzi ha conseguido liarme y confundirme más de lo que estaba antes. No logro dormir pensando que la he fastidiado con Tamsin también y que se ha marchado para siempre, como Victoria. ¡Por Odín! La Valquiria podía haber sido más clara y mandarme a tomar el aire directamente. No creo que lo haya hecho, pero me aseguraré mañana cuando acabe la clase con ella. No quiero perder a Tamsin, la quiero. Pero también quería a su hermana y mira cómo hemos acabado. ¿Qué estoy haciendo? Quizás esté destinada a estar sola para siempre y no hago nada más que jugar con ellas, sin querer. No es mi intención, pero no para de meter la pata una y otra vez alejándolas de mí cada vez que hago algo. Tengo que arreglar esto y ponerle punto y final a las cosas de una vez. Lo sé, sé que lo he dicho muchas veces… ¿Es eso lo que pasa? ¿Mis palabras están vacías y Tamsin ya no me cree? Hora de demostrar las cosas con hechos.

Empecemos con Alex. La solución de Victoria era matarla y, en estos momentos, no me parece una mala solución, pero ha estado bastante calmadita últimamente… Solo hablaré con ella y pondré distancia de por medio. No creo que vaya a ser fácil, pero espero poder acabar con esto antes de que empiece la hora con Tamsin. Al menos, Alex está cerca de mi clase y la veo salir de la suya para sentarse fuera.

—Hola —la saludo cordialmente.

—Hola, Lena —me mira un poco extrañada—. ¿Arrepentida? Tienes cara de arrepentimiento.

—Pues sí, me arrepiento de no haber acabado las cosas contigo antes. Lo siento mucho, Alex, pero ya te dije que no quiero nada contigo. Mi opinión al respecto no ha cambiado y, como veo que eres un poco…vengativa, solo quiero volver a dejártelo claro. No quiero una relación contigo, puedes estar con quien quieras. No quiero que luches por mí, ni siquiera tener nada que ver contigo.

—Te borraste dolorosamente la memoria por mí —replica manteniendo la calma.

—¿Y? Eso permanecerá en el pasado. Lo hice porque pensé que era lo correcto si quería tener algo contigo, pero no quiero. Nunca podré cambiar el hecho de que lo hiciese, pero tú mejor lo consideras como un acto amistoso.

—Amistoso ¿eh?

—Sí, solo eso. Nada más.

—Nada más —repite la morena.

—No.

—Vale.

No me gusta cómo suena ese "vale", pero no me queda más remedio que dejarlo ahí porque Tamsin entra en clase y tengo que irme. Me despido de Alex educadamente y sigo los pasos de la Valquiria. Tengo que esperar a que termine, pero no me importa. Cuando todos empiezan a salir, me acerco a su mesa y la saludo como si todo fuese normal. Ella sigue recogiendo sus cosas antes de mirarme.

—Hablando con Alex ¿eh? —dice apuntando algo en su agenda.

—Sí, he ido a repetirle que no quiero nada con ella —me encojo de hombros—. Por eso de que estaba en la cola para luchar en los Juegos.

—Ah, muy bien.

—Sí —asiento con una media sonrisa—. Esta tarde iré a hablar con Evony para hacerle un favor a Diana como amiga. Es una buena chica y puede aprovechar bastante bien los nuevos laboratorios de las Sombras.

—Muy bien también.

—Supongo… ¿Quieres que hagamos algo luego?

—¿Estás segura de que tendrás tiempo para mí y no estarás ocupada riñendo a la hija de la Morrigan, teniendo citas con mi hermana o haciendo favorcitos a tu amiga la chupasangre?

El retintín con el que dice la palabra "amiga" me molesta bastante, pero respiro hondo para tranquilizarme y niego con la cabeza. Odín, eres testigo. Qué luego no vaya tu hija diciendo que no lo estoy intentando. De todas formas, mira lo que hace, se encoge de hombros. Odín, se ha encogido de hombros. Esta Valquiria acaba conmigo…

—¿Quieres que vaya a tu casa con una peli? —insisto—. Pero tú pones las palomitas.

—Mi hermana estará allí —me mira frunciendo el ceño.

—¿Y? Es normal que esté, también es su casa.

—¿No te molesta?

—Para nada. Voy a estar contigo, no con ella.

Por fin consigo que alegre un poco la cara. Parece que mostrar indiferencia hacia todo el mundo me funciona. He conseguido que me dé una hora exacta y que elija la película también. Pues mira, al final, esto no se me va a dar tan mal. ¡Chúpate esa, Odín! Que ya sé como alegrar a una de tus criaturillas. Y yo me voy a arreglar mis asuntos tan tranquila.

En menos de una hora, consigo que Evony le dé un puesto completamente remunerado a Diana en sus nuevos laboratorios. Un logro bastante importante porque es un par de zapatos menos al mes que puede comprarse la Morrigan. No tardo en salir de su despacho y volver a casa para prepararme, pero, no sé cómo, las cosas nunca me salen bien. Empiezo a pensar que los dioses están en mi contra. A mí, la tostada se me cae por el lado de la mantequilla, salgo sin paraguas y me llueve solo a mí, voy al mar y se seca… Voy a poner una frase en mi puerta que me recuerde la mala suerte que tengo: "Los problemas ni se crean ni se destruyen, los trasformas".

El caso es que ha aparecido Diana con su carita de niña buena justo cuando me iba. ¿Cómo consigue la gente mi dirección? Es un misterio que no lo resuelve ni Sherlock Holmes trabajando con Mulder y Scully. Estos últimos porque estoy pensando que empieza a ser paranormal el asunto. En fin, que la Vampira se ha presentado en casa a darme las gracias por el "gran favor" que le he hecho y lo primero que hace es abrazarme.

—Tengo un poco de prisa, Diana —le digo cuando me suelta.

—Déjame que, al menos, te invite a cenar, al cine o… al Dal —sonríe ampliamente—. Cuando tengas tiempo, claro.

—Sí, vale —me sale solo por la impaciencia de salir de casa—. Hoy ya va a ser imposible.

—Pues mañana. Te veo en el Dal a las diez…de la noche, que el sol pica.

—Sí, sí —repito cual autómata.

Pues nada, ya tengo otra "cita" con Diana y encima llego tarde a casa de Tamsin. Quizás debería de pararme a pensar las cosas antes de hacer ninguna locura, pero es que tengo tanta prisa y tanta presión encima que no puedo. El día menos pensado me convierto en el Correcaminos y salgo pitando. ¡Mec, mec!

—Llegas tarde —me dice la observadora Valquiria.

—Lo sé, perdona —respiro hondo mientras entro—. Diana ha aparecido por mi casa, no sé cómo sabe mi dirección, y me ha invitado al Dal mañana.

—¿Para? —Tamsin se sienta en el sofá.

—Para agradecerme el favor que le he hecho —dudo un poco de la respuesta—. Oye, ¿por qué no vienes conmigo?

Tamsin me mira frunciendo el ceño, como si fuera una idea pésima. Lo es, sé que lo es, pero así evito que se ponga celosa, o se enfade o lo que quiera que sea que le moleste. El resto de la noche parece que va a ir bien y me pongo en modo videojuego. Sí, sí, en mi mente ya aparece: "Primer día del modo supervivencia completado". Pero claro, ¿qué os he dicho de que iba al mar y se secaba? Pues no puede ser de otra forma que vaya a la casa de Tamsin y me encuentre con Victoria. Hasta ahí normal, ¿verdad? ¡Pues también aparece Alex!

Lena, game over.


N.B. (Nota bene): Lo de "game over" es solo una expresión. Esto no se acaba aquí ni aunque Lena suplique, queda muuuuucho camino aún. Gracias por las reviews y se agradecen las próximas (espero que haya). Buen resto de mes y pasadlo bien :)