ADVERTENCIAS

ChicoxChico, Shonen Ai

NARUTO es propiedad de Masashi Kishimoto

Este fic no tiene ánimo de lucro

Antes de empezar informar que este Fic es un fanfic compartido! yo (usura-tialmant, AKA usura-tonkachi) haré el inicio y seguirá Solochely que podeis encontrar en el DA con el mismo nick. La idea nació de hablar de nuestras aventuras escritoras del pasado y decidimos intentar hacer un fic en que las 2 pudiéramos liarla y así divertirnos un rato!


Kizuna XXXV

-Sasuke-kuuuun -la voz de la rubia se escuchó en la distancia, arrastrando a Sakura detrás cogida del brazo, cuando los dos jóvenes bajaron del coche-. ¡Que alegría que hayas venido! -expresó con júbilo deteniéndose a unos pasos de los dos adolescentes, que permanecieron totalmente rígidos por un momento al verlas llegar-. ¿Estás mejor del resfriado? -preguntó con su cotillería típica-.

- Hn… -fue la respuesta de Uchiha cerrando la puerta del coche y automáticamente metió las manos en los bolsillos mostrando su expresión calmada-.

- ¡Bien! Así podremos arrastrarte a alguna atracción sin remordimientos -le guiñó coqueta el ojo al moreno que no se alteró en lo más mínimo-. Naruto, te estábamos esperando -de repente, los ojos le volaron hacia las ventanillas del vehículo, mirando tras el moreno-. Uy… -no pudo evitar sentir un escalofrío viendo que había alguien más en el coche-. Buenos días, Iruka-san… -saludó alegremente en cuanto le reconoció, hasta que se reparó en la otra figura, haciendo que quedara en silencio-.

- Buenos días -saludó el hermano mayor de Sasuke a la rubia, que se quedó petrificada-. No me lo machaques mucho, es muy mal enfermo… -sonrió de forma amistosa a la rubia-.

- Itachi… -gruñó audiblemente, lanzándole una mirada fulminadora a su hermano, que se limitó a mostrar una suave risa-.

- Oh, Sakura-chan… -los ojos del mayor se posaron en la figura que venía detrás de la rubia-.

- Buenos días, Iruka-san, Itachi-san… -la rosada saludó a los dos adultos primero, omitiendo a los dos jóvenes que estaban a pocos pasos de ella-.

- Buenos días Sakura, ¿como va todo? -sonrió Iruka, alegrándose de encontrar a la muchacha ahí-.

- Bien, bien… -se forzó a sonreír, aunque por un momento trató de evitar el contacto visual con cualquiera de los presentes-.

Durante un momento se produjo un tenso silencio que ni tan siquiera Naruto era capaz de llenar con sus joviales comentarios. De soslayo buscó con la mirada los ojos de la pelirosa, pero aquella parecía encontrar más interesantes a todos los extraños que pasaban a su alrededor de camino a la puerta del parque de atracciones que los que había allí presentes.

"Empezamos bien la mañana…", se afligió el rubio ante la perspectiva de lo que le aguardaba para con su amiga, guardando las manos en los bolsillos del pantalón.

- Tenemos que irnos -anunció el mayor de los Uchiha-. Pasároslo bien… -sonrió a la rosada y luego le dirigió la mirada a su hermano, pero este tenía una mirada tensa sobre la rosada-.

Ino se sentía extraña en aquel ambiente, algo estaba pasando por alto y cientos de ideas se cruzaban por su cabeza; estaba deseosa de complacer su curiosidad pero supuso que no era el mejor momento. Sonrió ampliamente hacia el que era la cara nueva para ella cogiendo del brazo a Sasuke y Sakura, que se sobresaltaron de inmediato.

- ¡No se preocupe yo me encargaré personalmente de eso! -dijo de forma jovial e Itachi le contestó con un sutil cabeceo en señal de afirmación-.

El coche se alejó cuando Ino arrastró a los dos jóvenes entre voces, de que era hora de divertirse, hasta donde esperaba el resto del grupo haciendo cola en la que parecía una interminable cola.

Una vez pasaron por la tortuosa espera hablando entre ellos, Kiba e Ino eran como siempre los más activos en la conversación sacando temas de lo más variados y Shikamaru batió su récord de suspiros en un momento al sentirse agobiado por la cantidad de gente que había; entraron a las instalaciones abriéndose ante ellos un mundo de atracciones y de puestecitos con minijuegos hasta donde la vista alcanzaba. Delante del plano del parque idearon la ruta hasta medio día.

- ¡Frentona! No me digas que ese del coche era el hermano de Sasuke…

- ¿Eh? -necesitó un momento para procesar lo que su amiga la estaba preguntando, demasiado absorta en sus pensamientos, cuando notó el abrazo constrictor de la rubia alrededor de su cuello-. Sí, lo es… -susurró casi desanimada-.

- Es muuuy guapo… -sentenció asintiendo con la cabeza-. ¡Espero que la próxima vez actúes como una buena amiga y me lo presentes! -medio bromeó-. Aunque ahí he visto algo… -susurró de forma sugerente-. Se ve que ya… Ya … -movió las manos para indicar conexión-. ¿Entiendes?

- Sí, entiendo… -suspiró derrotada la rosada-.

- ¿Qué te pasa? -aquellas reacciones no le cuadraban, no le había llamado 'ino-cerda' en horas-. Oye, ¿quieres que nos paremos a tomar algo? -la detuvo separándola del grupo, usando un tono de voz más acogedor-.

-... -Sakura miró los ojos turquesa de su amiga y sonrió débilmente controlando sus lágrimas, quería desahogarse, pero no era el momento, rodeadas de sus amigos, aquello desataría un drama-.

"Me he obligado a venir y hasta vestirme como si aún tuviera posibilidades de conquistar a Sasuke-kun… Eres una idiota, Haruno Sakura. Se suponía que nadie debía darse cuenta…", se recriminó en sus adentros. Aquella mañana despertó con los ojos hinchados y un aspecto horrible, no se atrevía ni a bajar a desayunar sin haberse aseado apropiadamente primero. Se había levantado muy temprano aquella mañana al no poder dormir, pero se auto impuso que nadie debía ver a través de su tristeza, no por el momento. Era una mujer, y las mujeres debían cerrar su corazón y procurar que el resto se divirtiera sin percatarse de su propio dolor: así era la idiosincrasia en Japón.

- Ey… -la cálida mano de Ino se posó en su mejilla mirándola preocupada-. Sea lo que sea, lo solucionaremos, ¿vale?

- … -de nuevo quedó sin habla y haciendo un esfuerzo extra por no llorar, ya que no importaba lo que hiciera a partir de ahora, todo estaba perdido-. Sí… -sonrió a su amiga-.

"Gracias Ino…", se sintió agradecida en lo más profundo de su ser, sintiendo la culpa clavarse en su pecho: ella, a pesar de estar también enamorada del moreno, le concedió la oportunidad de acercarse a él; quería decírselo, quería que supiera que era una batalla que ellas habían perdido antes de tan siquiera librarla… Pero ella lucharía para que su amiga no sufriera como ella. Se lo debía por todo lo que había hecho.

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- ¡Uoooo!

A Naruto le brillaban los ojos intensamente mirando hacia lo que parecía el infinito, ahí arriba, donde estaba el tope de la atracción: la caída libre desde 150 metros de altura de seguro era un buen detonante de adrenalina.

- ¡Ne! ¡Sasuke! ¿A qué esperas? -se giró emocionado al ver que se quedaba a un lado de la cola-.

- Ya te dije que no iba a montarme en nada… -dijo con calma manteniéndose al margen-.

- Hmmm… -no pudo evitar poner un puchero; aunque le dijera aquello el otro día, aún mantenía la esperanza de que se retractara de sus palabras al estar ahí-.

- ¡Déjale, Naruto! ¡Él se lo pierde! -le enganchó enseguida del cuello Kiba para arrastrarle a la cola-.

- Jmmmmmm… -se le escapó un gruñido al verse arrastrado de esa manera por el castaño; como por inercia echó la vista atrás y se le escurrió una sonrisa al encontrar la mirada relajada del moreno; casi podría jurar que le estaba sonriendo también-.

- Hey, chicos -se acercó uno de los trabajadores a ellos, haciéndoles dar un respingo-, teneis que dejar cualquier cosa que se os pueda caer: las mochilas, cámaras, móviles… Si no teneis a nadie que os lo guarde lo dejais en la plataforma antes de subir.

Todos se quedaron por un momento mirándose los unos a los otros, y lentamente se fueron girando hacia los únicos que no iban a subir: Sasuke y Hinata.

Uchiha levantó lentamente una ceja manteniendo las manos dentro de los bolsillos y cerró los ojos en frustración sabiendo lo que tocaría, pero no se ofrecería abiertamente. Hinata por el contrario, se ofreció enseguida, si bien por su nerviosismo no paraba de desviar la mirada.

- Po-podeis dejarlo aquí. Yo cuidaré de vuestras cosas… -murmuró-.

- ¡Muchas gracias, Hinata! -se acercó Ino a su compañera-. ¡Vamos, Sasuke, échale una mano! -insistió, haciendo que el moreno apartara la mirada evadiéndose de aquella responsabilidad-.

- Vamos... Será solo un momento ¿¡sí!? -se acercó con una gran sonrisa Inuzuka despojándose de su abrigo, empujándoselo en el pecho al moreno que por acto reflejo sacó las manos de los bolsillos.- Subir y bajar… -se ayudó de las manos para dejar aún más claro la acción y lo rápido que sería-.

Sasuke se vió ataviado con las prendas de los chicos y Hinata con los bolsos de las féminas. Uchiha notó palpitar su sien sintiendo tentaciones de reclamar.

- Gracias… -le susurró el rubio sintiéndose culpable de aquella situación, mientras le dejaba el móvil-.

Le miró con el ceño levemente fruncido y los labios curvados levemente hacia abajo en total desacuerdo con todo lo que estaba pasando, su mirada le gritaba 'detesto a tus amigos...'.

- Ya te lo compensaré... -murmuró el blondo, al tiempo que se daba la vuelta para volver a la cola-.

Aquello hizo al moreno reaccionar inmediatamente entreabriendo los labios, pero para cuando quiso decir algo Uzumaki ya estaba dándole la espalda. Con sus reflejos bien entrenados alargó una mano para sujetar al rubio, agarrándole de la palestina que le rodeaba el cuello y tiró de ella haciendo que Naruto girase sobre sí mismo como si fuera una peonza. Casi cae sobre el moreno al trastabillar desequilibrado y alzó la mirada encontrándose con la oscura del otro. Vió con claridad como sus labios se movieron en un silencioso mensaje para que luego se curvaran en una sutil sonrisa.

Naruto retrocedió volviendo sobre sus pasos sin decir nada; había leído perfectamente el mensaje de Sasuke, o más bien la amenaza, según cómo se mirase.

"Más te vale…".

Sintiendo el rubor subirle por las mejillas, se fue caminando a paso ligero hasta donde le esperaba el resto, agradeciendo que aquel le quitara aquella prenda. Al menos así el aire fresco podía darle mejor en la cara para bajarle el calor que de repente le provocó.

- ¡Cagaoooo! -se burló el castaño en cuanto le vió la cara-.

- ¿¡A quién le dices cagao, nenaza!? -se defendió enseguida el rubio, empujándole con el hombro-.

- No empecéis… -se quejó Shikamaru, él no quería estar ahí, pero con tal de no escuchar a Ino se doblegó ante la situación-.

- ¡Ya verás cómo chilla muerto de miedo! -rió entredientes intentando cogerle del cuello-.

- ¡Tus ganas! -rió Naruto de vuelta, zafándose de aquel-.

No pudo evitar aprovecharse de la ventaja que le daban todas las técnicas que había aprendido hasta ahora en las clases de jiu jitsu y le agarró del brazo y la pechera intentando hacer que perdiera el equilibrio; y tal y como se esperaba, aquello pilló por sorpresa al castaño, momento que usó a su favor para pegarse más a él y barrerle las piernas. Evitó que se pegara de bruces contra el suelo cogiéndole del costado, sin soltarle la manga, y una sonrisa zorruna se le escurrió entre los labios al sentirse victorioso.

- ¡Wooooo! -Lee desvió su atención de la atracción para centrarse en el combate Kiba-Naruto, mientras el Inuzuka luchaba por no caer-. ¡Así se hace chicos! ¡Todo momento es válido para poner a prueba nuestras habilidades! -el entusiasmo de Lee iba acompañado de varias katas que le había enseñado gai-sensei, ejecutándolas en perfecta armonía y coordinación-.

- Yare*… yare… -Shikamaru se limitó a masajearse las sienes mientras Choji emocionado exclamaba 'Pelea, pelea' atrayendo más miradas de las que hubiera deseado-.

- ¡Parad ya de hacer el ganso! -Yamanaka no dudó en arrearle una colleja a cada uno para que se estuvieran quietos, la habían empujado contra la valla con sus jueguecitos de macho alfa-.

La perfecta y perfilada ceja del Uchiha se elevó muy lentamente ante aquella escena hasta que Naruto pegó su cuerpo contra Inuzuka, que se abrazó con fuerza al rubio hasta casi arrancarle el jersey por no caer al suelo dejando expuesta parte de la bronceada piel del blondo.

- ¿Uchiha-san? -se sobresaltó la Hyuuga cuando este chasqueó la lengua de una forma sonora-.

- Burros… -gruñó con desagrado-.

Si bien era cierto que podía quedar perfectamente camuflado su descontento en que les llamaran la atención como si fueran un circo ambulante, lo que realmente le molestó era la proximidad de los cuerpos de aquellos dos.

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Naruto sentía que cada vez el corazón le bombeaba con más fuerza a cada paso que daba acercándose el momento de sentarse en esa atracción. Era la primera vez que iba a un sitio así y le embargaba la emoción de poder disfrutarlo rodeado de sus amigos.

No pudo evitar echar la mirada atrás buscando cruzarse con los ojos de Sasuke y sintió como le aleteaba el pecho al encontrarlos al fin, dedicándole una amplia sonrisa antes de volver a mirar al frente, ansioso de que llegara su turno.

- Espero que no grites como una nenaza -se burló el Inuzuka cuando el trabajador de la atracción les indicó que se quitaran las zapatillas antes de subir-.

- En tus sueños -sonrió abiertamente el rubio-.

- ¡Uoooo! -se emocionó Lee cuando pusieron un pie en la plataforma-. ¡Nunca me había puesto tan al límite! ¡Lo más alto desde lo que había caído antes es desde un segundo piso!

- ¿¡Eeehh!? -se quedaron estupefactos los otros-.

- ¿¡Te has tirado desde un segundo piso!? -preguntó boquiabierta Ino-. ¡Animal!

- ¡Fue el verano pasado, en un campamento con Gai-sensei! -explicaba mientras les apretaban las abrazaderas de seguridad-. ¡El trampolín de la piscina tenía como 15 metros de altura!

- Ahh… -suspiró aliviado Naruto dejando reposar el torso sobre las barras, por un momento había creído sus palabras a pies juntillas-.

- Ay, madre mía… -empezó a ponerse nerviosa la rubia, sintiendo que se acercaba el momento de que todo aquello empezara a moverse-.

- Por los dioses te lo pido, Ino… -comenzó el castaño, mirándola de reojo y rogando no tener que escuchar las voces de su amiga junto a su oído-. No chilles como una nenaza…

- ¡Ca-cállate, Kiba! -rugió en seguida-. ¡Tú vas a ser el que grite como un llorica!

- ¡No tengáis miedo! -pareció arder en llamas el cejotas-. ¡Hay que disfrutar de la juventud al máximo!

- ¡Sois todos unos caguicas! -se burló Chouji desde el otro lado-.

- Ergo, todos están nerviosos.

- ¡Ja ja ja ja ja! -rió con fuerza Naruto, divertido de la situación-.

Aunque la risa se le cortó de repente, cuando sintió un cosquilleo en el estómago al tiempo que el asiento donde estaban empezó a elevarse. Mientras subían lentamente, miró hacia fuera del recinto de la atracción, buscando con la mirada a Sasuke. Consiguió encontrarle a tiempo, algo alejado de todo aquel tumulto de gente que se agolpaba en las vallas para ver de primera mano las caras de los que iban a bajar de ahí, y le sonrió ampliamente despidiéndose con las manos antes de que la altura le hiciera perderle de vista.

Repentinamente, sintió como si la sangre le bajara a los pies, cuando fue realmente consciente de la distancia que le separaba del suelo y, aunque se había prometido no usar las agarraderas, no pudo sino aferrarse a ellas como si le fuera la vida en ello. Por un momento se arrepintió de haberse subido ahí y se empezó a marear de la impresión al saber que no había más que vacío bajo sus pies.

Pero todo eso se desvaneció cuando llegaron a los más alto, deteniéndose el sonido de la polea que les había arrastrado hacia arriba: desde ahí podía ver la mayor parte de la ciudad, y las enormes arboledas que había alrededor del parque de atracciones a los lejos; incluso las montañas, fuera del alcance de la vista a pie de calle, eran perfectamente visibles desde ahí, difuminándose con el cielo las más lejanas.

Por un momento se le olvidó donde estaba, contemplando la belleza del paisaje, hasta que de repente, sintió como si se vaciara su cuerpo, notando la presión sobre sus hombros de la abrazacera de seguridad. Pero lo que le hizo más consciente de la caída fueron los gritos de Ino; incluso los de Sakura eran audibles desde el otro lado de la atracción.

- ¡Uooooo! -se emocionó Lee mientras caían-.

- ¡Aaaaaaaahhh!

- ¡Me vas a dejar sordo, Ino! -se quejó Kiba-.

Naruto no paró de reír, quizá más de los nervios que sentía cosquillearle en el estómago que de la situación. Pero para cuando quiso darse cuenta, ya habían llegado casi a la altura del suelo, descendiendo lentamente los últimos metros.

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Hyuuga Hinata estuvo mirando con las manos comprimidas contra su pecho como el carro subía y subía hasta lo más alto, pudo ver al rubio saludar y sonrió sintiéndose aliviada de ver que estaba bien; sin duda admiraba el valor de Naruto, hasta juraría escuchar su risa traviesa en mitad del barullo de la gente que seguía haciendo cola. La atracción era tan alta que tuvo que curvar la espalda hacia atrás para poder seguir la trayectoria con la mirada. Estaba junto a Uchiha Sasuke, el muchacho le daba miedo, pero era el único que junto a ella había optado por quedarse en tierra.

Dió un respingo al notar como la mirada del Uchiha estaba clavada en ella y la apartó enseguida sintiéndose intimidada por la intensidad con la que la miraba y no pudo evitar el tic infantil de tocarse el labio con el dorso del dedo.

- ¿Estás preocupada por él…? -le habló con voz grave, haciendo que aquella se sintiera descubierta-. Me refiero a Naruto… -especificó-.

- Y-yo me preocupo por todos… -trató de escurrir el bulto, sujetando uno de sus largos mechones de pelo peinándolo distraída, evitando el contacto visual con el que tenía al lado-.

- Esta todo controlado, tranquila. Aunque a veces actúe como un descerebrado sabe dónde están sus límites…

Se sentía ridículo aliviando el agobio de quien estaba mirando a su novio de una forma amorosa, aquella chica estaba loquita por los huesos de su rubio, tratando un acercamiento sutil y elegante. El muy usuratonkachi de Naruto era demasiado inocente para ver más allá de las intenciones de la Hyuuga, pero los sentidos atentos del Uchiha la captaron al instante. Una parte de él quiso arrinconar a la ovejita y mostrarle sus colmillos amenazadores, le abriría la garganta si intentaba algo con su pareja; pero sentía la culpa demasiado reciente como para destrozar un corazón más, de forma gratuita. Pero la azabache parecía más cargada de inocencia, suspiraba por su novio y eso le arrastraba a sentir unos celos que le hacían sentirse estúpido: desde su punto de vista, Hinata sentía admiración por Naruto como cualquier adolescente por una estrella de cine, una fantasía que nunca tocaría un final real.

Los gritos del carro que caía hicieron a la azabache encogerse, tapándose los ojos, chocando con Uchiha que la miró retroceder espantada al instante.

- ¿Ves? Te dije que no le pasaría nada...

Pronto las risas 'made in Uzumaki' llegaron a sus oídos cuando la caída se suavizó hasta llegar al suelo muy lentamente. La ojiperla suspiró aliviada y sonrió para esperar al resto de sus compañeros. Las atracciones le daban miedo, pero le angustiaba más ver como sus amigos subían a esa máquinas infernales y tener que esperar sin hacer nada, aquello fue lo que hizo decidirse a que a partir de ese momento se subiría con ellos a las siguientes. Claro que era más fácil de decir que hacer, al ver de nuevo el carro subir lentamente las piernas le hormiguearon y temblaban sin control.

Uchiha por su lado pudo ver en los ojos de la azabache un brillo de determinación, se limitó a suspirar muy lentamente por la nariz; en ocasiones se lamentaba de comportarse de forma humanamente correcta y se obligó a esperar pacientemente a que apareciera de entre la muchedumbre aquella sonrisa de bobo que apartaba al olvido todas sus preocupaciones y miedos.

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- ¡Lo sabía! -se empezó a quejar el castaño en cuanto quedaron libres para salir-. ¡Sabía que me ibas a dejar sordo!

- ¡Déjame en paz! -salió escopeteada la rubia, tambaleándose un poco-.

El rubio rió por lo bajo, sintiendo como un escalofrío le recorría la espalda. Ciertamente no podían echarle nada en cara a la muchacha, incluso él sentía las piernas como si fueran de mantequilla por la impresión. Pero la descarga de adrenalina que tenía le pedía volver a repetir.

- ¡Vamos a la estampida! -se giró a sus amigos, con los ojos haciéndole chiribitas-.

- ¡Buena elección, Naruto-kun! -apoyó la idea Lee, pasándole el brazo por el cuello-.

- ¡Yeyy! -exclamaron ambos al unísono levantando un puño-.

- Qué problemáticos… -no pudo evitar suspirar Shikamaru-.

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- Sakura-chan…

Aunque sabía de buena tinta que no iba a querer escucharle, no pudo evitar acercarse a intentar hablar con ella. Le dolía aquella forma en que había estado ignorándole el día anterior, y éste iba por el mismo camino.

- Déjame… -apartó con el brazo la mano del rubio, antes de que le tocara-.

- Vosotros dos -les llamó la atención uno de los trabajadores-. Pasad por aquí.

Naruto no pudo sino mirar de reojo a la pelirosa, pero ésta no le devolvió la mirada, caminando casi mecánicamente por donde les indicaba aquel hombre.

En aquella atracción, los asientos estaban divididos de dos en dos, así que no tenían más remedio que sentarse el uno al lado del otro. Esperaron en tenso silencio, con todo el algarabío del resto de la gente tomando sus asientos a su alrededor, hasta que vino otro trabajador a ajustar los cierres de seguridad.

El rubio sintió una punzada en el pecho de ver así a su amiga. En parte, se sentía culpable de la situación por la que estaba pasando la chica; pero no podía hacer nada para remediar aquel dolor de ella.

Ladeó la cara para encontrársela con la cara girada hacia el otro lado, cubriéndose con el pelo, cuando escuchó cómo intentaba encerrar el llanto en su garganta.

"Doy asco…", pensó para sí. Había querido evitar que todo eso pasara, sabía que se iba a poner así el día que Sasuke la rechazara abiertamente, pero tenían que decírselo tarde que temprano. Y cuanto más hubieran tardado, peor hubiera sido para ella. "Igualmente doy asco…", suspiró dejándose caer contra el respaldo.

- Lo siento, Sakura-chan… -se le escapó de entre los labios, totalmente afligido de verla así-.

Inconscientemente, escurrió la mano por debajo de las abrazaderas, hasta encontrar la de la pelirosa y darle un leve apretón, casi en una caricia. Pero para su sorpresa, aquella no la retiró. Contrariamente a lo que pudiera haber pensado, le devolvió sutilmente el apretón. No fue sino hasta que la maquinaria se puso en movimiento que retiró la mano para aferrarse a las agarraderas.

- ¡Uuooooooo!

El rubio pudo escuchar el grito de emoción de Lee, unos vagones más atrás del suyo, en cuanto el tren empezó su caída en la primera cuesta, a pesar de que el aire que pasaba a presión por sus oídos le impedía escuchar mucho más allá. Contuvo la respiración en un intento de que no se le saliera el corazón por la boca cuanto más se acercaban al final de aquella caída, que le pareció incluso más aterradora que la de la atracción anterior, hasta que llegaron abajo y los vagones dieron el primer giro haciendo que su cuerpo quedara totalmente pegado al respaldo. Le costó coger aire al respirar por la presión con la que entraba debido a la velocidad que llevaban pero al llegar al primer loop se le pasó: empezaba a sentirse algo más seguro en aquellos trastos, gracias a las barras de seguridad, y se permitió el lujo de soltarse alzando las manos, como si pudiera coger con ellas el vacío que tenía delante.

- ¡Uoooooo! -gritó emocionado al segundo loop-.

- ¡Que arda la llama de la juventud!

El rubio rió a carcajadas divertido al escuchar de nuevo al cejotas, como si aquel estuviera contestando a su grito de emoción, pero pronto desapareció la euforia: el hecho de no escuchar ni un sólo chillido a su lado hizo que se girase hacia la pelirosa cuando aún no había terminado el traqueo; verla con aquel rostro de indiferencia, con el pelo revoloteando alrededor de su cara, hizo que de nuevo se le creara un vacío en el estómago.

Con el mismo sigilo con el que subieron al vagón, fue con el que bajaron en cuanto paró la atracción, caminando en silencio hasta la salida.

- Mira qué cara de idiota… -se mofó el castaño mientras señalaba la foto que le habían hecho al rubio, expuesta en una pantalla junto a la salida-.

- Pues anda que la tuya… -bufó algo malhumorado-.

Naruto se quedó mirando un rato la foto automática que había ahí en la pantalla, de Sakura y él en uno de los primeros loops. Ciertamente eran graciosas las caras que ponían, aferrándose con fuerza a las abrazaderas.

- Ahora vengo -le dijo al moreno en cuanto recogió su móvil y su cartera-.

Sasuke miró a Naruto alejarse a paso firme casi sin mirarle a la cara y le siguió con la mirada sintiendo las tentaciones de ir tras él mientras el resto reía mirando las fotos en las que salían ellos. Pero se negó a sí mismo seguirle: tenían que cumplir con el rol de amigos y nada más. Desvió la mirada hacia la rosada que se mantuvo algo apartada junto a Hinata.

- ¡Hey! Ino… -le llamó el rubio en cuanto regresó con los demás-. ¿Me lo puedes guardar…?

- ¿La foto? -miró algo curiosa el sobre que le extendía con una ilustración en la cubierta de la atracción-.

- No tengo donde guardarla… -rió nervioso echándose la mano a la nuca-.

- Bueno, la puedo guardar dentro de mi bolso… -comentó con calma cuando escurrió una sonrisa traviesa-. ¿Puedo mirar? -metió el dedo por debajo de la lengüeta amenazando con abrirlo y poder ver la foto que había tras la portada-.

- Como quieras... -resopló metiéndose la mano en los bolsillos antes de irse junto con el resto de chicos-.

Aquella respuesta fue rara para venir del rubio: sabía que Naruto tenía un aprecio especial por Sakura, se le veía en la cara al inicio de curso, hasta que, por arte de magia, decidió comportarse más como un amigo. Le había dado permiso para mirar pero había esperado poder hacerle de rabiar, y que pataleara un poco antes, si bien sólo consiguió un resoplido. Decidió destapar la foto y saber qué demonios pasaba entre ellos: Sakura estaba ausente y Naruto evasivo.

La foto parecía normal… Para lo que era una foto de atracción: la expresión de velocidad en la cara de Naruto era exagerada, con los músculos del cuello en tensión dotándole de una expresión graciosa y para nada erótica. Se cubrió disimuladamente la boca para ocultar la risa cuando la mirada viajó hasta Sakura, se mantenía con los ojos cerrados y los labios apretados encogida sobre sí misma, debió pasarlo mal en la atracción.

Pero no encontraba nada raro, no había nada fuera de lo normal como para hacer que aquellos dos se comportaran de esa manera. No pudo sino encogerse de hombros y guardó la foto en su bolso antes de acercarse al resto con paso decidido.

- Bueno, no sé vosotros, pero yo tengo hambre… ¿Quién se viene conmigo a buscar algo para comer? -alzó la voz Yamanaka para hacerse escuchar-.

- ¿Ya? -se quejó Inuzuka-. Aún no nos hemos montado ni a la mitad de lo que hemos planeado… -rebuznó-.

- ¡Tss, tss, tss! -chasqueó la lengua la rubia con el apoyo del dedo en señal de negación-. Cuanto antes comamos, más vacíos estarán los restaurantes; y cuando salgamos, ¡más vacías las atracciones! Tendremos todas las horas de la comida para nosotros solos!

- Yo también quiero comer… -apoyó Choji a su compañera de aula-.

- ¡Qué gran idea, Ino-san! -rugió en el acto Lee-. ¡Así podremos subirnos a más cosas!

- Yey… -murmuró por lo bajo Shikamaru, agotado de la energía que desprendían sus amigos-.

- Hmph… -bufó de manera casi inaudible Sasuke-.

- ¡Entonces está decidido! -llamó la atención a todos la rubia-.

Naruto aprovechó aquel momento para pasar junto al moreno y, según lo hacía, le pasó un dedo casi en una caricia ahí donde tenía guardada la mano, en el bolsillo del pantalón.

"Gracias…", no pudo evitar pensar en la paciencia que debía de estar teniendo de aguantar ahí con el resto, sabiendo que sus amigos no eran de su total agrado. "Gracias por quedarte conmigo…", sonrió sutilmente mirándole a los ojos, antes de girarse de nuevo y encaminarse junto al resto.

El moreno desvió por un momento la mirada hacia el lado por donde sintió el roce del rubio, sus miradas se encontraron y supo leer perfectamente el mensaje. Sonrió sutilmente cuando éste se adelantó acercándose a sus amigos, si bien él iba quedando rezagado atrás.

En el grupo estaban Sakura y Hinata, que se mantenían levemente apartadas, cuando Naruto saltó encima de Kiba y Choji; escuchó su risa fresca cuando el castaño empezó a rebuznar en su queja, y Naruto le contestó, e iniciaron sus típicas rencillas de machitos. El único que parecía más incómodo era Shikamaru, pero aun así sabía amoldarse y encontrar algo de diversión en esa jaula de grillos.

Por un momento detuvo sus pasos mirando a los otros alejarse con Naruto, aquello de alguna manera le pareció extrañamente familiar. Aunque que él recordara, nunca había estado en un grupo de amigos; siempre tuvo bastante con estar al lado de Itachi cuando era un niño y más tarde se aisló de todos; pero el ver la espalda de Naruto alejarse de él le hizo sentirse terriblemente nostálgico, juraría haberlo visto antes. Sacudió la cabeza encontrándose ridículo: seguramente debía de ser de alguna película, un videojuego o algún libro que hubiese leído y se le quedó grabado en el subconsciente.

Se preguntó por un momento si debería intentar juntarse con la gente del rubio, era inevitable que aquella situación se repetiría cada vez más seguido: Naruto no iba a renunciar a sus amigos por él y tampoco tenía intenciones de pedírselo, aunque para él era más que suficiente el tener a Naruto a su lado. Quiso apurar el paso cuando se percató de la rosada, que permanecía cerca, y sintió que no era el mejor momento: Naruto le tenía una estima especial, 'como una hermana' le dijo, aunque no sabía hasta qué punto creerlo; pero le guardaba una estima especial a ella. Hacía sólo un par de días que la había rechazado, descubriendo que su amante era Naruto; si se acercaba y los veía juntos podría romper el autocontrol de la muchacha y eso podría causar problemas en el grupo, pero especialmente a Naruto.

Chasqueó la lengua sintiéndose desplazado por la situación, totalmente atado de manos: tenía que ver cómo Hyuuga trataba de conquistar a su novio, cómo su novio estaba afectado por haber rechazado a la rosada, Kiba se mostraba demasiado amigable con Naruto… Si Naruto estaba con él... Si le gustaba la compañía de los chicos... ¿Qué le impedía cambiar de opinión e irse con el Inuzuka? Al fin y al cabo, parecían estar bastante en sintonía. Cerró los ojos intentando deshacerse de todos aquellos pensamientos negativos, que sentía como pesadas manos que tiraban de él para apartarle del resto.

- ¡Sasuke! -le llamó el rubio deteniendo sus pasos por un momento, zafándose del agarre del castaño entre risas-. ¿¡Qué haces!? ¡Va, que te quedas atrás!

- … -se limitó a apartar la mirada como si aquello no fuera con él, o si fuera otro al que estaba llamando a voces el rubio-.

- ¡Va, Sasuke-kun! -se apuntó enseguida la rubia-. ¡Dejaré que te sientes a mi lado! -rió de forma coqueta-.

- ¡Bah! Como si eso fuera un privilegio… -ladró Inuzuka-.

- ¡Va! -se acercó hasta él Naruto y le obligó a sacar la mano del bolsillo mientras le agarraba del brazo para tirar de él, al tiempo le dedicaba una amplia sonrisa-.

- Puedo andar solo, usuratonkachi… -murmuró sintiendo por un momento sus mejillas ruborizarse levemente al verse metido en el grupo arrastrado como si fuera un chiquillo-.

Tal y como predijo la rubia, los restaurantes estaban aún casi vacíos, tan sólo unos pocos se acercaban a comer a esas horas haciendo que encontraran enseguida un lugar donde sentarse tranquilamente a comer. Aunque lo de 'tranquilamente' era algo relativo, según para algunos de los integrantes del grupo. Ya procuró Sasuke sentarse en el lado más apartado de la mesa, junto a Shikamaru, para buscar algo más de tranquilidad, y Naruto no tardó en sentarse a su otro lado

- Nosotras ahora venimos -les anunció Ino, al tiempo que se levantaban las tres, cuando ya hubieron terminado-.

Todos quedaron en silencio observando cómo las chicas se alejaban, perdiéndose de vista entre la gente.

- ¡Ne, ne! -saltó emocionado el castaño-. ¿Habéis visto las peras de esa que estaba delante en la cola?

- Sí… -se perdió en su ensoñación Chouji, dejando a medio camino las patatas fritas-.

- Afirmativo -añadió Shino-. Era difícil de evadir, ocupaba todo nuestro campo visual...

- Ahh… -suspiró con pesadez Shikamaru-. Otra vez no…

- ¿Y vosotros? -se dirigió al rubio y a Sasuke, en vistas de que Lee parecía que fuera a reventar como una olla a presión por la vergüenza-.

- Unn… -desvió a un lado la mirada Naruto, igualmente ruborizado por el comentario-.

- Ahh… -se limitó a suspirar Uchiha, era evidente que esa era la intención de la muchacha, pero no se quedó babeándolas como el resto-.

- Oh ooohh... -canturreó con picardía Inuzuka centrando su atención en Sasuke-. Hasta el prestigioso clan Uchiha es igual al resto de los mortales… -con aquel comentario sólo consiguió que Sasuke le mirara fríamente-. Por un momento pensábamos que eras andrógino…

- ¡Oe! -gruñó el rubio en el acto-.

- Jajaja Sólo bromeo, sólo bromeo… -movió los brazos restándole importancia-.

- Perdona por haber olvidado de reír… -afiló la mirada Uchiha-.

- Oe, oe, no es para ponerse así… -arrugó la nariz el castaño sin comprender cómo no dejaba pasar por alto algo tan insignificante-. En cualquier caso… -intentó desviar la atención-. ¿A vosotros cómo os gustan? -volvió a mirar a todos con picardía-.

- ¡Que sea hermosa, como Sakura-san! -apretó el puño Lee, ruborizado-. ¡Decidida, tierna, amable y fuerte!

- Oi, oi… ¿Estamos hablando de la misma persona? -intervino Shikamaru-.

- ¡Por supuesto! -se afianzó más poniéndose totalmente rígido-.

"Cómo se nota que él no ha recibido su furia…", rió amargamente en sus adentros Naruto, recordando todos los capirotazos que había recibido hasta el momento.

- Ya… Bueno… -miró como si fuera un marciano al entusiasta del grupo, aunque de verde ya iba…-. ¿Y vosotros? -siguió interrogando con la mirada al resto-.

- Que sepa cocinar carne como toca… -intervino Choji-. La comida no puede desperdiciarse, y menos si se trata de carne… -devoró a una inocente patata después-.

- ¿…Nada más? -miró sin creerse que hubiera alguien más raro que Lee-.

- Hmmm -se mantuvo pensativo por un momento-. Que no le guste el tofu… No me gusta el tofu. Así que si a ella tampoco, no lo cocinará…

Naruto se iba tensando por momentos, viendo cómo el castaño no paraba de insistirles a todos y cada uno, tragando con fuerza esperando que algo interrumpiera aquella conversación antes de que se fijara en él.

- ¿Shikamaru…? -le llamó Kiba, pidiendo auxilio a su compañero, intentando encontrar a alguien que le entendiera-.

- Ah… -suspiró-. Las mujeres son un royo… -sentenció-. Supongo que cualquiera vale. Total, todos acabaremos igual: haciendo lo que ellas digan…

- … -Kiba no podía creerse lo que escuchaban sus oídos, entrecerrando los ojos incrédulo a sus palabras-.

- A mí… -empezó Aburame-.

- ¡Naruto! ¡Por dios sálvame de tanta tontería! -Kiba miró fijamente al blondo, casi gimoteando-.

- Kiba… Me ha dolido, ¿sabes? Pensaba que eramos amigos… -continuó el muchacho, que pasaba desapercibido para todos-.

- ¡Va, Naruto! -le animó-. ¡Recuerda a todas las chicas sexis que te enseñé en la azotea! -le miró entusiasmado: Naruto era el único normal ahí al parecer-. ¡Va! -quería con urgencia una conversación de chicos-.

- … -por un momento quiso que le tragara la tierra al tener todas las miradas posadas en él; no quiso mirar de reojo al moreno, sentado a su lado, y se dejó escurrir un tanto en la silla sintiendo cómo el rubor le llegaba hasta las orejas-. Pues…

- ¿¡Sí!? -le miró realmente emocionado-. ¡Te gusta Mikoto! ¿A que sí? Recuerdo cómo la miraste boquiabierto la primera vez que te la enseñé…

- Hmmm… -sentía que se le iba a salir el corazón por la boca. "Puto Kiba…", se cruzó de brazos con el ceño fruncido, intentando no levantar la mirada del suelo, totalmente abochornado. "Cuando me enseñaste eso aún no conocía tanto a Sasuke como ahora… Cabrón..."-. La verdad es que he cambiado de parecer… -murmuró, dejándose escurrir un poco más-.

- ¿Quién es Mikoto? -intervino Choji-. ¿Una de tus chicas de revista…?

- ¡No hables de ellas así! -apuntó con el dedo a Choji sobresaltándolo-. Es una modelo preciosa, morena… 23 años y con un cuerpazo… -empezó a divagar en sus pensamientos-. ...Y con unas tetas… ¡El lunes te la enseño!

- Vale -contestó el regordete sin más ceremonia-.

- ¿Cómo puedes haber cambiado de opinión? -se giró frustrado a Naruto-. ¡Mikoto es la hostia! Dice que va a crear una tienda de lencería femenina… ¡Ju, ju, ju!

Sasuke no apartó la mirada del castaño controlando hasta un punto máximo sus ganas de saltar sobre el que no paraba de adular a aquella modelo; apretó sus puños sobre los pantalones clavándose las uñas hasta el punto de que casi se corta la piel con ellas: no podía soportar que aquel desgraciado pronunciara ese nombre como si de un objeto sexual se tratara; estaba rebasando su límite. Aquella tensión no pasó desapercibida para Nara, que se mantuvo alerta ante cualquier gesto, también tenso.

- Callaos ya, que ya llegan… -anunció Shikamaru haciendo que Inuzuka terminara con su interrogatorio-.

- Luego me lo cuentas… -murmuró en dirección al rubio simulando como que ahí no había pasado nada-.

Naruto se limitó a suspirar, incapaz de mirarle a los ojos, abochornado hasta el extremo. Odiaba cuando las chicas no estaban precisamente por ese tipo de conversaciones con Kiba, máxime si estaba Sasuke delante. ¿Cómo le tenía que explicar delante de su novio, del cual ninguno de ellos tenía conocimiento, que no le interesaban las mujeres? Al menos no desde que empezó a conocer a Sasuke.

Se tensó aún más cuando al ladear la cabeza, vio como aquel apretaba los puños por debajo de la mesa: no sabía muy bien qué era lo que podía haberle molestado tanto, al fin y al cabo, no había dicho nada que pudiera enfadarle.

"Sasuke…", le dio un sutil toque con la pierna en la rodilla en un intento de llamarle la atención, y se le quedó mirando fijamente a la espera de encontrar alguna respuesta. Pero la respuesta que obtuvo fue que le apartara la pierna, evitando el contacto mientras su mirada estaba dirigida a cualquier parte menos a cualquier integrante de la mesa.

"¿Qué le pasa…?", se quedó congelado con la reacción de aquel, sintiendo por un momento que se le parase la respiración. "¿Qué he hecho…?".

Le costó encontrar el aire, sin apartarle la mirada, hasta que sintió como se movía Lee a su lado, cuando las chicas se sentaron en sus sitios.

- Bueno, ¿y? -les asaltó nada más llegar Ino, intentado caldear el ambiente que de repente se quedó helado, en un silencio absoluto-. ¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos? -paseó la mirada hacia todos los presentes-.

- ¡Vamos al aqua splash! -saltó al instante Lee, nervioso por la tensión que se había generado-.

- Buena elección, sin duda -apoyó Shino también-.

- ¿Nada más…? -inquirió la rubia, poco convencida de aquella sugerencia-.

- Pues vamos haciendo camino… -se levantó con hastío Shikamaru-. Si no luego todo estará lleno de gente… Qué fastidio…

- ¡Pero...! -todos los chicos empezaron a ponerse en pie con una extraña urgencia que la rubia no comprendió; suspiró derrotada encogiéndose de hombros-.

"Luego somos nosotras las que tenemos cambios de humor…".

A pesar de que no le dejaban ni a sol ni a sombra sus amigos, Naruto no paraba de echar la mirada atrás, intentando adivinar el por qué del mal humor repentino del moreno.

"Ya sé que los comentarios del pulgoso este no son los mejores… Pero tampoco ha dicho nada del otro mundo…", se iba mortificando mientras caminaba por costumbre junto a Kiba.

Y aunque poco a poco sus pasos se volvían más lentos en un intento de que Sasuke llegara a unirse al grupo, cuanto más lento era su ritmo, más lo era el de aquel también.

- ¿No subes? -le preguntó extrañado el castaño cuando vio que no se unía a ellos para entrar en la cola-.

- No… -se llevó la mano a la nuca, intentando disimular su nerviosismo con una risa floja-. Si me vuelvo a resfriar, Iruka-niichan me pegará una paliza…

- ¡Tú te lo pierdes! -se encogió de hombros resignado-. Hey, Hinata… -miró a la azabache que dio un respingo sobresaltada-. ¿No vienes tampoco?

- Verás… Kiba… -empezó a buscar una excusa válida cuando este la sujetó de la muñeca arrastrándola con él-.

- ¡Ni hablar! Ahora que te has animado a subir a las atracciones no voy a dejar que ahora te acobardes…

- ¡N-no! ¡Espera, Kiba-kun! -la ojiperla luchó en vano viéndose arrastrada por aquel torbellino-.

Naruto se quedó ahí plantado, cargando con los abrigos de los demás, observando como todos avanzaban a buen paso hacia la atracción: tal y como predijo Ino, a esa hora todo el mundo estaba comiendo y apenas quedaba nadie haciendo espera para subir.

Nunca antes había sentido tan tenso un silencio junto a Sasuke; más bien al contrario, siempre que estaban en silencio, podía sentir la paz entre ellos. Pero este no era el caso.

- Ne, Sasuke… -comenzó a hablar cuando vió que el grupo estaba a punto de subir en los vagones-.

- ¿Qué pasa? -su voz sonaba más tirante que normalmente-.

- Eso es lo que quiero saber… -murmuró afligido, incapaz de darle respuesta a esa pregunta por sí solo-.

La mirada del moreno buscó la del rubio, mostrando cierta hostilidad: aunque su rabia no iba dirigida a su novio, había temas que no podía ocultar o esconderse tras su máscara de inexpresividad.

- No es nada, ya se me pasará -sentenció con ligereza-.

Naruto no pudo evitar quedarse observando la forma en que giró la cara, con aparente calma, hacia donde estaban los demás.

"Para no ser nada, te ha cabreado bastante…", pensó para sí sin poder apartar los ojos de su perfil.

- Es el idiota de Kiba… -confesó tras un corto silencio, sabía que decirle aquello podía afectar a su relación, pero no podía luchar contra la ira que se despertó bajo su piel-. Ha tocado un tema en específico que me cabrea… No tiene nada que ver contigo…

- ¿Eh…? -se le quedó mirando pensativo, intentando recordar todo lo que había soltado el animal aquel-. ¡Sasuke! -se acercó a él sintiendo cómo el rubor le empezaba a carcomer-. Si es por lo de las revistas… -apartó la mirada a un lado, abochornado-. Aquello fue hace un montón… -murmuró sin poder mirarle a los ojos-.

- Fu… -aquel dobe consiguió lo que pensaba imposible en aquel momento, arrancarle una sonrisa-. No es eso lo que me ha cabreado… Supongo que eso es normal para nuestra edad… -dijo con calma, la tensión de sus hombros se relajó notablemente-.

- …

Naruto ya no entendía nada. ¿Si no era por eso? Entonces, ¿por qué? Se quedó con la boca entreabierta queriendo saberlo, pero la pregunta se quedó a medio camino, atrapada en su garganta, cuando le miró a los ojos. Por un momento sintió cómo desaparecía todo el ruido que había a su alrededor y cómo volvió de golpe, al notar en el pecho la mano de aquel, apartándole.

- ¡Oe! -le llamó la atención frunciendo el ceño-.

Le había visto venir como si el tiempo se detuviera, lo vió a cámara lenta y cómo su rostro se ladeó solo para acercarse al del otro cuando por algún motivo la mirada se desvió a un niño que les miraba curioso. Aquello le hizo aterrizar como si le hubieran tirado un jarrón de agua fría y bajo su pecho las pulsaciones se dispararon.

- Contrólate... -aunque se lo estaba recriminando a aquel, más bien sentía como si se lo reprochara así mismo-.

- Perdón… -bajó la mirada al bulto de chaquetas que tenía entre los brazos, en cuanto puso los pies en la tierra-.

"Esa ha estado cerca…", se reprochó el rubio, notando cómo le golpeaba con fuerza el corazón en el pecho: se quedó completamente hipnotizado por su mirada en cuanto se encontraron sus ojos. Hizo que por un momento se olvidara de dónde estaban.

Sasuke chasqueó la lengua viendo que por poco iba a meter la pata, se cabreó consigo mismo al sentir que cada día se hacía más evidente cómo perdía el sentido por el magnetismo que el rubio ejercía en su cuerpo. Buscó de soslayo al niño aquel, pero ya había desaparecido: si no hubiera sido por él le hubiera besado hasta saciarse en mitad de la muchedumbre… Y dudaba que se saciara en un instante.

- Brrr… -se quejó Ino en cuanto se despojó del chubasquero-. ¡Sabía que no era tan buena idea…!

Uno a uno, Naruto les fue entregando sus pertenencias a todos. A todos menos a Sakura, que se había negado a dejarle nada.

"Y pensar que iba a echar de menos que me diera de coscorrones…", suspiró afligido al ver como mantenía las distancias con él y con el moreno.

- ¡Hey! ¡Princesita! -se acercó Kiba sonriendo maliciosamente a recoger su abrigo-. ¡Ahí dentro hemos encontrado una estatua en tu honor!

- ¿¡Ah!? -se quedó entre desorientado y enrabietado con el comentario repentino-.

- ¡Un besugo!

A Naruto le palpitó la sien al ver cómo aquel se alejaba entre risotadas por la cara de estúpido que debió de poner. No sabía cómo se las apañaba, pero siempre picaba en las tonterías del castaño, haciendo que se sintiera ridículo.

- Kiba -intervino Shino-, o es una princesa o es un besugo, pero las dos cosas no puede ser… Para empezar son especies y sexos diferentes...adema-

- No estás arreglando nada… -murmuró enfurruñado el rubio-.

- Jajaja -rió abiertamente el castaño-. Aaayyy… -hubo de limpiarse las lágrimas que se le escapaban de tanto reír-. Bueno... ¿y ahora qué?

"¿Qué tal lapidarte? Suena divertido…", miró de reojo el Uchiha al castaño. Ver cómo humillaba a Naruto aumentaba más su malhumor e intentó liberarse de las tensiones masajeándose disimuladamente el puente de la nariz.

- ¿Qué tal ahí, señor valiente? -sonrió malicioso Naruto-.

Todos alzaron la mirada hacia donde señalaba el rubio y casi se pudo sentir el escalofrío generalizado que les dio a todos de la altura que tenía aquello.

- Venga ya… -se mofó del castaño, disimulando el vacío que se le estaba haciendo ya en el estómago de pensar en subirse ahí-. No sabía que fueras tan gallina…

- ¡P-pues claro que subo! -respondió enseguida, aunque poco convencido-.

Sasuke desvió la mirada hacia los dos descerebrados, espeluznado en su interior: nadie cuerdo subiría ahí, sólo una gallina; y hablando literalmente, por ser un animal irracional con inteligencia limitada. Sin duda aquello demostraba muy poca inteligencia.

- Esperad, esperad, esperad… -interrumpió la rubia-. … ¿Vais a montaros ahí?

- Eso parece… -intervino choji-.

- Yare, yare… -palideció Nara-.

- Boo… Booster... -leyó el letrero Hinata casi sin aliento-.

- ¡Estais locos! -expuso la rubia-. ¡Yo me apunto!

Aquello dejó a varios integrante pálidos.

- Espera Ino… -intervino la rosada-. ¿Vas a subirte a eso?

- Sip -contestó con una sonrisa radiante-.

- ¿Y si te da un ataque? -exclamó horrorizada Sakura-.

- Pues… No olvides cuales son mis flores favoritas frentona… -le guiñó el ojo a la boquiabierta Haruno-. ¡Vamos!

- ¡OSU! -se apuntó la bestia verde de Konoha-.

- ¿¡Lee-san!? -Sakura no podía comprender por qué tanto entusiasmo y ganas de perder la vida-.

- Sakura-san -el gesto de Lee se tornó serio-. Si algo me pasara quiero que sepas que…

- ¡No quiero saberlo! -exclamó aún horrorizada-.

- ¡Al Booster! -exclamó de nuevo Ino-.

- ¿Y tú Uchiha? ¿Qué harás? ¿Vienes, o te quedas ahí de perchero? -sonrió malicioso Inuzuka-.

- Ya he dicho que no voy a subir en nada… -no se dignó ni a mirarle-.

- Oh, ya veo… -dijo distraídamente-. Kookaak kokokokokaaaak -empezó a imitar con todo lujo de detalles el cacareo de una gallina-.

- Tus habilidades me dejan sin palabras… Nada mal... -fue el único comentario de Sasuke-.

Naruto se acercó hasta el moreno, con el paso más calmado que los nervios le permitían, sin dejar de mirar con reproche y de soslayo la actitud del castaño. Empezaba a enervarle sobremanera la forma en la que se estaba comportando con Sasuke ese día, y le estaban dando ganas de atizarle un buen coscorrón.

- Estas temblando -detectó el moreno cuando le entregó aquel la cartera y el móvil, rozando intencionadamente sus manos-.

- No es nada… -murmuró evitando mirarle a los ojos, antes de ir en dirección del descerebrado que tenía por amigo-. ¡Venga, va! ¡Para ya de hacer el pavo, pulgoso! -agarró del cuello a Kiba para tirar de él-.

- ¿¡A quién llamas pulgoso!? ¿¡Ah!?

Entre burlas y empujones de aquellos dos, el grupo avanzó bajo la mirada atónita de Sakura, Hinata y Sasuke; hasta Shino parecía dispuesto a subir en el cacharro ese; y Shikamaru desapareció sin dejar rastro, pero nadie pareció darse cuenta de ello excepto el moreno.

La cola avanzaba relativamente deprisa, acercándose los seis hasta la plataforma en apenas unos minutos.

"Un turno más y nos toca…", tragó saliva Naruto con la mirada fija en la parte más alta, donde los asientos giraban para caer en una caída casi en picada hacia el suelo.

- ¿No estarás pensando en salir por patas…? -bufó Kiba, que también tenía la mirada fija en lo más alto-.

- ¿No estarás hablando por ti…? -sonrió nervioso a su amigo-.

- Se me está ocurriendo una idea… -rió vilmente a sus espaldas por lo bajo Ino, tapándose la boca con la mano-. ¿Y si hacemos una apuesta?

- ¿¡Eh!? -exclamaron los otros casi al unísono, girándose hacia ella-.

- ¿Y si…? -se quedó pensativa durante un momento pensando en algo lo suficientemente ridículo como para ponerlos en un compromiso, segura de sí misma, mientras el resto esperaban ansiosos la ocurrencia de su amiga-. ¡Ya sé!

La sombra que se le dibujó en el rostro a la rubia hizo que a los chicos les recorriera un escalofrío, intentando averiguar la macabra idea que se le acababa de ocurrir.

- Si alguno vomita al bajar… -empezó con voz tenebrosa-. O va al baño en la próxima hora… -el momento de silencio que se tomó antes de terminar hizo que todos tragaran fuerza-. ... Tendrá que llevar el lunes a clase un cartel en la espalda que ponga "tengo sueños húmedos con Anko-sensei".

- …

Por un instante todos quedaron en silencio, mirando fijamente a la muchacha, de la que no desaparecía una sonrisa triunfante, como si hubieran visto un fantasma.

- ¿Y si pierdes tú? ¿Qué? -rompió el silencio el castaño-. ¿También tienes sueños húmedos con ella? -se permitió escurrir una sonrisa burlona-.

- Entonces me pondré a Ibiki-sensei -sonrió confiada-.

Aquello hizo que a Kiba se le borrara de golpe la sonrisa. Al escuchar el nombre del profesor supo que la rubia iba en serio con su apuesta.

- ¿Quién es Ibiki…? -preguntó confuso Naruto-.

- Tío… -le pasó un brazo por encima Chouji, susurrando como si al hablar de aquel en alto le fuera a invocar, como a un demonio-. Es el profesor más cabrón de todo el instituto… -volvió a tragar antes de seguir-. Una vez escuché que en sus clases se quedó un chico dormido… Y le pegó los párpados con 'superglue'…

Naruto se giró lentamente para fijar la mirada en su amigo, totalmente incrédulo a lo que escuchaba. Pero que aquel asintiera solemnemente, totalmente serio, hizo que tragara de nuevo con fuerza.

- ¡Va! -les instó la rubia poniendo una mano en el centro-. ¡Y si no me pasaré el resto del curso recordando por mi grupo de twitter lo gallinas que sois, para que se entere todo el instituto!

Uno a uno fueron poniendo sus manos sobre la de la rubia, no del todo convencidos. Pero bajo aquella amenaza ninguno se iba a echar atrás. Incluso Shino y Chouji se unieron para proteger sus orgullos.

- ¡Todo el que caiga tendrá que llevar el cartel! ¿De acuerdo? -les recordó divertida de su ocurrencia-.

- ¡Osu! -exclamaron los otros al unísono, levantando las manos de ahí-.

Los nervios le hormigueaban en el estómago a Naruto en el momento en el que puso un pie en la plataforma. Estar ahí debajo observando cómo funcionaba aquella atracción hizo que se diera cuenta de la verdadera insensatez que estaban a punto de hacer: cuando propuso de subir ahí apenas le había echado un vistazo a lo lejos, y tan sólo quiso quitarle de encima al moreno los pesados comentarios del bocazas de Kiba, pero ver con detalle cómo daban vueltas los asientos en su caída al vacío le hizo sentirse no tan seguro.

Echó la vista atrás, buscando la mirada de Sasuke. Pero no la encontró: lo que descubrió fue al moreno allá en lo lejos, hablando con la pelirosa para su sorpresa.

No pudo quitarse la imagen de la cabeza mientras el operario de turno le colocaba los arneses y las abrazaderas de seguridad, escuchando de fondo como en un murmullo a Kiba a su lado, que bromeaba con Lee que se sentó a sus espaldas, en el otro lado del vagón junto con Ino.

Curiosamente se sintió tranquilo: no tuvo esa desagradable sensación, como días atrás, de que su novio estuviera charlando tranquilamente con Sakura, y el cosquilleo del estómago por los nervios desapareció por completo, notándose envuelto en una extraña paz; por un momento tuvo la esperanza de que, cuando bajara de ahí, las cosas empezarían a volver a la normalidad y podría hablar con ella para arreglar todo el lío en el que se habían visto envueltos.

Pero sus pensamientos se vieron truncados con el traqueteo de la maquinaria una vez se puso en funcionamiento. Los asientos se fueron elevando lentamente y de nuevo le invadió ese nudo en el estómago, como en la primera atracción en la que se montaron: sentir el vacío bajo sus pies era realmente aterrador. Aunque si en algo se diferenció esa sensación de aquella primera, fue el hecho de poder sentir el vacío a su lado: en la otra, al haber más asientos, no pudo ver de reojo como todo iba desapareciendo a sus costados al estar en los asientos centrales; pero aquí solamente había dos asientos en cada lado, por lo que todos tenían acceso libre para ver el vacío a sus costados.

- Joder… -se le escapó de entre los labios, cerrando los ojos y aferrándose con fuerza a los agarraderos-.

- ¿Demasiado para ti?

- Repítemelo cuando estemos abajo -bufó el rubio; aunque no le miró pudo sentir cómo esbozaba su típica sonrisa burlona. Si bien su inusual calma y silencio empezó a ponerle nervioso a medida que pasaba el tiempo-.

- Madre mía… -se pudo escuchar cómo empezaba a gimotear la rubia a sus espaldas tras unos segundos interminables de espera-. Quiero bajar…

- ¿¡Pero qué dices, Ino-san!? -no tardó en hacerse escuchar el cejotas-. ¡Ya verás lo emocionante que va a ser!

Aquella espera ahí arriba, mientras subían a los pasajeros del otro vagón, se le hacía eterna a Naruto. Al contrario que por la mañana, fue incapaz de disfrutar del paisaje que se le plantaba delante, viendo de reojo el vacío a sus pies; pero lo más inquietante era el silencio que les rodeaba a excepción de los inusitados gimoteos de la rubia.

- ¡Qué empiece la fiesta!

No pudo evitar cerrar los ojos al escuchar a Lee estallar en emoción cuando los engranajes comenzaron a moverse de nuevo y contuvo la respiración, cuando se le ocurrió abrirlos de nuevo, y se vio acercarse peligrosamente hacia el suelo.

- ¡Aaaaaahhh!

- ¡Uuuoooooo!

- ¡Yiiihaaaaaa!

- ¡Ja ja ja ja!

Rió a carcajadas tras el primer latigazo que les dio el vagón, al girar cuando ya casi estaban abajo del todo, haciendo que girase entero sobre sí mismo: el contraste entre el grito de desesperación de Ino y los gritos de emoción de sus dos amigos le pareció totalmente cómico, y por un momento se le olvidó que de nuevo subirían, hasta que quedó mirando hacia el suelo boca abajo, antes de que el rotor hiciera que de nuevo sintieran un latigazo al girar con fuerza el asiento.

.

.

.

- Sakura…-la llamó el moreno pero solo obtuvo el silencio. Tras un rato sin respuesta miró de reojo como la rosada permanecía con la mirada en alto viendo a sus compañeros dar vueltas en silencio. Hyuuga a cada vuelta cerraba los ojos y se encogía sutilmente asustada por los gritos de sus compañeros que no eran para nada discretos, especialmente los gritos de la rubia. -¡Sakura! -insistió alzando la voz-.

- ¿Ocurre algo? -dijo sin mirarle aunque su rostro seguía inalterable con la mirada fija en la atracción-.

En ese momento Uchiha supo que la rosada había simulado no haberle escuchado: el hecho que no le llamara 'Sasuke-kun' le hacía sospechar el grado de incomodidad que debía experimentar. Suspiró disimuladamente devolviendo la mirada a la atracción. Si fuera por él, dejaría las cosas en ese punto; pero no podía limitarse a hacerlo, sabía que Naruto estaba sufriendo y debía admitir que hasta él mismo se sentía raro sin Haruno revoloteando a su alrededor, sin que buscara una excusa para sonreírle y no le llamara por su nombre hasta conseguir hacerlo aborrecer al final del día… Pero a pesar de que a él le creaba una cierta incomodidad por salirse de la rutina, al rubio parecía consumirle. Quería hacer algo, pero era la primera vez que se encontraba en esa situación.

"- Sasuke-kun… Yo… Te… ¡Me gustas!". No recordaba ni la cara de la chica que se lo dijo por primera vez.

"- Tu a mí no…", fin del asunto. A casa y a hacer las tareas. Y si la veía por el patio la ignoraba, aunque lo más seguro es que apenas reparara en sus facciones y al día siguiente la olvidara completamente.

"- ¿Para decirme eso me molestas?".

"- No tengo tiempo para juegos infantiles…".

"- Hazle perder el tiempo a otro…".

"- Te dije que hicieras el recado, ¿a que esperas?".

"- No estoy interesado".

"- Buscate a otro…".

"- No me molestes".

"- Estoy ocupado".

"- Ojala dejarais de ser una molestia…".

Tantos rechazos había dado en su vida que apenas los recordaba, no eran algo a tener en cuenta y por supuesto no reparaba en el corazón herido que dejaba detrás.

"- Quiero...Quiero cuidar de ti Sasuke-kun. No solo hoy… Quiero estar ahí para ti siempre, Sasuke -kun… Quiero estar contigo. Se que muchas veces me has tratado de distanciarme Sasuke-kun, pero eso no va a funcionar, yo… ¡YO quiero estar a tu lado! ¡Ahora y siempre! ¡Es por eso que yo soportaré lo que sea para poder ayudarte y cuidar de ti Sasuke kun!

- Sakura… Ya está bien…

- Quiero estar contigo, ¡porque te amo, Sasuke-kun! ¡Te quiero más de lo que puedo soportar! Si los dos estamos juntos, ¡haré lo que sea para que seamos felices!

- Estoy con Naruto…

Ese horrible silencio apareció.

- Escucha, Sakura… Sé que… Sé que soy un desgraciado por rechazarte, pero a pesar de todo te sigo valorando como… La compañera que eres…

- Compañera…

- Sí. Y quiero seguir siendo el tuyo…

- Sasuke-kun… Yo… Tú, ¿me has engañado todo este tiempo?

-Sakura…

La puerta de la calle crujió cuando llegó Naruto."

No pudo evitar sonreír bufando levemente ante las ironías de la vida, toda la vida había sido un desgraciado y por una vez que era suave sentía como si fuera un revés del destino y no pudo evitar pensar en el dolor que pudiera experimentar la rosada: él amaba a Naruto, si este le rechazara, por suave que fuera, le dolería en lo más profundo y seguramente acabaría odiándole. Realmete estaba preparado para sentir el odio de los demás, siempre había sentido miradas cargadas de malos sentimientos hacia él, pero le daba igual. Sin embargo Naruto…

"- ¿Y cómo es que no había tenido amigos hasta ahora? - recordó una de las pocas veces que habló con Iruka con una taza en sus manos-. Con lo extrovertido que es…

- Eso es lo que aparenta, Sasuke-kun. Los niños llegan a ser muy crueles… Y los jóvenes también. Incluso mucho más que los adultos. Cuando algo se sale fuera de lo que se considera "normal"… Ha sufrido mucho hasta ahora, precisamente por eso. Aunque no diga nada, es muy sensible a lo que le dicen los que están a su alrededor. Hace algún tiempo que se esfuerza en no dejarme ver cuándo se deprime, o le inquieta algo".

Había encontrado amigos con los que relacionarse, con los que ser feliz, y Sakura ocupaba un lugar especial, le afectaba demasiado. Jamás había consolado a alguien y se le planteaba un imposible, pero haría lo que tuviera en su mano aunque aquello significara recurrir a las medidas drásticas.

- ¡Cómo mola! -estiró los brazos Naruto, dejando reposar todo su peso en las barras, observando todo lo que quedaba a su alcance mientras caían-. ¡Uooooo!

En una de las pasadas, casi llegando abajo del todo, y aún cuando estaba boca abajo, pudo encontrar a Sasuke con la mirada, y le sonrió ampliamente antes de perderle de vista.

- Tsk… -chasqueó la lengua entre desagrado e incredulidad. ¿Cómo podía estar disfrutando aquello? Se asemejaba más a una tortura, estaba muy lejos de ser algo placentero-. Mira que llega ser dobe… -murmuró-.

- A Naruto siempre disfruta haciendo cosas estúpidas… -le contestó la rosada dejándose llevar por la costumbre de responder algo siempre que el moreno se refería al otro-. Lo… Lo siento -agachó la cabeza de inmediato al darse cuenta que aquello hizo que Sasuke girara la cara hacia ella, mirándola fijamente con una expresión que no supo descifrar-.

- Sí, es un cabeza hueca -devolvió la mirada a la atracción donde aún se podía distinguir sus risas y gritos de júbilo por detrás de los gritos de agonía de la rubia-. Pero ese cabeza hueca tiene un lugar especial para ti… -mantuvo la mano en los bolsillos cuando la atracción pareció ir perdiendo potencia-. Eres especial para él.

- Yo… -empezó la pelirosa a murmurar aún con la cabeza gacha-.

- Y... También para mí… -desvió la mirada para encontrarse con los jades mirandole en completa sorpresa, nunca esperaría escuchar algo así de él, aunque él mismo tampoco se creía que le hubieran salido esas palabras con tanta facilidad-. Tómate tu tiempo, te estaremos esperando -apartó la mirada cuando escuchó que la maquinaria se detenía-.

La mirada de la rosada se fijó en él una vez más y por la forma en que le miraba sabía lo que sus labios iban a decir. No le quedaba mucho tiempo.

- Pero, Sakura... -usó un tono de voz diferente haciendo que la rosada le prestara total atención-. Naruto no tiene la culpa. Eres libre de odiarme si quieres, pero si piensas hacerle daño a él entonces… Seré yo el que te odie… -no apartó la mirada de Naruto que empezó a andar tambaleándose levemente, dejando a una Sakura pálida y sin palabras-.

- Buah… Cómo mola… -se aferró a la valla mientras se colocaba las zapatillas, aún desorientado por tanta vuelta-.

- ¡Subamos de nuevo! -pidió emocionado Lee-.

- No… Gracias… -se cogió Ino al brazo de Chouji para evitar que le fallaran las piernas-. Con una he tenido suficiente...

- Venga ya… No ha sido para tanto… -dijo despreocupadamente el regordete-.

- Los sistemas de seguridad funcionan a la perfección -añadió Shino-, ergo, no había de qué preocuparse -sus análisis nunca fallaban-.

Aún sentía como su cuerpo temblaba por la descarga de adrenalina, y como sus entrañas parecían estar aún ahí arriba dando vueltas, pero paradójicamente tenía ganas de volver a montar en aquel trasto.

- ¡Buah! ¡Teníais que haber subido! -se llevó las manos tras la nuca, sonriendo, a pesar del mareo-. ¡Mola u-!

De repente detuvo sus pasos cuando, al acercarse a donde estaban aquellos esperando, reparó en el semblante de la pelirosa. Poco a poco su expresión de felicidad se fue tornando en otra de desconcierto.

- ¿Sakura...chan…? -dejó caer los brazos a sus costados-.

- … -la rosada apenas le dirigió la mirada despertándose de lo que parecía un doloroso trance; sus delgadas cejas se movieron curvándose en una amarga expresión y la tensión de su mandíbula hacia claro que no quería verle ahí-. Tengo que… -no esperó ni a terminar la frase cuando se alejó con largas zancadas-.

- ¡Sakura-chan! ¡Espera! -quiso ir tras ella-.

- Déjala… -dijo estricto-. No la vas a poder ayudar… -quizás fueran palabras crueles, pero Naruto no era bienvenido por Haruno, no hasta que lo afrontara. Había estado aguantando durante mucho tiempo, rodeada de gente que sólo pensaba en divertirse ignorando su dolor, nadie podría reprocharle tener su momento de intimidad-.

El rubio se quedó ahí parado, viendo con tristeza cómo se marchaba perdiéndose entre la multitud. Pero sabía que Sasuke tenía razón: si él era en parte la fuente de su amargura, seguramente no podría hacer más que empeorar las cosas. Hubo de resignarse, y no pudo sino apretar los puños de la rabia que le daba no poder hacer nada por ella.

- Naruto-kun… -le llamó la ojiperla, parecía preocupada-. ¿V-Va todo bien? -hizo gala de su timidez encogiéndose sobre sí misma de forma leve y parpadeando rápidamente-.

- U-unn… -se obligó a templar los nervios metiendo las manos en los bolsillos-. Creo que me estoy mareando… Je je -se forzó a reír mirando de soslayo por donde se había marchado la pelirosa-.

- ¿Dónde está el gallina de Shikamaru? -preguntó el castaño en cuanto se reunió con ellos-. Sabía que se iba a escurrir el bulto… -rió socarrón-.

- Y Sakura… ¿Dónde está? -se interesó Ino tras el castaño-.

- C-creo que ha ido al baño… -trató de mostrarse comprensiva la ojiperla-.

- ¿Al baño? -alzó una ceja la rubia recordando que no habían pasado ni veinte minutos desde la última vez-.

- Bueno, bueno. De mientras decidamos qué hace ahora -se frotó las manos impaciente Inuzuka-. Hay que aprovechar que todos están comiendo...

- Id pensando vosotros. Yo voy a ir a buscar a Sakura. ¡Y no os mováis de aquí!

- Vale, vale… -bufó el castaño-. Pero si eso ya te decimos cosas por el wassap.

- He dicho… -repitió muy lentamente y vocalizando en exceso-, que-no-os-mováis-de-aquí...

Naruto miró afligido cómo la rubia cogía de la mano a Hinata y la arrastraba con ella y, a pesar de todo el escándalo que estaban montando a su alrededor Kiba y Lee, pareciera que todo su entorno se quedara en silencio. Suspiró de pura impotencia y abatido buscó la mirada del moreno.

"Necesito un abrazo…", volvió a suspirar al escuchar pelearse a Kiba con los otros en uno de sus berrinches. "Si estuviéramos solos…".

" Tsk...maldito el día…", hizo ver como que realmente no le importaba la depresión de Naruto centrándose en los otros chicos, pero le lanzaba mirada furtivas: estaba hecho polvo, sabía que debería haberse ahorrado la última frase pero acababa de cerrar todas las posibilidades de la pelirosa, no iba a dejar a Naruto.

- Estas tías… Todo el día meando…

- Kiba -intervino Chouji-, no creo que sea por eso, quizás…

- Me aburro... -le cortó-, ¿qué hacemos?

- ¿Qué tal si vamos a buscar más atracciones?

- Falta Shikamaru… -murmuró Naruto monótono-.

- ¡Bah! -bufó con superioridad Inuzuka-. Gallina… Mira que esconderse… ¿A que no era para tanto Naruto?

- Unn…

- Jejeje -rió suavemente-. No como otros, ¿eh, Uchiha? -avanzó hacia el moreno cacareando-.

Sasuke tuvo que hacer verdaderos esfuerzos por no fruncir el ceño, pero aquel desgraciado se estaba tomando demasiadas libertades: si dejaba que siguiera humillándole sin que pasara nada, el resto no tardaría en perderle el respeto. Trató de tomar aire, pero ya no podía soportar más las mofas de aquel.

- Piérd-

- ¡Kiba! ¡Corta el rollo! ¿Quieres? -gruñó molesto el rubio-.

- ¿Eh? Si sólo estoy bromeando… -frunció el ceño-. ¿Qué os pasa a todos? -empezaba a hartarse de tanta sensibilidad, le estaba jodiendo que Naruto actuara como un amargado-.

- Oooeee… -interrumpió casi en un bostezo Nara uniéndose al grupo de nuevo-. ¿Me voy un momento y ya la estáis montando…? Mira que sois problemáticos…

Estuvieron largo rato en tenso silencio mirándose los unos a los otros, hasta que el castaño se hartó de no hacer nada.

- ¡Bah! Haced lo que querais… -gruñó malhumorado Inuzuka-. Yo me voy a buscar algo donde subirme...

- Pero Ino ha dicho que las esperemos aquí… -recordó Chouji-.

- Qué problemáticos... -suspiró resignado Shikamaru siguiendo a aquel-. Mejor será que no nos separemos…

Aunque quería seguirles, Naruto sentía como si tuviera los pies pegados al suelo, viendo cómo se alejaban de ahí. Tenía la impresión de que poco a poco el grupo se estaba rompiendo.

"¡Joder! Si tan sólo fuera capaz de morderme la lengua…", pensó con amargura, creyendo firmemente que toda aquella situación era por su culpa.

- ¡Tsk!

- No le des más vueltas -le dijo con calma al rubio-. Acabo de hablar con Sakura.

- …¿Y? -se guardó las manos en los bolsillos, centrando toda su atención en él-.

- Le he dicho las cosas como son. Necesita tiempo para poner en orden sus ideas. Déjale su espacio -realmente no había tenido el mejor tacto con la pelirosa, pero no era un secreto que cuando le tocaban la moral era un poco intolerante.

- Me fastidia verla así… -murmuró acercándose a él-.

- Lo sé… pero ¿cómo te sentirías tú si fuera al revés?

- Hmmm… -se afligió dándole un pensamiento-. Supongo que tampoco querría hablarle…

- No conozco mucho a Sakura, pero me da la impresión de que hoy ha venido por mantener las apariencias…

- Hmmm…

Quería hacer algo por el rubio pero se sentía con las manos atadas: no sólo por no crear aún más malestar a Sakura sino que la sociedad nipona no veía correcto las muestras de cariño en público, y ya si era entre dos hombre ya era un escándalo a nivel nacional. No le importaba ocultar sus sentimientos por el rubio delante de sus amigos, pero la cosa se complicaba bastante cuando veía a el blondo tan afligido.

Seguía sintiendo aquella extraña sensación de ira agolpándose en su interior cuando veía a Naruto deprimido, no podía explicar qué demonios le pasaba, pero sentía un profundo rechazo. Una parte de él quería acercarse y abrazarle, pero la otra parte sólo quería dejarle atrás, como si no pudiera aceptar esa realidad del rubio.

- Oi, ¿cómo te encuentras? -trató de iniciar algo parecido a una conversación para intentar desviar sus pensamientos negativos a un lado-.

- Mal -murmuró, pateando una piedrecita enfurruñado-.

- Te dije que tendrías que afrontar el hecho de que no quisiera saber nada más de nosotros dos y se distanciara… -le recordó la conversación que tuvo con él antes de rechazar a la pelirosa-.

- Ya lo sé, pero no es sólo eso… -miró de reojo por dónde se marchaba el grupo-. Kiba está especialmente gilipollas hoy…

- Hoy y siempre… -soltó casi sin pensar-. Pero… -entreabrió los labios optando después por permanecer en silencio, ya había metido bastante la pata-. Podré soportarlo….

- Hmm… -frunció el entrecejo molesto; no soportaba ver cómo el castaño no paraba de mofarse de Sasuke y con todo lo de la pelirosa su paciencia se estaba colmando-. También quiero besarte… -murmuró apartando la mirada-.

No esperaba aquella respuesta, pero permaneció inalterable por fuera aunque por dentro su pecho latió por unos segundos con más intensidad. Él también quería, si los dioses no hubieran puesto a ese crío mirándoles antes, le hubiera besado y quizás sus manos se desatarían de nuevo. Definitivamente, no… Los labios de Naruto eran peligrosos.

- Cuando acabemos con esto podremos hacerlo hasta saciarte… -esbozó una sonrisa esperando no parecer el bobo enamorado que se sentía-. Ahora vayamos con el resto -decidió girar sobre sus talones antes de seguir al grupo ruidoso-.

Naruto se quedó absorto por un momento y, aunque ya había echado a andar, aquella imagen se le quemó en las retinas. Esa sonrisa tenía algo diferente a las demás que le había estado dedicando hasta ahora; no tuvo que aguzar los sentidos para adivinar su sutil sonrisa, pudo verla claramente.

Fascinado por aquel gesto, apretó el paso hasta llegar a su lado, y sin dejar de caminar con las manos en los bolsillos, le dio un leve toque con el hombro riendo entre dientes.

- ¿Qué te hace tanta gracia? -le miró sin comprender por qué estaba tan contento, pero no iba decir nada, le prefería a verle así a que estuviera enfurruñado todo el día. Muy dentro de él quería patear a Sakura y meter a Kiba en una diana. Esa sonrisa… Era contagiosa no pudo evitar curvar sus labios en una sonrisa y responderle al ver que estaba, al parecer un poco mejor-.

- Nada… -dió un salto para comenzar a andar de espaldas, mirándole fijamente; esperaba que aquello que era tan difícil de ver se repitiera más a menudo-. Te sienta bien -añadió sin apartar la vista de aquel inusual fenómeno-.

- ¿El qué me sienta bien…? -preguntó con las manos dentro de los bolsillos, acariciando el anillo en su mano izquierda-.

- Sonreír, ¿qué va a ser? -respondió como si fuese lo más obvio del mundo, pero a su vez no pudo evitar que su sonrisa se tornara más amplia-.

-… -permaneció en silencio cuando alzó lentamente una de sus cejas, ¿hablaba en serio?-. ¿Y quien es el responsable? -apartó la mirada del blondo para centrarse en la distancia que faltaba para llegar al grupo-.

- Hmmm -se rascó la mejilla con vergüenza al tiempo que volvía a coger el paso para caminar junto al moreno; sentía que se estaba volviendo a dejar llevar por la emoción y acabaría actuando inconscientemente, como antes-.

Uchiha miró de reojo al rubio y entrecerró la mirada: algo volvió a ir mal dentro de él cuando sus ojos avistaron entre local de restaurante y suvenirs un estrecho espacio. No dudó en tirar de él cuando otro grupo de jóvenes que venía de frente les cubriría su huída de las miradas del resto. Cuando recobró algo parecido a la conciencia tenía a Naruto sujeto por la muñeca por encima de la cabeza, con la espalda contra la pared y su muslo derecho rozaba intencionadamente la entrepierna del rubio. Parpadeó tratando de centrarse, pero decidió que ya no valía la pena inclinándose para buscar sus labios, apenas rozándolos, sin apenas ejercer presión sobre ellos para luego retirarse por unos segundos; debería mirar que nadie les estuviera espiando, su escapada ya había sido lo bastante desastrosa, y seguramente alguien se habría dado cuenta… Pero eso ya no importaba.

El rubio se encontraba entre la espada y la pared, y nunca mejor dicho. Desde que se encontraron por la mañana temprano había estado deseando algo como eso, y se dejó llevar por el deseo en cuanto notó sus labios. Pero cada beso, cada caricia, pero sobre todo… el roce totalmente intencionado que le daba en su entrepierna, le estaba haciendo hervir la sangre. Notaba cómo el corazón le latía frenético, a punto de perder la razón.

- Para, para, para -le apartó un tanto poniendo las manos sobre sus hombros, respirando a trompicones, cuando por un instante le volvió la conciencia-.

- Cállate… -susurró con voz levemente enroquecida-.

Se inclinó apartando la palestina que rodeaba su cuello para besar esa ansiada parte, suave y cálida, mientras una de sus manos luchó por colarse bajo la ropa para tocar su piel ardiente.

- Sasuke… -jadeó forcejeando con él; comenzaba a notar 'esas' palpitaciones y de seguir así sabía que iba a perder la razón-. Empiezo a tener un problema…

-... -se apartó para mirar al rubio-. ¿Cuál…? -su sonrisa se escurrió con una medida crueldad-. ¿Éste? -rozó con más intensidad la pierna pegando su cuerpo contra el del rubio, mordisqueándole la oreja-.

- ¡Oii, Narutooo, Sasukeee! -se escuchó en la distancia la voz de Kiba-.

Pero le ignoraron completamente, estaban demasiado lejos como para preocuparse, aunque seguramente les estaban buscando ya.

Sasuke chasqueó la lengua y gruño con desagrado cuando el móvil de Naruto empezó a sonar; le dirigió al bolsillo una letal mirada antes de apartarse, dejando libre al blondo, y empezó a acomodarse bien la ropa.

Naruto se dejó escurrir con la espalda por la pared, mientras sacaba el móvil y le quitó el sonido quedándose sentado ahí. Permaneció mirando al moreno durante unos segundos antes de enredar una mano en el pelo, echándole un vistazo de soslayo el teléfono, intentando recuperar el aliento.

- Ahh… -suspiró pesadamente cuando por fin sintió recuperar el control de su mente-. ¿Quieres que nos detengan por escándalo público o qué…? -le preguntó, aún acalorado-.

Aquello consiguió hacer que el moreno detuviera sus movimientos mecánicos al arreglarse la ropa, aterrizando al mundo real y abandonando sus fantasías.

"¿Qué me pasa?", le supuso un imposible seguir mirando a Naruto, sintiéndose ridículo.

- No -intentó sonar impasible-.

- Pues no vuelvas a hacer eso… -se cubrió los ojos con la mano- ...si es que no quieres que te baje los pantalones en mitad de la calle…

El moreno permaneció inalterable ante la amenaza de Naruto: pondría la mano en el fuego, y no se quemaría, al pensar firmemente que eso no ocurriría.

- Hmph -sonrió de medio lado cerrando los ojos-. No lances amenazas que no vayas a cumplir… -dijo con calma-.

Naruto, lentamente, dejó caer las manos hasta el suelo, y apoyó la cabeza en la pared, mirándole a los ojos con intensidad totalmente serio.

- No era una amenaza.

- Tus amigos te están buscando… -se giró hacia el rubio y se acercó para tenderle la mano y ayudarle a ponerse en pie-. Ya me inventaré algo.

CONTINUARÁ


*Yare yare* → del japonés: expresión que indica hastío, pesadez, fastidio, molestia, irritación, etc.


Allo! solochely al habla! x3

OMFG! sabeis… deberia estar estudiando… deberia… ;_;

pero es q estos dos me quitan el sueño! xDD

en fin… como venimos diciendo, ultimamente no tengo mucho tiempo libre ;A; de ahi q no podamos actualizar de forma regular… u.u

q por cierto, y antes de q se me olvide… solo para aclarar

cuando dijimos q habiais leido casi 600 paginas, nos referimos a eso: 600 paginas de libro, o word (q aqui estan distribuidas en los 35 capitulos que llevamos) y q para cuando terminemos… ni idea de a cuantos capitulos llegara esto xD pero mas de 1500 paginas seguro jajajajaja xD

ah! y para quien no lo sepa aun, este es el tumblr de usu → usuratialmant(punto)tumblr(punto)com

teneis q ver las animaciones q esta haciendo! *-*


REVIEWS

Roo-Uchiha:

el gusto es nuestro! x3 (aun me sigo preguntando como hay gente q soporte nuestras tonterias xDD )

y puesss el tema de la responsabilidad… lo cierto es q no fue una cosa premeditada o.o simplemente surgio xD creo q me refleje un poco en iruka en ese aspecto ._. porq a mi nunca me dieron esa charla ^^Uu no se si quedo raro o q xD

pero q sepas q por tu comentario q se nos ocurrio una escenita…. xDDD q bueno, ya leereis en su momento jajajajjaa xDDD

y verdad q el lemon estuvo bien? (ejem) xD ya se lo dije yo… jijijiiji

con respecto a tu blog, a mi tb me gusto mucho! ^w^ solo q… yo no entiendo japones! ;A; (no con tanto kanji y katakana y tal...) asi q me pierdo parte! ;w;

tu sabes japones? o.o porq me encantaria saber q dicen los poemas…. ;A;

y pues eso… 3 q esperamos seguir leyendo tus comentarios!

PD1: como ya dijimos, las parejas orbitantes no las tenemos pensadas claramente aun (bueno, al menos una si q esa no me la quita usu de la cabeza xDD ) pero con Itachi aun no lo tenemos claro o.o y sinceramente, me ando partiendo mucho la cabeza al pensar en Iruka… Y_Y

PD2: ni idea xD eso es algo q tendremos q averiguar nosotras tambien… xDDD

PD3: (despues de unos 20 minutos de terminar de contestarte)... ok! ya tenemos pareja para iruka! muajajajajajajajajjajajaja xD

PD4: (40 minutos despues…) joder! q ya no me acordaba q dejaste dos comentarios! xDD seras…. klsdjaflksdngfjns por q no nos dijiste antes q tenias cuenta? mala persona…. ara menfado y no respiro =I

BluesoulRed:

Bueno… Sasuke es asi de tontito x3 no se quiere dar cuenta de q naruto esta coladito hasta las trancas por el xDD

pero como bien dices, uno nunca sabe lo q puede pasar… La vida es asi de cruel muchas veces, y Sasuke especialmente no se escapa de esas dudas v_v

y bueno, nos alegra saber q nuestro amor por esta pareja se esparce un poquito mas x3

lei por el tumblr una frase, q me ha hecho cambiar un dicho

de ahora en adelante ya no sera "te quiero mucho, como la trucha al trucho" de ahora en adelante sera "te quiero mucho, como naruto quiere a sasuke" xDD

ok… no suena muy bien en español, pero me da igual! jajajajja

Moon-9215:

espero q te haya gustado! x3

la verdad q tuve q irme a la feria para montarme en un cacharro de esos para recordar lo q se siente! xD q ya ni me acordaba jejeje

AnonimadeLima:

gracias! x3

lo de las actualizaciones anda un poco en suspense… q entre unas cosas y otras no tengo tiempo casi de escribir TT_TT antes (muy antes xD ) actualizabamos cada semana… pero entre q los capitulos se han ido haciendo mas extensos con el tiempo, y q ando super liada… no podemos decir una fecha cierta de actualizacion u.u puede q en dos semanas o puede q en un mes ;A;

tenednos paciencia!

y pues… si, ya ves q tocawebos q son los de DA ¬¬ yo tambien tuve q pasar por un mes de baneo _-_

bueeeeee es q preguntas… solo vamos a contestar claramente sobre cosas q ya han pasado, lo q esta por pasar (a parte de q hay muchas cuestiones q todavia no sabemos ni nosotras) no lo podemos desvelar, q si no pierde toda la gracia! xDD

nos seguimos leyendo! x3

hazukirokudo:

siiiiiii! x3 me alegra ver q nos entiendes jejeje

una pareja de hormonados adolescentes siempre anda asi xD es una experiencia nueva bastante agradable… jejejeje

pero aun quedan muchos traumas! xD ya veras ya jajajajjajaja xDD

y pues… ya viste, no fue para tanto (?) lo de Sakura xD no se, es incomodo… pero tendra q vivir con ello xD

PD. como dijo Usu… soy alergica al dolor… xD asi q no, gracias jajajajjajajjaja xD

wmy:

bueno… la cuestion de los lemons tendras q sufrirla (?) un poco mas ^^Uu

como digo, son una parejita de adolescentes hormonados xD q quieras q no realmente pasa (yo no se tu, pero en mi adolescencia lo pase un poco mal por eso ^^Uu madre mia… y en los chicos es aun un poco peor xD)

y por favor tee lo pido! omg… yo quiero ver fotos! ;A;

me encantan esos sitios… llenos de arboles… verde por doquier… yo quiero ir ahi! TTATT

echo de menos pasear por los caminitos de tierra con la hierba a los lados, todo lleno de flores… T_T

se q suena cursi, pero yo me crie en un pueblo precioso ;w; y desde q vivo en la ciudad…. todo me parece sucio y artificial! TT-TT

y pues… tendremos en cuenta tu idea! ^w^

Scaring:

q sepas q te cale q era de españa desde tu primer comentario solo por como te expresas! xD

muy nuestro eso de decir "cojo la puerta y me voy, pero dejo la puerta" jajajajajjajajajajajja xD madre mia si me rei cuando lo lei! xDDD

y jajajajjajaja xD siiiii! mira (ay q me da algo xD ) cuando estabamos escribiendo esa parte… cuando Usu puso eso…. creo q se me caian las lagrimas de la risa! xDDDD de verdad q tiene unos puntazos… xD

y tu imaginame a mi… q claro, yo tampoco me espero ese tipo de comentarios, y muchas veces me empiezo a descojonar yo sola… y mi padre pasa por al lado de mi puerta (q su cuarto esta al lado del mio) y a veces se me queda mirando con las intenciones de entrar… y yo aqui escribiendo mirandole de reojo sin saber si quitar la pestaña o no, para no hacerle sospechar…. xDDDD

y si… entendemos a lo q te refieres… de verdad q me ha pasado tambien de querer leer algo, y en menos de dos frases decir "ok. no", porq es imposible leer -_-

yo personalmente soy muy maniatica cuando escribo (tipo esto, relatos y tal) porq quiero q se entienda bien (q ya sabemos q no es lo mismo "sábana" q "sabana"...) aunq como deduciras, en los comentarios como q me da un poco igual mientras se entienda xD aunq veces tambien por las prisas se me pasa algo por alto ^^Uu y luego ando fastidiando a usu para q modifique la entrada del fanfiction (con lo jodido q se ve q es…) porq le falta el acento a alguna palabra xDDDD

en serio… a veces me pregunto como me soporta ^^Uu

y bueno mujer, todos tenemos nuestros momentos de euforia y tambien de "renegado social" xD pero parece ser q a mi estan a punto de salirme los bigotitos… jajajajjaja xD

en serio… aprendi a hacer ramen solo por naruto! xD y ahora es de mis platos favoritos jajajajajja xD

gracias por la opinion general

lo cierto es q hay algunas partes q en lo personal se me hacen un poco lentas, pero anduve releyendome el fic de cabo a rabo, y teniendo en cuenta lo q esta por venir… pues si, creo q al final dejare de dar por saco xDD

es q no esperaba q se fuera a hacer taaaaaaaaaaan largo… quiero decir, sabia q iba a serlo, pero no me imaginaba q tanto ^^Uu

q vosotras no lo sabeis, pero ya estamos dejando pistas para cosas venideras Cx q esperamos q dentro de un año os sigais acordando jajajajaja xD

ok, ya se q no… pero son detallitos Cx

y pos no, no tengo fanfiction =/ y la verdad, no se me plantea algo placentero xDDD cada vez q Usu me cuenta de como tiene q actualizar…. bfffffffffff madre mia… no! xD

pero tengo tumblr → solochely(punto)tumblr(punto)com

q a todo esto… desde q lei tu comentario me dejaste intrigada… quien eres en el DA?

tengo un mejunje mental entre la gente del DA, del tumblr, del facebook y de aqui del FF q no me hago una idea o.o

y lo mismo aqui xD muchas veces dejo de contestar en ingles porq no se como expresar exactamente lo q quiero decir ^^Uu (en ingles falta palabras me parece a mi xD )

y bueno, eso, q esperamos seguir leyendote! x3

ambu780:

bueno… jajajajajja xD suele pasar… no se a vosotras… pero con mi primer novio… nos pillo su hermano pequeño durmiendo en la misma cama (cuando se suponia q yo tenia q dormir en otra habitacion…) y madre mia la q se monto ahi… porq claro, sus padres no eran tontos… y aunq no estabamos haciendo nada, pues se monto la de dios ^^Uu

y lo mio es algo normalito… porq conozco de gente q sus padres eran mas "modernos" y de entrada les dejaban dormir juntos a sabiendas de lo q iban a estar haciendo… q un poco me baso en eso para el comportamiento de iruka tambien, para no hacer las cosas mas complicadas todavia xD

moei:

no te preocupes mujer! xDD conozco la sensacion de q puedan pillarte en cualquier momento… jajajajjaja xD

y pues, si o.o lo cierto es q es muy buena excusa XDD lo tendremos en cuenta jejeje

y bueno… la cuestion de los lemons… jajaja ^^Uu es q es complicado sabes… normalmente escribimos todo en el google drive (asi podemos ver en directo lo q escribe la otra)... pero es q con los lemons no puedo ^^UUUuuuu por muy perv q sea xDUu me da muchisima vergüenza q me vean mientras escribo (o dibujo)... asi q normalmente no nos metemos con los lemons q hace la otra n_nUuuu si hace falta, a posteriori modificamos algo… pero bueno ^^Uu es complicado

y pues aqui tienes mas kizuna! xDD

aunq creo q te gustara mas el capitulo q viene… x3

kioko527:

por favor dime q no ha sido del tiron… O_O

omg… nos sabes lo q nos alegra q te haya gustado tanto! ;A;

y pues jajaja xD pues si… es normal sentirse asi cuando empiezas a salir con alguien no? y como poco a poco te vas dando cuenta q sin querer te esta atrapando en su telaraña xDDD no se, sobre todo cuando es el "primer amor"... ains, q tiempo aquellos xD

y bueno, como venimos diciendo… no tenemos pensadas aun las parejas orbitantes (y de todas maneras, le vamos a dar muy poco importancia, q el fic es de nuestros nenes! x3 ) asi q no puedo contestarte, aunq gracias a Roo-Uchiha, nos hemos hecho una idea de q hacer con iruka xDD

y tranquis, q hay fanfic para rato! Cx

seguiremos trabajando en ello! x3


SPOILER!

Que empezara a contar aquello sin más sorprendió a Sasuke. Pero sabía lo doloroso y delicado que era ese tema por experiencia propia, por lo que decidió no preguntar nada y quedarse simplemente escuchando: podía sentir la respiración agitada del rubio bajo sus brazos y por nada estaba dispuesto a ser él el que le provocara un ataque de ansiedad.