¡Holaaaaa lectoras! Gracias por seguir leyendo y dejando reviews siempre que pueden. Ya tengo casi todo el año escribiendo este fic y me alegra mucho tener su apoyo :) La buena noticia, es que ya me estoy recuperando, y estoy segura de que la historia volverá a ser como antes, aunque, bueno, al principio de este capítulo no tenía ni idea de lo que iba a escribir, pero poco a poco, mi imaginación despegó ;) Sinceramente, no sé como interpretar el capítulo, no sé que pensar, por eso les agradecería que me dejaran REVIEWS para hacerme una idea de si fue bueno o no xD

Por cierto, sé que quieren saber más de la historia de Tina, y bueno, avanza mucho en este capítulo. Aún no sé como acabará, pero me guié en lo que ustedes me comentaron por medio de sus reviews para escribir esta parte. Realmente, espero que no me odien xD Me basé justamente en sus opiniones, y como saben, todo puede pasar, así que espero que no se decepcionen :P

Bueno, solo me queda decir que...creo que LVENY está de vuelta, jajaja xD

Aviso: La serie Glee y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de FOX, Ryan Murphy, Brad Falchuck, e Ian Brennan. Yo solo los uso para entretenerme escribiendo :)


Los últimos días de noviembre, me quedé en casa descansando, y disfrutando de la compañía de Kurt y Blaine.

Los chicos, definitivamente tenían mucho que contarme, pues su vida en París parecía ser cada vez más fabulosa.

Por primera vez, me sentí en un verdadero descanso, ya que ni siquiera me preocupé por lucir bien o ponerme una sola gota de maquillaje.

Todo era perfecto.

Comí todo el tiempo, corrí por el departamento como una niña pequeña, reí, estuve acompañada por mi familia, y estuve más consentida de lo normal por Finn.

Una mañana, cuando sonó su despertador, yo fui la primera en abrir los ojos, y me acerqué a besar su mejilla.

Finn sonrió, e inmediatamente me miró.

-Buenos días…

-Buenos días, Rach…

-Tienes que ir a trabajar-le recordé.

Finn bostezó, y tomó mi mano.

-Lo sé, pero… ¿por qué estás despierta a esta hora?

Solté una risita.

-Es bueno madrugar algunas veces-comenté-Además, tu despertador fue quien me hizo abrir los ojos, no fue por voluntad propia.

-¿Qué planes tienes hoy?-me preguntó, con una sonrisa.

-No lo sé-admití-Ya es tiempo de que salga de este lugar, ni siquiera he visto a mis amigas…

Finn hizo una mueca.

-Entonces estás en problemas, buena suerte con eso.

Le di un empujón.

-Ellas entienden que me quise tomar unos días para hacer absolutamente nada, pero…creo que me he desconectado demasiado, no tengo ni idea de lo que está pasando en sus vidas ahora mismo.

-Bueno, tal vez puedes reunirte con ellas para desayunar, como siempre…

-Claro, solo que saldré con Kurt y Blaine primero, quieren ayudarme a comprar algunas cosas para los bebés.

Finn me sostuvo en sus brazos, sonrió una vez más, y besó mi frente, para después levantarse y estirarse.

-No puedo creer que ellos ya estén levantados…-comentó, mientras se dirigía al armario.

-¡El horario!-exclamé, mientras me estiraba.

Finn salió al poco tiempo con su atuendo de trabajo, y tomó unos papeles que estaban sobre la mesa de noche antes de despedirse.

-Que tengas un buen día…-le dije, mientras se acercaba.

-Tú también…-me dio un tierno beso en los labios-Te amo…

-Yo también…

-Adiós…

Abrió la puerta para salir, y entonces, nos encontramos con Kurt y Blaine, que parecían estar tratando de escucharnos.

-¿Qué demonios…?-preguntó Finn.

-Nosotros…solo íbamos a ver si Rachel ya estaba lista para…ir de compras-balbuceó Kurt, lo cual me pareció de lo más extraño, porque no era algo común en él.

Finn meneó la cabeza.

-Bueno, me voy…

-¡Nos vemos!-grité.

Cuando mi esposo desapareció, miré a los chicos con suspicacia.

-De acuerdo, no se queden ahí como estatuas de cera, pasen, por favor…

Ambos se acercaron, y Kurt se sentó a un lado mío.

-Rachel, no estás usando maquillaje…

-Bueno, son las ocho de la mañana y me acabo de levantar así que…

-Pero no has usado maquillaje en tres días.

Me encogí de hombros.

-No he ido a ningún lado.

Kurt tomó un mechón de mi cabello, y revisó mis puntas.

-Creo que necesitas un corte-dijo-Es más, creo que necesitas un día en el salón…

Bajé la cabeza, y la golpeé contra mi entrepierna.

Blaine soltó una carcajada.

-¡Solo estoy tratando de ayudar!-se quejó Kurt.

-Kurt…-lo encaré-Estoy embarazada de mellizos, no tengo ganas de hacerme nada. Estoy gorda, no hay manera de que…

-¡No estás gorda!-me interrumpieron ambos.

Suspiré.

-De acuerdo, mejor vamos a olvidarnos de esto…-pedí-Me he dado cuenta de que solo he comprado cosas para la bebé, ya que, como saben, apenas y me acabo de enterar que tendré dos. Creo que lo mejor es seguir con nuestro plan e ir de compras…para los bebés.

-Me parece bien, Rachel-Blaine sonrió.

Kurt se encogió de hombros.

-Aún así no te escaparás de mí…

-Rayos…


Los chicos y yo fuimos a la boutique de Stella McCartney, y nos entretuvimos por horas en el área de bebés.

Kurt escogió algunos vestidos, pantalones, zapatos, camisas, y de paso, aprovechó para conseguirme una tarjeta de cliente distinguida.

Mientras él, y una de las dependientas escogían entre algunas pijamas para mis bebés, Blaine me acompañó a sentarme a un lugar en donde no pudiera escuchar la voz de su novio.

-Kurt puede ser algo insistente, pero…verás que te escogerá atuendos increíbles…

Resoplé.

-Por cierto, Rachel…-Blaine se acercó a mí, con la intención, supuse yo, de cambiar de tema- ¿Cómo ves mi relación con Kurt?

Lo miré con extrañeza, debido a su pregunta.

-¿Cómo la veo? ¡La veo perfecta!-exclamé-Mejor que nunca, ¿pasa algo?

Blaine negó con la cabeza.

-Es solo que…me pregunto si deberíamos seguir así, o…llevar todo esto a otro nivel.

Me quedé con la boca abierta, sorprendida.

-¿Piensas…proponérselo?

-Hemos estado juntos ya quince años…-me recordó-No lo sé, tal vez debería…

Sonreí.

-Me parece una muy buena idea…-dije.

-Entonces…

-¡Chicos, tienen que venir a ver esto!-exclamó Kurt, desde el otro extremo-¡Hay conjuntos idénticos para niño y niña! ¡Esto se lo tengo que comprar a mis sobrinos!

Blaine y yo reímos, y finalmente, él me ayudó a pararme para reunirnos con Kurt.


Kurt y Blaine me dejaron en el café, donde me reuniría con las chicas, mientras ellos regresaban a mi departamento para dejar las bolsas con las compras.

Entré riendo debido a la conversación que estaban teniendo los chicos antes de salir del taxi, y me desconcerté por completo al ver a las chicas más serias que nunca.

-Parece que acabo de llegar a un funeral-comenté, tomando asiento-¿Qué sucede?

Me di cuenta de que Tina no usaba nada de maquillaje, y su cabello no estaba recogido.

Mercedes se veía aburrida, y con un perfil muy bajo, mientras Quinn tenía el rostro cansado, más malhumorado de lo normal.

-Me están asustando-admití-y el solo verlas me deprime, ¿hay algo bueno que puedan compartir conmigo?

-Bueno, yo he seguido viendo a Shane…-comentó Mercedes-Aunque…es aburrido. No pensé que iba a decir esto, pero…solo nos tratamos de divertir, y es cansado…

-Eso es porque ambos se tratan como juguetes, no quieres estar con el mismo juguete todo el día, a menos de que sea muy, muy bueno-dije.

-Lo es, pero… fuimos novios, tuvimos una historia, y ahora…solo somos amigos con derecho.

-Tal vez deberías de darle otra oportunidad-sugirió Tina.

-No puedo salir con mi amigo con derecho-repuso Mercedes-La poca diversión que tengo con él se irá, y entonces él se convertirá en…un ser humano.

Puse los ojos en blanco.

-Ni si quiera sé porqué nos estamos molestando…-dijo Quinn.

-¿Cómo ha estado el trabajo?-pregunté, tomando su mano.

-Lo odio-confesó-Sobre todo a ese adolescente con cara de idiota que se cree mi jefe. Cree que estoy loca, es decir, ¿me veo mal? ¡Si soy la mejor psicóloga de ese edificio!

-Tranquila, siempre hay malos momentos…

-Y luego llego a casa, y Claire no deja de llorar…no entiendo en qué momento dejé que esto me sucediera…

Miré a Tina, en busca de que tuviera algo mejor que decir, sin embargo, cuando la observé, respiró profundo, y por su expresión, supe que iba a soltar algo no muy agradable.

-Bueno, ya que estamos desahogándonos…creo que tengo que comentarles ciertas cosas...

-¿Qué sucede, cielo?-preguntó Mercedes.

-Yo…bueno…-tragó saliva- Artie y yo…comenzaremos el proceso de divorcio en una semana, es oficial.

Quinn, Mercedes, y yo nos miramos sin poder creerlo. Después de tanto tiempo… ¿en verdad iba a suceder todo esto?

Tina comenzó a sollozar.

-Yo…traté de hacer hasta lo imposible para que funcionara pero…no se pudo hacer nada, mi matrimonio se acabó.

-Lo siento mucho, Tina-tomé su mano, y la apreté fuertemente.-Si me necesitas, ya sabes que aquí estaré para ti.

-Yo también…-dijo Mercedes.

-Y yo…-agregó Quinn.

-Artie…y yo hablamos hace algunos días, y nos dimos cuenta de que no podíamos seguir así, las cosas han cambiado, y aunque…nuestra situación no es precisamente la mejor…sabemos que seguiremos teniendo mucho cariño el uno por el otro, y seremos buenos amigos…

-Oh, Dios mío, ¿estás segura?-pregunté.

Tina asintió mientras se secaba las lágrimas.

-Ambos nos deseamos lo mejor, y sabemos que…a pesar de que no estemos juntos, seguiremos cuidando a Danny de la misma manera…

Mi corazón se rompió al escuchar eso.

Tal vez estaba más sensible de lo normal, pero… ¿cómo iba a ser para él…?

-Sé que es triste, pero…creo que ya hicimos mucho-comentó, dejando escapar otra lágrima-Hemos llegado al punto en el que…ya cumplimos, no podemos hacer más…

-Pero… ¿qué van a hacer con la casa? ¿Y Danny?-quiso saber Quinn.

-Ya lo discutiremos la semana entrante-dijo Tina-Ahora mismo…no puedo pensar en nada más. Artie dijo que…se aseguraría de que no tuviera ningún problema económico respecto a Danny, pero yo…yo no tengo trabajo, y…no sé que voy a hacer.

-Oh, cariño, yo puedo ayudarte-se ofreció Mercedes-Sé que no estás metida mucho en las relaciones públicas, pero…has sido productora y representante, y tal vez puedas ayudarme en los desfiles de moda que tendré a comienzo de año.

Las comisuras de los labios de Tina se levantaron, pero aún así no hubo un gran cambio.

-Gracias, chicas-dijo-Gracias por apoyarme. No estoy pasando por un buen momento ahora, y…me hace sentir bien que ustedes están conmigo.

Todas sonreímos, y en eso, llegaron a atendernos.

Pedimos nuestro desayuno, y nos olvidamos un poco del tema.

-Y… ¿dónde te quedarás esta semana?-preguntó Mercedes.

-Seguiré en casa-respondió Tina-Estamos en habitaciones separadas, y acabamos de solicitar el divorcio, creo que lo mejor es que…trabajemos en esta nueva relación que tendremos…por el bien de Danny. No quiero irme de esa casa sin saber que Artie y yo podremos llevarnos bien después de todo el proceso.

Todas nos miramos, y asentimos.

Artie era una persona sensata, sin rencor.

No tenía idea de a qué grado había llegado la situación, pero estaba segura de que él la manejaría bien. Nunca haría algo en contra de Tina, la apreciaba mucho.

Terminamos nuestro almuerzo, y a pesar de que mis bebés me pedían que ingiriera un poco más…el peso en el estómago no me dejaba continuar.

El apetito se me había quitado.

La noticia era demasiado triste.

Sin embargo, tuve que ser realista, y esas cosas, inevitablemente suceden. Incluso en el momento menos esperado.

A veces…el amor se acaba.

Aunque no tengo ni idea de porqué decide irse después de tanto tiempo...


Al día siguiente, ya todos sabían acerca de la situación de Artie y Tina.

Kurt, Blaine, Noah…hasta Maxime.

Todos estaban desconcertados, pero no les quedó más que apoyarlos, justo como las chicas y yo lo estábamos haciendo.

Lamentablemente, la noticia aún me tenía conmocionada.

Por la tarde, Finn salió del trabajo y decidió hacer algo divertido con los chicos y yo.

Los tres se pusieron ropa deportiva, y me convencieron de ir a Central Park para caminar- o en realidad, correr- un poco. Sin embargo, antes de salir, me puse a pensar en algunas cosas, y me quedé sentada con mis prendas de invierno puestas.

-Vamos, Rach- Finn tomó mi mano, y estaba dispuesto a ayudarme, cuando lo detuve.- ¿Qué sucede?

Kurt y Blaine estaban desconcertados.

-No creo que sea buena idea que vaya…ya saben, por los bebés…

Finn estaba confundido.

-No recuerdo que Rob te haya prohibido hacer ejercicio…

-Lo sé, lo sé…

-Entonces… ¿por qué no quieres venir? ¿Acaso te sientes mal?

Negué con la cabeza, y di un largo suspiro.

-Es solo que…no quiero que pase nada malo-admití-Es un milagro que esté embarazada.

-Sus amigas no están viviendo precisamente la mejor etapa de sus vidas-comentó Blaine- Es obvio que Rachel se sienta un poco insegura.

Asentí, con tristeza.

-Tengo todo lo que había deseado, dejando a un lado mi sueño de seguir en Broadway-dije- y…soy tan feliz que estoy aterrada. Nadie tiene lo que quiere…o lo que esperaba. ¿Te das cuenta por lo que está pasando Tina en este momento? ¿Te imaginas como se debe de sentir Quinn con tanta presión sobre ella? O Mercedes, que no ha tenido suerte en el amor…Son buenas personas, y mira lo que les pasa…claro que algo malo me va a pasar a mí…

-Rach…ya has tenido bastantes problemas de embarazada, creo que ya pasó lo peor-me recordó Finn.-No puedes detener tu vida solo porque las demás están teniendo dificultades. No puedes dejar de vivir por miedo. Eres una buena amiga, y tienes que apoyar a Tina, contagiándole tu fuerza, tu fé, tu alegría…estoy seguro de que podrá salir adelante muy pronto, pero no te debilites junto a ella…

-Lo sé, pero me siento…tan impotente.

-No hay nada que podamos hacer, amor- Finn me abrazó, y me dio un beso en la mejilla.-Solo apoyarlos.

Kurt y Blaine asintieron.

-Está bien-suspiré-Pero solo caminaremos, chicos, estoy cargando con dos bebés y no quiero acelerarme tanto.

Todos rieron y comenzaron a ponerse su abrigo.

Finn abrió la puerta, me ayudó a salir, y mientras los chicos conseguían un taxi, Finn me ayudó a cerrar mi abrigo, ya que con mi vientre, no era tan sencillo.

Lo miré con ternura.

-Te amo, Finn…

-Y yo a ti, Rach…-sonrió.

Me mordí el labio, y antes de subir al taxi que se acababa de detener, mi esposo tomó mi rostro y me dio un suave y rápido beso.


Llegamos del parque justo cuando oscureció, y después de una ligera cena, Kurt y Blaine se despidieron de nosotros, y Finn y yo nos dirigimos a nuestra habitación.

Me dispuse a buscar mi pijama, cuando Finn comenzó a caminar en círculos.

-¿Qué te pasa?-lo miré desconcertado.

-¿Te parece si acomodamos las cosas de los bebés en el armario?-me preguntó.

Sonreí inmediatamente.

-Me parece muy bien-dije- Aún no tengo sueño…

-Entonces tienes hambre…-supuso Finn.

Solté una carcajada.

-Estoy bien-le informé-¡Vamos por las bolsas!

Fuimos a la sala, y tomamos todas las bolsas que Kurt y Blaine habían dejado sobre los muebles.

Había tanta ropa de bebé en esas bolsas que supuse que ya no sería necesario comprar o recibir más.

Volvimos a la habitación, sacamos todas las prendas de las bolsas, y mientras Finn les quitaba la etiqueta, yo iba doblándolas, acomodándolas, y colgándolas.

-Seremos un buen equipo-dijo Finn, sonriendo.

-Más vale que así sea-bromeé-¡Tendremos que cuidar de dos bebés!

-Es increíble-admitió-En mi familia, no conozco a nadie que haya tenido mellizos, ¿en la tuya sí?

Me encogí de hombros.

-No tengo idea-respondí-Pero…lo importante es que…son nuestros, y…haremos hasta lo imposible para que sean felices y saludables, ¿cierto?

-Cierto-se acercó, y me robó un beso.

Entonces puso sus manos sobre mi ya crecido vientre, y suspiró.

-Ahora ya tenemos una nueva responsabilidad, y tú y yo vamos a dedicarnos a ella en cuerpo y alma, desde el momento en que lleguen…

-¿Lo prometes?

-Lo prometo-asintió-¿Y tú?

Ambos chocamos manos.

-Lo prometo…

-Estamos hablando un poco extraño el día de hoy…

-A estas horas yo ya debería estar durmiendo, no estoy en mis cinco sentidos-Finn soltó una carcajada-Además, creo que hoy caminé como nunca en mi vida. No me sorprende que mañana no pueda moverme.

-Estarás bien, Rach…

Con una de mis manos, masajeé mi espalda baja.

-Nunca le digas eso a una mujer embarazada…

-De acuerdo, señorita, creo que debes meterte a la cama. Necesitas descansar.

-¡Tú siempre estás dándome ordenes!-me quejé, un poco en tono de broma.

-Sí, y si no me haces caso, tendré que acostarte a la fuerza-dijo, cargándome y llevándome a la cama.

-Esta es la desventaja de que tu esposo te doble la estatura…-comenté.

-Definitivamente te he perdido por hoy-comentó, cobijándome, y riendo-Duérmete, Rach…ahora vengo….

-¡Woohoo!-grité-¿Me vas a dar un espectáculo?

Finn me miró como diciendo: "¿Estás hablando enserio?"

Se acercó, besó mi frente, y entró al armario.

Para cuando menos lo imaginé, estaba bostezando.

-Bien, Finn Hudson, puedes tardarte todo lo que quieras…-dije-Mientras tanto…tus hijos y yo vamos a tomar una siesta…

Y así, a los pocos minutos, me fui quedando dormida…


Por la mañana, Mercedes y yo nos encontramos caminando cerca de la Quinta Avenida.

En unas pocas horas, Barney´s se abriría e iba a ofrecer un completo día de ofertas. Muchas mujeres estaban esperando en la entrada para que se abrieran las puertas, y entre ellas, estábamos nosotras.

-Yo…digamos que cancelé lo que tenía con Shane-comentó Mercedes, recargándose sobre la pared de la tienda.

-No me sorprende-dije-No iban para ningún lado.

-Exactamente-acordó Mercedes- Es decir, claro, me divertí con él, pero…es mi ex novio, nunca pude pensar en él como un amigo con derecho, y lo peor de todo esto es que no me di cuenta de que me estaba perdiendo algo bueno, sino que…ahora he vuelto a vivir el pasado.

Resoplé.

-Ahora me doy cuenta de que sí soy una mala influencia en ustedes-observé-Si hubiera premios al drama cotidiano, todas estaríamos nominadas.

-Hablo enserio, cariño-admitió-Además, me he dado cuenta de que no necesito a un chico para satisfacerme…

-Acabo de desayunar, Mercedes…

-He decidido ahorrarme mi tiempo estando en una relación…con algo que vibra.

Me sobresalté.

-No puedo creer que esté oyendo esto tan temprano-me quejé.

-Debes reconocer que a veces el amiguito es más efectivo, o dime… ¿qué ninguna de ustedes lo ha usado?

-¡No necesitamos un vibrador, estamos casadas!-exclamé.

Las mujeres que estaban formadas delante de nosotras nos miraron extraño.

-Bueno, al menos yo no lo necesito…-remarqué, con un hilo de voz.

-En fin…-continuó, cambiando de tema-¿Has hablado con Tina?

Negué con la cabeza.

-Le mandé varios mensajes, pero…no me ha contestado ninguno.

-Tengo miedo de que…esté en peligro ahora, ya sabes-comentó, casi en un susurro.

-Tina es fuerte-dije, completamente descartando esa idea-Es una de las mujeres más honestas que conozco, y cuando nos dijo que…a pesar de todo, las cosas estarían bien, le creí. Sé que estará bien.

Vacilé por un momento.

-No te voy a mentir, cuando nos contó la noticia me sentí muy mal, se me fue el ánimo, pero…Finn me recordó que…por algo pasan las cosas, y…cuando algo se acaba, ya no podemos hacer que vuelva, a menos de que tengamos mucha suerte-me quedé pensativa por un momento-Es una lástima que no hayan podido compartir su felicidad para siempre…

-El matrimonio no garantiza un final feliz-Mercedes se encogió de hombros-Solo un final.

Puse los ojos en blanco.

-Sé que…ya no hay vuelta atrás, y Tina está luchando para salir adelante, sobre todo por Danny, por eso, lo menos que podemos hacer es apoyarla en todo momento…

-Para eso son las amigas…-me recordó Mercedes.


Después de las compras, y de dejar todo en el departamento, decidí visitar a Quinn, y afortunadamente, ella se encontraba en casa.

-Hola-la saludé-¿Cómo estás?

Quinn movió la cabeza.

-Bueno…no quiero quejarme con ustedes, sé que ya hay muchos problemas andando y no quiero preocuparlas…

-Oh, por favor, Quinn, sabes que siempre estaremos ahí para ti-le recordé-De hecho, vengo a visitarte porque, evidentemente, me preocupas… ¿sigues teniendo problemas en el trabajo?

-Ese imbécil es un misógino-comentó-Todos lo tratan como si fuera el rey del mundo, cuando, obviamente, es todo lo contrario.

Tomé su mano, y ambas nos sentamos en el sofá.

-Y lo peor es que…he sacrificado mucho de mi tiempo con Noah y Claire para cumplir con su estúpido horario, hago mi trabajo, y todavía cuestiona mi capacidad. Llego a casa, Claire está insoportable, y cuando comienza a llorar, a veces lloro con ella. Me siento fuera de lugar, nadie me da lo que quiero, solo me la paso sirviendo a los demás, y tal vez sonaré egoísta, pero…¿cuándo habrá tiempo para mí?

Una lágrima resbaló por su mejilla, y me acerqué para retirársela.

-Ahora estoy completamente alejada de Puckerman…y de TiVo.

Reí debido a lo último, y mi amiga rió conmigo.

-Por lo menos…Puckerman me ha entendido, y…creo que después de todo lo que nos ha pasado, hemos acordado en darnos nuestro espacio, pero además, estar ahí siempre el uno para el otro.

-Me alegra escuchar esto-sonreí.

-Otro de los problemas, también, es que me suscribí a Life & Style, y ciertamente, no puedo concentrarme en un historial de un paciente mientras tengo una revista en mis manos. Algunas veces solo quiero relajarme un poco.

-Lo sé, pero…eres una mujer adulta, tienes obligaciones…

Quinn asintió.

-Amo a Claire-dijo-Podría estar todo el día junto a ella incluso aunque me deje sorda, pero…desafortunadamente tengo un jefe, y ahora no puedo manejar mi profesión del modo en el que debería. No estoy…trabajando en un hospital como para que esté tan monitoreada.

Me puse a pensar por un momento, y después sonreí a pesar de ver la triste expresión en el rostro de Quinn.

-¿Por qué no consultas solo aquí?-sugerí.

-Es imposible-dijo-Claire traumará aún más a los pacientes…

-Entonces…tal vez podrías construir tu propio consultorio, alejado de ese edificio, con tu propia secretaria, un espacio solo para ti…

A Quinn se le iluminaron los ojos.

-No sé cómo no pude pensar en eso desde antes-dijo-Creo que una vez Noah y yo comentamos la posibilidad, pero después nació Claire, luego saqué mi libro, luego nos separamos, y me vi tan ocupada y perdida que nunca traté de buscar mi libertad laboral…

-Bueno, ahí lo tienes-solté una risita-Con suerte, el próximo año…empiezas desde cero.

Quinn sonrió, y se acercó para abrazarme.

-Gracias, Rachel…

-No hay de qué-reí.

-Por cierto, tu vientre ha crecido demasiado estas últimas semanas-comentó, tocándolo-Aún no puedo creer como puedes cargar con dos bebés…

Y justo en ese momento, el llanto de Claire se escuchó en toda la casa.

-Parece que la siesta terminó-Quinn suspiró-Es momento de volver a prisión.

Solté una carcajada, y puse una mano sobre mi vientre mientras Quinn iba por Claire.

-Si Claire tiene esas cuerdas vocales, no me quiero imaginar cómo serán las de ustedes, pequeños-comenté, con una risita.


Llegué a casa, y me sorprendí cuando me di cuenta de que Finn estaba ahí.

Kurt y Blaine se miraban algo sospechosos, y antes de que yo preguntara algo, se escaparon a su habitación, por lo que ahora solo quedábamos mi esposo y yo.

-¿Qué estás haciendo aquí?-pregunté, divertida.

-Te tengo una sorpresa-respondió, acercándose a mí, y sosteniendo mi antifaz para dormir.

-Oh, no, no puedes estar haciendo esto de nuevo-dije-Finn, puedo tropezarme.

-No tienes que preocuparte por eso-me aseguró, poniéndome el antifaz en los ojos-Yo te guiaré…

Sonreí, al tiempo que solté un suspiro, y efectivamente, dejé que me guiara.

Caminamos un poco, y entonces, nos detuvimos.

Me adentró a una de las habitaciones, y finalmente, dejó que viera lo que tenía a mí alrededor.

Me quedé sin palabras.

Nuestra tercera habitación, ya no era más de visitas.

Había sacado la cama, y las mesitas de noche, y en su lugar, había puesto…las cunas de los bebés.

Dos cunas idénticas.

Además, había botes de pintura de diversos colores, y supuse que estaría pensando en pintar las paredes.

-Pero… ¿cómo?-pregunté, mirando las cunas con lágrimas en los ojos.

-Bueno…decidí comenzar a trabajar en el cuarto de los bebés porque…lo vamos a necesitar mucho antes de que lleguen, y…no te comenté nada porque sabía que no dejarías que lo hiciera yo solo, aunque…en realidad, Blaine y Kurt me han ayudado mucho, pero…a lo que me refiero es a que…preferirías contratar a un profesional antes para…

Me acerqué a él, puse mis brazos alrededor de su cintura, y lo besé sin dejarlo terminar.

Él parecía querer seguir hablando, pero yo no lo quise soltar, y le resultó algo difícil separarse de mí una vez que sintió mi vientre.

Miré a Finn con una sonrisa, y sus manos descansaron sobre él.

-Entonces… ¿te gusta?-preguntó-Aún no he decidido de qué color pintar las paredes, pero supongo que eso ya lo discutiremos… ¿Rachel?

No le respondí inmediatamente, ya que puse mis manos sobre las de él, y justo en ese momento…sentí una primera patadita.

Contemplé a Finn con ternura, y poco a poco, él se dio cuenta de lo que estaba sucediendo.

-¿Soy yo, o…en verdad dieron una patadita?

Sin dejar de sonreír, dirigí mi vista hacia las cunas.

-Me parece que les gusta su habitación-contesté.

Finn me tomó en sus brazos, y esta vez, fue él quien me besó.

-Te amo- me dijo, después de varios besos.

Acaricié su rostro.

-Lo sé-reí-Nosotros también te amamos…


Al día siguiente, Tina volvió a reportarse con nosotras, y afortunadamente, se encontraba muy bien.

Nos aseguró que su relación con Artie había quedado en buenos términos, y esperó que el proceso de divorcio no fuera tan desagradable como parecía.

Desgraciadamente, ninguna de nosotras pudo decir nada al respecto.

Sin embargo, para subir un poco su ánimo, Mercedes reservó en un elegante restaurante de Madison para nosotras cuatro.

El lugar era increíble, y además, contaba con música en vivo, lo cual era asombroso.

Las chicas y yo llevábamos una vestimenta formal, y nos sentaron justo al frente del pequeño escenario, en donde un hombre tocaba el piano como si fuera el mismo Beethoven.

Todas pidieron champagne, y yo pedí, como era obvio, una copa de agua.

Al poco tiempo, Quinn alzó su copa.

-Por una nueva etapa-brindó.

-¡Por una nueva etapa!-repetimos todas.

Bebimos, y entonces tomé la mano de Tina, que parecía estar temblando, y en busca de algo que sostener.

El hombre del piano terminó de tocar, y entonces, Mercedes se paró de la mesa para acercarse a él.

-Oh, no, ahí va de nuevo…-se lamentó Quinn-¿No les parece lo suficientemente vergonzoso que los reflectores nos estén apuntando? Ahora Mercedes nos llevará al borde de la humillación.

-Siempre dices eso-observé-Relájate.

Y entonces…Tina soltó una carcajada.

Quinn se ofendió pero al menos parecía contenta de que Tina estuviera sonriendo.

De pronto, toda la atención se centró en el hombre del piano, y Mercedes, que de la nada, ya tenía un micrófono en mano.

-Buenas noches, damas y caballeros-saludó-Estoy aquí porque quiero dedicarle una canción, no solo a una, sino a todas las mujeres que nos encontramos aquí.Sé que a veces hay momentos malos, momentos buenos, momentos indefinidos, pero nuestra fuerza siempre está presente…

-Nunca me retractaré de llamarla feminista barata-dijo Quinn, tratando de no llorar-pero debo admitir que…a veces puede tener razón.

Le ofrecí mi mano, e igualmente, la sostuvo con fuerza.

-Así que…esto es para ustedes, señoritas…-dijo Mercedes, haciéndole una seña al pianista.

El hombre comenzó a tocar, y Mercedes lo siguió.

Everywhere I'm turning
Nothing seems complete
I stand up and I'm searching
For the better part of me
I hang my head from sorrow
state of humanity
I wear it on my shoulders
Gotta find the strength in me…

Cause I am a Superwoman
Yes I am
Yes she is
Even when I'm a mess
I still put on a vest
With an S on my chest
Oh yes
I'm a Superwoman…

Mercedes miró directamente hacia Tina, y ésta le dirigió una gran sonrisa. Después, todas las mujeres presentes comenzaron a alzar sus manos y cantar junto a ella.

Las chicas y yo nos miramos, y entre risas, decidimos unir nuestra voz…

For all the mothers fighting
For better days to come
And all my women, all my women sitting here trying
To come home before the sun
And all my sisters
Coming together
Say yes I will
Yes I can

Cause I am a Superwoman
Yes I am
Yes she is
Even when I'm a mess
I still put on a vest
With an S on my chest
Oh yes
I'm a Superwoman

When I'm breaking down
And I can't be found
And I start to get weak
Cause no one knows
Me underneath these clothes
But I can fly
We can fly, Oh

Cause I am a Superwoman
Yes I am
Yes she is
Even when I'm a mess
I still put on a vest
With an S on my chest
Oh yes
I'm a Superwoman…

Al final, aquello parecía haberse convertido en un himno. Todas las mujeres que habían cantado con Mercedes, incluidas nosotras, nos pusimos de pie, vitoreamos, y aplaudimos.

Esa noche me sentí extremadamente feliz.

Feliz por ser una amiga, una esposa, una madre, una mujer…

Y además, Tina se dio cuenta de que…no importaba cuanto tiempo su corazón tardaría en sanar, porque…nunca lo lograría enmendar sin la ayuda de sus amigas.

Afortunadamente, estábamos ahí para ella. Siempre lo estaríamos…


Cuando llegué a casa, Finn me recibió con una sonrisa, y yo le compartí un poco de mi experiencia.

Kurt y Blaine habían salido, así que él y yo nos escapamos a nuestra habitación de inmediato, después de todo, valía la pena celebrar.


¿Y? ¿Qué les pareció? Realmente espero que no haya sido tan malo xD El final creo que fue muy cursi, lamento eso, jajaja. Y sí, parece que Tina estará libre de nuevo, aunque...no sé como sentirme al respecto, después de todo, a veces se necesita un poco de drama, ¿no? :) Espero que les haya gustado, y por favor, dejen reviews! Les prometo que mientras más me lleguen, haré todo lo posible por comenzar a escribir de inmediato el siguiente capítulo xD

La canción es Superwoman, de Alicia Keys ;)

Y en caso de que verdaderamente no pueda actualizar en estos días...¡Feliz Año Nuevo! ¡Espero que disfruten y que todos sus deseos se les cumplan! ;)

Para el próximo capítulo...Rachel entra en una crisis, y solo Finn y sus amigas podrán ayudarla a salir de ella...

¡Espero saber su opinión, lectoras! :D Nos seguimos leyendo...