Hola, yo sé que esto no se hace, pero tenía que reescribir la historia desde esta capítulo para acelerar un poco el ritmo jeje, espero que les guste y lo sigan leyendo y puedan mandarme sus comentarios. Saludos


Remus

La presencia de Florence era cada vez más necesaria en la vida de Josephine y Severus; con la primera había logrado formar un vínculo de amistad y había pasado a ser algo así como su niñera, lo que la convertía en una persona muy cercana con el segundo.

Un día antes de navidad, Joseline caminaba hacia el Gran Comedor pensando en Sirius, apenas el día anterior Jack le había dado los resultados negativos de la investigación en su contra, sin embargo, el recuerdo que tenía de él era de una persona amable, divertida y buena. Ese día las actividades del club se habían suspendido porque Jack había adquirido una gripe que lo había dejado en la enfermería, y aunque ella era la vicepresidenta no le vio mucho el caso de ir a vagar por el castillo por su cuenta.

En el camino se atravesó con el chico en cuestión, Sirius, que como antes la ignoró. A su lado iba Clara y Sarah, la primera le regaló una mirada burlona y la segunda ni se dignó a verla. Joseline no dejó mermar su ánimo y siguió su camino, poco después se encontró con Lily que venía con James, ambos le dieron los buenos días y se alejaron de ella.

Unos metros más adelante, bajando las escaleras, Joseline se detuvo en el descanso cuando se encontró cara a cara con Remus. No habían hablado desde el incidente y Jos no se había atrevido a acercarse a él por la amenaza de Sirius, sin embargo, en esa pequeña escalera era difícil que se evitaran.

- Hola- dijo Jos tímidamente buscando el contacto de miradas, no obstante, el chico le respondió con un hola y aceleró el paso antes de que ella pudiera seguir hablando. La muchacha que no esperaba esa reacción se dejó caer al suelo y empezó a llorar, el rechazo de Remus era la gota que derramaba el vaso. Todo el mundo la odiaba, incluso Severus le rehuía y no sabía por qué.

- ¿Joseline? ¿Te... te encuentras bien? -le preguntó Remus temeroso agachándose a su lado. –No quise asustarte.

- ¡Déjame! Si ya no me quieren, si me odian tanto les prometo que voy a desparecer, que Joseline no volverá a aparecer en sus vidas... pero nunca quise hacerlos enojar... pero ya no me odien, mis papas me odian, y ahora ustedes también ...

- ¿De que hablas Joseline? Yo no te odio, yo comprendo lo que...

- Claro que sí, tú dijiste que querías que fuéramos amigos, que tenías un asunto aburrido pero que después nos veríamos y me comprarías una tarta grande de fresa y nunca has venido a buscarme y yo no puedo buscarte porque Sirius me lo ordenó.

- Él está un poco enojado porque no comprende... pero yo sé por qué lo dijiste Joseline y no te lo reprocho, si yo hubiera estado en tu lugar... me hubiera horrorizado de verme...y... y es que... ¡Soy un idiota!, ¡Irresponsable!, ¡Un estúpido!... si algo te hubiera pasado, de tan solo pensarlo... si yo te hubiera lastimado Joseline... lo siento tanto... pero Sirius comprenderá, ¡Yo haré que comprenda!, estoy trabajando en eso, solo dale tiempo y él volverá a estar contigo, de verdad Joseline yo no quiero que ustedes estén peleados, tu siempre has sido una buena amiga y... y sé que si sigo en este colegio es por ti, porque no me has acusado... y te pido que sigas sin hacerlo, te prometo que no volveré a salir de la Casa de los Gritos, solo faltan unos meses para que me gradúe, Hogwarts es mi único hogar... ¡por favor!...

La chica se giró al oír la súplica de su amigo. Unas lágrimas rodaban por el rostro de Remus, sus facciones denotaban angustia, temor...

-No diré nada Remus, pero... pero debemos hacer algo. Eras un monstruo Remus y podías haber atacado a los alumnos que anduvieran fuera de la cama, ¡Por Merlín! ¡Tus ojos daban miedo!... y... por eso le dije a Sirius que hay que eliminar...

- ¡Lo sé Joseline!, yo mismo lo he pensado, yo mismo lo he creído. ¿De verdad crees que a mí no me gustaría desparecer de este mundo? ¿De librarlos de mí presencia? ¿De eliminar una posibilidad de maldad en esta vida? Pero soy un cobarde para acabar con ella...un cobarde...

- ¿Acabar con tu vida? ¡NO!- Gritó Joseline abrazándolo con fuerza- Yo no quiero que acabes con tu vida, yo... yo solo quiero eliminar esa cosa en que te conviertes Remus, por eso le decía a Sirius que había que eliminarlo, ¡Debe de haber algo!, ¡Debe de haber algo!, Jack y yo hemos investigado... no le he dicho nada... y encontramos… hay algunas plantas que se cree que pueden tener el efecto de eliminar tu parte animal... yo... ¡No vuelvas a decir eso!, si tu… ¡Yo no lo permitiré! ¡Eres mi amigo!

- ¿Tú no quieres que muera?- preguntó Remus confundido, alejándola un poco de él - ¿Lo que querías era eliminar mi parte de licántropo? Lo que…- Su rostro se ensombreció. -¿Aún me consideras tu amigo? ¿A pesar de lo que hice? ¡Pudiste morir por mi culpa! ¿No entiendes? ¡Deberías alejarte de mí!

- ¡No quiero alejarme de ti! Tú no eras consiente Remus, los licántropos desconocen hasta a su mejor amigo, por eso ni a mí me reconociste. Tú nunca harías algo para lastimarme. Eres la persona más buena que conozco.

- No lo soy, yo solo… ¡Pero claro!, debí saber que era una confusión, debí saberlo, pero pensé que… ¿Entonces lo que querías decirle a Sirius no era que querías eliminarme a mi sino solo al monstruo en que me convierto?

- Sí, por qué pensarías que... ¿Por eso Sirius se enojó? ¿Pensó que yo quería matarte?

Remus asintió. Joseline se echó a reír, lo que perturbó al chico que no esperaba esa clase de respuesta.

- ¡Esto es genial Remus! - le dijo mientras se acomodaba en el escalón como viendo un nuevo panorama para toda esa situación- Él no es un hipócrita, y yo que creí que se había enojado conmigo porque él no quería eliminar esa parte de ti, porque simplemente le gustaba hacer infelices a los demás.

- ¿Qué? ¡No! Sirius tiene muchos defectos pero él no... a él no le gusta... bueno... el mas bien se cree un héroe y... el piensa que...

- No importa Remus, esto significa que él es inocente y que tú no me odias porque… ¿No me odias verdad?

- No Joseline, ni siquiera antes pensé en odiarte.

-¿Entonces por qué me evitabas?

-Porque pensé que no querías verme, pensé que me odiabas o me tenías miedo, pero ahora que sé la verdad me siento muy feliz.

- ¿De verdad?

- Por supuesto- Le dijo con una sonrisa que después se desvaneció.

-¿Qué ocurre? Pensé que estabas feliz.

-Lo estoy es solo que, yo sé cómo pueden ser mis amigos cuando se enojan y de verdad lamento mucho su comportamiento hacia ti, de verdad que traté de que se calmaran pero…

-Yo hubiera hecho lo mismo se alguien te amenazara Remus.

-Pero fue totalmente injusto Jos. De ninguna manera te lo merecías.

- Ya no importa, el pasado está en el pasado, a menos que tengas un giratiempo, pero aún así leí que no era recomendable cambiar el pasado porque creas catástrofes, o algo así.

-Ay Jos, déjame hacer algo por ti, ¿Qué quieres? No tengo mucho dinero pero, si quieres yo... ya sé, seré tu sirviente, haré tus deberes y te conseguiré todas las tartas que quieras y… claro que hablaré con los chicos y verás que todos volverán a ser como antes.

- Mmm... no sé, en este momento no se me antojan las tartas, ni necesito un esclavo, digo, sirviente, ¿Podría guardar mi recompensa para el futuro?

- Sí, supongo que sí- dijo riéndose de tu amiga.

- Gracias Remus- Joseline le dio un abrazo que fue correspondido.

- De nada.- El chico se levantó y le ofreció su mano.- Ahora vayamos a aclarar todo este meollo.

Los chicos se dirigieron hacia la Torre de Gryffindor, Remus notó que de un momento a otro Joseline dejó de hablar y se puso muy pensativa, , pero no se atrevió a preguntarle hasta que llegaron al retrato.

- ¿Sucede algo malo?

- Es solo que... bueno, ahora entiendo porque todos se comportaban así conmigo pero... Clara y Sarah siempre se han mostrado distantes... no sé por qué no me quieren si con Josephine son muy lindas... pero conmigo...

Remus dejó escapar una pequeña sonrisa.

- No le veo la gracia, estoy confundida.

- Es solo que sé por qué Clara está tan enojada contigo.

- ¿En serio? ¿Por qué?- preguntó expectante.

Remus evaluó si debía o no dar su respuesta, después de unos segundos contestó:

-Esta celosa, sabe que tú le gustas a Sirius, ella ha estado enamorada de él desde siempre, pero es tan orgullosa que…

- Sí, lo sé, ella ha estado enamorada de él, aunque no sabía que desde siempre pero...- Joseline caviló sobre la situación- Espera, ¿dijiste que yo le gusto a Sirius? Con razón me odia, pero bueno, lo único que hay que decirle es que eso no es cierto, que está equivocada y listo, ella me querrá tanto como quiere a Josephine.

- Creo que la equivocada eres tú, no quería ser yo quien te lo dijera, no me corresponde, pero creo que tal vez ahora él y tu... bueno tal vez se puedan dar una oportunidad, podrían llegar a ser más que amigos –Aclaró el chico ante la mirada de desconcertó de Jos.

-¿Novios? ¡Nunca!

- ¿Por qué? ¿Él no te gusta? Yo sé que la forma en que se comportó no fue la adecuada, pero ahora que todo se aclare…

- ¡No! ¡No me gusta! Y lo más importante ¡Yo no le gusto! Soy menor que él, yo soy solo una niña ¡Es imposible!

- Estoy de acuerdo que a veces eres como tu hermanita pero... vamos, por un año o dos a lo mucho no puedes decir que haya tal diferencia para que no puedas gustarle a él.

- Yo creo que sí.- Dijo la muchacha tajantemente. ¿Qué debía hacer? ¿Era cierto lo de Sirius? ¡No! Remus debía de estar equivocado, al igual que Clara, pero, ¿Tendría que decirle que no debía de tener celos de ella porque solo era una niña? Mal plan, Severus la mataba si ellos se enteraran de su identidad, debía pensar en otra cosa.

-Jos, no entiendo por qué es tan extraño para ti saber que le gustas a Sirius- le dijo Remus sacándola de su ensimismamiento -Es normal... cuando pasas tiempo con una persona agradable, tierna, a veces infantil, leal y bonita... creo que era de esperarse que le gustaras...

Joseline se volvió para quedar frente a frente, iba a preguntarle a quién se refería con esos adjetivos pero Remus desvió la mirada y se sonrojó... eso quería decir que... ¡Claro!

-Mira Remus, supongo que eso es lo que te pasó con Sarah ¿no? Pero no puede ser lo mismo con Sirius porque yo no soy nada de lo que le podría gustar a un adolescente, tal vez si soy bonita, esta cara, digo, mi cara no está mal y sí sé que soy leal, aunque a veces meta la pata, pero eso no es el punto, el punto es que yo no puedo, ni debo gustarle a Sirius.- remarcó la chica.

-¿Por qué no? Tienes tanto derecho a gustarle a alguien como que alguien te guste...

-Lo sé, pero no ahora. Así que aclaremos todo de una vez. –dijo tajante mientras se alejaba de Remus, ya estaban a unos pasos del Retrato de la Señora Gorda, sin embargo, justo enfrente, antes de decir la contraseña, Jos comprendió todo y se volvió hacia el chico señalándolo. –¡Por tu culpa! Ahora todo tiene sentido, es por tu culpa que Sarah me odia, ella también cree que yo te gusto porque piensa que como pasamos mucho tiempo juntos, digo, tú lo dijiste, hay más probabilidad de que le gustes a alguien, incluso Florence lo pensó, y si tienes razón y Clara también lo piensa, lo lógico es que con Sarah sea lo mismo... Jaja... es increíble cómo piensan los adolescentes, a decir verdad, son bastante predecibles, eso o soy muy buena resolviendo casos, tal vez le diga a Jack que iniciemos una investigación sobre su comportamiento, así cuando nosotros pasemos por esa edad nos evitemos de hacer tormentas donde no las hay ¿No es una idea genial?

-¿Cuándo pases por esa edad? Jos, estás en esta edad, además no creo que hayas llegado a una conclusión acertada- le dijo serio- Es más probable que ella esté secundando a Clara, así es como funciona su amistad. Ella no puede estar celosa de ti por mi culpa, porque simplemente yo no le gusto, ni debería gustarle, y yo sí tengo razón para decirlo. Ahora vayamos a arreglar la confusión con Sirius.

-¡Espera! Debe de ser cierto lo que te dije porque mira, soy una buena persona, solo los celos ciegan a las personas y por eso ellas no ven mi verdadero yo. Además claro que le gustas, ella me lo ha dicho, bueno, no exactamente a mí, pero yo la escuché.

-Ella está confundida, yo no puedo gustarle a nadie. Ahora vámonos.

- ¡Claro que puedes gustarle a alguien! ¿Por qué no podrías? ¿Acaso tienes alguna identidad desconocida?

- Por supuesto, la de cada luna llena.

- Eso no es una identidad desconocida. Yo la conozco y también tus amigos y…

- Lo que quiero decir es que no debería gustarle a alguien porque soy un peligro, tú misma lo viste, estuve a punto de matarte, además ¿Quién podría fijarse realmente en mi cuando lo único que puedo provocar es lástima? Y eso, eso es lo que Sarah siente por mí… ¡Lástima! –Dijo con dolor. Joseline se acercó a él ¿Cómo podría explicarle que Sarah no le tenía lástima sino que en verdad lo quería? Y eso hasta ella lo sabía.

-No es eso lo que siente Remus… lo que ella siente es…

Remus la tomó del brazo y la llevó por el pasillo hasta un rincón, justo cuando personas salían de la Sala Común de Gryffindor.

- Escuchame bien Joseline, sé lo que soy, sé lo que represento, no necesito consuelo, no necesito que me mientan, a pesar de todo soy muy feliz así.

- No te entiendo Remus, yo lo único que quiero decirte es que…

- ¿Tú crees que James y Sirius son mis amigos porque soy genial, inteligente, divertido, valiente? ¡No! Porque no soy nada de eso, ellos son mis amigos por la única razón que odio, mi condición de licántropo, lo son porque cada mes podemos aventurarnos por el bosque, lo soy porque soy una rareza para ellos. Lo mismo sucede con todos los demás que conocen el secreto, ellos son mis amigos por lástima, y eso no me importa, al menos están a mi lado, pero aprovecharme de ese sentimiento, aprovecharme de la confusión de Sarah, eso no podría hacerlo porque yo la amo.

- ¿Tú me amas?- preguntó Sarah al acercarse a ellos. Había salido de la sala común, pero al ver a Remus alejar a Joseline de mala manera, se acercó a ver que pasaba.

-No...yo no...

-Sí, el te ama...- le confirmó Jos. -Pero él piensa que tú no, piensa que solo le tienes lástima, así que debes aclarárselo.

-No tiene que aclararme nada- dijo tajantemente Remus sin poder mirar a la susodicha a los ojos- Nadie tiene que aclararme nada. Lo mejor será que me vaya.

Joseline esperó a que Sarah en cuestión hiciera algo, que lo detuviera, que le dijera que lo amaba, pero para su desilusión, la muchacha se quedó como estatua.

-¡Espera!- ordenó Joseline corriendo tras de Remus ante la pasividad de su amiga -No puedes irte, debes saber que todo lo que piensas no es verdad, ¡Detente!- el chico no le contestó y siguió caminando- Sirius y James, ellos te quieren, no te tienen lástima… y Sarah…

-¡Déjala a ella fuera de esto!- gritó el chico.

-¡No! Tú debes de entender- Y poniéndole el pie hizo que el chico cayera de bruces.

Sarah que lo miraba desde lejos, al verlo caer, salió de su estupor y corrió a ayudarlo.

-¿Qué te pasa Joseline?- le dijo el muchacho visiblemente molesto.

- Remus... ¿Estas bien? Déjame ayudarte- le dijo Sarah al llegar hasta él.

-Estoy bien.

-No, no lo estás- le gritó Jos, tratando de ayudarlo a ponerse en pie- No es posible que pienses que nadie te quiere por lo que eres, debes saber que…

-No quiero oir nada más Jos.

-Pero...

- ¡Basta ya!- gritó incorporándose por completo- ¡Mírame Joseline!- dijo acercándose a ella -¿Qué otro sentimiento podría inspirar?, no soy nada, no soy ni apuesto ni tengo dinero como ellos, no tengo familia, ni siquiera debería pertenecer a Gryffindor, soy solo un licántropo ¿A quién podría gustarle alguien como yo? ¿Quién podría enamorarse realmente de mí?

-Yo, yo me enamoré de ti- le dijo Joseline sin pensárselo dos veces. Tenía que hacerle saber lo que había pasado, tenía que hacerle entender que nada de lo que creía era cierto. -Créeme que eso no era lástima, yo sé sobre lástima y lo que sentí no era ni parecido...-Remus la miró consternado.- Y es que tú tienes miles de características que podrían gustarle a una adolescente, eres gentil, amable, generoso, inteligente, y tus ojos azules son tan cálidos y... tu olor... era como si me envolviera y... tu sonrisa...y eres tan comprensivo, tan paciente, y... perfecto.

-¿Entonces es cierto? ¿Tú quieres a Remus?- preguntó Sarah.

-Sí, sí lo quiero pero no ya no como antes- le aclaró, debía evitar malos entendidos desde el principio- digo… al inicio me sentí confundida porque no sabía que sucedía, y tomé una poción para desaparecer ese sentimiento porque no podía enamorarme de él- Y volviendo a Remus le dijo: -Pero de verdad no te miento, porque no pude ser mentira todo lo que sentí, fue muy intenso, de solo acordarme se me pone la piel de gallina, así que lo que yo quiero decirte es...

- En caso de que fuera cierto, tú misma lo dijiste, tomaste una poción para eliminar ese sentimiento y ¿Sabes por qué? Porque en el fondo de ti sabias que yo no era la mejor opción para que te enamoraras, y no te culpo- le dijo cuando Joseline intentaba protestar- No tengo nada que ofrecer, simplemente soy un peligro, sería un peligro, y tu...

-Pero no la tomé por ti Remus,... no entiendes... no fue por ti... si yo pudiera Remus, si fuera solo Joseline, si no... y si me hubiera enamorado de ti,... yo jamás habría tomado poción porque no podría huir de lo que soy... porque sería solo yo... y... y creo estaría muy celosa de que le gustaras a alguien más... o de que te gustara alguien más... No sé de lo que sería capaz. La última vez le grité a Lily y estuve pensando lanzarle un hechizo si se interponía en mi camino.

Remus dejó entrever una sonrisa, pero aún su mirada le decía que no le creía. La chica se acercó a él y en verdad deseó que fuera feliz, deseo por un momento ser Joseline y que él pudiera por lo menos sentir un poco del afecto que ella sentía por él, deseó demostrarle la verdad de sus palabras, así que levantó su mano para quitar un mechón de cabello del rostro de Remus, acarició su ceja y mejilla derecha, se acercó y depositó un beso en su mejilla. Al instante lo abrazó, sabía que no podía tenerlo, sabía que no era su tiempo pero aún así iba a ayudarle a ser feliz.

-Creo que sobro aquí, discúlpenme- les dijo Sarah, pero antes de que se fuera, Joseline la tomó del brazo y la acercó a Remus.

-Soy Josephine- les dijo, después se alejó un poco de ellos para ver su reacción.

- ¿Qué dices?- preguntó Sarah riendo nerviosamente.

- Soy Josephine- dijo en voz baja- tomé una poción para envejecer, pero nadie debe saberlo, Severus me mataría, por favor prométanme que no le dirán a nadie. ¿Estás bien Remus?- preguntó preocupada al no obtener respuesta de su amigo - ¿Remus? ¿Me escuchaste? Yo no quería engañarlos, pero así se sucedieron las cosas, y por eso no podía enamorarme de ti, por eso tuve que dejar de ser Joseline por un momento, pero sí me enamoré y si en verdad si fuera Joseline también me enamoraría de ti, y de verdad que no fue lástima, y jamás sentiría lástima y yo te quiero…quiero que seamos amigos y quiero que estés feliz y… ¿Me entiendes?

Remus la miró fijamente sin saber que decir. Joseline se acercaba y alejaba sin saber qué hacer, ¿Había hecho mal en decirle la verdad? ¿La odiaría por engañarlos?

- ¿Josephine?- preguntó el chico después de un largo minuto.

- Sí, soy yo, pero no le dirán a nadie ¿verdad?

- No –respondió Sarah, -pero... ¿Cómo? ¿Por qué? No entiendo.

-Si me acompañan se los explicaré, no creo que este sea el mejor lugar, Jack siempre dice que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice en el castillo. Las paredes oyen.

Sarah y Remus se miraron y asintieron aún extrañados con la situación. Juntos, los tres, caminaron hacia las afueras de Hogwarts, al llegar fuera del castillo Joseline les hizo un resumen de todo lo que había sucedido desde que comenzó con la idea de escapar de su casa hasta el momento en que se había enamorado por culpa de permanecer tanto tiempo como adolescente.

- Y debía dejar de convertirme en Joseline por el bien de todos, soy muy joven para enamorarme, y por eso no podía seguir enamorada de Remus y por eso no puedo gustarle a Sirius ¿Comprenden?

Remus y Sarah asintieron. Y mientras Sarah le había más preguntas sobre que clase de poción había tomado, Remus pensaba en todo los momento en que había pasado con esa niña, y cómo todo encajaba en lo que ahora les decía, todo tenía sentido, todas sus extrañezas, toda su inocencia, todo ese comportamiento era porque era una niña. El chico rió ¿Cómo no se pudo dar cuenta?

- Así que todo este lío de convertirte en una persona mayor fue porque querías estar cerca de Severus- le comentó.

- Pues sí, es mi mejor amigo. Y no es sencillo ser su amiga, sobre todo últimamente que parece estar enojado conmigo.

- He de admitir que me sorprende su actitud contigo.

-Sí, jamás hubiera creído que Severus tuviera una cara amable. –Secundó Remus.

-Supongo que eso fue lo que vio Lily y por lo que le gustó Snape- comentó Sarah- ¿Ella lo sabe no? Sabe quién eres y por eso es novia de Quejicus.

-¿Qué? –gritaron los otros dos chicos a la vez. Remus por no saber nada del asunto y Joseline por pensar que era su culpa que se conociera ese otro secreto. Ahora sí que estaba muerta.

Sarah la tranquilizó y puso al corriente al chico sobre sobre el amorío de Lily. Para ella tenía sentido que la pelirroja se hubiera enamorado de Severus por ver en él un lado amable con Josephine.

-Pero esa teoría no puede ser cierta porque Lily no sabe quién soy, ella en verdad quiere a Severus y no es por mi.

Los dos Gryffindor se sumergieron en sus pensamientos.

- ¿Estás segura que no podríamos decirle a Sirius quién eres en verdad? Eso haría que dejara de verte como una adolescente de inmediato- le comentó Sarah

-No, nadie debe saberlo, a ustedes se los dije porque en verdad necesitaban saberlo y porque confío plenamente en ustedes, pero Sirius tiene un prejuicio muy grande contra Severus y creo que podría usar esto en su contra, no sé cómo, pero Severus fue muy claro con que si alguien lo sabía, iba a ser su final y el mío.

-Bien, pensaremos en cómo hacer que dejes de gustarle.

- Sí, y tenemos que hacer que ustedes sean novios.

- Joseline, yo creo que...

- Ese es mi deseo Remus, prometiste ser mi sirviente y esa es una orden.

Avergonzados los Gryffindor rieron.

- No te preocupes, de eso me encargo yo- le dijo Sarah.

- Yo creo que es hora de que la lleve al castillo- dijo Remus nervioso y disculpándose con Sarah se llevó a Joseline hasta su habitación.

-Sï que ha silo un largo día, pero no te preocupes, todo va a salir bien- le dijo abrazándola y dándole un beso en la frente.

- Una última pregunta Remus, si no estuvieras enamorado de Sarah y yo tuviera tu edad, ¿Te enamorarías de mí?- Remus sonrió.

- Creo que hubiera sido muy probable que sucediera. Ahora descansa.

- Tú también.- Joseline sonrió y entró a su habitación.

...-...-...-...-...

- ¿Dónde has estado? - le dijo Florence enojada- Creí que nos habíamos quedado de ver aquí hace dos horas. Estaba a punto de irte a buscar, pero no quise salir porque si Severus me ve afuera buscándote me mata.

- Estaba con Remus.

- ¿De verdad? ¿Y? ¿Te explicó porque está enojado?

- No estaba enojado, él creía que yo no quería verlo.

- ¿Por qué creería eso?

- No sé- Joseline no tenía muchas ganas de hablar de Remus, sabía que no iba a poder estar con él como antes ahora que él fuera novio de Sarah, lo mismo había pasado con Severus. ¿Por qué él ya no quería estar con ella?

- ¿No se? Creo que hay algo que no me estas diciendo.

- ¿Sabes qué me dijo? Qué Clara estaba celosa de mi porque parece ser que...

- ¿Que tu le gustas a Sirius?

- ¡Sí!- exclamó incorporándose de la cama- ¿No crees que es la mayor tontería del mundo?... Espera, ¿Cómo lo sabes?

- Todo el mundo lo sabe, desde que llegaste Sirius se ha mostrado interesado en ti. ¿Es por eso que Remus estaba enojado, ¿Porque pensaba que tú le correspondías?

- ¿Qué? No, ya te dije que no estaba enojado, ¿De dónde sacas esas cosas? Demasiadas lecturas novelescas son malas para ti, eso que dijiste del amor a primera vista es mentira, Remus habló del amor a través de la convivencia, y no de esa convivencia en que la chica se enamora del chico malo solo porque ve algo bueno en él, no tiene sentido...

- Tal vez, ¿Pero no sería grandioso que por fin pudieras ser tú, una niña, la que les diera una lección a esos Gryffindor?

- ¿Lección?

- Sí, a Sirius, que cree que puede tener a todas las chicas que él desee, ahora que sabes lo que él piensa sobre ti, creo que podríamos hacerle pasar un mal rato.

- Pero yo no quiero que pase un mal rato, él es mi amigo.

- De todos modos no podrás evitar ese trago amargo, cuando le digas que no te gusta ni en lo más mínimo...

- Aunque sea cierto, a pesar de que sigo pensando que es antinatural, no voy a lastimarlo, entre Remus y yo vamos a hacer que él se olvide de mí, al menos en ese sentido.

- ¿Remus te va a ayudar? ¿Es que el te quiere a ti?

- Por supuesto que no, él solo ama a Sarah, aunque me dijo que...

- ¿Qué?

- Nada, solo quiero dormir.

Después de convertirse en Josephine y darse un baño, la pequeña estaba lista para dormir. Estaba acomodada en su cama y Florence a punto de leerle un libro cuando llamaron a la puerta. Ambas chicas se miraron mutuamente, no esperaban visita- ¿Quién es?- Preguntó Florence.

- Sirius, necesito hablar con Joseline inmediatamente.

La aludida negó con la cabeza, no quería hablar con él, que tal si aún Remus y Sarah no le aclaraba las cosas y los hubiera visto platicando, ¿No había dicho él que le haría miserable su vida?

- Ella no está- respondió Florence- Tal vez si regresas luego...

- Déjame hablar con ella, ¡Joseline!- gritó el chico- Por favor perdóname, ¡Ábreme!, necesitamos hablar, Remus ya me dijo todo, fui un imbécil, sé que estás ahí, …por favor...

- Ya te dije que no está.

- Entonces derrumbaré la puerta si es necesario.

Al parecer ya todo estaba aclarado pero… y si era cierto lo que decían, ¿Si ella le gustaba?, ¿Si Joseline le gustaba?... Florence, al ver la angustia de su amiga decidió evitar que tiraran la puerta, una evasiva era mejor que una puerta rota.

- De verdad que ella no está.- le aclaró cuando abrió la puerta.

- No te creo- le dijo entrando en la habitación, al inspeccionarla se dio cuenta que la única persona ahí a parte de Florence era Josephine.

-Perdón por entrar así, pero pensé que no quería verme, y tendría razón, después de cómo la he tratado.

- No te preocupes- le dijo Josephine saliendo de la cama- Ella sabe que tú estabas confundido.

-Sí, Remus me dijo todo, y también me dijo que le explicó más de lo debido.

- ¿A qué te refieres?- preguntó esta vez Florence haciéndose la inocente.

- Le dijo que ella me gustaba.

- Pero como también te ha de haber dicho, ella no puede gustarte- le respondió Josephine.

- No te pongas celosa, no quiero quitártela, ella será siempre tu hermana pero es verdad que ella me gusta, y mucho.

Josephine se quedó pasmada ¿Entonces era cierto?

- ¿Y piensas que ella te corresponde?- preguntó Florence

- A veces pienso que sí, pero... Remus me dijo que en realidad ella estaba enamorada de Severus.

- ¿Remus dijo qué?- preguntó Josephine casi al borde de un ataque cardiaco.

- ¿Así que eso te dijo eh? Pues ni modo, creo que te han dado calabazas. Al fin se demostró quien es el mejor.

- No Florence, ella va cambiar de opinión, cuando se dé cuenta de que Severus no le conviene.

- ¿Cómo sabes lo qué le conviene o no?

- Lo sé porque Snape es solo un don nadie, hipócrita, esperando la oportunidad para atacar, para hacerle daño.

- No te permito que...

- ¡Él no me haría daño!- Dijo Josephine interrumpiendo a Florence.

- Jos lo siento, pero tu hermana debe de saber de una vez por todas con quien se mete, hace poco escuché que él era un mortífago, ¿Sabes lo que hacen los mortífagos Josephine?

Josephine se puso roja y empujó a Sirius

- ¡Vete! Ya no quiero escucharte.

- Ellos asesinan, y no voy a dejar que él lastime a tu hermana y por consiguiente a ti.

- ¡Vete! ¡Vete! ¡Vete! No quiero volver a verte nunca.- Gritó mordiéndolo.

- ¡Ayyy! ¿Qué pasa contigo?

Florence entró a la batalla y pronto lograron sacarlo de la habitación.

Josephine lloró.

- No te preocupes Jos, Sirius solo está enojado porque le han ganado la partida eso es todo.

- Él no me hará daño ¿verdad?

- ¿Severus?, Por supuesto que no, él te quiere mucho.

- ¿Y por qué ya no quiere estar conmigo?

- Jos, cuando tienes una pareja empiezas a pasar más tiempo con ella porque el tiempo se hace muy corto y cuando te das cuenta ya es muy tarde, pero él te quiere, siempre me pregunta por ti y quiere que estes bien, así que ya no llores ¿sí?

La chica asintió dejándose abrazar por Florence, era cierto Severus nunca la lastimaría, él la quería, el debía quererla.


Hasta aquí esta el capítulo, ¿Qué les pareció? Yo creo que ya era hora de que el secreto de Jos se revelara, ¿Sirirus será el siguiente en descubrirla? jeje espero que les haya gustado, el otro capi pronto estará listo.

Y bueno quisiera darle un agradecimiento especial a jon snape potter por recordarme lo mucho que me gusta esta historia, espero no decepcionarte y que sigas leyendo, gracias. Reviews por fis.

Atte

AnA