Galaxylam84: De hecho fuiste el 205, pero gracias por comentar. Si, Vegeta oscuro le hizo que admitiera sus sentimientos
Pedro/Kyokai: Ya estoy ideando tu one-shot! Gracias por tus palabras, de verdad que me halagas muchísimo y me alegro que te agraden mis historias
Yushi: Vegeta la ama y lo sabemos… pero es genial cuando lo admite, jeje!
Hinata Yaoi: El lago que borra los recuerdos es el lago Lethe, y ese ya lo pudo evitar, el estigia es un lago curativo, el propio Esus le dijo que bebiera y se sumergiera en él para curarse de los horrores del infierno
Guest: Hola!
Sonia Safiro: ¡CASI! Fuiste el 199, pero muchas gracias por seguir la historia
Nyu Chan: ya estoy trabajando en lo siguiente de Ouji Inc… ando viendo como enlazar algunas escenas
Pegajosachicholsa: gracias :3
Yukii: si, me tardé en actualizar, pero al fin!
Gadak: Vienen cosas malas… ya veremos qué es
CAPITULO 35
REFLEXIONES DE UN PADRE
La habitación del área médica del palacio fue inundada por una luz cegadora que, después de unos instantes comenzó a desvanecerse. Odette se acercó hacia donde sus hermanos y Bulma estaban, colocándose junto a su melliza
Los ojos del príncipe comenzaron a abrirse –Vegeta… ¡Lo lograste!- dijo Odette con alivio al ver que su hermano despertaba
-Odette… Vili- pronunció el príncipe con debilidad al observar los rostros de sus hermanas, volteaba su cabeza intentando ubicar visualmente a la científico, intentó pararse pero un agudo dolor en el abdomen lo paralizó
-Tranquilo Vegeta, Bulma está aquí al lado- dijo Vilandra mientras recostaba a su hermano y despejaba la vista para que su hermano pudiera observar a la terrícola recostada en la camilla de al lado
El príncipe volteó en el momento que aquellos ojos azules se abrieron -¿Eh? ¿Dónde estoy?- preguntaba la desconcertada científico
-Bulma- pronunció el príncipe con dificultad
La terrícola volteó -¡Vegeta!- exclamó al ver el vendaje ensangrentado en el cuerpo del príncipe. Quiso levantarse pero al intentarlo, sintió un fuerte mareo -¡Aaah!- pronunció antes de desvanecerse sobre la camilla
-¡Bulma!- exclamó el príncipe al ver a su mujer desmayarse, quiso levantarse pero estaba muy débil -¡Demonios!- dijo cuando la herida provocada por Vilandra le molestó
Odette sostuvo a su hermano, volviéndolo a recostar –Vegeta, tú debes entrar a un tanque de recuperación, así como estás, no puedes ni siquiera ponerte en pie- dijo la princesa
-¡DOCTOR!- dijo Vilandra para llamar al médico que les atendía en esos momentos –revise a la terrícola que está embarazada, y a mi hermano ingrésenlo a un tanque curativo- ordenó
-¡DE NINGÚN MODO!- exclamó Vegeta con las pocas fuerzas que tenía –No la voy a dejar sola de nuevo- dijo más debilitado
La princesa posó sus ojos en los de su hermano –Nosotros los protegeremos mientras te recuperas, te lo prometo- dijo Odette, refiriéndose a Bulma y el bebé que esperaba
Vilandra asintió con la cabeza -Yo me encargo de todo Vegeta- dijo con firmeza
El príncipe asintió al tiempo que suspiraba aliviado, otro médico que estaba en la habitación lo llevó a uno de los tanques que había disponibles, ingresándolo en él
Después de programar el tanque de Vegeta, el médico se acercó a Vilandra –En un par de horas el príncipe estará recuperado, majestad- dijo él
-Bien, manténgame informada- dijo la emperatriz
El médico que revisó a Bulma se acercó a la coliblanca –Majestad- dijo él
Vilandra volteó con el doctor -¿Qué sucede con la terrícola?- preguntó
-sólo está un poco débil, necesita descansar, es todo- respondió el médico
La coliblanca asintió con la cabeza –bien, que permanezca tranquila y cómoda hasta que mi hermano se recupere- ordenó ella
Odette se acercó con su hermana –Vili, iré a ver cómo está nuestro padre- dijo la princesa
La emperatriz suspiró con cierta melancolía –voy contigo- dijo ella
Ambas hermanas salieron de la habitación donde Vegeta estaba en el tanque curativo, y Bulma dormía en una camilla de hospital
En el pasillo se encontraban Kakarotto, Zorn y Heron. Gokú observó que su mujer salía de aquella habitación, por lo que se acercó a ella –Vili ¿todo bien?- preguntó
La coliblanca asintió con la cabeza –si, Vegeta estará listo en dos horas y Bulma está descansando- respondió con una sonrisa a su esposo –por cierto…- suspiró sonrojada –iré a ver cómo está mi padre y…- se acercó al oído de su marido –mientras tanto… si quieres ir por tu ropa o lo que quieras para que la lleves a mi… nuestra habitación- se separó de él bastante ruborizada
Kakarotto le dirigió una pícara sonrisa mientras se acercaba al oído de su mujer –tal vez vaya por un par de cosas pero ahora que ya todo esté bien y por fin estemos a solas, no necesitaré ropa, y tú tampoco- alejó su rostro del de su esposa, quien sólo reía nerviosa
***************************** EN ALGUN LUGAR DEL UNIVERSO ****************************
Vegeta, el recién destronado Rey Saiyajin se encontraba caminando por lo que parecía ser la calle principal de una antigua ciudad abandonada, con las casas en ruinas además de hierbas crecidas y escombros de lo que alguna vez fueron las viviendas que se observaban ahora en deplorables condiciones "Este lugar… siento… siento que he estado aquí antes" pensaba el ex monarca conforme avanzaba
Siguió caminando hasta llegar a la maltrecha plaza principal, donde se erguía la estatua de los tres dioses –este lugar… ¡Es el planeta de origen de los saiyajin!- exclamó para sí mismo al reconocer aquel sitio que sus educadores le habían comentado, y que él mismo había leído en textos antiguos
Se acercó a la estatua de los dioses, sus antepasados para hincarse ante ellos -Sagrados dioses, ¿en qué es que me equivoqué?, ¿en qué estuve mal?... Lo único que quería era que mi dinastía…- se quedó pensativo un segundo –nuestra dinastía- volteó a ver la estatua del centro -¡Sagrada Madre!, mi sangre que es la tuya, tu sangre que es la mía y la de mis hijos, ¿Qué fue lo que hice mal?... Vegeta… mi primogénito, mi heredero, ese mocoso al que entrené con todo mi corazón para ser el mejor guerrero y rey… ese chiquillo que se la pasaba soñando el día en que me sucediera como rey- decía para sí mismo el ex monarca mientras sonreía al recordar
FLASHBACK
Era un día inusual en el palacio, ya que por lo general la sala del trono siempre se encontraba llena de saiyajin miembros de la élite y aristocracia. Sin embargo, ese día estaba totalmente vacía ya que la guerra contra Freezer acaba de haberse dado lugar y los saiyajin se habían tomado un par de días libres para verificar daños, etc. Aprovechando esto, cierto principito de unos 5 añitos se había metido a dicha área a escondidas
El pequeño subió las escalinatas hasta llegar al trono que normalmente ocupa su padre, sentándose en él. Su pequeño cuerpo se veía aún más pequeño en proporción con el enorme trono, sus piernecitas colgaban de la gran silla, pero el príncipe estaba visiblemente contento ahí sentado -¡No puedo esperar a ser Rey!- exclamó para si mismo con alegría
-Así que quieres quedarte con mi corona- dijo una voz autoritaria mientras se acercaba hacia el trono
El príncipe volteó -¡Padre!- exclamó con cierto temor al haber sido descubierto por su progenitor –yo… yo…- no sabía qué decir, bajó del trono cuando su padre llegó a su lado, el pequeño se esperaba una gran paliza
-¡Hmp! Algún día Vegeta serás un gran rey, pero debes prepararte bastante para eso- dijo el entonces monarca
El pequeño asintió con la cabeza, en su carita se dibujaba una gran sonrisa –¡SERÉ EL MEJOR REY DE LA HISTORIA!- exclamó con ilusión el pequeño príncipe
FIN DEL FLASHBACK
El ex rey seguía hincado ante los dioses -¡Hmp! Como sea… Vegeta tú ya eres el rey, has estado listo desde hace mucho, creo… que incluso estás más listo que cuando yo asumí el trono…- los ojos del ex rey se posaron en el cálido rostro de la estatua que representaba a la diosa –Por lo menos fue mi propio hijo, mi discípulo, mi sangre, el que me derrotó… dentro de todo admito estar orgulloso de él, no hice tan mal trabajo en su entrenamiento…- Por un momento, hubo una sonrisa en el rostro del ex rey sin embargo, su semblante de pronto se ensombreció –pero el sentimentalismo que sacó de su madre ganó cuando se atravesó la maldita terrícola, ¡Cómo puede ser tan fuerte si es tan débil!... no lo puedo entender… simplemente no entiendo…- volvió a bajar la mirada hacia el suelo
Llevó una de sus manos a su nuca –Brássica…- susurró al tocar la marca de su unión con la reina, una sonrisa se dibujó en su rosto -…o tal vez… quizá si entiendo de cierto modo…- dijo para sí mismo
A su mente vino la imagen de su hija de cola blanca –Vilandra- sonrió –maldita mocosa, siempre detrás de mi y de tu hermano, siempre buscando que te entrenara, no querías que te tuviera consideraciones, querías que te entrenara del mismo modo que a Vegeta- dijo para sí mismo
FLASHBACK
Una pequeña saiyajin de colita blanca cayó al suelo con signos de golpes, sus ojos se cerraban furiosos, sus manitas se apoyaban en el piso tratando de levantarse, el esfuerzo era mucho pues su pequeño cuerpo le pesaba y estaba muy lastimada
-Es suficiente Vilandra, dejemos el entrenamiento para mañana emperatriz- dijo el Rey Vegeta quien desde unos pocos metros de distancia observaba a su hija
-no…- respondió la pequeña con voz débil mientras seguía tratando de incorporarse
El pequeño Vegeta no pudo contener la risa -¡JAJAJAJAJAJAJA! Vilandra, eres una bebé llorona, ya debías haberte levantado, ¡No aguantas nada!- se burlaba el príncipe
El rey miró a su primogénito con severidad -¡DEJA EN PAZ A TU HERMANA, VEGETA!- reprendió
-p… p…. ¡Pero padre!- reclamó el peque
-Vilandra es más pequeña que tú, por lo mismo aún no es tan fuerte ni resistente como lo eres tú, debes considerar ese tipo de cosas cuando estés frente a un oponente. Tu hermana es muy poderosa considerando que es hembra, pero por lo mismo, no esperes que aguante lo que tú aguantas- dijo el rey mientras observaba como su hija trataba con todas sus fuerzas de levantarse
La pequeña de cola blanca seguía intentando pararse -¡no padre!- exclamó con voz débil –Yo no soy frágil- comenzó a incorporarse con dificultad dando primeramente la espalda a su padre y hermano, sus ojos se estremecían de furia debido a su orgullo herido por las palabras de su padre, estaba a punto de llorar de coraje sin embargo, contuvo ese llanto y encaró a ambos varones -¡YO NO SOY NINGUNA DÉBIL! ¡Y PUEDO AGUANTAR EL MISMO ENTRENAMIENTO QUE VEGETA!- exclamó furiosa
El rey sonrió con orgullo al ver esta reacción "Se nota que eres mi hija, mocosa" pensó -¿Estás segura, Emperatriz?- preguntó retadoramente
La coliblanca frunció el ceño -¡segura!- respondió con voz firme
FIN DEL FLASHBACK
Una melancólica sonrisa se dibujó en el rostro del ex rey –Vilandra… Tú y Vegeta son exactamente igual de orgullosos que yo, igual de necios… jamás creí que tú y Odette lograran equipararse en fuerza a Vegeta… finalmente son mis hijas, debían ser las hembras más poderosas jamás nacidas, y lo son…- decía con orgullo para sí mismo
Se quedó pensativo unos instantes –Odette, en cambio tú eres muy parecida a tu madre, sentimental, piadosa, siempre te creí débil por ello… ¡Y vaya paliza que le diste a tu hermano hace poco!- dijo entre risas –No eres tan débil como pensaba… Es lo que no entiendo Odette, ¿cómo puedes ser tan fuerte con tu modo de ser?... siempre fuiste mi pequeña princesa, Vilandra me buscaba para entrenarla y formarla, me admiraba y respetaba, pero tú siempre buscaste mi aprobación… ¿acaso pensabas que no sentía orgullo por ti?... nunca entendí porqué eras más sentimental que tus hermanos… Odette… mi pequeña princesa… siempre… siempre te sentí tan frágil, tus hermanos siempre mostraron un carácter fuerte, pero tú fuiste siempre más dócil y… ¡Tan parecida a tu madre!... mi princesita… siempre pensé que debía protegerte más- sonrió mientras en su cabeza, la imagen de su hija se formaba
FLASHBACK
Era una mañana normal en Vejitasein, sin embargo, para los 3 hermanitos era un día especial, acababan de tener un gran desayuno, y tenían tiempo libre ya que, por alguna razón, Nappa estaba en algún lado, menos haciendo lo que debía, que era cuidando a los 3 pequeños, por lo que comenzaron un juego: Correr por todo el palacio atacándose mutuamente. En si tenían que lanzar bolas de energía unos contra otros, pero al mismo tiempo que debían también esquivarlas, cada uno enviaba 2 ataques dirigidos a sus 2 combatientes y al mismo tiempo esquivaba la energía que les habían enviado. Aunque este jueguito ya había causado estragos en el pacillo del palacio, había estatuas rotas, paredes quemadas, etc.
En un movimiento, la pequeña Princesa Odette quedó en medio de sus 2 hermanos para poder atacar a ambos, sin embargo en ese momento, su gemela había atacado al mayor, y Vegeta había lanzado una energía contra la coli blanca por lo que ambas energías colisionaron en un mismo punto -¡AAAAHHHHHHHHH!- gritó Odette, quien recibió de lleno ambos ataques
El choque de las energías provocó una explosión que derrumbó a los otros dos pequeños, y llamó la atención de los guardias y de cierto monarca, quien ya iba en camino al lugar.
Cuando el rey finalmente llegó a la escena, la princesita estaba llorando contenidamente con lastimaduras en su vestimenta y algunos raspones y quemaduras, además de sus dos hermanitos diciéndole de cosas, se preocupó al ver a la más frágil de sus hijos así, por lo que se acercó a los pequeños -¿QUÉ RAYOS OCURRE AQUÍ MOCOSOS? ¿QUÉ RAYOS CREEN QUE HACEN? ¿ACASO QUIEREN DESTRUIR EL PALACIO?- dijo sumamente molesto
La princesita al ver a su padre, se levantó y corrió a abrazarse a una de las piernas de su progenitor –¡PADRE!- dijo sollozando
Vegeta, que en ese entonces era un pequeño príncipe de sólo 5 años, estaba paralizado de miedo al ver a su progenitor tan molesto -Padre… nosotros… Sólo… Estábamos jugando- trataba de explicar lo sucedido
La pequeña Vilandra intentó también explicar –Padre, sólo era un juego, Odette es una llorona padre, y no debe ser así porque es la princesa, digo, Vegeta es el príncipe y no llora, Odette no debe llorar, ¿cierto padre?- decía la pequeña
-¡A CALLAR!- exclamó el rey –No me interesa si se matan mutuamente, pero ¿YA VIERON ACASO LO QUE PROVOCAN MOCOSOS?- dijo, señalando los daños colaterales del juego de sus pequeños
-Sólo estábamos jugando, eran energías inofensivas- dijo la pequeña Vilandra con cara de puchero
-Además- dijo el príncipe –practicábamos el poder combatir con más de un solo oponente, padre- complementó
Una vena brincaba en la frente del rey -¡SI QUIEREN PRACTICAR TÉCNICAS DE COMBATE MOCOSOS, PARA ESO TIENEN LA SALA DE ENTRENAMIENTO! ¡TIENEN SEMILLAS DE SAIBAIMAN PARA PRACTICAR! ¡O LOS MANDO CON NAPPA A PURGAR UN PLANETA SI QUIEREN! Pero- hizo una pequeña pausa -¡TIENEN TERMINANTEMENTE PROHIBIDO JUGAR ASI EN EL PALACIO! ¿ENTENDIDO?- Dijo con firmeza
Los tres pequeños asintieron con la cabeza -No lo volveremos a hacer- dijo Vegeta
-¡Eso espero, príncipe!- dijo el rey -¡Por cierto, ¿Dónde está el inútil de Nappa?!- preguntó
-No lo hemos visto en toda la mañana, padre- respondió Vilandra
El rey se quedó pensando en lo sucedido, y viendo a su pequeña princesa aún llorosa, se dirigió a los otros niños -Ustedes dos- dijo severamente –Vayan a la biblioteca a estudiar con su madre, ¡AHORA!- indicó
A los chiquillos, como a cualquier niño, no les agradaba mucho el estudio -¡PERO PADRE!- reclamaron ambos al mismo tiempo
-¿ACASO TENGO QUE REPETIR MIS ÓRDENES?- dijo el Rey con un tono autoritario –Dije, Vayan con su madre, ¡AHORA!- remató
Los pequeños no tenían de otra más que obedecer, por lo que asintieron con la cabeza -Si padre- dijeron Vegeta y Vilandra al mismo tiempo, retirándose del lugar para acatar la orden
Se quedaron solos el rey y la princesa, quien seguía abrazada a la pierna de su padre, sollozando. El rey volteó a ver a la pequeña –ya deja de lloriquear mocosa- dijo con voz más suave
La chibi se limpió las lágrimas –Es que me dolió mucho, los dos me atacaron muy fuerte- dijo la princesita
El rey miró a su alrededor para verificar que estaban completamente solos. Se inclinó hacia su hija, y la tomó en brazos –Princesa, hoy fue sólo un simple juego con tus hermanos, y tus hermanos quieren pelear, más no hacerte daño realmente- explicaba el monarca a su hija -pero en el campo de batalla frente a un enemigo real, no hay juegos, no hay risas, no están tus hermanos burlándose, ni yo estaré ahí para detener todo, en una batalla real, tendrás que soportar los golpes y los ataques, vas a caer, y tendrás que levantarte y seguir peleando cuantas veces sea necesario, el cuerpo te dolerá, sentirás que no puedes más y que el cuerpo no te responde, pero debes continuar, pararte cuantas veces debas hacerlo, y encarar a tu enemigo- indicaba el rey
-¡Yo quiero tener muchos combates padre!- dijo con orgullo la pequeña princesa
El rey sonrió ante esas palabras -y recuerda princesa, que es mejor morir peleando, que vivir siendo un cobarde que se dio por vencido- dijo viendo a los ojos de su hija
Después de un último sollozo, la peque se limpió sus lagrimitas –Está bien papi – dijo al tiempo en que se abrazó del cuello de su progenitor
Una extraña y cálida sensación se hizo presente en el rey al escuchar esa palabra -¿Papi? ¿Qué cosas dices Odette?- dijo con una sonrisa
FIN DEL FLASHBACK
El destronado monarca seguía hincado frente a la estatua de sus ancestros, recordando a sus hijos cuando éstos eran unos pequeños –Odette, eres la saiyajin más extraña que he conocido pero… no cabe duda que eres mi hija, aún y cuando seas tan distinta de todos, o de tu propia hermana aunque por fuera sean idénticas- emitió una pequeña risa –No tengo idea de cómo es que lograbas volverme sentimental en ocasiones Odette… he de confesar que eres mi debilidad, te veía tan frágil…- suspiró
Los ojos del ex monarca se posaron en sus ancestros -¡Sagrados Dioses! ¿Cómo puede ser posible tanta fortaleza en quienes se dejan llevar por sentimentalismos?- preguntó al aire
Una fuerte corriente de viento sopló llamando la atención del saiyajin quien se incorporó y volteó, quedando totalmente petrificado –no… e…. ¡ESTO ES IMPOSIBLE!... yo… Yo debo estar soñando… No es real… ¡USTEDES NO PUEDEN SER REALES!- exclamó completamente sorprendido pues ante sus ojos se encontraban los 3 dioses saiyajin en persona, Brigid al centro, Dahda a su derecha, Esus a su izquierda. Estaba completamente impactado y boquiabierto al observar frente a él y de carne y hueso a sus antepasados, por lo que cayó sobre sus rodillas
Brigid se acercó al saiyajin -Vegeta, hijo mío, los sentimientos pueden ser una debilidad si no sabes manejarlos, pero también te dan una fuerza inexplicable, ¿O cómo crees acaso que lograste transformarte en súper saiyajin, tal como alguna vez lo hizo mi hijo Dahda?- dijo la diosa
-Yo… yo… s… s… siempre… siempre entrené mucho- fue la respuesta del ex rey
La coliblanca emitió una pequeña risa -Recuérdalo Vegeta- dijo la diosa al tiempo que extendió su mano donde sostenía la manzana, ésta comenzó a flotar hasta volverse una luminosa esfera dorada donde comenzó a visualizarse los momentos de la batalla en contra de Freezer –Cuando Bardock te previno acerca de sus visiones, ¿recuerdas lo que sentiste?- preguntó Brigid
-Si… odio, ¡MUCHO ODIO CONTRA EL MALDITO FREEZER!- dijo el ex rey con furia
-Tal vez, pero tú y yo conocemos la verdad aunque no la reconozcas, y esa verdad hijo mío es que sentiste miedo, temías que Freezer matara a tus hijos que eran muy pequeños entonces, temías ver a tu esposa muerta, y a todo tu pueblo erradicado de la faz del universo- dijo Brigid
-¡Yo no le temo a nada!- dijo el ex rey en modo tajante
La diosa emitió una pequeña risa –Vegeta, no tiene caso que lo niegues y menos a mí, que soy tu diosa y además, eres mi sangre, y mi carne. Ambos sabemos del miedo que tuviste ante la posibilidad de perder a quienes amas, y ese amor tan fuerte que tienes por tu mujer y tus hijos fue lo que te dio el coraje en la batalla para no rendirte, y cuando parecía que el fin se acercaba, hiciste el milagro: lograste el estado de super saiyajin, y venciste a Freezer- relató ella
El ex rey tenía sus puños cerrados y tensos –los sentimientos son una debilidad… Cuando sientes apego por algo o alguien… ¡TE VUELVES DÉBIL!- exclamó, intentando negar la realidad
-No Vegeta, al contrario, los sentimientos son fuerza, y hay que tener más valor para aceptar lo que sentimos, que para evitarlo. Eso lo han entendido a la perfección tus hijos, por eso se han convertido en los grandes y poderosos guerreros que son- dijo Brigid
-Trío de ingratos… ¡TRAIDORES!- dijo el ex monarca con furia
La diosa colocó una mano sobre el hombro del saiyajin -No ha sucedido nada que no estuviera escrito en el destino de ustedes. No eres un mal padre, ni tampoco fuiste un mal rey pero, tu soberbia, tu sed de control, y tus ansias de poder, te han llevado a tu perdición hijo mío, y te arrastró a ser una marioneta de aquellos que sirven al enemigo de nuestra familia y nuestra raza- dijo ella
Aquellas palabras desconcertaron al ex monarca –Sagrada Madre… ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó
-Los adoradores de Alastor siempre te han manipulado a través de tu orgullo, cegándote con halagos e hipocresías, ellos te pusieron en contra de tus hijos, Kaleb, en quien tanta confianza depositaste, es el líder de esa maldita secta que busca la destrucción de nuestra familia- reveló la diosa
Ante esta información, el ex rey se quedó impactado –No… ¡no puede ser posible!- dijo incrédulo
Brigid frunció el ceño -¿Vas a creer más en ese adorador del diablo? ¿o en mí?- preguntó retadora, mientras Vegeta (ex rey) bajaba la cabeza -Tu hija hizo lo correcto liberándose a ella y a tu primogénito de esos compromisos que negociaste, pues Kaleb y Keiza solo han buscado asesinar a tus tres hijos para devolverle la vida al demonio que nos costó la vida a mis hijos y a mí, el encerrar en la sub dimensión en la que se encuentra. Kaleb lo único que quiere además de despertar a Alastor, es vengarse de ti…- dijo ella
El ex monarca arqueó una ceja -¿vengarse de mí?... ¿De qué tiene que vengarse? ¡Yo siempre le di mi confianza al maldito ese!- exclamó
La diosa tomó aire –Su padre era Paraguss, tú ordenaste su ejecución por traición y conspiración contra tu imperio. Nadie supo que Paraguss había tenido otro hijo además de Broly… que también tuvo que ser ejecutado- dijo con cierto tono de tristeza al recordar que Heron mató a Broly siendo aún un bebé por el riesgo que representaba, sin embargo, prosiguió con su relato –la madre de Kaleb jamás reveló la identidad del padre de su hijo, y si recuerdas, su título fue heredado por su familia materna. Cuando Kaleb se enteró de su origen, sucedió a su padre como líder de esa maldita secta y la volvió a reorganizar, buscando nuevos adeptos, esperando el momento de despertar a su señor, y el momento para vengarse de ti y de nuestra familia- dijo Brigid
Una vena brincaba en la frente -No… ¡MATARÉ A ESOS MALDITOS! ¡QUE NO SE ATREVAN A TOCARLES UN SOLO CABELLO A MIS HIJOS! ¡NO LO PERMITIRÉ!- dijo Vegeta mientras apretaba los puños
La diosa sonrió –Me alegro que entres en razón... Otra cosa, la terrícola que escogió tu hijo, aunque te cueste trabajo, deberás aceptarla, pues de ella nacerá el gran orgullo de nuestra raza y nuestra familia- dijo ella
Una mueca de asco se dibujó en el rostro del ex rey -¿Un híbrido? ¡PERO QUÉ ABERRACIÓN!- exclamó indignado
-Si fuera una aberración, yo no permitiría que pasara, ni lo hubiera escrito en sus destinos, ¿no lo crees Vegeta?- preguntó la diosa, dejando al ex rey sin palabras –Es tiempo de que tus hijos asuman el trono, y espero que seas el guía de ellos, que los aconsejes, y lo mismo hagas con su descendencia que llegará pronto… sólo perdóname por haberte quitado de ese modo tu corona, pero era necesario hijo mío- dijo ella
El dios de la guerra intervino –La verdadera batalla aún no comienza- dijo Dahda
-¿A qué se refiere?- preguntó el ex rey
-Los seguidores del demonio no se darán por vencidos, traerán a un enemigo del pasado a terminar lo que tú evitaste al matar a Freezer- explicó el dios
-Los mataré… ¡JURO QUE LOS MATARÉ! ¡MALDITOS TRAIDORES!- exclamó el saiyajin con furia
El dios de la muerte se acercó al ex monarca -Que la emperatriz no se separe del libro sagrado de mi madre, lo peor, está por venir- advirtió Esus
Brigid extendió una mano hacia donde la esfera de luz se encontraba –Deben estar unidos, deben derrotar al mal que se acerca a ustedes, no se descuiden un solo segundo- dijo la diosa mientras una cegadora luz blanca envolvía a las deidades y al ex monarca
***************************** AREA MÉDICA DEL PALACIO ****************************
Odette había llegado primero con su madre, quien estaba recargada en el tanque de curación donde su progenitor se debatía entre la vida y la muerte -¡Mamá!- exclamó la princesa, quien se sentó junto a la reina -¿Cómo sigue?- preguntó
Brássica le dirigió una sonrisa forzada a su hija –pues… aún no hay novedades, los doctores dicen que se encuentra estable, pero el pronóstico sigue siendo reservado- dijo la reina
-Mi padre no se dejará vencer, sé que luchará por su vida- dijo Vilandra que recién entraba luego de la plática con su esposo
-Lo sé- respondió la reina –sólo espero que recapacite- dijo mientras pasaba una mano por su cabello -¿Y Vegeta?- preguntó con preocupación
Vilandra se sentó junto a su madre y hermana –estará bien en un par de horas- respondió la coliblanca
-¿Qué sigue ahora Vili? ¿Cuál es el plan?- preguntó Odette
La emperatriz emitió un suspiro y se encogió de hombros –primero Vegeta debe recuperarse y... como nuestro padre ya no es el rey, tú y Vegeta deben ser coronados como el nuevo rey y reina de los saiyajin… pero antes y cuando esto termine veré lo de la ejecución de Kaleb junto con sus seguidores y… bueno… ya pensaremos qué más hacer- respondió ella
-CONTINUARÁ-
Parece que el rey… bueno, ex rey ya entró en razón pero… ¿Qué significan las advertencias de los dioses? Por cierto, los recuerdos de Vegeta papá los pueden leer completos en mi otro fic "Recuerdos de la infancia" el cual incluye el final que da inicio a Dragon Ball, osea, la destrucción del planeta Vegeta, y el final que da inicio a este UA
¿Qué sucederá ahora? Porque Kaleb está quien sabe dónde haciendo tratos con quién sabe quién… pero en fin, nos leemos en el siguiente capi
¿reviews?
