Fe de Erratas:

Ayer descubrí que Elizabeth tenía 12 años cuando se encontró por primera vez con Will, y si pasaron luego 8 años…, bueno, ya tendría 20 años, ¿no?

Capítulo 37: El Porqué de la Falsa Identidad

Isabel Jacobson, vestida con ropas de dormir masculinas, se acostó en su mullida y enorme cama para descansar de aquel tumultuoso día y tratar así de dormir hasta la mañana siguiente.

Isabel suspiró cansada y algo molesta, hasta para dormir tenía que seguir representando su papel del almirante George Jacobson. A decir verdad, ya se estaba cansando de toda aquella farsa, de no poder decirle a su amigo James lo mucho que lo amaba, de no poder vivir una vida normal como toda mujer que se precie… Suspiró nuevamente, daba gracias que la suerte le sonriera una vez más y le haya puesto fácilmente en su camino al capitán Jack Sparrow. Por fin acabaría con el último de los piratas responsables del asesinato de su pequeña familia. Suspiró otra vez y se revolvió en la cama. ¿Cuándo lo mataría? No lo sabía, pero lo que sí sabía era que primero tenía que romper la maldición que había caído sobre ese sujeto, pues de otra manera, sabía que James jamás la perdonaría si a quien mataba era a su amada "Katrina Watson". Jack tenía que, forzosamente, convertirse nuevamente en un hombre para que James volviera a la normalidad.

Isabel volvió a removerse en la cama, y al darse cuenta de que no tenía sueño, se levantó para dar una caminata en su amplia habitación hasta que le diera sueño.

Caminó descalza por todo el salón, deteniéndose de tanto en tanto para ver uno que otro recuerdo de su triste pasado. Vio el cuadro de su familia: ella, sus padres y su hermano gemelo. En aquel entonces, allí, ella tendría unos 8 años de edad, justo unos meses antes de que ellos murieran. Su madre era hermosa y simpática, su padre era un hombre sabio y bondadoso, y su hermano era un completo demonio, pero un demonio muy querible.

Isabel cerró sus ojos con fuerza, tratando de reprimir sus deseos de llorar, debía comportarse como un hombre. Los cuatro iban rumbo a las Américas para ser parte de la colonización, pero un barco pirata interceptó el navío mercante en que viajaban, y nada pudieron hacer al respecto. La muerte de su familia a mano de aquellos desalmados piratas fue terrible, abusaron y mataron de un disparo a su madre, a su padre lo degollaron y a su hermanito lo ahorcaron por pura diversión. Y ella había visto todo desde su escondite, absolutamente todo. ¿Cómo había hecho para escapar de aquel horrible final? No lo recordaba, pero sí recordaba todo el odio que comenzó a nacer en su pequeño corazón, quería vengarse de aquellos rufianes que había asesinado a sangre fría a su familia.

La joven almirante de 34 años dejó de mirar el cuadro de su familia y caminó hasta el siguiente retrato de tu querido tío Christian Jacobson, quien la había cuidado y apoyado en todo a lo largo de su vida. Entonces, los lejanos recuerdos volvieron a su mente

Isabel, luego de ser rescatada unos días después por otro barco mercante para entonces ser llevada a Lisboa, Portugal, fue adoptada por su tío, el doctor Christian Jacobson. Éste la llevó a una solitaria villa en España y allí permaneció ella, por un año completo en un mutismo total hasta que un día, se decidió a actuar. Le había costado muchísimo convencer a su tío, de ingresar a la Real Academia Naval para poder convertirse en un soldado y así vengar a su familia. El problema no sólo radicaba en la locura de la idea, sino que a las mujeres no se les permitía hacer ningún servicio militar, apenas las hijas de acaudalados lograban una mediana educación, pero ni ricas ni pobres lograban tener decisión y libertad sobre sus vidas y destinos. Sólo existían para casarse, servir al marido y tener hijos, no podían aspirar a seguir una carrera o profesión. Pero su tío, como veía la madurez y la tozudez de la niña, decidió apoyarla en todo.

Al comienzo fue difícil, pues acostumbrada a los modales propios de una niña de su edad, le resultó ardua la tarea de convertirse en un niño, cuyo nombre era George Jacobson. La idea de su tío consistía en hacerla pasar por un niño, y como Isabel jamás había salido de la mansión en donde vivía junto con él, a su tío no le costó nada decir a todos que era su sobrino el que se había salvado, y no su sobrina. Y así comenzó su vida haciéndose pasar como su hermano muerto George Jacobson, tubo que aprender a comportarse como niño, a sentir como niño, a vestirse como niño, terminó de aprender a leer, escribir y contar. Pasó un año de duro aprendizaje, pero al fin todos sus esfuerzos dieron fruto cuando fue aceptado como estudiante en la Escuela Naval. Para no ser descubierto, su tío también ingresó a dicha institución para hacerse cargo de las revisaciones médicas. Para no correr riesgos innecesarios, ella tenía que prescindir de las amistades, aunque se estuviera muriendo por la soledad.

Isabel dejó de mirar el retrato de su tío y sus ojos se posaron sobre su diploma y varias medallas y sonrió. Sus seis años en la Academia habían sido muy extraños, confusos recuerdos de tristezas y alegrías, de conocimientos invaluables y crecimiento personal. Allí vivió acosada por sus compañeros, quienes envidiaban su intelecto y rectitud, sus profesores se enorgullecían de ser su mejor alumno, pero las pruebas físicas habían sido una verdadera tortura para su femenina fuerza muscular, pero ella no se había dado por vencida, se había esforzado para lograr sus metas, y la fuerza y la velocidad fueron parte de sus habilidades combativas. Pero lo que más le gustó de la Academia, fue conocer a su único amigo, James Norrington, quien en un principio, había sido uno de sus más acérrimos enemigos. Gracias a un incidente con sus compañeros, James, sintiendose culpable, le había ofrecido su incondicional amistad y apoyo, pasando a ser un héroe frente a los infantiles ojos de Isabel. Y desde aquel día, el muchacho siempre la defendería de sus nada amistosos compañeros de clase, sin saber siquiera que su amigo era en realidad una niña.

La oficial se quedó pensativa por unos momentos, recordando el día en que James, con sus 16 años recientemente cumplidos, tuvo que partir de Inglaterra en un barco militar, rumbo a su primer viaje como oficial raso. Aquella mañana, ella casi le había confesado su verdadera identidad, ansiosa por contarle cuanto lo amaba en realidad, pero no pudo hacerlo, su venganza estaba antes que su propia vida.

Luego, cuando ella cumplió los 16 años, tuvo la gran suerte de viajar en el mismo navío militar que su amigo, y por supuesto, su tío la acompañaba como médico de a bordo. Pero luego de unos meses de navegación, lo que tuvo que ser un tranquilo viaje de preparación, se convirtió en un viaje de terror al ser atacados por un barco pirata en un día tormentoso. Todos los tripulantes de la fragata pelearon con valentía, pero algo impensado ocurrió. Isabel, por querer evitar que una bala impactara en su amigo James, lo empujó para ser ella quien la recibiera, cayendo entonces al embravecido mar. Su amigo, al ver lo ocurrido, también se lanzó al agua para rescatarlo, aunque aquella acción significara morir ahogado.

El mar, encrespado, no dejó que los dos náufragos pudieran volver a subir a bordo de su barco, por lo tanto, fueron arrastrados por la corriente hasta una isla desierta, y allí, cuando James Norrington quiso vendarle la herida de bala, supo que su gran amigo George Jacobson, no era un hombre, sino una mujer.

Isabel no tubo que darle muchas explicaciones a James porque éste sabía, por lo que ella le había contado en los años anteriores, el motivo de su presencia en la milicia naval, lo cual, era la venganza. El que su amigo fuese una mujer, lo había sorprendido bastante, pero después de todo, seguía siendo la misma persona que había conocido todos esos años, seguía siendo su mejor amigo.

Pasaron algunos días antes de que ambos fueran rescatados por su propia embarcación, James Norrington le había prometido a Isabel que guardaría con su vida el secreto de su verdadera identidad. Ella no tenía una herida grave, y para que los demás no notaran algo "raro" en ella, James le había prestado parte de sus ropas.

En un principio, el tío de Isabel, Christian Jacobson, no le había gustado que Norrington supiera de la verdadera identidad de su sobrina, pero al ver que era una persona de confiar y un buen amigo de Isabel, lo aceptó como tal.

Pasaron los años, su único amigo había partido hacia Port Royal y la carrera de George Jacobson fue un éxito total para su edad, gracias a su inteligencia, valentía y sagacidad, había subido rápidamente grado por grado hasta alcanzar el más alto rango de la armada naval: el almirantazgo. Durante aquellos años, ella logró investigar los nombres de todos los piratas que habían atacado a "La Gaviota", el navío mercantil en el que ella y su familia habían viajado hacia América y fueron atacados. Con los nombres escritos en unos archivos, comenzó a buscarlos uno por uno y a hacerlos pagar por la muerte de su querida familia, y ahora, el último de los piratas estaba allí en su casa, y aquel pirata era nada más ni nada menos, que el capitán Jack Sparrow, ahora convertido en una mujercita atolondrada llamada "Katrina Watson", de quien Norrington estaba enamorado.

Isabel bufó fastidiada, sí, estaba celosa, ¿y qué?, lo había estado muchas veces desde los 15 años, y sabía que nada podía hacer, ya que había hecho una elección en su vida, y lo malo de aparentar ser un hombre, era que no podía casarse más que con una mujer o vivir sola y callar para siempre lo que sentía por James. Su simulada vida era una soledad torturadora, a sus 34 años de edad jamás había besado a nadie, y por consiguiente, jamás había estado con un hombre.

Odiaba y detestaba a "Katrina Watson" por hacer sufrir a su amado, y los mismos sentimientos iban para Elizabeth Swann, ya que desde que había sabido por las cartas de James, que éste quería casarse con ella para luego ser rotundamente rechazado, había despreciado a esa mujer.

¡Oh! ¡Cómo le hubiera gustado confesarle su amor! Pero no podía, su venganza estaba primero… ¿Y qué haría luego de matar a todos aquellos sucios piratas? Bueno, Isabel había pensado con ser fiel a sus sentimientos y contárselos a James Norrington, entonces ambos huirían hacia América y vivirían juntos para siempre en la reciente ciudad de Nueva York, donde nadie los reconociera. ¿Pero acaso él sentía lo mismo que ella? No lo sabía, pero contaba con que así fuera, ya que su vida no tendría más sentido después de haber completado su venganza.

Isabel Jacobson, alias, George Jacobson, se dirigió hacia su cama para dormir luego de que revisara que todo estuviera bien cerrado y no permitiera entrar a nadie. Y mientras se acostaba, había tomado una gran decisión respecto a la maldición de Jack Sparrow.

Era el otro día, y nuestros cuatro protagonistas se encontraban desayunando en la enorme sala que hacía de comedor, James, ya mucho más repuesto, miraba con desaprobación a Will y a Elizabeth mientras peleaban con "Katrina" para arrebatarle los licores que éste había sacado sin permiso de la alacena.

-¡¿Pero cómo se te ocurre desayunar con Vodka, Jack?! –se quejaba la joven Swann mientras trataba de quitarle dicha botella.

-¡Ssshiiit…! Aquí me llamo "Katrina", Elizabeth, no lo olvides –le advirtió este mientras abría la botella y se llevaba el fuerte líquido hacia su garganta.

-Eso lo dices cuando te conviene, ¿verdad? –se quejó Will.

-Exacto –asintió, incorregible.

Y sin que a Jack le diera tiempo para reaccionar, James Norrington le arrebató la bebida y le dijo:

-Recuerda que como "Katrina Watson", respondes como mi prometida, por lo tanto: ¡NA-DA DE RON! –y le quitó la botella.

-Pero si esto no es ron, es vodka.

-Es lo mismo.

-No, porque aparte de tener nombres diferentes, el ron está hecho de caña de azúcar y el vodka está hecho de centeno, por lo tanto, tu sentencia no me vale –y le arrebató la botella para llevársela a los labios.

-¡También va para el vodka! –insistió el comodoro mientras le volvía a quitar dicho elemento.

Jack Sparrow frunció el entrecejo, e inmediatamente sacó otra botella de entre sus ropas y se llevó nuevamente el contenido hacia su garganta ante las miradas estupefactas de los otros tres.

-¡Te dije que nada de Vodka ni nada de ron! –se molestó su "Prometido".

-Pero no objetaste nada contra el Jerez –arguyó triunfante el pirata.

-¡También el Jerez! –exclamó con la paciencia ya agotada y le volvía a quitar la botella, pero Jack sacó inmediatamente otra.

-¿Y eso qué es…? –preguntó fatigadamente James.

-¿Esto? Es Whisky, ¿quieres?

-No. ¿Qué más traes en tu vestido?

-¿A parte de mi cuerpo totalmente sexy? Bueno, a ver… -el dudoso capitán del "Perla Negra" hizo como que contara en su mente para luego contar con los dedos de su mano-, pues…: Absenta, Anís, Aguardiente, Brandy, Chicha, Cachaça, Champán, Cerveza, Cóctel, Hidromiel, Ginebra, Grappa, Orujo, Pisco, Ron, Sake, Sidra, Singani, Tepache, Tequila, Vino…, etc, etc, etc.

Todos miraron muy sorprendidos al capitán Jack Sparrow.

"¿Todo eso tenía Isabel en su alacena?" –se preguntó James un tanto confundido, no sabía nada de la afición de su amiga hacia la bebida.

-¿Y cómo escondes todo eso en tu vestido? –preguntó un curioso Will.

-¿No quieres venir a averiguarlo? –le preguntó seductoramente el inescrupuloso pirata haciéndole un provocativo guiño.

-¡¡Sí!! –exclamó feliz el muchacho con un brillo libidinoso en sus ojillos.

-¡¡Te voy a matar, William Turner!! –Gritó Elizabeth muerta de celos lanzándose contra su afligido novio.

Y mientras ellos dos armaban alboroto, James se mantenía pensativo con su nuevo descubrimiento sobre su amiga, y Jack aprovechaba para tomarse todo su contrabando, apareció el almirante George Jacobson y les dijo tranquilamente sin prestar atención a lo que sucedía en el elegante comedor:

-Debo anunciarles, damas y caballeros, que debido a los problemas que mi amigo James Norrington tiene para con ustedes, he decidido acompañarlos en su viaje y ayudarlo en todo lo que me sea posible –y dicho al hecho, George se marchó de allí totalmente imperturbable, dejando a todos completamente atónitos.

Notas de una Autora Descuidada:

¡Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien, yo por mi parte, estoy muy feliz por volver a mi escritura. Y sí, lo he pensado, voy a ser escritora.

Y bueno, ya conocen las razones de Isabel, ¿qué opinan? ¿Realmente Jack estuvo en el momento en que asesinaban a la familia de ella? ¿Tuvo algo que ver? ¿Alguna vez James sentirá algo más que amistad por su amiga?

¡Mil gracias por contarme de sus animalitos! ¡Jamás dejen de amarlos!

¡Bienvenida a mi fics KyroS Grimmauld Pukk! ¡Espero que te siga gustando! ¡Por supuesto que tus ideas serán bienvenidas para mí al igual que las ideas de las demás chicas! Yo veo cuál conviene más y la uso depende la situación que se vaya desarrollando.

Querida Aldi, casi le atinas.

Querida Jackelin, no te preocupes por el horario, con que me escribas aquí es suficiente para saber de ti, y no te enojes con tu papá, ¿sí?. (Pero ya veremos si podemos conectarnos algún día).

Querida Leo, George seguirá apareciendo. Y tenía que dejarles un mensaje a mis leales lectoras, era algo que les debía.

Querida Dafty, las aves son mi pasión y los gorriones son mis favoritos. ¡Ni cuenta me había dado con que el apellido de Jack significaba gorrión! Gracias por el dato. Y respira tranquila, chica, que Jack no es gay, pero como él no sabe que George es una mujer, pues…

Querida Luisa, no te preocupes, que no me he olvidado de la tripulación del "Perla", en el próximo capítulo los volverás a ver de nuevo… Y sí, habrán serias peleas, y confusiones…

Querida Luna, nadie sabe de la verdadera identidad de George (salvo James), así que de alguna manera, parece gay. Logré engañarlas de nuevo, ¿verdad?

Querida Janita, espero que así sea.

Bueno, me voy despidiendo, ¡saludos a todas!

Espero poder leer sus fics… No crean que no quiero, ¡es que no me da el tiempo! ¡Buuuuaaaaaah!

¡Sayounara Bye Bye!

Gabriella Yu