Ninguno de los personajes mencionados me pertenecen, salvo los que no conocen... los demás son propiedad de J. K. Rowling.
Capítulo XXXV
James estaba sentado en suelo de la torre de astronomía. Comía unos cuantos chocolates que le había robado a su buen amigo Remus. Miró el reloj y vio que las agujas marcaban las diez y diez.
-No vendrán. Entonces Guinibege Dumbledore esto es entre nosotros. – Pero la puerta se abrió dejando ver una sombra y haciendo que James se pusiera de pie al instante. Sorprendido realmente. - ¿qué haces aquí?
-Adivina. – Dijo despectivamente aquella persona.
-Tu no tienes que estar aquí.
-¿Por qué no? Creí que estarías aquí para saber más ¿no es así?
-¿Cómo sabes...
-Ese no es el punto. ¿quien diablos te crees para estar haciendo algo así.
-Mira, a ti es a quien no le interesa....
-Te equivocas. Si la investigas a ella, me estas investigando a mí. Estúpido.
-Snivellus, deja de meterte en las cosas de los demás. Puede irte muy mal.
-Escucha bien porque lo diré una sola vez. Nunca me he vengado de ti y de tus estúpidas bromitas solo porque Guin me lo ha pedido siempre.
-¿Desde cuando le dices Guin, tú? Rata de basurero. – Pero Snape no se contuvo más y se tiró encima de James tomándolo del cuello de la túnica.
-No te importa saber eso. Pero te lo diré. Ella es muy importante como para que un idiota de tu categoría o como tus amiguitos se estén metiendo en esto. Porque te aseguro que no sabes que profundo es este hoyo Potter, y puede que no tenga fondo. Así que ten cuidado... –Sin más, Snape dejó a James sujetándose el cuello y mirándolo con los ojos entrecerrados.
-Ya veremos quien se cae primero, Snivellus. – James sonrió maliciosamente. – Guinibege escondes un secreto muy grande y con este pequeño acto de tu amigo me han dado más ganas de saber que es.
James estaba a punto de salir de la torre de torre de astronomía, pero la puerta se volvió a abrir, dejando ver ahora, a las personas que él estaba esperando ver.
-James ¿Te retiras?
-Claro que no amigo. – James volvió al mismo lugar en donde había estado anteriormente. - ¿esperamos a alguien más? – Preguntó luego de ver a sus dos amigos.
-No creo. Kate no me dijo nada de que iba a venir. Dudo mucho que lo hagan.
-Es verdad. Además, Lily es su mejor amiga. No creo que haga algo para perjudicarla....
-¿a quien van a perjudicar ahora? – Preguntó una voz desde la puerta.
-A nadie Sam, no te preocupes. ¿Decidiste venir finalmente?
-Pues si. Guin es mi amiga pero eso no quita que nos esté ocultando cosas, además... he visto el anillo que me dijeron.
-Nosotras también lo vimos – Dijo Susan al entrar junto con Kate.
-Kate. ¿por qué no me dijiste que vendrías?
-Porque no estaba segura de hacerlo.
-Ahh. – James miró a su alrededor. Había tocado a cada una de esas personas. Sonrió débilmente.
-No creo que vengan Lily y Nick son muy unidos a ella. – Comentó James dando la vuelta y yendo a una carpeta que tenía en uno de los escritorios. – Miren, esto es lo que tengo para contarles. – Dijo mostrándoles a los presentes unas cuantas anotaciones.
-¿Qué es? – Preguntó Sam tomando el papel.
-Pues son algunas cosas que he averiguado de Guin. – Sam leyó lo que James había anotado.
-¿ella ha estado averiguando acerca de los fundadores de Hogwarts y sus herederos?
-Así parece. He revisado todos los libros que ella lleva leyendo y eso es lo que ha estado haciendo, desde que llegó este año.
-¿desde que llegó? – Exclamó Susan
-Así es.
-¿tienes lo que sabe acerca de esto?
-Pues no. Pero es lo que hay que averiguar.
Hermione estaba sentada a orillas del lago con un libro y unos apuntes en la mano. Había notado muy extraños a sus amigos y eso la ponía muy mal.
-Hola – Escuchó detrás de ella. Allí estaba James, en cuclillas junto a Hermione. – ¿Que haces?
-Nada en especial – Dijo ella cerrando de golpe sus apuntes. James sonrió.
-Ahh. Dime algo ¿qué es lo que tienes?
-¿A que te refieres?
-No lo sé. Has estado algo distinta desde que llegaste. Nos tienes a todos preocupados.
-No hay nada malo conmigo, de verdad. Es solo que... – Hermione se detuvo un momento. James no tenía el mismo color de ojos que Harry pero si la misma mirada penetrante e hipnotizante que él. – estuve enferma allí en Bauxbauton y, bueno. No me hace muy bien hacer lo que solía hacer antes.
-¿Cómo que?
-Como... correr por todos lados siendo perseguida por ustedes cuatro o jugar a largas y entretenidas peleas en la nieve.
-Ahhh – Volvió a decir james. - ¿puedo hacerte otra pregunta?
-Claro. – dijo Hermione con algo de temor.
-¿Tienes algún problema con Peter?
-Ya hablamos de eso. Es suficiente.... ¿quieres distraerme acaso?
-Como puedes pensar algo así de mi. ¿qué te hace pensar eso?
-El hecho de que Sirius y Remus están bajo la capa invisible escuchando nuestra conversación, James.
-¿cómo? – dijo James sumamente sorprendido. Hermione se paró y se encaminó hasta detrás del árbol en donde ella estaba apoyada y tiró, de la nada, apareciendo de repente Remus y Sirius muy sorprendidos.
-Les agradecería que dejaran de estar siguiéndome ¿quieren?
-¿cómo supiste que estaban allí? – Interrogó James corriendo tras de ella.
-Solo te diré que estoy acostumbrada a las capas invisibles, he estado demasiado tiempo bajo una, y puedo saber si hay alguna cerca. – Hermione se perdió de vista y James se volteó para ver a sus dos amigos
-¿Y? – Atinó simplemente James
-Pudimos leer algo.
-¿Qué cosa?
-Solamente nombre Prongs.
-¿qué nombres? Vamos hablen completo.
-Los nuestros amigo – Confirmó Remus. – Estaban el tuyo y el de Lily encabezando una especie de lista. Seguían los nuestros y el de Peter. Y junto a ellos había algo anotado.
-¿Algo como que? – James se sentó en el lugar que anteriormente había ocupado Hermione.
-algo así como... – Sirius intentó recordar las textuales palabras – "Terminado", o algo parecido a eso.
-¿Terminado? Me pregunto que querrá decir.
-Hay mas. Estaban los nombres de los demás. Susan. Estaba separado del resto, Sam y Nick estaban juntos y Kate estaba bajo una palabra.... ¿Cual era? – le preguntó a Sirius.
-"Error" – Dijo simplemente – Susan tenía una palabra que la continuaba.
-¿Cuál?
-"Desaparecida".
Hermione caminaba hacia la sala común. Estaba segura que James, Sirius y Remus estaban espiándola. Pero ella no podía decirles nada, eso había pactado con los de la orden.
-Pero ¿Quién les impide a ellos averiguar por su cuenta? – Se dijo a si misma con una sonrisa típica de Hermione Granger.
Llegó a la sala común y se encontró con Lily allí sentada. Estaba sola y leyendo un libro bastante grueso, de tapa roja a terciopelada.
-hola Guin ¿qué haces? – le dijo sin levantar la vista del libro.
-¿Estará en los genes? – Se preguntó en voz baja, pensando en como James se enamoró de Lily y Harry de ella siendo ambas tan iguales. – Hola Lils. ¿ocupada?
-Puff. – Dijo cerrando el libro. Y sonriendo.
-¿Sabes donde están las chicas?
-No se. Ni me importa
-¿Qué es peor par ti amiga, la ignorancia o el desinterés? – le preguntó con sarcasmo, Lily dejó escapar una sincera risa.
-Discutí con ellas Guin.
-¿por qué?
-Algunos problemas.
-Ahhh. Algunos problemas que no puedes contarme.
-Tu también tienes cosas que no me cuentas y creo que son tanto o peor que las mías. Y yo sigo leyendo un libro haciéndome la desentendida con tus problemas.
-Lily.
-No, Lily nada. Guinibege, somos las mejores amigas. Desde que te conocí en el tren nos hicimos inseparables pero aún así, desde que volviste de Bauxbauton estás cambiada, como si no fueras tu misma. No es que me queje pero... – Lily se puso de pie y dejó el libro en el sillón y se encaminó a las escaleras, antes de subir al primer escalón se detuvo, sin voltear a ver a Hermione dijo. – Creo que deberías confiar en mi, no te he dado motivos para que me mientas u ocultes cosas ¿No crees? – y sin más subió las escaleras.
-No es fácil, Lils. Puedo asegurarte que no lo es. – dijo Hermione mirando a las escaleras donde Lily se había perdido hacía unos segundos apenas.
Era ya de mañana, El desayuno estaba dando lugar en el salón comedor. Hermione comía cerca de los chicos de frente a la puerta, de tal forma que pudiera ver quien entra y quien sale. En uno de esos idas y venidas de los alumnos notó un par de ojos negros que la observaban desde la mesa de Slytherin. Alguien que desde que ella había entrado no le había bajado la vista.
-¿Dónde vas Guin? – Preguntó Nick al notar que su amiga se paraba de la mesa sin dejar de ver a la mesa de las serpientes.
-Solo... a la biblioteca a seguir con unos apuntes de HM. – Remus miró a su dos amigos. James había decidido no hacer partícipe a Peter de esto ya que al parecer Guinibege le tenía, por algún motivo, una especie de rencor. Sirius se volteó a ver a las chicas que también le prestaron atención a la extraña conducta de Hermione.
Nick, sin embargo miro hacia donde había estado mirando la chica desde que se sentó.
-Snape – Susurró. Lo bastante fuerte par que Lily lo escuchara. Y efectivamente, ella también levantó la vista. Pero para ese momento, Snape ya estaba atravesando la puerta de entrada detrás de Hermione.
-Déjala. Ella sabe lo que hace – Y sin más Lily volvió a su desayuno. Nick la miró desconfiado unos minutos y luego la imitó. Sin embargo el resto del grupo se juntó para opinar acerca de la actitud de Hermione sin haber notado siquiera los movimientos de Snape.
- - - - - - -
Severius caminaba por el pasillo por donde Hermione caminaba. La seguía de cerca, y Hermione al notarlo apresuró el paso.
-Podrías detenerte ya que me viste – Le dijo Snape alcanzándola corriendo y deteniéndola del brazo.
-No puedo, llego tarde a la biblioteca Snape. – Dijo secamente.
-No hay nadie en el pasillo niña. – Le dijo frío. Como siempre. Hermione miró a todos lados y sintió que el brazo dejaba de hacerle presión.
-¿y? – Le dijo ella. Había cambiado su tono de voz repentinamente acto que hizo que Snape sonriera de lado.
-Se lo advertí. ¿funcionó?
-A la perfección. Gracias Sev. Eres de mucha ayuda.
-No hay de que. Sabes que me gusta ayudarte.
-Oye, lamento lo del otro día.
-¿Eso? Ya pasó ¿recuerdas? Ahora volvemos a ser nosotros dos.
-Si pero...
-Olvídalo ¿quieres? Ya me explicaste lo que sucedió...
Flash Back
Hermione volvía a su sala común luego de haber presenciado ese desagradable momento. No podía soportar estar muy cerca de ellos, eso le hacía mal. Con solo pensar que habían muerto todos menos Remus y Susan...
Seguía caminando pero en un momento alguien la tomó del brazo y la jaló hacia un aula vacía.
-¿Qué demonios? – Dijo ella pero entonces le taparon la boca con una mano. Hermione se sintió desprotegida. Estaba frente a frente con uno de sus peores profesores.
-¿No gritaras? – Preguntó siseando. Ella negó con la cabeza. – Bien....
-¿Qué quieres? – Le dijo alejándose de él lo más posible. No quería tener nada que ver con esa persona.
-¿Qué tienes? No me digas que me tienes miedo.
-¿cómo?
-¿Acaso he hecho algo en el futuro para que me tengas ese sentimiento? – Hermione no dijo nada pero con el simple hecho e mirarla a los ojos se podía notar la duda en ella. – Tu me contaste lo que ibas a hacer. De seguro no lo recuerdas.
-¿tu y yo.... – Hermione cada vez iba más y más atrás hasta que su espalda dio contra la fría pared.
-Solo somos amigos. ¿No puedes recordarlo siquiera? – La chica notó la tristeza en su mirada. Al parecer era verdad lo que le decía.
-¿Severius? – Intentó recordar. – ¿Era por eso que tu me... bueno,
-¿yo que?
-No me tratabas muy bien que digamos.
-Eso es imposible, eres mi mejor amiga, tu me dijiste que viajarías al futuro, y yo te prometí que viviría para verte allí nuevamente. Hasta me dijiste como me llamaría para poder recordarte y reconocerte.... Hermione.
-No. – Hermione se arrodilló en el suelo. – No puede ser. Tu odias a los merodeadores. Tu nos has hecho la vida imposible desde que entramos en primer año. A Harry a Ron y a mi. Defiendes a Draco a toda costa.
-¿Harry, Ron, Draco? ¿quienes son esos?
-Solo se que debías ir al futuro a proteger al hijo del idiota de Potter, porque era el heredero número diez... ¿qué haces aquí entonces? – Hermione dudó unos momentos e contestar, no estaba segura de que hacer. Entonces siguió uno de los tantos concejos que Harry le había dado en su vida. "sigue tu corazón y no tanto a tu razón Mione"
-Hubo un error. Harry no el heredero, James sí.
-Valla. Con que ahora tendrá con que hacerse el importante de verdad. – Hermione sonrió. Recordaba algunas cosas de su infancia con él pero eran solo vagos recuerdos.
-Deberás ayudarme.
-En lo que necesites Guin.
-Necesito que me ayudes a recordar.
-Deberías recurrir a Lily, ella sabe más cosas que yo.
-¿Lily?
-Diablos. – Dijo intentando no perder la paciencia. – Lily, tu y yo. Somos los mejores amigos desde que estamos los tres en el EGEO.
-Por favor, con más razón debes ayudarme.
-Bien ,pero con una condición.
-¿cuál es?
-¿seré feliz con Merle?
-¿quién es Merle?
-Mi futura esposa, la hija de... olvídalo. Pero ¿nunca has escuchado hablar de Merle?
-Lo siento pero no. ¿Es acaso del EGEO?
-Así es. – Hermione bajó la vista - ¿qué tienes?
-Dentro de tres años, el EGEO será atacado. Muy pocas personas sobrevivirán, por no decir casi nada.
-¿C"MO? ¿quién fue el maldito...
-Adivina – Dijo simplemente.
-Voldemort.
-Exacto.
-Lo pagará con la vida. No permitiré que maten a Merle. Ella es la única que me ha querido de una forma distinta.
-Verás que haré todo lo posible para que no le pase nada. Para eso estoy aquí para que no pase nada de lo que ya pasó.
Fin del Flash Back
-Irás para navidad a casa ¿Verdad?
-Claro. Apolo ya ha avisado que regresaré.
-¿no irás a la fiesta del colegio'
-No lo se...
-No me digas que Black no te ha invitado.
-Pues para tu información, serpiente, SI me ha invitado – Le dijo golpeándolo con el dedo índice en el pecho
-¿Entonces?
-No voy con Sirius.
-Bien ... ¿por qué?
-Porque quiero que Sirius valla con Susan
-te repito ¿por qué? Black está hasta los hueso por ti. – Ambos habían comenzado a caminar por aquel pasillo terminando en los terrenos del colegio.
-Eso es lo que quiero cambiar. Sirius no puede fijarse en mi, no más.
-¿Y eso se debe?
-¿Qué esto un concurso de preguntas y respuestas?
-¿Un que?
-Olvídalo. – sonrió Hermione haciendo que Severius también lo hiciera. – eso se debe a que... bueno, yo...
-¿Estas de novia allí en el futuro? – Preguntó susurrando. – Estaban sentados a orillas del lago casi congelado por el frío que ya hacía.
-Algo así. En realidad estoy... casada.
-¿cómo? ¿cuando? ¿Por qué?
-De la única forma, hace como unos seis meses, y porque lo amo.
-¿Te crees chistosa?
-No, el caso es que en un futuro, Sirius y Susan estarán de novios. Y no puedo permitir que no lo estén porque yo estoy en el medio.
-¿Sabes bien en que momento?
-Me dijo Harry que a fines del año. Ellos serán los últimos en formalizar.
-¿quiénes estarán antes? – Preguntó Snape sabiendo de ante mano la respuesta.
-Se que Kate y Remus están así desde quinto, y que Lily Y James lo harán en cualquier momento. Pero no se nada acerca de Nick y Sam.
-Ellos se gustan, eso es obvio.
-Lo se... ¿De quien hablas?
-De Potter y Lily, también de Figg y Brench.
-Ya lo creo... – Hermione se quedó pensativa – Será mejor que vallamos a clases, ¿Qué tienes ahora?
-Encantamientos ¿tu? – Le dijo entregándole la mano para ayudarla a levantarse.
-Herbología.
-Bien entonces. Nos vemos en pociones.
-Claro serpiente.
-¡Deja de llamarme así!
-Me gusta. Te queda bien.
-Como tu digas, Atenea
-Hey...- Salió corriendo y se trepó a su espalda. Riendo junto a Severius
-Tu empezaste.
-Y no pienso terminarla.
Mientras esto pasaba un par de ojos miraban la escena contentos.
-Al menos ha comenzado a ser como antes. – Dijo el dueño de los ojos contento antes de meterse adentro.
