Hola chicas… y chicos… (Ya saben, por eso de que uno nunca sabe si hay alguno que lea jijiji) les traigo la actualización de esta historia. Sin agregar mucho, les recuerdo que la mayoría de los personajes que aparecen en esta historia no son míos, pertenecen a Naoko Takeushi.
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Volver a amar
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Capítulo 38
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—… por favor. Escucha lo que tengo que decir… Sólo escucha. No pido nada más. —suplico desesperado.
Dude un momento y él lo aprovecho para abrir completamente la puerta.
—Por favor…
Suspire cansada y molesta. Me cruce de brazos, sin moverme de la entrada.
— ¿No puedo entrar? —pregunto.
—Creí que no pedirías nada más que ser escuchado. Así que habla. —conteste completamente molesta.
—Está bien… sólo quería que estuviéramos, más cómodos.
—Yo estoy cómoda. Si tu no lo estas, poco me importa. —le dije recargándome en el marco.
—Bien… Quiero pedirte que por favor no culpes a Zafiro. —levante una ceja y casi estuve a punto de hablar cuando, él levanto una mano deteniéndome— Yo no mentí del todo sobre mi nombre… yo cambie mi nombre. Deje el nombre de Chiba por el de Shields. Hui de casa hace más de 10 años y no volví hasta ahora.
Lo mire con intriga…
—Zafiro jamás dijo que él era un Shields, todos ustedes lo asumieron.
—Pero pudo habérmelo dicho cuando… —comencé a reclamar.
—Ustedes comenzaron a salir. —me interrumpió, robando las palabras de mi boca— Eso es verdad… pero te pido que entiendas, que no te mintió.
—No mintió… pero me oculto la verdad.
—Tenou… estoy seguro de que tú sabes lo que es tener que guardar un secreto, que no es tuyo.
Ante esas palabras no pude reclamar nada. Baje mis bazos y me relaje un poco comprendiendo lo que quería decirme. Yo entendía.
—Si te sirve de algo, Zafiro planeaba llevarte a conocer a nuestro padre hoy.
La mirada que hasta hace un momento, tenía fija en el suelo. La dirigí a su rostro. Él me estaba sonriendo. Vi en sus ojos sinceridad, y no puede evitar sentir algo de alivio. La idea sobre que Zafiro me hubiera traicionado de repente se quebró. Y tuve unas ganas inmensas de verle, de hablarle y preguntarle ¿Qué había pasado esa tarde? ¿Por qué no había dicho antes? ¿Si cuando decía que me quería, no mentía? De repente él dio un paso atrás, y giro.
— ¿Zafiro? —pregunte ya no pudiendo retener la curiosidad.
—Lo envié a casa… no quería irse. Quería hablar contigo… pero sentí que si él venía, le habrías golpeado en cuanto lo vieras.
Sonreí y volví a bajar la mirada al suelo para evitar que viera mi rostro.
—No estoy en contra de que lo castigues un poco… —dijo de forma burlesca, por lo que imagine que también sonreía— Pero es un buen chico, y sé que te quiere bastante. Lo veo en sus ojos cuando habla de ti. —ante esas palabras, me fue imposible seguir sin verlo. Para mi sorpresa lo encontré nuevamente frente a mí y me sorprendí al verlo inclinado— Espero que puedas perdonarle… él es un idiota y es malo en casi todo.
No pude evitar sonreír ante lo que dijo. Seque mis lágrimas antes de que pudiera verlas y aunque al levantarse me encontró limpiándome con la manga de la chamarra, no dijo nada.
—Su único error fue tardar demasiado en decirte algo. Y sobre los Kou… Zafiro ni siquiera sabe que hizo mal. Tú sabes que ni él ni yo teníamos idea de que ellos representaban un peligro para ella.
Dio media vuelta y se fue. Quise preguntar sobre lo que dijo, pero supuse que los agentes debieron haberle dicho algo. Me quede ahí aun después de que saliera de mi campo de visión. Entre de nuevo a la casa y cerré la puerta. Camine a mi cuarto pensando en las palabras que me había dicho.
Al llegar a mi cuarto, me deje caer en la cama un poco más tranquila. Mi teléfono sonó y resistí el impuso de revisarlo. Aun cuando quería hablar y darle la oportunidad de explicarme a Zafiro, aun me sentía decepcionada. Pensando en lo que podría decirme y si debía perdonarle sin golpearlo, me quede dormida.
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—Por ahora no podemos hacer nada. Lo único que podemos hacer es esperar a que despierte mañana. Ella despertara más tranquila y estaremos todos aquí para tratar con ella. —hablo Saeko mirando a las hermanas Furuhata acomodarse junto a Serenity.
—Tienes razón. —Setsuna se levantó y alejándose de su esposo, camino hasta la cocina— No hay nada. —mencionó al ver el refrigerador vacío.
—Iré a comprar para preparar algo. —dijo Andrew caminando hacia la puerta.
—Te acompaño. —dijo Soshi levantándose.
Andrew y Soshi salieron del departamento, dejando a ambas mujeres en la cocina.
— ¿Paso algo más? —pregunto Setsuna a Saeko, en voz baja.
—Salgamos al balcón. —le pidió Saeko mirando a las chicas, esperando que estas no le escucharan.
Setsuna se dio cuenta de inmediato de su intención por lo que camino hasta su bolso y tomo una cajetilla de cigarros. Saeko le siguió hasta el balcón donde cerraron la puerta de vidrio, se recargaron en el barandal viendo hacia el interior.
—Los chicos que Furuhata trajo a vivir aquí, fueron los que trajeron a Seiya al edificio.
— ¿El nuevo socio del café…? Pero, Hotaru me dijo que ellos vienen de corea.
—Según Kirameki, son conocidos de los Kou.
Setsuna se atraganto con el humo y tocio varias veces ante de hablar.
— ¿Pero…? ¿Por qué Furuhata los trajo entonces? ¿Acaso no lo sabía?
—No lo sé. La verdad es que resulta extraño que los trajera aquí sabiéndolo. Todos sabemos lo protector que es con Serenity… para él es una de sus hermanas.
—Sí, tienes razón. —miro arriba, exhalo el humo y regreso su vista al frente— Espero que ella este bien, temo que la impresión de verlo le cause más daño que el que ya antes le hizo.
Ambas permanecieron en silencio. Cada una sumida en sus pensamientos. Después de todo, ambas no solo veían la Serenity como una paciente… para ambas mujeres con hijas de la edad, Serenity era una hija más. Setsuna la había conocido antes de que entrara en coma, su esposo y su hija hablaban de la joven con una sonrisa. Por lo que aun cuando nunca le vio en persona, supo de inmediato que la que vio en esa cama de hospital… no parecía la misma de la que tanto le hablaron.
Saeko no la conoció hasta que un colega no le pidiera ayuda con una paciente al que ya no podía tratar. Ambas mujeres suspiraron abiertamente.
— ¿Qué opinas sobre lo que hablábamos cuando llegaste?
— ¿Personal o Profesional?
—Ambas… —Setsuna dio otra calada al cigarro antes de apagarlo en el barandal.
—Creo que ella pudo haber encontrado apoyo, en el chico. Debido a trauma y la amnesia, sabes también como yo que entro en lo que se llama amnesia disociativa del tipo sistematizada. Olvido todo, desde que cualquiera que respondiera a "Kou" fue registrado en su memoria. Esa simple palabra y todo lo relacionado a ella, fue desechado como autoprotección. Pero al borrar eso, también perdió una parte de su identidad y fue por eso que a pesar de que no olvido quien era, le fue imposible reconocerse a sí misma. Y sin darle tiempo a nada, se le ofreció una nueva identidad, dando como resultado que se perdiera a un más.
—No había más opción. Todos querían protegerle.
—Lo sé. Fue por eso que yo apoyo esa iniciativa, aun sabiendo que podíamos dañar aún más su estado mental. Me dolía saber que podría dañarle, pero realmente creí que estando rodeada de sus amigos y gente que ella consideraba familia… podría salir adelante. Y no niego que lo hizo, avanzo… y en muy poco tiempo. Pero, también vi cómo se volvió buena en mentir a todos a su alrededor. Su motivación para avanzar no fue por sí misma, sino todos los que le rodeaba. En nuestras sesiones siempre decía que a pesar de estar rodeada por todos, seguía sentido la necesidad de correr. —se atraganto con sus palabras y bajo la mirada— Sae… ¿Y si me equivoque al decirle que era algo normal? Qué tal si de algún modo yo la forcé a ocultarse de todos. Obligándola a que cuando estuviera aquí… sola, pudiera dejar de mentirse a sí misma.
—Setsuna. No es tu culpa. Hiciste todo para ayudarle, ella tal vez quería a alguien que no la conociera de antes. Ella sabía que eras esposa de Soshi, aun cuando olvido gran parte… ella le recordaba a él. Todos vimos como ella se apegó bien a Haruka y las otras chicas. Recuerdas lo que comentaba. Que le gustaba estar con ellas por que no le veían con lastima. Pero ellas y ellos sabían la verdad tras Samuel Hino. Sólo que ella no lo sabía en un principio.
Setsuna se tranquilizó con las palabras de su amiga y sonrió.
—Profesionalmente, es por eso que mencionas que creo que ella pudo haber confiado en los Shields.
—Visto de ese modo, creo que suena lógico.
—Personalmente, creo que es algo bueno… pero esta situación no es conveniente. No creo que Serenity sepa que la persona en la que puede haber confiado, trajera a Seiya cerca de ella. Me preocupa, ¿Qué pasara cuando ella descubra eso? Claro suponiendo que lo recuerde. Ambas sabes que la posibilidad de que olvide este tiempo como Samuel Hino, es muy alta.
—Sí, algunos pacientes en situaciones similares olvidan debido a que recuerdan quienes son.
—Puede que cuando ella recupere su memoria y reconstruya a Serenity Tsukino, por lo que Samuel Hino desaparecerá. No por completo claro. Pero para ella, podría convertirse en alguien que conoció o que no.
—Físicamente ella está bien. Sus huesos sanaron hace mucho, al igual que sus lesiones... recupero bastante bien el peso perdido y anémicamente está bien.
—Pero mentalmente, es diferente.
—Volvamos, no creo que tarden mucho.
—Hay que acomodar en los cuartos. Supongo que también se quedaran.
—Si. Nuestras hijas están juntas.
Ambas entraron y se dirigieron a la segunda planta para acomodar todo. Al poco rato, Soshi y Drew, volvieron con varias bolsas. Por la expresión de ambos hombres, se vea claramente que habían estado discutiendo. Pero Saeko ni Setsuna dijeron nada.
Hicieron algo rápido y comieron en silencio, mientras observaban a la joven dormida en la sala. Ponto cayó la noche y todos, excepto las chicas, subieron.
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—Yo iré. —hablo el joven rubio, al ver que la puerta del copiloto se abría.
—No Minashiro. Iremos juntos. —dijo sentándose y abrochándose el cinturón.
—Sé que no soy el más indicado para decirte esto, pero necesitas descansar.
—No hasta que tenga la fecha del juicio.
—Ok, como quieres. —arranco el carro— Cuando tengamos la fecha. Y la tendremos. —aseguro— Espero verte más relajado.
—Sabes muy bien porque estoy así.
—Por qué es posible que Seiya Kou solo reciba una condena suave y que es posible que obtenga derecho a fianza.
—Él maldito infeliz tenía todo planeado. Nada está a su nombre, nadie lo reconoce como jefe. Los únicos que lo saben…
—Son un corrupto ministro y un drogadicto que tienen todo a nombre de ellos. —señalo lo obvio.
—Correcto.
—Antes creí que exagerabas con querer saber la verdad tras el incidente de su esposa. Ahora ya no creo eso.
—Su confección puede ser válida y de gran ayuda ante el juez y el jurado.
—Pero temes que no sea suficiente.
—Es un temor bastante fundado.
— ¿Qué crees que conteste Kou padre?
—No podremos obligarle, es por eso que le dije que lo pensara.
El trayecto hasta los juzgados continúo en silencio después de eso. Ambos hombres bajaron una vez llegaron. Las personas que les conocían, hacían reverencia al verlos y se sorprendieron un poco de verlos en ese lugar. Era raro ver a los jefes de divisiones, ir personalmente a ese lugar.
Llegaron hasta la oficina que deseaban y la secretaria al verlos, llamo de inmediato a su jefe para avisarle de la presencia de ambos hombres. A los segundos indico a los hombres que entran. Abrió la puerta para dejarles pasar, y la cerró.
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Desperté calmada, a pesar de que mis ojos estaban cubiertos de lágrimas. Y dentro de las lágrimas, había claridad. Una claridad que hacía mucho no sentía.
De pronto muchas de las cosas que había gritado ayer, tenían sentido. Parecía que por fin había unido la mayoría de las piezas del rompecabezas. Las lágrimas seguían rodando por mi rostro y yo, no hice el más mínimo intento de detenerlas o limpiarlas siquiera. Sentía que lo necesitaba para sanar.
Me encontré con que Mina estaba dormida a mi derecha y Rei a mi izquierda. Me moví para salir de ahí hasta levantarme por completo, dándome cuenta del lugar en el que estaba. Una sala. Tras el sofá un poco de luz se filtraba por alguna ventana. Pero esa misma luz, me hizo darme cuenta que aún no era de día.
Busque el reloj, no encontrándolo en mi primer intento. Ni en el segundo. Toque mi cabeza y cubrí con ambas manos mis ojos, no me dolía la cabeza. Sólo, intentaba encontrar las piezas faltantes. Llenar los vacíos que aún tenía.
Levante la cara y me gire un poco, descubrí mis ojos y lo encontré. El reloj, estaba ahí. Camine hasta que mi mano toco la pared bajo este.
Mire a mí alrededor otra vez, avance poco a poco sin despegar mi mano. Toque la barra de la cocina, la pared hasta la puerta. Mi mano se quedó un momento sobre la manija, pero no la gire. Simplemente seguí tocando. Llegue a la mesa donde había varios juegos de llaves y así, recorrí todo la planta baja, hasta a la puerta del balcón. La abrí y di un paso vacilante al exterior.
Observe el cielo casi negro, ser teñido por la cálida luz de la luna. Los recuerdos frescos del corto noviazgo y boda estaban claros. Pero aún más claros, estaban los recuerdos de cómo había aprendido a temer a la frase que siempre considere romántica.
—Hasta que la muerte nos separe… —susurre de forma autómata.
El cielo comenzó aclarar más y mire hacia abajo. Justo al parque del otro lado de la acera. Sonreí un poco, sintiendo lastima por mí misma. De cómo tontamente me había creído culpable de cada uno de los insultos, y golpes que recibía de él. De cómo había creído que me amaba, a pesar de todo el daño que me causaba. Justificando cada una de sus palabras y acciones, su frialdad.
Sentí odio a si mí, al recordar como pensaba que tal vez… esa era la forma correcta de amar. Haciéndome creer que el que me encerrara, me golpeara e insultara, fuera completamente normal. Recordando las palabras que muchas veces me repetía frente al espejo, mientras me cubría con maquillaje los golpes.
"No vives en un cuento de hadas, en la vida real no hay tiernas caricias y no todo son lindas palabras. Así es el verdadero amor."
Apreté el barandal hasta que mis manos dolieron.
Baje la mirada y cerré los ojos al recordar lo ilusionada que estaba cuando me entere del embarazo, pensando que un hijo nos uniría más. Pero nada lo haría.
"No más, no volveré a agacharme ante nadie. Le regresare todo el daño que me hizo. No soy débil, ya no más."
Pensé y me repetí internamente… Levante la mirada al sentir que las lágrimas luchaban por salir. Pero las parpadee, mire hacia el frente. Sin importar que, me prometí que haría lo que fuera con tal de avanzar hacia delante. Saldría adelante, podía hacerlo, tenía que hacerlo… mire el cielo completamente claro.
—Serenity. —me llamo alguien a mi espalda.
Me gire y observe a alguien que reconocí por las fotos que mi doctor y su hija, me mostraron.
—Señora, Tomoe. —susurre haciéndola sonreír.
—Setsuna está bien. ¿Cómo te encuentras? —pregunto amablemente.
—Bien.
—Ven, vamos a tomar un té. Sae debe estar calentando agua.
Dude un momento antes de aceptar su invitación.
—Tal vez no lo recuerdes, pero soy psicóloga. Tu psicóloga. —señalo tocando mi hombro, empujándome suavemente en dirección a la cocina.
—No, no recuerdo eso.
— ¿Eso?... ¿Entonces recordaste algo?
Llegamos a la cocina justo cuando una mujer mayor giraba con la tetera en mano. Le mire y reconocí. Poco después de que los policías vinieran por primera vez, el Dr. Tomoe había sido transferido y ella había tomado su lugar.
—Dra. Mizuno. —susurre sorprendida al verla.
—Veo que me recuerdas… —dijo con una sonrisa.
Asentí y me senté en un banco de la barra. La madre de Hotaru se sentó a mi lado y la Doctora, sirvió tres tazas de té.
— ¿Cómo está tu cabeza? —pregunto ofreciéndome la taza. Al ver que no conteste, agrego— ¿Ya no duele? Ayer tuviste un ataque y tuvimos que sedarte. —guardo silencio y espero a un poco antes de hablar otra vez— ¿Qué es lo último que recuerdas?
Ambas tomaron té, yo les imite.
—Yo recuerdo que un día, el Dr. Tomoe no fue. Me dijeron que tendría otro médico debido a un problema legal. Usted llego y platicaba conmigo, recuerdo que dijo que en cuanto estuviera mejor sería dada de alta.
— ¿Recuerdas como llegaste al hospital? —pregunto la madre de Hotaru.
La Doctora saco un paquete de galletas y las vacío en un plato. Lo deslizo por la barra hasta dejarlo en medio, tomo una.
—Yo, caí por las escaleras. —dije suavemente.
Tome algunas galletas viendo como ambas fruncían el ceño, ante mi respuesta.
— ¿Te caíste? … ¿Segura? —pregunto de forma inquisidora la mujer a mi lado.
—Serenity… ¿Tú…? —la Dra. Se veía algo nerviosa.
—Seiya no me empujo. —conteste viéndola a los ojos.
— ¿Lo recuerdas…? —pregunto tristemente.
Asentí mordiendo una galleta.
—Estaba huyendo de él, pero tropecé y caí. Después de eso, desperté en el hospital y una enfermera llamo al Dr. Tomoe. Dijeron que estuve en coma pero yo no recordaba nada… después de eso, tengo algunos recuerdos pero es como si todo estuviera confuso.
— ¿Qué hay de como conociste a mi esposo?
— ¿Quiere saber sobre mi embarazo? Le busque porque quería tener un hijo… —se sorprendió ante mi pregunta— Yo recuerdo, lo que la enfermera me dijo. Yo, lo perdí. —dije suavemente— No pude protegerlo.
—Tu estado, era crítico. Los golpes que sufriste en la caída, sumado al estado de desnutrición en el que te encontrabas…
—Lo sé. —levante la mirada llena de lágrimas que me forzaba por detener. —pero ahora también sé, que fui una tonta al permanecer a su lado.
Ambas se quedaron en silencio, supuse que no sabían que decir ante lo que mencioné.
—Sobre lo de ayer…
—No recuerdo mucho. Sé que le vi. Luego… no lo tengo claro, sé que alguien me abrazo y alejo de él. Usted y el Dr. Tomoe llegaron y yo me puse a gritar como loca.
—Te preguntare algo, puede que sea o no importante. ¿Conoces a Samuel Hino?
Repetí el nombre en mi cabeza, me sonaba. Pero no podía lograr recordar. Negué.
— ¿Es alguien importante?
—No te preocupes, es normal. Los recuerdos perdidos volvieron y tu cerebro esta algo sobrecargado debió a eso. Me alegra que estés tomándolo tan tranquila, me preocupaba que te pusieras mal.
Acaricio mi cabello y sonrió tiernamente. Por alguna razón, esa imagen destello en mi cabeza, supe que no era la primera vez que ella me dedicaba esa expresión.
—Por ahora come, hablaremos con calma después. —menciono la Doctora.
—Seiya… ¿Dónde está? —pregunte poniendo las manos en mi regazo.
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— ¿Dónde está? —pregunto alguien desde arriba al mismo tiempo que yo.
Los pasos presurosos resonaron en los escalones y pronto, quedo ante nosotras un joven. Un joven que yo conocía bien.
— ¿Andrew? —dije algo sorprendida.
— ¿Qué pasa? —preguntaron perezosamente ambas hermanas, levantándose y tallando sus ojos entre bostezos.
Recordé entonces que ellas estaban aquí. Era casi obvio que Andrew estaría también. Me miro entre asustado y preocupado, alzo sus brazos en un intento de querer abrazarme pero de inmediato los bajo.
Sonreí, me recordó al chico que vi la primera vez, en las vacaciones donde mis amigas me lo presentaron.
— ¿Cómo estás? —pregunto nervioso.
—Veo que esa es la pregunta del día.
—Estábamos platicando, hasta hace un momento. —señalo la Dra.
—Lo siento.
Ambas, Rei y Mina, se levantaron. Me miraron y les sonreí, las dos se acercaron a mí y me abrazaron. En el proceso de preguntas que a duras penas podía entender, me asfixiaban, pero me sentía feliz. Muy feliz, estando a su lado.
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—Él. Mi hijo, no pudo hacer eso. —repitió atónita Diana.
—Lo hizo Diana, me lo dijo a la cara. Yo tampoco podía creerlo, pero el odio en sus ojos…
—Hay que llamar al abogado, él tiene que sacar a Taiki y Seiya. —la mujer se levantó y camino hasta el escritorio, donde se encontraba el teléfono.
—No le llames. —dijo firmemente Taichi.
— ¿Ya está con ellos? —pregunto casi segura.
—No. —confeso tomando un trago más de whisky— No moveré un dedo para ayudar a ninguno de ellos.
La sorpresa ante esa declaración dejo a Diana aturdida. Su boca se había abierto pero ninguna palabra salía de ella.
— ¿Cómo puedes…? —reclamo al recuperar el habla.
—No defenderé lo que hicieron. Si contrato a un abogado, estaré aceptando lo que ambos hicieron… y eso jamás lo hare.
—Pero son tus hijos, no puedes simplemente dejar que…
— ¿Dejar que?... ¿Qué paguen por lo que hicieron? —Taichi dejo caer al suelo el vaso de whisky, en su prisa por levantarse y mirar a Diana— Me estas pidiendo que solape lo que hicieron… si llamo al abogado, será para sacarles de mi testamento y comunicarle que testificare contra ambos. —Taichi se dio la vuelta cuando vio que Diana ya no diría más.
Salió del despacho para encontrar a Yaten junto a la puerta. Por su semblante, pudo notar que había escuchado lo que le dijo a su madre. Pero también vio que él no le pediría lo mismo que Diana había pedido. Sin decirle nada continúo su camino por el pasillo hasta desaparecer de la vista de Yaten.
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La fecha había sido establecida y estaba segura que la prensa no tardaría en saber todo. Además de eso, había recibido la llamada de confirmación de que ambos médicos y la psicóloga estaban junto a la testigo A. Estaba seguro que era cuestión de horas para que incluso los Moon llegaran a Japón. Todo estaba pasando más rápido de lo que pensaba, pero al mismo tiempo quería terminara de una vez con todo.
Suspire cansado, los últimos días habían sido agotadores. Me recargue en la silla y mire por la puerta abierta de mi oficina, a todos mis chicos y los de Minashiro, andar de un lado a otro. Cerré los ojos un momento. Aun debía esperar a que fuera evaluada psicológicamente para saber cómo estaba y si podría llegar a participar en el juicio.
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Serenity había desayunado junto a todos. Y sonreído frente a ellos de forma tan natural que comenzó a dolerle. Al terminar se levantó y entro al baño, viendo por primera vez su reflejo. Levemente sorprendida ante lo que le mostraba, se sintió por segunda vez como una desconocida.
Su cabeza comenzó a doler y se mareo, evitando caer debido a que uno de sus hombros golpeo la pared. Su cuerpo se resbalo por la pared cuando sus rodillas se doblaron y cayó hasta el suelo.
—Eso, sí que me tomo desprevenida. —susurro respirando profundamente para así calmarse.
Era consciente de que su aspecto debía haber cambiado, pero el cabello aún más corto que antes y teñido de negro era bastante radical. Ese hecho le hizo fijarse un poco en lo que llevaba puesto. Toco sus oídos y no encontró aretes, en sus manos no llevaba anillos, ni pulseras en sus muñecas, ni collares. Ella adoraba esas cosas, miro su ropa y encontró algo que nunca en su vida podría haberse puesto por voluntad propia. Y no porque no era de su gusto, ni porque la ropa era no poco, sino nada femenina.
La ropa era evidentemente de hombre. Se levantó del suelo y abrió la puerta abruptamente.
— ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que desperté…? —pregunto a nadie en general.
Todos voltearon a verle y se miraron entre ellos antes de darle una respuesta.
—Casi un año.
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Desperté cuando mi teléfono sonó de modo insistente. Con los ojos cerrados y a tientas lo tome y conteste.
—Diga…
— ¿Qué demonios haces dormido cuando tenemos un lio aquí? El maestro te está buscando como loco, es mejor que vengas de inmediato. Los teléfonos están a reventar y aun cuando estamos deteniendo la noticia, los noticieros están mencionado algo.
—Mierda… —dije saliendo de la cama de un salto.
No conteste, deje caer el teléfono en la cama y tome lo primero que encontré para vestirme mientras que agarraba lo necesario para volver a la editorial. Mire la hora y maldecí por segunda ocasión. Mire las llamadas perdidas y los mensajes, encontrando entre ellos llamadas del señor Kirameki. Maldecí guardando mi teléfono y cerrando la casa.
Anoche no recordaba ni como había llegado a casa. Solo sabía que había salido de la comisaria con la información que la policía dejaría filtrarse a la prensa. La había llevado hasta la editorial del periódico donde uno de mis maestros trabajaba. Gracias a esa información, la tormenta se había desatado en las oficinas de redacción, dentro del caos mi maestro me había obligado a ayudar y después de eso… nada. Estaba seguro que alguien se ofreció a llevarme, pero no estaba seguro de quien.
En el camino mi teléfono volvió a sonar pero le ignore. No quería que el maestro me gritara por teléfono y luego en persona.
—Maldición, y yo que quería ver como estaba ella.
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A pesar de que Nii-sama me había convencido de irme y dejarle hablar a solas con ella… hoy era otro día. Y como habría prometido, ese día había esperado pacientemente por su llamada. Me la había pasado en mi habitación caminado de un lado a otro, mientras observaba el teléfono en mi cama. Pero por más que las horas pasaban, Haru… no había llamado.
Mantuve la calma debido a que Nii-sama no había llegado a casa… pero cuando él llego. Ya bastante noche, y por su cara no puede evitar que no le había ido tan bien como quería yo.
Camine y quise pasar a su lado por la puerta. Pero Nii-sama me había agarrado del brazo.
— ¿Adónde vas?
— ¿No es obvio?
—Dale tiempo. Ella escucho lo mi explicación, ahora dejale pensar. —al saber que si había hablado con Haru, sentí un poco de calma.
Pero la inquietud no desapareció por completo. Aun quería ir a verle.
—Quedate aquí y espera. —sonrió al soltarme el brazo y me revolvió el cabello— Tenou entendió un poco, y por su cara estoy seguro de que te llamara.
Le mire esperanzado. Nii-sama no me mentía. Podía verlo en sus ojos.
—Deja que se calme un poco, si vas ahora mismo estoy seguro que te golpeara… —dio media vuelta y cuando pensé que se iría, se detuvo— Bueno, creo que aun después de estar calmada te golpeara.
Sonreí y cerré la puerta cuando le vi continuar su camino hacia su cuarto. Me deje caer en la cama, junto a mi teléfono esperando por que hablara. Sonreí cuando una idea vino a mí. Tome mi teléfono marque, cobraría un favor y haría algo que jamás pensé hacer.
Termine la llamada más rápido de lo que pensé. Apague la lámpara en mi cómoda, le dejaría por este día. Eso es lo que había pensado ayer, pero hoy era otro día y no había podido evitar levantarme aun antes de que mi alarma sonara. Me bañe, me vestí y salí antes que mi padre o Nii-sama se levantara.
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Holo… chicos y chicas del coro… ¿Cómo están? Yo aquí ya un poco más tranquila. Me volví a enfermar debido a una granizada. T.T pero bueno dejando eso de lado, realmente quiero leer sus rw sobre este capítulo (el cual debo mencionar es aún más largo que el anterior XD)
Ahora hablando de rw, comenzare a contestar los rw del capítulo anterior.
Flor.
Hola flor… Sip, ya todo se está aclarando poco a poco. Pues pronto, pronto no se Jajaja. Me alegra que te gustara el capítulo y espero que este también te guste. Besos para ti también, cuídate mucho y espero leerte.
Rosse linda.
Holoooo yo feliz porque por fin leíste Orenji Moon. Jajajaja no tengo ni la más remota idea jajajaja. Bastante creo yo. Ahhhh todas me piden muerte a Seiya y yo simplemente les digo que realmente no tengo planeado matarle, el matar a un villano es algo que no me parece del todo correcto. Al menos no con este tipo de villano. Yo como sabes soy más sádica y prefiero que sufra. Sip era Haruka. Aquí claro te diré a quien vio. Pues no le contara todo pero le hará replantearse lo de sentirse traicionada. Besos Rosse linda.
Lunabsc.
Jajaja gracias. Ohhh yo lo pase solo trabajando Jajaja. Si, las palabras de dar desconcertaron a muchos por no decir a todos. Pero pensé en una razón para justificar eso. Jajaja todos queremos eso. Gracias por los buenos deseos brujita. Te mando muchos, pero muchos besos.
Chat'de'Lune.
Jajajaja. A donde te fuiste que no me invitaste jajajaja. Jajaja. Ya era hora de saber quién era. Tranquila, hay que esperar el juicio. Jajajaja dudo que se pueda tener unas vacaciones en hospital Jajaja. Por lo menos mis estancias ahí jamás fueron como vacaciones Jajaja. La decepción no le dejo ser ruda. Recuerda que desde el inicio Sam/Serenity y Kenji les dijeron a los hermanos, que ella era buena pero que estaba dolida. Que no se guiaran por su forma tosca. Jajaja. Vaya, creo que eres la primera que dice eso sobre la perdía del bebe. Algunas decían algo que bien es cierto, sobre que el niño no tenía la culpa y el otro que comentaban, era que obvio lo perdió por todo lo que sufrió. Pero ninguna había dicho lo que vos, lo cual debo decir que también es algo que yo pensaba. Sip es hermano pero eso no lo saben ni Dar ni Zaf. Jajajaja no pensé en esa situación de "mira él es vuestro tío padrastro" jajajaja. En este capítulo veras que Setsuna no es la que promete eso ¬¬. Jajajaja el ejercicio es bueno, sobre todo los que son cardio jajajaja. Jajajaja ok, esperara a que vuelvas a donde hay Jajaja. Besos Chat.
Selene 333.
Eli linda. Lo se jajajaja. Pero sé que la lees y eso es lo que importa. Claro que me gustaría saber qué piensas mientras lees esta pero sé que el tiempo no siempre te da. Juntate con elefantes Jajaja. Jajaja creo que no te gustara que no recuerde a sam hino. Jajajaja. Y por lo mismo ya no sabrán que tanto oculta. Jajaja. Jajaja creo que es inevitable llegar a sentirse sola aun cuando se está acompañado. Puede que lo haga después de la conversación que tiene en este capítulo. El orgullo es muy mal consejero. Jajaja algo así pasara aquí. Ahhhh O_o yo creo que no quiero contestar eso porque no creo que me vaya bien cuando leas esa parte. No Yaten está libre de culpa. Besos para ti Eli. Cuídate. Espero leerte luego. Aquí o por el otro lado jijijiji.
Ligthangel.
Mari… Marie… Mariela. Hay pobre de mí Jajaja. Ok no. Pues no sabe todo pero sí que sospecha. ¿Porque le recriminaría a Mamoru…? Él no sabe que es su hermano. Jajaja. ¿Por qué buscaría sangre? Jajajaja no le preocupa. Jajajaja es justo. Mi Yaten no hizo nada, el creía en sus hermanos pero sus hermanos eran unos jfjskljf. Taiki si sabe pero es algo tonto y no vio que su hermano le manipulaba. No se matara. Jajajaja. Claro que quiere pero al inicio del capítulo veras que no fue él, el que hablo con ella. Claro, la dejaron cerca de él por lo que se corría el riego de que se toparan en algún lugar. Por eso es que optaron por cambiarle de sexo para que si eso pasaba no fuera fácilmente confundida o reconocida. Es obvio que pasaría. Ella no quería preocuparles y si se quejaba o siquiera decía que las pesadillas volvieron o que se sentía incomoda, de la nada tenía miedo y eso, les preocuparía y comenzarían a tratarle como lo que era… una víctima. Ella no quería eso. Setsuna explica algo de eso en este cap. Jajaja creo que me reclamaras al igual que Selene 333. Que es lo que querías que querías más sangriento y retorcido? Mi ardilla no se quedó sin maldad. Eso jamás pasara. Ya le explique a Rosse en una publicación que hizo en mi biografía mis gustos y mi tipo de romanticismo. Que de Orenji… si lo recuerdo. Jajaja creo que repetiré lo que te dije en los rw de Orenji, DEJA DE TOMAR ESE TÉ Jajajajaja. Creo que nadie de las que lee esta fic estaría en el club de amamos a los kou jajajaja. Besos.
Miriam Ortiz.
Gracias a ti. Yo siempre contesto Jajaja claro cuando se puede… no puedo responder preguntas que den spoiler Jajaja. Básicamente porque soy bien evil Jajaja no te crea, es para leen los que sigue. Una prueba… no lo había visto como eso… aunque no sé si pueda ser visto de esa forma… jajajaja. Besos para ti también. Espero leerte después y que te guste este capítulo que trae varios giros inesperados.
Elizabeth2261.
Hola Eliza, Jajaja me alegra que no te moleste. Sé que Eli es más corto pero ya me dirijo así a otra lectora y no quiero revolverme jajajaja. Así las identifico y no les confundo Jajajajaja. Bastante mal diría yo. En lo personal creo que es algo bastante común, aun entre padre e hijos de sangre. Sobre todo cuando son más de un hijo. Son pocos los padres que no llegan a tener preferencias entre uno y otro hijo, y hasta hay ocasiones en que sin querer dicen algo como "tu hermano si lo hace" o "tu hermano lo hizo" claro que no todos desarrollamos unos celos tan grandes. Pero en el caso de Seiya, los desarrollo. Se esforzaba y era buen hijo, hacía de todo para destacar y su padre no siempre se lo reconocía o valoraba. Después se entera que ni siquiera es su hijo y cree que es debido a eso. Pero no se rinde e intenta hacer de todo para que lo vea, lo quiera. Taichi, si le quiere pero Seiya simplemente ya no quiere verlo, los celos lo ciegan y ahí se pierde. Claro que eso no justifica todo lo que malo que hizo, nunca lo hice con ese afán. Seiya simplemente se encerró en su venganza y culpo a otros en vez de intentar hablar. Y como bien dices, las consecuencias las paga alguien más. En el caso de Artemis y Luna. Ellos viajaban de un lado a otro y no vivían en Japón. Y sobre que no estén al pendiente y eso… debo decir que no es que no la quiera. Yo de chica viví de cerca una situación no así de fuerte. Pero un familiar paso por la violencia intrafamiliar. No nos dimos cuenta (en mi defensa diré que era una puberta) pero aun cuando era muy peque, recuerdo que cuando la veía… siempre sonreía y nunca le vi un morete, golpe o marca. Cuando les veíamos juntos yo incluso decía que se querían mucho porque el hombre le trababa como a una reina. No fue hasta que ella tuvo el valor para dejarle, no. Fue después. Mucho después, cuando supimos el infierno que vivió a su lado. Ya de grande me tocó trabajar con alguien que vivía en esa situación y yo no paraba de decirle que le dejara. Y ella justificaba todo lo que hacía… su mentalidad era así. Creía que se lo merecía. Era frustrante para mí, no entendía aun no lo entiendo. Pero sé que deben de dañarte mucho para que lleguen a pensar de esa forma. Ohhh ya estoy desviándome mucho y diciendo cosas que no debería… Jajaja tuve que especificar en el sumary que no era yaoi Jajaja por que al inicio recibí unos pm y rw bastante agresivos por poner a Darien con un chico jajajaja. Fue gracioso pero tuve que borrarlos, eras muy ofensivos Jajaja. Besos Eliza.
Gracias a todos lo que me dejan rw y también a los lectores anónimos. Les mando muchos besos a todos y buenos deseos, espero volver a leerles.
