Disclaimer: la magia es de JKR. Dile NO al plagio.

FOREVER

My brother

Salté la reja y le sonreía al guardia muggle, que no estaba muy contento por mi fechoría. Seguía caminando porque no me dio ninguna señal de que pare. Mi sonrisa encantadora mataba a todos. Me reí solo. Caminé hasta el fondo del campo descubierto, o eso es lo que los muggles veían. Si fuesen magos, como yo, veían un gran anexo, seudo campo de quidditch, y ahí era exactamente hacia donde me estaba dirigiendo. Levanté la vista y vi a varios jugadores volando de un lado para el otro. Hoy tenían práctica en el anexo, que en sí era más pequeño al no tener las tribunas, porque en la cancha central se estaba armando el escenario para el concierto de mi hermano.

Por lo que sabía era que todo su banda había llegado ayer por la noche. Todavía no tuve oportunidad de verlo. Seguro que estaba exhausto. Habían estado de gira sin parar y todavía les faltaba un trecho por viajar. Pero estaba contento de tenerlo en Italia, aunque sea unos días. Hacía mucho que no lo veía, porque él no pisaba Europa en años y yo, estaba corto de tiempo para salir a Estados Unidos. Además, podía aprovechar y de paso, presentarle a mi prometida Claire.

Desde mediados de sexto año que estábamos juntos y no había sido tan fácil como parece. Claire, a decir verdad... Siempre me gustó, quizá por el hecho de que ella había sido mi única verdadera amiga en el castillo. No lo sé... Lo único que sabía, era que la quería desde siempre, a pesar de haberla tratado mal, los primeros meses que la conocí.

-¡Eri!- gritó desde el cielo. Me saludó moviendo los brazos y el entrenador del equipo le llamó la atención, diciéndole que después iba a tener tiempo para saludarme. Me reí. Siempre pasaba lo mismo. Levantó los hombros y con una sonrisa, regresó al entrenamiento. La vi anotar un gol sin dificultades y después, hacerle una simple reverencia a su entrenador. Éste sonrió satisfecho.

Claire era la cazadora estrella de su equipo. Había seguido los pasos de su tío, y en tercer año probó para entrar al equipo de Gryffindor, empezando así su carrera como jugadora. Era excelente. Gryffindor había ganado todas las copas desde que ella formó parte del equipo. Igual, hay que aclarar que sin Slytherin compitiendo, obvio que era más fácil.

Después del ataque en el tren, todo el equipo de Slytherin fue expulsado, con excepción de mi hermano, y por primera vez en la historia de Hogwarts, Slytherin no jugó por cinco años consecutivos al torneo de Quidditch. Había sido una medida de McGonagall muy criticada por la gente, pero yo creo que fue justo. Éramos una casa y teníamos que recibir el castigo todos juntos, por más que no tenía afecto alguno por ninguno de sus miembros.

La práctica había terminado y veía a Claire correr hacia mí. Tiró la escoba al piso, con el abucheo de sus colegas, y se lanzó sobre mí. La sostuve con mis brazos, mientras ella me rodeaba con sus piernas. Nos besamos. Disfrutaba mucho besarla, debía ser el mejor deporte que podía hacer.

-¡Búsquense una habitación!

-¡Cochinos!

Y otras cosas más, chillaban sus compañeros. Nos reímos -Has terminado temprano el trabajo- me dijo, mientras la llevaba a los vestuarios.

-Sí, quería que vayamos primero a comer algo antes de ir al concierto- le dije -No tienes reunión o algo así, ¿verdad?

-Claro que tengo reunión, señor Malfoy. Tendrá que comer solito- me miró entrecerrando los ojos, amaba cuando hacía eso -Bájame- obedecí porque ya habíamos llegado a la puerta del vestuario. Se dio media vuelta, lista para entrar, pero soltó una carcajada y volvió a mí. Me besó y susurró a mi oído -Voy a escaparme. Espérame afuera.

Locuras como éstas me volvían loco por ella. Gracias a Merlín me había elegido a mí...

-Claire, no me interesa lo que tengas que decirme- le dije. Era de noche y estaba en la torre de Astronomía, cuando ella llegó detrás de mí.

-Eri... Escúchame...

-Vete, Claire- no quería pelearla más. Ella estaba con ese Weasley. Ya no había nada qué pelear. Los había visto hace menos de diez minutos abrazados, en medio del pasillo. Había ido a buscarla y me había encontrado con esa situación... Ella ya había elegido, era Weasley y no yo.

-No, Eri...

-¡Vete, Wood!- espeté furioso.

-¡ERIDANUS CAELUM MALFOY!- gritó ella y me dio una cachetada en la mejilla, sorprendiéndome -¿Quieres escucharme de una buena vez? La persona a quien quiero es a ti. Solamente a ti. No quiero a Fred, no quiero a nadie que no sea tú. Sólo te quiero a ti. ¿Vale?- estaba toda roja, haciéndola más preciosa aún. La besé por primera vez y podía jurar que me sentía flotando en el aire.

Rompimos el beso y ella sonreía nerviosa, conocía todas sus sonrisas y esta era la que más me gustaba -Quiero que entiendas que aunque quieras irte, no voy a dejarte. Tú me perteneces- la verdad era que los Malfoys somos un tanto posesivos con lo que queremos -Eres mía.

-Tuya- y nos besamos de nuevo.

-Oye, es un poco triste esta canción, ¿no te parece?- me comentó Claire mientras empezaban las primeras notas. Ya habíamos comido algo y nos encontrábamos en el concierto. Habían cantando varias temas de su nuevo disco.

Ver a mi hermano cumplir su sueño me llenaba de orgullo. Él realmente tenía un talento innato para la música. Si bien para las finanzas, también; la música era lo que le hacía feliz.

Los negocios de la familia pasaron a mí, desde que él los abandonó. A mi no me molestaba ni en lo más mínimo. Mientras Claire estuviese a mi lado, no me afectaba hacer alguna que otra cuenta numérica. Además, como yo era mi propio jefe, tenía mucho tiempo para acomodarme a los horarios de mi prometida, ya que, cada tanto tenía entrenamiento, conferencia de prensa, sesiones de fotos o quién sabe qué era lo que quería el manager de ella.

Presté atención a la melodía y algo me resonaba... Algo lo sentía familiar... Era la misma de aquél día...

Subí las escaleras cuando la vi con uno de los jugadores del equipo de Gryffindor. Hice una mueca de desagrado. ¿Apenas había terminado con mi hermano y ya estaba con otro? Sí que tenía apuro. Nos miramos por unos segundos y ella, con cobardía, bajó la mirada. Yo seguí de largo, hasta llegar a la torre de mi hermano. Abrí la puerta. Lo vi tocando la guitarra. Creo que era nueva, porque nunca la había visto antes.

-Will he love you like I loved you? Will he tell you everyday? Will he make you feel like you're invincible with every word he'll say? Can you promise me if this was right:
Don't throw it all away? Can you do all these things? Will you do all these things... Like we used to?- suspiró al terminar de cantar. Dejó el instrumento a un lado y se hechó hacia atrás, para apoyarse en el respaldo del sofá. Se frotó los ojos y suspiró nuevamente.

-¿Scor?- lo llamé.

Él se dio vuelta para verme y me sonrió -¿Qué haces ahí parado, Eri? Ven. Siéntate- y fui a su lado -¿Quieres algo para tomar? ¿Jugo de calabaza?

-Vale- lo miré preocupado. Él con un movimiento de su varita hizo aparecer dos largos vasos con el jugo y algunas galletas.

-¿A qué se debe tu agradable visita, querido hermano?- me preguntó después de darle un pequeño sorbo a su bebida.

-Nada... Estaba aburrido y pasé a verte- levanté los hombros como si quisiera demostrarle indiferencia.

Él se rió -Gracias- me revolví mi cabellera con la mano -No tienes que preocuparte por mí, Eri. Estoy bien.

-Yo...- me sonrojé. Detestaba sonrojarme frente a él -Yo no dije nada de estar preocupado por ti...- se rió aún más. Bueno, sí. Era verdad, estaba preocupado por él, después de todo es mi hermano, ¿no? Habían pasado casi dos meses desde el ataque en el tren y si bien, se lo veía mejor de salud... Lo conocía lo suficiente como para entender que él seguía destrozado, especialmente por no tenerla más a su lado -¿Y esa guitarra?- pregunté para cambiar de tema.

Acarició las cuerdas con una sonrisa -Un regalo.

Hacía unos días que había cumplido sus dieciocho años de edad -¿De parte de quién?- inquirí. Casi nadie sabía sobre la fascinación de mi hermano por la música -¿Cori?- probé, aunque no estaba muy seguro que ella supiese algo del sueño de mi hermano.

-No- tomó la guitarra y empezó a tocar algunos acordes -De parte de Lily.

-¿QUÉ?

-Cálmate- me pidió -En realidad me lo dio su hermano, pero sé que es de parte de ella- recorrió los dedos por la guitarra negra.

-¿Cómo estás tan seguro?- no podía entenderlo. Y si de verdad era un regalo de ella, ¿por qué lo había aceptado?

-Porque esta guitarra la probé en una tienda de música, allá... En Rumania, con ella- me dijo con melancolía -Por eso, sé que es de parte de ella.

Me mordí el labio molesto -¿Todavía la quieres?

-Claro que sí, cabezón- dijo riéndose -¿Por qué dejaría de quererla?

-Porque ella está con ese chico de Gryffindor- realmente no lo quería decir, casi que vomité las palabras. Se quedó callado y me hizo sentir peor -Lo siento, Scor. No quise decirlo...

-Que ella esté con Dilport o con cualquier otra persona, no implica que la deje de querer, Eri- terminó con una sonrisa -Ya lo entenderás...

-Espero nunca entenderlo- musité. Tomé rápido mi jugo y comí varias galletas -Me tengo que ir a clases- era mentira, pero como no sabía qué hacer ni qué decirle, prefería irme. Me levanté -Gracias por la merienda.

-Pasa cuando quieras, Eri- me saludó con la mano y yo me fui de su torre.

Odiaba verlo así. Empecé a correr por los pasillos. Tenía que encontrarla y hacerle frente. Estuve recorriendo todo el lugar, hasta que decidí salir a los jardines. Y sin dificultad, la encontré sola, sentada sobre unos bancos. No había nadie más. Excelente -Potter- la llamé cuando estaba a medio metro de ella.

Ella levantó la vista -Hola, Eri.

Me mordí el labio -No me llames así. Sólo mi familia lo hace y tú no lo eres.

Intentó sonreír pero no lo logró -Hola, Eridanus- se corrigió.

Eso me hizo enfurecer más -¿Por qué? ¿Por qué dejaste a mi hermano así?- solté sin poder contenerlo.

Ella dejó caer sus lágrimas y sentí un pesar sobre mi pecho. Nunca había visto a una mujer llorar, ni siquiera a mi abuela en el funeral de mi abuelo -Porque lo amo demasiado, Eri- me dijo -Porque él sufrió ese ataque por mi culpa.

-¿Qué dices?

-Scorpius me decía una y otra vez que no juegue, porque algo me podía pasar... Yo le decía que no, que no y no...- sollozaba mientras hablaba -Y por eso, él decidió abandonar el partido... Por eso, su equipo hizo lo que hizo... Por mi culpa... Y yo... Yo no pude hacer nada... No pude protegerlo... No pude cuidarlos... A él ni a ella...- ¿quién era "ella"? ¿a quién se refería con "ella"? -Por eso hice que firme esos papeles, Eri... Para que él no viva preocupado por mí y que no tenga que arriesgar su vida, ni nada por el estilo... ¿Me entiendes, Eri?

Suspiré. Saqué de mi bolsillo un pañuelo de tela y se lo entregué. Ella lo tomó con cuidado -Mi hermano nunca dejará de preocuparse por ti, Lily- le dije eso y me fui.

Tocaron la puerta, mientras terminaba de arreglarme el cuello de la camisa -Pase- era mi hermano mayor. Miró hacia todos lados y me sonrió -¿Dormiste bien?- le pregunté. Ayer después del concierto había venido con nosotros al departamento de Roma para descansar. Decía que sus amigos tenían una fiesta pero que él estaba muy cansando y solamente quería dormir.

-Sí, gracias. ¿Claire ya salió?- me preguntó al ver la cama hecha.

-No, debe estar en su habitación- le informé.

Abrió los ojos sorprendido -¿Duermen separados?

Sentí un poco de calor en mis mejillas -Sí... Bueno... Resulta que...- balbuceé. ¿Por qué mierda me ponía así con mi hermano?

Se rió -¿Están esperando para el matrimonio?

-Exactamente- terminé diciendo.

Me abrazó -Eres un orgullo para mí, Eri. Te he criado bien, muy bien- me despeinó divertido.

-No hagas eso- lo empujé haciéndolo reírse aún más. La verdad que es que sí. Quería esperar para cuando nos casemos. Claire era muy preciada para mí y la respetaba muchísimo. Además, no quería apurar las cosas. ¿Para qué apurarlas cuando teníamos toda la vida juntos para hacer el amor?

-Les hice el desayuno- me dijo -Todavía te gustan los panqueques con dulce, ¿verdad?

-Claro que sí- sonreímos. Qué bueno era tener a mi hermano en casa.


Me gustó escribir desde el punto de vista de Eri :) Es un personaje muy querido para mí. Quiero contarles algo que nunca compartí sobre él pero que ahora me gustaría hacerlo. En realidad, la idea de Eri me surgió pensando en mi abuelo. Mi abuelo falleció hace casi ya diez años y tenía más o menos la edad que tenía Eri en su segundo año. En ese momento, al igual que él, me sentía muy frustrada, triste y enojada. Mi abuelo fue un hombre de pocas palabras pero con un corazón de oro. Cuando era chica, era él el que me acompañaba al kinder, el que me llevaba a la plaza a jugar, me compartía sus ricas galletitas, etc. porque mis padres eran padres ausentes. Así que puedo decir que mi abuelo fue un papá y mamá cuando era una niña y por ello, estoy muy agradecida por él. Por eso, existe Eri: para homenajear a mi abuelo.

En fin, ¿qué les pareció el capítulo? (En realidad este capítulo iba a ser desde le punto de vista de Scorpius, pero decidí cambiarlo a último momento, por cuestiones humm... que ya verán :p)

La canción que canta Scorpius es LIKE WE USED TO de A rocket to the moon.

Gracias a: Conniesc97, SophieB, Florfleur (espero que te haya ido muy bien en biología :D), LilyScorpfan, Popis, pucca. chokolatito (gracias por tu review, me encantó. Escribes muy lindo, gracias), Nathy22, EvansGinnLilu (no quería hacerte llorar, perdón :( espero que éste te haga feliz :D) Ah, y no actualicé tan rápido porque me había deprimido por perder un favorito en el fic... Y la verdad es que no quería actualizar... Pero después pensé que era injusto para aquellas princesas que sí leen y me dejan sus reviews... Así que, este capítulo va para ustedes. Gracias, chicas.

Todavía no tengo escrito el próximo capítulo... Espero poder escribirlo pronto. Mientras tanto...

Ta tá.