Penúltimo capítulo a disfrutar…

SNAPE TENÍA QUE SER

ANDREA

Llegué corriendo a la casa, subí las escaleras tropezando en el último de los escalones y abrí mi habitación rápido dejándome caer sobre la cama donde descansaba el espejo.

"Viggo" – su imagen apareció inmediatamente y suspiró al verme agitada.

"Respirrra, baja a comerrr algo"

"No tengo hambre. Toda la tarde me la pase en la biblioteca, comí fruta y pastelillos. Lamento llegar tarde" – puse mi rostro de suplica y él sonrío rendido.

"¿Porrr qué no los mandas al infierrrno y vuelves a Londrrres?"

"Ya te lo dije Viggo" – me levanté y coloqué el espejo sobre la cómoda, me quité la bata blanca y empecé a sacar todo para darme una ducha – "Ya había sacado todos los papeles para el intercambio, la beca es muy generosa y…"

"Yo te pago la carrrerrra"

"Creo que puedo hacerlo yo"

"¿Sabes qué crrreo? Que te fuiste parrra vengarrrte de mí"

"¿Por quién me tomas? ¿Por mi padre? Vista abajo, me quitaré la ropa" – bufó molesto haciendo lo que le pedí y saqué mis pantalones arrojándolos al cesto de la ropa sucia.

"Has adoptado muchas cosas de él, crrreo que una de tantas es eso"

"Solo lo hago porque si tú me esperas un año más, estaré segura de ese amor"

"Te sorrrprrrenderrrás cuando rrregreses y me vas aquí" – me coloqué la bata y fui a la ducha, puse el espejo donde yo no fuera visible y seguimos hablando – "…Parrra sorrrprrresa de todos Sebastián fue sorrrteado en Rrravenclaw"

"¿Los inteligentes cierto?"

"Así es, Severrrus guarrrda esperrranza con Alex y jurrra que Athena porrrtarrra el uniforrrme verrrde" – me reí ante esa obsesión de mi padre porque sus hijos estén en esa casa – "Lo rrrealmente cómico fue cuando él le dijo a Herrrmione que prrreferrría a Sebastián con los pajarrracos que con los leones. Tu madrrre lo mandó a dorrrmirrr a la lechucerrría parrra que se plantearrra la idea de que en verrrdad preferrría a las aves, al fin y al cabo dorrrmía con una leona"

"¿Lo mando a la lechucería?" – le pregunté asomando mi cabeza por la cortina de la ducha, me vio nervioso al ver las gotas resbalar por mi cuello y la espuma en mi cabello.

"Si, aunque supongo que durrrmió en sus aposentos de dirrrector. Herrrmione lo puso en su lugarrr y le exigió que dejarrrá de prrresionar a sus hijos con la elección, al fin y al cabo Alex a penas cumplirrrá los 9 faltan dos años todavía" – volví adentrarme sonrojada al sentir como me había comido con la mirada – "¿No durrraste ya mucho en la ducha?"

"Ya voy" – salí con la bata puesta observándolo con reproche, deje el espejo en la cama y cinco minutos después regrese ya vestida con mi pijama – "Viggo, he estado pensando"

"Otrrra vez no…"

"¡Oye! Es sólo que… pues tú eres hombre, y sé más o menos cuál es tu estilo de vida, no sales ya y yo estoy aquí estancada en París, ¿aguantaras un año?"

"Irrré en este momento señorrrita Snape y verrra como la convencerrré de que voy a esperrrarrrla" – se levantó quitándose la túnica y me levanté de inmediato apenada, mierda y recontra mierda.

"Viggo mi madre llega por la mañana"

"Ann sólo confía en mí, estos seis meses te he extrrrañado perrro confirrrmo en que podrrremos hacerrrlo, sigo amándote"

"Y yo"

"Déjame visitarrrte, ¿o acaso piensas tenerrrme así por todo un año? Sin verrrte"

"Me estás viendo" – arqueó la ceja incrédulo y me reí un poco recordándome a mí misma – "Sólo piensa, no creo que aguantes sin sexo por todo un año"

"Digamos que sé arrreglárrrmelas solo señorrrita, no es lo mismo perrro no me quejo" – lo dijo con toda la naturalidad mientras a mí se me caía la mandíbula y los ojos casi se me salían viéndolo como idiota – "¿Qué?"

"¿Por qué tenías que ser tan… explicito?"

"Somos parrreja, se llama confianza y sincerrridad ¿tú no lo haces?"

"¡Oh por Dios, claro que no!"

"Bueno pues podrrríamos hacerrrlo… siemprrre y cuando pienses en mí al tocarrrte"

"Tengo que dormir" – solté de repente con vergüenza e imaginándome mi cara roja y a ese imbécil disfrutando de ello – "Mañana tengo clases"

"Mañana es sábado" – respondió con obviedad.

"Pues… mañana mi mamá llega temprano lo sabes, así que… te veo… luego"

"¿Mañana por la noche?"

"Seguro"

"¿Ann?" – alcé la vista apreciando como sonreía para mí con franqueza – "Tu pijama es muy pero muy prrrovocadorrra"

"Idiota" – guarde el espejo en el cajón, me recosté dejándome caer con resignación y cubrí mi cara con la almohada ahogando un grito de frustración, Maldito sea, siempre hace eso.

OoOoOoOoOoOoO

Había cambiado demasiado, podía verlo en el espejo, ya tenía 20 años y por fin regresaba a Londres, mi cabello estaba un poco corto hasta los hombros y ahora usaba lentes por la Universidad, mi madre había insistido en que fuéramos a San Mungo pero por lo tanto tendría que seguir usando eso.

"¿Lista?" – asentí a mi padre quién se había encargado de la mudanza una vez más – "Ya llevas la mitad de la carrera, debes sentirte orgullosa de… terminarla ¿verdad?" – me reí tomando mi bolsa despidiéndome de ese lugar donde estuve casi dos años.

"Papá deja de preocuparte no me casaré tan pronto llegue a Londres"

"Yo te apoyaré en lo que decidas"

"¿Incluso ser mamá?"

"¿Qué? creía que ese idiota no venía a París, ahora sé su maldita cara de compungido que se carga estas semanas per…"

"¡Papá! Sólo era una broma, Viggo nunca ha venido, te dije que me iba asegurar de que su amor fuera sincero, si llego y él aún me quiere pues le creeré, está así porque le dije que me retrasaría unas semanas, se volvió loco, tiene un carácter horrible, cómo tú"

"Bien, vámonos ya o tomarás un traslador"

"Odio esas cosas"

"Entonces toma ya mi mano, ya sabes que no soy suave con esas cosas"

"Pues en eso no te pareces a Viggo" – volvió a arquear la ceja mientras me tomaba y confirmábamos que él no era suave con la aparición.

OoOoOoOoOoOoO

"Pero profesor el ensayo está bien hecho" – decía una voz femenina joven desde el despacho.

"¿Según quién? Hasta donde yo estoy inforrrmado el prrrofesorrr soy yo no usted señorrrita, si quierrre subirrr su nota corrrige esto parrra mañana"

"Pero no alcanzaré con los deberes que dejo"

"Entonces cierrre la boca y confórrrmese. Rrretírrrese antes de que Grrryffindorrr comience a perrrderrr puntos" – la chica salió enojada dejando la puerta abierta, me asome y él se encontraba acomodando unos libros, toqué despacio viéndolo tensarse por completo – "Horrra librrre, ¿acaso no conocen el significado de horrra librrre?"

"¿Quiere que vuelva más tarde profesor?"

"Ann" – dejo caer un libro viéndome, para asegurarse de que era yo quien aparecía ahí.

"¿Vuelvo más tarde?"

"Estás loca, ven acá" – en cinco segundos ya estaba entre sus brazos besándonos desesperados, me condujo hasta la puerta donde la cerró con magia mientras me aprisionaba sobre ésta apretando mis caderas, cuando el aire fue necesario se separó de mí acariciando mi rostros sonriendo.

"¿Eso significa que me esperaste? ¿Qué no hay nadie para ti?"

"Y que no te dejarrré ir, tengo mucho tiempo que rrreponerrr, ¿Cuándo rrregresas a la Univerrrrsidad?"

"En una semana, llego tarde al tercer año y debo ponerme al corriente" – asintió y me llevó hasta el escritorio dónde se sentó en la silla poniéndome en su regazo para continuar con los besos y las caricias – "Lamento haber retrasado tanto mi llegada, tenía algunos proyectos pendientes"

"¿No vas a volverrrte a irrr verdad?"

"No, planeo terminar aquí la Universidad"

Durante una hora pasamos de los besos a las caricias, a sus exigencias de hablar con mi padre y a mi negativa de hacer algo que yo considerara precipitado. Sabía a la perfección que él quería ya estar conmigo pero yo no iba acceder sino terminaba mi carrera antes.

"Viggo me siento muy joven para casarme, además me gustaría antes de dar ese paso, vivir juntos" – los besos esparcidos en mi cuello se detienen para verme con la ceja alzada en su máxima expresión.

"¿Vivirrr juntos? Ann… eso no está bien"

"Viggo vivimos en el siglo XXI claro que se puede, eso nos ayudará a saber si podremos con el matrimonio, hasta mis padres lo hicieron y mira lo retrograda que es mi padre"

"No es lo mismo Linda, ellos vivían una posguerrra sin contarrr con que tu padrrre estaba rrrecuperrrándose, se casarrron cuanto antes"

"Por qué mamá estaba embarazada, es lo que dirán de mi si nos casamos" – me levantó despacio sentándome sobre el escritorio, reconocía esa mirada a la perfección intentaba convencerme de algo.

"No me imporrrta lo que diga la gente sobrrre eso, pero no nos vamos a vivirrr así como así, no te faltarrré el rrrespeto de esa forrrma, le jurrré a tu padrrre nunca hacerrrlo, ¿te das cuenta que las habladurrrías comenzarrrían de nuevo?" – contuve una risa ante ese porte serio e incoherente.

"¿No que no te importa lo que digan los demás?"

"¿Quierrres saberrr la verrrdad? Necesito asegurrrarrrme que esto es rrreal y eso serrrá siendo mi esposa, no imporrrta que tenga que esperrarrr perrro harrré las cosas bien, tal y como lo merrrece una mujerrr como tú"

"¿Me esperarás?"

"Tal vez, siempre y cuando vuelvas acá, debo seguirrr explorrrando este cuerrrpo que me has negado porrr todos estos meses" – me sentó de nuevo poniéndome nerviosa, me miraba de una forma extraña, como si quisiera hacerlo y al mismo tiempo solo observarme y seguir admirándome, sonrió dando una caricia en mi rostro – "Estoy enamorrrado de ti" – en ningún momento me sentí tan feliz como cuando dijo eso, la puerta comenzó a sonar pero él no me dejó levantar y siguió dándome mimos, los golpes continuaron hasta que se levantó furioso. Abrió la puerta y aparecieron ahí 20 alumnos de un grado menor un poco titubeantes al ver la cara enfadada del profesor.

"Profesor…"

"Hablen"

"Sólo queremos preguntar si habrá clases, hace 15 minutos debió comenzar y…" – me ataque de la risa y más cuando me reprimió con la mirada dura pero si era hija de Severus Snape bien podría con esa y más.

"Profesor lo veré en otro momento, lamento haberlo entretenido tanto"

"La quierrro aquí después de la cena Señorrrita Snape"

"¿Sufriré una detención?" – le susurré al oído, movió su capa cubriéndose por completo y sonrió perversamente.

"No tiene ni idea de lo que va a sufrirrr"

OoOoOoOoOoOoO

Mi padre lleva cinco minutos en la puerta de mi habitación observándome, contengo la risa al verlo vestido con un traje color negro y una corbata gris oscuro, sin embargo, no le molesta que me ría y solo sigue viendo como me arreglo. Me he puesto un vestido color blanco un poco arriba de la rodilla sin tirantes y pegado a mi cuerpo, mi madre me había ayudado a hacerme un peinado bastante sencillo dejando un poco enfrente para verme más joven, casi llegaba a los 24 años ahora. Me puse un poco de labial color rosa y sujete los zapatos de tacón por la parte de atrás.

"Ese vestido es muy corto"

"Papá no tengo 17 y soy una adulta y no está corto" – me levanté sonriendo, veía con felicidad la toga que descansaba sobre la cama y mi título universitario – "Por fin… soy doctora"

"La mejor de tu generación, tenías que ser una insufrible sabelotodo. Merlín debió de castigarme con darme dos" – a pesar de su sarcasmo podía ver tristeza en su voz.

"¿Qué ocurre?"

"Eres mi orgullo Ann"

"Gracias papá" – lo abracé con fuerza recordando cada cosa que había vivido a su lado desde que lo vi, nuestras peleas, y todas esas veces que intentó demostrarme que en verdad yo era su hija, palabras que aún no lograba perdonarse por completo.

"Tus invitados esperan"

"¿Prometes no hechizar a nadie? Papá la mayoría de mis amigos son muggles, por favor no hagan nada, ya hable con Sjöberg también"

"¿Sjöberg? Siempre he adorado su apellido en tus labios" – arqueé la ceja fastidiada, él adoraba cada que Viggo y yo peleábamos – "¿Cuál fue el problema ahora?"

"Esto, la fiesta enorme llena de muggles, mi vestido corto y… se molestó ahora que metí papeles para hacer el posgrado en Alemania"

"Yo tampoco quiero perderte"

"Oh por Dios no me perderán, sólo son dos años y podrán visitarme todos los fines de semana, él incluido, papá no pongas esa cara ¿acaso no te he demostrado que soy una chica responsable?"

"Lo sé, sin embargo no me pidas que comprenda que dejaras de ser mi pequeña"

"¿Hija? Todos están esperándote ya" – se asomó mi madre gracias a Merlín.

"Ahora bajo"

"Doctora… ¿qué es lo que sigue?"

"El posgrado mamá"

"Nunca olvides que no hay límite para nada ¿de acuerdo?" – asentí percibiendo esa tristeza en el rostro de mis padres, pero no podía detenerme, todo lo estaría consiguiendo en corto tiempo.

Los jardines de la Mansión Prince estaban llenos de invitados, mesas redondas con mantelería blanca lucían el lugar, estaban mis compañeros de generación, tío Harry y la tía Ginny junto con sus hijos James y Lily. Sebastián quién estaba muy cerca de Lily a escondidas de su padre, me guiñe el ojo, no había mejor chica para él que la pequeña pelirroja, Alex mi pequeño bribón, bueno no tan pequeño a pesar de sus 14 años casi alcanzaba a Sebastián hablaba a escondidas con el joven Scorpius Malfoy y temía la nueva broma que le jugaran a mi novio ¿novio? ¿Cuál novio? El cretino nunca me lo pidió formalmente, así que sonreía con algo de malicia Viggo se merecía ese par de Slytherin haciéndole la vida imposible esta tarde, además no podría restar ni un solo punto.

"Anny"

"Hola enano… por Merlín ¿qué es eso?"

"Tu regalo de graduación, mamá nos ayudó a elegirlo para ti" – respondió sonrojado el pequeño Dan, abrí la pequeña cara color dorado y había ahí una pequeña pulsera con tres dijes, una hermosa águila azul, una serpiente verde y un león en su máximo esplendor, todo el oro y muy hermosa – "Dejamos espacio para Athena, cuando entre a Hogwarts veremos qué genes ganaron más, papá apuesta por Slytherin, creo que no supera que haya quedado en Gryffindor"

"Es hermosa Dan… y yo estoy orgullosa que seas un león como mamá"

"Felicidades Anny"

"Gracias enano" – por primera vez no le molesta el apodo que continúe diciéndole desde que tenía dos años, Alex sólo asiente al verme la pulsera, demasiado Snape para ser afectuoso.

"Anny"

"Mi pequeña hada" – mi hermanita de ya casi seis años me abraza mientras busca con quién jugar – "Viggo dice que si ya terminaste de saludar a tooooooodos tus invitados podrías subir al balcón, dice que eres de él y que debe darte un regalo muy especial"

"¿Algo más?"

"Susurró algo pero no le entendí"

"Gracias Athena, ahora subo" – alce la vista viéndolo parado sobre el balcón de la Mansión, el que daba hacía la sala de estar, llevaba un traje gris sin corbata y el cabello corto, descansaba con las manos sobre el barandal blanco y me miro con posesividad llamándome, negué con la cabeza, era increíble que ese hombre no entendiera que tenía una vida a parte de él.

Nada más llegué al lugar y me aprisionó entre sus brazos susurrando cerca de mi cuello.

"Crrreo que ya es justo que yo este contigo, también soy un invitado ¿rrrecuerdas?"

"Eres un posesivo sin control" – empezó a moverse al compás de la melodía, adoraba que hiciera eso, me hacía sentir relajada y tranquila.

"¿Ann? ¿Cuándo piensas partirrr a Alemania?"

"Aún no, quiero estar aquí un año contigo y mi familia" – asintió sin dejar de movernos, desde arriba podía ver que la mirada de mi padre no se nos despegaba y juraría que en cualquier momento volvería a pelear con Viggo, lo hacían muy seguido a escondidas de mi madre desde que los dejó tres días encerrados en las oficinas del Ministerio.

"¿Y si me fuerrra contigo?"

"Sabes que es lo que más deseo ¿pero y el colegio?"

"Le dirrría a tu padrrre para que buscarrra en este año un rrreemplazo" – me quede callada nada más de imaginar la reacción de mi padre al saber que me iría a vivir con Viggo a Munich, iba a volverse loco definitivamente – "¿Ann?"

"¿Si?"

"¿Te he hecho feliz?" – pare la melodía para verlo a los ojos, tenía la misma mirada que mis padres, parecía como si todos supieran de una mala noticia menos yo, estaba por desquiciarme.

"Claro que si, desde que fuiste por mí al aeropuerto me has hecho feliz, como prometiste"

"¿Crrrees en que te amo y que tú logrrraste que yo aprrrendierrra a demostrrrarrrte de la forrrma corrrecta mis sentimientos, me enseñaste a serrr feliz sin temorrr?"

"Si"

"Ann…" – se separó de mi un poco sin dejar de verme, se metió la mano al pantalón sacando una caja de terciopelo color rojo, adentro estaba un anillo de oro blanco con una piedra color azul muy fina – "Sabes que no sé hacerrr esto, de hecho estoy murrriendo de nerrrvios de volverrr arrruinarrrlo y que te vayas en este momento, aún así estoy arrriesgando mi última oporrrtunidad parrra conseguirrr lo que quierrro y te lo pido de la forrrma más sincerrra, sé que no lo puse en una copa o lo escondí entrrre la comida como lo hacen los muggles perrro al menos es honesto, Andrrrea Snape ¿te casarrrías conmigo?" – el nerviosismo que no tenía hacía años en su despacho lo tenía ahora, esperaba mi repuesta la cual tenía atorada en mi garganta, obviamente sabía que un día llegaría ese momento y no esperaba que se hincara sobre un camino de rosa en el lugar más romántico del mundo pero ese era el hombre que amaba y del que estaba enamorada, sonreí nerviosa y sabía que me estaba mordiendo el labio – "¿Linda?"

"No"

"¿Qué?"

"No puedo…" – sin bajar el anillo me abrazó de la cintura pegando nuestras frentes, casi escuchaba el palpitar fuerte de su corazón.

"Nos amamos y voy hacerrrte feliz, vamos a casarrrnos ¿si?"

"No puedo, Viggo yo no podría decirte que no"

"Ann"

"Tenías que pagarme el "solo ponte el maldito anillo y ya" ¿no crees? Es lo más justo"

"Snape tenías que serrr" – reí a pesar de su cara de enfadado.

"Señor Sjöberg se supone que este es el momento más feliz de su vida"

"¿Entonces es un sí?"

"¿Lo quieres firmado?"

"Quierrro un jurrramento inquebrrrantable señorrrita Snape" – nos besamos ante el aplauso de todos, había olvidado donde nos encontrábamos, estaban felices por nosotros, me puso el anillo el cual se lo enseñe a mis padres alzando la mano, mi padre asintió y entonces entendí esa mirada de tristeza que tenían ambos.

"¿Les dijiste a mis padres?"

"Si, debía tenerrr el consentimiento de ellos. La cena parrra pedirrr tu mano serrrá cuando tú lo digas"

"Eso ya no se usa Viggo"

"Entrrre Severrrus y yo si linda" – aún abrazado a él no deje de perder de vista a mis padres que se tomaban de las manos, les dije que los amaba para que leyeran mis labios. Eso iba a significar que partiría de su lado y empezaba a sentirme también triste por ello – "Te dirrré lo que les dije a ellos, siemprrre serrrás su hija y jamás voy alejarrrte de ellos. Rrresidirrremos en Londrrres una vez terrrmines tu posgrrrado"

"Gracias Viggo"

OoOoOoOoOoO

"Oh pero que hermoso reloj ¿y te muestra dónde están todos los miembros de la familia? ¿en serio?"

"Si, cada uno de ellos" – me respondía la tía Ginny – "Espera aquí, iré por la máquina de mi madre y nos regresamos a Grimmauld Place, aún no puedo creer que me dejes hacer tu vestido"

"Bueno eso es algo muy intimo, prefiero que lo hagas tú a comprarlo, además mamá…"

"Hermione nunca ha tenido el buen gusto por la moda, ahora vuelvo" – despareció por las escaleras mientras me quedaba en el sillón esperándola, mi madre frunció el ceño y salió tras ella, no dijo nada porque era verdad, yo había elegido su vestido de novia.

"Has crecido tanto, te has convertido en un bella señorita"

"Gracias señora Weasley"

"¿Te acuerdas de mí?" – asentí, a pesar de haberla visto solamente cuando atendió a mi madre en el parto jamás olvidaría su cara llena de amor.

"¿Mamá?"

"Acá en la sala" – entró un hombre cargando a una pequeña de cinco años.

"Se durmió en el camino, Oli vendrá por ellos en un momento ¿podría dejarlos?"

"Claro que si, dame a Mary" – tomó a la pequeña en brazos llevándola a otra habitación y el hombre se me quedó viendo fijamente, entonces lo reconocí.

"Tom has caso a tu abuela, tu madre vendrá pronto ¿de acuerdo?"

"Si papá"

"Cuida a Mary, con su permiso señorita"

"Espere" – el hombre se puso algo nervioso pero se acercó esperando ver a alguien en la estancia – "¿Me recuerda? Soy aquella chica a la que ayudó hace años en Hosmeade" – la incomodidad se hizo notoria en su cuerpo tensándose por completo – "Me dio unas libras en Londres"

"La recuerdo, ¿cómo me recuerda usted a mi?, llevaba una capucha esa noche"

"Sus ojos, la bondad se hace persistente en ellos"

"No sabe lo que dice"

"Pensé que nunca lo volvería a ver, lo increíblemente asombroso es que usted fuera… ¿hermano de Ginny?"

"Así es"

"Ahora entiendo, si usted fue tan bueno conmigo, siendo muggle y perdida, usted tenia que ser un Weasley, nunca pude agradecerle. Si usted no me hubiera ayudado habría muerto en esa tormenta"

"Señorita las cosas no son como usted las piensa, y no soy lo que… se imagina"

"¿Qué quiere decir?" – comenzaba a sentirme intrigada por todo eso, su actitud tan nerviosa y misteriosa a la vez.

"Ronald siempre fue un dramático autentico hija, simple modestia"

"Hermione…"

"Ginny está a punto de bajar ¿por qué no le ayudas?" – asentí al ver que no era bienvenida, sin embargo Ginny ya estaba abajo guardando en una bolsa unas revistas. Ambas llegamos cuando ambos estaban juntos hablando sin percatarse de nuestra presencia.

"Perdóname, en verdad perdóname"

"Ya lo hice"

"Lamento todo lo que paso, ahora que tengo una hija yo entiendo todo el daño que te hice, y luego tu hija tiene una idea…"

"Mi hija ve en ti lo que eres, has hecho un buen trabajo" – le dice acariciando a su hijo que no se le había separado – "¿Cómo te llamas?"

"Tom Weasley señora" – le dice con una reverencia.

"Es lo más maravilloso que has hecho Ron" – mi tía se aclaró la garganta y me acerque con cierto recelo y le sonreí a ambos.

"Un gusto conocerla señorita Snape" – hizo una reverencia quedándose en silencio una vez más – "Tengo que retirarme, es un placer verla de nuevo" – salió de ahí dejándome intrigada, ese hombre era distinto a Ginny, no solamente era el misterio que escondía, era algo oscuro y bondad a la vez, no lograba entenderlo.

"¿Ron puedo hablar contigo en privado?"

"Claro Hermione, vamos afuera" – mi tía ignoró eso mientras seguía luchando por meter cosas a una maleta.

"Hola, mi nombre es Andrea ¿el que se fue era tu papá?"

"Mucho gusto señorita, soy Tom Weasley él es mi padre y mi hermana" – el chico se sentó muy correcto en la sala hasta que llego Molly.

"Tom, cielo… ¿tu padre te dio de comer?"

"Si abuela, tomamos leche y emparedados de pollo"

"¿Emparedados? ¿qué será de ustedes si Oli sigue trabajando de esa manera? Habrá que conseguirle otro empleo a tu madre o más tarde Ronald terminará dándote de comer comida rápida muggle"

"¿Ronald? ¿Así se llama tu papá?" – el chico asintió, Molly se puso bastante nerviosa, iba hablar cuando me jaló hacía la cocina.

"Vamos, Ginny busca unas revistas para tu vestido ¿quieres galletas? Tom ven aquí para darte de comer bien"

"¿Puedo comer una galleta antes?" – se asomó el pequeño con los ojos brillantes.

"Claro, ven aquí" – comíamos las galletas más deliciosas que había probado, a mi tía Ginny no le quedaban igual. El pequeño Tom devoraba una tras otra a escondidas de los ojos de su abuela.

"¿Y cuántos años tienes Tom?"

"10, el próximo año entro al colegio"

"Wow, estás enorme"

"¿Abuela?" – la pequeña salió somnolienta, con un vestido blanco y buscando desesperada – "¿Y papá?"

"Oh cielo, tu padre fue a trabajar pero ya casi llega tu mami ven"

"Prometió que no se iría"

"Cariño ya sabes que está ahorrando para esas vacaciones, saldrá temprano lo prometo"

"Listo, Ginny ya está y nos vamos a Grimmauld Place" – asentí a mi madre, pronto ella y yo tendríamos una conversación. Cuando llegamos a la chimenea estaba ahí una mujer casi de mi edad con el cabello negro y suelto sonriendo.

"Buenas tardes"

"Mira Ann ella es mi cuñada Oli, ella si que sabe de moda y nos ayudara a confeccionar el vestido"

"Mucho gusto, Andrea Snape"

"El gusto es mío ¿les importaría que me lleve a los niños? Ron le tocó regresar al trabajo"

"En absoluto, ahí estará Harry con los niños, anda vamos"

HERMIONE

Estábamos en la Mansión, mientras cocinaba y soportaba esa mirada sobre mí, Andrea ya se estaba tardando pero vi a Severus rondando y lo entendí, esperaría a que su padre subiera para poder preguntar con más confianza.

"Mamá… ¿ese Ronald es el mismo ex novio que tuviste?"

"Ya te estabas tardando" – vi a Severus subir las escaleras y me senté a un lado de ella.

"¿Por qué te pidió perdón? ¿Por qué yo no sabía de ese hermano de la tía Ginny?"

"Bueno… él y yo terminamos mal y… era mejor no hablar de él"

"Es… del hombre del que papá hablaba hace años ¿cierto?"

"Ann… él quizás no hizo cosas correctas hace un tiempo, pero ahora ha cambiado"

"¿Pero es el mismo Ronald?"

"¿Qué Ronald? ¿No estás hablando del despojo humano verdad?" – me levanté molesta ante la intromisión de Severus, mi hija lo observó aún más intrigada.

"El hermano de la tía Ginny, su esposa me está ayudando a confeccionar el vestido"

"¡¿Qué?! ¿Y por qué no te compra uno el glamoroso prometido ese que te conseguiste? Es más yo te lo compro, antes de verte usando el vestido de una prostituta"

"¡Severus!"

"Es la verdad, no está bien que nuestros hijos se mezclen con esa clase de mujeres"

"Oli es una mujer increíble Severus, no debes porque tratarla así" – me recriminé molesta por su actitud.

"Por Merlín, tan sólo es lo que se merece ese Weasley, una mujer de esas y sus… hijos sabrá Salazar de que padres serán"

"¿No son hijos del señor Weasley?"

"Claro que no, yo me encargue personalmente de dejarlo infértil al idiota"

"¿Tú lo dejaste así papá? ¿Por qué?" – Severus se quedó callado nervioso, él sabía que le tenía prohibido tocar ese tema con nuestros hijos y si no quería meterse en un fuerte problema más le valía usar su inteligencia.

"Se metió con lo que no debía, tan sólo la vida le cobró sus acciones es lo único que debes saber" – mi hija asintió pensando, ahora ambos estábamos ahí intrigados de lo que ella tenía en mente.

"¿Hija?"

"Sólo me quede pensando en que el señor Weasley es muy afortunado"

"¿A sí? ¿Y por qué? bueno está claro que no podía encontrarse con algo mejor, dado su… físico, su cojera y que no sirve ni para preñar a una mujer, ahora tiene que hacerse cargo de hijos ajenos para no sentirse bien, sabrá que clase de genes tengan"

"No está cojo, y creo que ambos papá, tanto él como tú son personas maravillosas y magnificas, haciéndose cargo de hijos que no son propios. Si lo vieras, él carga a su hija y la ve como tú me veías cuando era pequeña y Tom lo admira tanto papá como yo a ti. Son muy buenos en haberle dado el amor a alguien como nosotros. Y a lo que me refería con que era afortunado es porque la vida le dio una segunda oportunidad como a ti con mamá y a Viggo conmigo, Oli y él son muy dichosos" – mi esposo se quedó callado, abría continuamente la boca formando veneno el cual escupir pero todo se le regresaba ahogándose él mismo – "Me voy, quedé con Viggo que iríamos a elegir los platillos, sigue peleando con que sea en ese estúpido salón elegante, tendré que aceptar ya accedió a que la boda muggle fuera primero"

"No olvides revisar los bocetos que mando Oli para tu vestido"

"Ya lo hice, me quedo con el primero. Esa chica tiene mucho talento. Me voy papá, te quiero" – le dio un beso en la mejilla y salió corriendo arrastrando su bolsa.

"Creí que no iba a vivir para esto. El temido Severus Snape se ha quedado sin palabras, y lo peor por su hija" – me arqueé de la risa y minutos después reaccionó con su rostro contorsionado de la rabia.

"No está bien que ella conviva con ellos, quizás tu le crees pero Weasley sigue siendo la misma escoria y esa… mujer"

"Escúchame bien Snape, Oli quedó huérfana en la guerra, se crió en un orfanato, no logró terminar el colegio porque quedó embarazada de su primer hijo, su esposo se la llevó a Escocia donde trabajaba, murió dejándola viuda a los 18 años. Regresó a Londres no sabiendo hacer nada, la necesidad la llevó a ser lo que era, cuando tú hijo pasa hambre y frío se hace lo que se tiene que hacer. Gracias a Dios Ron se atravesó en su camino y la sacó de ahí, a ella embarazada y a su hijo. Guarda un poco de respeto joder"

"¿Por quién te golpeó y abusó de ti? ¡Nunca!"

"Tendrás que hacerlo, le debes la vida de tu hija" – me levanté empezando a sacar los platos ante su mirada reprobatoria e incrédula – "Los dos se parecen, Ann tiene razón, déjalo disfrutar de la segunda oportunidad que le dio la vida, a él y a esos niños. No le hagas lo que el Ministerio y todo Londres nos hizo a nosotros cuando estábamos en la miseria"

ANDREA SNAPE

"¿Te gusta papá?" – le sonrío luciendo el vestido dando una vuelta.

"Es hermoso, te ves preciosa"

"Sabía que te encantaría, ¿Oli? Lo siento un poco flojo de la cintura" – ella toma una cinta y empieza ajustarlo.

"Estás adelgazando Ann, pero no te preocupes que te haré los ajustes hasta el último día y te lo tendré listo"

"Vale, ¿y de qué sorpresa hablabas?"

"Bueno falta que elijas la pretina pero ahorita que llegue Ron con las cosas que le encargué, pero… te haré el tocado para tu boda mágica, te prometo que te encantará. Mira el boceto" – me enseñó una hoja donde era un tocado de flores blancas en pico con péquelas hojas verdes – "Con el movimiento de tu cuerpo, pasará esto" – movió su varita y varias mariposas salían de las flores, pequeñas y color rosa con blanco con ligeros pétalos de flores blancas – "Y tendrá olor también, podrás elegir tu las flores"

"Gracias Oli, es precioso"

"Me alegra que te haya gustado, oh ya llegó Ron" – ella le da un beso tomando las compras que le ofrece, mi padre se tensa empuñando su varita, no comprendía aún a qué había ido si me metería en un lío, eso era seguro – "¿Encontraste todo?"

"Si, el raso blanco y el color beige"

"Perla Ron, te lo encargué color perla" – saca la tela y la analiza comparándola con otra.

"Eso, aunque yo lo veo beige, servirá mujer"

"Si es perla" – se disculpó sonriendo.

"Falta de confianza, bueno me voy"

"Weasley hay algo que debo decirle"

"Papá por favor" – le pedí bajándome, efectivamente iba a necesitar a mamá en esto, justo a tiempo llegó la tía Ginny, seguramente su varita bastaría.

"A mi hija le gustó demasiado los bocetos que hizo su esposa para ella, Hermione y yo hablamos. Mañana esperan a su mujer en la tienda de Hogsmeade de la señorita Plourths, es una tienda de…"

"Vestidos de novia y túnicas, ropa muy fina" – se sorprendió Oli resbalándose la tela de las manos.

"Si así es, buscan una nueva empleada. Para… diseñar, yo qué sé de esas tonterías…"

"Se lo agradezco pero mi esposa ya tiene un empleo, no necesitamos de usted" – le respondió orgulloso.

"El favor no es para usted idiota, sino para su mujer. Hermione dijo que era una forma de limar las asperezas, algo que ustedes quedaron en una conversación que tuvieron"

"Efectivamente en eso quedamos ella y yo pero eso no incluía ningún tipo de favor. Solo educación cuando nos encontráramos"

"Bueno yo sólo informo lo que ella desea"

"¿Hermione lo mandó?" – mi padre arqueó la ceja molesto y lo detuve jalándolo del brazo.

"Papá por favor"

"Yo le hice pasar un mal momento a su esposa aquella noche, le falté al respeto y a sus hijos, solo repongo mi falta con ella, la cita será el día de mañana a medio día" – Oli ve a mi padre sorprendida, feliz pero ve a su esposo y baja la vista, nos ve a ambos sonriendo y recoge la tela entre sus manos.

"Le agradezco señor Snape pero si a mi esposo no le agrada la idea es mejor que lo dejemos así, acepto sus disculpas y estoy de acuerdo con su mujer en limar asperezas pero no es necesario este tipo de favores"

"Aceptaré cualquiera de sus decisiones señora Wealsey, sin embargo, piense en sus hijos, según sé el trabajo que tiene es esclavizante, no los puede ver ni atender, trabajando ahí poseerá tiempo y podrá trabajar muchas veces dentro de su propia casa"

"Oli, eso es decisión tuya cariño. Yo voy apoyarte" – a pesar de que ella le sonreía, podía ver la respuesta en su rostro, se iba a negar como buena esposa que era.

"Oli piensa en tus hijos, mi mamá hizo esto con la mejor intención posible, será algo bueno para ti y tus pequeños, además eres buena en eso ¿te imaginas las puertas que se abrirían?"

"Yo…"

"Ve cariño, es tu sueño y será bueno para los cuatro"

"Gracias Ron, muchas gracias señor Snape, agradézcale a su esposa el gesto" – mi padre dio una reverencia y le sonrío a mí, en cambio al señor Weasley lo vio con profundo odio.

"Estamos en paz"

"Me parece que no Weasley, la vida de mi hija no tiene precio. Esto es para su esposa, por usted nunca haría nada" – el pelirrojo recibió un frasco pequeño color rojo quemado con unas líneas negra – "Hija, te veo en la casa" – asentí respirando aliviada, entre más pronto mi papá se fuera serían mejor las cosas.

La boda no era tan divertida como yo me la imaginaba, mi madre llegó con bolsas llenas de compras junto con la tía Ginny, y nada de eso lo había comprado yo, maldito Viggo quería boda y participaba en lo menos posible. Oli me veía sonriendo y guardando el vestido, lo cual hizo sonrojarme.

"¿Dónde aprendiste todo esto? Pareciera que te dedicaras a eso toda tu vida, como si hubieses estudiado en algún lugar importante"

"Mi madre era muggle pero era una importante diseñadora, creo que herede su don, cuando murió conserve todos sus diseños y se me da bien ese arte. Cuando me case confeccionaba algunas cosas, regrese a Londres e intente hacer lo mismo pero tenía a Tom pequeño, me fue imposible, el hambre de mi hijo y no teníamos nada, deudas y deudas… olvide mi sueño. Tu madre es muy generosa para ayudar a alguien como yo" – bajo la vista apenada, pero yo sonreí sin darle importancia.

"No hay motivo para que no te ayude, ahora tendrás empleo y podrás pasar tiempo con tus hijos"

"¿Oli? El señor Snape dejo esto, ven te lo pondré" – el pelirrojo le pone la poción en la mejilla, desprende un olor a fresa con cítricos y a la vez frescura, poco a poco esa cicatriz empieza a moverse sobre su piel, a los pocos minutos limpia con su túnica y esa mujer puede ver que ha desaparecido todo rastro de dolor.

"De nuevo soy hermosa" – llora al verse limpia de todo rastro.

"Siempre has sido hermosa"

"Aún queda poción, póntela tú"

"No, mi cicatriz debe permanecer ahí. Me da gusto que puedas cumplir tus sueños, pronto tendrías tu propia firma, voy a lograrlo Oli, te daré eso que te mereces" – me aleje tres pasos y me retiré para darle intimidad, debió ser una buena noticia porque ella lo abrazo con fuerza llorando.

"Athena ¿quieres ir de compras?"

"Siiii… ¿puede venir Mary?"

"Claro, sólo si sus papás le dan permiso" – ambas niñas salieron corriendo ante la pareja que aún no se soltaba.

"Por favor papito, quiero ir"

"No Mary, ni aunque pongas esa cara"

"¿Mamá?"

"Tu papá ya te dijo que no Mary"

"Vamos Ronald, mi hija las cuidará bien"

"Déjalo Hermione, Ron sufre el síndrome de la sobreprotección, sus hijos no van a ningún lado si él no está presente"

"Cállate Ginny"

"Sólo imagínate cuando lleguen a Hogwarts"

"Bueno, podría acompañarnos si tiene la paciencia de estar una boutique"

"Mi mujer me manda a comprar sus telas, revistas y demás cosas ¿realmente duda que tenga ese tipo de paciencia señorita Snape?" – me retó con una sonrisa hermosa, digna de un Weasley.

"Oh Ronno tienes idea de a dónde te has metido" – gracias a Merlín no escuchó lo que dijo mi madre y salimos rumbo al Londres muggle.

Un par de vestidos más… ¿Blanco? ¿Rosa? No… la que debe ir de blanco soy yo, ¿Verde? A papá le encantará el verde, pero a mí me gusta lila… Athena se ve bien de amarillo ¿Amarillo? Mi padre no la dejará ponerse amarillo, rojo demasiado fuerte, azul… no, azul no.

"¿Ann?"

"Ahí voy niñas, intento decidir" – al fondo de la tienda encontré un par de vestidos preciosos, casi corrí a tomarlos, color hueso hasta los tobillos con un moño en la parte de atrás, sin mangas y con flores bordadas – "Los encontré"

"¿Y para qué quieres eso?"

"Ustedes van a ser mis damitas, deben tener un precioso vestido"

"La mamá de Mary pudo hacerlos también"

"No, no, no Athena. Oli es sólo para mi vestido. ¿Qué pasa linda no te gustó?"

"Es hermoso, pero no creo que vayamos a tu fiesta"

"Claro que irán" – al salir de la tienda el señor Weasley estaba sentado en la banca con el cabello hacía arriba y algunas cosas que ya habíamos comprado, su hija iba feliz con una bolsa en la mano.

"No debió comprarle nada a mi hija por…"

"Ella junto con Athena serán mis damas y deben llevar el mismo vestido. Además puedes considerarlo como parte del pago que recibirá Oli ¿no creían que su trabajo era gratis verdad?"

"Ustedes están haciendo mucho y no señorita, no puedo aceptar ese regalo"

"Pero sino es para usted, es para Mary"

"Se parece mucho a su padre… su… forma de hablar" – dijo con toda la educación que tenía.

"Sólo intento que todo esto pare, el que mi padre no se lleve bien con usted no tiene porque verse implicadas las niñas" – y más al saber lo bien que se llevaban.

"Estoy de acuerdo, señorita Snape ¿usted ignora lo que ocurrió entre sus padres y yo?"

"Más o menos, supongo que fue algo serio para que mi padre haya reaccionado así, sé que fue algo fuerte, y sé algo no se lo negaré"

"¿Y por qué tanta cordialidad conmigo?"

"Bueno primeramente eso paso hace muchos años, mi padre ya hizo… de más. Y por otro lado creo que la segunda oportunidad que le dio la vida es tan maravillosa que no vendré a arruinarlo yo"

"Gracias por lo de mi hija"

"Oh… casi lo olvidaba" – saque el sobre y le entregué la invitación, veía la cantidad que aún no entregaba, Viggo Sjöberg iba a escucharme – "Me encantará tenerlos a todos esa tarde"

"Su padre sabe de esto ¿no verdad?"

"Me caso yo, no mi padre"

OoOoOoOoOoOoOoO

"Sólo te lo digo de esa forma ¿quieres boda? Me acompañas a repartir todas las invitaciones, aun faltan detalles y tú me lo has dejado a mí"

"No es eso, perrro no puedo ausentarrrme del colegio mucho tiempo lo sabes"

"Bueno, espero que puedas ir a la boda entonces" – cogí mi bolsa para ir a entregar un par esa tarde, sentía un profundo coraje por él.

"Linda"

"Vete al diablo"

"Perrro Ann… ¿qué ocurrre ahorrra? Mmm… estás rrrara, ven aquí"

"No me toques, no te interesa esto Viggo lo he visto, toda la boda la he arreglado yo, con mi madre, la tía Ginny, Oli y Margaret"

"Se supone que parrra eso le dijiste a Marrrgarrret que fuerrra tu dama de honorrr, parrra ayudarrrte"

"Claro" – me salí de su despacho sin importarme que hubiera ahí alumnos, sería capaz de golpearlo sin remordimiento.

"Ann… he estado ocupado en la casa, ¿rrrecuerdas que nos faltaba eso? Llegarrron los muebles y debía limpiarrrla, todo parrra ti ¿si? Perrro desde mañana en la tarrrde irrré contigo a todo lo que falte" – la casa, había olvidado eso.

"¿Si me amas?" – volteó a ver a todo aquel que estaba al pendiente de nuestra conversación.

"Como no tienes idea, ¿te invito a comerrr?"

"Si" – se aprovecho besándome a medio pasillo rumbo a los jardines para salir de ahí.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

"¿Ann? ¿Ann? ¿Andrea?"

"¿EH?"

"¿Qué te pasa? ¿No te gusta lo que compre?"

"No es eso, es linda… sólo que no me decido" – volví observar la ropa interior sin saber, una blanca muy sencilla de encaje que dejaba poco a la imaginación, una mini tanga roja y la negra consistía en miles de hilitos enredados entre si para formar una prenda, la gris de seda.

"Ponte un color que no te haya visto, ¿el gris?"

"Bueno es que… veras… estos están muy… ¿descarados?" – Margaret se partió de la risa sobre mi cama tirando las cosas.

"¿Descarados? Por Dios, parece que escucho a una virgen asustada" – baje la vista sonrojada tomando la lencería blanca, entonces ella paro de reír y me miro sorprendida – "Madre mía, debe ser una mentira ¿eres virgen aún? ¿Qué le pasa a Viggo? ¿Por qué aun… nada de nada?"

"Bueno… él es… de pensamiento anticuado, contando con que respeta más a mi padre que a mí, además ya sabes que quiero un amor como el de mis padres, para siempre, un hombre único en mi vida"

"Que ridículos, en fin… entonces vayamos a la depilación laser"

"¿A dónde?"

"Oye voy a prepararte para la mejor noche de tu vida, te dejaré perfecta para que él quiera comerte lentamente, y una parte debe verse apetecible" – abrí los ojos estupefacta, tenía cerca de siete horas para eliminar todo nervio de mi cuerpo.

OoOoOoOoOoOoOoO

Por fin se escuchaba un ligero silencio en mi casa, me veía en el espejo sin poder reconocerme, Margaret había hecho un buen trabajo, junto con mi madre, Ginny y Oli. Ahora ya tenía puesto el hermoso vestido de seda blanco. Era de tirantes y pegado dejando ver aún más mi cuerpo, unas flores bordadas que comenzaban desde el pecho y terminaban por la rodilla era su mayor atractivo. Las zapatillas las había elegido bajas por alguna extraña razón y aún así el vestido no dejaba verlas, y más por la caída del vestido con una cola pequeña y hermosa de encaje.

Margaret había logrado hacer un peinado perfecto para el tocado que me había regalado la abuela, de cristal azulado. El maquillaje debía ser ligero y seguía retocándome con las manos temblando.

"Ya estas hermosa"

"¿Seguro papá? ¿No crees que falte labial? ¿El rubor está parejo?"

"Eres la novia más preciosa, perfecta" – asentí sin poder evitar seguir temblando de miedo – "¿Estás bien?" – asentí alisando el vestido – "Entonces vamos, el auto está afuera"

"Gracias papá, sé que las bodas muggle no son lo tuyo"

"Yo haría todo por verte feliz" – me abrazó y me dolió ver esa mirada de tristeza, yo también me sentía triste, era como estar perdiendo a mi familia y no podía evitar que eso no me doliera.

El auto estaba adornado con flores blancas y lilas, mi madre había contratado un chófer y sólo iríamos ahí mi padre y yo. La recepción estaba algo lejos de ahí y podría disfrutar de él por un poco más de tiempo.

"¿Hija qué ocurre?"

"¿Todo estará bien verdad?"

"Claro que si, es normal que estés nerviosa, es un paso muy grande el que estás dando" – la sonrisa de mi padre me dio una seguridad que no había conseguido en toda la semana.

"¿Podría parar?"

"Por supuesto" – el chofer se estacionó y sin querer dos lágrimas salieron de mis ojos, mi padre las limpió sin decir nada.

"Necesito caminar, tan solo estás dos cuadras, ¿te veo ahí sí?"

"¿Necesitas estar sola? ¿A tu madre?"

"Sólo caminar, te amo papá"

Tranquila, todo marcha bien, todo está bien. Faltaba tan solo una cuadra para llegar a la recepción, podía ver a mi padre esperando recargado en el auto, tan sólo esperando por mí. El señor Weasley venía llegando con su hija de la mano y ella estaba atacada de la risa con lo que él le decía.

"Ann, ¿qué haces aquí?"

"Necesitaba caminar, te ves preciosa Mary"

"Gracias Anny ¿Athena llegó?"

"Si, está con mi mamá" – caminamos hasta que faltaba una casa para llegar, el aire comenzó a faltarme y respiré agitada.

"… y eso le trajo mucha felicidad a Oli y a los niños, pasa mucho tiempo en casa y está aprendiendo demasiado"

"No puedo"

"¿Por qué no? Nos encantaría que vinieras un día a comer, podrá venir tu marido, pero nuestra casa es muy modesta eh"

"No me refiero a su invitación a comer, me refiero a esto, no puedo"

"¿Llegar? ¿Te sientes mal? Iré por Hermione"

"No puedo… casarme, la boda no… yo no puedo" – di un paso hacia atrás justo cuando pasaba un chico en su motocicleta entregando pizza, por frenar se cayó de la misma rodando hasta un árbol donde se golpeó en la cabeza – "Oh lo siento, perdóname, yo no te vi…" – vi la moto y al joven que se levantaba algo atontado – "… lo lamento" – levanté la moto y me subí ante la mirada del señor Weasley y mi padre que me miraba como si me hubieran hechizado.

VIGGO

Vi el reloj por tercera ocasión, esa mujer siempre llegaba tarde a cualquier lugar al que íbamos, pero llegar tarde a su boda era el colmo. El juez me miraba impaciente, cuando vi a Severus asomarse me tranquilice, ajuste la corbata para por fin casarme con ella, todos nuestros planes iban a cumplirse una vez que saliéramos de esa absurda fiesta.

Los pasos de Severus eran lentos, pausados, sin embargo a su lado no venía Ann, sino Sebastián ambos sonriendo como un par de demonios en el apocalipsis, sus ojos negros resplandecían de placer sin comprender aún nada. Podía observar a Hermione cayendo en el histerismo afuera gritando a medio mundo sin poder localizar aún a Ann, intenté escuchar lo que se decían pero no pude.

"La boda se canceló, sin embargo pagaremos por el tiempo perdido juez White" – un resoplido de su parte tomando los papeles y proliferando palabras que no logre asimilar.

"¿Cómo que se cancela Severrrus?"

"Así es, Ann se fue"

"Severus ya mande a alguien para que se arreglen con los músicos, aún así habrá que pagarles" – llega el muy agitado Harry seguido por su esposa e hijos – "Aún no entiendo ¿Dónde está Ron?"

"Que imporrrta eso, ¿Cómo que Ann se fue?"

"Así es cuñado, mi hermanita nada tonta, robó la motocicleta de un entregador de comida y se largó"

"Imposible, Ann no me harrría esto"

"Si que lo hizo, se fue Viggo, creo que hizo lo más sensato"

"¿Dónde está ese maldito pelirrrojo? ¿Porrr qué prrreguntaban porrr él?"

"Porque estaba conmigo cuando se fue, y ya les dije todo lo que paso" – llegó con paso lento seguido por Hermione que tomaba un celular marcando con desesperación.

"¿Qué ocurrrió idiota?" – Harry me detuvo antes de llegar al cuello de ese maldito, aún no lograba procesar porque esa familia debía ser invitada a la boda y ahora lo comprobaba, él le había hecho algo a Ann, y lo iba a matar ahora sí.

"¿Por qué demonios siempre soy yo? Si Andrea desaparece soy el culpable, tal parece que ustedes dos hacen algo para que ella se vaya, a mi no me metan" – la sonrisa de Severus se rompe y observa fijamente a Weasley empuñando su varita.

"Severus ya Ron dijo todo, ella huyó en la moto, habrá que esperar a localizarla"

Me quité el saco y la corbata tirándolos al piso, me fui a la barra donde empecé a beber desesperado, dos horas y ella seguía sin aparecer, maldita costumbre la suya de salir corriendo de los problemas, Snape tenía que ser, esperó a enamorarme para luego vengarse de mí, esa chica era cruel sin lugar a dudas.

"Así es el amor ex cuñado, duele… duele mucho" – la fingida preocupación de Sebastian me sacó de quicio y lo apunté con la varita, llevaba más de cuatro años soportando broma tras broma.

"Baja esa varita idiota, no toques a mi hijo"

"¿Ya la encontrrarrron?"

"Aún no, ahí viene Harry"

"Nada, ya revisamos todos los lugares" – el pelinegro se sirvió una copa mirándome con lastima lo cual empezaba a entender.

"Me dejo porrr un muggle, lo sabía, sabía que no debía enamorrrarrrme. Parrra esto tu hija me atrrrapó en sus rrredes parrra converrrtirrrme en este despojo humano" – Severus sonrió con perversidad sin responder – "La amé carrrajo, la rrrespete, le di todo"

"Cállate, deja de hacer dramatismos"

"Si, perrrfecto. Tú no tuviste que pasarrr porrr todo esto. Rrraptaste a la pobrrre de Herrrmione sin que ella se enterrrarrra. Estaba todo, los invitados, el agente del ministerrrio, el novio, vistierrron a la ingenua de novia sin saberrr a lo que se metía, a esas alturrras ni negarrrse pudo"

"¿Qué quieres decir?"

"Que fue drrrástica la forrrma en que se casarrron, que nerrrvios de boda ni que nada. Si fuerrra de otra forrrma también hubierrra huido en la prrrimerrra oporrrtunidad"

"Te equivocas"

"Basta los dos" – pidió Hermione paciente pero ambos estábamos ya muy molestos.

"Te quejaste de mi forrrma de pedirrr matrrrimonio pero tú ni siquierrra a eso llegaste. Fue un: cásate ahorrra, lo tenemos todo prrreparrrado. Errres la negrrrurrra del rrromanticismo"

"Oh si y me lo dice el tipo que no supo arrodillarse para poner el anillo, por algo mi hija salió corriendo"

"Severus aún no sabemos qué pasó, vamos a buscarla"

"Sabrrrá Merrrlín que le dijiste de venida. Nunca superrraste que había alguien más que la hicierrra feliz"

"Nunca arriesgaría el futuro de mi hija"

"Ya lo hiciste una vez, no veo porrr qué no lo harrrías de nuevo"

"Pues te equivocas, si ella no se casó fue porque no quiso, porque algo no la convenció y ya. Así que deja de meterme a mí o a Hermione en esto"

"Te compadezco eh Herrrms. Casarrrte porrr prrrimera vez obligada por este animal y luego porrr tus padres. Se debe rrrequerirrr de grrran paciencia, aceptarrr su idiotez cambios de humorrr y parrra colmo un insensible, siendo tu una mujerrr en toda la extensión de la palabrrra"

"Viggo por favor"

"Está conmigo por lo evidente ¿no te parece?"

"¡Severus!" – le gritó avergonzada.

"¿La poción que le administrrraste porrr trrres años?" – atravesó rápido el poco espacio que nos separaba tirando una mesa hasta llegar a mí, ambos caímos hacía atrás rompiendo copas y botellas, nos apuntamos con la varita el uno al otro esperando el hechizo. Él me arrebató la varita, arrojando ambas lejos de nosotros y me golpeó en la mejilla, esta vez no me quedaría tranquilo, rodamos sobre el pasto y nos golpeamos son saña por un rato, hasta que un fuerte estruendo se escuchó en el piso, el hechizo había caído de lleno ahí con chispas rojas quemantes.

"Par de imbéciles, les dije que se callaran de una vez por todas" – Hermione se acercaba furiosa con la varita en la mano, está echaba chispas sin poder controlar la magia de su dueña.

"Trrremenda mierrrda" – una gota me cayó en el pie quemando mi piel, me hice hacía atrás con terror, esa mujer daba miedo enfadada.

"Nena, estamos desarmados joder"

"¿Y qué pensabas hacer si tuvieras una varita Snape? ¿Atacarme? Quiero ver que lo hagas" – una explosión cerca de Severus nos heló la sangre, nos levantamos buscando las varitas, caímos cerca de ellas sintiendo los pasos de sus tacones detrás de nosotros.

"Herrrmione… porrr favorrr"

"Me tienen hasta los cojones ustedes dos" – sentimos el humo blanquecino acercarse a nosotros, vimos a Harry parado sin intervenir, nos vimos los dos fijamente asintiendo y jalándolo para que nos sirviera de escudo.

"Protego" – conjuró él con miedo.

"¿Porrr qué demonios le enseñaste ese hechizo idiota? Con el carrrácterrr que se carrrga"

"Y yo que jodidos iba a saber que lo usaría en mi contra" – el aire que se sintió en nuestras espaldas nos hizo desfallecer, el cuerpo de Harry no estaba, solamente una Hermione furiosa con la varita hacía abajo nos miraba pensando el siguiente movimiento. A lo lejos estaban todos los niños partiéndose de la risa, Athena y Mary estaban muy concentradas y Weasley se doblaba de las carcajadas que tenía, esa iba a pagármela.

"Ron… por favor" – le pidió Harry con seriedad antes de igualmente doblarse de la risa.

"No seas miedoso papito, sólo es mamá"

"Linda la violencia intrafamiliar no es buena"

"Ya te daré yo la violencia intrafamiliar. Viggo deja de beber como un indigente y sal ahora mismo a buscarla. Piensa a dónde pudo ir y no seas idiota, mi hija no te ha dejado por ningún muggle"

Salí de inmediato aceptando la oportunidad que estaba dándome Hermione, tenía que localizarla para sentirme tranquilo, sin embargo algo me decía que no lo hiciera, ella había estado rara las últimas semanas, no sabía si era por la boda, porque no podía acompañarla a todos lados o porque en verdad estaba arrepintiéndose de su decisión.

Empecé a cuestionarme si debía buscarla o no, ella no estaba en peligro, había huido con ese maldito pizzero o sabrá Merlín con quién demonios, ella eligió eso, sabiendo que la esperaría, que le tenía una sorpresa para la luna de miel, que acepte la ridiculez de esa boda muggle, y cada capricho que se le antojaba. La única respuesta era que o me había dejado de amar o tan sólo se vengó de mí por el daño que le había hecho en el pasado, de lo único que estaba seguro era de que dentro de ella vivía una Snape a la cual temía demasiado, en el fondo me daba miedo encontrarla, no quería escuchar la verdad de sus labios.

Lamento la demora con el capítulo, pero les di uno largo para compensarlo. Espero la siguiente semana subir el final.

Gabriela Cruz: Espero este capítulo también sea de tu agrado, de todo un poco…

Hada: me alegra haber podido rescatar eso, que aunque no eran familia de sangre se amaban en verdad como familia, es algo sumamente hermoso. Saludos guapa

Samaria Reed: así es, esta historia ya se terminó, sólo falta el capítulo final y nos despedimos después de dos años de haberla empezado. Gracias por el apoyo. Besos

Aurora Snape: Hola mujer, sí que estas desaparecida eh. Gracias por comentar, me alegra que te haya gustado. Precisamente me acordaba de ti, no supe dónde quedó tu fic y espero que pronto lo vuelvas a subir… Saludos y besos

Yazmín Snape: feliz? Son la 1.20 am, yo muero de sueño y aquí actualizando porque no puedes esperar, sólo espero dormir y que sepas que me vengaré de ti eh… de la peor forma… ahora moriré de aquí a lo que suena mi alarma.

Yetsave: Se me escaparon esos detalles que me dejaste en tu review pero parece que logre rescatarlos en este capítulo, gracias guapa. Espero te haya gustado. Besos

Kath 2HD: Hola guapa, precisamente es lo bonito de las historias, poder rescatar las cosas cotidianas y acoplarlas al Sevmione para poder percibir todas las emociones y sensaciones. Leíste mi otro fic? No estoy preparada para perderte? Necesito opiniones para saber si lo retomo o mejor así le dejo, me encantaría saber la tuya. Muchas gracias y besos.

Ali Victoria: Creí bueno rescatar a Ron ya que nunca quise hacerle bashing a él, sentía remordimiento y creo que pude lograrlo, él sólo debía madurar, aún le quedan secuelas de sus malas decisiones pero aprendió a crecer y darle a sus hijos lo mejor de él… creo… jajajaja. Espero te haya gustado el capítulo. Besos

Keilita Princess: Yo también espero que todas quedemos conformes con el gran final, aún no lo creo posible pero terminamos… Besos guapa.

Kiara Michell: Ojala cause el mismo efecto y no quieras maldecirme en este momento, dame la oportunidad de escribir el final. Saludos y besos

Xerxes Eli: Mujer pervertida jajajaja… lemmon? Segura? Veremos… veremos… por lo pronto Hermione les dio con todo. Besos guapa… me sobreexplotan buaaaa