¡Hola chicos y chicas! Sé que han pasado ¿tres días? Desde que actualice y que es muy raro que actualice al tercer día, como dice las sagradas escrituras de fanfiction (me van a colgar por hereje y me tienen reservado un asiento abajo :D pero ya que) y pues aquí traigo el siguiente capítulo de "Emociones Confusas" Un poco de Bill y Ford, mientras Mabel atiende unos pequeños asuntos. Nada más paja de relleno.

Nota: Aclaro habrá puntos en ( F ) cuando inicie un recuerdo en Flashback (sigo teniendo problemas con el formato de fanfiction).

Nota2: Okey chicos sonara raro pero este capítulo es muy corto lo que son el 35 y 36, por lo que no se sorprendan de que los suba temprano. Ahora sin más llego la sección preguntas, respuestas y agradecimiento; LiizArz gracias por tu comentarios, me ponen inmensamente contenta y que bueno que te guste mucho mi fanfic y que lo leas dos veces, yo hasta lo leo cuatro veces con todo y error detectado (ya próximamente lo volveré a editar y arreglar cada pequeño problema UwU) en cambio con la relación de Bill y Mabel, se ve que tornara otro giro. Pero eso lo sabrán más adelante. Espero que te guste este; Elbani sorry bebe te hare llorar más con este capítulo, y con el siguiente, seguimos en el momento sad D: con todos los personajes. ¡Gracias por comentar!

También a los de Wattpad les envió saludos a mis nuevos seguidores, ya estoy contestando a sus mensajes y comentarios :D me animan mucho en esta historia. No encuentro un orden en las notificaciones nuevamente pero recorro los capítulos para ver uno que otro comentario.

Rating: M

Personajes: Mabel Pines/Estrella fugaz, Bill Cipher, Stanford Pines/Sixer.

Disclaimer: Gravity Falls aclaro que no me pertenece, y que todos los derechos de la serie pertenecen a su creador Alex Hirsch, y a la compañía Disney. Yo solo hago esta historia ficticia para el Fandom y entretenimiento para los lectores.

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Capítulo Treinta Cinco: Lo siento Bill

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Solo quedaban unos días antes del 19 de agosto, sentía que el tiempo se iba muy rápido en menos de un abrir y cerrar de ojos. Dipper y yo hemos pasado tiempo como hermanos, tratando de acompañarlo en algunas aventuras junto con Ford y Bill. Explorando las rarezas del bosque, haciendo recuerdos y ayudándolos en el inicio de su investigación. Hay ocasiones en que Bill quiere comentarle a Dipper sobre la situación, pero no lo he dejado, siempre dándole la excusa que lo hare en su momento. También he estado planeando junto con Wendy y Soos en secreto una fiesta sorpresa por nuestro cumpleaños, teniendo el cuidado de que mi hermano no llegara a enterarse. Un día el tío Ford me descubrió cuando hablaba con Wendy acerca de regresar a California y lo que haría cuando llegara; tuve que contarle a mi tío para que mantuviera guardado el secreto. Hasta el momento los únicos que lo saben son Soos, Wendy, Tío Ford y Bill.

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El sonido de unos zapatos golpear el piso de laboratorio y el golpeteo de unos dedos chocar contra la mesa de metal se escuchaba en la habitación, un sujeto rubio estaba fastidiado y a la vez preocupado. Mientras que un hombre canoso escribía en una libreta algunos datos mientras revisaba a una extraña criatura pequeña mordelona, que gustaba de comer madera y rocas.

- Cipher deja de golpear la mesa, lo asustas y haces que arruine mi investigación. – Sacando una cinta métrica del cajón para empezar a medir la criatura.

- Tú sobrina se ira, y no le quiere decir nada a Pino. – Poniendo una expresión molesta.

- Entonces porque no se lo dices.

- No puedo, me hizo hacer un trato. – Gruñendo frustrado.

- Puedes eliminar el contrato ¿o no? – Levantando una ceja de intriga al conocer lo que traía molesto al demonio.

- Me agarro con la guardia baja. – Mostrando sus mejillas rojas.

- Así que hay un trato que el gran Bill Cipher no pueda romper. – Burlándose el hombre.

- Sabes que mis tratos son privados.

- De todos modos no quiero saber. – Siguiendo con su trabajo. – Pero si me llego a enterar que es algo que lastime a mi sobrina físicamente o emocionalmente. Ten por seguro que estarás muerto Cipher.

- Blah, Blah, Blah… hablas mucho cerebrito. – Lanzando una llamita sobre las hojas de papel que estaban encima de la mesa.

- ¡Oh mierda! – Apagando el fuego que había prendido sobre su trabajo. - ¡Bill ve hacer el estorbo en otra parte!

- Estrella salió con Bolsa de hielo. – Colocando su rostro sobre la plancha de la mesa. – Ella se ira y me dejara. No le quiere decir a Pino, para que la detenga, no puedo decirle porque me obligo hacer un trato. – Lanzando otra flama hacia el abrigo de Ford.

- ¡Basta ya! - Golpeando su abrigo para apagar la flama.

- Sixer… dame la maldita ecuación. – Dirigiendo una mirada molesta. – ¡¿Cómo se elimina este maldito campo de fuerza?! – Golpeando la mesa.

- No lo sé tú quemaste los libros.

- Los libros, los malditos libros es eso lo que quieres. – Chasqueando los dedos hice aparecer los tres libros intactos. – Ahí están tus estúpidos diarios, ahora dame la maldita ecuación.

- ¡Un momento! Todo este tiempo los tenías. – Tomando los diarios en sus manos. – Pero… ¿Cómo? Dipper me conto que tú los quemaste cuando intentaste capturarlo.

- Hay muchas cosas que no sabes estúpido cuatro ojos de mierda. – Diciendo enfurecido. – Ahora dime la forma de salir de aquí.

- Bueno en primera: no soy cuatro ojos de mierda, segunda: el traerme los libros no hará que te de inmediatamente la formula. – Acomodándose los lentes. – Romper el campo no haría que saliera nada más tú, si no las demás rarezas de este pueblo.

- ¿A quien carajo le importa que salgan?, solo quiero salir de aquí. – Dije lleno de ira. – No puedo vigilarla desde este lugar, mi poder me limita. No era cuando estaba encerrado en esa estúpida estatua, donde antes podía concentrar mi poder e ir a visitarla como un ente espiritual.

- ¡Aja! Entonces ya llevabas un tiempo buscándola – Señalándole con el dedo. – No estaba imaginándome cosas estos últimos 3 años.

- Sí, la acosaba y la torturaba con sus pesadillas. Hubo un tiempo en que me gustaba quebrantar su espíritu y hacerla caer en la desesperación. – Respondí a lo que él quería escuchar. – Fue divertido al principio, sabes no estaba en mis planes que ella me liberada por accidente, no estaba en mi plan obligarla hacer un trato. Solo se presentó la ocasión y el momento aproveche en su momento de debilidad e ingenuidad. Tampoco no estaba en mi plan quedarme encerrado, cuando me atraparon. Al principio solo quería venganza, quería engañarla porque se me hizo la más fácil de quebrantar de todos los Pines. - Continúo con lo que decía. – No esperaba que ella me liberaría y siguiera con nuestro trato, fácilmente podría haberla traicionado, no sé podría haberla mandado a otra dimensión hacerla mi títere personal como lo fue Pino y tú Sixer. – Sonriendo tontamente al recordar su confianza. – Trate de olvidarme de esta dimensión de mierda, pero yo quería hacerla sufrir más. Siempre esperaba a que me llamara y suplicara por más tratos. – Recordando los días que esperaba pacientemente en su castillo, ideando muchos planes para tratar de acercarse nuevamente. Aquellos recuerdos solo eran otro mero reflejo de sus deseos más anhelados. - Hasta que se presentó nuevamente la oportunidad. Solo faltaba que alguien ingenuo me invocara nuevamente a su mundo, a esta patética dimensión.

- Fue un error de los chicos. – Contesto Ford en su defensa. – Tú lo sabes bien.

- Si no hubiera sabido nada esa noche, si no me hubieran convocado esos chicos. – Colocando una expresión seria mientras entrelazaba los dedos y daba una expresión neutra. – Otra historia seria, y tal vez no me hubiera importado lo que sucediera a esa chica. Solo dejar que pasara, incluso estaba preparado para dejarla sin importarme nada.

- ¿Qué te hizo cambiar de opinión?

Bill se quedó un momento serio ante la pregunta que le hizo Ford, apretó los nudillos al recordar todo como si hubiera sido ayer, sonrió de forma amarga.

- Se estaban divirtiendo esa noche con mi propiedad. – Dando una mirada entrecerrada. – Debo decirte que esa noche se encontraba, excitante para mí. Una maravillosa alma a punto de corromperse. De no ser por un inconveniente en mis planes.

( F )

Bill había arribado al lugar donde se encontraba la chica Pines, moviéndose sutilmente en la penumbra de la noche, oculto entre las sombras. Observo como los chicos inútilmente forcejaban en ella tratando de abrir sus piernas y retirar su ropa, arañando su piel y tomando fotos de su cuerpo. El demonio veía la escena de forma divertida y a la vez sumamente molesto, al no ser él quien torturaba a la joven Pines. Escuchar sus gritos fue un deleite de un momento, hasta que vio que uno de los bastardos mortales le hablaba a través de su apodo; ese nombre que no dejaría a ningún humano cualquiera pronunciar.

- Un bailecito sexy estrellita, para entretenernos. – Dijo el chico de cabello oscuro observándola con lujuria y colocando una expresión de diversión. – Empieza a moverte como lo hacías en el concierto. Vamos mueve esas caderas.

- Esperen el vestuario a nuestra linda chica. – Dijo el pelirrojo arrancando su camiseta del concierto y tratando de forcejar para tirar de su blusa de tirantes y levantando parte de la tela revelando un sujetador color blanco con un moño. Colocando su mano empezó a tirar de la prenda, aunque Mabel en defensa mordió su mano, recibiendo un golpe en la cabeza. – Estúpida perra. – En vez de eso fue tratando de quitar sus shorts arañando sus muslos con brusquedad y lanzando golpes en sus piernas. – Déjate.

- ¡NO! – Grito con fuerza, intento reprimir el dolor, quería escapar. - ¡DEJENME!

Más suplicas de la Pines se escuchaban, Bill observaba como la chica luchaba contra sus captores. Por un momento olvidaría el trato que hizo con aquellas chicas, era su oportunidad de corromperla a su manera, hasta que…

- No quieres Mabel – Colocándose un chico por la parte atrás sosteniéndola de la cintura y jugando con una mano sus aretes. – Vamos estrellita, solo déjate y serás libre. No querrás terminar en el fondo del lago a tomar un chapuzón. – Dirigió sus labios a su cuello dejando marcas de mordidas y besos bruscos sobre su piel crema, mientras sus manos tocaban su pecho amasando y estrujándolos mientras encajaba las uñas, raspando sobre su piel. – Tan suave, solo déjate estrellita te divertirás.

- No… no quiero

"Solo olvídala deja que pase"

– ¡Déjenme! – Las lágrimas solo salían y su voz empezaba a quebrarse.

"No tenemos un trato, ella sufrirá por haber arruinado todo. Y en cuanto se haya quebrado su esperanza, será completamente manipulable".

Bill trataba de reprimirse solo tenía que esperar un poco más a que ella hubiera perdido toda esperanza, que lo llamase para hacer un trato y aprovechar el momento.

– ¡A-ayúdenme! Por favor alguien… ojala todo, desapareciera, quisiera que se murieran todos ustedes. – Dijo con furia en su voz.

Fue cuando algo hizo reaccionar al demonio de sueño, escucharla sollozar ver su rostro cubierto por sus lágrimas y escuchar su suplica con su deseo de venganza hacia sus captores. Le dio la necesidad de proteger lo que es suyo. Él debería ser quien la torturada, quien la hiciera sufrir y suplicar, quien la corrompería en ese momento. Pero lo que más quería en ese preciso momento recuperarla y tratar de aliviar este molesto sentimiento; los celos.

- Nadie la toca – Gruño molesto Bill

( F )

- Quien diría que confundí un sentimiento humano, por un deseo oscuro. – Dijo Bill – Lo demás de esa noche tú lo sabes muy bien, ella regreso herida y ocupo mi ayuda. Pero también realice un cuarto trato.

- Debí suponer que algo había ocurrido entre ustedes dos. – Frunciendo el ceño. – Esa ez no pregunte más por respeto a la salud mental de Mabel y por no preocupar más a Stanley y a Dipper.

- Como dije yo solo buscaba hacerla sufrir como medio de venganza, hacia ustedes familia Pines. Pero no estaba en mis planes cumplir el trato, cuidar de ella, ni mucho menos ofrecerle mi apoyo. Nada estaba en mi plan ni mucho menos crear estos sentimientos. – Recordando la noche que llego por segunda vez a su castillo. Esa noche que la hizo suya y declaro algo que lo traía torturando en ese tiempo, y que quería confirmar su respuesta con aquella chica que le hacía perder la cabeza con sus sentimientos, anhelando escuchar su declaración solo una palabra bastaba para caer rendido ante ella.

( F )

Aquella noche la había tomado demostrándole mis más profundo deseos, que me volvía loco de celos cada vez que estaba con un humano, ya sea siendo amigable o coqueteando con ella. La vi tratando de recuperar el aliento, había robado todo de ella anhelando sentir su cuerpo junto al mío. La bese para calmar sus suspiros, todo había tomado a la fuerza. Si ella se negaba a verme después de esto, optaría por la peor de mis decisiones "tenerla".

- Me gustas. – Sollozando débilmente la chica, aun sabiendo las consecuencias. No le importaba declarar sus sentimientos a su ex enemigo. – Me gustas… me… gustas… - Pero otro beso la hizo callar, antes de ver al rubio acercarla contra su pecho.

No podía creer lo que escuchaba una sonrisa se formó en mis labios, abrace más de cerca el cuerpo de mi querida Estrella fugaz. Temía que fuera una ilusión y solo estuviera sentado en mi trono con una más de mis fantasías. Quería decirlo, quería que ella lo escuchara para que parada aquel triste quejido que supiera que la amaba, que todo era nuevo para mí. No sabía que decir era una emoción confusa para mí, pero era notoria.

- Creo que los humanos se basan sus relaciones, mucho en sus sentimientos. – Soltando un suspiro cansado y un leve rubor. – Estrella, no… Mabel. – Mirando su rostro que mostraba un rostro inocente, y la expresión adorable de castaña al escuchar su nombre por parte de él. – Debo admitir que me he vuelto esclavo de ti. – Besando su frente. – Mabel, me perteneces. – Dirigiendo a depositar otro beso en su mejilla. – Mabel, Mabel… Solo lo diré una vez. – Acariciando su rostro para recoger los mechones pegados por el sudor. – Estoy enamorado de ti, te amo. – Dando otro beso cortó en sus labios.

( F )

– No sé qué me hizo esa humana, para caer en su hechizo. Solo ahora no quiero perderla, porque siento que desapareceré si ella no regresa. – Dirigiéndole la mirada a Stanford su ex amigo y ex enemigo. – Sí la torture, sí la odie, sí la hice sufrir, sí la lastime mentalmente, Sí desee venganza en su momento, sí la protegí, sí la vigile, sí me preocupo por ella y sí la amo.

Ford escucho atentamente al demonio de sueño que una vez fue su musa, su mejor amigo y compañero de investigación. Este era una faceta que desconocía de él, pero de algo si estaba seguro, es que él decía la verdad y en ningún momento negó lo anterior.

- Bill… me gustaría ayudarte, pero si te doy la ecuación o la forma de romper la barrera. Estarías liberando el portal de las anomalías de Gravity Falls. El mundo no está preparado para enfrentar o aceptar estas criaturas. – Deseaba ayudarlo por primera vez, darle otra oportunidad como dijo su sobrina. Pero eso sería arriesgar su mundo. – Lo siento. Sé que me has demostrado que no tienes intenciones de atacar o crear un portal que conduzca otro Raromagedón. Solo que lo siento, es solo que… me es imposible.

El rubio solo inclino la cabeza de forma rendida, antes de poner un gesto lleno de melancolía y tristeza. – No lo sientas Seis dedos, comprendo. Estoy pidiendo demasiado y sin pensar nuevamente que arriesgaría esta patética dimensión. Solo… esto pasara, son mis deseos egoístas de seguirla.

Ford observo medio deprimido al demonio viendo que en verdad quería a su sobrina, se dirigió a la mini nevera que tenía sacando dos cervezas de sus bebidas de reserva. Sabía que él no necesitaba alimento, pero amaba el beber alcohol. Destapo las dos botellas y le acerco una al sujeto triangular. Mientras bebía un trago de su botella antes de hablar nuevamente.

- Mujeres te hacen perder la cabeza. – Dijo Ford tratando de reconfortar al demonio. – Solo en mi vida tuve dos citas, y en ninguna funciono.

- Malditas hembras humanas. – Dijo amargadamente Bill. – No puede ser que yo un demonio de alto rango, que se había abstenido de tener sentimientos. Termine sintiendo algo por un humano.

- Solo lo diré una vez monstruo de un solo ojo. – Dijo Ford dando otro trago a su bebida. Lanzando un resoplido cansado. – Mi sobrina te ama y cuando lo dice enserio, lo cumple. Jamás olvidare lo que dijo cuándo te trajo aquí.

( F )

- Si, lo quiero. – Tomando su mano para dirigirle una mirada tierna y de confianza. – Me gusta Bill.

- Mabel.

- Sé que puede ser molesto, grosero, irritante, egoísta, mal humorado, y un poco loco. – Dijo la castaña sintiendo la mirada del rubio un poco alterado por lo que dijo.

- Estrella fugaz estas dándole razones para ejecutarme. – Dijo Bill, soltando una risita nerviosa.

- Pero también… tiene su lado tierno, amable y bueno. Aunque no lo demuestre mucho, pero estando a su lado, me brinda una sensación de confianza y tranquilidad. Bill me ha apoyado en las situaciones difíciles, y me ha salvado cuando estado en peligro. Aun cuando estuvimos peleados o teníamos nuestras diferencias. Me tuvo paciencia y me trato de consolar, a pesar de que el odia sentir mucha empatía o trata de ser gentil. En algunos momentos él logra sacarme una sonrisa o trata de alegrarme cuando estoy triste. – Sintiendo enrojecer su rostro antes de tomar una respiración profunda y continuar. – Por eso… quería que lo supieran tío Stan, tío Ford y también tu Dipper. No quiero mantener nada en secreto, si quiero que esto funcione. – Apretando su agarre. – Yo le quiero, por eso… así que no pelen más. – Agachando la cabeza sintió como su tío le acariciaba gentilmente antes de lanzar un suspiro frustrado.

- Niña me desarmas cada vez que lanzas un discurso de esos, en lo que soy imposible defenderme. – Pasándose una mano por la nuca antes de ver al demonio aun con la mirada fija. – Es imposible decir que la tengas bajo un hechizo. –Bill solo no podía salir un poco del asombro de lo que había dicho la castaña, sintiendo su rostro caliente.

- Bueno eso es sorprendente. – Dijo Stan. – Pero aun no me convence del todo, tener que verte a ti y tener esos pequeños golpes de memoria, va llevar tiempo. Solo te recuerdo como el tipo malo. – Golpeando el hombro de Bill. – Tendrás que ganarte mi aprobación de algún modo. Si quieres tener a mi sobrina.

Mabel volteo a ver a su hermano antes de esperar su respuesta. Notando que el miraba al rubio un poco sospechoso, y después devolverle una sonrisa a su hermana. – Siempre me has sorprendido con cada chico que te gustaba, pero enamorarte de nuestro enemigo, uff… pues no sé qué decir. – Acercándose al demonio de sueño. – Solo evita no hacerle daño a mi hermana o te las veraz conmigo.

- No lastimaría a Estrella fugaz. – Contesto Bill.

( F )

- A pesar de que al día siguiente me hicieron sufrir. – Tomando de la bebida que me ofreció Sixer.

- Oye el acampar contigo no estaba en el plan. – Dijo riéndose el hombre canoso.

- Pino perdió el 20% de su hombría. – Burlándose del castaño.

- Oh cuando le ibas a quemar su amiguito. – Ambos se soltaron riendo, tal vez molestar a Dipper era algo que tenían en común en ocasiones.

- Pino es inevitable, es fácil de molestar.

- De acuerdo juguemos a una partida de ajedrez tridimensional Cipher. – Sentándose en una silla. – Hace tiempo que no tenemos una.

- Supongo porque éramos fieles enemigos. – Acomodándose en su asiento.

- Pues demuéstrame que puedes ganarme. – Acomodándose sus lentes.

- Listo para morder el polvo de nuevo Sixer. – Mostrando una sonrisa ladeada mientras invocaba un tablero de ajedrez luminoso.

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Llegando la tarde Mabel había llegado rendida de la casa de Wendy, había trabajado mucho en la sorpresa que tenía para su hermano, entro a la cabaña subiendo rápidamente las escaleras pasando por el desván hasta llegar al cuarto, donde aventó su mochila y se retiró los zapatos. Tirándose a la mullida cama rosada para restregar su rostro en las suaves almohadas. Iba a disponerse a tomar una siesta corta, cuando escucho la apertura de su puerta abrirse y cerrarse, sintiendo también el hundimiento de su colchón para terminar con un peso extra en su espalda. Dejando escapar el aire que tenía en sus pulmones, de la sensación de pesadez en su cuerpo.

- Aww dame cinco minutos a dormir. – Aun si voltearse. Sabiendo que era su novio quien la molestaba.

- Escucho un saco de carne quejarse. – Moviendo su espalda para molestarla más. – Estará vivo.

- Bill me voy a molestar mucho si no me dejas tomar una siesta. – Gruño furiosa. Un olor a alcohol le invadió su fosa nasal, haciendo que arrugara un poco su pequeña nariz. – ¿Estuviste bebiendo?

- Solo unas cuatro o cinco botellitas. – Con las mejillas levemente rojizas. – Oscuritas y redonditas.

- Mi tío Ford – Dije molesta. – ¿Bill te sientes bien? – Tratando de quitármelo de encima.

- Descuida Estrellita, bebí menos de la cuenta. – Mostrando una sonrisa entre dientes.

- De acuerdo entonces, puedo tomar mi siesta sin tener la preocupación de te pase algo. – Bufe algo cansada. – Dios necesito un poco de sueño. – Hundiendo su cara en la almohada.

- ¿Puedo dormir a tu lado? – Cayendo a un lado de su cama para encarar su rostro.

- Porque pides permiso. Cuando ya lo estás haciendo. – Inflando sus mejillas molesta. – Era parte de nuestro trato.

- ¿Puedo? – Volvió a preguntar con una mirada de súplica e insistencia.

- Me dejaras tomar mi siesta. – Observando como el demonio asentía, como si hubiera ganado su juego. – Está bien.

Sentí como me rodeo con sus brazos atrayéndome a su cuerpo en un abrazo protector, desde que Bill comenzó a dormir en mi cama su posición favorita había sido el tenerme entre sus brazos con mi cabeza metida en su pecho y siempre acariciando mí cabello como si se tratara de una mascota. Recordé que las primeras noches Dipper hacia guardia para vigilar a Bill de no hacerme nada raro. Aunque la noche que supone que celebraríamos nuestro mes junto… se fue por la borda, ya que él había llegado temprano de su cita con Pacifica, por lo que tuvimos que posponer ese encuentro. El pobre de Bill tuvo que aguantarse las ganas y yo no paraba de reír, aunque me preguntaba ¿de dónde diablos había sacado condones? Por lo que me sorprende que hasta el momento no haya tomado venganza.

- Oye Bill…

- Mm… - Haciendo un sonido el rubio sin parar de acariciar su cabeza.

- Pasaste el rato con mi tío. – Tratando de mantenerme despierta.

- Solo charlamos, jugamos y bebimos. – Hundiendo sus dedos en su cabellera para masajear su cabeza. - ¿Dónde estabas? – Interrogándola con su ojos ámbar. – Te espere, y espere… y todavía espere a que regresaras. – Dando una sonrisa tonta. – Sixer me dio muchas botellitas.

- Estaba con Wendy ¿recuerdas? Ayudaba para la sorpresa de Dipper.

- Pino, Pino, Pinito… su sorpresa, le dirás Estrellita. Dime le dirás… - Cepillando su cabello entre sus dedos.

- Planeo decirle cuando regrese. – Poniendo una mirada triste. – Aunque tengo miedo de como reaccione.

- Todo está bien, Pinito no se enojara. Te quiero mucho Estrellita. - Hablando un poco bajo de tono.

- Bill estoy aquí. – Palmeando suavemente su mejilla. - ¿Cuántas tomaste?

- Ya te dije que seis botellitas como Seis dedos. – Riendo tontamente.

- Okey solo seis botellitas. – Ella sabía que cuando Bill tomaba era porque lo hacía por estar feliz, por enojado, por celebrar algo o por estar triste. – No tomes tanto la próxima vez que estés con mi tío. Luego apestas alcohol. – Riendo.

- Mabel… - Borrando la sonrisa que tenía hace un momento. – Mabel quédate. Perdón otra vez tome más de la cuenta, no incendiare nada. No me burlare más Pino, no le daré de comer tocino a tú cerdo, ni hare tratos malignos con cada turista que entre a la cabaña. Dejare de decirle engendro del mal cada vez que cargas al bebe de Nota, no ocultare las pilas del control a Fez, dejare de molestar a Sixer en sus investigaciones, y tal vez me contendré en mis mimos… bueno solo mis caricias nocturnas. Pero quédate…

- Lo siento. – Abrazándolo. – Bill lo siento. – Acercándose a darle un beso en la mejilla. – Estaré de regreso cuando menos los esperes. No me estoy yendo mucho tiempo. – Acomodando su rostro en su pecho. – Lo siento… te quiero.

- Estoy bien. – Hundiendo su rostro en su cabello sedoso. – Solo quédate en mis brazos. Esperare a que despiertes.

- Puedes entrar en mi mente.

- Me atrapaste. – Acercando su cuerpo al suyo. Después de escucharla dormitar en sus brazos.

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Continuara

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Puede que el siguiente lo suba dentro de tres días okey, tratare de actualizar esta historia. Y no dar un final horrible ;w; a pesar de ser mi primer Mabill (Y yo que quería seguir pero también ya se acerca la fecha que impusimos hace tiempo una amiga del foro y yo) Descuiden habrán otras historias de ellos, solo que tal vez serán One Shot con menos capítulos, aun no se la temática que elegiré OwO pero por mientras sigan disfrutando esta historia.

¡Aviso Especial!

Chicos se acuerdan de la apuesta que hice con la que si el fic que tuviera más estrellitas y más comentarios negativos y positivos, ganaba ¿Verdad? Pues que creen gano "Entre Copas y Lujuria" XD maldición (yo cave mi propia tumba al comentarle).

Okey, okey ya sé que la ganadora tendría el suculento manga BL y un fanfic privado de la perdedora sin importar la temática o clasificación (Te estas retorciendo de la alegría, verdad SraPlumaDeMilColores) y como esta apuesta dio a su fin, podre subir mi One Shot de Mabill a Fanfiction, esperemos que la siguiente apuesta no sea por otro manga.