Aquí les dejo un nuevo capítulo de esta historia! El nacimiento! Espero que les guste!
Capítulo 37
Rick acarició la frente de Kate y trató de infundirle confianza…
-Odio esto…- dijo ella entre jadeos.
-Tienes que calmarte amor… piensa en nuestro hijo… él tiene derecho a nacer bien… y en este momento todo lo que podemos darle es nuestro apoyo…
-¿Cómo saldremos de esta, Rick?
-Está amaneciendo… cuando nazca y te recuperes un poco saldré a buscar ayuda…
-¿Me dejarás aquí?
-Encontré un cargador en el bolsillo de Bracken, tienes su arma… no puedo ofrecerte más…
-Ahhhhh- gritó Kate cuando sintió que otra contracción la golpeó.
Rick se situó entre sus piernas y sonrió cuando vio parte de la cabecita de su hijo…
-Ya estás dilatada, Kate… respira… recuerda lo que hiciste en el curso…
-Dios…- dijo jadeando- no me acuerdo nada… tengo miedo, Rick…
-No… no, tú no eres así, Kate… vamos…
-Ahhhhhh…- gritó e hizo fuerza sintiendo que la contracción la estaba ayudando…
Rick asintió y volvió a sonreír cuando vio que el bebé se había movido un poco y estaba un poco más cerca…
A Kate le tomó tres o cuatro pujos más, unas cuantas maldiciones, un buen llanto y la sensación de estarse rompiendo por dentro hasta que expulsó a su hijo…
Rick tomó al bebé, lo acunó un momento para que se calmara y lo limpió como pudo.
Kate sonrió emocionada y tomó al bebé entre sus brazos como pudo mientras él cortaba el cordón.
Se quedaron un rato mirándolo, con ternura y luego, Rick intentó limpiar un poco y dejarla de la mejor manera antes de irse…
Ella prefirió quedarse sentada y acunando a su hijo… y sintió que habían pasado siglos hasta que escuchó el sonido de la ambulancia que se acercaba, solo había pasado hora y media…
Rick y los paramédicos corrieron hacia ella y se encargaron del bebé, que estaba tranquilo, dormido…
-¿Estás bien?- le preguntó Rick mientras los médicos la revisaban para controlar que no estuviese complicada antes de trasladarla.
-Sí, amor…- le dijo ella en voz baja, aún estaba agotada…
Kate se despertó unas horas más tarde y divisó una pequeña cuna en donde su hijo también descansaba…
Lanzó un quejido leve cuando intentó moverse. Rick abrió los ojos de golpe y pegó un salto al escucharla…
-Kate…- dijo por reflejo.
-Lo siento… sentí un dolor cuando intenté moverme…- dijo en voz baja.
-¿Estás bien?
-Sí… bastante bien… ¿cómo está él?
-Perfecto… 3,500, está muy bien…
-Dios…- dijo Kate y comenzó a llorar- tenía tanto miedo de que le pasara algo…
-Ya pasó, Kate… fuiste muy valiente y…
-Tú estuviste conmigo… todo el tiempo…
-Era lo mínimo que podía hacer… yo también tenía miedo… había visto un par de documentales pero la realidad es distinta…
-Lo sé…- dijo ella y apretó su mano- gracias…
-Siempre…- dijo él.
-No le hemos puesto nombre…
-Es cierto…
-¿Te gustaría Rick?
-¿A ti te gustaría?
-Por supuesto…
-Ricky Junior…
-Te amo…- le dijo ella y él se acercó para besar sus labios.
Escucharon que el niño se quejaba y sonrieron. Rick lo levantó, besó su frente y se lo entregó a Kate…
El niño se acomodó en sus brazos y Kate sonrió con ternura…
-¿Le darás el pecho?
-Sí…- dijo Kate y cuando lo acomodó allí, el niño se prendió vorazmente, causando la risa de Rick…
Rick se quedó un buen rato observando a madre e hijo en perfecta comunión y luego se encargó de levantarlo y palmearlo para quitarle los gases…
Kate se acomodó la ropa y fue su turno de observar a su marido en acción…
Unos golpes en la puerta terminaron con ese momento idílico y Rick le dio el bebé a Kate, que lo acunó, perdida en sus ojitos algo inquietos… que la observaban, aunque todavía no la vieran bien…
Rick abrió la puerta y todos los Beckett entraron, junto con Martha y Alexis…
Se escuchó un "ahhhh" generalizado cuando vieron a Kate con el bebé y Danny fue la primera en acercarse a saludar a su hermana…
-Dios… es igual a ti, cuñado…- dijo y besó la mejilla de su hermana y le guiñó el ojo a Rick.
-¿Cómo te sientes?- le preguntó Johanna, enfocada en sus ojos.
-Estoy bien… fue duro pero ya pasó…- dijo y aceptó el abrazo suave de su madre…
-Estoy tan orgullosa de ti… amor…- le dijo Johanna con lágrimas en los ojos.
-Ahora podremos vivir tranquilos…- dijo y vio que su padre asentía.
-Katie…- dijo Jim y se acercó a apretar su mano, no quería excederse ni molestarla.
-Katherine, querida…- dijo Martha con una emoción que los sorprendió a todos, algunas lágrimas bañaban sus mejillas.
-¿Qué tal tu nieto?- le dijo y le guiñó el ojo.
-El niño más lindo del mundo…
-Ricky Junior…- dijo Rick con orgullo y Martha sonrió.
-Es precioso…- dijo Alexis asomándose por detrás de su abuela.
-Lo es…- dijo Kate y todos se quedaron en silencio, mientras lo veían moverse con pereza, como ajeno a todo lo que ocurría allí.
-¿Hasta cuando te quedas?
-Pues… no lo sé…- dijo Kate y miró a Rick.
-Tienes que recuperarte… te tendrán en observación dos o tres días… si bien no fue una cesárea, que requiere más días de internación, las condiciones del parto fueron complicadas… solo quieren que estés bien…
-No hay problema…- dijo Kate y sonrió.
Luego de besos, abrazos, fotos y regalos, la familia se marchó y Rick suspiró con cansancio…
-Creo que me recostaré un poco…- dijo bostezando- fue una noche larga y complicada… pero estoy muy feliz…
-Yo también…- dijo ella y sonrió- pero… antes de dormirte, ¿me harías el favor de cambiarlo? Estoy dolorida…
-Bien…sí…- dijo y Kate sonrió ante la experiencia con la que él se manejaba, quitándole la ropa, el pañal, limpiándolo hasta dejarlo impecable, antes de ponerle el pañal seco y la ropa otra vez…
Kate lo tomó en sus brazos, aceptó un beso de su marido y lo vio dejarse caer en la cama a su lado, extenuado…
Acurrucó a su hijo en sus brazos y lo sostuvo allí hasta que sus ojos casi se cerraban.
Se incorporó despacio, lo dejó en su cuna y se quedó dormida mirándolo, embelesada…
El sonido del llanto de su hijo la despertó unas horas después y medio perdida, lo tomó en sus brazos y lo colocó en su pecho para que se alimentara…
El niño se prendió vorazmente, como solía hacerlo y eso la hizo sonreír, cuando dominó un poco la molestia que le producía…
Kate se quedó mirándolo y se quedó otra vez dormida…
Cuando Rick se despertó, un buen rato después, los encontró dormidos a ambos y sonrió.
Sintió que a pesar de todo, era imposible que fuera más feliz…
Con cuidado, retiró al niño de los brazos de su madre y lo sostuvo un rato, perdido en sus facciones, tratando de encontrarle los parecidos a ambos…
¿Qué importaba a quién se pareciera? Era precioso y todo de ellos… y estaba sano, eso era lo verdaderamente importante…
Espero que les haya gustado. Ya tienen a su pequeño Castlecito! Nos vemos en el próximo, gracias por leer y comentar!
