Jo, Dios, este capítulo es largo. Pero también es muy bueno, ¡jajajaja! Son las dos y media de la mañana, acabo de terminar la corrección del capítulo y no les extrañe que tenga cosas extrañas dentro... estoy que deliro. Pero ¡acá está! Espero que lo disfruten. 8D


Tu y yo nos enamoraremos (Capítulo 37)

Una vez que el cesto de Ucrania hubo estado rebosante de cerezas, USA permitió que Rusia lo bajara al piso y luego estiró el brazo para darle ligeros golpecitos cariñosos en la coronilla de la cabeza al eslavo.

"¡Asombroso! Gracias por ser tan enorme y todo."

"Um… de nada." – Terminó por decir Rusia, frotándose la nuca sin saber cómo tomarse las palabras y las acciones del norteamericano.

"Hey," – continuó USA, sin darse cuenta de la confusión del otro y tomando el cesto de las cerezas en cambio. – "Toris y yo vamos a enjuagar estas para que podamos disfrutarlas juntos, ya volvemos."

"Sí, estaremos de vuelta dentro de poco." – Asintió Lituania al instante, habiendo entendido de inmediato el mensaje de USA.

Con eso, ambos procedieron a ir a lavar las cerezas, Rusia permaneció observándolos por un momento antes de voltearse hacia su hermana.

"…Katyusha, espero que estés bien."

"Lo estoy…" - aseguró Ucrania, tomando las manos de Rusia entre las suyas y las apretó, con los ojos al borde de las lágrimas. - "…Oh mi Vanya, mi querido Vanya," – ella le lanzó una sonrisa llena de sollozos - "todo se ha arreglado ahora que América ha venido. Ahora… ahora puedes visitarme más seguido, mientras solamente sea personal y puedo hacerte de cenar alguna vez, o um… tal vez podamos ir juntos a algunas partes, o um…"

"Eso suena maravilloso," – dijo Rusia, poniendo una mano sobre su cabeza y besando una de sus mejillas suavemente. – "Gracias, moja dorogaja sestra." – Y con eso, ambos se miraron resplandecientes por un momento.

"O-oh… ¿Qué hay de Natalya?" – preguntó Ucrania, secándose los ojos. - "¿Han arreglado las cosas entre ustedes? Sería muy bueno si los tres pudiéramos pasar tiempo juntos, ¿no te parece?"

"Uh… N-nyet, no nos hemos arreglado. Bueno, todavía estamos teniendo algunos problemas, p-pero una vez que los arreglemos eso sería muy bueno. C-cuando nos arreglemos por supuesto… solamente después de eso…" - respondió él, aclarándose la garganta con incomodidad.

"Sabes cuánto te ama querido," – suspiró la mayor de los dos. – "Sé que estás bastante envuelto en tu nueva relación ahora, pero por favor, sé bueno con ella. Estoy segura de que se siente sola ahora."

"…Da," – a Rusia se le hizo muy difícil mirarla a los ojos. – "Lo intentaré…"

"E Iván, yo… yo estoy muy feliz por ti," – dijo Ucrania, lanzándole una dulce y sincera sonrisa. – "Es tan bueno que estés en una relación sana y pienso que dice mucho que sea con una persona con la que estuviste en malos términos por tanto tiempo."

"Gracias Katyusha, en verdad estoy haciendo todo lo que puedo. Realmente ha sido mucho más trabajo del que pensé que sería."

"Da," – respondió Ucrania entre risitas. – "Bueno, las relaciones pueden costar bastante trabajo de formar, pero al final valen mucho la pena y ustedes dos son tan adorables juntos."

"En verdad…" - ¿Adorables? - "¿…lo piensas?"

"¡Oh sí!" – asintió ella entusiasmada. – "Y puedo decir cuánto se gustan, me parece que ustedes tienen muy buena química. Me pareció extraño cuando lo escuché la primera vez a decir verdad, pero ahora que los he visto, me parece más que maravilloso."

"¿Te parece?" – preguntó Rusia de nuevo, perplejo.

"¡Por supuesto!" – respondió ella, como si pensara que le parecía ridículo que preguntara.

Lituania le había dado como un hecho su aprobación acerca de la relación e Italia le había estado dando consejos románticos con mucho entusiasmo, pero esta sería tal vez la primera ocasión en que alguien se había comportado tan halagador en relación a ellos dos. La mayoría de las personas habían recibido la noticia mucho menos que emocionados y habían estado haciendo cualquier clase de esfuerzo para interponerse entre ellos. Así que… era en verdad agradable escuchar cosas tan positivas, lo hacían sentirse un poco aturdido incluso y le hacía preguntarse si en realidad ellos dos se veían tan bien juntos.

"¿Quieren algo de cerezas, chicos?"

Los dos levantaron la mirada para observar a USA agitándoles la mano y a Lituania a su lado con el cesto de cerezas frescas y limpias en los brazos. Ucrania y Rusia se sonrieron uno al otro una vez más y se encaminaron hacia donde estaban los dos. Cuando se hubieron reunido los cuatro, caminaron un poco más hasta encontrar un lugar lleno de grama donde se sentaron a comer cerezas hasta hartarse. La atmósfera se mantuvo ligera y todos estaban privadamente complacidos de cómo las cosas estaban yendo tan bien.

"Ah, estaban muy deliciosas," – exclamó Ucrania, apoyándose hacia atrás para darle la cara al sol. – "Y las cosas siempre saben mucho más dulces con tan buena compañía. Oh, ¿les gustaría algo de beber? Puedo traer jugo o agua o… um…" - dijo ella, comenzando a levantarse.

"¡Ah, permítame hacerlo a mi señorita Ucrania!" – se apresuró a decir Lituania y se levantó también de inmediato. – "No me importaría hacerlo."

"¡N-no, en verdad está bien!" – exclamó Ucrania, negando con la cabeza y pareciendo en verdad avergonzada. – "Puedo traerlo, tú sólo espera aquí."

"Tal vez podrían ir los dos," – opinó USA, apoyándose con las manos hacia atrás y escupiendo el tallo de las cerezas a un lado. – "Sería más fácil traer las bebidas de esa forma y ¿tienes Coca-Cola o algo así?"

"Déjenme ir a mi," - intervino Rusia, negando con la cabeza ante el pedido de USA y comenzando a levantarse también. – "Puedo ayudarte Katyusha."

"N-nyet, está bien. ¡Puedo traerlo!" – Exclamó la hermana, pareciendo que le iba a dar un ataque al corazón. – "¡A-ah y no tengo Coca-Cola, lo siento tanto!"

"Deja que ellos dos vayan," – dijo el muchacho riendo y halando la manga del abrigo de Rusia. – "Le vas a dar a tu hermana un ataque al corazón y jugo me parece bien."

"B-bien," – asintió Ucrania, pareciendo más calmada. – "Muy bien, ¿qué quieres tú Iván?"

"Agua está bien." – Dijo Rusia, haciendo una pausa insegura y volviendo a sentarse luego.

"M-muy bien. Vamos Lituania." – Él asintió y terminó por seguir a Ucrania hacia la casa.

"¡Tu hermana en verdad es muy adorable!" – Exclamó USA sonriendo mientras observaba a los dos irse. - "Me gustaría tener una también. Bueno, aunque creo que Mattie es algo parecido a ella. Ah, hombre, sé que Lituania está todo cautivado por Bielorrusia, por alguna extrañísima razón que ni me imagino, pero seriamente me parece que estaría mucho más genial con Ucrania; ellos dos podrían ser todo domésticos juntos. Quiero decir, ¡qué cómica es su guerra de educación! ¡Me hacen morirme de la risa, estoy seguro de que serían geniales anfitriones en una fiesta!"

"No sé todavía si aprobaría esa unión," – comentó Rusia, masticando una cereza pensativamente. – "Y tu sólo piensas que Ucrania es linda como hermana, ¿da?"

USA le echó un vistazo a la amenaza que se podía dibujar en el rostro de Rusia y comenzó a reír con fuerza de nuevo.

"Aw… ¿Qué pasa? ¿Es que el pequeño Vanya está celoso?" – Las palabras no tuvieron el efecto que él esperaba, pues Rusia le miró completamente aturdido. Al ver que el eslavo no le daba ninguna clase de respuesta, comenzó a agitar una mano frente a él con una ceja levantada. - "¿Estás bien? ¿Dije algo malo? La Tierra llamando a Iván, ¿hay alguien en casa?"

"¿…Cómo me llamaste?"

De repente USA sintió un asomo de inquietud en la boca del estómago. ¿No debería de haber utilizado el apodo que tenía Ucrania para él? Tal vez era especial o algo, parecido a cómo no le gustaría si Rusia comenzara a llamarlo Al. Eso sería en verdad bastante raro.

"Uh… ¿V-Vanya?"

Las manos de Rusia salieron despedidas y le sujetaron los hombros de repente, provocando que USA lanzara un grito de sorpresa, mientras esperaba a que el otro lo apaleara a puñetazos. En lugar de eso, se encontró a si mismo siendo aplastado en contra del pecho del ruso.

"¡Eso es perfecto, Alfred! No puedo creer que no pensara en que me llamaras así antes. Por favor, ¿puedes usar ese apodo, aunque solamente sean unas pocas veces? Me gustaría mucho eso. Ah, pero todavía no he pensado en un apodo para ti… R-rápido, ¿cuáles son los que he intentado hasta ahora? ¿Hay alguno que prefieras?"

"H-hey, cálmate grandote, puedo llamarte Vanya algunas veces, no hay problema. Pienso que es lindo, pero eso no quiere decir que tengas que elegir un apodo para mí en este mismo segundo. No estás dándole nombre a un gato recogido. En serio…" - no podía creer cómo Rusia podía ponerse tan emocionado por algo tan tonto como un apodo, aunque... puede que no fuera tonto para él.

"Muy bien," – Rusia parecía que iba a estallar de la felicidad en cualquier momento. Era un poco espeluznante a decir verdad. – "Sin embargo estaré pensando en ello y prometo encontrarte uno eventualmente… ¿Sólo una vez más?" – USA sentía que su rostro se ponía más y más caliente bajo la mirada expectante de Rusia.

"Vanya."

En medio de risitas, Rusia dejó ir a USA luego de plantarle un beso en la coronilla, el muchacho permaneció acomodándose la ropa y mirando a cualquier lugar que no fuera al hombre, mientras un silencio pasó entre ellos. Rusia se hallaba haciendo una lista mental de apodos para el muchacho, intentando decidir cuál de ellos le quedaría mejor a su pequeño norteamericano.

La pausa de silencio se le hacía incómoda a USA y si había algo que él odiara más que nada era sentirse incómodo. Había estado jugando inquietamente con el tallo de una de las cerezas, cuando eso le dio una idea.

"¡Hey, fíjate en esto!" – Rusia se volteó a mirar a USA mientras este se metía el tallo en la boca y ladeó la cabeza. ¿En qué estaba pensando ahora el muchacho? Parecía que estaba intentando hacer algo, seguramente no sería tragarse el tallo, ¿no es así? Luego de unos pocos minutos, USA sacó la lengua y tomó el tallo: estaba formado en un nudo – "Impresionante, ¿verdad?"

Dándole al tallo una mirada de perplejidad, Rusia miró a USA como si se hubiera perdido de algo. Finalmente, él mismo alcanzó el cesto, recogió un tallo y lo ató en un nudo; enseñándoselo también al muchacho.

"Yo también lo hice. Y usé mis manos, ahorrando tiempo y esfuerzo. Atar un nudo con tu lengua me parece innecesariamente descabellado y consumidor de tiempo. ¿Por qué los americanos siempre tienen que hacer las cosas lo más indirectamente posible, Alfred, cariño?"

"¡Pendejo! Algunas veces no tiene que ver con hacer las cosas lo más productivamente posible, no es como que un bastardo comunista como tú sabría eso. Que puedas atar un tallo de cerezas con tu lengua significa que eres bueno besando, duh. ¡Se supone que es sexy!"

"¿…Estás intentando ser sexy para mí, Alfred?" – de repente Rusia le estaba sonriendo de una forma que no le gustaba en absoluto.

"¡¿Qué?" - Casi ahogándose con la acusación, USA se encontró de repente incapaz de formular alguna repuesta coherente. - "¡N-no! quiero decir… ¡NO! yo solo estaba… solamente…"

"Bueno," – para ese entonces, Rusia había gateado acercándose hacia él, hasta que no estuvieron más que pecho contra pecho y sus labios prácticamente se rozaban. – "Si es que eres tan bueno besando, quizás deberías mostrarme esas habilidades tan superiores, ¿da?"

"¡V-vamos, estamos en la casa de tu hermana! Este es difícilmente… difícilmente el lugar pa-para…" - con el rostro de un carmesí brillante, los párpados de USA comenzaron a cerrarse, cuando sintió los labios de Rusia apoyarse suavemente contra los suyos.

Pudieron escuchar bastante cerca de ellos una garganta aclararse y ambos miraron hacia arriba: Lituania se encontraba mirando a un lado y sosteniendo dos vasos en ambas manos, Ucrania también se encontraba mirando a un lado detrás de él, sonrojada y moviéndose con nerviosismo. Rusia se quitó de encima del muchacho con extrema rapidez y USA tragó fuerte, ridículamente avergonzado.

"Te lo dije," – le siseó USA a Rusia desde la comisura de los labios, antes de voltearse hacia los otros dos, riendo ruidosamente. – "Así que, ¡¿dónde está ese jugo?"

"A-aquí está," – pareciendo un poco avergonzado, Lituania le ofreció el vaso de jugo. – "D-disculpen si los interrumpimos…"

"U-um," – comenzó Ucrania, quien se había asomado con timidez por detrás de Lituania y le ofrecía el vaso con agua a Rusia, – "y a-aquí está tu agua." – Rusia tomó el vaso sin decir nada y un increíblemente incómodo silencio se cernió encima del grupo y luego de unos cuantos dolorosos minutos de silencio y de cambios de posición, Ucrania volvió a hablar. – "B-bueno, ¿cuándo tienen que regresar?"

"Déjame ver…" – dijo Rusia, agradecido como el resto, del tema a salvo que había dejado la mujer. – "Deberíamos de estarnos yendo más o menos dentro de una hora o una hora y media como mucho."

"Oh, ya veo… supongo que sería demasiado temprano como para hacer la cena entonces… qué pena; pero por supuesto que no quiero mantenerlos por más tiempo. ¡Ya les he impuesto demasiado a todos ustedes!"

"Te dije que no era un problema," – intervino USA agitando la mano en negativa. – "No te preocupes, Ucrania."

"¿Deberíamos ir a dentro ahora?" – dijo ella comenzando a levantarse de nuevo, luego de lanzarle una pequeña sonrisa.

Mientras el grupo se dirigía hacia la casa, Rusia deslizó su mirada desde USA hacia su hermana con curiosidad y una vez que estuvieron dentro, este puso una mano sobre el hombro del muchacho con suavidad.

"Antes de que te acomodes… ¿Te importaría si hablamos en privado por un momento?"

"Uh…" - USA le miró con perplejidad por un momento. – "Okay" - Mientras no sea una continuación de lo que había sido interrumpido antes, pensó el muchacho con sequedad.

"No te importa, ¿verdad?" – preguntó Rusia con una mirada de disculpa dirigida a su hermana. - "¿Podríamos tomar prestada una habitación?"

"P-por supuesto…" - el pedido la hizo sentirse ligeramente nerviosa. – "Um, si van directo hasta el fondo del pasillo, pueden escoger cualquier habitación de la izquierda."

"Gracias." – Dijo Rusia, tomando la mano de USA y llevándolo a donde su hermana había señalado.

El muchacho frunció el ceño, mientras se dejaba halar por el eslavo. ¿Qué le había picado? Escogiendo la última habitación del pasillo, Rusia hizo que USA entrara en ella, antes de cerrarla detrás de sí mismo. La habitación de huéspedes se sentía tan acogedora como el resto de la casa.

"¿Pasa algo?" – Preguntó USA, sentándose en el borde de la cama.

"…" - Rusia se mantuvo en silencio, estudiándolo por un momento, antes de comenzar a hablar de nuevo. - "¿Qué es lo que quería mi hermana?"

"Ella solamente quería volver a ver si no había un trasfondo político en nuestra relación." – Aseguró USA, frunciendo el ceño.

"¿Estás seguro de que eso es todo?" - ¿Es que acaso sus palabras de seguridad no eran suficiente para su hermana? ¿O acaso USA se encontraba encubriendo algo más?

"Estoy bastante seguro," – aseguró USA, el tono de sospecha de Rusia le hacía estar en la defensiva, incluso si sabía que estaba ocultando parte de la verdad. – "Además que de que Lituania estuvo con nosotros en todo el momento y tu lo enviaste a espiarnos, ¿no es así?" – Las palabras habían salido de su boca sin siquiera haberlas pensado y cuando lo hicieron se le encogió el estómago al ver cómo la expresión de Rusia se oscurecía.

"¿…Él te dijo eso?"

"Como si tuviera que decirme," – la amenaza potencial que él mismo le había causado a Lituania le hacía continuar permaneciendo a la defensiva. – "Me di cuenta de eso por mí mismo, no es como que no esté acostumbrado a que me estés espiando todo el maldito tiempo. ¿Qué pasa, es que acaso no confías en mí? ¿Piensas que estoy confabulando con tu hermana? ¿Qué estamos conspirando contra ti? Qué montón de pendejadas."

Maldición ¿Por qué no podía callarse? ¡Ya cállate de una buena vez!

"Tus espías no me eran desconocidos a mi tampoco, América," – respondió Rusia con los ojos achicándose por la molestia. - "¿Y no tengo derecho de sospechar? Solamente quiero saber lo que mi hermana está pensando, por qué hace lo que hace. ¿No tengo ese derecho como su hermano?"

"Siendo franco contigo, no. Solamente porque eres su hermano no significa que tengas derecho de husmear en cada aspecto de su vida. Tú siempre te comportas completamente paranoico y continúas presionando cuando se trata de tus hermanas."

"Oh, América, te encanta ser el caballero de brillante armadura, ¿da?" – replicó el eslavo, sonriendo con frialdad. – "El resplandeciente héroe, ¿es por eso por lo que metes las narices donde no debes?"

"Todo lo que hago es por el bien de los demás, sin importar si ellos se dan cuenta o no," – respondió USA levantándose y alzando la barbilla desafiante. – "Pero eso es difícilmente algo que esperaría que tu entendieras, Rusia."

"¿Da?" – Al decir esas palabras, el mayor de los dos en ese momento se hallaba aferrando el collar de la camisa de USA. – "Tú eres un falso príncipe, egoísta y narcisista. Tú te mantienes soñando en tu torre y solamente bajas cuando te conviene, mientras haces que las personas a tu alrededor se vuelvan locas con tu santurrón complejo de superioridad. ¿O es que acaso intentas negar tu verdadera naturaleza?"

"¿Cómo te atreves?" – dijo el menor, abriendo los ojos y alejando de una palmada la mano de Rusia de su collar. - "¿Cómo te atreves a decir eso? ¡¿Cómo te atreves a actuar como si lo supieras absolutamente todo sobre mí?"

Con eso se volteó lejos del eslavo, dándole la espalda y lastimado en verdad por sus palabras. Por supuesto, ¿en qué estaba pensando? Hasta ese momento él se había estado dejando llevar; se dio cuenta de que ambos habían sido alcanzados por el encuentro y momentáneamente se perdieron en la amargura de sus rencores como países. Aún así, no podía olvidar que mientras Iván le estaba mostrando una dulce fachada, su lado de país era honesto en su desprecio hacia él.

Por su parte, mientras recobraba su temperamento de nuevo, Rusia se arrepintió de sus palabras al instante.

"Alfred… en verdad lo…"

"Ucrania está honestamente feliz de poder volver a hablar contigo," – dijo USA, mientras pasó por su lado rápidamente hacia la puerta, rozándolo con brusquedad mientras lo hacía. – "Deja de ser un imbécil por eso."

Con eso dicho, el muchacho desapareció por la puerta, dejando a Rusia completamente congelado en el punto. Lo había echado todo a perder y no sabía cómo arreglarlo, no debió haber perdido el control de esa manera. De modo que, irritado consigo mismo, decidió dirigirse de nuevo a la sala de estar.

Lituania supo de inmediato que algo había pasado, USA no había dicho nada ni tampoco lo mostraba en su rostro, pero él sabía. El vivir con el muchacho por diez años le habían permitido saber cómo leer bien sus estados de ánimo; cuando el joven estaba molesto, pero todavía controlando la rabia, su cuerpo se movía de cierta forma. Había una inflexibilidad en él, una rígida rectitud en su postura que usualmente nunca existía. Ucrania no sabía estas cosas, pero ya ella estaba esperando que cayera el desastre, ella sabía que todo esto era un enorme riesgo desde el principio.

Cuando Rusia entró en la habitación, hubo una tensión general en el ambiente y la mujer sintió que el corazón le revoloteaba.

"¿…Está todo bien?"

Rusia miró a su hermana, podía observar el miedo interno que transpiraba, un miedo a algo, que por supuesto era probable que estuviera dirigido hacia él. No podía encontrar las palabras. ¿Por qué tenía que haberle preguntado a USA? Debería de haber simplemente resistido la urgencia.

USA lo observaba desde el rabillo de los ojos, tomando nota de su duda. Idiota. Aunque todavía quería mandarle un puñetazo al enorme imbécil en el rostro, era obvio que Ucrania estaba perdiendo la calma, probablemente estaba preocupada de si su hermano le había preguntado a él sobre lo que ellos dos habían discutido. Que por supuesto lo hizo, pero USA no podía permitir que ella lo supiera; si quería tener éxito en su plan, Ucrania era una llave muy importante: Rusia debía tener este lazo familiar con su hermana no loca de remate.

Así que, con una tranquilidad que había desarrollado en los siglos, USA dejó que su 'sonrisa de hablar pendejadas' se deslizara en su rostro, mientras pensaba en lo que iba a decir.

"Bueno, parece que hay un ligero problema con una de nuestras conexiones que puede que nos retrase un poco y si nos retrasa, no es demasiado importante. Iván solamente está preocupado porque sabe que tengo una reunión dentro de poco, pero incluso si llegamos un poco tarde, eso no afectará mi horario. Este hermano tuyo, siempre se preocupa por todas estas cosas lindas, es de locura; nunca lo sabrías solamente mirándolo." – Sonrió ligeramente e incluso se inclinó para darle un beso a Rusia en la mejilla.

"O-oh, ya veo," – dijo Ucrania, sintiendo que toda su aprensión se derretía. – "Bueno, espero que todo vaya bien, odio los vuelos, siempre son tan inseguros."

Por otra parte, Lituania no se había comido eso para nada, él sabía que esa sonrisa, mezclada con ese lenguaje corporal expresaban que el muchacho estaba muy lejos de estar en su usual humor animado… pero él no se atrevería decir nada, o dejar conocer lo que sabía. Esta era una técnica que él había perfeccionado en los días de su permanencia en la casa de Rusia.

El mismo Rusia se hallaba confundido por completo, USA había salvado la situación de forma tan lisa como el terciopelo. Por un momento se preguntó si el muchacho había olvidado el rencor de hace un momento, pero cuando intentó tocar el hombro de él, el americano lo sacudió con brusquedad y no lo miró tan siquiera una vez.

Él no lo entendía… USA se había molestado en mentir y hacer que todo regresara a estar bien, cuando podría haberse vengado de él por sus palabras con facilidad, dejando que las cosas se empeoraran con Ucrania. A decir verdad, Rusia había esperado por un momento que USA respondiera con esa clase de mezquina crueldad y tal vez dijera mucho de sí mismo, el pensar que había avanzado tanto con el muchacho y aún así, tener ese tipo de pensamientos sobre él. Sin mencionar que le hacía sentir mucho más remordimiento por las crueles palabras que le había dicho hace un momento.

Todos se sentaron en los muebles de la sala y USA comenzó a gastar bromas con Ucrania, distrayéndola de la tensión que expiraba Rusia y de la mirada de Lituania, quien buscaba humo en la situación. Un poco más temprano de lo que realmente tenían que irse, finalmente USA se levantó de su asiento, seguido por los demás.

"¿Sabes? Odio tener que hacer que nos vayamos de esta forma, pero es que simplemente no confío en los aeropuertos y nunca falla que si vas súper temprano las cosas irán bien por completo. El tráfico, la seguridad puede retrasarte, algo como eso. Fue muy amable de tu parte el tenerme todo este tiempo aquí, en verdad fue un buen momento, Kat. ¿Puedo llamarla Kat?" – De repente se volteó hacia Rusia, quien pareció un ciervo atrapado por las luces de un auto. Finalmente asintió sin poder confiar en su voz. – "Correcto, fue asombroso Kat. ¡Gracias por todo!"

"No, gracias a ti por venir acá," – sonrió Ucrania, negando con la cabeza. – "Sé que dijiste que no fue una molestia pero… en verdad significa mucho para mí y para mi jefe y… eh, bueno, muchas gracias." – Dicho esto USA le dio la mano con firmeza y una mirada que decía 'Yo estoy de tu lado', a la cual ella sonrió. Luego se volteó Ucrania hacia Rusia y le tomó ambas manos, apretándolas ligeramente. – "¡Muchas gracias por venir también, Vanya, en verdad es muy bueno verte!"

Rusia miró hacia abajo, al rostro de su hermana por un momento, antes de atraerla hacia sí en un fuerte abrazo; él la extrañaba tanto y no importaba lo que USA dijera, ella seguía siendo su hermana. Él dudaba que el muchacho fuera tan diferente a él cuando Canadá estaba de por medio.

"Disfruté tanto el haberte visto, Katyusha. Por favor, cuídate mucho."

"Lo haré," – dijo Ucrania, dándole palmaditas gentiles en la espalda. – "Y tu también hazlo, querido. Oh, y recuerda lo que te dije sobre Natalya."

"Da, lo recordaré," – luego de un momento (solo un poquito más, solo un poquito), Rusia finalmente la dejó ir. – "Espero poder volver a verte pronto. Adiós."

"Adiós Vanya, América."

"Alfred está bien." – Dijo el muchacho con ligereza.

Rusia lo miró. ¿Qué es lo que estaba intentando hacer USA en estos momentos? ¿Aplicar más distracciones? ¿Estaba intentando obtener alguna reacción de Rusia en algún sentido? No lo entendía, era todo tan confuso y repentino.

"M-muy bien entonces, adiós Alfred." – Ella les sacudió la mano y USA le devolvió el saludo muy cariñosamente, el gesto de Rusia un poco más reducido. Ucrania entonces se volteó hacia Lituania. - "¿Te vas luego de dejarlos en el aeropuerto?"

"Sí, pero muchísimas gracias por todo, señorita Ucrania," – le asintió Lituania. – "Espero poder reparar su hospitalidad de alguna forma."

"¡Oh no, no te preocupes por eso!" – Se apresuró Ucrania a negar, agitando los manos para dar más énfasis. - "¡No me importa en lo absoluto, en serio!"

USA puso un brazo rápidamente alrededor de los hombros de Lituania, antes de que cayeran en un círculo de "No podría" "Oh, no yo insisto". Ellos podrían estar en ello por toda la eternidad.

"Estoy seguro de que él estaría bastante feliz si tomaras su oferta, pero eso es para el futuro, ¿eh? Por ahora, me lo voy a robar para que podamos llegar al aeropuerto. Mis disculpas."

"¡Que tengan un buen viaje!" – dijo Ucrania, luego de hacer una pausa y sonreírle a todos.

Hubieron más palabras de seguridad de que volverían, más breves agitadas de mano y luego todos estuvieron fuera de la puerta. Una vez que llegaron al auto, permanecieron mirándolo y luego se echaron un vistazo entre sí, calculando todos mentalmente el orden de los asientos. Luego de una pausa, USA escogió el asiento al lado del conductor bajo la mirada de angustia de Lituania, quien mantuvo el aliento y miró a Rusia con mucha ansiedad, el cual sólo frunció el ceño de forma casi imperceptible y se resignó al asiento trasero sin hacer ningún comentario. Lituania entró en el vehículo con los nervios de punta; lo que sea que pasó entre ellos parecía ser mucho peor de lo que pensaba…

El humor en el auto era bastante tenso mientras el lituano manejaba al aeropuerto, múltiples veces él había abierto la boca para decir algo y hacer más ligera las tensiones entre ellos, pero era inevitable que volviera a cerrarla sin haber dicho una sola palabra. USA permanecía mirando hacia la ventana fijamente, mientras Rusia sólo permanecía mirando al muchacho desde el asiento trasero; sin duda todo era bastante incómodo.

Para el tiempo en que habían llegado a su destino, nadie había dicho una sola palabra y Lituania sentía que sus nervios estaban al borde de quebrarse.

"B-bueno, ya estamos aquí." – Con la voz de Lituania, la mirada del muchacho vaciló y pareció haberse dado cuenta de su ubicación por primera vez.

"Huh, sí que lo estamos. Asombroso."

USA había comenzado a salir del auto y luego se detuvo para lanzarle a Lituania una pequeña sonrisa, que él devolvió, mientras ambos pudieron escuchar desde atrás a Rusia salir del auto y cerrar la puerta. Por su parte Lituania luchó un poco para salir del vehículo y unírseles e inmediatamente se vio con los hombros rodeados por los brazos del muchacho, quien lo colocó a su lado antes de soltarlo de nuevo y por supuesto que él se dio cuenta, luego de un momento, de que estaba siendo usado como un amortiguador entre Rusia y USA. Esto hizo que se le acelerara el corazón con violencia, mientras evitaba mirar al eslavo por cualquier motivo.

Ahora que estaban fuera del auto, USA encontraba toda clase de cosas poco importantes de las que hablar, quizás para hacerlos parecer más normales, lo que, siendo sinceros, era bastante difícil de hacer. Lituania simplemente asentía con paciencia, mientras se preguntaba qué había ido mal. ¿Tal vez había sido una pelea acerca de la visita a la casa de Ucrania? ¿Era él parte del problema? Y en todo ese momento, Rusia había sido una pared de silencio.

Luego de haber conseguido sus boletos de viaje, fueron hasta la seguridad y Lituania no podía ir más allá.

"Adiós Rusia, fue en verdad bueno verte hoy, espero que tengas un buen viaje de vuelta."

Rusia le asintió, apenas reconociéndolo, antes de voltearse a caminar hacia la parte de seguridad. USA le dio una palmada en la espalda con cariño, viendo que el otro no pareció demasiado animado con las despedidas.

"Muchas gracias por todo, Toris, en verdad fue bastante genial verte. Vamos a reunirnos así de nuevo, ¿okay?"

"¿Está todo bien?" – se apresuró a preguntar Lituania en voz baja, agarrando la manga del muchacho antes de que pudiera irse – "Y sólo para que lo sepas, puedo saber cuándo mientes."

"…" - USA sonrió a punto de decir algo, pero se detuvo y la sonrisa se desvaneció. - "…Estaré bien. Yo… olvidé algo importante, eso es todo. No te preocupes, no has hecho nada mal. En serio."

"…Espero que las cosas estén bien." - Le dijo Lituania sin quedar muy convencido con las palabras del otro.

"Eso es todo lo que podemos esperar, ¿eh, Toris?" – le respondió el joven, sonriendo de nuevo, más suave y tristemente, pero también con más honestidad. – Nos estaremos viendo.

Le hizo un fugaz signo de la paz antes de comenzar a irse y Lituania simplemente lo observó alejarse, preguntándose qué sería lo que olvidó y en silencio, continuó preocupándose por ellos dos.

Una vez que pasaron el sistema de seguridad y se encontraban en su terminal, lo único que podían hacer era esperar ya que habían llegado bastante temprano. De modo que Rusia decidió intentar hablar con USA ya que tenían tiempo.

"Alfred, ¿podríamos simplemente hablar sobre…?"

"No me hables. Punto." – Dijo el muchacho abruptamente, volteándose hacia él sin ningún signo de una sonrisa en su rostro. – "Simplemente no lo hagas." – Con eso se levantó en un silencio indignado hacia un asiento más alejado y se enrolló en él, dándole la espalda a Rusia con terquedad.

"Dolboëb," – fue lo único que se le ocurrió susurrar a Rusia, mientras dejaba salir un suspiro bastante suave.

Habiendo sido tan violentamente rechazado, se sentó de nuevo y cerró los ojos; todo se había tornado en un desastre como él había temido, aunque no en la forma que había esperado y ahora la única cosa que podía hacer era esperar hasta que USA estuviera dispuesto a siquiera darle un momento para disculparse.

XXX

El avión estaba algo escaso de personas, bastante vacío en realidad, seguro la aerolínea no podía estar feliz por ello y Rusia por sí mismo se sentía bastante fastidiado por este hecho: pocas personas significaban muchos más asientos desocupados. Al segundo en que se dieron cuenta de que el avión no iba a ser ocupado por más personas, USA dejó su asiento a su lado y se sentó en uno de la fila más lejana, bastante lejos de donde el eslavo estaba.

Esto se estaba poniendo ridículo, USA podía llegar a ser un gran niño pataleando cuando quería. Y ya cuando transcurría la segunda hora de vuelo, Rusia se encontraba el doble de fastidiado que cuando había comenzado. Él sabía que todo esto era su culpa, en verdad lo sabía, pero si el muchacho siquiera le dejara hablar…

Bueno, una de las ventajas de estar en un vuelo, decidió el mayor a la final, es que USA no podía escapar de él. De modo que, con eso, se levantó del asiento y caminó hacia la isla en la que estaba el muchacho, se deslizó en la fila que estaba al frente de la de USA y se sentó en el asiento diagonal al del joven que miraba hacia la ventana. Finalmente se volteó hacia él de modo que se encontraba mirándolo desde arriba, una azafata que pasaba por el pasillo había comenzado a regañarlo, pero con una muy bien elegida expresión en el rostro de Rusia, ella decidió que mientras la luz del cinturón de seguridad no estuviera iluminada entonces lo dejaría tranquilo.

Aún con todo eso, USA no había movido un solo músculo para reconocer la presencia de Rusia y permanecía simplemente mirando hacia la ventana inexpresivo.

"…Alfred, sé que no quieres hablar conmigo, pero, ¿podrías escuchar? Lo que te dije estuvo muy fuera de contexto, me pasé del límite y por eso me disculpo, eso no fue justo de mi parte. Teniendo la oportunidad de conocerte mejor, como ahora, en verdad creo que siempre has querido ayudar a los demás con fervor y tienes razón, no debí haber enviado a Lituania a espiarlos. Todavía tengo mis propios problemas que mejorar, ya que no estoy acostumbrado a confiar en los demás; cuando lo había hecho en el pasado, generalmente siempre provocaba decepciones, así que siento haber puesto tan poca confianza en ti. También yo… aprecio mucho lo que hiciste por Katyusha y por mí. Muchas gracias y… supongo que eso es todo lo que te diré por ahora."

"Tú solías ser muy bueno conmigo." – Dijo USA suave y repentinamente.

"…" - Rusia hizo una pausa, sin saber a qué se refería el muchacho. - "¿Qué?"

"Tú solías ser muy bueno conmigo," – repitió el muchacho, mirándolo finalmente con el ceño fruncido. – "Cuando era más joven." - Con eso, el muchacho se arrodilló en su asiento, se apoyó en la parte posterior del que tenía delante y volteó la cabeza para mirar a Rusia, quien ya no le miraba desde arriba. – "Nosotros nos llevábamos bastante bien cuando era más joven y durante la Guerra Civil, cuando Francia e Inglaterra me abandonaron; tú estuviste allí cuando no tenía a nadie más. Lo recuerdo… fue tan doloroso, todavía recuerdo ese dolor; se parecía a ser partido a la mitad y una vez me abrazaste y me dijiste… me dijiste que la primera guerra civil siempre era la más difícil, que tenía que intentar y aguantar mantenerme hasta que pasara… y yo estaba tan agradecido de que estuvieras allí para mí."

"…" - por un momento Rusia no pudo hablar, hasta que por fin las palabras lucharon por salir de su boca. - "…No pensé que recordarías nada de eso, ciertamente actuabas como si no lo hicieras."

"Oh, no lo recordaba, soy terrible con la historia; suelo olvidar las cosas, hasta que algo las hace regresar a mi mente y ahora estoy recordando todas estas cosas de los tiempos en que estuvimos en buenos términos y me asombra bastante cuán bajo hemos caído desde ese entonces y cuán crueles somos ahora el uno con el otro. La vida es divertida, ¿no es así?"

"…No tiene por qué ser así."

"Pero es así, esa es la cosa," – respondió el muchacho, riendo sin humor alguno. – "Ambos estuvimos bastante animados en odiarnos el uno al otro, a pesar de todo. Me preguntó por qué, no puedo recordar cuándo todo esto comenzó en detalle; solamente recuerdo las razones básicas."

Sí, lo básico: el comunismo era malo, el apresuramiento en superar el armamento y la tecnología del otro y porque un héroe siempre necesitaba a un villano.

"¿Entonces estás diciendo que no hay forma en que podamos regresar a esos tiempos?" – Preguntó Rusia al muchacho, mirándolo pensativo. - "¿Está todo acabado?"

"No sé ni lo que estoy diciendo," – respondió USA con un suspiro. – "Mi estúpida memoria está sobrecargada, eso es todo. Sé que obviamente tenemos muchas amarguras que no se han resuelto y mientras sé que tus disculpas son sinceras, no puedes esperar que te crea si dices que no quisiste decir lo que dijiste."

Hubo una larga pausa de silencio entre ellos dos, mientras las palabras de USA caían en entendimiento.

"Esa podría ser una asunción correcta," – comenzó finalmente Rusia. – "No estoy intentando decir que me gusta todo sobre ti o que alguna vez lo haré y ciertamente no espero que te guste todo sobre mi. Pero… por favor, créeme cuando te digo que hay muchas cosas que han venido gustándome de ti; puede que no esté loco por ti como América y hay cosas que todavía me irritan de ti como país, pero en verdad me gustas mucho como Alfred. Cuando llegué a la casa de mi hermana más temprano y me hiciste ser parte del grupo sin siquiera darte cuenta, fue muy importante… eso significó para mi, mucho más de lo que te puedas imaginar."

"Solamente estábamos recogiendo cerezas" - ¿Eso había sido muy importante?

"Alfred, tú convertiste lo que podría haber sido una reunión muy incómoda en solo eso: recoger cerezas y fue tan maravilloso. En verdad estaba muy feliz porque eso es lo que he querido por años, simplemente hay algo en ti que… no creo que sepa como describirlo. Tal vez puedas molestar a las personas en muchos momentos, pero hay otros en los que eres tan descuidadamente fervoroso y aceptor. Y es muy difícil disgustarse por eso."

"…" - por un momento USA no dijo nada, simplemente lo miraba con mucha intensidad, como pensando en algo, luego las palabras salieron de su boca con suavidad. – "Supongo que no quise comportarme tan defensivo antes y traer de nuevo el tema de la Guerra Fría también fue un resbalón. Pero necesitas calmarte, es cuando te pones de esa forma que haces que las personas se asusten de ti, ¿sabes?"

"…Lo entiendo," – asintió Rusia, sintiendo una punzada de esperanza. – "Voy a intentar mejorar lo más que pueda."

"Bien," – dijo el muchacho, regresándole el asentimiento.

Con eso dicho, se revolvió hasta que estuvo sentado apropiadamente en el asiento una vez más y retornó a su observación fuera de la ventana. Mirándolo, Rusia ladeó la cabeza. ¿Ya se había acabado la conversación? Parecían haber llegado a un tentativo alto al fuego en la ley de hielo.

"¿Puedo sentarme a tu lado?"

"…" - hubo un momento de pausa y luego USA asintió una vez. – "Sí, como sea."

Rusia salió de inmediato del asiento en el que estaba, para deslizarse al lado del muchacho y permanecieron en silencio por un tiempo. En el cual Rusia miró hacia abajo y se dio cuenta de que la mano de USA se encontraba a su lado, luego de debatirlo por un rato, finalmente alcanzó con lentitud los dedos del joven y los enlazó con los suyos propios. Sintió que los músculos de la mano del muchacho se tensaron, para luego volver a relajarse y el mismo USA no se quejó, sin embargo tampoco separó la mirada de la ventana. Aún así, Rusia lo consideraba una pequeña victoria.

XXX

Muchas horas, dos transferencias y un viaje en taxi después, USA se encontraba más que exhausto y todo en lo que podía pensar era en cuán bueno sería lanzarse en su cama y dormir para siempre. Rusia no parecía estar en muchas mejores condiciones que él tampoco. ¡Oh, qué hermosa se veía su casa cuando llegaron! El muchacho en verdad quería abrazarla y se hallaba emocionado buscando sus llaves cuando estaban llegando a la puerta, se congeló al extender la mano para abrirla: La manilla había sido despegada limpiamente de la madera.

"Pero, ¿qué coño? ¿Quién demonios me robaría? ¡Maldición! Mantente alerta, tenemos intrusos y quién sabe si todavía estén adentro."

Rusia hizo una pausa frente a la puerta, mientras USA entraba, evaluando rápidamente los parámetros de las cosas que hallaba a su paso. Había algo en la manilla de la puerta desgajada de golpe, que no le parecía bien. Le daba un terrible presentimiento.

"¿Alfred? Creo que tal vez deberíamos irnos… ¿Alfred?"

Avanzó unos pocos pasos tímidos dentro de la casa, cuando fue asaltado de repente por detrás: dos brazos se enrollaron alrededor de su cuello, mientras dos piernas se hacían paso alrededor de su cintura.

"¡Hermano, te he encontrado!"

Rusia sintió una sacudida de miedo recorrer su espina dorsal, mientras reconocía la voz de su hermana menor.

"¡N-nooooooooooooooo!"


Traducciones:

Moja dorgaja sestra: Mi querida hermana.

Dolboëb: "Idiota o tonto" en ruso.

N.T:

¡Don, don, doooooooooooooooon!

Sep, eso es todo lo que tengo por decir acerca del capítulo, son las dos y media de la madrugada así que no se quejen.

Ah y la pelea fue entre las partes de países de los dos. Sep, hubo quien quizo saber cómo habrían interactuado Rusia y USA si la parte de país de USA salía, bueno, allí está. Tercera Guerra Mundial y todo. 8D

Dios, me voy a dormir ya. Deliro. oTL