Título: Cómo ser auror

Personajes: Harry y Draco

Resumen: Harry regresa a Londres después de un viaje de un año, dispuesto a seguir con su destino: ser Auror. Sin embargo, ¿qué pasará cuando descubra que Draco Malfoy es su compañero de habitación?

Clasificación: No menores de 16 años

Advertencias: Slash/Lime/EWE

Género: Romance/Humor

Disclaimer: Harry Potter, personajes, mundo, hechizo y cualquier cosa que reconozcan pertenece a J.K. Rowling, y esos multimillonarios que se hicieron más multimillonarios después de adquirir sus derechos. ¿Entonces por qué escribo? Porque soy una pobre loca que disfruta de esto y le gusta el desmadre. Así que… sí, sigo siendo pobre y estoy demente.

Más advertencias: Si no le entendiste a las abreviaturas, aquí lo dejo más claro; esta historia contiene relaciones homosexuales que podrían causarte o un trauma o un nuevo gusto. También ignoro de manera monumental el epílogo del último libro. Así que, sobre aviso no hay engaño.

En esta historia: Es una serie de viñetas sobre los tres años que Harry y Draco pasan en la academia de aurores. Es liviana y simplemente otra historia que surgió con el fin de hacer sonreír.


Cómo ser Auror

(Y que el pasado te patee el culo)

Por:

PukitChan

XXXVI

Vacaciones:

DéjàVu

Habían miles de pretextos por los que Harry había evitado pisar un pub desde hacia mucho tiempo. De hecho, sus pretextos eran tan buenos que quizá un día de esos él mismo acabaría creyéndoselos, porque después de tanto tiempo de poner una venda frente a sus ojos, Harry podía volverse ciego… bueno, aún más de lo que ya era. El caso es que si Jimmy le hubiera dicho dónde iban a parar esa noche —que si bien Harry en realidad nunca se detuvo a preguntar ese insignificante detalle—, probablemente no hubiera aceptado. Y no porque le trajese recuerdos, claro que no. Sólo… hacia mucho ruido en ese tipo de lugares. Sip, eso. Ruido, mucho ruido.

—¡Harry! ¡¿Te pasa algo?!

El aludido miró a su alrededor, no sabía si como alguien asustado pretendiendo hacerse el valiente, o bien como una persona de esas que tenían una expresión de que tal vez se habían equivocado de sitio al llegar. Si bien no había nadie a quien realmente conociera —todos se veían más jóvenes que él y eso le hizo sentir repentinamente un viejo—, no podía dejar de pensar que eso de visitar bares nocturnos no estaba hecho para personas como… pues, él.

—¡¿Estás seguro que éste es el lugar?! —gritó, mirando a Jimmy a quien parecía no molestarle el ruido o lo disimulaba bastante bien. El otro sonrió y giró su rostro hacia Harry, asintiendo varias veces y disminuyendo su tono de voz cuando la música bajo finalmente su volumen a un ritmo más lento y suave.

—Sí, por supuesto. Hay mucha gente porque al parecer más entrada la noche es cuando se presentaran The Weird Sisters.

—¿Y nosotros también vinimos a verlos? —cuestionó. Jimmy sonrió y la botella de cerveza que iba rumbo a su boca quedó a medio camino mientras le daba una rápida mirada hacia su alrededor.

—No, vinimos a disfrutar de un fin de semana cualquiera como los dos hombres que somos —aclaró, dejando su cerveza en la barra y sosteniendo la mano de Harry, quien no opuso resistencia ante el contacto—. Ven, Harry, vamos a bailar.

Dejándose llevar por Jimmy, Harry no tuvo problemas en acceder al centro de lugar, alegrándose de que éste fuera lo suficientemente oscuro porque de esa manera nadie le prestaría demasiada atención. El ritmo de la música en este instante, aunque no era tan estruendoso, se había vuelto lo suficientemente ágil para invitar a bailar a cualquiera que estuviese presente. Y como si de un déjà vu se tratase, Harry casi pudo ver ese sitio en alguna parte de su vida, reflejándole que no podría huir de su pasado.

—¿Harry?

Al desviar su mirada, Harry se encontró con Jimmy que de pie, lo miraba con curiosidad. El moreno sacudió su cabeza en un intento por despejársela y olvidar todo lo que estuviera pasando en ella. No podía, se lo debía a Jimmy. Además, ¿no había dicho y tomado una decisión? Pues que se jodiera todo el mundo entonces.

—Bailemos —pronunció, encogiéndose de hombros—, pero te advierto que siempre he sido pésimo en esto —añadió por último, riéndose y empezando a moverse al compás de la música que sonaba.

Harry sujetó la cintura de Jimmy y lo acercó a él. El muchacho, con un cariño que sin duda sólo podría provenir de alguien que lo quería, levantó sus brazos y rodeó la espalda del moreno, quien no pudo dejar de sentir, bajo la tela de la ropa, los músculos firmes de alguien que sin duda entrenaba arduamente. Harry tenía que admitir que ser Auror siempre traía sus cuantiosas ventajas.

Cerró los ojos sin dejar de moverse. Sus dedos delinearon el cuerpo de Jimmy sin poder evitarlo, preguntándose hasta dónde podría llegar eso, porque las manos del otro sujetaban y acariciaban su cabello azabache, atrayéndolo suavemente más hacia él. Los movimientos hacían que ambos cuerpos estuviesen en choque constante como una sensual danza donde el fin era acercarse lenta y suavemente.

No era como él.


~•~

Draco Malfoy trató de repetirse una y otra vez que si estaba ahí era para disfrutar su tiempo libre. Después de todo tendría que pasar mucho tiempo antes de que pudiera hacer eso nuevamente y como buen hombre que era, tenía que cubrir ciertas necesidades básicas. Y después de todo, no es como si estuviese reservado para alguien, porque a fin de cuentas era joven extremadamente atractivo que tenía todo lo que un hombre debía poseer para conquistar a alguien. A cualquiera. CUALQUIERA.

—¿Por qué demonios estamos aquí? ¡Blaise, qué clase de lugar es éste!

—Te dije que vendríamos a un lugar buscando diversión, Draco —dijo Zabini, esbozando una de esas sonrisas que tanto le crispaban los nervios—. ¿O acaso ya olvidaste todo tu discurso de cómo conseguirías con quien follar y satisfacerte?

—Y yo también te dije que tú…

No completó su oración. No pudo terminar su oración. Su mirada se había visto atrapada por un pelo de puercoespín que reconocería en cualquier lado del mundo.

Potter.

Potter, el idiota de Potter tomado de la mano con Timothy, dirigiéndose al centro de la pista. El imbécil y estúpido del cararajada mirando como idiota a Timothy. ¡TOMADOS DE LA MANO! ¿Cuántos años tenían? ¿12? ¿Dónde creía que estaban? ¿Quién se tomaba de las manos en estos tiempos? ¡¿Quién, por Salazar?! ¿Por qué el imbécil de Timothy ponía esa cara de cachorro de león moribundo y piojoso?

—¡Draco! —alzó la voz Blaise, pero ni siquiera con ese método consiguió obtener la atención de su amigo. Zabini decidió entonces seguir la mirada del otro y al encontrar qué era lo que tanto veía Draco con esa expresión tan impasible… sonrió. Entonces, con ese andar tan característico con el que Blaise parecía gritar «Me follo a todo aquel que ponga delante mío», tocó el hombro del rubio, acercándose a su oído para susurrar: —¿Bailamos?

Draco asintió y empujando a cualquier incauto que estuviera atravesándose en su camino, logró llegar al centro de la pista, apenas a unos metros de distancia de donde Potter y su compañero fetal estaban pegados el uno contra el otro. Blaise tenía que admitir que aquello tenía su lado altamente divertido y al girar su rostro, su ojos se encontraron durante unos segundos con los de Jimmy y en los de él se expresó un brillo que bien pudo ser de reconocimiento.

La música se elevó y el ambiente pareció aumentar de temperatura. Eran hombres, eran dos sujetos que tenían más sentido de la coordinación y el ritmo que Potter, por lo que Draco no tardó en seguir con un sensual movimiento los de Blaise.

Uno, dos, tres…

Y el calor se volvió un frío quemante cuando la multitud empujó a ambas parejas para que inevitablemente quedara la una al lado de la otra.

Uno, dos, tres…

Y todo fue en cámara lenta a partir de ese momento. Harry se separó de Jimmy para verlo y se sorprendió cuando, al mirar a su lado, descubrió el grácil andar de Draco meciéndose con una sensualidad que excitaba. No era vulgar ni absurdo. Era Draco. Era sensual.

El rubio, que se percató de la mirada sorprendida de Potter, sonrió con petulancia antes de sujetar a Blaise por los hombros y acercarlo a él para besar sus labios.

Como si fuera un acto reflejo, Jimmy sonrió y sujetó el mentón de Harry y repentinamente sus bocas se encontraron.

Uno, dos, tres…

Y en medio de todo ese tumulto de calor, adrenalina, bebidas y música, el déjà vu golpeó a Harry y a Draco y les hizo preguntarse por qué una historia podía encontrarse una y otra vez.

«Tal vez porque era necesario reescribirla; quizá porque era momento de tomar otras decisiones»


Autora al habla:

Me odian, lo sé. xD ¿Ustedes qué dicen? ¿Todo está planeado? ¿Están girando la historia? ¿Mañana llegaré a tiempo a clases por todas las maldiciones que se avecinan? xD Los quieroooooooooooooooooooooooo!

A los reviews que no puedo contestar por privado:

Isu; jajajajaja, ¿qué opinas ahora, sigue siendo un acuerdo? La verdad es que aún estoy bastante insegura de la velocidad con la que ocurrió este capítulo, pero era realmente necesario xD. ¡Seguiré, gracias!

PhoebeMakara; ¡Hola, muchas gracias por venir aqui, pese a todo! Jejejeje, Blaise y Hermione siempre serán las madres gallinas de esos, aunque de un modo en particular cada uno. ¡Y Draco... Draco es molestable, eso es todo xD! Gracias, adoro la nutella. :D Besos enormes

Gracias a Cesumiss, Isis Aset, Katemy, Daromy, Kuroneko1490, Acantha-27, The darkness princess, Izlandi, holyhead 21, FanFiker-FanFinal, Shirokyandi, Isu, Nozomi Black,jessyriddle, xonyaa11 y PhoebeMakara por sus reviews :D