Los personajes son de Stephanie Meyer y Bill de Charleine Harris, el resto de la historia es totalmente mia.
Esta historia es una corrección de la primera versión que hice.
Capitulo 37: Recordando
BELLA POV
Ha pasado un mes, mi brazo y mi pierna parecen cosas asquerosas, ya que apenas esta saliendo el musculo, tengo que andar con camisas de mangas largas, un guante y pantalones. Mis colmillos todavía no han salido aun, hasta que me salgan los colmillos tendré que comer de bolsa de sangre. Odio esto.
Sigo viviendo en la casa de Edward junto con Bill, ambos cuidan de mí. Pero llego un momento que ambos se ponían sobreprotectores, sabia porque lo hacían. No lo soporte mas y les dije que no me cuidaran, que me cuidara otra persona. Por lo tanto Alice se ofreció a cuidarme mientras no tenia una pierna y un brazo. En este periodo Alice y yo nos hicimos muy amigas.
También en este periodo pensé con quien quedarme, si con Edward o con Bill. Pero lo que mas deseaba era saber mi pasado.
Un día Edward y Bill salieron a cazar, por lo tanto quise quedarme en la casa con Alice, quien había venido a visitarme. Estaba viendo televisión en la sala de la casa mientras cenaba dos bolsas de sangre y Alice estaba conmigo viendo televisión.
-¿Cómo te sientes? –me pregunto.
-¿Tu que crees? –le pregunte.
-Lo se. Te puedo ayudar a tratar de recuperar tu memoria. –me dijo Alice.
-¿En serio? –le pregunte curiosa.
-Si. Vamos a tu habitación. –me dijo Alice mientras se levantaba.
Las dos fuimos a mi habitación y Alice cerro la puerta detrás de ella.
-Necesito que te sientes en la cama y te relajes. –me dijo Alice.
-¿Para que? –le pregunte.
-Para poder verte. –me respondió. –Casi siempre mantienes tu escudo arriba, por lo tanto no puedo usar mis poderes contra ti. Ni siquiera poder ver tu futuro.
-Ya entiendo. Tratare de bajarlo. –le dije.
Trate de bajarlo lo mas que pude relajándome, cuando sentí que mi escudo estaba abajo, le pregunte a Alice.
-¿Me puedes ver?
-Si. Te puedo ver claramente. –me respondió sorprendida viéndome de pies a cabeza. En su mirada vi que estaba sorprendida por algo que veía en mí.
-Puedes… comenzar a tratar de… recordar mi pasado. –le dije titubeando. Me sentía un poco incomoda por su mirada.
-S-si… ya vamos a eso. –me dijo tartamudeando.
Ella se acerco y se sentó en la cama, puso sus manos a los lados de mi rostro.
-Cierra los ojos. –me ordeno Alice.
Hice esto y me relaje mas todavía, de repente empecé a ver imágenes en mi cabeza, era yo viendo o tratando a personas que conozco o que conocía. Pero la mayoría de las imágenes estaba Edward besándome, haciendo el amor, diciéndome cosas bonitas y sentía que mi amor por el era… es difícil de explicar.
Las imágenes pasaban rápido, poco a poco empecé a recordar. Las memorias que recordaba se sentían como un golpe en la cabeza, cada vez mas empezaba a dolerme y a escuchar un zumbido.
De repente Alice quito sus manos de mi rostro y vi que no aparecían ante mis ojos mi pasado, esto me molesto un poco. Abrí mis ojos y que Alice me miro algo asustada.
-¿Estas bien? –me pregunto preocupada.
-¡¿Por qué te detuviste? –me queje con Alice.
-Empezabas a subir el escudo… -no la deje de terminar y agarre sus manos y las puse a los lados de mi rostro.
-¡No me interesa! ¡Quiero saber más! –le dije.
Empezaron aparecer más imágenes nuevas en mi cabeza. Sentía que mi cabeza iba a estallar pero no quería parar de recordar.
Dentro de mí me sentía como aquella chica humana, la vieja Bella y a la vez aquella chica llamada Marie
Llego un momento que algo dentro de mi crecía con fuerza. Esto que crecía dentro de mi era la primera vez que lo sentía.
-Oh no… -dijo Alice preocupada.
De un momento a otro se libero como una explosión y escuche algo parecido al sonido de una explosión.
De ahí no supe mas nada.
No se cuantos minutos u horas habran pasado pero abrí mis ojos y vi que en la habitación las paredes tenían grietas, las ventanas estaban rotas, la habitación estaba desordenada como si viniera un tornado a la habitación.
Recordé lo que había pasado hace unos momentos, mis recuerdos de mi primera vida y segunda, mas cuando tuve amnesia se fueron entremezclando.
En parte me sentía que no sabía si era Marie o Bella, en eso estaba demasiado confundida. Entonces vi la forma de un cuerpo en la pared, como si alguien con una fuerza increíble hubiera lanzado en la pared algún cuerpo y hubiera dejado un hueco. Vi al piso y estaba Alice debajo de este agujero, corrí hacia donde se encontraba y me agache al lado de ella.
Alice se encontraba boca abajo, no podía saber si ella estaba viva o muerta ya que ella esta muerta y no tiene latidos, por lo tanto empecé a moverla tratando de despertarla.
-¡Alice! ¡Alice despierta! ¡Alice! –le dije asustada tratando de despertarla. Por los mismos nervios empecé a llorar.
Vi que Alice reaccionaba, hasta que abrió los ojos. Cuando abrió los ojos la abrace con fuerza, no quería que Alice muriera ya que era mi mejor amiga.
Me separe de ella y la revise a ver si estaba malherida.
-¿Estas bien Alice? –le pregunte con preocupación.
-Algo. Esa onda expansiva que expulsaste de tu cuerpo dolió mucho. –dijo mientras se acomodaba para sentarse en el suelo.
-¡Alice recuerdo mi pasado! ¡Recuerdo todo! –le dije a Alice feliz. Pero lo que mas me incomodaba en estos momentos es que si era Marie o era… yo, Bella Swan. Alice vio mi incomodidad.
-Te entiendo, ya con el tiempo sabrás quien eres. –me respondió poniendo una mano en mi hombro.
-Gracias. –le dije con una sonrisa. Y ella me la devolvió, después miro toda la habitación e hizo un suspiro de frustración.
-Tengo que arreglar la habitación antes de que venga Bill y Edward. –me dijo Alice mientras se levantaba del suelo.
-De acuerdo. –dije levantándome del suelo.
Después que volví a la normalidad, supe que mis sentimientos por Bill habían cambiado.
Estuvimos durante un tiempo juntos, pero ahora que recordaba ya no era lo mismo. Ya no lo amaba, solo lo quería como un amigo y como alguien que me cuido durante mis pocos días que me quedaba de ser humana y comenzando mi vida vampírica.
Mis sentimientos por Edward se fortificaron mas y estaba ansiosa por ver a Edward, quería besarlo, hacer el amor con el todos los días y vivir mi eternidad con el.
Después de que Alice arreglo la habitación, en ese mismo momento había llegado Bill junto con Edward. Vi a los dos, especialmente a Edward.
Cuando vi sus ojos, en ellos había tristeza. Pero de repente apareció un brillo extraño en ellos, como si estuviera feliz.
Quería acercarme a el, pero decidí aguantarme y hablar con el después, pero en estos momentos deseaba hablar con Bill para que me liberara.
